SOBREVIVIENDO JUNTOS
(Surviving Together)
Por LavenderGoddessV
Traducido por Inuhanya
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Capítulo 7: Sin opciones
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Cuando Bulma regresó a su habitación comenzó a preocuparse sobre lo que Zarbon tuviera en mente. 'Peor que decirle a Freezer?' ella hizo una mueca ante la idea. 'Qué podría ser peor?' Entonces Bulma tambaleó en la habitación de Vegeta, sólo para liberar un ronco grito cuando sus ojos aterrizaron en Zarbon, quien estaba acostado en la cama de Vegeta con sus brazos cruzados detrás de su cabeza luciendo como si estuviera esperando por ella. Inmediatamente ella volteó para huir, pero él se apresuró y la detuvo antes de que pudiera. "Vas a algún lado?" Él sonrió. "Acabas de llegar…"
Bulma comenzó a retroceder de él mientras la seguía lentamente. "Por qué tan asustada querida? Algo te asusta?" preguntó él malvadamente.
"Qué… Qué quieres?" preguntó Bulma cuando sintió sus pantorrillas golpear la cama.
"Sólo tú y yo." Él sonrió mientras se detenía lo cerca suficiente para forzarla a trepar de espalda en la cama para alejarse de él. "Y un poco de…" Él haló sus piernas bajo ella para que estuviera acostada en la cama atrapada bajo él. "Sinceridad." Terminó él mientras presionaba su pecho contra el suyo.
"S-Sobre qué?" Bulma intentó permanecer calmada, cuando supo que la fuerza física no iba a sacarla de esto.
"Tú y el principito." Comenzó él casualmente mientras comenzaba a trazar su clavícula con su dedo índice. "He escuchado algunas cosas que no tienen sentido y esperaba que pudieras clarificarlas." Ella respiró intensamente mientras movía sus labios hacia su cuello.
"Aléjate de mi!" Siseó Bulma sabiendo que quería hacer más que sólo hablar.
Zarbon sólo rió ante su forcejeo. "Así es como funciona contigo y Vegeta? Siempre forcejeas así?"
Bulma estaba tan confundida, no estaba segura por qué estaba preguntándole eso, pero una cosa era dolorosamente clara para ella. Sintió su músculo agonizantemente erecto penetrante entre sus muslos, evidentemente intentando seducirla. Si esa no era una clara explicación de su última meta, no sabía qué más era. "Aléjate de mi!" Gritó ella otra vez, horrorizándose por el prospecto.
"Ves, esto es lo que me confunde niña." Comenzó Zarbon mientras empezaba a desabrochar los pantalones de Bulma. "Si en realidad estuvieras siendo usada apropiadamente estarías lastimada y golpeada todos los días de tu vida. Y aún ninguna visita a los tanques de recuperación… marcas… cojeras… Así que tengo que preguntarme si nunca te ha tocado." Zarbon sonrió sagazmente. No esperó por una respuesta mientras terminaba de bajar sus pantalones. Él sonrió ante sus largas y delgadas piernas. "Muy bonitas." Susurró él mientras miraba su comida. "Bueno hay una forma de descubrir si tengo razón."
"Lo cual no lo es." Siseó Vegeta calmado y sosegadamente cuando entró a la habitación.
Zarbon y Bulma volvieron su atención hacia el hombre en la puerta. Zarbon sonrió mientras se retiraba lentamente de Bulma, quien rápidamente colocó sus cobijas sobre ella.
"Entonces niegas los cargos?" Preguntó Zarbon sarcástico mientras caminaba hacia el príncipe.
"Por supuesto." Siseó Vegeta. "Como si le permitiría a una criatura como esa seguir viva si no estuviera fornicándola cada noche." Él intentó poner su mejor comportamiento bastardo e inmoral.
"Oh?" preguntó Zarbon curiosamente. "Y entonces por qué es que está ilesa?"
"Oh lo estuvo." Vegeta intentó explicar una historia creíble. "Sin embargo después de unas semanas de dolor se volvió más inteligente y decidió dejar de luchar contra mi. Eso es por qué no ves marcas, Zarbon. Verás, porque a diferencia de ti, quiero que mi mujerzuela dure lo suficiente para sacar tanto placer de ella por tanto tiempo como sea posible."
