¡Hola! El capítulo seis aquí, gracias por esperarlo, una galleta para todos los que lo esperaron –reparte galletas- y bien, tengo pensado algo especial ya que –sonido de tambores- este jueves cumple un año el fanfic ¡si, un año! (lo acaba de ver) así que tengo una pequeña sorpresa, sabrán de ella al terminar el capítulo ¡Disfrútenlo!

Hetalia no me pertenece, es propiedad de Hidekaz Hiyamura

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Una locura, eso era lo que estaba a punto de hacer. ¿En qué estaba pensando en ese momento? Si bien quería reconciliarse con Francis, tal vez había precipitado un poco las cosas. Pero ahora ya no había marcha atrás.

Antonio casi se quedó petrificado al ver lo que estaba escrito en el papel, no podía creer que Arthur pensaba hacerlo de verdad. Una fuerte frustración lo inundo en ese momento, tanto que considero no hacer lo que el rubio le había pedido e inventar alguna excusa. Pero no, él finalmente tenía la posibilidad de volver a ser feliz, y se sentiría una completa basura arruinándole eso. Llamo al servicio del hotel y dicto la lista de lo que tenían que llevar y a que cuarto. Unos minutos después, intento comunicarse con Francis para que suspendiera los planes que tuviera esa noche, pero al parecer el teléfono estaba ocupado.

Mientras tanto, Arthur caminaba de un extremo al otro del pasillo, su plan no se llevaría a cabo sino hasta dentro de dos horas, pero estaba tan nervioso que podría arrancarse las cejar el mismo

- ¿Dónde rayos se metieron esos dos?- se preguntaba a sí mismo en voz baja. Si, estaba buscando a Feliks y Elizabeta. Claro, cuando lo último que quería era verlos siempre se aparecían ante él y trataban de hablarle durante horas, pero ahora que necesitaba su ayuda parecía que la tierra los había devorado o un tornado los había arrastrado consigo.

Si lo que están pensando es que los buscaba para pedir consejos, acertaron. Solo había hecho algo como eso una vez y resulto un completo desastre, y ya que ellos presumían saber tanto del tema y estar dispuestos a ayudarlo en cualquier cosa, se dijo ¿Por qué no? Los nervios lo estaban comiendo vivo, así que pensó que algún consejo le vendría bien.

Llevaba más de cinco minutos esperándolos. Era el colmo, nadie lo había dejado esperando tanto tiempo nunca. Al ver que no llegarían pronto, empezó a preguntarse a quien más podría recurrir: Antonio estaba descartado, el nunca servía para nada, Gilbert tampoco, viendo el camino que su relación con Roderich llevaba, preferiría pedirle consejos al pájaro que siempre iba con él, obviamente tampoco podía pedírselo a Lili, no con un hermano como el suyo. Toris no, Kiku no, Alfred era un inútil, el hermano de Alfred (del cual no recordaba su nombre) tampoco, Roderich no, ni pensar en el hermano de Gilbert, era una completa idiotez hablar con Vash por cosas así, también estaba ese estilista italiano que se parecía a la pareja de Antonio, pero parecía demasiado despistado. La pareja de Antonio… ni hablar, prefería hacer el ridículo delante de Francis.

Estaba a punto de irse cuando…

-¡Arthi!-grito Feliks corriendo por el pasillo hacia el inglés- Eh, chico, es raro verte por aquí, ¿Qué pasa, listo para pasar al lado oscuro?

-En realidad yo…

-Vaya, Arthur pareces un fantasma, ven entra-dijo abriendo la puerta de su habitación-Tienes que decirme lo que sea que te puso así para que yo pueda romperle la cara a quien lo hizo.

Entraron a la habitación, y Arthur les hablo de todo lo que había pasado, y también sobre su plan, ellos escucharon sin decir una sola palabra (en realidad, feliks estaba comiendo palomitas) hasta que termino de hablar, entonces ellos lo abrumaron con abrazos y palabras de ánimo, a la vez que le hacían varios comentarios como "¡mi Arthur al fin está creciendo!" "¡Dejas una hilera de corazones rotos tras de ti, cariño!" "¡Si quieres puedo darte algo de lencería! Tengo varios conjuntos que aún no he usado" Ese último comentario por parte de Feliks en verdad lo asusto.

