Los personajes de la serie Naruto no me pertenecen a mi, sino a su querido y alabado autor: Mashashi Kishimoto. No obstante, la historia/trama sí ha salido de mi cabeza.
Capítulo 5.
Despiste
Día nuevo, nuevo entrenamiento, misma rutina, misma derrota...
Eso último no era cierto: Ésta última derrota había sido aún más penosa, si es que eso era posible.
Tenten mordía con fuerza su labio inferior hasta el punto de casi hacerlo sangrar, lamentándose interiormente por ser tan descuidada y confiada. Mientras, la sangre corría por su brazo como si de un río se tratara, brotando del limpio corte que había sido ocasionado por un kunai... Uno de sus kunais, mejor dicho.
En frente suyo Neji la observaba con cautela, aunque totalmente inexpresivo, como ya era costumbre. Cualquier persona que no le conociera hubiera llegado a pensar que en aquellos instantes lo único que él pretendía mirándola tan fijamente era que se levantara y continuara luchando, pero para ella esa mirada tenía otro significado muy distinto. No parecía ser preocupación - ya que había estado en situaciones peores -, ni mucho menos remordimiento, pero el simple hecho de haber parado el combate a causa una herida era un gesto que el genio no tenía con muchas personas, y eso debía de tenerse en cuenta. Claro que eso no quitaba que él hubiera sido el causante de tal daño.
Flash Back.
La visión era realmente sobrecogedora e imponente.
Una verdadera lluvia de armas de acero, peligrosas y afiladas, caían por doquier. Si bien aquella era una de las mejores técnicas de la kunoichi, ahora la había desarrollado notoriamente, ya que el número de armas que descendían velozmente había aumentado, haciendo la técnica aún más letal.
Letal, siempre y cuando el oponente no pudiera repeler todo objeto que se le acercara con el tan efectivo y a la vez odiado Kaiten. La maestra de armas ya sabía que la utilizaría, pues era la más indicada para salir invicto de este tipo de ataques. Más de una vez había pensado acercársele corriendo mientras él realizaba dicha técnica, pero entonces se percató de que si lo hacía, ella misma se expondría a recibir contra su cuerpo todas las armas rechazadas por la barrera de chakra, y aquel era un riesgo tonto e innecesario.
La joven no había podido evitar fijarse en que aquel día su compañero se encontraba más serio de lo habitual, como si lo ocurrido el día anterior le hubiera renovado las fuerzas... Y en cierto modo el empate del combate con aquella muchacha del Rayo había hecho que ambos crecieran más aún, Tenten con la esperanza de igualar los resultados de la pelea que hacía menos de 24 horas había presenciado, y Neji convencido de que nadie, jamás, nunca, podría volver a tocarle en un combate cuerpo a cuerpo... Era una promesa que se había realizado a sí mismo, y tal era el compromiso que se había hecho que ahora se esmeraba en los entrenamientos más aún – y eso que de por sí parecía imposible -, como si su vida estuviera en juego.
Fue por ello por lo que no dudó a la hora de realizar el Kaiten a plena potencia.
Tenten ya estaba entrenada y tras tantos años debería de haber visto la eficacia del Kaiten debería de haber estado alerta a la hora de esquivar las armas que el Hyuuga repelía. Pero no fue así.
La chica siempre solía colocarse a unos 15 metros del joven cuando comenzaba a girar sobre sí mismo y a soltar toda esa cantidad de chakra. Aquella distancia siempre le servía para asegurarse de que las armas no le alcanzaban, pero se le olvidó un pequeño factor que influía sobremanera, y era que esa mañana el genio se había prometido entrenar lo máximo que le fuera posible, lo máximo que pudiera dar.
Tal tuvo que ser la potencia de giro de su Defensa Absoluta que varios kunais y shurikens pasaron rozando la piel de la joven maestra de armas, llegando uno de ellos llegando a producirle un serio corte en su brazo izquierdo.
Fin Flash Back
Pero no. Él no parecía arrepentido ni dolido, ya que a su parecer no tenía motivos para estarlo, y Tenten tampoco esperaba que le pidiera disculpas, ya que la culpa había sido únicamente suya. Hacía tiempo que ella había aceptado entrenar con Neji, y aunque fuera un entrenamiento debían tomárselo como si la persona que se encontraba frente a ellos no fuera su compañero, sino su enemigo. A Tenten le costó acostumbrarse, pero finalmente aprendió a ver al Hyuuga como su contrincante, y no como su amigo.
Ahora se lamentaba de haber subestimado la fuerza del Kaiten, y por ello había pagado las consecuencias.
Su mano diestra cubrió su herida, cosa que no sirvió de nada en absoluto, dado que la sangre seguía brotando con total libertad.
