Los personajes de la serie Naruto no me pertenecen a mi, sino a su querido y alabado autor: Mashashi Kishimoto. No obstante, la historia/trama sí ha salido de mi cabeza.
Capítulo 8.
Complementarios
La semana había transcurrido con total normalidad para todos en la Villa de la Hoja. Para todos menos para dos jóvenes shinobis que parecían encontrarse en su propio mundo, sumidos en una burbuja que les alejaba del mundo y les aislaba sólo a ellos. Pudiera ser que siempre hubiera sido así, puesto que ellos solían estar solos la gran mayoría del tiempo - salvo cuando Tenten se reunía con sus amigas o Neji con su familia -, pero algo había cambiado.
Sus compañeros hacía ya mucho que habían comenzado a sacar sus propias conclusiones respecto a la relación que mantenían, pero cuando lo examinaban todo con la razón y la lógica por delante descubrían que aquello era casi imposible. El Hyuuga era un témpano de hielo y Tenten era todo lo opuesto.
Frío, introvertido, orgulloso, arrogante.
Cálida, sociable, amable, divertida.
¿Qué podían tener en común esos dos? Pues más de lo que los demás creían, pensaban o veían.
Ella era sumamente feliz con todo lo acontecido.
Neji se mostraba mucho más duro, inflexible y exigente a la hora de entrenar; le había advertido sobre su propósito de prolongar las prácticas para así poder desarrollar aún más su barrera física y mental con el enemigo, y lo había dicho totalmente en serio. El primer día casi le había amputado el brazo, el segundo había quedado para el arrastre - hasta el punto de tener que ser ayudada por el muchacho para poder llegar a su casa -, y el tercero había aprendido de sus errores anteriores y tan sólo había recibido un par de golpes del Hyuuga - los cuales fueron suficientes para hacerla caer - pero al menos iba mejorando y superándose con rapidez, logrando que los combates se alargaran hasta llegar a la hora y media de duración.
Ambos estaban agotados, al límite de sus fuerzas y de sus posibilidades debido al poco chakra que les quedaba, pero estaba más que claro que sus ansias por ganar estaban empatadas.
Todo el campo estaba lleno de armas, y en el terreno parecía haberse producido una batalla a bombas, dado que la superficie era un coladero debido a las zanjas que producía el Kaiten. Definitivamente no era el mejor lugar para entrenar, pero no por ello iban a parar el combate. El muchacho se posicionó tras de Tenten, dándole un golpe en la nuca que la hizo caer al suelo, totalmente inmóvil. Había ganado de nuevo.
Se retiró un poco y caminó, dejando atrás el cuerpo de su compañera, que le miraba a través de los alborotados cabellos de su flequillo que molestaban e impedían su visión.
- Siempre bajas la guardia. Te confías demasiado. - le dijo el genio con su ya bien sabida altanería.
No obstante, todo rastro de orgullo y superioridad se esfumó cuando sintió cómo alguien se le lanzaba encima, haciéndole rodar por el suelo hasta quedar bajo la kunoichi, que se encontraba sentada a horcajadas sobre él. Hizo el intento de quitársela de encima y levantarse, pero le fue imposible: Un kunai amenazaba su cuello con su afilada punta, impidiéndole cualquier tipo de movimiento.
- Siempre bajas la guardia. Te confías demasiado. - repitió la muchacha, sonriendo satisfecha.
El Hyuuga frunció el ceño, confundido y contrariado. Había cuidado todos y cada uno de los aspectos del combate, sin dejarse engañar por ningún tipo de estratagema de su ahora "enemiga". Además, estaba el tema de la visión del Byakugan y del último golpe que le había propinado. ¿Cómo demonios había logrado eludir ambas cosas para lanzársele encima sin que él la percibiera?
