"LAZOS"
Capitulo 2
Una ceja gruesa se levantó y una pierna se movía nerviosa al escuchar esa pregunta de tal persona que jamás espero estar demasiado interesado en Ethan. Arthur estaba atónito a tanta insistencia del alemán de saber
quien era el padre del pequeño. El no sabía quién era y por como era
Alfred seria un misterio saber quien era, siempre había sido asi, podia tener una sonrisa en su cara pero por dentro estaba triste, lo mismo en su independencia, jamás demostró alguna queja o resentimiento hacia él hasta cuando se reveló en guerra. Si de alguien era ese niño no sabría
decir de quien, jamás lo vio salir con alguna persona o que dijera que le gustaba alguien. Una incógnita.
-Ludwig no tengo ni la menor idea de quién es el padre, ¿por qué tu insistencia?-
-simple curiosidad-enseguida contestó sin titubeo.
-Bien, de este tema nadie ha tenido tanto interés como tu-
-Es por qué me he dado el lujo de conversar con él-
-eso explica el por que-gruñó lo ultimo y dió un suave suspiro.
-Te informo que me quedare unos días más aquí-
-Que bien, ¿puedo saber el por que?-
-Vacaciones-
-ya veo...-El anfitrión se levantó de su asiento y sonrió un poco. Se
aclaro la garganta y caminaba hacia la cocina- Hay solo una cosa que se del padre de Ethan...que Alfred debió quererlo tanto como para sacrificarse, tanto como para tener a su hijo, tanto como para ocultarlo, este tal vez no le correspondía y calló para no arruinarle sus planes- volteó a verlo de manera rápida, esa mirada seria del Inglés que daba miedo pero no le importo al boche.
-Entiendo...y ¿como sabes eso?-
-Dejó una carta que la escribió en mi cara. Medio relataba lo que
escribía y logre escuchar un poco, solo me dijo que si algún día el papá de Ethan se interesaba en él que se la diera, pero no sé quién es su papá eso fue lo que no pensó América-
Se quedó una larga pauta en silencio, hasta que fueron interrumpidos por el pequeño que había escuchado casi toda la conversación pero fingió no haber escuchado nada, bajaba con su balón de futbol que le había regalado en navidad, corrió al jardín, estaba inquieto con lo que Arthur había dicho.
-¡Ethan!-llamó el rubio ojiesmeralda al ver salir a su sobrinito asi.-Tsk..Ethan..-iba a salir corriendo rumbo hacia este cuando Ludwig le tomó del brazo.
-Déjalo, déjame ir a hablar con él-
-¿Tú que puedes hacer?, si ni lo conoces-
-Solo déjame hablar con él, si nos escuchó seguramente esta acomplejado-
-mm ya que, no me queda de otra-
Ludwig salió al jardín y vio al menor sentado bajo el rosal mientras abrazaba su pelota.
-Hola Ethan, ¿te gusta el football?-
-uhm..Maso menos, tío Arth dice que soy bueno..-
-no tan bueno como yo-
-supongo,¿juegas conmigo?-
-Ja!, claro que si- empezaron a jugar el balón, jamás en su vida se
había divertido tanto, jugó con ese pequeño tan alegremente pateando el balón, hasta que se cansaron y se sentaron, miraba todo alrededor.
Pensaba en que alguna vez Alfred corrió por esos lugares siendo un
pequeñito.
-¿y cuál es tu comida favorita?- preguntó el mayor para romper ese silencio.
-¡las papas! En todas sus formas hehehe...fritas, asadas, cocidas,
hervidas jiji y salchichas..¿Y la tuya?-
-Las salchichas, ¿tu bebida favorita?-
-¡la malteada de vainilla! Y, a veces la coca ¿y la tuya?-
-la cerveza de barril-
-ohh no se que es eso, algún día me invitarías tomar eso-
-solo hasta que seas mayor de edad...-
-okey! Jajajaja...-
No podía describir lo bien que se sentía estar a su lado, era muy grato y tranquilizante estar con él, le revolvía el cabello mientras este se reía, era lindo estar con él, hasta por un momento creyó que ese niño era suyo.
