-Ranma, si tan solo me hubieras hecho caso…

Las manos de Ranma se pusieron tensas por un momento. Nodoka puso una mano sobre su pecho, entendiéndolo.

-No te preocupes, yo lo hare por ti- acto seguido Nodoka le dio una palmada a su esposo en la cabeza- Cállate, que todo esto es por tu culpa!

Después de haber salido con Ranma a cuestas, Akane había corrido hacia la clínica del doctor Tofu, mientras los brazos de su prometido se movían a cada paso. La lluvia se había convertido en una auténtica tormenta y los zapatos de la peliazul chapoteaban sobre la calle. Al llegar a la clínica había tocado frenética la puerta del doctor, hasta que este abrió medio molesto la puerta.

-Akane!

El doctor vio a Ranma y su enojo se desvaneció inmediatamente. Saco sus lentes de su bolsillo y los acomodo sobre su cara; abrió la puerta por completo y le pidió a Akane que lo siguiera. Señaló una de las camas y acomodaron sobre ella el cuerpo maltrecho, que ahora estaba increíblemente frio. El doctor empezó a revisarla y pregunto:

-Pero que paso? Nunca he visto a Ranma tan grave!

-Una pelea- Akane tomo un trapo tibio y empezó a limpiar la sangre de su cara- Un desafío.

-Quisiera ver a la persona capaz de dejar así a Ranma en un combate individual.

El doctor coloco su estetoscopio, reviso su pulso cardiaco y tomo una decisión, mientras acomodaba la cabeza de Ranma hacia un lado de la cama.

-Enfermera!

Una mujer impecablemente limpia se presentó.

-Llame al doctor Musashi, necesitamos una ambulancia!

La mujer saco su celular y marco el número de uno de los hospitales de Nerima.

-Doctor, usted no puede atenderlo?-le pregunto Akane.

-Si, pero será mejor que lo atienda un dolor especializado en traumatologías- el doctor Tofu tapo a Ranma con una frazada, pues estaba muy pálido- Tiene una hemorragia interna muy grave.

"Ranma, porque no quisiste aceptar mi ayuda?" se preguntó Akane "Pobrecito mira cómo te han dejado"

El doctor le pido a Akane que lo ayudara a cambiarle la ropa a Ranma. Cortaron su camisa y sus pantalones y los sustituyeron por una bata de hospital. Volvieron a cubrirla con una manta y unos minutos después la ambulancia llegaba y Tofu y la enfermera subían el cuerpo malherido al vehículo. Akane intento subir también pero uno de los paramédicos la detuvo.

-Solo familiares, por favor.

-Soy su prometida!

La dejaron subir y la ambulancia llego rápidamente al hospital más cercano, donde los recibió un grupo de internos. Bajaron a Ranma y se dirigieron rápidamente a urgencias. Akane intento entrar con ellos, pero los doctores se lo impidieron.

-DEJENME ENTRAR!-grito Akane con todas sus fuerzas.

Nadie le hizo caso. Furiosa, saco su teléfono celular y llamo a Nodoka y a Kasumi, avisándoles el nombre y la dirección del hospital. Su suegra llego inmediatamente y se quedó esperando con Akane, mientras una enfermera anotaba sus datos. Unos minutos después salió un doctor, que les advirtió que Ranma no tenía una, sino varias hemorragias internas, y que se hallaba en estado crítico.

-Es necesario operarlo inmediatamente, pero la operación es de alto riesgo.

Nodoka firmo la autorización y convenció al doctor de permitirles entrar al quirófano.

-Señora, ninguna de la dos puede entrar- les había dicho el doctor con firmeza. Nodoka saco su katana filosísima y empezó a blandirla a diestra y siniestra.

-Dígaselo a mi katana!

-Está usted loca!-exclamo el doctor, asustado- Llamare a seguridad!

-Que vengan, me da igual!

Con reticencias, el doctor les extendió dos batas , unos cubre bocas y unas guantes de látex. Akane dudo al principio, pero Nodoka la ayudo a vestirse y desapareció toda vacilación. Entraron y se acercaron a la cama, mientras los demás doctores y enfermeras preparaban el material quirúrgico.

-Por dios, no tenía idea….

