Damnit
Entre que mi computador está entre la vida y la muerte y lo he tenido que llevar al servicio técnico (y el arreglo me sale más de 1/3 de lo que sale un computador igual y nuevo) y que en la universidad me han apaleado, no ha habido musa que aguante xDD
Hasta que vuelva a tener computador propio dudo que pueda actualizar con un periodo fijo. Haré lo que pueda pero no les puedo prometer que las actualizaciones serán tal o cual día :B
Si siguien aquí, gracias por leer :3
21- Inevitable
Pasaron algunos años y ambos se hicieron un lugar en aquel sitio, que para cualquiera resultaba deprimente. Quizá, lo lograron porque no se dejaron tragar por el sentimiento que inspiraba el lugar y que terminaba, finalmente, por agotar las energías de quienes tenían la desgracia de caer allí.
Uno, lo consiguió porque sentía que a tenía su cuota de vital de llanto ya cumplida, y el otro, porque había decidido que jamás volverían a arrebatarle a nadie. Esa determinación le volvió fuerte.
Aún así, cada cierto tiempo aparecía alguien que pretendía vencerlos y así, hacerse fama en esa ciudad en donde por falta de ricos, reinaban los fuertes.
Cada vez eran menos los que pensaban que Kid, por tener sólo once años, sería presa fácil. El pequeño pelirrojo luchaba como un fiero demonio. Killer, por su parte, no solía ser desafiado. A sus quince años, ya tenía un cuerpo fuerte, y tanto su fama como su mismo nombre hacían temblar a más de alguno.
Quizá fue porque había pasado demasiado tiempo sin pelear
Posiblemente, porque su enemigo era tan fuerte como él y le dio una buena batalla
O tal vez fue porque de algún modo, presintió que ese sujeto no buscaba pelea, sino que cortarle la cabeza.
Pero él solo supo que su sangre ardió tanto que amenazó con quemarlo y el movimiento automático de sus manos al arrebatarle el arma a su oponente, para luego, como en una acrobacia, rajarle la garganta, lo llenó de una sensación conocida, que hasta entonces no había sabido reconocer como placer.
No pudo negárselo más. Era culpable.
Era un asesino.
22- Crisis (1)
Un día no muy lejano, Killer encontró un trozo de espejo en el piso.
Desde que habían llegado allí, el rubio nunca había visto su reflejo con detenimiento. Como mucho, se había visto en algún metal que puliese con Kid para algún invento, riéndose de cómo este distorsionaba su imagen, haciéndole ver muy gordo o muy delgado. Pero en esta ocasión lo que salió de sus labios fue una risa muda, nerviosa, que se convirtió en un gemido lleno de pesar.
Su rostro se estaba volviendo igual al de su padre.
Tenía que esconderlo de algún modo.
Porque Kid no podía enterarse de que él era el hijo del monstruo que mató a su única familia y él sabía que más temprano que tarde, la similitud se haría demasiado obvia.
23- Crisis (2)
Killer, de alguna parte sacó una tela con la que hacer un pañuelo con el que cubrirse el rostro. Cuando volvió al anochecer, Kid no le dijo nada.
Había asumido que Killer se había ido a meter a algún lugar muy polvoriento, o cualquier cosa sin importancia. Confiaba en su amigo. Si Killer quería ponerse un pañuelo en la cara o lo que le diera la gana, no era cosa suya.
Y no lo fue hasta la mañana siguiente, cuando vio que el mayor todavía traía el pañuelo aún cuando se estaba cambiando de ropa. Noto que tenía algunas cortadas que no parecían graves, pero que tenía el brazo con una venda teñida con la inconfundible marca de la sangre seca.
— ¿Qué te pasó? —Preguntó, con sincera preocupación. Las heridas que podía verle no tenían nada fuera de lo usual, pero se inquietó porque pensó que, quizá Killer sí se había hecho una herida seria, en la cara y que se la cubría por no preocuparlo, o porque le daba vergüenza haber sido herido en el rostro.
— Me peleé con alguien ayer, lo usual. — El mayor se encogió de hombros, terminó de vestirse e intentó salir, pero el pelirrojo le cortó el paso.
— Estás herido, déjame verte... —Kid intentó quitarle la tela del rostro, pero el mayor retrocedió, sin permitirlo.
— No es tu asunto —Contestó el rubio, intentando sonar calmado
— ¡Si lo es! — Exclamó Kid, cruzando los brazos — Eres mi amigo y merezco saber qué te pasa.
— ¿Merecer? — Killer estaba completamente a la defensiva— ¿Crees que tienes poder sobre mí?
— Lo tengo.
Killer solía admirar la capacidad que tenía Kid de decir cosas que eran muy grandes para su edad y su cuerpo de niño, con total confianza en su propia fuerza, sin un ápice de duda. Pero en ese momento, la odió.
Porque sabía que era verdad.
Tanto así, que por no enfrentarle, se dio media vuelta y se fue saltando por la ventana. Lo último que quería era hacerle daño a Kid, a la única persona importante para él, al único que le había aceptado, que le había querido. No quería terminar siendo él quien le lastimara.
La cosa se pone dramática de nuevo :c
Gracias a Korone Lobstar y a MyMobius07 por sus reviews del capítulo anterior :) De verdad que sus reviews me alegran el día (L)
¡Nos leemos!