Después de ese día hermoso tuvo que irse y dejar la casa Kirkland, no sin antes abrazar fuertemente al jovenzuelo que sin pensar ya se había robado su corazón. Ya en su cuarto de hotel hablaba con su hermano, el cual le contaba lo bien que se la había pasado con Ethan, y describiéndole como era, el Pruso asintió, al gran oresama le gustaba ver la cara de su west al hablar de ese pequeño.
-kesesesese..No me lo tomes a mal bruder, pero..Así como me lo dices y cuentas él..., él pareciera ser tu hijo hehehe-
El alemán ya lo había pensado pero que su hermano lo dijera era un confirmación.
-¿tu crees?-
-Así como le describes físicamente, es como si ese niño fuera como tu y América,...acaso estas pensando lo que el grandioso yo piensa, eso es raro ya que no hay nadie más asombroso que yo y mis pensamientos son fabulosos-
-...creo que Ethan es mi hijo...-
-mmm, tu con el gordo, pero ¿cuando?..haha no me digas...ya sé, fue en la navidad de esa vez...-
- en efecto-
-eso aun no lo sabes a ciencia cierta west-
-estoy seguro, claro que si es-
El albino le se acercó y le dio palmadas en su hombro. El tudesco ya sabía que hacer, así que al día siguiente emprendió a casa del amante del té y exigió la verdad acerca del menor, a lo que
Arthur se negó nuevamente.
-¿por que hasta ahora vienes a ver si eres o no el papá de Ethan?-
-por que hasta ahora vengo a enterarme que Alfred tenía un hijo mío-
-¿tan seguro estas?..-
- por eso exijo la verdad Arthur..-
-No no estoy de acuerdo-claro que no lo estaba, se llevaría lo último
que tenia de su hermanito.
-¿por qué?-
-jamás te importo antes, ¿por qué ahora si?-
- por que...hace doce años cometí un error, jamás debí haberlo dejado ir
así, debí detenerlo y decirle que...me hubiera encantado verlo otra
vez, que me hubiera gustado salir de paseo, que tal vez le
llamaría...eso debí haberle dicho, eso debí hacer y ¡no lo hice!-
-¿con eso quieres enmendar tu error? Jajajaja no me hagas reír
Alemania..Déjalo así como esta, no te daré a Ethan, ni hoy ni nunca, yo
soy mas papá que tu-
-Arthur...puede que tengas razón, pero no te permitiré que me quites lo que es mío-
- ¡tan seguro estas que es tuyo!-
-¡Si lo estoy!..Ethan es mi hijo!- justo eso llegó a oídos del menor que estaba en casa, abrió los ojos y miró al alemán, ahora entendía por que al verlo por primera vez se sintió tan querido, tan bien y muy unido a este. Arthur miro a su sobrinito y habló.
-Ethan...hijo espera..- el niño negó y corrió a su habitación donde se encerró.-Ves lo que ocasionas, tsk eres un completo idiota, sabía que un día de estos llegaría, ahí... ¿crees que nunca lo supe?, cada que mi pequeño crecía se parecía a Alfred pero con cierto aire tuyo,...ahora no puedes y ni tienes derecho a exigir algo que no te importó si te hubiera importado hubieras hecho algo antes...-
-no lo sabía y no me culpes, así que te exijo que le digas la verdad y que me dejes verlo, se que por ahora lo que menos querrá es verme, cree que deje a Alfred por gusto sin saber que paso en realidad, regresare mañana y me lo llevare a Alemania-
-no te dejare…-refunfuñó
-eso lo decidirá él-
-lárgate…-le señaló la puerta, ya estaña asqueado el Kirkland.
El germano le miro con cierto rencor, era cruel, tantos años le oculto que tenía un hijo, se alejó pesadamente y salió de la casa, mañana regresaría por el pequeño y este tenía la potestad de elegir si deseaba tener un padre o si no quería verle nunca más.
