SOBREVIVIENDO JUNTOS

(Surviving Together)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya

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Capítulo 5: Golpeado y Compadecido

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Cuando Bulma despertó a la mañana siguiente se encontró sola en el sofá. Pensó por un momento si lo de anoche fue un sueño, pero sabía que no podía haberlo sido. Aún podía olerlo sobre ella. En los últimos meses había estado muy consciente del aroma de Vegeta. Era ese tipo de aroma masculino que encontraba sorpresivamente atractivo. Sonrió cuando entró en su habitación para encontrar que no estaba ahí. 'Debe haberse levantado más temprano para entrenar.' Asumió mientras entraba a su… al baño de él para asearse.

Mientras Bulma permaneció bajo el agua caliente todo lo que pudo pensar era en Vegeta. Pensó si había cometido algún error al ser tan afectuosa con él. Se había dado cuenta en los últimos meses que odiaba temas que tenían que ver con emociones y sentimientos. La única vez que vio una genuina emoción de él fue cuando llegaba a casa furioso, y aún entonces sabía evitarlo. Así que tuvo que preguntarse si anoche debió haber mantenido su boca cerrada. Si debió haber escondido sus lágrimas y no revelarle la verdad.

Sin embargo el vuelco de todo esto fue su reacción. No la alejó; al contrario le permitió caer dormida en sus brazos. Compasión. Asumió que era la razón para eso, aunque Vegeta parecía un hombre que no compadecía a nadie. Por supuesto se preguntó que si la verdad era esa, tal vez por un momento fue lo privilegiada suficiente para ver un lado de él que mantenía escondido del mundo. Le gustó más la segunda idea. Le hacía sentir que tenía a alguien ahí para ella, lo admitiera o no. Entonces Bulma cerró el agua y se vistió. De repente se sintió lista para el día.

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"Bueno si no son mis monos favoritos." El apuesto soldado verde rió mientras entraba al área de entrenamiento Saiyajín.

"Zarbon." Gruñó Vegeta con disgusto mientras tiraba el golpeado cuerpo de Nappa al lado de Radditz después de derrotarlos fácilmente en un encuentro de entrenamiento. "Veo que has traído tu perezoso trasero de Pajub."

Zarbon sonrió. "Celoso?"

"Escasamente." Vegeta reflejó la arrogancia del hombre. "Como te recuerdo tengo mi propia mujerzuela, no necesito viajar dos días fuera de la nave a un planeta 'cómodo'."

"Oh sí…" Zarbon frotó su mentón. "Me alegra que lo menciones."

La sonrisa de Vegeta titubeó algo, pero mantuvo su fuerte posición. "Oh? Y por qué sería?"

Lentamente Zarbon caminó detrás de Vegeta para susurrarle en su oído. "Conozco tu pequeño secreto Vegeta… Y Freezer también lo…"

"No tengo idea a qué 'pequeño secreto' te estás refiriendo!" Discutió Vegeta con perfecta inocencia.

"Ni yo." Remarcó Freezer mientras entraba al salón pareciendo interesado después de escuchar el final de la conversación. "Por qué están peleando?"

Vegeta contuvo un repentino escalofrío que bajó por su espina, cuando de repente se sintió acorralado en un rincón. "Zarbon sólo está ventilando su tonta equivocación." Gruñó Vegeta mientras volteaba hacia Freezer.

"Yo no diría eso." Rió Zarbon, estaba listo para tener un poco de diversión. "Verá Amo Freezer, parece que Vegeta--" Antes de que Zarbon pudiera decir otra palabra fue enviado a volar por el salón, deteniéndose después de golpear una pared. Freezer miró al joven príncipe y sonrió al no poder evitar sino interesarse en lo que nublaba el juicio de Vegeta para hacerlo hacer algo tan estúpido como atacar a Zarbon.

"Pagarás por eso mono." Zarbon se levantó y comenzó a aumentar su poder.

Vegeta miró a su oponente obviamente superior y supo que se iba a arrepentir de su decisión. Sin embargo, en ese momento tenía cosas más importantes de qué preocuparse mientras Zarbon se abalanzaba sobre él.

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Después de que Bulma terminó sus labores normales fue a encontrar a Zarra para almorzar. Las dos estuvieron más bien calladas la mayor parte de la comida ya que ambas tenían diferentes cosas en sus mentes. Bulma aún estaba estresada por su noche con Vegeta, mientras que Zarra estaba debatiendo si debería decirle o no a Bulma las noticias de su hermano. "Bulma." Zarra decidió poner el tema. "No quiero mencionar un tema doloroso, pero…"

"Pero qué?" Preguntó Bulma de repente saliendo de su trance.

"Creo que debes saber. Mi hermano regresó esta mañana de Pajub." Dijo Zarra lentamente sabiendo la reacción que estaba por venir.

Bulma suspiró mientras bajaba la mirada. "Bueno las cosas fueron más agradables este mes sin él, pero supongo que todo lo bueno llega a un fin."

"Bueno, le he advertido que te deje en paz. Ese hombre no tiene respeto por la mujer!" Gruñó Zarra por primera vez casi contenta de que su hermano fuera el único macho de su especie con el que tuviera que interactuar.

