SOBREVIVIENDO JUNTOS

(Surviving Together)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya

------

Capítulo 9: Algo para Aliviar el Dolor

------

Habían pasado dos meses y Bulma no había escuchado nada de los Saiyajín. Para ser honesta amaba la ausencia de Nappa y Radditz, pero de alguna forma lograba encontrarse extrañando a Vegeta. Asumió que era alguna atadura emocional al hombre con el que había perdido su virginidad. Había escuchado que sentimientos así ocurrirían, pero durante el último mes comenzó a pensar que era algo más. Estaba teniendo problemas para dormir y durante el día constantemente estaba distraída, encontraba que Vegeta siempre estaba en su mente e incluso su cuerpo. Algunas noches mientras yacía en su cama aún podía oler su aroma, y recordaba lo que se sentía tenerlo envuelto a su alrededor. Continuamente comenzaba a sentir un familiar dolor en su entrepierna, y todo le aclaraba que su cuerpo no había tenido suficiente de él.

Finalmente recibió algunas noticias de lo que había pasado de Zarra una tarde cuando estaban almorzando. "Mi hermano estaba maldiciendo esta mañana sobre tener que irse a otra misión de purga."

"Misión de purga? Ha estado de regreso por el último mes." Se preguntó Bulma confundida, aunque no molesta del todo.

"Bueno, se supone que no iba a ir en esta, algo sobre limpiar el 'desastre' que hicieron los monos, como lo puso él."

Los ojos de Bulma se abrieron. "Qué significa eso?"

"Bueno." Zarra se inclinó para que nadie pudiera escuchar. "Aparentemente los Garchianos a los que fueron a matar los Saiyajín, resultaron ser mucho más letales de lo que Freezer imaginó. Aparentemente uno de los Saiyajín fue asesinado durante la misión y los otros dos fueron hechos prisioneros. Zarbon tiene que ir a recuperarlos y a terminar la misión."

"Sa… Sabes cuál de ellos fue asesinado?" Bulma tragó intentando no temblar.

"No." Zarra movió su cabeza. "Pero sé que no fue Nappa, porque él fue el que envió la transmisión."

Bulma sintió el temor correr por sus venas. Zarra notó lo pálida que se puso y la miró confundida. "Qué pasa, pensé que te animaría que una de esas bestias esté muerta."

Bulma asintió. "Lo estoy, sólo… no me siento muy bien, creo que necesito descansar un poco." Murmuró ella antes de salir del comedor dejando a Zarra preguntándose qué era todo eso.

Cuando Bulma regresó a su habitación su rostro estaba cubierto con lágrimas. Si sus sentimientos antes eran confusos, fueron claros después de esto. La posibilidad de su muerte fue más que suficiente para sentirse enferma. Cuando llegó a esta nave no tenía nada. Su planeta fue destruido, su familia y amigos estaban muertos, y estaba sentenciada a ser una esclava sexual. No tenía nada por qué vivir, la muerte en realidad comenzó a sonar atractiva. Pero eso cambió. Nunca fue obligada a hacer para lo que fue destinada, en vez fue protegida, y aún más de lo que comenzó a sentir, como si tuviera alguien que se preocupaba por ella.

Llamar amor lo que notó desarrollarse sería ridículo. Tenía diecisiete años y él era un insensible asesino. Pero lo que sentía por él parecía desafiar la lógica. La forma en que podían discutir con tal pasión y fuego, y luego la forma en que podría ser tan gentil con ella, tan protector. Bulma se dijo que era tan joven e ingenua para entenderlo, pero su corazón le decía diferente.

Bulma envolvió fuertemente las cobijas alrededor de su cuerpo mientras secaba sus lágrimas. "Por favor que estés bien, Vegeta… Te necesito." Susurró ella antes de calmar su desconsolado estado y finalmente caer dormida.

------

Vegeta estaba sentado en su nave espacial con apoyo vital después de que Zarbon lo hubiese tirado adentro. Nunca antes había fallado una misión, pero nunca antes había peleado con personas como los Garchianos. Eran una raza fuerte y poderosa. Sus técnicas de pelea eran diferentes a nada que haya visto antes. Mataron a Radditz como si fuera nada, y luego con sólo un leve esfuerzo derrotaron a Nappa y a él. Fue tirado en una celda por dos semanas antes de que viera a Zarbon aparecer con su condescendiente mirada sobre él. Por supuesto Zarbon no estaba en gran forma, los Garchianos debebieron haberle dado una verdadera batalla, sin embargo, debió haberlos derrotado, porque aquí estaba, dejando un infierno por otro.

