El sonido de su despertador lo taladraba, saco la mano de entre las cobijas buscando el aparato a ciegas, tirando las cosas que se encontraban en ese buro, una lámpara, seguramente el cargador del celular, un libro… era extraño el no leía en las noches. En poco tiempo encontró al endemoniado aparato intentando a pagarlo, al no encontrar el botón lo lanzo estrellándolo en la pared, de una u otra forma dejaría de hacer se odiosos ruido, volvió a revolverse en las cobijas suspirando, pero nuevamente su sueño fue interrumpido por un malestar horrible, una jaqueca inmensa, y una sensación de mareo que lo hiso levantarse e ir al baño para regresar lo que… fuera que ingirió anoche.
_ buenos días_ escucho detrás de el, el muchacho solo saludo con la mano mientras mantenía la cabeza cerca del escusado. Su compañero suspiro, llego a las cortinas y las abrió de golpe, en ese momento, el chico estaba saliendo del baño, la luz lo cegó, acaso estaban enfrente de un farol o que.
_ cierra esas cortinas_ exigió mientras se metía a las cobijas nuevamente me siento horrible
_ Eso se llama resaca… y suerte que eso era solo lo que te recibió esta mañana_ camino al otro extremo de la habitación y abrió las cortinas dejando entrar esos furiosos rayos de luz, el chico en la cama se removió, solo quería dormirse, no aguantaba la cabeza _ ya levántate_ intento quitarle las cobijas, pero el chico se aferraba a ellas.
_ ya déjame en paz, además que tiene es fin de semana, y sal de mi…_ miro alrededor ... ¿tu habitación? soltó las cobijas logrando que su amigo callera cómicamente a sus espaldas. _ ¿porque estoy en tu habitación?_ el chico rubio se levantó enrollando las sabanas
_ Porque, circe eligió a Walter* después de darte banas esperanzas, tomaste tu moto. Te perdiste dos dias, y te voy encontrando en una fiesta, con sujetos extraños a tres ciudades de aquí!_ los ojos ámbar miraban los azulosos de su amigo sorprendido, pero fue cuando recordó el cómo esa chica le había roto el corazón, desvió la mirada, el rubio suspiro, calmándose sentándose en la cama a un lado de él. _ mira, lamento mucho lo que sucedió con ella, pero no era para que reaccionaras así… eres pésimo bebiendo, suerte que es resaca nada mas…_ le extendió unas pastillas y un vaso de agua _ tu hermano estará aquí pronto, recomiendo que te tomes una ducha…_
_ Cesar, lejos de su trabajo? Imposible…_ tomo las pastillas, esperando su efecto cerrando los ojos, mientras tanto, su amigo lo miraba, estaba preocupado por su estado emocional y mental, desde que lo conociera hace unos 4 años pudo enterarse de varias cosas… sus padres fallecieron en un accidente del cual había salido con vida por pura suerte, pero ese accidente le había perjudicado su memoria… perdiendo recuerdos si se encontraba demasiado estresado y por lo que sabía ya había ocurrido, cuando aún era un niño, había tenido mucha suerte que había sido encontrado por cierto agente de la policía. Necesitaba de cuidados, vigilarlo constantemente y había sido difícil al principio pero, después de pasar situaciones juntos, nunca lo dejaría a su suerte, jamás se atrevería a dejarlo solo _ ¿dónde quedo mi moto?_ el rubio sonrió, levantándose yendo hacia la puerta.
_ lo olvidaste?_ le dijo burlonescamente, lo cual solo recibió un almohadazo en la cara _ no seas sensible rex, te espero abajo, mi madre nos dejo el desayuno preparado_ cerró la puerta para que se alistara su amigo, este se levantó de la cama estirándose, ya se sentía mejor. Entro en la ducha dejando el agua correr por su cuerpo, era relajante. Por unos momentos quiso recordar lo que había sucedido después de que Circe lo rechazara, intento concentrarse, no había nada… suspiro, cerrando la llave… salió con una toalla enredada en su cadera, mientras que con una más pequeña secaba su cabello, se acerco al lavamanos mientras tomaba su cepillo dental, si, la casa de su amigo era como su segundo hogar, es mas tenia ropa de él ahí. Quito el vapor del espejo mientras se cepillaba, y vio algo extraño en él… en su cuello, estaba… rojo, varias marcas rojas, que no se notarían por su piel pero… ¿había ligado con alguien? y no lo recordaba maldita memoria dio un golpe a su cabeza, no muy fuerte, como es que había estado con otra persona "fajando", dejo escapar un gruñido.