Si las heridas de Ranma habían sido lastimeras para Akane, para Nodoka resultaron aterradoras. La quemadura que en Ranma varón le surcaba el pecho se le veía horrible convertida en mujer, haciendo que una de sus senos se viera quemado. Ranma nunca le había hablado de su aventura en el pasado y Nodoka no lo había presionado, pues había respetado el silencio de su hijo; pero al verlo en esa condición se comprometió a averiguarlo. Cuando empezó la operación se quedó con él, apretando su mano fuertemente y susurrándole ánimos al oído. Ahí estuvieron ambas, sujetando las manos de Ranma, mientras los médicos hacían su trabajo, dándole calor humano.

Empezó la operación. Y entre el trabajo de los médicos, Ranma empezó a desvariar y a moverse, agitado.

-Tranquilo, Ranma- le susurro Akane, con una voz de infinita ternura- yo estoy contigo

Ranma gimió. Apretó la mano de su prometida. Pasaron los minutos. Nodoka se inclinó sobre su hijo y le susurro algo. La cirugía siguió su curso y el doctor empezó a atar los vasos sanguíneos afectados; Ranma empezó a desvariar en esos momentos y murmuro, lo suficientemente alto como para que pudieran oírlo:

-Shirai, por favor, no me dejes!

Akane lo dejo pasar. Pero Ranma siguió murmurando, mientras una lagrima bajaba por su mejilla, sollozando.

-No, maldita sea ! Quédate conmigo y seamos felices!

-Por favor, no te vayas, no me dejes solo!

Akane sintió una ola de celos asesinos, pero se recordó a si misma que estaba en un hospital y que su novio estaba siendo operado, más apretó la mano de Ranma.

-Ranma, eres un idio….

-Señorita, estamos en medio de una operación! Anestesista!

Akane tuvo que reconocer que el doctor tenía razón, pero las palabras de Ranma le habían calado hondo. No solo habían sido Shampoo, Ukyo y Kodachi, ahora era también otra mujer china, y peor aún, de la que no conocía nada y que para colmo, había sido objeto de los afectos del chico.

-Shirai, Shirai, como podre ser feliz sin ti?

La anestesista sedo un poquito más a la pelirroja, pero no se atrevió a hacerlo por completo. Este se quedó ahí, llorando lentamente. Las horas pasaron y la operación termino. Nodoka y Akane dejaron sus batas y salieron al pasillo, Akane sumida en sus pensamientos, mientras el doctor Musashi se les acercaba.

-Las horas siguientes son criticas- les dijo el cirujano al ser interrogado después de la operación- Aun no podemos cantar victoria.

-Mi hijo es muy fuerte- repuso Nodoka con una sonrisa- Lo sorprenderá.

A los dos les sorprendió el optimismo de la mujer. Pero ninguno sabía el porqué de su actitud.

Nodoka le había susurrado a Ranma algo mientras el bisturí cortaba su piel.

"Eres un hombre entre hombres, y saldrás de esta"

"A mí lo único que me sorprende es su optimismo "pensó para sí mismo el doctor "Pero mejor no le digo nada"

Kasumi, Nabiki y Soún ya habían llegado al hospital, y se reunieron con ellos apenas salieron estas del quirófano. Soún abrazo a Nodoka, mientras Akane, por su parte, miraba a Kasumi de manera completamente distinta.

-Como esta Ranma?

Les explicaron todo, guardándose los detalles respectivos a Shirai. Ellos, por su parte, le explicaron a Nodoka las circunstancias en las que se había dado la pelea de Ranma,

-QUE GENMA HIZO QUE!?

Cuando Genma llego al hospital, preocupado por la nota que le habían dejado los Tendo, Nodoka lo recibió con su espada desenvainada y tirando tajos.

-Cómo has podido hacer semejante canallada, Genma Saotome!

Nodoka le lanzo una estocada que su esposo por poco no esquiva.

-Eso ha sido lo más irresponsable que jamas hayas hecho! Te has portado como un inútil, un mentiroso, flojo, mantenido, cobarde…..

-Nodoka, cálmate, por dios! Estamos en un hospital.

Nodoka guardo su espada no sin darle primero un golpe con ella en la cabeza.

-Espero que te conviertas en panda más seguido, porque bambú va a ser lo único que te voy a dar de comer a partir de hoy, Genma, viejo panzón.

-Como sigue Ranma-pregunto Genma, habiéndose recuperado del brutal golpe que le había dado su mujer, mientras se sobaba el chichón que le había dejado en la cabeza-Como esta?

-Muy mal, y todo por tu culpa.

-Por mi culpa? Es el que quiso pelear con ella! Yo le advertí que…

Empezaron a discutir entre ellos, por lo que no se dieron cuenta que un grupo de agentes de policía entraba a la habitación del enfermo. Las tres hermanas Tendo si se dieron cuenta, y empezaron a cuchichear entre ellas.