Por supuesto al infierno al que iba tenía un resquicio de esperanza. Vería a su pequeña mujercita de cabello azul otra vez. Ella fue lo que lo mantuvo vivo los últimos días. Constantemente pensaba en ella, soñaba con ella, esperaba por que ella estuviera esperando por su regreso. Imaginó el apasionado escenario donde pasaría la puerta y ella correría a sus brazos y rasgarían la ropa del otro y apasionadamente se devorarían toda la noche. Sin embargo, recordó de repente que su deseo era unilateral, y que lo que más podía esperar sería una tierna mirada y un suave abrazo. Sin embargo, en ese momento sintió que eso sería suficiente.

Fue después del regreso a la nave de Freezer, que Vegeta logró recuperar la mitad de su fuerza. Pudo salir de su nave espacial y regresó con su propia fuerza a su habitación. Ignoró el ridículo que enfrentó y olvidó atender a su compañero Saiyajín; sólo quería regresar a su habitación. Quería verla.

Era medianoche cuando entró; Bulma ya estaba dormida interesadamente en su lado de la cama. Él sonrió mientras se sentaba junto a ella. "Me extrañaste, pequeña." Susurró él mientras se quitaba su guante para tocar su rostro. Eran tan delicada contra su adolorido cuerpo. "Mujer." Habló suavemente mientras la observaba moverse. Ella gimió tranquilamente antes de levantar sus párpados. Él observó cuando una sonrisa se formó en su rostro.

"Vegeta." Susurró ella mientras se sentaba y envolvía sus brazos alrededor de su cuello y lo abrazaba amorosamente. "Estaba preocupada por ti."

Vegeta sonrió mientras la escuchaba hablar. Siempre amaba la forma en que sonaba su nombre de sus labios. Su sonrisa entonces se volvió más inocente mientras cerraba sus ojos e inhalaba su aroma. Siempre olía a lavanda, y siempre lo enloquecía. Él acurrucó su cabeza en su suave cabello mientras le permitía a su cuerpo comenzar a relajarse. Sin embargo, tan pronto como lo hizo Bulma se separó de él mientras rascaba su nariz. "Hueles horrible."

Vegeta frunció ante cómo estaba arruinando su momento. "Bueno qué esperabas?" preguntó él un poco más irritado de lo que quiso sonar.

Bulma sólo le movió su cabeza mientras se levantaba y entraba al baño. Él la escuchó abrir el agua y luego salió. Tomó sus manos y lo guió al baño. "Necesitas un baño." Dijo ella simplemente mientras él retiraba lo que quedaba de su armadura. Ella bajó su traje a su cintura y luego se detuvo para cerrar el agua. "Entra."

Vegeta la miró de reojo. "Te das cuenta que una ducha es mucho más rápida que tomar un baño." Remarcó él mientras comenzaba a retirar sus botas.

"Lo sé, pero no es tan divertido." Ella sonrió mientras retiraba su camisa y luego sus pantalones.

Vegeta la observó sorprendido mientras también se desvestía. "Pensé que este era mi baño." Él sonrió mientras dejaba de desvestirse para esperar por una explicación.

"Oh lo es." Bulma imitó su sonrisa mientras alcanzaba detrás de su espalda y desabrochaba su brassier. Luego lentamente descartó la prenda mientras los ojos de Vegeta se fijaban en sus amplios montículos. Luego Bulma deslizó sus manos seductoramente a sus caderas y lentamente desvistió su cuerpo de la prenda final que estaba cubriéndola. Vegeta miró en completa alegría a la perfecta mujer frente a él.

Bulma sonrió ante su reacción mientras caminaba hacia él. Ella atrapó sus ojos con los suyos mientras agarraba lo que quedaba de su traje. Luego lentamente retiró su traje revelando el golpeado y muy excitado hombre frente a ella. Lentamente deslizó una mano por su cuerpo para levantarse a su nivel visual. "Es mi turno de bañarte." Susurró ella mientras entraba en el agua y se deslizaba bajo las pulgadas de calor.

