-Así que quieres que la mate.

-Si- la anciana contesto con una voz que intentaba ser lo más fría posible- Y solo para estar seguras, mata también a su amiga, Ukyo Kuonji. Ellas se interponen en la felicidad de mi linda niña.

La mujer empezó a acariciar una de las pocas rosa que quedaban en aquel monte destruido por los deslaves.

-Y porque no las mata usted? –la más joven la miro con ojos penetrantes, mientras sostenía con una de sus manos un lanza- Nada me han hecho ellas dos. Puedo matar a la primera, a la tal Akane, por ayudar a Shampoo, pero para que hacerlo con la segunda?

-Algo me dice que es más que una amiga- contestó la mujer sin alzar la cabeza- Aun sin Akane, si no te deshaces de ella el corazón de Ranma jamás podrá ser de Shampoo.

-El argumento tenía bastante lógica, pero la Amazona renegada no estaba completamente convencida.

-Aquí hay algo que no me está diciendo- la joven se acercó más a ella con el ceño fruncido-si tiene algo en contra de ellas dos, vaya usted y mátelas. No envié a otras a pelear batallas que son suyas.

-Pues en ese caso no las mates- la anciana estaba perdiendo la paciencia- Espíalas, ve hacia quien se inclinan más los afectos del chico y deshazte de ella para que Shampoo pueda llenar ese vacío. No me interesan los métodos que uses mientras Ranma Saotome se case con Shampoo y yo esté ahí para presenciarlo.

Se impuso el silencio, roto después por la misma vieja.

-Sabes dónde vive?

-Toda la maldita aldea sabe dónde vive Ranma Saotome-contesto la joven de un humor de perros- Lo saben los Musk, lo saben los pobladores de Yaocaicun y lo saben los patanes del monte Fénix.

-Pues ve- la anciana se levantó de la roca donde estaba sentada, mientras metida su mano en el bolsillo - Ve y apresúrate, pues a cada momento que pasa Ranma se aleja del corazón de Shampoo.

De su bolsillo sacó una bolsita pequeña, que lanzó contra la mano de la joven. Esta la atrapó al vuelo y la abrió: estaba llena de monedas de oro puro. La joven lanzó una carcajada de desprecio.

-No necesito su dinero.

La mujer alzó la cabeza y la joven pudo ver dos flamas en lo que debían ser las cuencas de sus ojos, como si el hecho de que la joven pensara que intentaba pagarle la insultara.

-Esas monedas son para los gastos que puedas tener.

-Puedo a cruzar a nado el mar.

-Necesitarás dinero para pasar desapercibida en tierras extrañas-le contestó la vieja, sin duda perdiendo la paciencia-Aceptas sí o no?

La joven se lo pensó mejor y se guardó la bolsa.

-Hare lo que crea conveniente, y nada más.

La joven saltó hacia la oscuridad y la vieja se desvaneció como en un sueño. Abajo, las fogatas de una aldea ardían en medio de la noche, mientras que en todas las casas las personas se aprestaban para la cena. Y en una casa muy especial, una de las admiradoras de Mouse estaba pasando por muchos problemas.

-Qué es esto, mamá?-Mirina examinaba el plato que le había servido su madre usando la cuchara- No se ve muy bien…..

-Medicina-le explicó su madre, mientras le servía de comer a su marido-Cómela, te hará bien.

-Pero si no estoy enferma.

-Que te lo comas!-la cara de la mujer se volvió grandísima y tanto padre como hija retrocedieron del susto, evitando dejar caer los platos, que sin embargo no pudieron evitar derramarse—Ahora!

Mirina alzó la cuchara y tragó. Sabia raro, pero confiando en que su madre no le daría nada malo siguió masticando. Su madre checó que se hubiera acabado la comida y le sirvió más. Mientras tanto, una anciana entró a la habitación, miró a todos uno a uno y se sentó a la mesa.

-Que tal esta todo por aquí, sobrina?

-Todo va normal, abuela-contestó la mama de Mirina, que en realidad era algo así como su nieta y su sobrina- Quiere comer?

-No gracias, niña mía- la Anciana que vestía de casi manera idéntica a Colonia, solo que de un color blanco inmaculado, reclinó su bastón y se dejó caer contra su asiento-Solo vine a ver cómo está tu hija.

Mirina iba a contestarle a su bisabuela, pero su madre se adelantó y contestó por ella. Su madre siempre tenía que ser tan….

-En realidad vine a hablar con mi bisnieta- la anciana se inclinó hacia Mirina, que alzó la mirada-Mirina…Que sabes de Mouse?

-De Mouse?-Mirina no pudo evitar sorprenderse ante la pregunta- Lo mismo que toda la aldea, supongo… -Mirina empezó a contar con los dedos-Que vivió enamorado de Shampoo hasta hace apenas un mes, que lo castigó el consejo de ancianas por conducta inapropiada hace dos semanas, que venció y rechazo como esposa a una princesa dragón…

-Y antes?-preguntó la anciana que era Maestra Agricultora- No te ha dicho nada?

Mirina negó con la cabeza. La mirada de ansiedad de su bisabuela la incomodaba y bajó los ojos.

-Porque no le preguntas a su mama, abuela?

La mama de Mirina agarró una tetera humeante y sirvió con ella una taza de té. La Maestra Agricultora de la Tribu de las Heroínas la tomó entre sus manos y tomó un sorbo muy largo.

