¡Hooooooolaaaaaas!

Ok, vamos por parte...

1. Pido disculpas por demorarme tanto en el capitulo ! de verdad que me costo escribirlo, ando con falta de imageinacion :c

2. En forma de disculpa, este capitulo es mas largo! y como dije en el capitulo anterior...este tiene mas interaccion de las parejas e.e ~

Bueno, intentare estar subiendo mas seguido ;~; Sin mas: al cap!


Capítulo 5: ¿Ver para creer o...creer para ver?


Miku se agacho y se hundió entre faldas y abrigos pesados, ahogándose entre tanta ropa.

Se acercó caminando como enana hasta el lugar en donde vio a Rin por última vez, haciendo lo mismo que ella había hecho hace apenas un momento: esconderse entre la gente que quedaba adentro del vagón.

Al llegar, una voz alegre la recibió como en casa.

- ¡Sabía que saldrías de ahí! – sonrió la rubia, alegre. - ¡Te estaba espera-!

- Me abandonaste – Con los ojos en forma de ranura, (y no hace falta decir, con furia que se desbordaba desde su corazón) Miku miro a su amiga

- Pero….Con amor.- Con las puntas de los dedos, Rin simulo dibujar un corazón en el aire

- Si si, con amor. Mejor guarda silencio, ellos nos pueden oír. Que estos tipos son lo que sea, menos humanos…

- Por cierto… -En lo que ambas empezaban a caminar agachadas, Rin empezó una corta conversación en susurros- ¿por qué crees que nos siguen?

- Pues ….tsk…. – Miku chasqueo la lengua con desgano- según Mikuo, él tiene "asuntos" conmigo, al parecer….-Rodo los ojos, para terminar esbozando una sonrisa- y a ti…Len te sigue porque…LE GUSSSSTASSSS

- Tienes claro que apenas y si nos conocemos desde hace unos días, ¿ cierto?

- Y eso mi amiga….¡AMOR A PRIMERA VISTA! –…Rin opto por alejarse de ella.

- Riiiin-chan, ¡era broma!– Aun entre susurros, Miku al parecer no dejaría sus pucheros característicos. La alcanzo en un rato.

Los chicos seguían caminando, a paso relajado. Len estaba con una reluciente sonrisa en la cara, que lo hacía…solo un poquito atractivo…algunas mujeres jóvenes hasta se habían volteado a verlo pasar.

Pero Mikuo, quien era el que siempre atraía las miradas femeninas, se veía serio y frio, hasta amargado…aunque eso no impidió que alguna que otra chica se le quedara mirando con la boca abierta.

Aun así….

- ¿Qué te pasa, Drama Queen? – Len, que por poco no iba dando saltitos, dejo un rato la búsqueda por el bienestar de su acompañante- siempre eres un amargado, pero esto va por otro limite, estoy dando saltitos y aun no me has dicho "caperucita roja". Así que mejor me respondes

- No sé, subconsciente, ¿quizás? – sin dejar la mirada perdida, ni sacar las manos de los bolsillos, respondió con un tono increíblemente apagado.

- Eso es más otra pregunta que una respuesta, idiota. – Algo molesto- No te lo pienses tanto…Si te gusta, te gusta, si no…déjalo, no tienes que hacer lo que yo quiero hacer con Rin, ni nada…

- ¿Quién te lo ha dicho? – Molesto como nunca, empezó a hacer memoria de a quien le había hablado de aquel tema tan personal: el que la chica de coletas no salía de su maldita cabeza.

- ¡¿Acerté?! – Len se veía más sorprendido y boquiabierto que Mikuo- Dios debería comprarme una de esas bolas de cristal…

- Cómprate dos, que harta falta te hacen las bolas, princesita.

- Eeese es el Mikuo que amo, epa- Dándole codazos amistosos, el rubio retomo la conversación con tono relajado. Sabía que el Aguamarino contestaba rudamente en las cosas sentimentales…y en todo momento, sea quien fuese, la verdad.- ¿y bien? ¿Le contaras a Rapunzel que es aquello que abate tu corazón?

- Rubiecita, para empezar, tu eres cenicienta, no rapunzel. – Mikuo cerró los ojos, pensando en que podía decirle a su amigo sobre lo que tanto le estaba molestado últimamente.-

- ¿Acaso sigues excitado con eso del cuello que hiciste? – Rodando los ojos, Len cruzo sus brazos tras la nuca- De lo más obvio….Sin embargo, el otro día apenas te le enfrentaste a la mirada…¡tan bipolar como siempre, querida!

- Callate Cinderella, que las princesas no deberían hablar tan altaneramente – tomo aire, para continuar con la frase- además…eso no fue tan obvio…

- Como digas Mikuo… - El tema ya le aburría y Mikuo no soltaba nada, quería terminar la conversación.

