Gracias a los que leen y a quienes dejan reviews, he leído por ahí alguna que otra conjetura interesante…Pero bueno quizá se desilusionen al ver que sus hipótesis no son viables, de todas maneras en este capítulo tendrán un poco de luz para ir descubriendo más de la trama.
Sin más preámbulos…..chan chan….
…..
Capitulo No 12 – Dos Planes para un Mismo Objetivo.
Cuando Soi Fong llegó a los establos, todavía no había logrado adivinar qué estaría tramando la señorita Shihōin. Pensativa y algo distraída, desmontó y entregó las riendas de Suzumebachi a Shunsui que la esperaba.
- Tenemos algo que hablar –le dijo éste bajando un podo el tono de su voz.
Soi lo miró y el corazón le latió con fuerza al reconocer la expresión que vio en Shunsui, era un asunto del Ladrón de Novias.
Afirmando, repuso: Nos veremos en el lugar de siempre, dentro de media hora.
…..
Treinta minutos más tarde, Soi Fong penetró en el mirador en la parte posterior de los jardines de la mansión. Shunsui paseaba dentro de la estructura de mármol, con su rostro tenso por la preocupación.
- He tenido noticia de otro caso que necesita ayuda –dijo sin preámbulos.
Soi se apoyó contra el balcón, cruzó los brazos sobre el pecho y escucho.
- Una joven llamada Nanao Ise. Parece encontrarse en la situación habitual, pero...
Al ver que Shunsui dudaba y no continuaba, la condesa lo apresuró: ¿Hay algo que te preocupa?
- Bueno, es que me resulta extraño el modo por el cual me he enterado. –Su mirada se clavó en la de la condesa-. Al parecer, el rumor ha partido de la señorita Yoruichi.
La condesa se quedó helada y sorprendida ante tal declaración.- ¿Cómo has dicho?
- A mí también me ha sorprendido mi lady, la señorita Yoruichi no es dada a chismorreos. Pero lo he sabido directamente de la cocinera de los Shihōin.- Soi lo miro con una sonrisa ladeada, sabiendo que Shunsui posiblemente estaba cortejando a la pobre cocinera de los Shihōin.
El prosiguió su relato pasando por alto la mirada de la condesa- Me ha dicho que esta mañana la señorita Yoruichi, entro en la cocina y le contó que a esa muchacha iban a obligarla a casarse con un hombre horrendo, y que sería maravilloso que la rescatase el Ladrón de Novias. Incluso le contó que dentro de dos noches la joven iba a recorrer cierta ruta. –Shunsui se rascó la cabeza-. Todo esto me resulta muy extraño. ¿Dónde cree usted que habrá oído una cosa así la señorita Shihōin?
- No estoy segura –contestó Soi Fong despacio- ¿Hay alguien más que te haya contado la misma historia?
- No. Y eso también es raro.- aclaro Shunsui- Una historia como ésta por lo general me llega desde varias fuentes.
- Dime exactamente qué te ha contado la cocinera- apremio la condesa.
Shunsui volvió a relatar todo de nuevo, al final dijo: Esa Brigada contra el Ladrón de Novias se hace más numerosa cada día, y están decididos a atraparle, también el magistrado. No cree que toda esta historia podría ser una trampa ¿Qué piensa hacer?
- Te lo comunicare cuando lo haya decidido. Mientras tanto, trata de averiguar acerca de esa Nanao Ise y veremos si la historia es cierta o no.
….
Soi entró en su estudio privado y se sirvió un Vodka. Echó la cabeza atrás y tomo el licor de un solo trago, disfrutando del rastro ardiente que le dejó en sus congeladas entrañas. Volvió a servirse otra copa y acto seguido se acercó hasta la chimenea, donde se quedó contemplando las llamas mientras en su mente giraba un sinfín de preguntas y sobretodo giraba en torno a una morena.
¿Por qué había divulgado Yoruichi la noticia de la señorita Ise? Ella misma había dicho que no le interesaban los chismorreos. ¿Se habría enterado por casualidad o la supo por otra persona? En tal caso, ¿por qué no se la había contado a ella cuando se encontraron? ¿La Brigada contra el Ladrón de Novias, habría hecho correr el rumor, usando a la morena y así tender una trampa al Ladrón? Quizás. Aun así, ¿por qué utilizar a Yoruichi? No tenía sentido. A no ser que...
¿Esperaba alguien que la señorita Shihōin acudiera al Ladrón con la historia? ¿Sospecharía alguien de ella?
