Hola! Un sábado, como lo prometido :3 Este capítulo me ha costado de escribir, no estaba segura de cómo hacerlo xD pero bueno, aquí esta :3

Los Gatos que Aullaban a la Luna (I) Sheila y GAL

Ya han pasado dos meses desde la última vez que vi a Shion al despedirme de él en el piso 5. Actualmente el juego se ha completado hasta el piso 19. Todos los jugadores saben que el piso 5 lo completamos Shion, Karla y yo, ya que cada habitación del jefe tiene algo parecido a cámaras o yo que sé que, qué graban de forma automática la batalla y luego, si se vence al jefe, lo retransmite en la plaza principal de cada piso. Después de aquello, Shion volvió al 5 con sus amigos y Karla y yo fuimos al 6. Desde aquel momento no he vuelto a verlo... Sólo espero que siga vivo y no le haya pasado nada.

Luego me separé de Karla para seguir adelante sola, como siempre lo he hecho desde que empecé el juego. Ahora estoy en el 18, un piso bastante parecido al mundo real, concretamente a la ciudad de Tokio, donde solo he ido una vez en mi vida con mi familia. Gran parte de los jugadores viven en este piso por que parece el mundo real, pero yo odio este piso. Da la impresión de que no estás en un juego y que sigues en la realidad, cuando es todo lo contrario, es un lugar que trae demasiada nostalgia. Y para fastidiar más las cosas, los enemigos de las mazmorras no son demonios o parecidos, si no que son humanos. Ladrones, bandoleros, espadachines, asesinos... pero humanos.

Camino por la ciudad evitando mirar algo que no sea el suelo y entro a un pequeño bar lleno de gente. Dirijo mi mirada hacia una mesa vacía al fondo del local y voy hacia allí. Me siento y espero a que llegue una chica que me ha citado aquí. Pasan unos diez minutos hasta que se acerca a mí una niña de baja estatura que aparenta tener unos diez años. Se para frente a mí jadeando, debe de haber venido corriendo... Se inclina temblando como si yo fuera una persona importante y su pelo rubio, largo y revuelto, le cae por delante en ese momento. Me río para romper un poco la tensión.

-No hagas eso- le digo sonriendo. Me mira sorprendida. Tiene ojos verdes brillantes y una cara pequeña de forma ovalada. Parece no saber que decir por la forma en que me mira, dudando si hablar o no-. ¿Tú me has llamado aquí?

-Sí...- responde tímidamente.

-¿Y que querías?- sonrío intentando darle confianza.

Se sienta frente a mí y me mira durante un rato, dudando si hablar o no. Después de unos segundos, o minutos, cierra los ojos y baja la cabeza mirando hacia el suelo.

-¡Me gustaría que te unieras a mi gremio!- me dice, casi gritando, aunque con la voz temblando un poco. Me sorprendo antes su reacción.

La gente que esta sentada cerca de nosotras nos mira, sobre todo a mí, esperando mi respuesta. ¿Esta niña quiere que me una a su gremio? Pero primero... ¿Esta niña tiene un gremio?

-¿Eso no debería pedírmelo el jefe o la jefa del gremio?

-Yo soy la jefa...- responde tímidamente otra vez- puedo ser pequeña, pero tengo un gremio... ¡Somos pocos, pero de buen nivel!- se apresura a decir.

-Ya veo- digo mirando el suelo.

-¿Entonces te unirás?- me pregunta ilusionada.

Me quedo callada por un rato. Nunca he querido unirme a un gremio porque tengo miedo de que si lo hago, mis compañeros puedan morir por mi culpa... Pero no me puedo negar a una niña, ¿no? Suspiro, la miro y sonrío.

-Vale, me uniré- le digo, y ella sonríe ampliamente de inmediato.

-¿Enserio?- pregunta de la misma forma, yo asiento. La niña se levanta y tira de mí hacia fuera del local- ¡Ven, te presentaré a los miembros del gremio!

Sigue tirando de mí hasta llegar a la piedra de transporte de la plaza central de este piso. Por nuestro lado pasa bastante gente vestida de blanco y rojo. Serán de un gremio, pues son más de cincuenta personas, todas ellas con la misma expresión de frialdad en el rostro. Debe de ser uno de los gremios principales del juego.

Una vez estamos en la piedra, la niña pone la mano encima y nos transportamos al piso 13, el que más me gusta hasta ahora. El que tiene más pinta de ser un juego: todo el piso es un bosque. Las casas, los bares, los hostales... todo tiene la apariencia de ser hecho con madera. Hasta ahora muy normal y parecido a la realidad. Pero si te fijas, los animales que hay por ahí no existen en la realidad. Hay algún que otro dragón y unicornio, también una especie de osos pequeños con escamas, serpientes con alas... nada que se pueda ver en la realidad.

-Por cierto, no me he presentado, yo soy Sheila- sonríe la niña mirándome.

-Yo Ayleen, pero llámame Ay- le digo-. ¿El edificio de gremio esta en este piso?

-Sí. Cuando creé el gremio solo llevábamos completado hasta este pido.

-Vaya, pues debió de ser muy caro, ¿no? Y más si era un piso recién alcanzado.

-Sí, pero el dinero ya lo tenía. Solo gasté lo que conseguí hasta el piso 4 o el 5...

-Vaya, pues debes de ser una buen master* de gremio.

-No sé- me responde riéndose.

-¡Sheila!- grita alguien desde una gran casa un poco lejana a nuestra posición.

-Ese es el gremio- dice, señalando la casa.