En un vagón más adelante…

- ¿Siguen ahí? – La agachada de coletas gemelas, tiro una vez más de la falda amiga, que estaba parada junto a ella, con cautela, divisando si el enemigo seguía por ahí cerca.-

- Oh Dios…se acercan – Rin se agacho con Miku, tras un grupo de colegas oficinistas, que conversaban de lo más cómodos, sin notar a las adolescentes bajo ellos. – Hay que avanzar a gatas.

- ¡¿EH?! ¿No hay otra opción? –

- Salir con Mikuo y Len, casarse, y eventualmente tener 16 hijos…¿Por qué?

- Mi falda…veras, es un poco corta….

- ¿Y? No recuerdo la última vez que vi una falda que en realidad cubriera la piel.

- ¿Ah sí? ¡Pues mis faldas son de monja! Y esta no… ¡esta me hace ver como una cualquiera! ¡Y no mostrare mi ropa interior así de fácil!

- Huh.

- ¡NADA DE "HUH'S"! – Miku estaba realmente alterada. Pese a su actitud ruda y despreocupada…no era como si no le importase que le viesen- Ayúdame….por favor…- en un puchero adorable, la despeinada aguamarina logro convencer a su amiga-

- ¡Dios Miku!, ¡Que sea tuvieras un buen trasero! ¿No conoces la palabra BRON-CEA-DO?

- No está en mi vocabulario, si a eso te refieres.

No mucha gente las vio, pero había una chica de pelo increíblemente largo y despeinado gateando con una mano cubriéndose el trasero, mientras que otra, rubia, y con cara de molestia, iba detrás de ella, tapándose la cara con su moño exageradamente grande.

Bueno, al menos los chicos aun….

Rin miro hacia atrás, viendo que un chico despreocupado con manos en los bolsillos y alto miraba simplemente hacia adelante, para seguir caminando sin tropezar; y un rubio junto a él, un poco más pequeño, que andaba mirando en todas direcciones, incluido el techo en la lista.

— ¡Miku-nee! – Alterada – ¡Nos pisan los talones!

— ¿Q-que?

— Lo que oíste, hay que gatear más rápido.

Ambas siguieron la formación de Miku por delante y Rin por detrás, cubriendo el trasero de esta y revisando con la mirada si los enemigos las seguían aun.

Pero poco a poco, Rin estaba llegando a su límite: las calcetas cortas le hacían el gatear complicado por la fricción de sus rodillas contra el suelo y sus manos estaban adoloridas, mas sumarle el hecho de que tenía un brazo entumecido de mantenerlo en esa posición para cubrir la retaguardia de Miku.

Con poca fuerza, intento llamar a Miku, sin respuesta.
Resignada a aguantar un poco más, miro hacia atrás y….

- ¡Miku! ¡Están aquí! ¡Miku! – la rubia grito sin importarle nada, pero no, la otra no la escuchaba, así que condenso todas sus energías y se paró para huir, pidiéndole disculpas mentales a Miku por abandonarla de nuevo.

- Rin…recuerda cubrirme, ya sabes que esta falda es más corta que….- volteo en busca de su amiga, que a estas alturas ya se estaría quejando de sus palabras…Sin embargo, no la encontró, solo vio a un aguamarino alto como poste mirándola sonrojado hasta las orejas.

- Pant…su…-

Decir que Miku estaba en estado de shock, sería decir poco.

- Rayadas….y….de encaje….- el aguamarino siguió mirando, pasmado como la chica dueña de la prenda que se encontraba adorando.

- …. – Como una lanza, la realidad atravesó a Miku inmediatamente, pero antes de reaccionar, se paró, quedando frente a frente al chico, y se aclaró la garganta, con toda la seriedad del mundo- ….¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! – con las manos juntas sobre el pecho, pega un grito tan agudo que juraría que se rompieron las ventanas del transporte…o los tímpanos del chico, o ambos.

- Oye, yo…- Un grupo de gente (Len incluido, y más sonriente que nunca) ya los miraba a ambos, todos menos el seguramente pensando que el joven seria uno de esos Pervertidos del metro que manoseaba chicas jóvenes, tan famosos en estos días.

- ¡HENTAI! – Ahora con su voz ronca característica de su furia, le deposito un golpe con puño cerrado desde el mentón hacia arriba, no tan fuerte como para noquearlo, pero si lo suficiente como para dejarlo en el suelo.

- 1…2…3…¡Fuera! – La "cenicienta" estaba agachada junto a su amigo, dando los golpes en el suelo típicos del K.O. en la lucha libre o boxeo.