-Has visto? Que buscaran en la habitación de Ranma?

Se acercaron a la puerta y cuando los policías salieron de la habitación se acercaron hacia ellas.

-Son ustedes parientes de la herida?

-Sucede algo, oficial?-pregunto Nodoka. Uno de los agentes saco una libreta y una pluma mientras quedaba patente que una de las enfermeras había llamado a la policía, tanto por la condición de Ranma como por las heridas antiguas que mostraba su cuerpo. Nodoka y Soún se acercaron a ellos y pronto quedo claro que los oficiales creían o que de niña había recibido maltrato parental o que tenía vínculos con la Yakuza.

-Eso es absurdo! Mi hijo está así por una retadora!

-Su hijo?-comento uno de los policías, alzando una ceja.

-Quiero decir mi hija

-Tienen ustedes la costumbre de aceptar desafíos con armas de fuego?-aludiendo a las heridas de bala de Ranma.

-No, pero mi esposo y ella hicieron un viaje de entrenamiento…..

Les costó mucho trabajo convencer a los oficiales de que la chica del cabello de fuego ni tenía que ver con los Yakuza ni había sido maltratada. Nabiki se encargó de mantener a cualquier persona incomoda alejada de los policías, sobre todo teniendo en cuenta que bastantes persona habían visto a Nodoka blandir su katana. Los oficiales se retiraron y se quedaron los 6 esperando noticias del doctor. Este les remendó que regresaran a su casa, pues no podría darles ninguna esperanza sin ver primero como evolucionaba el paciente. Pasadas unas horas, el doctor salió de nuevo y les dijo que Ranma se encontraba fuera de peligro, indicándoles que podían regresar a su domicilio Todos sonrieron aliviados, y la Familia Tendo se preparó para regresar al Dojo. Nodoka, en cambio, le pidió al doctor que les permitieran entrar a verlo. El galeno se negó en un principio, pero Nodoka le enseno la empuñadura de su katana como quien no quería la cosa asi que este asintió con la cabeza y Nodoka le hizo una sena a Akane.. Entraron en la habitación. Ranma parecía estar descansando. Se quedaron unas horas a su lado hasta que Nabiki le llamo por teléfono, recordándole que tenia que estar atenta a sus exámenes, y que ahora que Ranma se veía mejor, más le convenía ir a casa a dormir.

"A Ranma le gustaría que estuvieras aquí cuando despertara" le hizo saber Nodoka. Akane vacilo, pero diciéndose a si misma que se veía forzada a ello y que Ranma estaba bien, se dirigió a su nueva casa a estudiar y descansar. Cuando Ranma abrió los ojos esa misma noche le pregunto a su madre que había pasado usando un cartel de madera, pues aún se hallaba demasiado débil como para hablar. Le explico a Ranma todo lo que ella sabía: Que Akane lo había llevado en sus espaldas al doctor y que ambas habían estado a su lado durante la operación. Le explico que Kasumi había noqueado a Mikoto mediante un llave al cuello sin sufrir ningún daño y que esta estaba en la clínica del Doctor Tofu.

Ranma escribió en su tablero una pregunta sobre Akane. Nodoka no tuvo mas que contestarle, endulzando su voz lo mas que podía.

-Akane estuvo acompañándote todo el tiempo aquí conmigo- le dijo Nodoka- Pero tuvo que marcharse por que tiene los exámenes encima. Lo entiendes, verdad?

Ranma asintió con la cabeza. Y aunque no quería que nadie, y mucho menos Akane, lo viera en esa condición tan débil, no podía ocultar que le gustaría recibir los cuidados amorosos de su prometida.

Los días que siguieron fueron de franca convalecencia. Ranma le pidió al doctor que le dijera a todos los visitantes que estaba tan débil que no podía recibir visitas, salvo a su madre. El doctor estuvo de acuerdo con él. Mientras tanto, aprovechando la soledad, no dejaba de pensar en su encuentro contra la representante del clan Hattori. "Esos Ojos" se decía a si mismo Ranma "El secreto tiene que estar en esos ojos". Que había salido mal? Por supuesto, se había dado cuenta de la desventaja en un principio, pero pensó que su cuerpo- tan fuerte como una plancha de hierro- resistiría sin problemas. Había intentado no mirarla a los ojos, pero eso era mas fácil decirlo que hacerlo. Entonces porque Kasumi…? Ella no estaba en el hospital, sino cuidando la casa Tendo. Que los hacia tan diferentes? Era el sexo? No, no podía ser, Mikoto le había dado una paliza a Ranma estando convertida en mujer. Era el entrenamiento? Significaba que Akane también podía ganarle. La enfermera entro a la habitación y le ofreció su medicina. Ranma no hizo puchero alguno y la bebió, agradecido, pues quería dormir. Un sopor inmediato lo invadió y se perdió entre sus sueños.