Tenía la certeza de que nadie sabía que el Ladrón era mujer realmente, estaba segura de que ni sus "victimas" anteriores y mucho menos Yoruichi habían revelado ese secreto.
Depositó la copa sobre la repisa de la chimenea y se pasó la mano por la cara mientras estudiaba la otra posibilidad, esa que había apartado a un lado pero que no podía ignorar.
¿Se habría inventado la morena aquella historia para atraer al Ladrón de Novias y así verla de nuevo? ¿Es acaso, ese el "proyecto" que había mencionado?
Recordó la afirmación que la morena le lanzo, cuando ella le dijo que nunca volvería a ver al Ladrón de Novias: "Eso es lo que usted cree".
Maldición, ¿existiría de verdad una joven que necesitaba ser rescatada o todo era un truco? Y si dicha joven existía, ¿cómo encajaba Yoruichi en todo aquello?
Una parte de ella se perturbó ante la idea de que la señorita Shihōin pudiera mentir y difundir una historia falsa para servir a sus propios planes, pero eso no podía ser Soi sabía que ella era demasiado honrada y sincera.
Pero otra parte le advertía: Es un plan muy inteligente y ella es una mujer inteligente, una mujer que sin duda admira tu segunda personalidad, una mujer que quiere vivir aventuras. Una mujer que quiere una amante.
Sintió una punzada de celos y se le escapó una risa amarga. Diablos, ahora no podía ser que estaba ardiendo de celos de sí misma- esa mujer está haciendo que pierda la razón.
Pero había un modo de arreglar todo el enredo. Después de tomar muchas precauciones para garantizar su seguridad, el Ladrón de Novias rescataría a la señorita Ise, si es que existía de verdad. Y si resultaba que estaba implicada la señorita Yoruichi Shihōin, ya se vería a qué grado de confianza esperaba ella llegar con el Ladrón de Novias.
….
La tarde del día siguiente, La condesa de Wesley tiró de las riendas de Suzumebachi para detenerlo e inclino la cabeza, en un saludo hacia el magistrado, que se dirigía a caballo hacia ella.
- Buena tardes, Kurosaki–dijo-. Una tarde muy agradable para dar un paseo.
Ichigo Kurosaki se tocó el sombrero a su vez.- Ciertamente muy agradable, lady Fong. Sin embargo, no he salido a pasear; voy de camino a Londres. Tengo varias pistas que seguir.
Soi enarcó las cejas.- ¿Oh? ¿Para alguna investigación en curso?
- Tienen que ver con el Ladrón de Novias- aclaro el peli naranja.
- ¡No me diga! ¿Ha capturado ya a ese cobarde?- Cuestiono Soi.
- Aún no. Pero acaba de llegarme cierta información que espero nos conduzca a su pronto apresamiento.
- Excelente. No es bueno que haya un malhechor como ése rondando por ahí, aunque tengo entendido que últimamente no ha cometido ninguna fechoría.
-Su última víctima fue la señorita Shihōin- dijo Kurosaki- fue un secuestro fallido- frunció el ceño-. Si hubiera llegado sólo cinco minutos antes, lo habría apresado. Por desgracia, la señorita Shihōin resultó un testigo poco colaborador.
- ¿De veras?- Soi cuestiono con curiosidad.
- Sí.- dijo frunciendo el ceño- No dejó de mirarme furibunda y de insistir en que las acciones de ese sujeto eran heroicas. En lugar de sentirse agraviada por él, estaba irritada conmigo por hablar mal del Ladrón. –Meneó la cabeza-. Una mujer de lo más extraña.
Soi Fong reprimió una sonrisa.- Es obvio que sí.
- Recuerde lo que le digo, mi lady, el Ladrón de Novias no pasará mucho más tiempo en libertad. El secuestro fallido de la señorita Shihōin demuestra que se está volviendo descuidado. Cometerá otro error y cuando eso suceda yo lo estaré esperando.
-Le deseo la mejor de las suertes y espero que esa nueva información le resulte de toda utilidad para así deshacernos de tal lacra de la sociedad.
- Yo también lo espero- Kurosaki dedicó unos segundos a ajustarse los guantes y después preguntó-: ¿Qué tal se encuentra su hermana, condesa?
- Va a venir a casa.- dijo con seriedad- La espero dentro de los próximos días. Su esposo ha fallecido.
El magistrado pareció quedar congelado en el sitio. Tragó saliva una vez, y después dijo con voz tensa:- Lamento mucho su pérdida
Soi no se molestó en señalar que la muerte del hombre no era una pérdida para nadie, mucho menos para Rukia.- Me aseguraré de transmitirle sus condolencias.