-Porque ella se quedará callada y no me dirá nada-explicó la Anciana- Esta en todo su derecho, y no voy a presionarla. Es solo que me intriga saber algo….

-Si te podemos ayudar en algo, estoy seguro que Mirina puede ayunarnos a sacar información….

-Mamá!- repuso escandalizada la niña- Yo no soy una de esas!

-Sí, eso me queda muy en claro, Mirina!- repuso su madre- Porque si fueras de esas ya habrías atrapado a Mouse en menos de lo que se atrapa una piedra!

Mirina enrojeció hasta la medula. Su padre la abrazó y trato de apoyarla:

-Cielo..- replicó con cautela su esposo- No te parece que debe ser Mirina quien decida cómo y cuándo conquistar a …

-Cállate!- la mujer gritó tan fuerte que hizo saltar de la mesa a todos los comensales, que tuvieron que sujetar sus platos firmemente para que no se derramaran otra vez- Tenemos que tomar cartas en el asunto si queremos ver a nuestra hija felizmente casada!

Nadie se atrevió a discutir tal lógica. La mujer se calmó unos instantes después y miró a su esposo e hija con voz tierna:

-Perdona que te haya gritado cielo- repuso la Amazona con una sonrisa que a su esposo le pareció peligrosísima- Pero bien sabes que el matrimonio es una cosa demasiado seria como para dejarlo a discreción de nuestra hija.

Mirina miró su plato y admitió que su madre tenía razón. Había sido precisamente su falta de discreción lo que le había permitido a su madre enterarse que estaba enamorada de Mouse, en primer lugar. Y su padre no diría nada, pues bien sabían todos que solo se había casado con su madre bajo la mirada atenta de la Abuela, que en el día de la boda había llevado una lanza con ella y le había dejado bien en claro al novio que en cuanto tratara de huir seria atravesado por la punta de metal. La Anciana Jing miró de reojo a su nieta y preguntó:

-Dejémonos de formalidades, hija-le preguntó la anciana- Tienes todavía el pendiente del Héroe Alado?

-El pendiente del Héroe Alado?-repitió la mujer, dejando un cazo que tenía en las manos en la estufa mientras se llevaba una palma al mentón-Porque la pregunta?

-Necesito verlo.

La mujer entró a una de las habitaciones de la casa y regreso con una caja pequeña entre sus manos. La abrió para que su abuela-tía pudiera verla y mostró un pequeño broche en forma de cisne, ya medio oxidado y dañado por el tiempo.

-Es el mismo!-exclamó eufórica la anciana- Es el mismo!

La Maestra Agricultura saltó atrás de Mirina y le dió una palmada tan fuerte que hizo que esta tosiera.

-Yo misma te ayudare a conquistar a ese muchacho!

Mirina no pudo sino estremecerse. Contar con la "ayuda" de su madre ya era malo, pero contar con la ayuda de su bisabuela sin duda sería peor.

Del otro lado de la aldea, en la residencia de otra de las Ancianas, una Amazona alta y fornida se inclinaba ante su bisabuela y preguntaba:

-Para que me ha mandado llamar, bisabuela?

-Acércate, niña-la Anciana Maestra de las Artes Medicas uso un tono de voz formal- Tengo un trabajo para ti.

-Vivo para servir a la Aldea de la Supremacía Femenina.

-Asi me gusta-exclamó Ariel, complacida.

La joven se acercó a su antecesora y recibió de esta una misión:

-Encuentra a Ranma Saotome-la voz de Ariel mostraba autoridad, y la joven no se atrevió a decir nada, a pesar de no comprender el motivo de su misión-y averigua si este o su madre han engañado a Shampoo o no.

La mujer señaló una bolsa de yenes.

-Una vez que averigües la verdad, reacciona como el honor demande. Preguntas?

La joven no iba a desaprovechar tal oportunidad para hacer oir su voz en el asunto, cuyo propósito, dicho sea de paso, no alcanzaba a comprender.

-La verdad no veo porque tiene consideración por Shampoo- la chica adoptó un tono de voz firme, mientras se atrevía a mirar a su bisabuela a los ojos-No era ella la que más se ufanaba de su superioridad y de su apego a la ley? No era ella la más orgullosa de todas nosotras?

-Pero es una Amazona-contestó la Ariel con un tono de voz que no daba paso alguno a la réplica-una hermana, una hija de esta aldea, y es nuestra responsabilidad ver por ella si está siendo engañada.

-Esa responsabilidad era de su bisabuela- la joven no iba a dar el brazo a torcer tan fácil-Shampoo falló y es su obligación pagar el precio-la joven pensó que había ido muy lejos y volvió a inclinarse- Bisabuela.

La Anciana la miró por unos instantes, adoptando una expresión dura y entrecerrando los ojos ante lo que consideraba podía ser una transgresión a su autoridad

-Es una orden!

-Obedeceré- contestó su bisnieta, tratando de ocultar la emoción que embargaba su pecho- Pero que quede claro que solo lo hago por usted…

-Lo sé-Ariel se acercó a ella y la sujetó del hombro, haciendo que su bisnieta levantara la vista, sorprendida- Pero créeme que lo hago por ti y por nuestra familia, no por ella.

-Por nuestra familia?-la joven preguntó sorprendida- A pesar de….

-Sé que siempre te has llevado mal con la bisnieta de Colonia- la anciana sonrió por unos momentos- Pero sin ella molestándote no habrías alcanzado el nivel que tienes hoy. Quizás en este viaje encuentres una pareja digna de ti, bisnieta.

