Hola a todos los que leen y dejan sus reviews, he de decir que ningún comentario hasta el día de hoy me molesta pero si me sentí intimidada XD eso de que debo escribir otra historia de 20 capítulos suena demasiado. Para aclarar estoy tomando como base la obra El Ladrón de novias, la trama debe ser casi igual o parecido, obviamente si estoy cambiando algunas cosas y obviando otras.

Sin más cháchara….nos estamos leyendo.

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Capitulo No 16 – Pasión, Noticias y Romance.

Soi Fong era una persona de la mañana y era su hábito ejercitarse un poco antes de ponerse a tratar los asuntos de la Mansión Wesley, su propiedad en Londres y otros negocios más, Pero esta mañana la embargaba una ansiedad y una alegría que no podía evitar sentir, muy a su pesar puesto ella era una persona muy controlada de sus emociones y sus sentimientos.

-Soi arrugo el entrecejo- Sentimientos- susurro y sonrió con ironía, hace mucho tiempo había olvidado que era la ilusión, la felicidad y otras cosas más y se había enfocado en controlar lo que debía sentir o no sentir. Aun así era obvio que lo que había compartido con Yoruichi Shihōin la noche anterior fue una experiencia que jamás imaginó compartir con alguien, ninguna mujer hasta ahora le había despertado tanta pasión, desenfreno, ternura, ansiedad y …. Y que no sabía exactamente qué era lo que le pasaba, pero no podía apartar a la morena de su mente, no podía borrar la imagen de su cuerpo lleno de curvas, de su piel bronceada perlada de sudor y sobre todo del sabor de su piel, de sus besos, de su intimidad.

-Diablos, debo salir y tomar aire fresco. Dijo Soi para sí, salió de su lugar de entrenamiento y se dirigió a los establos, tomo a Suzumebachi y se dispuso a montar, espoleando a su corcel salió a todo lo que daba al campo.

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Unos treinta minutos después Suzumebachi se encontraba en la orilla de lago refrescándose y su dueña se había sentado bajo la sombra de un árbol.- sonrió ante los recuerdos de la noche anterior- no puedo creerlo, hasta mi caballo me traiciona- dijo suavemente, tomo su reloj y vio la hora, su rostro se mostró serio- Son las diez- dijo suavemente, sus ojos se abrieron en asombro al recordar que era la hora en que la morena transitaba ese camino para ir a ver a su amiga Kukaku.

Tomo a Suzumebachi y le monto con rapidez, busco el sendero para regresar a la mansión Wesley pero al hacerlo logro divisar a la morena que robaba sus pensamientos unos metros delante de ella.

Yoruichi caminaba lentamente disfrutando del sol de la mañana, como era habitual en ella ese día se dirigía a la casa de su amiga Kukaku a las afueras del pueblo, iba entusiasta y distraída hasta que escucho unos cascos de un corcel que hizo se detuviera, al volver su vista hacia atrás sus ojos se abrieron con asombro pues ahí estaba ella, que la miraba con esa mirada que le causo un escalofrió en su columna, la morena vacilo por un momento pues no sabía si sería correcto hablarle o solo hacer caso omiso- Cielos, ahora que hago- dijo suavemente, cuando vio que Soi se acercaba a ella con el trote elegante de Suzumebachi.

-Bueno días- dijo Soi con una sonrisa, mientras desmontaba su caballo.

Buenos días, condesa Fong- dijo la morena con toda seriedad.

Soi frunció el ceño ante el uso de su honorifico, sonrió con malicia y se acercó despacio a la morena- no crees que sería mejor tratarnos con más familiaridad cuando estemos solas.

-Yo...tienes razón- dijo con una sonrisa.- no esperaba verte, hasta la noche.

Salí a pasear- dijo la condesa evitando caer en la tentación de tocarla, besarla, pero después de esa sonrisa que la morena le había regalado era casi imposible resistirse.

-Bueno, creo que es mejor que siga mi camino antes que me retrase- la morena se sentía nerviosa cuando Soi la miraba de esa manera en que lo hacía ahora, tan intensa, tan apasionada. Dio una reverencia y se dispuso a seguir su camino cuando sintió la mano de Soi tomar la suya.