"Ya veo." Zarbon asintió realmente sin creerlo. "Y supongo que ahora viene a ti voluntariamente?"
"Claramente." Gruñó Vegeta ante la idiotez del hombre. "Si no entonces estaría muerta."
"Oh." Zarbon sonrió mientras rodeaba a Vegeta y se inclinaba en su oído. "No te creo, Vegeta." Dijo Zarbon a la alarma del príncipe Saiyajín. "Verás, te he observado muy cuidadosamente estos últimos meses. He notado tu cambio de comportamiento. Eres su protector a diferencia de lo que he visto antes, así que me pregunto si esta pequeña ramera significa lo suficiente para mantener su pureza intacta todo este tiempo."
Vegeta sintió un escalofrío bajar por su espina; conocía la oculta amenaza. Si Freezer descubría que tenía sentimientos por cualquier hembra, bajo la mejor circunstancia, sería asesinada, pero lo más probable era que fuera torturada como un instrumento contra él. Nada de lo cual podría permitir. "Piensa lo que quieras Zarbon, pero estás equivocado." Dijo Vegeta aún muy calmado y compuesto.
Zarbon sonrió mientras miraba a Bulma quien visiblemente estaba temblando. "De qué crees que esté tan asustada Vegeta? Imaginaría que después de seis meses contigo, estaría rogando que yo la tomara."
Vegeta sólo miró a Bulma momentáneamente. Conocía la mirada que tenía. Sí era la misma que tenía la primera noche que la conoció, al momento que temía iba a violarla. Tenía esa mirada otra vez, sólo que esta vez mucho más dolorosa. "Vamos al fondo de esto Zarbon. Claramente no viniste aquí sólo para decirme que mi ramera está asustada, así que qué es? Qué quieres?" Vegeta puso su rostro.
Zarbon sonrió mientras miraba una última vez a Bulma. "Es muy simple. Yo sé, tú sabes, y ella sabe que no has estado usándola como Freezer planeó, y si lo descubre… Bueno… Estoy seguro que no querrás que eso pase… Así que estoy ofreciéndote una simple solución… entrégamela."
Bulma cubrió su boca para detener su grito. Era lo difícil suficiente escuchar a los dos hombres hablar sobre ella como un pedazo de carne, pero la idea de ser entregada a ese animal era casi tan terrible de imaginar.
Vegeta notó la mirada de horror destellar por el rostro de Bulma y supo su respuesta. "No." Gruñó Vegeta al obvio asombro de Zarbon.
"Qué!"
"Me escuchaste." Vegeta decidió que su mejor solución a este punto era intentar engañarlo para salir de esto. "Realmente crees que me importaría un indigna esclava? Ella me fue entregada como un maldito juguete y la única razón por la que te la entregaría sería si estuviera usándola inapropiadamente como dijiste, lo cual no he hecho. He estado usando el cuerpo de la chica como mi campo de juegos cada noche después de que llegó y no planeo renunciar a mi diversión por una de tus amenazas. El único de nosotros que sufrirá de ir a Freezer eres tú, porque he visto lo patético que eres intentando perseguir a una niña que ya te dijo que no podías tener. Así que si fuera tú Zarbon…" Vegeta sonrió mientras daba un paso. "Encontraría alguna otra ramera por quien desarrollar un fetiche, porque el único de nosotros que fornicará a esta… soy yo."
Los ojos de Zarbon y Bulma se abrieron. Si Bulma no hubiera sido a la que estaba refiriéndose hubiera creído cada palabra que dijo, sin embargo Zarbon no estuvo tan complacido. "Estás fanfarroneando, mono." Zarbon movió su cabeza. "Estás creando toda esta escena sólo para protegerla."
"Proteger una ramera?" Vegeta intentó actuar insultado. "No me importa su bienestar, sólo me importa el mío. Y entregarte a la pequeña perra me quita mi placer así que puedes olvidarlo!"
"Bien." Zarbon sonrió mientras cruzaba sus brazos calmándose finalmente. "Puedes conservar a tu ramera, en tanto como puedas probar que lo que estás diciendo es verdad."
