NOTA: este apítulo le he hecho algo más largo xD me sentía inspirada.

S: SHINDOU, K: KIRINO, R: ROCÍO, C1: CHICA 1, C2: CHICA 2


Narrador

Otro día caluroso comenzaba y todos deseaban con impaciencia que tocara el timbre. Rocío seguía estando con su grupo de amigas aun que pasaba algunos descansos con Shindou y Kirino, además de haber quedado con ellos un par de veces, por eso empezaron a surgir rumores.

Shindou era, probablemente el chico más popular del instituto. Sus rizos castaños, sus fulminantes ojos rojizos y su carácter calmado y sereno además de su inteligencia hizo que se convirtiera en uno de los chicos mas deseados de todo el Raimon, hasta tenía su propio club de fans. Por otro lado su amigo oji-cian no iba muy por debajo. A pesar de su afeminado aspecto, muchas chicas encontraban en el una lindura incomparable además muchos adoraban su delicado cabello rosado recogido en dos coletas. Por otro lado Rocío no destacaba demasiado sobre los hombres. Era una chica muy atlética, pero era bastante masculina y aborrecía bastante las cosas muy femeninas, sobre todo los vestidos, falda y maquillaje. Aun que tenía un atractivo singular.

El rumor de que Shindou y Rocío era pareja no tardó en difundirse ya que tenían una relación amistosa, sobre todo con el castaño ya que se pasaban el día chinchándose mutuamente.

Narra Rocío

Nada más oír el timbre salí corriendo de clase, avisando a Kirino y Shindou de que me iba a ir adelantando para el club. Torcí la esquina y vi un grupo de chicas a unos pasos que se me habían quedado mirando. Poco despues se me acercaron y me arrinconaron contra una pared. No sabía que pasaba pero tenía un horrible presentimiento.

Una de las muchachas, al parecer la líder me habló desafiadamente.

C1: Hola, princesita. Te lo estás pasado bien no?

R: D-de que hablas?

C2: Vamos, no te hagas la tonta. Ya lo sabemos, estas saliendo con Shindou-sama. No eres más que una escoria, me reouganas

R: Pero de que estáis hablando! Yo nunca he salido con Shindou!

C1: No me vengas ahora con esas maldita basura. No creas que no hemos oído los rumores. Tú no te mereces a Shindou! eres fea como un callo y muy masculina, cualquiera de nosotras es mucho mejor que el, además sólo te uniste al club para acercarte a él.

R: Te equivocas! Yo amo el fútbol y nunca he pensado en Shindou de esa manera. Eso sólo son rumos mal infundidos, sino preguntárselo a él! O acaso alguna vez me habéis visto coquetear con él?

C1: Mira niña, me has hartado, me dan igual tus excusas, pero más te vale no volver a dirigirle la palabra y de paso te vamos a dar una advertencia.

Le cogío un café a una chica que tenía al lado y me lo tiró encima, después de eso me tiraron arena y se fueron corriendo. Y allí estaba yo toda ensuciada y pringada, sin poder hacer nada, temblando. En ese momento me quedé paralizada, sumida en la desesperación. No sabía qué hacer. El entrenamiento comenzó hace 10 minutos y hace 15 que tendría que estar alli.


Narra Shindou

Kirino y yo llegamos al vesturio y posteriormente empezamos a calentar, pero Rocío no estaba allí y ademas de dijo que se iba a adelantar para ir al club. Que extraño.

Pasaron 10 minutos de entreno y me empezé apreocupar.

S: Kirino, no crees que deberíamos llamar a Rocío?

K: Sí, es muy extraño

Pedimos permiso al entrenador y cogimos el teléfono pero no contestó. Ya, preocupados salimos a buscarla. No estaba en el aula ni en el patio interior. Entonces recordé que ella usa otro camino por el que no pasa nadie para ir al club. Kirino y yo fuimos a comprobar y al doblar la esquina vimos a alguien, para ser exactos una chica entera manchada acurrucada en una esquina. Me fijé mejor. No cabía duda, era ella. Los dos corrimos en su ayuda.

S: Rocío! Que te ha pasado? Te encuentras bien?

R: S-shindou...-dijo ella con lágrimas en los ojos

K: Quién te ha hecho esto?

R: N-nose...

S: De momento será mejor que te cambies.

La ayudamos a levantarse y la llevamos al vestuario, al verla todos los del Raimon corrieron en su ayuda. Que demonios le había pasado?!

Rocío no dijo ni una sola palabra desde que llegamos al club. Se fue con las chicas a las duchas y no volvieron hasta 15 minutos después. Se sentó en una silla con pánico en la cara.

S: Explícanos lo que te ha ocurrido.

Titubeó durante unos segundos pero accedió a contarnos lo sucedido. Aun que no pudo dejar de temblar.

Me quedé sorprendido por lo ocurrido, aun que percibí que ahora mismo tenía que ayudarla ya que yo también estaba metido en el problema. Según la descripción que hizo de las chicas me hice una idea de quien eran.


Al día siguiente Kirino y yo fuimos a buscarlas y les dejé las cosas bastante claras. Entre otras cosas les dije que no estábamos saliendo ni nada por el estilo, y aunque así fuera ellas no eran quién para decidir con quién salía, además de eso les dije que como volvieran a tocar a Rocío iban a tener problemas.

Más tarde volvimos a clase. Aún era temprano y no había llegado mucha gente. Vi a Rocío entrar y le saludé, pero ella me ignoró. Más tarde en el cambio de clase fui a decirle una cosa sobre el entrenamiento pero ella solo asintió y siguió a lo suyo.

Yo me quedé algo extrañado. Puede ser que realmente se tomara en serio lo que le dijeron esas chicas? Es que ya no pretende hablarnos como siempre? Aun que aún no hayamos pasado mucho tiempo mucho como amigos, no quería perderla. Ese sentimiento de tristeza llenaba mi corazón y no estaba dispuesto a aceptarlo. Por eso debía traerla de vuelta.