Vale... vais a empezar a odiar a Riku! Este capitulo se lo dedico a todo aquel que lo lea, a aquellos que me dejan reviews y, por lo tanto, me dan fuerzas para seguir escribiendo. No se si dedicarme a ello, pero por lo menos esto me ayuda a olvidarme de los problemas durante un rato.

4. Subordinación

1º de bachiller B. Las voces que provenían desde el interior del aula daban a saber que estaban en clase de lengua extranjera.

-Vamos a ver... Riku, traduce el fragmento que acaba de leer tu compañero. – dijo la profesora.

-Si –dijo poniéndose en pie. – "Le costaba respirar y parecía que quería decirle algo, pero, con su cansada mirada y su expresión de dolor, el rey no atinó a decir nada."

-Muy bien... señorita Lya, que quiere decir este párrafo.

-Si, la metáfora de la tercera línea representa el éxtasis de los sentidos. En aquellos tiempos, la muerte se consideraba algo sucio en la corte, por ello, solo a los soberanos se les permitía morir allí.

-Muy bien, los dos –dijo la profesora con un halago.

Sus compañeros también los felicitaron.

Que poco les cuesta quedarse admirados... y ninguna de ellos sabe que soy la esclava de ese cabrón. pensó volviéndose hacia él.

Recordó cómo habían pasado los últimos días, trabajando como una esclava después de clase.

La puerta de la clase se abrió.

-¡Buenas...!¿tardes? Nah, mejor buenas noches. –dijo con una cantarina sonrisa.

La chica le miró de reojo, con un profundo desprecio.

-Veo que te lo estas currando. –dijo tomando el papel de la mesa.- ¡Uau, está perfecto! –dijo con sarcasmo- Ahí estamos, Lya

La chica se levantó de golpe, haciendo caer la silla al suelo.

-¡Para el carro! ¿Se puede saber de que diablos vas?¿Y porque tengo que hacerte yo a ti los deberes? –le gritó

Riku alzó el puño y lo apretó con fuerza, e intentó poner cara de serio.

-Pues... porque me estoy aprovechando de tu debilidad para usarla para mis propios fines.

-¡Eso ya lo sé, imbecil! ¡Y que sepas que eso se llama chantaje, eh! ¿Pero es que no te da vergüenza?

-Pues si, lo sé... pero ¿Darme vergüenza? Va a ser que no. –dijo muy sereno

-¿¿Eh??...¿cómo? –asombrada

-Con los entrenamientos y lo demás estoy muy ocupado, y así me quitas trabajo de encima. –dijo indiferente

Pero será capullo

-Así que me seguirás ayudando... durante bastante tiempo más. –dijo con una sonrisita

Lya bajó la cabeza y apretó los puños con furia. De mordió el labio mientras un par de flequillos callo sobre su rostro. El joven acercó sus labios a su oreja mientras apoyaba su mano en su hombro.

-Aunque... no te voy a obligar. Si no quieres lo dices y punto... si tienes agallas, claro. –le susurró al oído.

-Menudo cabronazo... Él también tiene alter ego. A mí nunca me ha dicho nadie lo que tenía que hacer, jamás me habían humillado tanto en toda mi vida. ¿Pero quien se cree que es? ¡Maldito invécil! –dijo pegándole una patada a la alfombra, mientras su hermano le escuchaba sentado en el sofá.

-Si la verdad es que él es bueno. –dijo Shinji cruzándose de brazos

-¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso? –gritó su hermana

-Se está tomando la molestia de darte una lección... o simplemente le encanta espetarte lo vanidosa que eres.

-¡No! No tiene ni un ápice de bueno. ¡Es un abusador! –dijo maldiciendo de nuevo su suerte

Poco después el trabajo del joven empezó a ocupar casi todo su tiempo. Se pasaba la tarde estudiando para fines que no iban ni a ser suyos.

Una tarde se quedó con ella allí pues sus entrenamientos comenzaban mas tarde.

-Bueno, esto ya está...Esta mal forzar a una dama a hacer tanto trabajo –dijo poniendo ojillos de cordero.