"Él te respeta." Remarcó Bulma celosa mientras colocaba su codo sobre la mesa y hundía su mejilla en su palma.

"Soy su pariente, tiene que hacerlo." Dijo Zarra.

"Bueno es una persona más de la que yo tengo." Suspiró Bulma mientras comenzaba a jugar con su comida.

"Oh yo no diría eso." Sonrió Zarra. "Creo que podría nombrar un hombre en particular que te tiene más respeto que los demás."

"Quién?" Bulma la miró preguntándose de lo que se había perdido.

Zarra miró ante la ignorancia de la chica. "Por favor, duermes con el hombre cada noche! No lo has notado!"

Bulma se sonrojó aunque no quería, sin embargo, algo de rojo llegaba a sus mejillas cuando los dos eran mencionados juntos. "Eso no es respeto, es lujuria." Clarificó Bulma para no dejarla pensar que había algo más ahí.

"Cree lo que quieras." Sonrió Zarra. "Pero si yo tuviera a un hombre mirándome en la forma en que el joven príncipe te mira… Digo, piénsalo Bulma. Dices que el joven nunca ha abusado de ti físicamente… Esa es una gran declaración de ese egoísta príncipe hijo de perra. Creo que podría haber algo más ahí de lo que piensas."

'Honor.' Pensó Bulma cuando notó que su amiga hizo esa equivocada suposición porque no sabía toda la verdad. Zarra no sabía que la verdadera razón por la que Vegeta no la lastimó era por su orgullo. Nunca fue preocupación por ella. Nunca fue nada real. Bulma movió su cabeza. "Creo que mejor me voy." Bulma sonrió levemente antes de girarse lentamente y regresar a su… a la habitación de ambos.

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Era un poco tarde esa tarde cuando Bulma decidió devolverse. Estaba un poco sorprendida que Vegeta, Nappa y Radditz no hubiesen regresado aún. Por supuesto no era como si no se hubiesen ido por tres días seguidos o salido hasta tarde a hacer lo que sea que hicieran, pero Vegeta usualmente la mantenía informada. De cualquier forma decidió descansar un poco y se acostó en el siempre tan incómodo piso para dormir, pero antes de que pudiera escuchó la puerta del cuarto abrirse y saltó.

La luz se prendió rápidamente y Bulma observó con horror cuando unos golpeados Radditz y Nappa entraban a un Vegeta aparentemente muerto en la habitación. Ella cubrió su boca para evitar vomitar ante la vista mientras retrocedía.

Radditz y Nappa soltaron a Vegeta, que se sumergía entre la conciencia y la inconsciencia, sobre su cama y luego voltearon para salir. "Qué pasó?" Preguntó Bulma de repente necesitando saber.

Nappa continuó saliendo pero Radditz giró su cabeza. "No es tu asunto zorra, así que cerraría esa molesta boca tuya y esperaría que no matara a la primera cosa que vea cuando despierte!" Rugió Radditz mientras salía tirando la puerta tras él.

Tan pronto se fue Bulma avanzó dudosa y se sentó en el borde de la cama junto a Vegeta. Sus ojos estaban cerrados y parecía como si no estuviera respirando. Contuvo la urgencia de llorar cuando gentilmente colocó su mano sobre su mejilla. "Vegeta." Ella dijo su nombre lenta y suavemente esperando que dijera algo para dejarle saber que estaba vivo. Después de unos segundos vio sus ojos apretarse y luego abrirse. Suspiró aliviada, pero fue corto mientras le fruncía.

"Fue… ra." Apenas dijo él, mientras encontraba más difícil hablar que decir un no.

Bulma movió su cabeza desafiante. "No! Necesitas ayuda. No voy a dejarte solo!"

Vegeta apenas agarró su brazo. "Dije… fuera!" Gritó él con más rabia que la primera vez.

"No!" Repitió Bulma mientras retiraba su mano. "Primero que todo, salir significa enfrentar a tus molestos compañeros y contigo medio muerto en verdad no me siento como para hacerlo. Y segundo, necesitas atención médica."

Vegeta sólo gimió, si fue de dolor u ofensa Bulma no pudo decirlo. "Si no te vas mujer, yo--"

"Me gritarás, amenazarás, golpearás, matarás… bla… bla… bla… lo sé Vegeta. Puedes hacer todo eso una vez que estés curado." Dijo ella simplemente mientras se levantaba y lo dejaba un momento para entrar al baño para traer algunas cosas. Una vez que regresó Vegeta parecía extremadamente enfurecido por su desafío, pero ella ignoró la mirada mientras colocaba todo sobre la mesa junto a él.

Ignorando sus protestas ella bajó lo que quedaba de su desgarrado traje hasta su cintura y luego trató de contener sus nauseas cuando vio su pecho. Estaba cubierto de sangre y heridas, con un latigazo particularmente largo de lado a lado de su pecho. Entonces tomó un paño húmedo y lo sumergió en el agua y luego comenzó a lavar lentamente la sangre. Se movió tan gentil como fuera posible para así no lastimarlo más, aunque imaginó que aún en su estado nunca podría.