La nieta sonrió, aunque de una manera forzada. Su abuela recordaba tanto como ella como el prometido que le estaba destinado no había resultado ser de valía y había tenido que ser rechazado. Era la única joven de 18 que no había sido comprometida ni vencida en un duelo matrimonial con los Musk, y ser incluida en el mismo grupo que Shampoo- de hecho ella y la amazona de color purpura eran las únicas mujeres en dicho grupo, aunque por diferentes razones-era demasiado insultante. Se inclinó una vez más, se guardó dos cuchillos en el cinto y abandono la habitación, rauda como el viento. La Anciana vió como desaparecía en la lejanía hasta que una mano poderosa aunque ya arrugada por la edad la tomaba por la cintura y la hacía trastabillar, haciendo que por poco cayera de su bastón en el que estaba apoyada. Una brazo se enroscó sobre ella y la Anciana reclinó su cabeza sobre el intruso.

-Que tienes en mente, pichoncita?

-Nada que no sea en bien de nuestra familia, cielo-la anciana giró la cabeza y besó al hombre que la sujetaba, una anciano del tamaño de Happosai pero con un aspecto muy sináptico y con nada que pudiera conectarlo al viejo pervertido, único hombre al que Ariel le hablaba de manera Informal- mmm…

-Pero ir en busca de ese tal Saotome?- el hombre no hizo caso del ronroneó de Ariel- Si Shampoo…

La Anciana se separó de él y lo observó atentamente.

-Insinúas que nuestra bisnieta no está siquiera a la altura de la heredera de Colonia?

-Sabes bien que no pienso eso- el anciana saltó hacia adelante, agarrando el vestido blanco con ribetes carmesí de la Anciana y sujetándola por el talle-Pero qué sentido tiene unirla con un hombre estéril?

-Pareces olvidar que no es la primera vez que se usa esa excusa para romper un compromiso en este aldea- la mujer apoyó uno de sus dedos sobre la frente de su esposo, haciéndolo dar unos pasos atrás, mientras ella reía coqueta-No es así, cielo?

-Aquello fue diferente-protestó el Anciano – Estábamos en medio de una rebelión y al final me quede contigo, no?

-Es por eso que no me creo ni una palabra sobre ese certificado médico- la anciana sonrió-Y si ese certificado es falso, que mejor partido hay para nuestra bisnieta que Ranma Saotome, el hombre que derrotó a Saffron?


De vuelta en Japón, Nodoka Saotome había regresado ese mismo día a la clínica del doctor Tofu con una pila de libros entre las miradas de sorpresa y horror del doctor y su hijo. No pudo más y dejo caer los pesados volúmenes sobre la cama de Ranma, que se hundió considerablemente bajo su peso.

-Qué es esto?-pregunto Ranma con un dejo de temor en la voz.

-Tu tarea-contesto una desenfadada Nodoka- El doctor dice –Ranma volteó a ver al doctor Tofu, haciendo que este retrocediera unos pasos-que tienes una gran energía por quemar, así que participare activamente en tu educación de aquí en adelante.

Nodoka se asobó los brazos y se acercó aún más a su hijo.

-Pe, pero tanto libros?

-Si- asintió Nodoka mientras empezaba a escoger los libros que le daría a Ranma- Ya que tienes tanta energía, podrías gastarla en algo más útil, no crees?

-Pero mamá! –protestó Ranma con vehemencia-Soy un combatiente heredero de la escuela Saotome categoría libre! No es mi deber aprender todas estas cosas!

-Tonterías- Nodoka escogió uno de los libros que habían caído sobre su hijo, soplando la portada y haciendo que el polvo cayera sobre este. Haciéndolo toser- Un hombre verdaderamente varonil debe instruir tanto su mente como su cuerpo, y bien sabes que vas muy atrasado en tus estudios. Veamos…

Nodoka se acercó el libro a la cara y miró el título. .

-Empezaras leyendo este-Nodoka se lo dió a su hijo, que lo miro extrañado- El arte de Amar, de Erich Fromm. El Amor puede ser una disciplina igual de demandante que las artes marciales, jovencito.

Nodoka siguió escogiendo de entre la pila de libros sobre la cama de su hijo, echándoles una ojeada y luego extendiéndoselos, sin hacer caso de las caras de horror de su vástago.

-Pequeños delitos abominables- Nodoka le dió un libro con un hombre y un elefante en la portada- este te hace mucha falta-tomó otro –mi copia del I Ching, vaya, que viejo esta…aunque no tanto como la Biblia autografiada por Jesucristo en poder de aquel mexicano… El cortesano de Baltazar de Castiglione…La historia de Genji, mi ejemplar del Arte de la Prudencia, de Baltazar Gracián, importantísimo….

Nodoka sacó un libro más, con la palabra Kamasutra impresa en letras de molde. Luego miró a su hijo y negó con la cabeza

- En tu condición actual, no creo que te convenga leerlo, mejor lo dejamos para después…

Nodoka lo guardó dentro de su kimono y siguió con su tarea.

-Vivir, amar y aprender, claro que si...-Nodoka sacó un libro ya viejo de entre el montón y miró con atención el titulo- Estudios sobre el amor, de Ortega y Gasset.. Del Amor, de Stendhal….No sé si este sea buena idea….

-Mamá, de verdad tengo que leer todo esto?