A lo lejos, ajena al incidente como ninguna, una chica del mismo uniforme que los 3 personajes corre con sus últimas fuerzas.

- ¡Que Dios te acompañe, querida amiga! –

Y de vuelta al escenario normal…

- Ah no…jaja – como una villana que estaba causando terror en la realidad, Miku rio por lo bajo- de esta, mi amiga, no te salvas….- levanta la cabeza- ¡Ay no! ¡Rin-chan! ¡Nos han encontrado!

- … - A unos escasos no más de 5 metros, la agotada rubia volteaba lentamente, ignorando las miradas dirigidas a ella y los demás- Te iras derechito al infierno, ¿No es cierto, Miku Hatsune? –

- Oh, tal vez…pero te llevare conmigo, tranquila…

- Amistad en su estado más puro….- Len, leyendo poco a poco el ambiente, se incorpora en la conversación….No antes sin llevarse una mirada asesina de ambas.

- ¿L-len? – con voz de moribundo, el otro chico se ponía una mano en el pecho desde el suelo…- Ra-rayaditas…

- ¡! – ¡Golpe! –

- Ay… - De nuevo semi-noqueado, el aguamarino cae en brazos del rubio…

….

Después de este incidente, un Mikuo con dolor de cabeza y ojos cerrados descansaba a gusto en el hombro de Miku, que rezongaba maldiciones en más de tres idiomas diferentes, probablemente los 3 inventados; mientras que Len escuchaba música con una sonrisa interior que luchaba por salir a la realidad, y una Rin semi-dormida que cabeceaba a su lado.

Ambas parejas, que increíblemente quedaron así al azar, estaban a unos 3 metros de distancia en asientos frente a frente (para que se hagan una imagen mental mejor, las parejas están sentadas en los asiento que están paralelos a los costados del metro).

Con los Hatsune –

- Tsk…tu respiración me molesta…. – con el ceño fruncido y los ojos cerrados, totalmente erguida, Miku seguía rezongando

- ¡¿Huh?! ¿Y qué quieres que haga? –

- ¿No es obvio? Tienes que dejar de respirar… - Vaya, la sonrisa maléfica era algo nuevo.

- Te iras derechito al infierno, ¿no?

- Me empeñare en arrastrarte conmigo, si así lo deseas, jum. – Desvió la mirada con enojo, intentando no quedar muy cerca de la cabeza color mar del caribe (si, extrañamente, Miku sentía que los colores de ese mar y de la cabeza del idiota este, eran bastante parecidos) que descansaba en su hombro como si fuera de su propiedad.

Y mirando a tientas a cualquier lugar menos al chico, Miku quedo pegada ante la imagen de unos metros hacia allá, en donde una rubia quedaba finalmente dormida en el hombro de otro rubio, que reía por lo bajo con las mejillas en un sonrojo leve, con verdadera felicidad en el rostro.

- Yohoho~ -

- ¿Qué te pasa ahora? – Vaya, que le dieran una libreta al pobre Mikuo, que esa niña era una caja con sorpresas.

- Len está a punto de descubrir una de las desventajas de estar tan cerca de Rin… -

- ¿De qué…? – Mikuo siguió la mirada de Miku con duda, encontrando la imagen anterior, que parecía ser sacada de un manga shojo.

- Solo míralos.

No se notaba muy bien, pero no hacía falta ver mucho, la expresión de Len unos minutos más tarde fue más que suficiente.
Rin, de a poco, en lo que se quedaba dormida, iba formando un pequeño charquito de baba en el chaleco de Len, quien no se daba cuenta por tener esa sonrisa de enamorado pegada en el rostro mirando la ventana con despreocupación.

- Jeje, Rin-chan, ¡ no has cambiado nada! – "Oh, ahora sí que se veía linda" pensaron Mikuo y varios jóvenes de la edad que pasaban la mirada por la aguamarina en ese momento, que ajena a esto, miraba con ternura, las mejillas sonrojadas, y una sonrisa sincera la escena romántica de su amiga de la infancia.

Pero ese no era el UNICO defecto de la rubia….ella también tenía la mala costumbre de hablar en sueños…

- ¡M-Mikuuuu! ¿T-te gubsta Mikuuoo cierrrrto? – Algún sonido que probablemente es más del reino animal que cualquier otro- ¡Te guuuuubsssstaaaa! -Algunos balbuceos que no puedo escribir (?)

- C-Condenada…. – Miku, a lo lejos que estaba, había escuchado todos y cada uno de los balbuceos entre sueños (y babas) de su amiga, y ah, estaba segura de que otros dos vagones del metro también lo habían hecho

Mikuo rompió el silencio, que en ese momento, era tan denso que se podía cortar con un cuchillo.