Tras retirar el Byakugan el chico se acercó a ella, acuclillándose a su lado y mirando fijamente el corte. Entonces, sin pedir permiso, la tomó de la muñeca y alzó su brazo con una delicadeza que Tenten creyó imposible, dado que apenas notó el movimiento. Tras examinarlo, Neji hizo que se pusiera en pie, tirando levemente de su mano para que le siguiera hasta donde se encontraban sus equipos.
Una vez allí, la muchacha se sentó en el césped, un tanto mareada por el sol, el cansancio y la pérdida de sangre que poco a poco se iba produciendo. El Hyuuga abrió la mochila de su compañera, sacando de ella un par de botellas de agua. La primera se la tendió a la morena para que bebiera, mientras que la utilizó para limpiar lo máximo que le fue posible la herida.
Tenten hizo una apenas perceptible mueca de dolor seguido de un siseo a causa del escozor, y a pesar de que se esforzó por disimularlo lo mejor posible, aquello no pasó desapercibido para el ojiblanco.
Con ayuda de sus dientes desanudó la larga venda que llevaba anudada a su brazo derecho, y con esa misma tela blanca hizo un torniquete cerca de la herida de la joven.
La kunoichi lo observaba en total silencio, sintiéndose ya no tan estúpida... Si había logrado que Neji se preocupara por ella con tan sólo hacerse un "pequeño" corte, entonces había valido la pena.
- No soy bueno en esto. Deberías ir a ver a Sakura. - musitó, poniendo fin al contacto físico entre ellos y sentándose frente a ella.
- No... Estoy bien... - de nuevo, aquel molesto e incómodo sonrojo. Hizo una breve pausa, en la cual posó su vista en la del joven shinobi, dedicándole una amplia sonrisa propia de ella.- Gracias, Neji.
- Mph. - fue lo único que respondió antes de desviar la mirada.
Le hubiera gustado una respuesta más concreta, pero era Neji "Cubito de Hielo" Hyuuga... Era mucho pedir.
Tras descansar unos minutos, ambos abandonaron el lugar de entrenamiento. El ojiperla la acompañó hasta su casa, tal y como llevaba haciendo 4 años seguidos, sin faltar ni un día – a no ser que tuviera alguna que otra misión -. Por el camino Tenten realizaba un animado monólogo a la calzada, pues ese día Neji parecía ir más callado de lo normal, mostrándose claramente pensativo.
La chica infló sus mejillas y sonrió a los pocos segundos.
- Neji, ¿sabes qué?
- Mph...
- Estoy saliendo con alguien.
- Mph...
Silencio. La muchacha alzó una ceja, a la espera de una reacción que no se produjo hasta pasado medio minuto.
Los ojos plateados del Hyuuga relampaguearon hacia su rostro, un tanto más abiertos que de costumbre. Aquel gesto le delató.
- ¿Cómo que estás saliendo con "alguien"? - preguntó, repentinamente curioso.
- No me escuchabas. - le reprochó ella por su parte.
- No me has contestado.
Tenten sonrió al verle tan sumamente interesado en la mentira dicha anteriormente. ¿Sería que le interesaba su vida social o que estaba celoso...? No. Qué tonterías. El genio nunca antes había mostrado interés por lo que ella hiciera fuera de los entrenamientos o de las misiones, pero la teoría de que estuviera celoso la había descartado enseguida. Era absurdo siquiera pensarlo.
Rió con ganas.
- Neji, deberías verte la cara. - dijo entre sonoras carcajadas que rompían el silencio del tramo final del día. El chico le dirigió una dura mirada antes de volver su vista al frente.- Es broma, es broma. No te enfades, anda...
No le contestó, y ella no insistió, a sabiendas de que él no se enojaba por tonterías como esas... O al menos no con ella.
Cuando al fin llegaron a la puerta de su apartamento la joven le despidió con la mano, sonriéndole tan cálidamente que el Hyuuga no pudo hacer más que corresponderle con una diminuta. Justo cuando Tenten iba a cerrar la puerta, la llamó.
- Tenten.
- ¿Si? - preguntó, extrañada.
- Reponte pronto. - su mentón señaló con un simple movimiento su brazo, el cual aún se encontraba fuertemente vendado.
La chica asintió alegremente con la cabeza, y antes de que el shinobi desapareciera hubiera jurado ver en su rostro una sonrisa... Una sonrisa mucho más amplia a la que acostumbraba a esbozar.
A partir de aquí se podría decir que comienza a desarrollarse el NejiTen puro y duro, depende de cómo se vayan desarrollando los capítulos próximos n_n"
¡Un beso y reviews!