-Por supuesto- Nodoka asintió y puso una mirada muy seria- Y empezarás cuanto antes, jovencito.

-Ahora?!

-Claro que no- le contestó Nodoka, acomodando los libros faltantes y limpiando la cama de su hijo, mientras le daba una libreta y una pluma- Los leerás después de que caiga la noche.

Nodoka puso una pizarra conseguida de quien sabe dónde y saco un gis y un borrador de su kimono.

-Ahora empezare a darte clases de Matemáticas.

-Nooooooooooooooooooooooooooooo!


-Se puede saber qué haces tú aquí?

Akane adoptó un tono suave y francamente peligroso-que normalmente usaba solo con Ranma -sobre la que ahora consideraba más rival que amiga. Ukyo se le quedó mirando de manera completamente inocente, y contestó:

-Quedamos de reunirnos aquí, o ya lo olvidaste?

-Eso era antes de que coquetearas con Ranma!

-En el amor y en la guerra todo se vale- contestó Ukyo- Y a mí el me interesa tanto como a ti.

Akane le dió la espalda y movió la cabeza.

-Como si no hubiera sido suficiente haber tenido que soportar a Shampoo…

-Ella era ciertamente era una molestia- concedió la chica de la espátula- Pero no deberías bajar la guardia ahora que ella no está. Faltando ella, yo te daré mas batalla. Te lo digo como amiga.

-Pues vaya "amiga" que eres.

Akari entró por la puerta de la heladería vestida con un sombrero de dama y se dirigió hacia ellas, seguida de su guardaespaldas Katsunishiki, que lanzaba miradas a a diestra y siniestra dispuesto a partir en mil pedazos a cualquier cerdo ninja que quisiera lastimar a su protegida. Akari llegó hasta la mesa en que estaban sentadas y se inclinó sobre ellas.

-Me alegra ver que se encuentran bien.

"Las dos amigas" dejaron de discutir para saludar a Akari.

-Hola Akari, me da mucho gusto verte-dijo Akane con una sonrisa.

-Veo que has traído a Katsunishiki- comentó Ukyo, haciéndole lugar a Akari para que sentara, mientras esta agradecía con una leve inclinación, indicándole despues a Katsunishiki que se sentara con ella-No te deja nunca, eh?

-Él no me deja ni un segundo-contestó Akari, poniendo una mano sobre el cuello de su guardián, que cerró los ojos y disfrutó de la caricia-Siempre está cuidándome.

Se sentaron los cuatro en una mesa especialmente espaciosa y un mesero se acercó a ellas.

-Que puedo servirles?

-Uno de fresas para mí si es tan amable.

-Uno de Vainilla para mí, si no le importa- preguntó Ukyo.

-Tú de que vas a querer, Katsunishiki?

-Oink, Oink!

-Uno de nueces para el –tradujo Akari- y uno de pistaches para mí, por favor.

-Sabes hablar su idioma? ¡

-Cómo crees!-contesto ella con una sonrisa Lo que pasa es que siempre le han gustado mucho las nueces….

Empezaron a platicar. De vez en cuando degustaban sus helados, pero nunca dejaban de preguntarse cosas la una a la otra.

-Y cómo van los planes para la boda, Akari?

Estaban vestidas de manera casual. Akari se maravilló de lo cambiada que lucían Akane y Ukyo, que por lo general siempre se vestían igual todos los días. "La pubertad" pensaban sus padres.

-Van de maravilla- Akari tragó una cucharada y continuó-Ryoga no quiere hacer los ensayos, pero ya lo convenceré.

-Ryoga no quiere ir? Porque? Que yo sepa, la idea de casarse cuanto antes partió de él, no es así? Por qué no querría ir?

-Dice que es de mala suerte- contestó Akari, bajando la cabeza- dice que tiene miedo de que si va a los ensayos alguien le arrebate nuestra felicidad.

Akari empezó contarles que Ryoga le había pedido que organizara la boda, y que el aceptaría cualquier cosa que ella escogiera, porque había tenido que admitir que no tenía ni idea de cómo debía ser la ceremonia. Así que ella y su nana se habían dedicado a escoger los arreglos florales, el salón, las mesas, las sillas, el templo….

-Y que templo va a ser?

-No tengo idea- contestó apenada Akari. A lo mejor el que mi familia ha visitado por anos…

Se suponía que para que un matrimonio fuera exitoso la pareja debiera casarse en un templo donde el Kami gozara de la devoción de ambos conyugues. Y como Ryoga no decía ni pio…

-Y tu Akane? Como va tu relación con Ranma?

-Iría mejor si mi AMIGA no intentara hacer lo que siempre hace.

-Como qué cosa?

Akane no dijo nada, pero ambas se quedaron mirando la una a la otra con cara desafiante.

-Como tratar de robarse a mi prometido, por ejemplo!

-Oh, una nuez!

Akari se hizo la desentendida hasta que Akane y Ukyo dejaron de verse la una a la otra con ojos asesinos. Un cliente entraba al local y Katsunishiki alzó la cabeza. Decidió que el cliente era un pobre diablo que suponía peligro alguno y regreso su atención ante lo que consideraba un riesgo inminente: las explosiones de ki procedente de las miradas iracundas de Akane y Ukyo.

-Saben chicas, ustedes deberían llevarse mejor-comentó Akari después de un rato- No hay algún modo de que puedan limar sus diferencias?