La chica pareció leer sus pensamientos y respondió con un simple:
- Una vez dijiste que tu visión no era perfecta, y me concretaste en qué punto los ataques te resultaban invisibles. - le recordó, haciendo que el entrecejo del ojiblanco quedase aún más marcado. Demonios. Ahora se arrepentía profundamente de haberle contado todo eso; ¿porqué no podía callarse como hacía con todo el mundo? Pero no, él debía contárselo todo a Tenten... Gran error que, sin duda, volvería a repetir. Y para colmo, la chica prosiguió.- Además, no he estado todo este tiempo entrenando contigo y dejándome machacar solo para ayudarte a mejorar. No, señor. - negó con la cabeza.- Me subestimas, y no has tenido en cuenta mis conocimientos sobre anatomía.
"No es posible"
Había sabido desde un principio hacia donde se dirigiría el golpe que Neji le iba a dar, y le bastó con alzarse sobre las puntas de sus pies para elevarse unos centímetros y evitar que el Hyuuga golpease cualquier nervio que le impidiera sus movimientos. Era inteligente, astuta cual zorro, rápida y fuerte. Se notaba a la legua que no era una kunoichi cualquiera, y eso era algo que el chico valoraba profundamente, aunque no lo dijera realmente con palabras. Por mucho que le costara admitirlo: Le había ganado este asalto.
Dada su personalidad no lo iba a reconocer abiertamente, mucho menos decírselo para que el ego de Tenten aumentara. Aquella era una humillación que no estaba dispuesto a soportar, así que se dedicó a mirarla fijamente, a la espera de que sus blancos ojos la intimidaran mínimamente. Como de costumbre: no surtió efecto. Resopló y dejó de hacer amagos de retirársela de encima, relajando sus músculos y quedando tumbado sobre el césped con los brazos abiertos, formando una perfecta cruz. No obstante, ella no había dicho la última palabra.
- Sigo esperando. - murmuró, acercando un poco más el kunai a su cuello. El joven pudo sentir el frío metal sobre su piel.
- ¿Mph? - sí, sabía a qué se refería la castaña, pero no pensaba decirlo algo como: "Buen trabajo" ni "Bien hecho". Eso iría contra sus normas morales, por lo de decidió seguirle el juego.
- Dilo.
- Jamás.
- Dilo.
El muchacho se acodó sobre la fresca hierba y se incorporó un poco, adoptando un término medio entre estar sentado-tumbado. Tenten no se movió ni un ápice, dispuesta a todo con tal de oír unas palabras de aliento por su parte, pero tal parecía que eso no iba a ocurrir.
Aquel pequeño cambio de posición hizo que sus rostros quedaran a un más cerca. Si antes tan sólo les separaba la palma de una mano, ahora como mucho había un dedo de distancia. La muchacha parecía estar tan sumida en su propósito que no pareció darse cuenta, pero Neji sí, y aquellos escasos centímetros que había entre ellos parecían pesarle como rocas. Por primera vez en toda su vida se sintió tentado, tentado de hacer algo que no debía, que no podía, que le estaba prohibido. Prohibido.
Ella era su compañera de equipo, su amiga, su apoyo; la única persona con la que podía mantener una conversación durante más de 5 minutos y no cansarse, la chica a la cual le contaba lo que pensaba o lo que le afligía en determinados momentos. Su compañera y su confidente. ¿Cómo podía siquiera pensar en... Lo que quisiera que pensara? Ella estaba prohibida. Él mismo se la había prohibido viendo lo que podía avecinarse, y no se podía permitir el tener una debilidad tan grande tanto dentro como fuera de las misiones.
Pero ahora... Ahora su cuerpo no parecía querer acatar las órdenes que le mandaba su cerebro, sino que por el contrario obedecía a su corazón, y éste era muy impulsivo y arriesgado. Maldición. ¿Había estado años y años congelando todo tipo de emociones y sentimientos que podían hacerle mal, y toda esa coraza de hielo se derretía ahora? ¿Porqué? ¿Acaso era por la calidez natural que emanaba de la muchacha o porque - quisiera o no - era humano? No lo sabía, pero en ese mismo instante su parte racional y analizadora se desconectó de su mente, acercándose un tanto más y rompiendo con todas las barreras que se había impuesto y creado.
