SOBREVIVIENDO JUNTOS
(Surviving Together)
Por LavenderGoddessV
Traducido por Inuhanya
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Capítulo 2: Un nuevo infierno
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Bulma gimió tranquilamente mientras comenzaba a recuperar la conciencia. Miró alrededor en la oscuridad mientras intentaba sentarse. Todo su cuerpo le dolía mientras agarraba su palpitante cabeza. "Qué pasó?" Susurró ella mientras trataba de levantarse. Después de unos intentos finalmente consiguió ponerse de pie, pero cuando lo hizo comenzó a gritar cuando sintió una mano agarrar su brazo. Luego su boca fue cubierta para amortiguar sus gritos mientras pateaba débilmente para soltarse. "Niña deja de forcejear." Dijo una voz masculina muy de mala gana mientras lentamente soltaba su boca y encendía la luz. Bulma inmediatamente cayó al piso temerosa mientras frotaba su brazo.
"No pienses en gritar otra vez, niña." Gruñó Vegeta.
Bulma estaba temblando completamente mientras miraba al hombre sin camisa frente a ella. Comenzó a alejarse de él, pero antes de llegar muy lejos su espalda golpeó algo. Se volteó para ver que estaba recostada contra una cama. De repente todo la golpeó dolorosamente con el recuerdo de para qué estaba destinada. Luego miró al más bien intimidante hombre frente a ella y sintió venir más lágrimas. "Por favor no." Ella sacudió su cabeza horrorizada mientras se rodeaba protectoramente con sus brazos.
Vegeta observó a la aterrorizada niña y casi sintió compasión por ella. Entonces avanzó y rudamente agarró su brazo y la levantó. "Deja tu lloradera niña! Nadie va a tocarte." Demandó Vegeta más que seguro.
Bulma detuvo sus lágrimas un momento mientras lo miraba para ver si estaba diciéndole la verdad. Más bien se sorprendió cuando finalmente tuvo una clara visión de su captor. Era de rasgos muy duros, y tenía un ceño fruncido en su cara que probablemente podría asustar al Rey del Infierno mismo, pero su rostro también mostraba algo más profundo; su juventud robada. Podía decir que no podía ser dos años mayor que ella, pero sus rasgos estaban agotados y abatidos. Parecía como si hubiera ido y regresado al infierno en su corta vida. De repente se preguntó si este era el mismo destino que la cubriría.
"Niña?" Espetó Vegeta no gustándole la forma en que estaba mirándolo. Encontraba sus cristalinos ojos azules mirándolo demasiado de soportar. Sólo pudo recordar pocas hembras Saiyajín de su limitada juventud en su planeta pero a ninguna de ellas recordó mirar con ojos como los suyos. Mostraba inocencia y pureza, algo que en una nave llena de asesinos era raro de ver.
"Pero… Pero ese hombre lagarto dijo que yo sería usada para…" Bulma no pudo decir las palabras mientras regresaba a Vegeta a la realidad.
"Freezer." Corrigió Vegeta. "Te entregó a nosotros como una concubina, pero los Saiyajín tenemos demasiado orgullo para forzarnos en una niña virgen." Expresó Vegeta.
Bulma tragó, mientras lo miraba sorprendida. "Soy… todavía soy virgen?"
Vegeta ladeó su cabeza y dejó salir una leve carcajada. "Quieres decir que no lo sabías?"
Bulma movió su cabeza mientras se agachaba avergonzada. "Estuve inconsciente en la nave que me trajo aquí la mayoría del tiempo… Cada vez que despierto mis ropas están más rotas que la vez anterior…" Ella intentó contener su llanto. "Asumí…" Una lágrima salió de su ojo.
Vegeta borró la sonrisa de su rostro mientras la miraba gravemente. "Lo supe de tu aroma niña… Tu pureza todavía está intacta."
"Y cuánto durará eso?" Ella lo miró fríamente.