-¿Esa casa tan grande es tu gremio? Vaya, debes ser una buena jugadora para tener un gremio tan grande- me río-. Creo que hecho bien en unirme a tu gremio- sonrío y escucho más gritos que vienen de la misma zona.

Sheila empieza a correr hacia el gremio para llegar antes. La sigo, corriendo también. De repente se para delante y se gira hacia mí. Sonríe.

-¡Bienvenida a "Los Gatos que Aullan a la Luna"!- exclama, mirándome y extendiendo los brazos hacia los lados.

Se nos acerca una chica, notablemente mayor que Sheila. La abraza sonriendo, cuando la suelta, me mira a mí, luego se da la vuelta y entra al gremio, Sheila y yo la seguimos.

-Discúlpala- me dice-. Nunca le han gustado los nuevos miembros- se ríe.

-Da igual, es normal.

Cuando entramos, suspiro de admiración. La sala principal es enorme. Tiene las paredes blancas, una gran lámpara colgando del techo, y en el suelo, en el centro, hay un gran símbolo rojo claro de dos espadas cruzadas atadas con cadenas.

-¿Ese es el emblema del gremio?- le pregunto a Sheila, ya que no queda muy bien con el nombre del gremio.

-No, no es del nuestro. Esta casa de gremio la compartimos con otro gremio mucho más grande, pero era la forma mas barata de conseguir una aquí- me explica Sheila-. ¿Recuerdas el grupo de gente que ha pasado antes por nuestro lado? Los que iban de rojo y blanco- asiento-. Pues esos son del gremio con quien compartimos la casa. A partir de esa puerta es parte de nuestro gremio.

-Oh... ¿Y cómo se llama ese gremio?- le pregunto mirando el símbolo del suelo y luego la puerta que hay a nuestra izquierda.

-Pues creo que son "Hermandad Cadenas de Sangre" o algo así- dice pensativa.

Conozco ese gremio, actualmente es el gremio más grande de todo Ashura*, dicen que hay más de cien miembros en el gremio, que todos son niveles muy altos y son muy fuertes, y, sobre todo, que todos están en primera línea de batalla y su carácter en la batalla es de fríos asesinos. Hay rumores de que han matado a algún jugador por no querer unirse a ellos o por no querer salir del juego y preferir vivir aquí antes que tener gran posibilidad de morir en batalla.

-Se que gremio es- le digo y me dirijo a la puerta-. Bueno, ¿me enseñas nuestro gremio?- Sheila asiente y entra por la puerta, yo la sigo.

Esta sala es completamente diferente a la otra. Es un poco más oscura, las paredes no son de un blanco inmaculado que brilla con la luz de fuera, no, son de un tono más oscuro, tirando un poco hacia azul. El símbolo del gremio es un gato negro y detrás de él, una gran luna llena, y a diferencia del salón principal anterior, este está pintado en una pared. Una pared que no es una pared, es una ventana que ocupa todo el espacio de ese lateral de la habitación, desde donde se puede ver el exterior, una vista preciosa: los altos arboles que mueven sus hojas verde claro al son del suave aire, con un pequeño lago en el centro del que salen más arboles de su interior.

En el centro hay una gran mesa con veinte sillas a su alrededor, supongo que será el número de miembros que hay en el gremio. En cada silla, en el respaldo, esta dibujado el símbolo del gremio y las siglas GAL, que debe de ser G de Gatos, A de Aullaban y L de Luna, los Gatos que Aullaban a la Luna, el nombre del gremio. En la pared izquierda hay dos puertas, en una dice "Dormitorios" Así que ahí debe de ser donde dormiré con los demás miembros. En la otra no dice nada. En la derecha solo hay una puerta, y esa debe de ser la puerta que lleva a la sala del Master del gremio, en este caso, Sheila.

-¡Sheila!- grita mucha gente saliendo de la puerta de los dormitorios. Todos abrazan a Sheila en el mismo momento.

-Hola chicos- les saluda ella a la vez que sonríe y se acerca un poco a mí-. Como os prometí, aquí tenemos al nuevo miembro: Ay, la Guerrera Oscura- sonríe empujándome hacia ellos, todos me saludan alegremente.

-Yo soy Galee- dice un chico un poco más alto que Sheila acercándose a mi.

-Yo Mayn- sonríe una chica seguramente mayor que yo saludándome con la mano.

-Aquí Stern- se presenta también un chico más alto que yo pero que seguramente tiene mi edad. Todos los demás miembros se presentan.

Creo que he hecho bien en meterme en este gremio. Todos tienen un nivel bastante igualado: 24, 25 o 26, creo que no hay ninguno de más de 26 o menos de 24. Pero yo, a diferencia de ellos, soy de nivel 46. Ese es el problema, creo que el único gremio en el que la gente estaría a mi nivel sería la Hermandad Cadenas de Sangre. Pero no me uniré a ellos pase lo que pase sabiendo que ahora tengo este gremio.

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Y este es el capítulo 6 :3 La verdad es que había pensado en hacerlo protagonizado por Shion y como ha pasado esos dos meses después de conocer a Sheila, pero creo que lo haré en el siguiente capítulo :3

Master: Jefe de un gremio, pero por no decir "jefe" como en los jefes de un piso, los llamaré masters a los jefes de algún gremio.

Ashura: Reino de Magic Art Online, como en Sword Art Online es Aincrad, aquí es Ashura :3

Me despido de vosotros con esto! :3 Comentad opiniones y nos vemos en el siguiente capítulo! :3