Recordó a Shirai. Últimamente había vuelto a sonar mucho con ella. La culpa le atenazaba el corazón. Se preguntaba si podía… no, se preguntaba si tenía derecho a ser feliz con Akane después de lo Shirai. Lo mejor era olvidar…..

Pasaron los días, y a Ranma lo transfirieron a la clínica del Doctor Tofu cuando quedo claro que podía resistir el traslado sin problemas. Su madre lo acompañó durante el trayecto y después se separó de el, diciéndole que iría por su padre y Akane. Habiendo salido Nodoka, y ni bien instalado en su habitación, Ukyo entro en el cuarto como un huracán. La enfermera trato de enfrentársele, pero cambio de opinión cuando vio a la adolescente blandir su gigantesca espátula. Frenética, se abalanzo sobre Ranma, a quien otra enfermera estaba terminando de atender en esos momentos. La aparto de su camino e inclino su cabeza sobre el anhelo de su corazón. Este le respondió con una sonrisa algo cansada.

-Significa mucho para mí que te preocupes tanto por mí, Uchan.

Ranma no quería admitirlo, pero le dolía que Ukyo y no Akane estuviera más al pendiente de él. Y aunque no quería que ella lo viera en esa condición lastimera, pensaba que merecía más cuidados de su prometida, aunque reconocía que no se lo podía echar en cara. Ukyo sujeto su mano y le dedico un gesto conciliador.

-Vine en cuanto me entere, Ranchan.

Ukyo beso su frente y Ranma no hizo nada por evitarlo, ya fuera porque estaba muy débil o porque quería algo de cariño. Los labios amorosos de su amiga quedaron por un minuto sobre su piel y después se alejaron para regalarle un gesto de apoyo.

-En verdad solo tu estas aquí…

-No digas nada Ranchan- Ukyo puso un dedo índice sobre la boca de su amado- Yo cuidare de ti.

-Gracias Ukyo, pero…

A Ranma no le gustaba que nadie, ni siquiera Ukyo, lo viera vulnerable.

-Shhhhh

La enfermera se acercó a ellos con un plato de comida; Ukyo lo tomo en sus manos y empezó a darle de comer a su amigo.

-Mi pobre Ranma…murmuro Ukyo con esa voz suya tan especial que todos los demás adoraban- Quien fue el monstruo que te dejo asi? Juro que cuando lo enfrente lo golpeare con mi espátula! Dios, como te dejo! Ah, pero lo va a tener que pagar! Como que me llamo Ukyo Kuonji!

Ukyo tomo una porción de arroz, sin darse cuenta de la incomodidad de Ranma al oírla hablar así. Esta movió la mano y le pidió a Ranma que abriera los labios.

-Haber, abre…

La cuchara entro a la boca de Ranma y este mastico con gusto. Escribió en un cartel las palabras "Gracias, no sabes cómo extrañaba la comida sólida". Ukyo le dedico otra sonrisa y siguió alimentándolo. Cuando termino, se quitó el samisén que traía atado a su espalda junto a su habitual espátula y empezó a tocar una suave letanía que lleno la habitación y que Ranma disfruto muchísimo, a decir verdad. Ukyo siguió cuidándolo, procurando que Ranma estuviera confortable. Acomodo su cama, alineo las almohadas e Incluso puso le preparo un te muy aromático, no sin preguntar antes a la enfermera si había algún problema.. Se quedó con el toda la tarde, hasta que a Ranma le dio sueno. Ukyo, que también estaba cansada, se sentó a su lado y acomodo la cabeza del moreno sobre su pecho.

-No está bien Ukyo… Si Akane…..

-Sé que amas a Akane- lo corto Ukyo- Pero yo siempre estaré aquí, contigo y cuando lo necesites.

La enfermera volvió a entrar con unas medicinas. Ukyo se las dio en la boca y Ranma quedo dormido en los brazos de su amiga.

Por su parte, Akane había llegado a su casa procedente de la escuela. Se encontró a todo la familia completa, arreglándose para salir, bastante tranquilos.

