¡Hola! Y bien, al fin está aquí el capítulo cinco ¡viva! –Arroja confeti- creo que es el más corto que he escrito hasta ahora. En fin, disfrútenlo n_n.

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Hetalia no me pertenece, es propiedad de Hidekaz Hiyamura

El tiempo transcurría, una semana, dos, y finalmente tres meses. Ese era el tiempo exacto que había pasado desde que Arthur advirtió la falta del acoso constante de cierto francés.

Ninguno de los dos hablaba entre si fuera de la filmación, el inglés no conocía el motivo de la molestia de su compañero, pero guiado por lo que había aprendido de él desde que se inició la grabación, supuso que era algo pasajero, y en unos cuantos días volvería a ser el idiota irritante de siempre. Pero esta vez no fue así.

Cuando paso casi un mes desde que Francis empezara a comportarse de manera extraña, el menor supo que pasaba algo, en varias ocasiones intento enfrentarlo y preguntarle qué era lo que sucedía, pero el otro siempre encontraba la manera de evadir el tema, ya fuera cambiando de tema y terminando la conversación rápidamente, o simplemente ignorándolo.

Y ahora allí estaban, a tan solo dos días de partir con destino a Grecia, una vez ahí las escenas donde ambos participaran serian mínimas, y viendo que en esos últimos meses sus conversaciones más largas habían sido mientras filmaban no quedaban muchas esperanzas de que todo mejorara en ese lugar, tenía tan solo 48 horas para averiguar que rayos estaba pasando con su irritante –e igualmente apreciado por el- compañero.

El primer paso: recurrir a sus amigos más cercanos. Si, Antonio y Gilbert. Era definitivo, estaba perdido.

Pensó en rendirse al ver que estos dos eran su única opción, pero finalmente opto por hablar con ellos, al fin y al cabo, no podía soportar que alguien estuviera enfadado con el sin razón aparente. Es decir, él es Arthur Kirkland, el ser más perfecto del universo, nadie debería molestarse con él por mucho tiempo, o al menos eso era lo que se decía a sí mismo.

Primero intentó preguntar a Gilbert por el extraño comportamiento de su amigo, pero no le fue de mucha ayuda. Si ya es molesto hablar con un alemán con un ego enorme, intenten hablar con uno borracho y que acaba de ser rechazado de nuevo por cierto músico austriaco.

Lo único que le quedaba era Antonio. Después de pensarlo unos momentos, caminó hasta la habitación de su manager y toco la puerta, unos segundos después esta se abrió.

-Arthi, ¿Qué haces aquí? Es raro verte despierto en un día de descanso a estas horas.

-Necesito hablar contigo acerca de algo importante… ¿Puedo pasar?

-Por supuesto, sabes que cuentas conmigo en lo que sea, adelante, pasa –dijo abriéndole la puerta invitándolo a pasar. Una vez que entro, se sentaron uno enfrente de otro y guardaron silencio por unos segundos.

-Y bien, ¿Qué querías decirme?

-Ah, bueno, esto… -dio un largo suspiro- estoy seguro de que tú también has notado el inusual comportamiento de Francis ¿verdad?

-Sí, ha estado así desde que llegamos aquí, ¿será que no le gusta el lugar? Quizás regrese a ser el mismo de siempre una vez en Atenas.

-¿Eso quiere decir que tú tampoco conoces la razón por la que esta así?

-Entonces es por eso que viniste aquí, pues lamento decepcionarte, pero yo no sé nada acerca de eso. Lo siento amigo.

-Pero tú eres su mejor amigo ¡tienes que saber por lo menos algo! Vamos, cualquier cosa es de ayuda.

-Lo siento pero…-en ese momento miro a los ojos a Arthur. Por algo se dice que los ojos son el reflejo del alma, cuando vio ese par de círculos verdes, pudo ver que realmente le preocupaba ser ignorado por su amigo- no sé qué ocurre con él. Sin embargo, tal vez pueda ayudarte a averiguarlo.

-¿Y cómo piensas hacer eso?

-Dime ¿Qué hiciste que pudo haberlo molestado en ese entonces?

-¿No crees que si lo supiera no estaría aquí hablando contigo?

-Tal vez hiciste algo pero tú no te diste cuenta, vamos intenta recordar un poco

-Bueno…-recargo su barbilla en su mano, concentrándose en recordar- lo dudo mucho, ese fue el día que me perdí ¿no? Estuve todo el tiempo lejos de ustedes, no sé cómo pude hacer algo sin siquiera estar cerca de él.