¿Cómo se había permitido eso? Decidió no pensar más en el asunto. Al regresar en la habitación tomo ropa que se encontraba en una cajonera destinada para él, se cambió y busco su chaqueta, miro por todo el cuarto, no la halló.
Noah escucho bajar a su amigo, el cual no tardo en ingresar a la cocina _ mejor?_
_no…_el rubio lo miro extrañado _ sabes donde está mi chaqueta?_ el rubio hiso memoria, y supuso donde se encontraría exactamente, pudo su cara molesta.
_ si… te llevare después de desayunar, después de todo, tu moto esta igual allá…_ el moreno lo miro, al parecer había sido una noche movida, se rasco el cuello por un momento antes de preguntarle nuevamente _…Y sabes tambien quien me hiso esto?_ señalo su cuello, mostrándole las marcas. Noah las miro, luego a el.
_y que si lo se… que harás? _ el moreno tomo asiento.
_ pedirte que no me lo digas… no puedo creer que… haya hecho una estupidez mientras…_
El rubio poso una mano sobre su hombro, calmándolo y con una sonrisa le dijo que no pensara en eso, chicos como ellos llegaban hacer cosas locas, y nada de eso debería de hacerlo sentir culpable, sobre todo cuando no había culpa. Pasaron la mañana comiendo, después salieron en busca de la motocicleta del moreno, su hermano había tardado más de su hora de llegada, y si realmente deseaba verlo lo esperaría hasta cuando él debiera llegar.
Ben se encontraba reposando de lo lindo en una casa la cual no era la suya, había regresado al lugar de la fiesta, peguntándole si conocía al chico de la credencial que tenía. El otro negó conocerlo, es mas se había salido de sus manos la fiesta y estaba pagando las consecuencias, ben se ofreció en ayudarle, sabía que debían de regresar por sus cosas ya fuera el rubio la cual le haría pagar o el ardiente chico latino que le había hecho pasar una muy buena velada.
Y lo pensó durante la noche, si hubieran seguido interrumpidos, se hubieran retirado sin decir mas o tal vez, en una forma extraña había encontrado a alguien para él, recordaba como se habían conocido, incluso detalles como que solo había entrado a la fiesta sin invitación, y que era la primera vez que bebía, una competencia de bebidas donde de ser diez personajes solo quedaron dos, una serie de retos estúpidos y… la habitación. Las fiestas de los universitarios eran bastante locas. Salió de sus pensamientos al escuchar el ruido de un carro estacionándose cerca, se levantó dirigiéndose a la puerta, pero el dueño de la casa se adelanto dejándolo a mitad del camino.
Y ahí en la entrada estaba el rubio que lo había arruinado todo, con una tonta cara sonriente _ hola, disculpa, ayer hubo una fiesta y un amigo dejo sus cosas puedo…_
_claro pasa…‑ dijo sin más el dueño de la casa no quería tener recuerdos de esa noche que para él fue un infierno. Agradeció al sujeto pero al pasar topo con la figura del cretino de anoche el cual tenía puesta la chaqueta roja de su amigo.
_ QUITATE ESO!_ exigió gritándole, por su lado el castaño sonrió complacido por a acción de ese rubio.
_ oblígame…_ no buscaba pelea, pero nadie le decia que hacer a Ben Tennyson.
Afuera de la casa rex se encontraba montado en su motocicleta, ¿cómo había sido posible que la dejara ahí? Revisaba que estuviera en perfecto estado y que no le hubieran faltado piezas, que para su sorpresa estaba completa, encendió la moto, suerte para el que las llaves las había guardado en sus pantalones y no en la chaqueta, de lo contrario la había perdido definitivamente. Miro a la casa, Noah ya se había tardado.
chaoo