Dejó que sus labios se rozaran mínimamente, lo justo como para sentir una intensa corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo en 0'2 segundos - y ya de paso comprobar si Tenten se alejaba -. A sus ojos, el molesto centímetro que les separaba equivalía a 4 kilómetros, distancia que no tardó en romper para, ésta vez sí, besar sus labios.
Fue un beso suave, lento, casto y puro, tan sólo de reconocimiento mutuo. Entonces el Hyuuga dio por resuelta una pregunta que le revoloteó su mente: "¿A qué saben sus labios?". Bien, pues ahora lo sabía... A chocolate. Podía sonar raro y extraño, pero la apariencia de chica dulce, divertida e impulsiva sumado a sus ojos y su cabello castaño le venía perfecta. Con total seguridad la chica habría tomado algo de chocolate antes de acudir a entrenar, y es que era bien sabido que a la morena le encantaba todo lo que contuviera cacao.
El genio se separó mínimamente de ella, acariciando la mejilla y la nariz de la joven con la suya propia, aspirando su aroma. Entonces cayó en la cuenta de que Tenten aún no había hecho movimiento alguno - tan solo había dejado caer el kunai al suelo -, casi como si estuviera ausente, en otro mundo distinto... Y es que realmente era así. Ella no sabía qué había pasado, no sabía en qué momento había dejado de pisar la tierra para ascender a las nubes, pero lo que sí sabía es que le encantaba la sensación de sentir los labios del ojiblanco presionar contra los suyos, y ahora que le tenía tan sumamente cerca se había quedado anonadada, sin saber qué hacer ni qué pensar.
Tuvo que centrarse tras unos largos segundos en Babia y esta vez fue ella quien, casi impulsada por un resorte invisible, le besó, pillando desprevenido al chico.
Cuando el beso finalizó, el Hyuuga se puso en pie, tendiéndole la mano para ayudarla. Como siempre: Él decidía cuándo comenzaban y terminaban las cosas.
- Bien hecho.
Tenten pestañeó. Lo había dicho. ¡Lo había dicho! ¡Al fin le había reconocido su duro trabajo y su gran esfuerzo! Y nada más ni nada menos que con un beso...
Contenta sonrió como nunca lo había hecho y asintió con la cabeza enérgicamente.
Hacían un contraste único, especial. Algo que solo ellos comprendían y comprenderían jamás.
¡Pude hacerlo, pude hacerlo! ¡Pude actualizar antes del lunes! *-*
Ando bastante contenta con todas y cada una de vuestras opiniones respecto al fic, y si de verdad consigo interesaros y entreteneros mínimamente con esto, entonces prometo hacerlo con regularidad ^^ Sí, sé que actualizo bastante rápido, pero digamos que llevaba semanas pensando en hacer un NejiTen, y cuando me inscribí ya tenía toda la historia recreada en mi cabeza, por lo que me es sumamente fácil en ese sentido n_n" Además, ayer estuve durante toda la excursión pensando en cómo recrear el primer beso de este par de shinobis... Finalmente quedó esto.
Intenté hacer caso a la recomendación de Ariasujm-chan e introducir más pensamientos de Neji, así pues, en este capítulo trata (la gran mayoría) sobre todo lo que pasaba por su cabeza en esos instantes.
También aprovecho para aclarar que no, no me ha quedado ninguna materia en verano, dado que aquí las clases comienzan en Septiembre y finalizan en Junio -con pequeñas vacaciones de por medio y tal-. Con esto espero haber resuelto tu duda, Nocturnals, sobre porqué ando de exámenes xD Qué envidia me dáis las/los que podéis disfrutar de vacaciones T.T
Veré si tras estudiar y realizar mis deberes puedo actualizar de nuevo, aunque no soy una supermujer, por lo que no prometo nada. Pronto descubriréis el cometido de, como vosotras la llamáis, "la chica gato" que tan mal os cae xD
¡Un beso y envíenme reviews para saber qué les pareció! ^^