Vegeta frunció el ceño mientras cruzaba sus brazos en su típico señorío. "No escuchaste cuando dije que los Saiyajín tienen demasiado honor para violar?"
"Saiyajín?" Repitió Bulma mientras lo miraba confundida.
"Sí." Sonrió Vegeta mientras sacaba su cola detrás suyo y la levantaba para que la viera.
"Tienes una cola?" Ella retrocedió.
Vegeta volteó sus ojos pensando si podría haber expresado mejor lo obvio. "Sí… Todos los Saiyajín tienen colas e increíble fuerza." Dijo él con orgullo.
Bulma se estiró para tocarla, pero se retiró antes de hacerlo. "Supongo que no te transformas en un mono gigante cuando hay luna llena, o sí?"
Los ojos de Vegeta se abrieron. "Cómo sabes eso?"
Bulma tragó. 'Así que eso era lo que era… Siempre supe que Goku tenía que ser un extraterrestre.'
"Te hice una pregunta!"Siseó Vegeta mientras comenzaba a ondear su cola, ansioso de saber cómo tenía ese conocimiento.
"Um… Tuve un amigo en mi planeta natal; su nombre era Goku. Tenía cola como tú, y bajo la luna llena se transformaba en este mono incontrolable. Siempre fue mucho más fuerte que alguien que conociera… Supongo que ese era el por qué." Razonó Bulma.
"Goku?" Vegeta movió su cabeza. "Ese no es nombre Saiyajín."
"Sólo te digo lo que sé." Ella trató de justificarse.
Vegeta bajó la mirada, pensativo. 'Cómo podría otro de mi raza haber vivido sin mi conocimiento?' Luego Vegeta dejó la idea mientras pasaba a Bulma y abría un vestidor. Sacó algunas prendas y se las tiró a su 'obsequio'. "Ve a bañarte y vístete." Dijo de muy mala gana y la dejó preguntándose qué seguía después.
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"Goku?" Radditz levantó una ceja. "Eso no es Saiyajín." Él se encogió de hombros.
"No." Gruñó Vegeta ante el imbécil junto a él. "Entonces explica por qué esta niña conocería a un hombre con cola que se transforma bajo la luna llena?"
"De qué planeta dijo que era?" Preguntó Nappa despistado.
"Dodoria dijo que era terrícola." Recordó Vegeta claramente.
"Tierra?" Repitió Radditz sorprendido. "Kakarotto!"
Nappa y Vegeta voltearon y miraron al hombre sorprendido. "Eso sonó Saiyajín." Anotó Nappa.
"Mi hermano Kakarotto fue enviado a la Tierra como niño para destruirla, pero nunca recibimos respuesta de él. Algo debió pasar. Su programación debió haberse dañado." Asumió Radditz. "Dónde está ahora?"
"Muerto." Susurró Bulma mientras lentamente entraba al salón, luciendo un poco mejor que antes.
Los tres hombres la miraron curiosos. "Por quién?" Preguntó Radditz, aunque más interesado en revisar las curvas de la joven.
Bulma movió su cabeza. "Un hombre naranja lo atacó. Goku peleó honorablemente, pero no fue lo fuerte suficiente." Dijo Bulma con el ojo aguado. "Fue golpeado de muerte."
"Probablemente lo merecía." Se encogió Radditz insensiblemente.
"Qué?" Vociferó Bulma ante la sorpresa de los otros tres hombres en la habitación. "Goku era la persona más noble que conocí. Se enfrentó y peleó para proteger a sus amigos cuando todos corrieron atemorizados. No mereció ser asesinado!"
"No." Rió Radditz. "Probablemente mereció lo peor por ser tan patético de permitirse ser dominado por tontas emociones. Honestamente… proteger a una perra como tú?"