Bulma extendió sus brazos hacia el príncipe para guiarlo. Lentamente entró en el agua y se sentó entre sus muslos. Bulma separó sus piernas recibiéndolo completamente y agarró sus hombros para hacerlo recostar. Vegeta dejó escapar un relajado gemido mientras acomodaba su cabeza entre sus dos suaves senos. Luego envolvió su cola tiernamente alrededor de su muslo antes de cerrar sus ojos. Por primera vez en su vida se sintió contento, se sintió como si finalmente tuviera algo para aliviar su dolor.

Bulma sonrió mientras sentía desvanecer algo de sus tensiones. Lentamente subió y bajó sus dedos por sus brazos con una mano mientras la otra mano jugaba con su cabello. Bulma nunca se había sentido tan aliviada de tener a alguien de vuelta como lo hizo en ese momento. Por semanas había temido que hubiese perdido a la única persona que la mantenía viva. La esperanza de ver su deliciosa sonrisa la hacía regresar aquí todos los días en espera de su regreso. Sin embargo, ahora que estaba aquí nunca quería dejarlo ir. Sintió como si pudiera quedarse así una eternidad.

Los dos permanecieron tranquilamente en el abrazo del otro por dos horas. Cada uno en silencio por un rato para descansar un poco, pero ninguno quería dejar al otro. Ambos querían esto, necesitaban esto, y no iban a dejarlo ir por nada.

"Vegeta." Bulma finalmente suspiró rompiendo las horas de silencio.

Vegeta suspiró mientras hablaba. Asumió que quería terminar esto, y no quería escucharlo. "No hables mujer." Dijo él perezosamente. "Arruinarás esto por mi."

Bulma movió su cabeza mientras se recostaba otra vez. "Sólo iba a preguntar por qué te fuiste tanto tiempo."

Vegeta frunció cuando lo mencionó. "Tuvimos problemas." Dijo él simplemente. "Asumo que tú no tuviste ninguno?" Preguntó él parcialmente para cambiar el tema y fuera de preocupación.

Bulma supo que quería dejar el tema así que se quejó. "Aparte de tener un leve ataque de gripe he estado bien."

"Gripe?" Preguntó Vegeta confundido. "Cómo demonios obtuviste una patética enfermedad como esa?"

"No lo sé." Se encogió ella. "Posiblemente sólo de estar agotada."

"Agotada?" Vegeta rió ante la absurdez. "De qué? Todo ese incansable trabajo que haces?"

Bulma comenzó a reír ante lo ridículo que probablemente sonó para él. "Lo digo en serio… Me tenías preocupada." Dijo ella con toda sinceridad.

"Realmente." Vegeta sonrió mientras cambiaba de posición para quedar ojo a ojo sobre ella. "Qué te preocupó? Que nunca verías mi apuesto rostro otra vez?"

"Bueno, es agradable ver que tu ego aún esté intacto." Intentó Bulma inocentemente.

Una vez que el leve humor terminó un incómodo silencio cayó sobre los dos. Por un tiempo simplemente se quedaron mirando los ojos del otro, de alguna forma logrando ganar una especie de consuelo con eso. Sin embargo, la pausa se volvió demasiada cuando Bulma rompió su mirada. "Yo… creo que debes descansar un poco."

Vegeta suspiró mentalmente, pero asintió en acuerdo. Lentamente se levantó del agua y luego le extendió sus manos para ayudarla también. "Gracias." Susurró ella mientras los dos salían del agua. Bulma agarró la toalla primero y sintió una sonrisa cruzar sus rasgos. "Sólo una otra vez." Rió ella mientras se giraba hacia él. "Te secaré primero." Susurró ella mientras colocaba la toalla en sus hombros y lentamente comenzaba a secar el agua de su húmedo cuerpo. Bajó por su pecho y luego se movió alrededor de su espalda usando movimientos muy lentos, casi en forma masajeante. Ella cayó de rodillas mientras bajaba la toalla por la parte trasera de sus muslos y lentamente la movía hacia el frente otra vez. Comenzó a subir la toalla por sus piernas hermosamente esculpidas hasta que llegó a sus caderas. Rápidamente levantó la mirada expectante para ver una sonrisa en su rostro, cuando en vez, vio una apariencia mucho más inocente. Sus ojos estaban cerrados y se veía como si estuviera esperando, esperando algo.