- ¿sabes? Dicen que cuando la gente está poco consiente….solo dice la….-como si intentara sonar "sexy", el aguamarino se tomaba unos segundos entre cada frase, y también otros más para mover sus labios, deletreando cada palabra para deleite de sus "fangirls" recién bautizadas en el metro…y claro, para Miku, que no las disfrutaba en absoluto- Ver-Dad…¡Ay! …. Mi guatita….

No le digan nada a Miku por el codazo, que se lo tenía merecido.

Al mismo tiempo….

Len comenzó a sentir algo que descendía por su cuello, un líquido viscoso y caliente, suave también. Solo por la creciente duda que esto le causaba, miro en esa dirección, y se sorprendió al descubrir que la chica de sus sueños estaba alimentando una poza de baba que goteaba por su chaleco de lana escolar y que por cierto, se rellenaba cada vez más.

Bueno, él no lo pudo haber dicho ni Rin tampoco, ya que él no se puede mirar a si mismo sin un espejo y Rin estaba en su quinto sueño de la tarde, Pero todos los que fueron testigos de la escena, podrían jurar que la exacta cara de Len al descubrir la bendita poza era "O_O"

Mientras tanto, una chica de coletas gemelas estallaba en carcajadas sonoras…

- Jajajaj ¡baba! Jajajaja ¡se duerme! Jajajaja – Recibe codazos de Mikuo

- Oi… ¡suficiente! La gente nos está mirando…. – Con un ronroneo, Mikuo soltaba en forma de puchero sus palabras.

- N-no es cierto…- Pero bueno, lo tsundere le hacía negarlo, pero era cierto que todos miraban en su dirección, cosa que hizo que otra de las "hermosas" (en palabras de Mikuo) expresiones de Miku fueran reveladas: una carita sonrojada y con las mejillas llenas de aire.

- ….¿Mi…ku? – La bella durmiente había despertado, y miro a todos lados…hasta que sintió la mejilla y boca mojadas, y tanteando con su palma abierta encontró la fuente de líquido- ¡¿EHHH?! Y-yo….

Otra de las caras de Len que se pueden identificar con caracteres de computadora, ahora la cara era " D: " ….y ah, la de Miku y Mikuo definitivamente seria " xD "

- Y-yo…¡Perdón! Déjame…- se agacha para buscar algún pañuelo en su bolso-

- N-no te preocupes Rin…yo…e-está bien – Len se rasco la cabeza sonrojado igual que su acompañante, algo incómodo por la situación

- Huh, ¿Enserio, Kagamine Len-kun? Te has comido mi cocina, me has invitado a acompañarme, me has seguido y buscado y ahora... ¿Ahora piensas ignorarme?

….Era cierto, Len había hecho todo aquello, así que no tuvo más opción que dejar que la chica de moño que tanto le gustaba le secara con delicadeza el hombro, lleno de ese líquido que rato atrás había emanado de su boca.

- Cielos….maa….- Miku se paró con decisión, tomando su bolso consigo, y empezando a mover la cabeza en busca de algún asiento libre, un poco más allá.

- ¿Adónde vas?

- Pues….-volteándose con sus palabras, Miku se dirige al aguamarino compañero- No quiero tocar el Violín, ¿sabes? (NA: No sé si en otros países se le llame así también, ni siquiera sé si en mi país lo hacen xD pero en mi curso le decimos "tocar el violín" a cuando unos es la "tercera rueda" o el que sobra cuando anda una pareja junta)

- …. ¿Y yo? –

- Yo no pienso tocar instrumentos musicales hoy, tú vas a la academia de música, hazlo tú. – Y como la Diva que es (en nuestro mundo xD) La joven se fue en busca de un asiento que vio unos metros más adelante, casi diseñado para ella sola.

Mikuo hizo una mueca de disgusto y frunció el entrecejo, para luego pararse e ir tras Miku.
Los rubios no los notaron, por suerte, y se pudo retirar de la escena tranquilo.

Al llegar, Miku estaba lista para la espera que quedaba hasta la llegada a su estación: El bolso a un lado, que le servía para separarse de las demás personas sentadas y que llevaba aun al hombro, para evitar algún robo; el celular y los audífonos puestos, o mejor dicho, solo uno, el otro colgaba como el objeto sin vida que era, reproduciéndole al aire la canción favorita de Miku, perteneciente al nuevo disco de una cantante que últimamente estaba haciendo revuelo en las disqueras de Japón; y por último, el pelo bien arreglado.

Mikuo vacilo en devolverse o enfrentarse a la chica que pasaba olímpicamente de él, la cual tenía la concentración completa de Mikuo, que con eso no se daba cuenta de todas las chicas que suspiraban tras él.