"Bastardo!" Siseó Bulma. "Qué patético que estés aquí y trates a tu propio hermano como si fuera nada. Goku tuvo gente que lo amó y lloró su muerte, lo cual supongo es algo que nunca podrías entender ya que serías afortunado si alguien se detiene para más que escupir en tu tumba!"
Los ojos de Radditz se abrieron ante la audacia de esa niña. Avanzó y levantó su mano para golpearla. "Por qué pequeña perr--"
"Suficiente Radditz!" Rugió Vegeta mientras agarraba la mano del hombre antes de que terminara el golpe. "He tenido suficiente de este tema." Luego Vegeta empujó a Radditz. "Tenemos entrenamiento que hacer." Siseó Vegeta mientras señalaba para que los dos hombres salieran. Radditz envió una mirada mortal hacia Bulma antes de que él y Nappa se encaminaran a su sala de entrenamiento.
Tan pronto como se fueron Vegeta se precipitó y agarró rudamente el brazo de Bulma. "Has perdido la razón, perra?" Rugió él mientras halaba su delicada y suave figura más cerca a su cuerpo. "La próxima vez que vayas escupiendo insultos como ese podría dejarlo continuar, está claro?"
Bulma enfrentó su furia con la propia. "Bien, entonces recordaré prepararme para el golpe la próxima vez porque si piensas que esperaré y escucharé a un descerebrado animal irrespetar a mi amigo, entonces eres tan tonto como lo parece él."
Vegeta la miró sorprendido. De repente se llenó de intenso orgullo. Sin temor. No le importó que pudiera haber sido asesinada en cuestión de segundos por el hombre sujetándola, mantuvo su fuerte voluntad para enfrentar las consecuencias. Era casi Saiyajín. Entonces Vegeta soltó a Bulma y sonrió. "Tienes orgullo… Puedo respetar eso, pero no creas que te mantendrás viva mucho tiempo con una lengua como la tuya."
"Oh… Y quién dice que quiero vivir? Dices que nadie me tocará, y entonces qué?" Bulma mantuvo su firmeza. "Qué vas a hacer conmigo?"
Luego Vegeta retrocedió un paso y cruzó sus brazos. "Trabajarás."
Bulma lo miró tratando de contener el temor que sintió de la forma en que lo dijo. "Qué tengo que hacer?"
Vegeta sonrió. "Lo básico por ahora. Serás llamada para cualquier tarea que tengamos designada para ti. Y si no lo haces, serás castigada acordemente. Y si dejas escapar que nosotros no estamos usándote como una sábana cada noche…" él se acercó intimidante. "Entonces… Podría tener que comprometer mis principios… Está claro?"
Bulma quería gritar que no, rogarle que sólo la matara y terminara su miserable vida, pero no podía. Era una luchadora y no iba a huir más. No iba a morir cuando Goku y Yamcha y Krillin pelearon para protegerla. No podía fallarles. "Entiendo." Ella trató de sonar fuerte.
"Bien." Vegeta sonrió mientras agarraba su armadura. "Te sugiero que pases tu día conociendo tu lugar en la nave mujer, porque mañana espero que comiences a trabajar." Y con esa idea él se fue para unirse a los otros Saiyajín para hacer algo de entrenamiento.
Tan pronto se fue Bulma cayó de rodillas mientras el miedo que había estado conteniendo la golpeó con total fuerza. Cubrió su boca para contener el vómito que estaba experimentando su garganta después de ver las imágenes de Goku y las muertes de todos sus otros amigos. Ninguno mereció sus destinos! Pero ella? Vivir con un grupo de asesinos de quienes sólo esperaba que no la lastimaran en tanto hiciera su trabajo. Qué demonios significaba. De repente pensó por qué tuvo que ser sacada de su maravillosa vida y tirada a un infierno como este.
Después de casi una hora de caer entre la completa pena y la completa rabia Bulma consiguió reunir suficiente fuerza para hacer lo que el colérico hombre, quien aún no le había dado su nombre, dijo y trató de encontrar su lugar en la nave.