-Una batalla!-Ukyo sacó su espátula e hizo retroceder a todos los demás clientes de la impresión- Solo una batalla podrá decidirlo!

-Por favor- protestó Akane- Si perdieras no aceptarías el resultado.

-y si perdieras tú?-contesto Ukyo con una sonrisa.

Akane se levantó y golpeo la mesa con sus nudillos.

-Eso nunca sucedería!

-Entonces porque no lo comprobamos?

Akane se calmó. Se sentó y adoptó una expresión cansina.

-Para qué? Al fin y al cabo, el que debe tomar la decisión es Ranma…Y él ya la tomóo.

-Solo porque considera que es su responsabilidad y no sabe lo que le conviene- contesto Ukyó, ya más calmada y sentada sobre su silla- Porque no le preguntamos a quien prefiere?

-El ya lo decidió- contestó Akane- Por algo vivo en su csa, no?

-Bueno, ya se me ocurrirá algo- Ukyo se llevó la mano izquierda al mentón mientras que con la otra se agarraba el codo- Debe haber un manera de convencerlo de que yo seré mejor esposa.

-Peleando por Ranma?

-Nabiki!

Nabiki había entrado al restaurante y las veía a todos con una sonrisa- malévola o divertida, no podían decirlo, pero con su fama, podía ser cualquier cosa.

-Como lo sabes?

-Es obvio-contestó ella con suficiencia- porque otra cosa estarían ustedes pelando?

-Tan obvias son siempre?-preguntó Akari sorprendida.

-No tienes idea- asintió Nabiki.

-Oye!-protestó su hermana, agarrándola a su hermana mayor de la camisa- Yo no empecé la pelea!

-Sí, si- Nabiki dio por descontada a su hermana pequeña, sabiendo que eso la enfurecía mas- Y que hacen aquí?

-Estamos discutiendo los detalles de la boda de Akari- contestó Ukyo de forma inocente, haciendo que Nabiki volteara a ver a la prometida de Ryoga, que sonrió un poco incomoda- Va a ser una locura!

-En serio? Y cuantos invitados van a tener?

-Pues como 300…

-300? Nabiki estaba impresionada- Tantos? Tu familia debe ser muy rica!

-Pues…. No, la verdad es que no-Akari se sentía un poco intimidada por la atención de Nabiki- Lo que ocurre es que tenemos muchos amigos.

-No seas tan modesta- contestó Nabiki- Ryoga tiene muchísima suerte.

-En realidad la que tiene suerte soy yo-contestó Akari- Nadie había sido capaz de vencer a Katsunishiki.

-Sin contar que tu novio puede partir rocas-la apoyó Akane.

-O hacer que descargas de energía caigan del cielo como un martillo- agregó Ukyo.

Akari soltó una risita nerviosa. Nabiki ignoro los comentarios e hizo una pregunta?

-Y Ranma?

-Que hay con él?

-Sigue en el hospital?

-No has ido a verlo?-pregunto Akane.

-Para qué? –respondió ella, moviendo una mano- Sólo necesito preguntarles a ti o a Kasumi .Por cierto…

Nabiki sacó un paquete pequeño de su bolso.

-Entrégale esto a Ranma.

-No hay de que, Nabiki-contestó sarcástica Akane-Que es?

-No te lo puedo decir, pero te aseguro que a Ranma le gustara mucho recibirlo- respondió Nabiki con una sonrisa enigmática.

-Oye Nabiki-preguntó Akane, recordando algo de repente- De que hablaste aquella vez con Ranma?

Un grupo de jóvenes le grito a Nabiki en ese momento.

-Nabiki!

-Ya voy, ya voy!

Nabiki se alejó de ellas, aunque no antes de despedirse con un gesto y contestarle a Akane.

-Porque mejor no le preguntas a Ranma? –Nabiki agitó su mano derecha-Hasta luego!

-Esa Nabiki…-murmuró Akane – Eh! Que estás haciendo?!

Ukyo le había arrebatado el paquete pequeño a Akane de entre sus manos y utilizaba el filo de una de sus espátulas para abrirlo.

-Soy la mejor amiga de Ranchan y tarde o temprano seré su esposa-Ukyo pudo abrir el paquete y sacó lo que había dentro-Es natural que entre nosotros no haya secretos, no crees?

-Eres una…..Dame esas fotografías!

-Ni loca!

Empezaron a pelear, esparciendo las fotografías por todos lados. Algunos de los demás comensales empezaron a tomarlas por su cuenta y Akari hizo lo mismo; tomó una de las que habían caído al piso y la examinó atentamente. Su cara se puso roja y apartó la fotografía. Lucia el cuerpo desnudo de una pelirroja mientras leía una revista y comía una sandía sosteniéndola con el pie.

-Qué es esto?

-Eh, ustedes dejen eso!

Akane y Ukyo habían dejado de pelear entre ellas y recogían tantas fotografías como podían, pidiéndoselas de regreso a todos los mirones que las habían recogido del piso.

-No lo hare!-uno de los comensales había recogido un grupo considerable, desde fotos mostrando como Ranma se cepillaba los lentes con el pecho desnudo hasta fotografías de este tomando una siesta con las piernas extendidas-Esto es lo más cerca que jamás estaré de la intimidad de una chica!

'-Díselo a mi espátula!