-Ranma está en la clínica del Doctor Tofu- le explico Nodoka- Al parecer, Ranma, se encuentra en franca recuperación y decidieron mandarlo de vuelta.

Akane se puso contenta y subió a cambiarse rápidamente. Había intentado ir a ver a Ranma, pero el doctor le había dicho que no podía recibir a nadie. Tenía tanto que preguntarle…. Escogió uno de sus mejores vestidos y se maquillo esmeradamente. Los demás la estaban esperando y fue con ellos. Cuando llegaron, el doctor estaba reclinado sobre la puerta de su clínica y los saludo efusivamente- quizás muy efusivamente, porque Kasumi estaba ahí- y les indico la habitación donde estaba el muchacho, mientras les informaba sobre la condición actual de su paciente.

-En verdad es un muchacho fuerte- comento el doctor con entusiasmo- Ninguna complicación…. Aunque he de decir que no me sorprende. Eso sí, necesita reposo y muchos cuidados, pero saldrá adelante.

El doctor abrió la puerta y les indico que podían pasar. Akane fue la primera, pero al ver lo que había dentro se detuvo en seco.

-Ranma!

Ranma se movió en sueños y se acomodó sobre las almohadas, rodeándolas con sus brazos. Se sentían tan suaves….

-Qué significa esto? –pregunto alguien con voz muy suave.

Ranma se despertó no por las palabras, sino porque pudo notar un aura color rojo intenso proveniente una persona bajo el marco de la puerta. Una mujer delgada, con una vena marcada en la frente y ojos asesinos. Entonces vio que las "almohadas" no eran sino los senos de Ukyo, que por cierto estaba dormida, tenía sus dedos entrelazados en el cabello del joven y su boca muy pegada a el.

-QUE HACE ELLA AQUÍ?

Akane sujeto uno de los cachetes de Ranma entre su pulgar e índice derechos.

Ranma alzo un tablero de madera, diciendo: "Solo me estaba cuidando"

-Cuidando..

Sin poder evitarlo, Akane saco de quien sabe dónde su mazo gigante. La cosa hubiera terminado muy mal si Ukyo no hubiera despertado y detenido la trayectoria del arma contundente.

-Solo estoy cumpliendo con la obligación que tiene toda buena esposa, Akane-le contesto Ukyo con una expresión de autosuficiencia.-Obligación, que de amarlo, harías con gusto.

-Yo nunca he dicho que lo amara!

Ranma se le quedo mirando y Akane se dio cuenta de lo que había dicho.

-Perdóname Ranma, tu ya sabes que yo….

Ranma agarro su plumón otra vez y empezó a escribir en hiragana "Lo sé, si no, no vivirías conmigo"

-Pues en ese caso- comento Ukyo con malicia-porque no estabas cuidándolo? Porque no estabas aquí a su lado cuando yo llegue? Porque no te importa tanto Ranma como a mí!

Ranma esquivo la mirada que Akane le había dirigido. Aunque no lo quisiera mostrar, las palabras de Ukyo le habían calado hondo.

-UKYO!

-Akane, por favor, Ranma necesita descansar! –le recordó el doctor con voz amable, y Akane se calmó, avergonzada.

-Lo que ocurre es que tenía escuela, Ranma. Por eso no había podido venir.

-Yo también tuve escuela y no digo nada- bufo la chica del cabello castaño.

-Pero tú no lo llevaste al hospital, ni estuviste ahí cuando tuvo la operación! Fuimos nosotras las que estuvimos con el!

-Porque no me avisaron! Si lo hubieran hecho yo habría estado ahí y no me hubiera separado de el ni por un segundo!

Se entrabaron en una discusión, mientras los demás miembros de la familia se sentaban alrededor de la cama. Kasumi se acercó a Ranma y dejo una charola con bocadillos sobre su regazo. Ranma la miro por unos momentos y escribió en uno de los letreros de madera:

-Estas bien?

Mikoto había mandado a Ranma al hospital, pero Kasumi se veía perfectamente, Le contesto a Ranma con esa eterna sonrisa que tenía.

-Perfectamente, Ranma. Y tu como estas?

El chico de la trenza bajo la mirada. Empezó a escribir lentamente, pero no quiso mirar otra vez a los ojos a Kasumi, sintiéndose inferior a ella.

"Roto "escribió Ranma en Hiragana. "Me duelen los músculos."

Kasumi se daba cuenta que lo que más le dolía a Ranma no era el cuerpo, sino su espíritu. Le puso una mano en la cabeza y lo obligo a mirarlo. Este se resistió, pues no quería que Kasumi se ofendiera al ver su expresión.