Tímidamente Bulma dejó su celda y comenzó a vagar por la nave, sin embargo todo lo que encontró fue lo que parecía nada más que una enorme masa cuando cada esquina lucía igual que la última. Había estado vagando casi media hora y oficialmente estaba por perder la esperanza cuando se topó con una mujer de hermoso cabello verde y piel verde. Bulma retrocedió cuando la mujer pareció recibir una golpeante similitud con el hombre verde que acompañaba a Freezer.
"Estás perdida?" Preguntó la mujer sorpresivamente amable.
"Yo… um… estoy…" Tartamudeó Bulma, pero nada llegó.
"Espera un minuto." La mujer la detuvo. "Eres esa mujer terrícola?"
Bulma asintió de mala gana sin tener idea de cómo lo podía saber esta mujer.
"Mi hermano habló de ti." Dijo simplemente mientras miraba a Bulma de arriba abajo. "Pero Freezer tiene razón. Eres demasiado joven para él."
Bulma no sabía qué hacer. "Tú… Tú eres la hermana de ese hombre verde!"
La mujer frunció el ceño mientras asentía. "Sí, Zarbon es mi desafortunado hermano. Si te lastimó me disculpo, pero él tiene tendencias violentas." Lo puso levemente.
"Y tú no?" Preguntó Bulma retrocediendo, sin confiar completamente en esta mujer.
"No." La hermana de la mano derecha de Freezer movió su cabeza. "Sólo los hombres de nuestra especie son así. En nuestra cultura los machos promueven la guerra y la violencia, mientras que las hembras prefieren el pacifismo."
Bulma estaba sorprendida. "No peleas?"
"No." La mujer movió su cabeza.
"Entonces cómo sigues viva?" Preguntó Bulma queriendo saber.
"Mi hermano me protege… Tengo que admitir, aunque cometa algunas atrocidades tiene una profunda alma por dentro." La mujer frunció arrepentida.
Bulma bajó la mirada. "Debe ser agradable saber que alguien se preocupa lo suficiente para protegerte."
La mujer suspiró. "Cuál es tu nombre niña?"
"Bulma." Dijo sorprendida de que esta mujer fuera la primera en preguntarle.
"Soy Zarra." Dijo la mujer simplemente. Luego miró preocupada a la niña frente a ella. "Escuché que habías sido entregada a los Saiyajín… Uno de ellos…" Ella pausó un momento. "Ya te tomó?"
Bulma bajó la mirada. "Anoche." Ella odiaba mentir, pero no le gustó la forma como el hombre de cabello en punta habló de comprometer sus principios.
Zarra la miró triste. "Lo siento terriblemente. Sé que son bestias?"
'Pronto lo descubriré.' Frunció Bulma mientras intentaba alejar la idea. "Te… Te importa mostrarme los alrededores?" Preguntó ella muy amablemente esperando que pudiera aprender algo después de esta miserable mañana.
Zarra se preguntó por qué quería un recorrido, la niña no duraría más de un día o dos con esos hombres pero aceptó de todas formas. Después de todo no todos los días se conoce a alguien más débil que ella.
"Por aquí." Ella señaló el corredor, antes de seguirla de cerca. Observó mientras Bulma trataba de levantar su cabeza con orgullo. Parecía como si estuviera lista para enfrentar lo que vendría después. Zarra sonrió. 'Tal vez viva más de lo que esperaba.'
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Continuará…
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Nota de la autora: Bueno, Bulma tiene una amiga… O no? En el próximo capítulo Zarra les presenta a Bulma a algunas personas… Y Bulma descubre algo que capta su interés… Qué o quién es? No lo voy a decir… Oh, y esos Saiyajín tienen algunos asuntos que tratar con respecto a su nueva 'compañera de cuarto'… Todo se sabrá en el próximo capítulo… Que será pronto… Oh, y gracias a todos por sus reviews, sus opiniones ayudan mucho!