Sin embargo, siguió adelante, y se colgó de la barra de agarre por encima de la cabeza de Miku, ya que no habían asientos vacíos cerca y no estaba cansado para nada, aun después de la persecución y llevar el bolso lleno de cosas.

Con los Kagamine-

Rin seguía intentando limpiar con su pañuelo, Jabón gel y todo lo que por sus manos pasaba la mancha que había dejado en el chaleco ajeno, aun sabiendo que se secaría en un momento…estaba avergonzada.

- Sácatelo. – secamente y sin ninguna expresión visible en su rostro, la rubia soltó esas palabras más como una orden que como una petición.

- ¿M-me repite la pregunta? – Totalmente sonrojado (y malpensando a toda máquina) Len se quedó totalmente tieso en su asiento.

- No es una pregunta, es una orden.

- ¿E-eh?

- Me lo llevare a casa y lo lavare…

- ¿Sabes que se secara en una media hora, no?

- Aun así… ¿quieres quitártelo y hacerme caso? – Desvió al mirada avergonzada y sonrojada, no importaba cuanto intentara hacerse la dura como siempre: este chico se le había declarado indirectamente y no era tonta, sabía que le gustaba.

- ….Como quieras. – Len procedió a sacarse la prenda, ignorando a las chicas que (al igual que lo hacían con Mikuo) suspiraban ante cualquier movimiento del rubio.

Len fue un niño bueno y obedeció a la rubia a su lado. Se sacó el chaleco escolar y dejo ver su camisa blanca, totalmente pulcra y sin mancha, que quedaba como fondo perfecto para el collar de placas (parecido a las identificaciones militares) que colgaba fuera de la prenda de ropa.

Rin lo doblo como una madre y se lo echo con cuidado al bolso, dejando un silencio incomodo entre ambos.

- Otra cosa….-Rin fue la primera en hablar-

- ¿Eh?

- ¿Por qué nos seguiste? Bueno; tu a mí, Mikuo a Miku.

- Ah… ¿eso, eh?

- …

- Pues que, ¿simplemente te iba a dejar salirte con la tuya?

- …¿De qué?

- De no dejarme acompañarte a casa. – Lo dijo como si fuera lo más obvio del mundo, y con una seguridad impresionante para provenir del mismo chico que usualmente vez que miraba le respondía con un sonrojo furioso.

Con los Hatsune-

Miku sentada, mirando a Mikuo con desprecio.

Mikuo de pie, mirándola a los ojos también….pero sin desprecio.

Ambos dan un chasqueo a su lengua y se esquivan la mirada.

- ¿Tanto te costaba encontrar otro lugar? – Miku mostraba molestia en su voz, se sentía como una panadera con perros a la entrada de su tienda.

- ¿No es obvio que no?

- Nop, y deja de mirarme ¿quieres? De verdad que me está molestando.

- Ya veo….tan lindo rostro con tan mal carácter…déjame decirte: es un desperdicio.

- ¡¿Huh?! – Ciertamente se fijó más en lo último que en lo primero, pero aun así esas palabras le causaron un ligero sonrojo, nadie se la pasaba elogiándola como para que fueran simples palabras al azar. Resoplo. – Tú no tienes ni buen rostro ni buena actitud, y no digo nada…

Claro, Miku dice esto, pero las jóvenes colegialas y mujeres jóvenes que miran sin vergüenza la curvatura del trasero de Mikuo como tigres asechando a su presa, le dicen otra cosa.

Si hay algo que el chico si tenía, era un buen rostro: piel pálida pero agradable a la mirada, siempre en un sonrojo ante sus reacciones, y antes la menor agresión contra tal piel tan delicada y suave (sorprendente viniendo de un hombre) dejando un color bastante notorio. (y esto lo sabemos ya que, si recuerdan, Miku le dio un buen puñetazo)

Sin embargo, de nuevo; para Miku, ni las mujeres ni las jóvenes, ni el traserito que se devoraban era prueba suficiente para ella de que el chico era atractivo.

- ¡Keh! –

- … -

- Tsk…aun así, no huiras de tu deuda : me debes algo, y no te dejare hasta que me lo des…muy a mi pesar.

- ¿A ti? ¡Jah! No me hagas reír, que me colgare de un árbol con alambre de púas el día que te deba algo

- No tienes que reaccionar así…está bien, tómalo como un pedido, una solicitud – Mikuo se tomó un momento, escogiendo con una pinza las palabras que usaría para persuadir a Miku de lo que le quería pedir.-

- Si eso quieres…. –Miku suspiro, a su límite- Sin embargo…no te garantizo que te vaya a dar eso que deseas, Mikuo- Recargo su voz en la última palabra, si: en su nombre.