La espátula de Ukyo se estrelló contra la cara del joven pervertido, haciendo que este cayera al piso sobre las nalgas y por tanto dejara caer las fotografías, que cayeron a su alrededor muy lentamente. Ukyo las recogió tan rápido como pudo, pero no pudo evitar que otras personas en el local las vieran también. Se dirigió a otro grupo de personas que habían recogido algunas más, pero al ver lo que la chica le había hecho al tipo anterior se las cedieron de buena gana.

-Dame eso!

Akane hacia también su parte y recogía las fotografías como podía. Le arrebató una de las fotos a uno de los jóvenes mirones y vió como uno de ellos se metía un manojo de fotografías en la chaqueta y trataba de salir del local sin que nadie se diera cuenta.

-Ukyo!

Esta entendió el mensaje y lanzó una serie de espátulas más pequeñas contra el marco de la puerta, haciendo que el joven se detuviera gustado y con la cara completamente blanca. Ukyo se acercó a él y extendió la mano.

-Me puedo quedar con alguna? –preguntó el joven, esperanzado.

-NO!

Los rostros de Ukyo y Akane crecieron desproporcionadamente y el joven trastabillóo hacia atrás, interponiendo la mano entre él y la furia de las dos mujeres. Una silla voló por los aires. Un minuto y varias contusiones después, las tres chicas se alejaban del lugar, mientras un dueño molesto e iracundo las despedía:

-Váyanse y no regresen! Y agradezcan que no llame a la policía!

-Esto es culpa tuya- comentó Ukyo, sobándose el chichón en la cabeza.

Akane se quedó tan asombrada por su comentario que no tuvo tiempo de enojarse. Como se atrevía Ukyo a decirle que era culpa suya? Si ella había agarrado el sobre con las fotografías!

-Lo bueno es que pudieron recuperar todas las fotos- comentó Akari, tratando de impedir que la furia de Akane llegara a mayores- Aunque la verdad no creía que Ranma tuviera esos gustos..

-A que te refieres?-preguntó Akane, tomada por sorpresa.

-Digo, Ranma siempre me ha parecido un chico muy orgulloso de su masculinidad…..-Akari no quería sonar grosera- No sabía que le gustaba ser fotografiado en su forma femenina.

-Crees tú que a alguien puede gustarle que lo fotografíen así?

Ukyo puso enfrente de la cara asombrada de Akari una fotografía donde Ranma salía sacándose los mocos.

-No, no creo-contestó Akari, apenada, bajando la cabeza.

-La culpable de todo esto es Nabiki-continuó Ukyo, guardándose la fotografía- Ella siempre se la pasa tomándole fotos a Ranchan.

Akari alzó la mirada y adoptó una expresión de pena.

-No sabía que tu hermana estuviera enamorada de tu novio, Akane. Lo siento mucho.

Ukyo soltó una risotada, e incluso Akane no tuvo más remedio que sonreír.

-No, ella no lo hace porque este enamorada de mi Ranchan- Ukyo ignoró la mirada asesina de Akane-Le toma fotografías porque le sirve para conseguir dinero. Las fotos se las vende a Kuno o a cualquier otro idiota con el dinero suficiente…..

-Akane-preguntó Akari, completamente sorprendida ante la revelación- Es eso verdad?

Akane asintió con la cabeza, y Akari no pudo evitar escandalizarse y sentirse completamente azorada.

-Pero es tu prometido! Como es posible que no defiendas a tu novio de tu hermana?!

-Eh!-protestó Akane- Ranma no es ningún niño como para que necesite mi ayuda!

Ukyo no pudo evitar hacer un comentario.

-Ahora se por qué termino en el hospital.

-Las palabras le calaron hondo a su antagonista, que contraataco.

-El me pidió que no lo ayudara!

-Y tu muy obediente, no?

-Fui yo quien lo llevo al hospital!

-Solo cuando ya estaba medio muerto!

-Fue su orgullo!-Akane ya no pudo más y empezó a gritar- Fue su estúpido y ridículo orgullo!

Akari retrocedió asustada e incluso Katsunishiki se interpuso entre ella y Akane, que miro a las demás con lágrimas en los ojos. Siguieron caminando por unos instantes sin decir ni media palabra, hasta que Ukyo agregó:

-La única orgullosa que veo aquí eres tú, Akane.

A Akane el comentario le dolió. Es que no se daban cuenta que a ella le remordía la conciencia el no haber impedido la pelea cuando tuvo oportunidad? Aunque sabía perfectamente que Ranma jamás le hubiera perdonado pelear sus batallas, o aunque se daba cuenta que jamás hubiera podido ser contrincante serio en la pelea con Mikoto, no dejaba de reprocharse el no haberse llevado a Ranma a la fuerza a la clínica del Doctor Tofu en cuanto las cosas empezaron a pintar mal.

-En verdad trate de convencerlo- murmuró Akane, mientras las lágrimas le resbalaban por las mejillas-en serio trate.

-Tratar no sirvió de nada, Akane.

–Estoy segura que Akane hizo lo que pudo-intervino Akari, agarrándola del brazo y mirándola a los ojos con una sonrisa que intento ser alentadora y conciliadora- No te sientas mal por ello, Akane.

Siguieron caminando. El trio- o el cuarteto, si incluimos a Katsunishiki-se internó por una serie de callejones y prosiguieron su marcha en total silencio. La más ensimismada era Akane. Nunca se había puesto a pensar en ello, pero ahora se preguntaba: porque no había interpuesto una barrera entre Ranma y Nabiki?