- Gracias. Buenas tardes, lady Fong. –Y con un breve gesto de asentimiento hincó los talones en los lados de su montura y se alejó al trote por el camino que llevaba a Londres.
Colmada de una insana satisfacción, Soi Fong encaminó a Suzumebachi hacia la mansión Fong. Ichigo Kurosaki tendría que pasar al menos dos días en Londres investigando la "información" que la condesa le había preparado acerca del Ladrón de Novias, Era tiempo suficiente para hacer todo lo que tenía que hacer sin los ojos del magistrado pegados a su espalda. Le disgustaba engañar a Ichigo, pues admiraba la sinceridad y la integridad de aquel hombre tan trabajador; pero dado que el éxito de Kurosaki en aquel particular asunto suponía la horca para ella, se las arregló para dejar a un lado su sentimiento de culpa.
Justo antes de adentrarse en la foresta, lanzó una mirada hacia atrás. Un carruaje que apareció por la esquina del camino de Londres, la condesa hizo detener a Suzumebachi protegiéndose los ojos del brillo del sol miro al vehículo. Entonces se le puso todo el cuerpo en tensión al reconocer no sólo el vehículo, sino también la figura de cabello violeta que iba dentro. ¿Qué demonios estaría haciendo Yoruichi Shihōin regresando de Londres?
…..
Hirako vio cómo su hermana llegaba y se abalanzó sobre ella en el mismo instante en que ésta entró en la cámara.- ¿Y bien? –Cuestiono- ¿lo has conseguido?
Ella acarició su bolsa y asintió- Lo tengo todo aquí dentro: el dinero y un pasaje a bordo del Reina de los mares, que zarpa para América mañana por la mañana.
- ¿Ha sospechado algo Tessai?
Yoruichi se sintió culpable por haber engañado a su leal cochero.- No. El pobre se creyó que estuve todo el tiempo en la librería.
Hirako aprobó con un gesto de la cabeza.- Ahora, repasemos el plan una vez más para asegurarnos de que estás preparada.
- De acuerdo. –Comenzó a pasearse delante de Hirako, enumerando cada punto con los dedos- Después de cenar pondré el pretexto de que estoy cansada y me iré a mi dormitorio. Tessai se retira a las nueve. Media hora más tarde, tú y yo nos encontraremos en los establos, donde me ayudarás a ensillar los caballos. Montaré a Shunkoy conduciré a Rayo hasta el lugar que indicaba en su carta la señorita Nanao. Calculo que tardaré una hora o una hora y media en llegar, tiempo suficiente, ya que la señorita Nanao Ise no pasará por allí antes de medianoche.
Hirako asintió con la cabeza.- Perfecto. Continúa.
- Cuando llegue, ataré a Rayo cerca del camino pero oculta a la vista. Luego me esconderé y esperaré hasta que vea acercarse el carruaje de la señorita Ise. Si aparece el Ladrón de Novias a rescatarla, me quedaré escondida y volveré a casa. Si no se presenta, detendré el carruaje con la excusa de que mi caballo cojea y pediré ayuda. Mientras el cochero examina a Shunko, entregaré el dinero y el pasaje a la señorita Ise, le diré dónde encontrar a Rayo. Luego distraeré al cochero el tiempo que pueda para darle la oportunidad de escapar a la señorita Nanao.
- ¿Has anotado las indicaciones para encontrar el barco y las instrucciones sobre dónde debe dejar a Rayo para que Tessai pueda recuperarla?
- Todavía no, pero lo haré antes de cenar. Según el sujeto que me ha vendido el pasaje, hay unas caballerizas cerca del muelle. La señorita Nanao no ha de tener dificultad para encontrarlas. -Se ajustó las gafas sobre la nariz-. ¿Nos olvidamos de algo?
Hirako puso una mueca de duda en su rostro- He estado pensando en un posible problema Yoru-chan –Su mirada se tornó de preocupación-. ¿Qué pasa si no eres capaz de distraer al cochero lo suficiente para que escape la señorita Ise? Y aunque lo consigas, ¿qué pasará si él se da cuenta de que ha desaparecido? Podría sospechar que la has ayudado tú, en ese caso no sabemos qué podría hacerte.
- Una observación excelente. –Se dio unos golpecitos en la ¿qué puedo hacer? No quisiera tener que golpear al pobre hombre.