-Ya tendrás tu oportunidad.

-Si Ranma, no es tan malo perder ante una chica- comento Nabiki de manera maliciosa- Aunque este tan delgada como el amigo de Akane, o aunque tenga unos ojos como si no hubiera dormido en una semana, o como si…

-Nabiki, basta!

-Perdona Kasumi, es la costumbre- Nabiki se encogió de hombros- Los malos hábitos no desparecen así como así.

-Hijo, estas bien?- le pregunto su madre, poniendo una mano sobre su hombro- Te sientes mejor?

Ranma volvió a escribir en su letrero, intentando que solo su madre pudiera leer las letras. Pero Nabiki adivino y contesto, muy enfadada.

-Escucha Ranma, que tiene de malo que una mujer te haya vencido?

"No me importaría si hubiera medido tres metros o la complexión de un toro" intento defenderse el aludido. Mientras tanto, la pelea entre Ukyo y Akane había llegado a un punto muerto, y Kuonji le dio la espalda a su adversaria, en un gesto que sabía que irritaría sobremanera a Akane.

-Todo estaría mejor si él fuera mío- Ukyo se rodeó el cuerpo con sus brazos y puso cara de felicidad- Todavía me estremezco cuando el estrecho mi cuerpo contra el suyo aquella vez que bailamos Tango a luz de la luna…

Akane giro lentamente con una sonrisa en el rostro.

-Amor, de que está hablando?

El aura de batalla de Akane ilumino tanto la habitación que el gaijin que pasaba afuera por aquellos momentos pensó que estaban exorcizando un demonio y apuro el paso, persignándose. Ranma volvió a escribir, pero esta vez frenéticamente.

"No le hagas caso, Ukyo está loca!"

-Como que loca! – Ukyo le contesto molesta- Así agradeces a quien te cuida? Ukyo se calmó y saco su teléfono celular. –Porque no le dices lo mucho que nos divertimos esa noche? Es más, traigo la música en mi celular- Ukyo acciono los mandos de su teléfono y se empezó a oír por toda la habitación el Tango de Roxana.

-Ranma, eres un, un….- Akane le dio la espalda y se dispuso a salir de la habitación- Primero lo de Shirai y ahora esto…Porque no me lo dijiste? Y yo vistiéndome bien para ti….

-Porque quería que fuera una sorpresa, por eso!

Ranma se había incorporado un poco y los miraba furibundo.

-Largo!

Todos se le quedaron mirando, sin entender lo que quería decir. Lo dieron por descontado y se quedaron. Pero entonces Ranma uso una voz que nadie le conocía, que denostaba una seguridad y una autoridad que nadie le conocía.

-He dicho que largo!

-Pero Ranchan….

-LARGO!

El doctor Tofu había salido, pero llego rápidamente al oír la voz de mando de Ranma. A sus visitantes no les quedó más remedio que salir, mientras un joven con unos incisivos prominentes y una pañoleta amarilla salía de entre las sombras, cruzado de brazos.

-Ya no estas más en el ejército Ranma.

Hibiki se acercó a él y se sentó a su lado.

-Oí que una chica te venció.

Ranma soltó un gruñido. Ryoga saco una naranja y empezó a pelarla.

-Eso de perder se está volviendo un mal habito, Saotome.

-Vienes aquí a burlarte?

Ryoga le extendió la naranja y Ranma se la comió con gusto.

-Solo vine a ver como estaba un compañero de armas.

Nodoka entro en ese momento en la habitación, habiéndoles dicho a los demás que la esperaran diez minutos, mientras convencía a Ranma de cambiar de opinión. Ryoga saludo a la madre de su amigo y este miro por la ventana, mientras le preguntaba a su madre con voz queda:

-Porque Akane no puede ser más femenina, mama?

-No sé a qué te refieres, hijo.

-Estas ciego?- le recriminó Ryoga- Se vistió especialmente para ti!

-No es eso…..Pero no fue a visitarme al hospital ni una sola vez.

-No te entiendo, Ranma- le contesto su madre- No eras tú quien no quería ella te viera en ese mal estado? Ella estuvo ahí, pero el doctor no la dejo entrar.

-A Ukyo le hubiera valido madres, igual hubiera entrado a verme. Saben que amenazo a la enfermera del doctor Tofu con su espátula?

-Significa que te estas arrepintiendo del compromiso?-pregunto Nodoka con voz seria- Ya no la amas?

-La amo-contesto Ranma sin vacilar- Y sé que no puedo pedirle que cambie, pero siento….