En un tiempo que le parecía muy lejano ya, tenía claro el porqué: Detestaba al joven Saotome, estaba enojada con su estúpido padre, que le había impuesto un compromiso estúpido y contra su voluntad, para casarse con un hombre al que ni siquiera conocía…

Pero ahora no lo tenía muy en claro. Sería que, como decía ella, Ranma era perfectamente capaz de cuidarse solo? O que no pensaba asumir la responsabilidad que él debía tomar por si mismo? O porque simple y sencillamente, los chantajes y maniobras insidiosas de Nabiki le parecían tan familiares que no había pensado en ellas y ahora le parecían parte normal de su existencia?

Una perra muy peculiar se cruzó entonces, ladrando furiosamente y haciendo que Katsunishiki se pusiera en posición de ataque. Sin embargo, el cerdo guardián reconoció a la que consideraba como amiga y la saludó con un gruñido. La perra se detuvo jadeando y lo saludó a la vez, mientras que hacía patente que en su espalda llevaba a una cerdita pequeña color rosa, que lucía muy lastimada y extremadamente cansada.

-Qué es esto Katsunishiki?-preguntó Akari- Que sucede?

-La perra emitió unos sonidos guturales, señalando con el hocico a la cerdita en cuestión. Akari entendió y escondió a la cerdita en su bolsa. La perra brincó sobre la barda a sus espaldas y se perdió de vista.

-Qué pasa?

-Eh, ustedes!-un grupo de personas vestidas de blanco y con sendos gorros de chef se acercaron a ellas- No vieron pasar a una perra por aquí?

-Se fue por allá-Akari señaló la dirección contraria- Llevaba un cerdo en la espalda!

-Esa maldita!- los cocineros salieron despedidos hacia la calle que les señalaba Akari- Ahora que le diremos al jefe?

-Deja de hablar y corre! Si se nos escapa estamos fritos!

Los cocineros desaparecieron en la lejanía y cuando se hubieron alejado lo suficiente, Akari abrió de nuevo su bolso, contemplando al animalito que había caído en sus manos. Era pequeña, olía muy mal y sin duda no había comido en días. Luego, como tratando de dejar en claro el mal aspecto de la situación, empezó a llover.

-Creo que será mejor que vayamos a tu casa, Akane- le espetó Ukyo- Es la más cercana.

Akane asintió. La perra salió de su escondite y se restregó contra la pierna de Akari, que no pudo evitar una sonrisa.

-Eres única, lo sabias?-Akari le acarició la cabeza- Siempre nos traes alguna sorpresa.

-Un momento!-Akane olvido un momento sus tribulaciones- Reconozco a ese animal! Acaso no es …

Akari asintió con la cabeza.

-Es la perra de Ryoga.

-De Ryoga?-Akane se sorprendió ante la revelación- Eso significa que…

La perra de los Hibiki saludó a Akane con un movimiento de cola.

-Entonces la carta de amor era de Ryoga…

Un movimiento imperceptible atravesó uno de los párpados de Akari.

-Pero eso fue hace mucho tiempo- sonrió Akane, apenada- Antes de que llegaras a su vida. En serio.

Akane tembló ante la expresión de Akari. Era una expresión tranquila, diáfana, pero de la que estaba consiente escondía hostilidad detrás.

Un rayo tronó en el cielo y empezaron a caminar. La lluvia podía arreciar en cualquier momento y las explicaciones podían esperar para después. Así que las tres chicas se sacaron sus chaquetas y las usaron para tratar de protegerse un poco de la lluvia, mientras sus acompañantes las seguían igual de rápido.

-Esto va para peor- gritó Ukyo, mientras la lluvia se convertía en tormenta y el estruendo llegaba hasta sus oídos- Sera mejor que nos demos prisa!

Corrieron un medio kilómetro más y llegaron al Dojo. Akane trató de meter su llave, pero para su consternación la llave no coincidía. Soltó una exclamación y grito:

-Sera mejor que usemos la puerta de atrás! La llave no funciona con esta cerradura!

Un rayo cayó a dos cuadras de distancia, dejándolas sordas por un momento. Apuraron de nuevo el paso y le dieron la vuelta a la casa, pero cuando Akane trato de abrir esta vez la puerta se encontró con que no podía. Desesperada, empezó a gritar:

-Papa, Kasumi! Soy yo, Akane!

Por un momento pareció que nadie la había oído. Un momento después, sin embargo, la puerta se abrió, dejando ver a una sorprendida Kasumi, que abrió la puerta de par en par.

-Hermanita! Santo cielo, mira lo mojada que están! Pasen, pasen…

Kasumi se hizo a un lado para permitirles la entrada y cerró la puerta detrás de ellas. Las chicas al llegar a la casa se quitaron los zapatos y los dejaron a un lado, mientras se deshacían también de las prendas húmedas que llevaban encima.

-Es usted muy amable, Señorita Kasumi.

-No tienes que ser tan formal, Akari- le contesto Kasumi, mientras le daba una toalla-Me alegra mucho verte de nuevo.

Akari sonrió y Kasumi hizo lo mismo.

-Podría usar tu baño?

-Por supuesto!- Kasumi se le acercó -Estas lastimada?

-Es por la cerdita-contestó Akari, mientras sacaba al animal de su bolsa con mucho cuidado - Quiero darle un baño, está muy lastimada y necesita …

-Claro que si Akari- Kasumi la tomó de la mano -Es mas, yo te llevare… Es una bonita Cerdita, por cierto.