Vegeta sintió su cuerpo debilitarse mientras ella pasaba la toalla sobre él. No podía creer cuán dolorosamente estaba reaccionando su cuerpo a ella. Temía que pudiera perder el control si mantenía esto, pero no quería preocuparse. Quería relajarse en el momento y aceptar el placer que le ofrecía, aún si fuera sólo por unos segundos recibiría su caricia. Él cerró sus ojos y saboreó cada suministro suyo.

Bulma sonrió cuando supo lo que necesitaba. Podía ver la dura erección de Vegeta rogando ser tocada. Ella sonrió cuando recordó que estaba en deuda con él por su pequeña maniobra de cola la última vez que estuvieron juntos. Quería pagar su deuda. Llevó la toalla a su endurecida erección y lentamente trazó círculos alrededor de su punta. Sonrió cuando repentinamente dejó escapar un gemido al primer contacto. Decidió entonces continuar asumiendo que tenía su aprobación. Continuó al tomar su miembro entre su pulgar y dedo medio y luego lentamente deslizó sus dos dedos por toda su extensión mientras la suave toalla rozaba gentil contra su exceso. Ella podía escuchar su respiración incrementarse rápidamente y se saboreó. De repente quiso más. Quería sentirlo contra su mano desnuda. Dejó caer la toalla y colocó la palma de su mano contra el centro de su rigidez. Luego lentamente cerró sus dedos a su alrededor y simplemente se sentó sintiendo su calor pulsando en su agarre. Comenzó a sentirse poderosa, como si tuviera el control sobre alguien como nunca lo tuvo antes. Sin embargo no fue suficiente, quería escuchar su gratificación verbal.

"Vegeta." Gimió ella mientras lo soltaba y se levantaba a nivel visual con él.

Vegeta abrió sus ojos y de repente sintió que el placer que alguna vez estuvo sintiendo le fue negado. Observó mientras esos ojos azules encontraban los suyos llenos de lujuria. "Mujer." Gruñó él. "No quiero… que… juegues conmigo." Dijo él sin aliento.

Bulma llevó su palma a su mejilla y sonrió. "Yo no quiero jugar." Dijo ella honestamente. "Quiero que esto sea real, Vegeta… Yo… yo quiero que me hagas el amor."

Vegeta cerró sus ojos al escuchar esas palabras. Él nunca antes había hecho el amor. Fornicado, maltratado y follado y una cantidad de otros términos 'rápidos', pero nunca había hecho el amor. Simplemente no sabía si podría. No sabía si su corazón aún estaba vivo en él, pero sintió que si nada de eso era, ella podría encontrarlo. Él la levantó en sus brazos y la cargó hacia la cama. Luego la acostó gentilmente bajo él mientras lentamente llevaba sus labios a su cuello y comenzaba a besarla suavemente.

"Vegeta, espera." Bulma lo detuvo. "Yo… quiero terminar lo que comencé." Dijo ella con una traviesa sonrisa.

Vegeta sonrió mientras asentía y rodaba sobre su espalda. Cruzó sus manos y las colocó detrás de su cabeza mientras giraba sus ojos hacia ella. "Has tu peor esfuerzo." Requirió él esperanzado.

"Lo intentaré." Susurró ella seductora mientras deslizaba su cuerpo hacia abajo para estar cómodamente acostada de estómago entre sus piernas. Causalmente dobló sus rodillas y cruzó sus pies queriendo continuar su inocente juego de seducción. Ella posicionó su cabeza directamente sobre su punta mientras soplaba levemente sobre él para probar su sensibilidad. Vegeta liberó otro gemido dándole sólo una pequeña prueba de lo que estaba sintiendo. Entonces sonrió mientras decidía no hacerlo esperar más. Notó los ojos de Vegeta sobre ella y decidió jugar un poco con su atención. Seductoramente sacó su lengua y luego rozó su pene levemente. Ella sintió sacudirse un poco su cuerpo y todo en lo que pudo pensar era que quería más.

Bulma lo tomó lentamente y por completo en su boca. Estaba asombrada de lo delicioso que sabía. Todo lo que quería su lengua era tenerlo todo. Empujó su boca en él casi al punto de ahogarse, pero aún no era suficiente. Era muy grande. Entonces llevó su cuerpo hacia adelante mientras deslizaba sus dos manos alrededor de su sexo interno, el cual estaba siendo tan innecesariamente rechazado. Ella continuó acariciando rápidamente mientras incrementaba la velocidad a la cual estaba chupando para acelerar su liberación.

