Siento mucho la demora, pero es que he estado con muchas cosas últimamente, pero por fin pase el segundo capitulo al computador! Así que acá está! Espero que lo disfruten :D

Los mensajes de texto: en letra cursiva.


POV Quinn

Camino hacia mi casillero con paso firme sintiendo todas las miradas del pasillo sobre mí. Saco los cuadernos de la aburrida clase de historia de la hora anterior de mi mochila rosada y los guardo. No me siento tan incómoda. Estoy acostumbrada a que me miren. Pero esta vez es distinto. Es como si todos supieran lo que pasó la otra noche. Debo dejar de pensar en eso. En 10 minutos tengo que ir a la sala de coro y encontrarme con Santana, no tiene que notar que no he parado de pensar en ella.

POV Santana

Miro a Quinn desde el fondo del pasillo. Tiene buen culo… muy buen culo… Claro que se veía mejor con su uniforme de animadora, pero no se ve nada mal ahora. Sus jeans ajustados le hacen justicia a esas esculpidas piernas, y el escote de su blusa blanca me deja una perfecta visión de lo que pude disfrutar la otra noche. Levanto la mirada y mi corazón se acelera al darme cuenta de que me está mirando de vuelta. Su expresión no dice nada. Wow, es más bonita de lo que recordaba. Camina hacia mí mientras al mismo tiempo me acerco a ella con pasos firmes y seguros.

- Hola Q ¿Vas a la sala de coro?

- Hola San…. Mmm sí, en –mira su reloj- 8 minutos.

- ¿Quieres ir a tomar algo mientras esperamos? –finjo desinterés.

- Emm, me gustaría Santana, pero voy a juntarme con Puck un rato –señala hacia la esquina donde Puck nos mira con una media sonrisa, apoyado en un casillero.

- Ah, claro, no hay problema –le guiño un ojo con una sonrisa y camino rápidamente al baño.

¿Puck? ¿Por qué Puck? ¿Están saliendo? Y a mí qué me importa. ¿Por qué me preocupa? Me miro en el espejo, compruebo que no hay nadie en el baño y me vuelvo a mirar.

- No me interesa lo que haga Quinn Fabray –repito como mantra 3 veces con voz alta. Saco un lipstick de mi mochila, lo paso por mis labios y le sonrío a mi reflejo.

POV Quinn

¿Qué fue eso? ¿Acaso Santana López está interesada en mí? No entiendo por qué me invitó a tomar algo… eso fue bastante incómodo. Espero que sepa que lo esa noche fue solo algo para divertirnos.

Veo a Puck mirándome de arriba abajo con una sonrisa torcida. Está usando unos jeans sueltos y una polera negra que, para mi suerte, le hace justicia a sus marcados pectorales. Se endereza y me guiña un ojo.

- ¿Lista nena?

- ¿Nena Puck? ¿Es en serio? –río con voz ronca y comienzo a caminar adelante suyo, moviendo mis caderas provocativamente. Siento como Puck me come con la mirada.

- Así que Santana ¿eh?

Lo empujo con suavidad a un lado y me río.

- Cállate Puckerman

POV Santana

¿Dónde están Quinn y Puckerman? Mr. Schue está hablando alguna de esas cursilerías de la amistad o tal vez la tarea de esta semana, qué importa, que se calle. ¿Cómo nadie nota que no han llegado? No, no. No me interesa lo que haga Quinn Fabray. Miro a mi derecha. Al otro lado de la sala está esa rubia preciosa, mirando atentamente con sus ojos azules a Mr. Schue. Su sonrisa es tan inocente. Sí, eso debe ser. Extraño a Brittany, por eso empiezo a fijarme en Quinn. No. Sólo fue algo de una noche, nada más.

Mi corazón da un vuelco al ver como Quinn entra a la sala mostrando una sonrisa hermosa, pero mi estómago se contrae al notar que detrás viene Puck, tomándole la mano. Siento ganas de llorar, sólo quiero irme a casa. ¿Qué está pasándome? Respiro profundamente y no permito que mi cara que mi cara demuestre lo que siento por dentro. Yo, Santana López ¿sintiendo celos? No, no va conmigo.

POV Quinn

Entro a mi casa haciendo ruido y rápidamente subo las escaleras a mi habitación.

- ¡Mamá, ya llegué! –grito mientras entro en mi cuarto.

- Bien, cariño –escucho desde la cocina.

Mi mamá no me pone demasiada atención. Quiero decir, sé que me ama y todo eso, siempre está preocupada por mí, pero pasa la mayor parte del tiempo en el tenis o en sus juntas con esas amigas rubias y estiradas. O complaciendo a mi papá. Eso, generalmente. Tal vez esa sea la razón de mi rencor con mi madre. Vive en la sombra de su marido y durante toda mi vida, las injusticias de mi padre sobre mí han sido apoyadas por ella, aunque trata de compensarlo en secreto, con cosas materiales o atenciones tan insignificantes como traerme comida a la habitación. Nunca he podido contarle mis problemas. Mis verdaderos problemas. Mis dudas.

Tiro mi mochila al piso y me acuesto sobre el cobertor rosado de mi cama. Lanzo un suspiro y enciendo la televisión con el control. Sintonizo el canal Warner y me alegro al ver que están dando Friends. La puerta se abre suavemente.

- Quinnie, te traje tu almuerzo –me sonríe mi madre con una gran bandeja en las manos. – Es carne con arroz, te gusta ¿verdad?

- Claro, mamá, está perfecto –le sonrío de vuelta- gracias, se ve rico.

Mi mamá se acerca a la cama, me deja la bandeja sobre las piernas y me besa la frente. Se da media vuelta y sale, cerrando la puerta. Tomo el tenedor, me muero de hambre. Acabo de comer el primer bocado cuando siento mi celular vibrar. Lo romo rápidamente y veo que es un mensaje.

S: Hola, Q

¿Santana? Siento una mezcla de alegría, curiosidad e incomodidad. Me asusta un poco.

Q: Hola, S, ¿qué pasa?

S: Nada, sólo quería hablar, estoy un poco aburrida, ya sabes…

Q: Ah… ok, ¿cómo estás?

S: Bien. ¿Tú y Puck están saliendo?

Wow… eso fue inesperado. ¿Por qué le interesa? Siento un poco de miedo de que Santana se haga ilusiones conmigo, yo soy total y completamente hétero. Creo. Sí, lo soy. Pero… ¿estoy saliendo con Puck? No lo sé, nos hemos estado viendo un tiempo, tal vez seamos algo. De todas formas no puedo ilusionar a Santana.

Q: Si, algo así

S: Ah, bien

Me siento un poco culpable. Pero también hambrienta.

Q: San, tengo que ir a comer, mi estómago ruge…

S: Claro, yo también voy a comer ahora, bye, Quinn ;)

Q: Bye!