-Espera- dijo con suavidad- el tacto le produjo un hormigueo que se extendió rápidamente por su cuerpo, sin pensarlo se acercó a la morena, tomándola en sus brazos y la beso suavemente.

La morena se sorprendió, pero al instante le correspondió el beso, el cual pudo notar que era diferente podía sentir el disfrute, la urgencia, la ternura. Soi la besaba con lentitud casi deleitándose, la morena no pudo evitar que sus manos tomaran iniciativa y comenzó a vagar por el cuerpo delgado de la condesa y como había sucedido todas las veces anteriores se olvidaron de todo, hasta que un leve relincho de Suzumebachi las trajo de nuevo a la realidad. Al finalizar el beso, la morena estaba agitada en su respiración y Soi no pudo evitar excitarse ante esa escena. La morena sonrió con malicia al ver ese rubor y esa mirada intensa en la condesa Fong.

-Espero verte más tarde- dijo Soi.

La morena sonrió- Estaré puntual- dijo la morena suavemente, deslizando sus dedos por la mejilla de la condesa, la cual ante el tacto no pudo evitar tomar sus dedos y darles un pequeño beso.

Ten cuidado- dijo la condesa, soltando a la morena y dejándola partir.

La morena la vio con diversión- soy mayor que tú y se cuidarme- dijo con tono divertido mientras se alejaba.

Lo sé, pero yo quiero cuidar de ti- dijo Soi en un susurro que la morena no escucho.

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La condesa Fong estaba desmontando a Suzumebachi en los establos cuando Shunsui se acercó a ella.- Mi lady, ha recibido esta carta- dijo extendiéndole un sobre.

-Soi lo tomo rápidamente al ver la caligrafía perfecta, era de Rukia.

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Querida abejita:

Espero que al recibir la presente, todo marche bien en la mansión Wesley y agradezco mucho tu cariño y sobre todo tu respuesta inmediata. Pronto estaré contigo, gracias por tu apoyo y cariño infinito.

Ate. Rukia Fong.

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Soi sonrió ante la noticia y en su corazón sintió brillar la esperanza, haría todo lo posible porque Rukia olvide todo el sufrimiento pasado al lado de ese bastardo, esa sería su misión de ahora en adelante.

-Shunsui, prepara a Suzumebachi- sonrió- Iré a Londres por una cosas, que preparen la habitación de Rukia y la renueven lo más pronto posible, ella pronto estará de nuevo junto a nosotros.

Esa es muy buena noticia, mi Lady- Shunsui sonrió- esta casa volverá a llenarse de alegría con el regreso de la señorita Rukia.- la miro con una mirada cómplice- creo que de ahora en adelante el Ladrón de Novias deberá tomar un tiempo de vacaciones.

-La condesa puso rostro serio- Ya veremos, por ahora lo que me interesa es que Rukia olvide todo sufrimiento Shunsui, temo que la niña sonriente y bromista que conocimos ya no exista.

-Haremos que regrese señorita, así como su sonrisa ha vuelto- dijo con un tono burlón Shunsui, haciendo que la condesa Fong se sonrojara.

-No sé de qué hablas- dijo con semblante serio- iré a prepararme, dispón a Suzumebachi- con esto la condesa tomo camino fuera de los establos pero se detuvo en seco- Shunsui se suponía que hoy iría a la casa de los Shihōin a ver a Hirako, dejare una nota disculpándome con él en mi despacho y haciendo una nueva cita para el día de mañana a la misma hora, podrías hacerte cargo de entregarla- dijo la condesa, solo espero respuesta- el asintió y con paso apresurado camino hacia la mansión.

Otra visita a los Shihōin, cualquiera que la conociera sabría que usted no es muy social-Soy viejo, pero no tonto - dijo Shunsui con una sonrisa socarrona- Solo la señorita Rukia y yo la conocemos tan bien, que me atrevo a decir que esa sonrisa que hoy muestra, tiene nombre y apellido- suspiro- solo espero que no tarde en darse cuenta de que la Señorita Shihōin es la única persona que la hará feliz- frunció el ceño- me conformo con que no sea tan tozuda y no huya ante la perspectiva del amor, aunque me pregunto si la señorita Shihōin siente lo mismo.