Le tomó casi quince minutos, pero finalmente consiguió lavar toda la sangre de su pecho y luego secó su piel. Miró más abajo y se preguntó si sería terriblemente insultado si terminaba de desvestirlo por completo. Cortamente miró su rostro y notó que sus ojos otra vez estaban cerrados. Suspiró aliviada y decidió continuar. Primero retiró sus botas y luego lo desvistió del resto de ropa. Miró sus piernas de arriba abajo y se dio cuenta que estaban muy heridas. 'Qué hizo para merecer esto?' se preguntó mientras agarraba su paño y comenzaba a lavar sus pies y lentamente subió a sus rodillas y muslos. Lentamente movió el paño en movimientos circulares y alrededor de cada punto cubierto de sangre, lo cual infortunadamente era casi cada pulgada de su cuerpo. Consiguió usar todo su control mientras limpiaba al hermoso hombre desnudo bajo ella, pero cuando subió a sus caderas encontró casi imposible continuar. De repente notó que él estaba disfrutando de su limpieza más de lo que anticipó.

Bulma trató de ignorarlo mientras terminaba de limpiar alrededor de un músculo que todavía era totalmente funcional. Luego colocó su paño ensangrentado en el tazón de agua y lo regresó al baño. Luego regresó con un pequeño tubo de ungüento que Zarra le había dado meses atrás para ayudar a curar sus heridas y a cicatrizar más por sus 'actividades'. Sin embargo, como Bulma nunca hizo ninguna de esas 'actividades' el envase estaba completamente lleno, y supuso que él lo necesitaba más que ella. Miró a Vegeta que todavía parecía inconsciente y luego miró el recipiente y puso algo del ungüento en sus manos. Luego muy gentilmente comenzó a masajear la loción en su cuerpo sobre todas sus heridas. Hizo unas muecas pocas veces cuando presionó un poco duro, pero cuando el dolor subsidió una expresión genuinamente placentera cruzó su rostro. Bulma sonrió mientras continuaba bajando por su cuerpo, otra vez tratando de evitar prestarle atención a su aún palpitante erección.

Una vez que Bulma terminó con el ungüento fue una vez más al baño a lavar sus manos y guardar el frasco antes de sacar un par de sudaderas de su vestidor. Regresó hacia él, y con menor dificultad las colocó sobre sus lastimadas piernas. Se sintió mucho más segura después de vestirlo de nuevo y soltó un momentáneo suspiro de alivio. Luego fue a colocar su sábana sobre él y a acostarse a dormir, pero Vegeta de repente abrió sus ojos y trató de sentarse ofendido como si estuviera siendo atacado. Entonces Bulma colocó sus manos rápidamente sobre su pecho y lo acostó en la cama mientras le susurraba para tranquilizarlo.

Vegeta cayó sobre su cama y vio a la niña visiblemente preocupada sobre él. Miró su cuerpo y se sorprendió al notar que no estaba sangrando más y tenía puestos un par de pantalones limpios. Luego miró a Bulma y frunció. Podía sentir su excitación y supo que debió haberlo visto si lo cambió. Su debilidad ahora sería conocida. "Te dije que te fueras." Comenzó Vegeta otra vez con otra razón por la que no quería que lo viera así.

Bulma resopló. "Sabes, la mayoría de los hombres estarían agradecidos de tener a una hermosa mujer como yo atendiendo sus serias heridas." Sonrió Bulma mientras mullía un poco su almohada.

"Suficiente!" Siseó él no queriendo ser tratado como un infante. "No necesito esto! No quiero tu compasión!"

Bulma le frunció. "Compasión? Piensas que te compadezco?"

Vegeta no respondió mientras desviaba la mirada.

"Vegeta." Dijo Bulma suavemente mientras halaba su cara para encontrar la suya. "No te compadezco. Sólo es que no creo que merezcas esto, y no creo que tengas que pasar solo por esto."

Vegeta miró sus ojos y vio la verdad. Supo que tenía un genuino sentimiento de preocupación por él, pero algo más a lo que era ciego. "Déjame." Dijo otra vez él mientras cerraba sus ojos y se acostaba.

Bulma movió su cabeza mientras gateaba junto a él y se recostaba. Vegeta de nuevo abrió sus ojos y observó mientras colocaba las sábanas sobre los dos y descansaba su cabeza cerca a la suya. "No voy a dejarte." Susurró ella mientras deslizaba lentamente su mano bajo la sábana y comenzaba a acariciar gentilmente su pecho en espera de dormirlo.

Vegeta sabía que debía intentar salvar algo de su orgullo y empujarla, pero su cuerpo no obedeció. De nuevo cerró sus ojos y decidió sólo por esta noche permitirle invadir su espacio, después de todo, ella le ofrecía la única esperanza de una noche de sueño decente por la que deseaba.

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Continuará…

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Nota de la autora: Zarbon malo! Bueno si creen que eso fue cruel, sólo esperen y vean lo que pasa cuando Zarbon regresa para el segundo asalto! En el próximo capítulo… Bueno sólo esperen y lean!