- Desde luego. Podrías no golpearlo demasiado fuerte.- reclamo el joven.
- Más bien estaba pensando que podría atizarle demasiado fuerte- aclaro la morena.
Hirako parpadeó.- Oh. Bueno, eso resultaría igual de desastroso, supongo.
Una sonrisa irónica curvó los labios de Yoruichi- Es una lástima que probablemente no tomara una cabezada por voluntad propia para que la señorita Nanao pueda desaparecer convenientemente.
.- Podría darte una cosa –dijo Hirako en tono bajo y emocionado-. Se deriva de una combinación de hierbas que he inventado basándome en mis estudios de las tribus de Sudamérica. Resulta muy útil para dormir durante un rato a animales como los chimpancés, y así poder examinarlos sin correr riesgos. Eso sería muy estupendo para que el cochero echase una cabezada.
- ¿No le causaría daño?- inquirió la morena.
Hirako negó con la cabeza.- Simplemente se quedaría dormido. Durante una hora o dos.
Yoruichi enarcó las cejas.- Pero ¿cómo se lo voy a dar? No puedo entregarle una copa y decirle: "Beba esto".
- ¿Tienes un alfiler?- pregunto el joven con una sonrisa.
- ¿Un alfiler de sombrero? ¿Para qué demonios quiero yo?
- Untaré la sustancia en el alfiler. Lo único que tienes que hacer es pincharlo con él.
- ¿Y no crees que se dará cuenta? –contestó ella, sin poder disimular la incredulidad en su voz.
- Para cuando se dé cuenta de que no ha sido una picadura de abeja, ya estará dormido.
Una lenta sonrisa se extendió por el rostro de Yoruichi.- Vaya, Hirako. Eres todo un genio.
Las mejillas del muchacho se sonrojaron de orgullo. Mirando a su hermana por encima de sus gafas, le replicó:- ¿Acaso lo dudabas?
- Ni por un instante –Alargó la mano y le revolvió su pelo que ya hemos pensado en todo.
- Sí...Excepto en que yo estaré muy preocupado por ti. Ojalá me permitieras acompañarte.
- Por nada del mundo- replico la morena con seriedad- Necesito que te quedes aquí para distraer a mamá en caso de que se percate de mi ausencia.- Le apretó las manos con fuerza-. Te quiero por desear protegerme, pero no me pasará nada. Lo único que voy a hacer es entregarle a esa muchacha el dinero, el pasaje y las instrucciones y si aparece el Ladrón de Novias, ni siquiera eso será necesario.
- En tal caso, no es justo que tú hagas toda la parte divertida –masculló Hirako-. Tú ya has visto al Ladrón de Novias.
- Y si llego a verlo nuevamente esta noche, será desde lejos. Lo dices como si fuéramos a sentarnos un rato a charlar y tomar té y galletas- dijo la morena con una sonrisa.
Hirako agachó la cabeza.- Ya sé que no va a ser así, pero de todos modos me gustaría ir.
- Pero no puedes –la morena lanzó un suspiro-. Ahora que ya está todo preparado, voy a escribir las instrucciones. Te veré a la hora de cenar.-Y se marchó cerrando la puerta despacio tras ella.
Hirako apoyó las manos en la larga mesa de madera y resopló, conocía el verdadero motivo por el que su hermana no quería que la acompañase, no deseaba que le ocurriera nada.
Pero qué clase de hombre sería si permitiera que su hermana anduviera trajinando por el bosque, de noche y sin compañía. Desde luego, ningún hombre en absoluto aunque a él aun no le consideraran como tal. Podía sucederle cualquier cosa y entonces jamás se perdonaría.
Por lo tanto la única conducta lógica era seguirla sin que ella lo supiera. De ese modo, no sólo podría protegerla, sino que correría él también una gran aventura, incluso, encontrara la respuesta a la pregunta que lo obsesionaba desde el secuestro de Yoruichi.
Miro el experimento en que llevaba semanas trabajando. ¿Daría resultado su idea? No lo sabía, pero aquella noche lo iba a averiguar. Y si daba resultado, descubriría la identidad del Ladrón de Novias.
…..
En la oscuridad de la noche, en el denso bosque Yoruichi Shihōin se encontraba escondida tras un grupo de arbustos que se alzaban a un lado del camino, acariciando suavemente el pescuezo de Shunkopara tranquilizarlo, por el momento todo iba transcurriendo conforme a su plan.