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Los rumores del fallecimiento de Ichimaru Yin llegaron hasta Tunbridge Wells, Yoruichi ya sentada tomando la cena escucho lo cotorreos de su madre con respecto a la viudez de la hermana de la condesa Fong, aunque no era aficionada a los chismorreos la morena puso suma atención a la notica y recordó como Soi Fong le había manifestado que su hermana no era feliz con su matrimonio, sintió una profunda simpatía por la hermana de la condesa aunque no la conociera, el hecho de que la muerte le había librado del lazo matrimonial no quitaba los cinco años de sufrimiento al lado de un hombre vil, pero sobretodo casada sin amor.

Sintió una pena por la situación, pero una sonrisa se dibujó en su rostro al pensar en Soi, de seguro ella hará todo lo posible porque su hermana sea feliz y le ayuda a dejar todo el sufrimiento atrás. Sus ojos se abrieron con angustia, debía terminar la cena rápido e irse a la cama, para luego esperar la hora en que todos se irían a dormir y podía salir sin que nadie lo notara.

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Soi Fong esperaba con Suzumebachi a la orilla del lago, había pasado parte de su día en Londres y otra parte preparando la cabaña para esta noche, la madrugada de ayer Yoruichi y ella habían tenido su primera noche juntas, la morena le había entregado su inocencia y ella la había tomado de forma urgente, casi salvaje- suspiro- esa no era la manera que lo había planeado, pero si era honesta todo lo que planeaba con la morena se iba al traste o cambiaba de una forma inusual.

Esta mañana cuando vio a la morena no tenía pensado hacer algún plan más que el ya establecido, verse para una noche llena de pasión, claro disfrutarían y saciarían el hambre que tenían la una de la otra, pero cuando la morena se marchó sintió un repentino deseo de hacer algo especial para esta noche.

Especial- susurro, que diablos le pasaba, ella no era de esas personas cursi, ella tomaba lo que deseaba y luego lo dejaba cuando quería y no tenía que hacer algún esfuerzo para complacer a alguien- si ella no fuese tan- bufo- tan…Yoruichi.

Como si hubiese invocado al diablo….La morena llegaba puntual como le había dicho por la mañana, llegaba ataviada con un vestido de lo más sencillo sin ningún adorno o en su caso nada llamativo o sexy, pero la condesa Fong lo sabía muy bien. La morena no necesitaba nada más que su presencia, su sonrisa, esos hermoso ojos que la miraban expectante, ansiosa, con anhelo y con…- frunció el ceño, debía dejar de pensar tanto en todo, por lo que tomo acción y camino hacia ella.

La morena se quedó a unos metros de la orilla del lago cuando vio a la condesa Fong, de pie al lado de su corcel, estaba vestida con un pantalón entallado de montar como negro y una camiseta blanca manga larga y un lazo en su cuello, el atuendo lo completaba un chaleco negro, se veía hermosa como siempre y venia hacia ella con esa mirada que la embargaba de un calor insoportable.

-Espero no ser impuntual.- dijo la morena con suavidad.

Para nada- dijo Soi tomándole de la mano.- vamos, cuanto más antes partamos, será más temprano tu regreso a casa.

Yoruichi se dejó guiar, sintiendo el hormigueo que se extendió por todo su cuerpo, una sonrisa dibujo su rostro ante las reacciones que su cuerpo tenía con un pequeño contacto de Soi.

Montaron a Suzumebachi y partieron con dirección a la cabaña, el lugar donde habían pasado la noche anterior. Por lo tanto muy aferrada a su cintura y apoyando su rostro en la espalda de Soi, Yoruichi se permitió cabalgar con los ojos cerrados y abandonarse del mundo. Pero no todo es eterno y unos minutos más tarde sintió que Suzumebachi trotaba y su paso era detenido suavemente.

…...

La morena abrió los ojos y poco a poco fue deshaciendo el agarre con que había ceñido la cintura de Soi Fong, la condesa al sentirse liberada desmonto y al instante ayudo a la morena a bajar del corcel, al instante en que puso pie en el suelo Soi no perdió tiempo y reclamos sus labios en un beso suave que la morena correspondió al instante.