-Ese es un buen punto… En ese caso, ¿Qué pasa siempre cuando discuten? ¿Cómo vuelven a reconciliarse?

-Generalmente lo olvidamos en un par de horas y todo vuelve a ser normal, pero, cuando él realmente me saca de quicio, se disculpa con alguna cursilería, me envía flores, chocolates e incluso ha llegado a disculparse públicamente por televisión. ¿Puedes creerlo?

-Ya veo…- guardo silencio unos instantes para luego preguntar- ¿Alguna vez has sido tú el que trata de arreglar las cosas entre los dos, Arthi?

-Claramente no, quiero decir, ¿Por qué tendría que hacerlo? Si cualquiera de los dos se enfada siempre es culpa suya, así que es su deber arreglar todo, no el mío.

-¡Ah!- exclamo golpeando con las manos la mesita de centro que estaba entre ellos dos- ¡ya veo cual es el problema!

-¿Ya sabes por qué el barbudo esta así?

- Aun no, pero creo que sé que podría ponerlo de mejor humor-en ese momento miro fijamente dentro de los ojos de Arthur- Tienes que disculparte tú, Arthi.

-What?- el moreno repitió sus palabras asintiendo mientras lo miraba- No way! En primer lugar, el idiota ni siquiera ha querido decirme por qué esta tan molesto, y en segundo lugar, no me rebajare tanto como para pedirle perdón a alguien como él.

-Vamos, Francis no es alguien complicado, pero si es algo sensible, por lo que cualquier cosa le puede afectar, y no necesitaras mucho para arreglarlo, supongo que con cualquier detalle tuyo será feliz.

-¿Y qué me sugieres hacer?

-¿Qué tal una cena romántica en algún restaurante cinco estrellas?

-Quiero que el idiota me hable, no convertirme en su maldito amante.

-¿Una carta de disculpas?

-No soy del tipo de personas que escribe pidiendo disculpas.

-Tal vez podrías cocinar algo para él.

-… ¿estás hablando en serio, Antonio? Sabes que no me gustan esas bromas

-Lo siento, lo había olvidado. Quizás podrías cantarle algo, componer una canción especialmente para él o algo así,

-Ese tipo no merece que yo haga algo así por él. Sabes, no me estas proponiendo más que cursilerías, ¿Qué pretendes hacer? Creí que ya te había quedado claro que no quiero nada con él. Solo quiero que nuestra relación vuelva a ser la de antes.

-Pero por lo visto Francis no piensa así -dijo en un tono más serio- en verdad te quiere, y aún mantiene la esperanza de que algún día podrás corresponderle. Entonces, desde que se frecuentan más seguido, empezó a tomarse las cosas más en serio. Por eso, estoy seguro de que él quiere ver que tú pones de tu parte en la relación.

-… ¿Qué quieres decir con eso? Te lo acabo de decir, nuestra relación es únicamente profesional.

-Lo repito, él cree otra cosa.

Era increíble ¿De verdad Francis era capaz de engañarse a sí mismo sobre lo que hay entre ellos dos? Esa pregunta no dejaba de dar vueltas en la cabeza de Arthur. Desde hace un tiempo inexplicablemente había comenzado a sentir algo por él, y ahora que este había decidido ignorarlo pensó que era su oportunidad para finalmente deshacerse de esos sentimientos confusos. En ese casa ¿Por qué ahora estaba tan ansioso por volver a la normalidad con el francés? No comprendía por qué, pero estaba a punto de hacer algo de lo que nunca se habría imaginado capaz.

Anoto unas cuantas cosas en una hoja, la arranco y se la extendió a su representante- Dile al servicio del hotel que lleve esto a mi cuarto en dos horas, no preguntes nada, solo hazlo- Esta noche sin duda va a ser interesante para Arthur…

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Y hasta aquí, ¿Qué pasara? ¿Arthur y Francis se reconciliaran? ¿Sabrá Arthur la causa del enojo de Francis? ¿Roderich al fin aceptara a Gilbert? ¿Habrá hard intenso? ¿Dejare de hacer tantas preguntas? Todo eso y más se descubrirá en el siguiente capítulo… Ok no jajaja, pero podría haber hard, no sé, tal vez, pero no les diré y las dejare con la duda. Solo les diré que en los próximos capítulos se revelara varias cosas. ¡Ciao!

Gatita-yaoi: Hola, que bien que te haya gustado, y si te gusta el drama prepárate para los próximos capítulos, estarán tan dramáticos como telenovela mexicana (?) ok no. En fin bye!