Vegeta pensó que la sensación que su cuerpo estaba experimentando en el momento era una imposibilidad. Nunca había sentido gratificación sexual como esta, sin aún estar dentro de ella. Encontró incontrolables su respiración y gemidos mientras sus caderas comenzaban a empujar salvajemente necesitando más. No podía creer lo que estaba pasándole, estaba perdiendo el control de su cuerpo. "Mujer!" gritó él cuando el repentino rastro de su liberación llegó. Pudo sentir a Bulma beber su semilla cuando se desbordó dentro de su boca. Él cerró sus ojos un momento mientras trabajaba por controlar su respiración. Una vez que los abrió vio que ella estaba acostada sobre él lamiendo sus labios seductoramente.

"Mmmmm…" Ella gimió. "No tenía idea de que supieras así de bien." Ronroneó ella mientras comenzaba a besar su cuello lentamente.

"Mujer." Él respiró fuertemente. "Qué se te… ha metido?"

"Tú." Susurró ella mientras colocaba un simple dedo sobre sus labios. "He imaginado esto desde que te fuiste. Yo… quería dejarte sentir lo que hiciste por mi."

Vegeta frunció ante su admisión. "Mujer… Tú… no tenías que--" Su idea fue interrumpida cuando Bulma presionó sus labios contra los suyos. Apasionadamente corrió su lengua por su boca mientras lo distraía con el sabor de su propia semilla. No quería que dijera lo que sabía estaba por venir. No quería ninguna pena o arrepentimiento, quería esto, quería algo real, algo puro.

Ella retiró sus labios de los suyos mientras se separaba por aire. Sonrió cuando miró a su ya endurecido pene. "Parece que aún tengo trabajo que hacer." Ella lamió sus labios mientras lentamente deslizaba su cuerpo por su pecho y luego se posicionaba sobre él. Bulma gimió fuertemente mientras lo deslizaba dentro de ella. Comenzó sentándose derecha al principio, pero gradualmente comenzó a caer hacia adelante hasta que sus manos estuvieron presionadas contra su pecho perfecto necesitando apoyo para mantener su cuerpo en movimiento.

Para mucho disfrute de Vegeta, ella comenzó a mecer sus caderas atrás y adelante en una hipnotizante manera. Aunque estaba encontrando un poco difícil que realmente tuviera la audacia para tomar la posición dominante con él, y menos podía creer que estuviera dejándola. Pero una cantidad increíble de placer estaba produciéndose de sus movimientos así que difícilmente estaba en una posición para quejarse. Sin embargo, si pensaba que iba a dejarla tener toda la diversión estaba tristemente equivocada. Cuando ella llevó su cuerpo contra el suyo por apoyo él tomó la oportunidad para prestarle alguna consideración a sus senos terriblemente rechazados, lo cual disfrutó inmensamente. Llevó sus manos a cada uno mientras movía sus pulgares sobre los trocitos de sus endurecidos montículos. La escuchó gemir cuando comenzó a presionar más duro y rápido, en secuencia con lo cual Bulma comenzó a acelerar su paso acercando más sus liberaciones al extremo.

"Oh… Vegeta!" Gimió ella mientras sentía sus jugos caer sobre él provocando su propia liberación sintiendo a la frágil mujer colapsar completamente en su pecho. Él dejó salir un gemido después de escuchar su nombre haciendo eco en su cabeza luego de que ella liberó el hermoso sonido.

Los dos permanecieron en silencio unos momentos mientras Bulma descansaba su cabeza en el cuello de Vegeta. Él rodó para salir de ella, pero Bulma lo detuvo. "No." Susurró ella. "Quiero más."

Vegeta rió levemente mientras rodaba sobre ella. "Acabo de llegar de una batalla mujer, a este paso serás mi muerte."

Bulma le sonrió. "Entonces moriremos juntos."

A Vegeta le gustó el sonido de eso. No sus muertes, sino estar juntos. No estaba seguro si lo que habían hecho o estarían haciendo era hacer el amor. Amor era un concepto que nunca le fue enseñado, o le importó. Sin embargo, sabía una cosa. Mientras recuperaba lentamente su fuerza y comenzaba a empujar en ella, supo que esta mujer iba a estar en su alma por mucho tiempo.

------

Continuará…

------

Nota de LGV: Aw, parece que se llevan bien, pero como siempre en mis historias cuando las cosas comienzan a salir bien… Bueno, lo verán en el próximo capítulo.