Mikuo tuvo que luchar contra sus impulsos de agacharse y abrazar a esa chica que tanto le estaba provocando, sin vergüenza.

A ver, díganme ¿Quién puede soltar una palabra tan simple, un nombre, con tal tono lleno de sensualidad, como algún animalito juguetón?

Al parecer, (sin querer siquiera) Mikuo estaba descubriendo, que la única que lo podía hacerlo así, para él, era Miku.

- Únete al club de música . – Alejo todo pensamiento malsano de su cabeza y fue directo al grano.

- Ah…con que eso…- Ignorando lo que dijo, Miku se miraba las uñas…preguntándose si se las dejaría crecer o se las tendría que cortar cuando llegara a….esperen, ¿Qué? - ¡¿EH?!

- …

- ¿Y…y verte cada día?

- Ya lo haces, vamos a la misma clase…pero sí.

- ¿Q-que no era que…no querías? – Miku algo abochornada miro hacia otro lado, ocultando ese sonrojo que se abría paso sin querer en su cara.

- Así que creíste que eso era verdad, ¿eh?

- Sabes que así no me dejaras tranquila, ¿cierto? Ni tú, ni Akaito, ni nadie…

- Supe que Kagamine quería entrar antes….lo escuche de Akaito…

- ¡Ya lo sé! …..Pero no entrare sin ella….además…no se tocar ningún instrumento…y…¿has oído mi voz? ¡Ni cantar!

- …. – Mikuo se quedó callado, Miku estaba verdaderamente confundida, parecía que de verdad quería entrar por Rin pero… ¿acaso ella también quería entrar?

- ….Bien, acepto.

- ¿Eh? –

- En el reglamento que me dieron antes de entrar mencionaron algo de que debes estar obligatoriamente en un club extracurricular…y….que mejor que este, en verdad, ya que no conozco ningún otro, ni nadie dentro de los demás.

- Bueno, ¡eso salió mejor de lo que esperaba! – Mikuo se rasco la cabeza, quedando con el pelo totalmente despeinado y mostrando una sonrisa que dejaba ver sus dientes, con felicidad remarcada y verdadera….La descripción me quedaría corta solo diciendo que probablemente la mitad de las chicas y mujeres acosadoras presentes se desmayaron ante esto, sumándole que Mikuo hizo un bailecito contoneando las caderas, y con ellas, el traserito que tanto ansiaban las fieras esas.- Por cierto…Rin también está invitada, pero estoy seguro de que Len la invitara por si solo…porque…

- SE GUSSSSTAN – dijeron ambos al unísono, riendo a barriga suelta luego, por harto rato.

- ….No me copies – Y la cara de puchero se volvió a ganar paso entre la cara de Miku, junto con ese sonrojo al que poco a poco, Mikuo se comenzó a volver adicto.

Por otro lado, con Rin y Len-

Rin seguía roja, y el silencio incomodo volvía a tomar terreno entre ambos, distanciándolos con una muralla invisible que se construía sin que nadie más que ellos se dieran cuenta, en el metro de Tokio.

- Así que….¿Quieres entrar al club? –

- ¿Eh? – Rin estaba pasando de Len, a decir verdad. Miraba a los pies de la gente, sus zapatos…pensando en cualquier cosa…

- Pues…quiero verte todos los días, y también después de clases, así que creo que sería mejor que entraras al club…

- Y-yo….¿dices eso por Akaito? – La angustia en la cara de Rin era evidente, estaba avergonzada. Su sueño de ser Idol de niña…y que llegaba a la actualidad, para ser sinceros, le perseguía a todos lados. Más aun sabiendo que la Diva #1 de Japón, esa rubia de figura perfecta, estaba buscando prodigios musicales, sintiendo como si la oportunidad se la estuvieran dando en las manos y ella no reaccionara. Y la vergüenza se hacia mas y mas grande, sabiendo que Akaito lo había difundido, quizás solo en su club, quizás a todo el colegio.

- ¿Akaito? ¿Qué tiene que ver ese mal-nacido en todo esto? Si te invito a algo es porque me gustas y quiero gustarte también, ¡no porque una pelirroja malhablada me haya convencido de hacerlo! Además, que sea el presidente del club no lo hace el Rey, jamás le haría caso, aparte el-

- ¡Okay! – Oh, ahora la rubia tenía una sonrisa adorable, con sus mejillas remarcando la curva perfecta que partía su cara en dos, y con ellas, a la vez, con un hermoso color rosado, que hacía que los ojos azulados de Len se posaran en su cara totalmente anonadado, como si Rin fuese el tesoro más bello que nunca espero encontrar….como si fuese lo que exactamente estaba buscando...porque el sabía que era cierto, que ella era "eso".