Los ojos de Bulma se abrieron. 'No puede decir lo que creo que quiere decir.' Ella intentó contener una lágrima que llegó a su ojo.
Mientras tanto Vegeta estaba igualmente sorprendido, pero asumió que este tonto estaba fanfarroneando. "A qué estás retando?" preguntó Vegeta queriendo clarificar exactamente lo que buscaba este enfermo bastardo.
Zarbon miró a la petrificada mujer en la cama y luego sonrió malvadamente. "Fornícala." Dijo él simplemente mientras caminaba detrás de Vegeta de nuevo, esta vez para explicar exactamente lo que quería. "Todo lo que tienes que hacer es mostrarme cómo has usado su cuerpo todas las noches como un campo de juego, sólo cumple con tu afirmación… viola a la pequeña perra en frente de mi, prueba que todas mis acusaciones están equivocadas."
"Al demonio que lo haré. No voy a tener sexo en frente tuyo para tu perverso placer." Gruñó Vegeta casi muy sorprendido para pensar.
"Simplemente estoy intentando hacer las cosas más fáciles para ti Vegeta. Si lo que estás diciéndome es verdad entonces todo lo que tienes que hacer es ir allá y probarlo… de acuerdo a ti, la fornicas de forma regular entonces qué importa si tienes audiencia o no… A menos por supuesto que prefieras bajar donde Freezer conmigo y podamos presentarle la situación…"
Definitivamente esto no era como Vegeta había imaginado este escenario. Brevemente miró a Bulma y vio el horror en sus ojos y luego miró al sonriente Zarbon. Si aún no estuviera recuperándose golpearía a este animal ahora mismo. Por supuesto eso no era verdad, incluso totalmente recuperado sólo terminaría siendo golpeado y Bulma habría sido violada de todas formas. Eso no lo podía permitir, aún si tuviera que lastimarla él mismo no iba a traer sobre ella un infierno más grande. Vegeta no vio otra opción.
"Como sea." Gruñó Vegeta mientras retiraba su armadura. "Si quieres observar, entonces bien." Él intentó sonar indiferente. Luego avanzó hacia la ya temblorosa Bulma. Vio el temor y la confusión en sus ojos. Claramente no entendía lo que él tenía que hacer, pero no tenía opción, y sólo podía esperar que pudiera perdonarlo por esto. Él retiró sus botas y la parte superior de su traje descubriendo su aún herido pecho. Luego rudamente retiró las cobijas de Bulma y gateó sobre ella. Rápidamente abrió su camiseta dejándola bajo él en nada sino su brassier y ropa interior. Vio una lágrima bajar por su rostro mientras arqueaba su pecho lo suficiente para desabrochar su brassier. Sólo podía imaginar lo que ella pensaba en ese segundo.
Entonces Vegeta retiró la prenda mientras descubría por primera vez dos de sus más privados tesoros que ningún hombre había sido lo privilegiado suficiente de ver antes. Se paralizó un momento mientras miraba su desnudo pecho. La culpa ya comenzaba a clavarse en él mientras veía lo débil que era su cuerpo bajo él. Sabía que ella no quería esto, no lo deseaba, pero no podía enfocarse en eso ahora. Sabía que si no estaba haciendo esto algún otro desalmado lo estaría, y el dolor que podía causar sería nada comparado a un animal como Zarbon. Esa idea lo mataba, la idea de otro hombre, particularmente Zarbon, causando este tipo de dolor en ella lo enfermaba. No lo permitiría. Vegeta salió de su aturdimiento y bajó sus labios a su pecho. Sabía que la única forma en que podría limitar el dolor que iba a causarle era excitándola tanto como fuera posible. Lentamente Vegeta deslizó su lengua alrededor de un seno mientras masajeaba el otro gentilmente con su mano. Sintió su cuerpo relajarse un poco bajo él; pero esa pequeña victoria fue vencida por un amortiguado gimoteo que la escuchó liberar.
"No creo que tu ramera esté disfrutándote, Vegeta." Rió Zarbon.