Akari y Kasumi desaparecieron de la vista de ambas al doblar la esquina en el pasillo, seguidas de Katsunishiki, que volteaba a todos lados, cerciorándose de reconocer la estructura de la casa lo mejor posible. Akane y Ukyo se quedaron mirando la una a la otra por unos instantes, hasta que Akane rompió el silencio.

-Bueno, no tiene sentido que nos quedemos esperando a que salgan del baño, así que….

Akane entró a su habitación. Estaba tal como la recordaba. Un aire de ensoñación y ternura la invadió: en esa casa había pasado sus momentos más felices. Abrió el armario y sacó algunas prendas. EL armario no estaba tan repleto como solía estar, casi con total seguridad por culpa de su hermana mayor, pero saco alguna ropa y se la extendió a Ukyo, que se inclinó avergonzada.

-Perdóname por lo que te dije, Akane. Aunque sigo pensando que eres demasiado orgullosa.

Alejo por unos instantes los deseos de matarla y salió otra vez, extendiéndole a Ukyo algunas prendas que sin duda podría usar.

-Puede ser que yo sea orgullosa, pero casi seguro Ranma me prefiere así, no crees?

-Que quieres decir?

Akane no contestó, pero Ukyo entendió el significado del mensaje. Se quedaron calladas por unos instantes y luego Ukyo rompió el silencio:

-Esto me queda muy pequeño, Akane- protestó Ukyo, que no podía hacer encajar la camisa-Era de cuando eras niña?

-Callate!-le contestó furiosa Akane, no le gustaba que le recordaran lo pequeño que tenía el busto a comparación de las demás- Lo compre el mes pasado!

-Bueno, pero no te enojes…Ukyo retrocedió unos pasos ante el aura de combate de Akane- Y ahora qué?

-Kasumi nos dijo que había algo de te sobre la mesa- Akane olvidó por un momento su enojo y entró al comedor, haciéndole una seña a Ukyo para que la siguiera-Podemos servirnos un poco….

Akane se paró súbitamente, sin poder creer lo que veía, mientras Ukyo tropezaba con ella y retrocedería unos cuantos pasos.

-Akane, que sucede..

-TU!

Enfrente de ellas había dos personas sentadas a la mesa. Una era su padre, que sostenía una taza de té en sus manos, mientras que la otra era una mujer mayor, alta y con unos ojos negrismos.

-Como te atreves...-Akane apretó su puño en un gesto de furia -después de cómo lo dejaste aquella noche a pisar de nuevo esta casa!

-Akane, que sucede, quien es ella?

Ukyo entendió de pronto.

-Así que eres tú la que lastimo a mi Ranchan!-Ukyo olvidó por un momento el lugar en el que estaba, desenfundó su espátula y saltó sobre Mikoto, volviendo mil pedazos el piso sobre la que estaba sentada -Te voy a romper los huesos uno por uno!

-Espera Ukyo!-gritó Soún- Ella es ..

Ukyo no prestó atención, y su ataque fue tan súbito, que a pesar de que Mikoto la miró a los ojos Ukyo pudo conectarle una patada y lanzarla hacia afuera atravesando la pared. Kuonji sintió un retortijón en el estómago, e incluso tosió, pero su cuerpo resistió el ataque de la Hattori, aunque no sabía muy bien de que clase había sido.

-Voy a romperte la cabeza-Ukyo levanto su espátula y se dirigió hacia Mikoto, a quien el golpe le había sacado el aire- Vas a pagar lo que le hiciste a mi Ranchan!

-Espera Ukyo!-Soún se interpuso entre ella y Hattori, a la que sostuvo entre sus brazos- Ella vino a salvar a Ranma!

Tanto Ukyo como Akane sintieron la tentación de limpiarse los oídos, Habían oído bien?

-Papa?

-Ella vino a avisarnos sobre un gran peligro que corre Ranma-Soún las miró, mientras se levantaba y regresaba a la casa con la chica entre sus brazos, en tanto Akane y Ukyo se miraban sorprendidas- Y ustedes…..

-Akane-comentó Ukyo- Tu casa tiene un imán que atrae todo lo absurdo que puede existir en Nerima.

Aclaraciones:

Akari es la novia de Ryoga porque este demostró su fuerza venciendo a Katsunishiki. Aunque sin duda a esta altura del fic ya lo saben.

Hattori Mikoto es la mujer que pateó el culo de Ranma en el capítulo Kasumi Ataca!

La Aldea de la Supremacía Femenina está regida por 7 ancianas, colonia Incluida. Cuando Colonia no está incluida, son "Las Seis"

El libro Pequeños Delitos Abominables es un libro que acaba de salir el año pasado, me parece, asi que Nodoka no pudo haberlo leído…. Esperen un momento, estamos hablando de Nerima, amazonas renegadas, ancianas despiadadas y viajes en el tiempo; para mí que Nodoka conozca el libro tiene sentido.

La Biblia autografiada por Jesucristo le pertenece a una persona de la que todos los mexicanos han oído hablar. Está custodiada por el mejor sistema de vigilancia del planeta, en un recito secreto bajo el distrito federal del que todo mundo conoce su existencia pero tiene prohibido hablar.

Se recomienda la lectura de todos y cada uno de los libros mencionados aquí, incluido el Kamasutra.

Y no manchen, háganme saber su opinión. Faltas de ortografía, falta de sentido o incluso una pregunta. Gracias a todos por su apoyo!