El chico de la trenza se quedó callado, mordiéndose los labios para no terminar la frase. Pero Ryoga intervino:

..que necesitas que te cuiden después de haber regresado con bien a casa.

Nodoka lo miró con sus hermosos ojos castaños.

-No quería preguntártelo antes, porque estabas muy débil. Pero….

Hizo una pausa.

-Que les paso a ustedes dos?

Ranma sencillamente empezó a mirar por la ventana. Ryoga empezó a rascarse el cabeza, incómodo.

-Señora Saotome, creo que tengo que irme….

-Porque no quieren hablar de ello? Hablar sin duda les traería la paz.

-Hablar no resolvería nada, mamá.

-No es algo de lo que nos sintamos especialmente orgullosos, señora Saotome.

-Pero vi se de las medallas. Donde quiera que hayan estado, sé que debieron actuar con valor! Acaso hicieron algo indebido?

-Bueno….

Ryoga no pudo evitar mirar a Ranma, pues sabía cuál era la mancha que pesaba más sobre su conciencia. Nodoka noto el gesto y se dirigió a su hijo, que esquivo su mirada.

-Ranma, acaso tu…

Nodoka conocía más cosas de las que aparentaba. A diferencia de Genma, ella tenía preparación universitaria.

-le fuiste infiel a Akane?

Ranma miro como el cielo se ponía negro otra vez.

-No. Nunca le fui infiel.

Nodoka pensó en el nombre de Shirai, el que su hijo seguía gritando de vez en cuando en sueños.

-Acaso tú y Shirai…

Su hijo se movió inquieto. La miro a los ojos.

-Que sabe usted de Shirai?

-Solo que tu gritas en las noches, hijo.

Ranma pensó que a partir de entonces debía taparse la boca con cinta adhesiva.

-Shirai es la mancha que más pesa sobre mi conciencia.

Ryoga intervino, y trato de escoger sus palabras cuidadosamente.

-Yo .. y también Ranma, supongo….sentimos que merecemos disfrutar nuestra vida después de haber sobrevivido a tantas cosas, Señora Saotome.

Ryoga saco otra naranja y empezó a pelarla con su cuchillo.

-Yo nunca me he puesto a pensar especialmente en ello, porque Akari es una mujer maravillosa que siempre está al pendiente de mí. Pero Ranma….

-Si quieres que te traten como un héroe que llega a casa después de una larga guerra- le dijo Nodoka a su hijo-deberías primero contarnos tus aventuras, no crees?

-Nunca-contesto Ranma con vehemencia.

-Entonces porque te estas quejando?

-No me estoy quejando. Ha oído usted que le recrimine algo a Akane?

Después de un rato, Nodoka puso convencer a su hijo de cambiar de opinión, y su familia entro otra vez al cuarto, incluida Ukyo. Su padre entonces le pregunto por su condición. Si Ranma hubiera podido lo hubiera mandado a volar, pero se contuvo, ansioso como estaba de información.

-Papa, creo que me debes una explicación.

-Ranma tiene razón, Genma- lo apoyo Nodoka- Nos debes una explicación. Y más te vale que sea plausible.

-No puede esperar a que lleguemos a la casa? Siento la boca un poco seca…

Nodoka volvió a sacar su katana y comprobó su filo.

-De acuerdo- Genma había captado la indirecta- Todo empezó cuando era joven…

-Hace mucho tiempo, cuando tío Genma tenía pelo en la cabeza….

-Nabiki!

Perdón, es la costumbre- se disculpó la castaña.

-Me había metido muchos problemas en una sala de juego en Kannai…-continuo Genma, ignorando el comentario de su sobrina.

-Kannai… Eso no está en Yokohama?-pregunto Soún.

-Y unos tipos buscaban pelea…

-Lo cual quiere decir que te metiste en problemas con los Yakuza- comento Nabiki con sorna.

DEJEN DE INTERRUMPIRME!

Genma gruñó, pero sabía que no había forma de negarlo.

-El caso es que el jefe de ellos me exigió que me infiltrara y robara cierto documento de un edificio abandonado en la provincia de Iga-Genma se encogió de hombros .La fortaleza estaba bien escondida, pero la encontré, me infiltre y puse las manos en el documento. Estaba a punto de salirme con la mía cuando un hombre me noqueo por la espalda y lo siguiente que recuerdo fue que yo estaba atado en el patio a una estaca con un montón de gente observándome. El que parecía más anciano me pregunto quién era y que hacía, y si sabía lo que les pasaba a aquellos que se atrevían a ingresar al recinto y encima trataban de robar algo. Iba a matarme, pero al ver que yo estaba atado dudo y me desato para que pudiera defenderme.