"Como si me importara lo que disfruta y lo que no." Murmuró Vegeta por beneficio de Zarbon mientras comenzaba a deslizar su lengua por el cuello de Bulma. Quería decirle que disfrutara esto, que reaccionara a él, que lo experimentara como él a ella, pero no podía. No podía pedirle hacer lo que nunca querría. Luego Vegeta lentamente deslizó su mano libre por el lado de su cuerpo perfectamente curvo e hizo a un lado su ropa interior y deslizó un dedo en su entrada deprimentemente seca. Al primer contacto escuchó a Bulma jadear, no estaba seguro si de shock o dolor, pero pronto tendría su respuesta.
Vegeta comenzó a probar adentro por puntos de placer que pudieran excitarla. Después de un corto minuto pasó sus dedos sobre un punto que obligó a sus caderas sacudirse contra él. 'Perfecto'. Él sonrió, mientras comenzaba a provocar otra vez el punto obligándola a empujar hacia él deseando más. Sintió sus jugos comenzar a fluir fuera de ella y supo que era un comienzo, pero escasamente suficiente. Entonces decidió hacer algo que un Saiyajín sólo hace por una compañera; como la última señal de deseo y afecto. Era una práctica que nunca planeó hacer, pero por ella titubeó. Removió sus dedos dentro de ella, y luego desgarró su ropa interior de su cuerpo dejándola completamente desnuda bajo él. Luego reemplazó el placer que estaba generando hace un momento y lo incrementó mientras lentamente deslizaba su cola dentro de ella.
Bulma abrió sus ojos cuando su suave y peludo apéndice estaba masajeando partes de su cuerpo que nunca supo que podría traer tal gratificación. Finalmente se encontró sintiendo desvanecer el temor mientras una repentina urgencia por gritar llegaba a ella, pero contuvo la sensación mientras mordía su labio, casi sacando sangre. Zarbon y Vegeta pudieron escuchar el gemido que estaba liberando y supo que lo que sea que estuviera haciendo esa cola estaba funcionando. Vegeta sonrió. Finalmente escuchó el sonido que quería.
"Así que para eso es esa cola." Siseó Zarbon. "Sabía que no sería por fuerza."
Vegeta gruñó mientras rápidamente miraba al hombre que estaba intentando insultarlo ahora de todos los momentos, pero lo despidió mientras regresaba su atención a Bulma, quien otra vez tenía sus ojos cerrados e intentaba respirar continuamente. Entonces Vegeta decidió que no quería escuchar a Zarbon así que aceleró el proceso. Levantó a Bulma y rudamente la lanzó de estómago, una vez más; todo para beneficio de Zarbon. Bulma jadeó mientras intentaba imaginar lo que estaba haciendo, pero su cola aún estaba dentro de ella y pensar consciente era algo que encontró se volvía mucho más difícil. Luego Vegeta rápidamente descartó sus pantalones y entonces lo próximo que Bulma supo fue que Vegeta la había forzado en cuatro y colocado sus manos en sus caderas para mantenerla en posición. Después de eso una nueva sensación se disparó en su cuerpo cuando sintió un duro calor penetrarla desde atrás. Su cabeza inmediatamente cayó hacia adelante y sus brazos temblaron cuando de repente encontró casi imposible sostenerse. Vegeta notó su debilidad y agarró su estómago y forzadamente la haló hacia su pecho dejándolos a los dos arrodillados en medio de la cama, aunque predominantemente soportada por Vegeta. Entonces Bulma dejó caer hacia atrás su cabeza para descansarla en el hombro de Vegeta cuando perdió la fuerza para sostenerse.
Vegeta continuó dejando a su cola jugar con su clítoris mientras subía sus manos por su estómago hacia sus senos. Otra vez comenzó a acariciarlos mientras lentamente presionaba más dentro de ella desde atrás. Hizo gentil y lento cada empujón, aunque su palpitante erección estaba diciéndole hacerlo diferente. Mientras tanto Bulma estaba perdida en brazos de Vegeta. Cada pulgada de su cuerpo se sentía como si estuviera generando placer. Su cuerpo siendo presionado contra el suyo, su inmensa virilidad empujaba lentamente hacia su barrera, su suave cola invadía partes de ella que nunca sintió antes, y sus gentiles manos masajeaban su seno increíblemente endurecido. No sabía cuánto más de esta satisfactoria tortura podría soportar. Vegeta, sin embargo lo hizo. Podía sentir su necesidad y supo que era el momento.