El beso fue terminado y la condesa puso su frente junto a la de Yoruichi- estuve esperando por esta noche junto a ti- dijo Soi mientras rozando con uno de sus dedos el labio inferior de la morena.

La morena sonrió ante las palabras de la condesa, al menos no solo ella había ansiado este momento- Yo también lo esperaba- dijo entre los labios delgados de Soi.

Soi sonrió y le tomo de la mano- Ven, entremos- dijo esbozando una sonrisa y halando de ella hacia el interior de la cabaña.

Cuando Soi abrió la puerta de la cabaña, hizo que la morena entrara primero, al hacerlo la morena abrió sus ojos con asombro, la cabaña tenía casi el mismo ambiente de la noche anterior pero con unos cuantos cambios más que hizo que el corazón de la morena se acelerara.

La chimenea estaba encendida e irradiaba calor y un poco de luz a la manta fina que se encontraba extendida en el piso de madera, aun lado una pequeña mesa con vino, copas y frutas. Un poco más allá de las alfombras unas velas encendidas dando un ambiente casi romántico. La morena se giró para ver a Soi que se encontraba detrás de ella, expectante.

-Espero te agrade- le dijo suavemente.

-Por supuesto- le respondió la morena regalándole una sonrisa que le robo el aliento.

Soi se adelantó y comenzó a servir un poco de vino en dos copas.- ven, ponte cómoda.

La morena obedeció y se sentó en la manta. Tomo la copa que Soi le ofrecía y tomo unos trozos de manzana. Sin perder tiempo Soi se despojó del chaleco y lo colgó en una silla, se sentó junto a la morena y con copa en mano y la tomo de la cintura.

-Como te fue con tu amiga Kukaku- pregunto tratando de saber sobre el día que había tenido la morena, extrañamente quería saberlo todo, no solo el simple hecho de tomarla inmediatamente y hacerle el amor.

Muy bien, ella se encuentra mejor de sus dolencias- dijo esbozando una leve sonrisa, al tiempo que bajo su copa y con sus manos comenzó a deshacerse de los primeros botones de la camisa blanca de la condesa. Ella sonrió con málica y no pudo evitar molestar a la morena- acaso estas ansiosa- dijo con malicia.

La morena aparto sus manos rápidamente- No... Solo quería que estuvieses cómoda y te relajaras un poco- dijo seriamente. Soi no pudo evitar esbozar una sonrisa ladeada, bajo su copa y se acercó a la morena como un león a punto de devorar a su presa, ella al sentir la cercanía se inclinó un poco hacia atrás, acción que aprovecho la condesa para recostarla y posarse casi sobre ella – quiero que esta noche sea especial para ti- dijo Soi mirando a la morena intensamente, viendo las reacciones que en su interior anhelaba ver y sobre todo encendían su deseo, se acercó más y comenzó a besarla primero de manera lenta, saboreando el momento, rozando con su lengua el labio de la morena y luego adentrándose en su boca, Yoruichi la atrajo más hacia ella pegándola a su cuerpo.

Soi al sentir como la morena la atraía más a su cuerpo intensifico el beso haciéndolo más pasional y casi desenfrenado, pero para molestia de la morena lo finalizo, dejando sus labios a unos centímetros de la morena que casi jadeaba del beso y del deseo que se intensificaba en ella.

Soi sonrió y le dio cortos y pequeños besos- quiero que lo disfrutes- dijo con tono sensual- hoy iremos despacio- se comenzó a levantar y ofreció su mano para que la morena se levantara. Al estar de pie la morena acerco a Soi tomándola de la camisa y con una mirada intensa y sin apartarla de esos ojos grises, comenzó su labor de desatar cada botón de la camisa. La condesa sonrió con complacencia y se dejó hacer y colaboro cuando la morena comenzó a despojarla de la camisa.