En aquel tiempo yo todavía no sabía alcanzaba el nivel que tengo ahora- repuso Genma- Y aunque intente atacarlo con todos los ataques posibles, no le cause el menor daño. Me tiro sobre el piso e iba a decapitarme, pero hice un trato con él.

-Un trato que incluía a nuestro hijo, no?

-Y qué clase de estilo practicaban ellos, papa? –preguntó Ranma, sabiendo que quizás su padre sería el único que tendría una respuesta.

-No lo sé-contesto este con franqueza- Sé que basan su poder en sus ojos, y ninguno de los que estaban ahí parecía muy fuerte, pero era imposible ponerles la mano encima. Cuando le eché un vistazo al documento vi que estaba en caligrafía antigua, y trate de leerlo, pero no le encontré mucho sentido. Decía que la técnica se basaba en la energía del oponente, algo asi como un jiujitsu mental. Necesitaban ver a los ojos se sus contrincantes para todo, tanto para el ataque como la defensa. En todo caso, supe desde el principio que no podían ser derrotados solo con un combate mano a mano…..

"Eso no tiene sentido" pensó para si Ranma "Es que acaso Kasumi no miro a los ojos a Mikoto? Que nos hace tan diferentes"

-Estuvo muy interesante la plática, pero ya es hora de que Ranma empiece a descansar- los corto el Doctor Tofu- Porque no vienen mañana y vuelven a verlo?

-Sí, mejor vengan mañana- lo apoyo Ukyo, mientras se acomodaba al lado de Ranma, dispuesta a pasar con él esa noche. – Yo lo cuidaré.

Akane apretó sus brazos contra su torso.

-También me refería a usted, Señorita Kuonji- repuso el doctor para alivio de Akane-Entre más descanse Ranma, más rápido regresará con ustedes.

-Doctor- pregunto Ranma- Si me permite, me gustaría hablar con Nabiki a solas.

El doctor asintió y dejo la habitación mientras apuraba a todos los demás a salir también, haciendo caso omiso de las protestas de Ukyo. Nabiki se acercó a él con los brazos cruzados.

-Que pasa, cuñadito?

Ranma tomo una cámara de video de su repisa y se la dio a Nabiki.

-Quiero que veas esto.

Nabiki tomo la cámara y reviso el video que tenía. Su cara permaneció inmutable, pero le contesto:

-Vaya, vaya….. Parece que estoy atrapada, no es así?-le pregunto la mediana de los Tendo con calma- y que planeas obtener de este chantaje, Ranma?

-Esto no es un chantaje- repuso Ranma con voz cansada- Pues la única copia que hay del video la tienes en tus manos, y si yo te acusara con mi tío, sería mi palabra contra la tuya además de que podrías renunciar a tu actual trabajo y nadie sabría nada….

-Entonces porqué…

-Sencillamente te quiero pedir que por favor actúes con la misma buena fe con la que estoy actuando ahora- Ranma la miro a los ojos- Me voy a casar con tu hermana, y creo que merecemos no ser víctimas ni de tus chantajes ni tus abusos….

-Gracias Ranma- Nabiki se sentó a su lado y puso una mano sobre su estómago.-Te estas portando como el caballero que jamás imagine que fueras. No lo olvidaré.

-Ya empezamos?

-Perdona Ranma, es la costumbre- le contesto Nabiki con unas sonrisa.

Y bien? Que les pareció?

Espero no decepcionarlos con este capítulo. Yo en especial lo disfrute. Últimamente he recibido acusaciones de prolongar de más la historia, de meter personajes nuevos, de explayarme en la insistencia de Ranma y Ryoga en querer mantener como secreto su jornada en armas, de poner a Nabiki trabajando en un tabledance, de poner a Nabiki trabajando en un tabledance, de poner a Mouse como un idiota sentimentaloide…Asi, que comentarios! Diganem si le entienden a la historia, si escribo claramente o cosas asi. Hasta luego!

Yakuza: creo que todo mundo sabe que la Yakuza es la mafia japonesa.

Shamisen: Guitarra japonesa de tres cuerdas.

Gaijjin: Es la forma en que llaman los japoneses a los extranjeros blancos en Japon.

Mis agradecimientos a The Darkness in My Heart, , elena 79, cerezo sekai, Kikko y a Sweet-Gwendoline8 . Suerte.