-Ya, cuando vea una me avisas.

-¿Y yo qué, energúmeno?

-¿Tu? ¿No se suponía que eras una chica dura? –dijo con reproche

Dejó caer otro montón de papeles sobre su cabeza.

-¿Y esto que es? –dijo frunciendo el ceño

-Hay que hacer un nuevo horario para el comité de excursiones de la clase.

-¿Eh, también te encargas tú de eso? Si sigues así la palmaras.

-Si, puede que sea muy difícil llevar todo eso –dijo apoyando la mano sobre su cabeza y acariciando su pelo - pero para eso te tengo a ti.

-¡¿Te crees que soy tu perro?! –dijo enojada ante el gesto

-Mas o menos... mas bien un burro de carga.

-¡Repite eso! –dijo frunciendo el ceño

-Era broma –le aclaró quitando la mano de su cabeza.

Volvió a bajar la vista al folio que tenía delante. Era del comité de estudiantes.

-¿Oye, has sido otras veces presidente del comité? –le preguntó, mientras escribía algo sobre el folio

-No, la verdad es que esta es la primera. ¿Y tu? –preguntó

-¿Yo? Ya lo había sido bastantes veces. –dijo muy orgullosa

-Pues irías de cabeza.

-No te creas –sonrió- Dije: "¿Qué voy a hacer? Yo sola no puedo con todo" –dijo apoyando la palma de su mano en su mejilla- ¡Y entonces otro paleto lo hizo por mi! –dijo riéndose

-¡Que fraude! ¡Así que resulta que eres de esa clase de persona! –dijo llevándose una mano a la frente

-¡Oye, monada! ¡Tu estas haciendo lo mismo! –dijo colérica

-¿Qué? Que va, eso no es verdad. Yo me comporto con mucha normalidad. Todo, todo esto es culpa tuya, que eres una mala influencia. –dijo sonriendo

-¿Pero como te atreves? ¡Mentira cochina!

-Es verdad –dijo sacándole la lengua

Bajó de nuevo la vista al papel y terminó de rellenarlo. Lo colocó encima de otros y se desplomó encima de la mesa.

-¡Por fin!

Bajaron las escaleras y salieron fuera.

-Vaya, si ya es de noche... –dijo ella levantando la vista al cielo

-Oye, Lya, ¿tienes hambre? –dijo el chico que iba por delante suya

-¿Yo? Pues claro, si me he pasado ahí toda la puñetera tarde

-Te invito a algo... –dijo parándose y girando la cabeza. –Si quieres, claro

-Me apetece un buen bistec. –dijo corriendo para situarse a su lado, colocándose bien la mochila al hombro.

-Que lista la tía, como invito yo.

Oía una... ¿canción?. No cantaba nadie, no había palabras ni música, era mas bien como si alguien la tarareara. Una pequeña corriente de aire se coló por la ventana e hizo bailar su pelo.

Abrió los ojos lentamente y se encontró con la manga de una chaqueta cerca de su rostro. El tarareo cesó para dar lugar a una cálida voz.

-¿Estas despierta? –preguntó la voz con un susurro.

Se levantó sobresaltada. Y volvió a colocar bien los papeles sobre la mesa.

-He terminado el entrenamiento un poco antes y he venido aquí. Perdona si te he despertado. –dijo con una sonrisa- no deberías dormir delante de la ventana abierta.

De repente, su sonrisa le pareció algo especial. ¿Por fin había encontrado a alguien después de tanto tiempo a quien llamar amigo?

Un toquecito romántico que le he dado a esta parte. ¡Es que Riku se merece una chica! Sora y Kairi se tienen que quedar juntos (eso se nota desde el principio, que se tiene que llevar a la chica porque él es el prota) después, en Chain Of memories, aparece Naminé, y todos dijimos... Bueno, si Sora se queda con Kairi ¿se queda Riku con Naminé? En Kh II, todos pudimos comprobar que definitivamente NO. Así que yo aquí tengo a Lya... y aunque de momento no sean nada, al menos tiene una buena amiga.

Hasta el próximo Cap, lectores... AH! Y no olvidéis el Review, eh?