Soi se movió colocándose detrás de la morena, tomo el cierre del vestido y comenzó a abrirlo con lentitud, mientras aprovechaba su posición para llenarla de pequeños besos en su cuello y moviéndose atreves de su clavícula hacia los hombros que poco a poco iba desnudando, hasta que bajo su vestido por completo, sonrió al sentir el estremecimiento de la morena y sobretodo la respiración acelerada. La morena se giró y se puso frente a Soi, aun con las mejillas teñidas de un leve rubor la morena tomo las manos de la condesa y las llevo a su pecho, Soi podía divisar como la mirada lujuriosa de la morena no se apartaba de ella al sentir posar sus manos en los pechos de la morena, no puedo evitar apretarlos un poco, Yoruichi dio un leve gemido de satisfacción, Dios no podía creer que la condesa fuese tan despacio, era casi torturante e insoportable, como es que ayer era dominante y ahora parecía querer matarla de deseo.

Soi vio como la morena cerraba los ojos y suspiraba ante su tacto, sonrió con suficiencia amaba las reacciones de la morena, por lo que con una mano masajeo uno de sus pechos y con la otra terminaba de desnudarla, al hacerlo comenzó a dirigirla para que se recostara en la manta. Ella se colocó a su lado y con sus dedos comenzó a formar círculos sobre la aureola de sus pechos.- Soi- gimió la morena.

El deseo destellaba en los ojos grises y suavemente se inclinó hacia los erguido pezones de la morena, a escasos centímetros se detuvo y dejo que su aliento golpear el pezón de la morena haciéndola estremecerse, acto seguido comenzó a lamerlo a su alrededor, luego con maestría lo succiono suavemente. Yoruichi no pudo evitar y con sus manos atrajo más la cabeza de Soi hacia su pecho- dios – exclamo la morena entre jadeos. Soi se reincorporo y comenzó a descender deteniéndose en su abdomen, lo besaba y luego subía de nuevo a sus pechos, mientras que con una mano acariciaba sus muslos por fuera y por dentro, podía sentir la agitación de la morena, podía sentir su propio deseo subiendo, apoderándose de ella.

Yoruichi se estremecía en cada toque y caricia que Soi le proporcionaba pero no cabía duda que deseaba más, como era posible que ella le despertara tanta pasión, deseo y lujuria. Soi dejo toda caricia y tomo los labios de la morena en un beso, en el mismo instante comenzó a despojarse de la ropa que aun poseía, la morena aprovecho ese momento para comenzar a palpar la piel blanca y de paso tomo las manos de la condesa entre las suyas.

-Permíteme hacerlo yo- dijo la morena con su mirada inyectada de deseo, la condesa dejo que ella tomara acción, aunque en su mente deseaba ser la que tuviese el control, no podía evitar complacer a la morena, así que clavo su vista en los ojos dorados de la morena y se deleitó en el toque de sus manos fueron unos minutos que dejo que la morena la tóquese, Soi sonrió maliciosamente, tomo una mano de la morena y la atrajo más a ella hasta que sus cuerpos desnudos se tocasen, Soi volvió a tumbar a la morena en la manta y comenzó sus caricias sin fin en el cuerpo bronceado de la morena, Yoruichi gemía y susurraba el nombre de Soi entre jadeos, Soi tomo las largas y tonificadas piernas de la morena y comenzó dándoles besos y fu ascendiendo con lentitud hasta llegar a su condición de mujer con su mano palpo la intimidad de la morena y ella sonrió, para frustración de Yoruichi Soi se detuvo y volvió a sus piernas tomando una de ellas la elevo en con una sonrisa sensual acerco su intimidada a la de la morena y comenzó a frotarse lentamente, Yoruichi estaba embalsada ante el toque y las sensaciones que su cuerpo y comenzó a mover sus caderas al ritmo tortuosamente lento que la condesa estaba ejerciendo, pero en unos instantes comenzó a moverse con más rapidez, lo jadeos y las respiración se incrementaron, la morena desfallecían ante el inminente orgasmo y la condesa junto a ella. Soi cayó sobre el cuerpo de la morena y le dio un beso anhelante en los labios. Yoruichi la abrazo y coloco su cabeza sobre el pecho de Soi.

Estas bien- dijo Soi con suavidad.

La morena asintió, estaba exhausta y solo deseaba cerrar los ojos y abandonarse en el abrazo de la condesa, como era posible que ella la llevara casi al cielo con sus caricias, como alguien no se enamoraría de una mujer así, se podría decir que ella lo tenía todo, era hermosa, rica, noble, sensual y apasionada, pero como es que era ella la que podía tenerla así de esa manera tan íntima. Dios debería de dejar de pensar tanto se dijo a sí misma. Salió de sus pensamientos cuando sintió que la respiración de la condesa se tornó más tenue y al volverse vio que se había dormido, Sonrió para sí y se acurruco más a ella dejándose embargar por su calor.