- ¡Qué bien! – Se puso las manos en la nuca y se echó hacia atrás en la misma posición, cerrando los ojos con una sonrisa alegre y llena de sentimientos.

- Pero yo…jeje, no sé ni cantar ni tocar…

- ¿Y?

- Ya sé que eres confiado…pero yo…

- Mira, si hace falta, yo haré lo que sea necesario para que te quedes ahí, ¿me oíste? – Antes de que Rin le asintiera, Len le había tomado una mano y mirado directamente a los ojos azules, que aceptaron en seguida, viendo la decisión y verdad que en estos se encontraba.- Mañana veremos lo que haga falta, ¿sí?

- ¿mañana? – Esa idea derrumbo todas las pilas y montañas de corazones, arcoíris y cositas cursis que se metían en su mente contra su voluntad, haciendo que se llenara de dudas- Creí que solo se juntaban los martes…

- …..Y miércoles, y jueves, y viernes. – Len miro al techo como si le costara recordar los nombres de los días…- Y Lunes también.

- Oi oi….¿Son siquiera un club aceptado por el consejo estudiantil?

- ¿El qué?

- El grupito de estirados de tercero y cuarto año – Al parecer Rin se había comenzado a familiarizar con el rebuscado idioma del Kagamine.

- No sé, supongo….-se volvió a rascar la cabeza, pasando por su diminuta coleta- Eso es cosa de Bakaito

Con los Hatsune-

- Pero…¿Qué hare?

- Deeee…-se rasca la espalda- ¿De qué?

- No se tocar ni cantar, ya lo dije….y mi voz es más desafinada que la de una ardilla

- Ah, pero eso se puede arreglar, ¿No?

- ¿Arreglar? Tengo unas cuantas reglas antes de aceptar de lleno y…una de ellas es que no dejare que me cambies las cuerdas vocales….

- No no…eso luego –Risas- Solo tenemos que ver que canciones suenan mejor con tu voz

- ¿Ninguna? – Miku hablaba con la cara seria, algo aburrida, como si supiera que esa sería la respuesta de hoy hasta mil años en el futuro: eso nunca cambiario.

- Ver para creer, ¿no? – Mikuo se removió un poco en la barra de agarre, cambiando de brazo, acercándose a la vez a la cara de Miku, juguetonamente. De una manera que puedo decir, no le gusto ni a las jóvenes colegialas ni a las mujeres jóvenes- O mejor dicho… ¿Creer para ver?

- ….

- ¿Aceptas? – Finalmente se alejó, dándole ALGO de espacio personal.

- Ya te dije que si… ¿Qué eres? ¿sordo? –

- Mmm….eso quiere decir que ya me puedo bajar….- Mientras, se agachaba para tomar su bolso (dándole sin querer una vista deliciosa a toda persona que pasara o mirara por ahí, incluida Miku) y miro a Miku sonriente, como nunca-

- ¿Eh?

Bueno, si antes eran 50 minutos hasta la casa de Rin, ahora quedaban 20, ya que eran diez por estación.

- Creo que ya me pase mi estación y…..pues eso, ¡tengo que irme! –

Miku se había sentado estratégicamente (como tanto le gustaba) justo al lado de la salida, en el límite de los asientos, así que Mikuo solo tendría que dar unos pasos para quedar en su estación…errónea.

- ¡Adiós! – Grito tan fuerte que los tres escucharon, tal como lo quería hacer.

- ¿Mikuo se va? – Rin, al igual que Len, solo escucho al aguamarino, pero bastaba voltearse a la ventana que le estaba dando la espalda para verlo agitar la mano alegremente hacia Miku.

- Vive cerca de aquí así que….no tendrá que caminar mucho hasta llegar, digamos que vive entre la estación anterior y la de ahora.

- …¿Y tú?

- Casi en la última estación, bastante lejos, jeje

- O sea que te tienes que despertar súper temprano ¿no? –

- O llegar tarde….- Len se estiro y reposiciono en su asiento, estirando las piernas que estaban adormecidas por tantos minutos sentado.- ¿Y tú?

- Ahora estaré viviendo con Miku, al menos…no estaré sola – Sonrisas, mientras miraba a la chica de lejos que saludaba con la mano sin mucho ánimo al aguamarino que caminaba de espaldas solo para no perderla de vista…y…que estaba a punto de chocar con un pilar-

- Parece que esos dos se divierten...-Len miro en la misma dirección, y vio que Miku estaba totalmente volteada en su asiento mirando si el chico que ahora estaba en el suelo, con un circulo de gente alrededor, se encontraba bien luego de chocar de espaldas contra la edificación.

- Estoy segura de que el también la invito al club…y él le enseñara, eso es más que seguro.

- Y yo te enseñare a ti… ¿verdad?

