3. Estratagema... ¿Maquiavélica?
Había pasado mas de una semana desde el incidente. Era la hora del recreo y se había quedado dentro del edificio. Se asomó por una de las ventanas hacia fuera. Había un grupo de chicos reunido junto a un banco. Cuatro de ellos eran de un curso inferior y dos de su propio curso. Había dos chicas; una morena y otra pelirroja, también había un rubio con cara de pillo, un chico con el pelo anaranjado y peinado hacia arriba, el chico moreno y con el pelo puntiagudo que había visto días atrás y otro con el pelo blanquecino.
Mierda, me ha descubierto. Seguro que con solo mirarme comprendió perfectamente lo que pasaba. Todo cuanto soy es un farol. No soy mas que la pura personificación de la vanidad... ¿Y a tenido que ocurrir esto para que me diese cuenta? se dijo a si misma.
Observó como se reían, no sabia exactamente porque. Lo que vio... era mi verdadera yo. ¿Y ahora? ¿Se lo contaras a mis amigos para que se rían de mí? ¿Me miraras con desprecio cada vez que te encuentres conmigo? ¿O me llamaras hipócrita? ¡¡Joder!! ¿Por qué me tiene que pasar esto? continuo mientras se alejaba de allí, derramando sin darse cuenta un par de lagrimas.
-Eh, tíos, Lya estaba asomada a la ventana... ¿Creéis que me estaba mirando? –dijo el chico del tupe, haciendo que Riku se volviese hacia la ventana, observando como la chica desaparecía pasillo arriba
- Vaya, Wakka, vaya pregunta...Si te ha visto seguro que se le ha revuelto el estomago, atontao –dijo el rubio
-¿Y como es? Parece estar triste –dijo la chica pelirroja
-Inteligente, buen tipo, muy femenina y todo eso... –dijo el rubio
-¿Y si voy y le digo que me gusta? –volvió a preguntar Wakka
-Otra pregunta estúpida... pues te daría calabazas. –dijo el del pelo moreno
-Esta claro, no tendrías ni que haberlo preguntado, se nota que la chica puede aspirar a alguien muchísimo mejor que tu –dijo la morena
-¡Repite eso, Selphie! ¡Te juro que te mato! –le gritó
-¿Y tu, Riku? ¿Qué piensas de ella? ... ¿Riku?... ¡Riku! –dijo Kairi intentando captar su atención
-¿Eh? –fue lo único que atinó a decir
-Tío, estas en la parra. –dijo Sora.
-Lo siento –dijo intercalando una carcajada
La sirena sonó y los alumnos empezaron a entrar dentro. Lya siguió caminando pasillo arriba, cabizbaja y auto compadeciéndose.
Todas las chicas que me admiraban pasaran a mirarme con odio. ¡¡Ay!! ¿Por qué no puedo parar de comerme el coco?
Levantó la vista el ver que el susodicho joven que le había arruinado todo se acercaba mientras hablaba con el mismo compañero de pelo anaranjado con el que había estado antes.
-Que aburrimiento, no aguanto al profesor de la siguiente clase.
-Si, se enrolla como una persiana –sonrió Riku, mientras pasaba por su lado, sin dirigirle la más mínima mirada.
Aunque, ahora que lo pienso... ya han pasado varios días y no me ha dicho nada. Y tampoco parece que se lo haya contado a nadie.
-Mmm... a lo mejor... ha decidido que prefiere olvidarlo... ¡Claro, como es un chico tan correcto! No es el típico tío que va por ahí hablando mal de la gente. ¡¡¡TOMA!!! ¡¡¡QUE SUERTE TENGO!!! –grito
Un grupo de chicas se volvió hacia ella, con cara anonadada.
-Es que... veréis... emmm... el profesor de matemáticas me dio un 5.75 y me lo ha subido a un seis.
-Ahh, vale, que tontas... jejeje –respondió una de las chicas
Mierda, tengo que tener mas cuidado, casi lo hago otra vez se dijo soltando un suspiro de alivio. Mi vida igual a ... ¡"no problem"!
La campana de final de las clases sonó.
-Uy, si tengo que ir a la biblioteca. –se acordó de repente
Subió al piso de arriba, mientras todos los alumnos corrían hacia abajo. Con un dedo recorrió la estantería buscando un libro en particular.
-A ver... física quántica no... biografías no... ¡Ah! ¡Aquí esta! La historia de la edad antigua.
Cogió el libro y brincó por el pasillo con cara de felicidad.
Al llegar a la esquina había alguien detrás de ella que le habló.
-Eh, eh que se te deforma la cara. –dijo el chico
-¡Ahh! –grito dejando caer el libro y llevando la espalda contra la pared.
-¡Ni que hubieras visto un fantasma! –rió irónicamente el chico de pelo plateado, acercándose a ella. –Te he pillado. Sé muy bien lo que estas pensando. –dijo fijándose en su cara de terror.- ¿Te pillé desprevenida, verdad? –dijo alejándose un poco de ella.
La chica lo miro con eterno odio. Así que después de todo no se había olvidado de aquello.
-Hasta yo me lo habría tragado. Jamás hubiera imaginado que tu fueras así Lya. –dijo dándose la vuelta
La chica frunció aun más el ceño con cada palabra que salía de su boca.
-Ya veras la cara que pondrán todos cuando se lo cuente. Será la comidilla del instituto. ¿Me pregunto como reaccionarán? Igual se ríen.. o quizás vomitan... ¡Incluso los profesores te miraran con cara de asco!
Una mano se alargó y cogió con fuerza el hombro de su chaqueta.
-¿Qué pasa, Lya? –sonrió con maldad
-No... no se lo digas a nadie.
El chico levanto un dedo delante de su rostro y le dio un golpecito en la nariz
-No se lo digas a nadie por-fa-vor.
-...No se lo digas a nadie, por favor. –dijo rechinando los dientes
-Bueno, vale.
-¿En serio? –sonrió ella, sorprendida
El chico dejó caer un montón de papeles sobre su cabeza.
-Toma. A cambio me haces esta cosita de nada para esta noche. Es que tengo que entrenar –dijo mientras se despedía con la mano y se alejaba.
La chica bajó la cabeza hacia el papel que ponía claramente "Encuesta"
¿Qué es esto? ¿Es del comité de estudiantes? se dijo a si misma
-¡Eh, porque demonios tengo que hacer esto yo! –dijo al chico, pero ya había desaparecido
-¿Se puede saber de que va este tío? ¿¡De que va este capullo!? –gritó en medio del pasillo vacío
El eco llego hasta el chico que estaba bajando las escaleras.
-¿Así que capullo, eh? Pues todavía no sabes lo que te espera...
Este capítulo es un poco mas corto, pero prometo que el siguiente compensará. Y cuando yo prometo algo... lo prometo de verdad, eh.
Bueno, y no os olvidéis de dejad review, que así se lo que opináis y mientras tanto sé si alguien lo lee o no.
Posdatita: ¿¿¡¡Alguien sabe cuando va a salir FF7 advent children, la peli!!??
Arigato!!!