Vegeta soltó uno de sus senos y lentamente deslizó su mano por el costado de su cuerpo antes de alcanzar su rostro y por un breve momento miró profundamente sus ojos. De repente tuvo este terrible momento de pausa. Sintió como si no tuviera derecho a esto, estar dentro de semejante criatura, corromper su inocencia y pureza con su sucio y asesino cuerpo. Pero intentó recordarse que no tenía elección mientras rudamente halaba sus labios hacia los suyos. Entonces forzó su lengua en su boca mientras empujaba duro dentro de ella haciendo que su cuerpo saltara de dolor, pero la mantuvo firme. Sabía que estaba lastimándola, pero no podía salir. Deslizó su lengua por su boca apasionadamente como una distracción para ella mientras continuaba un ritmo lento y continuo. Después de un minuto los gemidos de dolor de Bulma se tornaron en esos de placer y de repente, los dos perdieron noción de Zarbon, que para este punto estaba murmurando verbalmente con disgusto.
Vegeta odiaba cada minuto que la lastimaba, sin embargo sintió algo de consuelo cuando el dolor subsidió y un torrente de placer envolvió su cuerpo. Vegeta sintió normalizar su respiración y sus caderas comenzaron a empujar contra él probándoles a ambos que lo peor terminó. Casi pasó un minuto después de que el orgasmo de Bulma finalmente la golpeara con total fuerza y su cuerpo prácticamente quedó flácido en sus brazos. Vegeta sonrió ante el profundo gemido que liberó; sintió placer al saber que lo disfrutó. Sin embargo el placer fue algo corto en Vegeta cuando se dio cuenta que su liberación no había llegado todavía. Como no podía dejarla con su aún dolorosa erección decidió que era momento para cambiar posiciones otra vez.
Vegeta los dejó caer y luego soltó a Bulma y la rodó sobre su espalda mientras lentamente separaba sus piernas. Luego se agarró a cada lado de ella mientras empujaba profundamente dentro de ella. Bulma sintió una lágrima bajar de su ojo con dolor mientras su cuerpo intentaba acomodarse a su inmenso tamaño. Pero cuando sintió su lengua lamiendo su lágrima, se relajó y comenzó a mecer sus caderas para encontrar cada empujón suyo. Vegeta comenzó a empujar rápido y duro necesitando sentir su propia liberación, la cual finalmente recibió, golpeándolo rápidamente después de que se derramó dentro de ella enviando otra carga de placer por su cuerpo. Vegeta liberó un incontrolable rugido cuando su cuerpo se envolvió con éxtasis como ninguno que hubiese experimentado. Casi un minuto después Vegeta rodó a su lado mientras sentía a su cuerpo rendirse, completamente exhausto. Vegeta logró recuperarse primero y agarró la sábana para cubrir a Bulma, antes de salir de la cama en toda su gloria para caminar hacia el enmudecido soldado que estaba completamente sorprendido por lo que había presenciado.
"Entonces." Jadeó Vegeta, aunque manteniendo una sarcástica mirada en su rostro. "Aprendiste algo?"
Zarbon hizo una mueca. Aún si tuviera razón y antes no hubieran dormido juntos ahora no podía probarlo. 'Maldito Saiyajín.' "Supongo que estaba equivocado." Aceptó Zarbon de mala gana. "Pero recuerda." Él se encogió mientras se giraba. "Cuando estés cansado de violarla, envíamela." Y con esa enferma idea Zarbon dejó a Vegeta sintiendo de repente como si eso fuera exactamente lo que había hecho.
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Continuará…
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Nota de LGV: Aw… Eso fue un poco rudo, pero espero que puedan tratar con eso! Bueno, sabemos cómo Vegeta se siente por todo esto, pero qué hay de Bulma? Su reacción, y las consecuencias de todo esto estarán en el próximo capítulo.