Rin se limitó a mirar al rubio un momento, que no pudo evitar ponerse nervioso al sentir los orbes azulados sobre su persona…

- ¿Q-Que…?

- Nada, no es nada…. – Rin le sonrió en respuesta, echándole gasolina al fuego dentro de la cabeza del rubio.

El metro se puso en marcha. Dos estaciones más para llegar a la casa que en los siguientes meses compartirá con su mejor amiga….y cuatro estaciones más para Len

Sin embargo, Miku aún no llamaba a sus padres, y aprovecho que el metro ya casi no mostraba gente, para llamarlos :

- ¿Aló? ¿Sí? ¿Mamá? …..Si lo sé, hoy se van….Aha, sip….¿¡A esa hora!?...Jooo…¡me quería despedir!; Bien….pásenme a dejar las maletas a la casa de Rin. Está lejos ahora, pero la veras más rato, ¿no? …..Sip, Bueno, no su casa…pero oí que dijo algo de un condominio….Quizás….luego te reafirmo la dirección….Aha….si…..te quiero, besos para ti y papa…¡Adiós! –

Sonrió mientras la pantalla táctil de su celular borraba la imagen del teléfono color rojo colgado y volvía a mostrar el típico personaje de Katekyo Hitman Reborn! (anime que se estaba viendo la chica) , un tierno bebe con traje y sombrero, que ponía "Reborn" a sus pies.

Se guardó el celular en el bolsillo del bléiser junto a sus audífonos y escucho la canción que tocaba el transporte….más canciones de la diva nueva, le encantaba.

Pronto su canción se vio interrumpida y sonó la voz mecánica que anunciaba la llegada a otra estación, una antes de la de Rin…Sin embargo, pensándolo por segunda vez, decidió agarrar sus cosas y bajarse ahí, perdiéndose entre la demás gente, y sin poder decir adiós, sin querer perturbar la tranquilidad y amena conversación que llevaban Rin y Len como si fueran una pareja.

¿La excusa? Compraría comida, suficiente para ambas por dos días, en forma de regalo a la chica por aceptarla en su casa.

Bajo sin decir nada, como planeaba y se relajó, decidida a comprar un poco de carne y arroz…o lo que fuese comestible.

….

- Hey, ¿has visto a Miku? – Rin miraba a todas direcciones, una vez que la voz mecánica anuncio que las puertas se cerraban y que el metro volvería a partir, pero no encontraba a su amiga.

- ¿Miku? …Pues no, no desde que la vimos saludando a Mikuo…-

- Joder….sus padres me la confiaron, esta chica es peor que niña de 5 años.

Ambos se pararon por reflejo y recorrieron el vagón, que no daba pista (ni siquiera los ocupantes recordaban haber visto a "una chica bajita y despeinada" porque si, olvidaron que ella era la única aguamarina con dos coletas hasta el piso como detalle) de su amiga.

- Demonios….¿En dónde se habrá metido? – Rin estaba más que preocupada, faltaba poco para llegar a su estación y Miku no aparecía.

- Llamare a Mikuo…quizás la secuestro, o algo…- El chico saco un celular del bolsillo y marco un numero rápido, al parecer se lo sabía de memoria-

- E-es broma… ¿no?

- Espera, estoy llamando…

- ¿Con que clase de gente me metí?

Paso un rato y aún no habían señales de la joven, todos preocupados, ahora, se sumaba a la lista Hatsune Mikuo.

- Dice que no la ha visto….pero sigo creyendo que fue él. –cortando la llamada y guardando el aparato-

- Como sea….quizás en la estación anterior…-Las puertas se abrían para dejar gente en la estación de Rin- Tal vez vio algo brillante y lo siguió….

- ¿E-En serio?...

- -Puede ser, si no…supongo que pudo haber sido una monedita o algo.


Les gusto? No les gusto? Me tiran flores o tomates? ;-;

Bueno, como dije arriba, este capitulo es mas largo que los anteriores y tiene mas interacciones entre las futuras parejas :x
Ojala les haya gustado, enserio, y...bueno Que agradecerles a dos personitas, no xD mejor dicho, 3 personitas que me han estado apoyando en la escritura de este fic n.n

1. Pony Kagamine

2. Dianis Mar

3. Catalina Caniulao

Ustedes tres que me dejan reviews o como se llamen esas cosas que parecen comentarios :'D no saben cuanto me ayuda en motivarme a la hora de seguir escribiendo :')

Sin mas...bueno, eso era todo lo que quería decir , ademas de volver a disculparme por lo de la demora uwu

Muchas gracias por leer hasta ahora! Y espero que no se me haya pasado ninguna personita!

¡Gracias por leer y...Hasta el proximo capitulo!