Hablaron durante media hora más, hasta que Feliks le ordeno ir a su cuarto a tomar una ducha. Mientras tanto, él iría por su material en la sección que el hotel había designado para los maquillistas, y Elizabeta iría de compras para buscar algo digno para la ocasión.

Cuando salió del baño, ambos ya estaban esperándole. Inmediatamente Feliks lo obligo a sentarse y lo cubrió de maquillaje, tuvo que discutir mucho tiempo con él para que no le pusiera lápiz labial, luego de eso acomodo su cabello hacia atrás con algo de gel. La siguiente era Elizabeta, que ni siquiera le permitió cambiarse en el baño para que ninguno de los dos lo viera porque quería estar segura de que el traje fuera de su talla. Feliks por poco se desmaya cuando terminaron con su trabajo.

-Oh my god! ¿Es en serio esto obra mía? Ósea ¡no puedo creerlo! Estas totalmente diferente, ¡simplemente DI-VI-NO!

-En serio hicimos un gran trabajo, ¡ahora ve y conquista a ese hombre, Arthur!

-Vamos, paciencia, aún falta media hora para que el servicio traiga las cosas, mientras tanto, asegúrense de que todos tengan planes, si no los tienen, llévenlos a otra parte, no quiero interrupciones.

-Osea hello! Ya habíamos dejado claro eso, haremos una fiesta super linda en la orilla del lago, luego les daremos alcohol a todos para que se embriaguen a no más poder y puedas tener tu noche super romántica.

-Por cierto, hablando de interrupciones, Arthur- Dijo Elizabeta algo apenada.

-¿Si? ¿Qué es lo que pasa?

-¿podrías poner esto en algún lugar de la habitación?- exclamó al mismo tiempo que le daba una cámara digital pequeña- Ponla a grabar antes de que llegue Francis ¿si?- Arthur no encontró ninguna respuesta que darle y simplemente le cerró la puerta de un golpe.

-Al menos lo intente…

-¿No habías puesto varias ahí adentro?

-Una más nunca es innecesaria.

Pasó media hora tratando de poner todo el cuarto en orden, cuando llegaron las cosas que había pedido. Le ordeno al chico que las llevaba que las pusiera en los lugares que le habían dicho por teléfono y él salió de la habitación.

Los nervios lo estaban matando ¿Y si no le gustaba? ¿Y si se volvía a enojar con él? No, eso era completamente absurdo, nadie podía enojarse con él, mucho menos Francis, casi podía jurar que él era la razón por la que vivía. Camino hasta su habitación (estaba junto a la suya, pero le pareció que había caminado kilómetros, esos estúpidos nervios) y se dispuso a abrir la puerta con la llave que Elizabeta había conseguido para él. Entonces le pareció escuchar que hablaba por teléfono. Abrió la puerta y en ese momento deseo no haberlo hecho.

-Oui, oui, estaré ahí a esa hora, ¿2:30 verdad? Parfait! Nos vemos allí-parecía entusiasmado mientras hablaba, y de repente cambió el tono de su voz por uno más bajo, pero que Arthur pudo escuchar perfectamente- Je t'aime *

Colgó el teléfono y volteó a ver la puerta- ¿¡Arthur!?¿¡Qué haces aquí!?- No tuvo tiempo de decir nada más, Arthur salió corriendo antes de que pudiera hacerlo.

Pero que tonto había sido…

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¿Alguien esperaba hard? Pues no muajajaja. Ok no, por ahora no habra porque la verdad apesto para escribir hard, tratare de mejorar y tendrán su hard (?) Casi lo olvido, como dije arriba, quiero hacer algo especial por el cumpleaños del fic :3 así que desde hoy hasta el jueves subiré un capitulo por día. Los primeros dos (ya subí el de hoy)seguirán la historia, y el tercero será un pequeño especial. Espero que les guste, y gracias por seguir el fanfic hasta ahora. ¡Nos leemos mañana!

*Oui, oui= Si, si

*Parfait!= ¡Perfecto!

*Je t'aime= Te amo