Una hora había pasado y Soi se movió ligeramente sintiendo un peso sobre su cuerpo abrió los ojos lentamente, vio el pelo liliáceo en su pecho y sonrió siendo embargada por una sensación placentera y de ternura, Yoruichi se había dormido sobre su pecho después de hacerle el amor- frunció el ceño- no debió permitir que sucediera algo así, qué diablos le pasaba a su sentido común, a su control y su forma de conducirse de manera responsable, que hubiese pasado si no despierta ella o la morena como lo había hecho en estos instantes.

Dejo escapar un suspiro y contemplo a la morena que yacía en su regazo no podía negar lo tierna que se veía, esa sensación que le llenada de alegría el corazón.

Solo imaginar el despertar cada día con la morena, después de pasar la noche haciendo el amor la lleno de anhelo- movió su cabeza para apartar esos anhelos, esos sentimientos que Yoruichi le despertaba- al hacerlo la morena fue despertando de su sueño.

Como si fuese un acto reflejo la morena la miro y le sonrío- me quede dormida- dijo soñolienta.

-Soi Fong le acaricio el rostro- Yo también- le sonrío con ternura- creo que debemos irnos lo más rápido posible. La morena asintió tomaron sus ropas y comenzaron a vestirse.

La morena podía sentir la mirada de Soi sobre ella, mientras se vestía, mientras su cabeza pensaba hacia que pensara en los instantes en que había despertado. No podía negar la increíble sensación de despertar abrazada de ella y más cuándo noto que la miraba dormir, pero lo que se cuestionaba era porque sintió los latidos de Soi acelerarse sin motivo alguno.

Dejo sus cuestionamientos a un lado por ahora, ya estaba lista y parecía que Soi también aunque la vio luchar con el lazo que llevaba en su cuello, se acercó a ella- Déjame ayudarte.- Con eso tomo el lazo y comenzó a anudarlo de la manera correcta, mientras Soi la dejaba hacer y la miraba intensamente. Al terminar de hacer su nudo correctamente Soi le tomo sus manos y las beso- gracias- dijo con una sonrisa- vamos, tengo que llevarte a casa lo más pronto posible.

…...

Salieron de la cabaña y al instante que montaron a Suzumebachi la condesa Fong espoleo sus flancos tomando camino hacia la casa de la morena.

Soi tomo el relijo de su chaleco y vio que eran las 2.15 de la madrugada, estaban unos cuantos metros cerca de la casa de la morena, habían cabalgado en una carrera que hizo que todo el calor que las había embargado en su placentero sueño se esfumara. Soi desmonto y acto seguido bajo a la morena de su corcel.

-Ya estas cerca de la casa- dijo con suavidad Soi, se acercó a la de la morena y puso juntas sus frentes- Esperare a que estés dentro - le beso suavemente- Descansa.

La morena asintió- Tu también descansa y gracias por esta noche- le dijo con una leve sonrisa.

Soy yo la que debía de decir eso- dijo la condesa con un repentino sonrojo- Mañana nos veremos a las once, pero te recogeré cerca de la pequeña verja en el jardín.

La morena asintió- te estaré esperando a esa hora entonces- dijo con suavidad y dándole un beso a Soi- hasta pronto.

Soi vio como la morena se alejaba y entraba a su casa, se quedó unos minutos más, sonrío al ver una pequeña luz que se encendía en una habitación y se imaginó que esa era donde descansaba la morena. Monto a Suzumebachi y cabalgo camino a su casa, era extraño acababa de estar con la morena y ya deseaba estar con ella de nuevo, abrazarla, tocarla, besarla. Que era esa necesidad urgente que ella le despertaba, que era todo eso que sentía en su pecho. No lo sabía pero era algo que pronto averiguaría, de eso estaba más que segura.

Por ahora debía de preocuparse por tener todo listo para cuando Rukia regresara a casa.

…...

Saludos...