El corazón le palpitaba con tal mezcla de turbación y euforia, se maravilló que no le saltara del pecho, unas nubes oscurecían la luna, lo cual convenía a sus fines. Los grillos cantaban en las inmediaciones y una suave brisa con olor a tierra refrescaba su piel acalorada.
De un modo u otro, en los próximos minutos la señorita Nanao Ise iría de camino a la libertad. Inspiró aire varias veces y experimentó una emoción amortiguada por una serena determinación. Estaba obrando correctamente, en juego estaba la desgracia de una joven. Rayo estaba atado a un árbol a escasos metros, completamente oculto a la vista. Desde su posición detrás de los arbustos, la morena podía ver el camino pero sería casi imposible que la vieran a ella.
Aferrando su bolsa, que contenía el alfiler y lo que iba a necesitar la señorita Ise, se asomó sobre los arbustos y escudriñó los alrededores. ¿Aparecería ella, el Ladrón de Novias? Notó un hormigueo al pensar en ver de nuevo a aquella heroica aventurera. Por el bien de la señorita Nanao, rezó para que fuese así. Pero si no sucedía, ella haría todo lo que estuviera en su mano para ayudar a la muchacha. De momento, lo único que podía hacer era esperar. Y rezar para que todo fuera conforme al plan.
….
Ataviada con su capa, guantes y mascara de Ladrón de Novias, Soi esperaba a lomos de Campeón, oculta tras unos tupidos matorrales, con sus sentidos aguzados y en total alerta. La mezcla de euforia y precaución que acompañaba todas sus misiones de rescate le animaba y le hacía muy consciente de su entorno. Y para su beneplácito aquella noche iba a haber un rescate. De acuerdo con la información que había recogido Shunsui, la historia de la señorita Nanao Ise era totalmente cierta.
Examinó la zona en busca de algún ruido o movimiento y aunque no detectó nada extraño, su instinto le advirtió de que algo no estaba bien, había algo fuera de lugar. Y antes de que pudiera averiguar qué era, oyó el ruido de un carruaje.
Apartó a un lado su desconfianza e hizo avanzar a Campeón entre las sombras para quedar en posición perfecta, junto al camino y salir al paso del carruaje cuando éste doblara la esquina, todo eso si el carruaje llevaba la insignia de la familia Ise. El ruido se fue acercando y Soi acarició el pescuezo de Campeón.
- Prepárate, amigo –susurró. El caballo respondió echando las orejas hacia atrás.
Soi Fong se inclinó hacia delante, con todos los músculos alerta y la vista fija en el camino por el cual surgió un carruaje tirado por dos caballos rojizos. Se fijó en el escudo de armas que llevaba en la portezuela, coincidía con la descripción que le había dado Shunsui.
Respiró hondo y puso en movimiento a Campeón calculando con precisión el momento cuando el carruaje pasó por su lado, extendió un brazo y arrebató las riendas al atónito cochero y acto seguido detuvo el vehículo, introdujo una mano bajo la capa y sacó el ramo de flores y la nota adjunta que constituían su firma y los lanzó al asiento de cuero, al lado del cochero.
- Por un demonio –exclamó el hombre-, usted es el maldito Ladrón de Novias.
- Silencio –ordenó Soi con la voz rasposa del Ladrón de Novias y no le pasará nada. Ahora voy a...
Pero guardo silencio bruscamente al percibir un movimiento al otro lado del camino. Se volvió y escudriñó los alrededores. Árboles, espesura, más árboles. Arbustos silvestres y Yoruichi Shihōin, que la observaba, oculta entre la maleza.
Apretó los puños. ¡Maldición, así que efectivamente ella estaba implicada en aquel asunto! Pero ¿cómo? Aun así iba a averiguarlo, aunque antes tenía que encargarse del cochero.
Se volvió hacia el hombre y al instante maldijo su grave error; en los pocos segundos en que había estado distraída, el cochero había empuñado un garrote de madera y su rostro mostraba una expresión de brutalidad. Soi Fong intentó desviar el golpe que se le venía encima, pero fue demasiado tarde.
La golpeó a un lado de su cabeza y la derribó del caballo. El Ladrón de Novias aterrizó en el camino con un golpe seco que le produjo un dolor desgarrador en todo el cuerpo.
- ¡Ya te tengo, maldito! –Oyó gritar a una voz que parecía llegar de muy lejos- de pronto todo se apagó.
…
Con la esperanza que este capítulo haya sido de su agrado y deseándoles un buen término de mes y mis mejores deseos para el mes de mayo…recuerden viene el día de las madres XD así que a hónralas como es debido.
Saludos… nos leemos.
