Animando asperezas.
Personajes pertenecen a Clamp.
Amanecía en Tomoeda, aún era oscuro pero Sakura ya estaba en pie, preparando el desayuno. Era esa su rutina desde que se casó con Eriol, dos años atrás.
Como era costumbre ella se levantaba muy temprano preparaba el desayuno, se lo dejaba servido a Eriol y se disponía a irse a trabajar al restaurante que la acogió desde que saliera de la secundaria Seijo. Esta no era la vida que ella había planeado, por supuesto que no. Su sueño siempre fue pertenecer al grupo más grande de porristas en Japón; siempre fue muy buena en los deportes de eso podían dar fe todos los que la conocían, por ejemplo, su mejor amiga Tomoyo que si fue a la universidad y ya se había graduado de diseñadora de modas. Actualmente se encontraba en china hace más de un año estando a la cabeza de las empresas Daidouji.
Su futuro no era él quería, eso estaba claro, sin embargo, ya estaba acostumbrada a vivir de esa manera aunque su paciencia ya estaba llegando al límite.
—Amor buenos días-— decía un cansado Eriol que se acaba de levantar ,se disponía a besarla pero Sakura con su humor habitual huyo al fondo de la cocina.
—Buenos días—fue la seca contestación de la ojiverde, mientras servía el desayuno. A veces detestaba hablarle así a su esposo, ya que, después de todo lo quería pero no podía olvidar que gracias a su rápido matrimonio y la insistencia de su padre en que este se celebrara con prontitud, gran parte de sus sueños se habían quedado así, en simples sueños, no era algo que pudiera olvidar tan fácil y sumando a la lista de desastres aún estaba el desempleo del joven inglés. Aunque tratara era algo que simplemente no podía controlar, su constante malgenio.
— ¿ya, te vas? — pregunto algo desanimado Eriol, por el anterior rechazo. Algo que saco a Sakura de sus cavilaciones.
—sí, supongo—contesto la ojiverde, dando por terminada la conversación.
Para Sakura todos los días eran lo mismo. Dejaba todo hecho en su pequeña habitación rentada, trabaja en el restaurante y luego regresaba a casa; por el momento, el restaurante era su único lugar de refugio para no tener que ver a Eriol y era algo que la llenaba de alivio y de un gran sentimiento de culpabilidad a la vez.
—Sakura, llevas esta orden? — mencionaba una joven de cabellos chocolate y ojos cafés.
—hoee? — fue la contestación de la castaña que nuevamente se hallaba perdida en sus pensamientos.
—no, cambias verdad? Sakura—dijo la joven de cabellos chocolates, y con sonrisa divertida añadió—eres y serás una despistada de primera—.
Sakura con un aparente mohín de disgusto, replico- no digas eso, Chiharu no he tenido una muy buena semana- termino con aire cansado.
—imagino, otra vez tu matrimonio o me equivoco? — pregunto Chiharu aun sabiendo de anticipado la respuesta.
—Sabes que sí, el matrimonio entre nosotros no ha sido fácil, y más aun con el desempleo de Eriol las cosas han empeorado—sentencio con mirada baja y desanimada a la vez.
— ¡hey! Ustedes dos, dejen de hablar y vayan a trabajar— grito una joven de cabellos rojizos proveniente de la cocina
—sí, jefa—contestaron al unísono las dos empleadas, disponiéndose a trabajar.
Esa tarde Sakura no quería volver a casa Temprano así que decido ir a visitar a su padre, no era algo que le agradara hacer pero no podía tampoco descuidar a su pobre padre, aun lo culpaba de sus desgracias con Eriol, así que armándose de valor ,toco la puerta de su antiguo hogar
—buenas noches , papa—decía tratando de esbozar una sonrisa.
—como estas, hija me alegra mucho verte—contesto un hombre de anteojos grandes con una sonrisa tranquilizadora
—Bien, supongo- replico la joven, a lo que el padre pregunto –veo hija, que aun sigues desanimada y es algo que me preocupa—mencionaba Fujitaka mirando a Sakura con preocupación.
—Imposible no estarlo, las cosas no marchan bien—mencionaba la joven mientras se dejaba caer en el sofá
Y su padre, conociéndola fue directamente al grano y acostumbrado al bajo estado anímico de su hija añadió –se, Sakura, que aún no perdonas mi intromisión en tu noviazgo y ahora matrimonio. Pero hija entiende mi situación- hizo una pausa y tomando una fuerte bocanada de aire continuo —me era imposible cuidarte a mí solo, sabes que solo lo hice por tu bienestar—término el hombre de anteojos con aire tranquilizador.
Sakura acostumbrada ya a las disculpas de su padre ni se inmuto, continuo mirándole y con una sonrisa animada que no le regalaba hace mucho tiempo, procedió a hablar –lo sé, papa solo dame un poco de tiempo—y peinando sus cabellos castaños continuo—sabes que no es fácil para mí perdonarte, todo es un proceso, al menos volvimos a hablarnos y sé que es algo que esperas que haga y por eso me esfuerzo para arreglar nuestra relación- y con mejores ánimos se levantó del sofá dispuesta a marcharse; poco antes de llegar a la puerta su padre formulo una pregunta que la dejaría envuelta en sus pensamientos.
—hija, eres feliz? —pregunto su padre, haciendo que Sakura frenara y situándose frente a ella, espero una respuesta pacientemente.
—creo que no—fue la respuesta que obtuvo de la castaña, unos minutos después.
—sabes, Sakura—continuo su padre—sé que tu matrimonio fue algo apresurado y sé que los problemas económicos te ahogan, pero no dejes que eso sea motivo de distanciamiento entre Eriol y tu— y dándole un caluroso abrazo a su hija, prosiguió— Eriol es un buen muchacho, te quiere y la prueba más grande que pudo haberte dado fue dejando su vida en Inglaterra para permanecer a tu lado—finalizo su padre sosteniéndola en sus brazos.
La joven perdida en los brazos de su padre, pensando en las palabras pronunciadas anteriormente por este, algo temerosa y decidida a la vez, pensó que era hora de iniciar una nueva vida, su padre tenía razón, lucharía por reconstruir su hogar y parte de su vida y con la alegría que alguna vez la caracterizo, se levantó optimista del sillón y dándole un gran beso a su padre se despidió; estaba decidida a enmendarlo todo y seguir adelante.
Fujitaka, en la puerta observando como su hija se perdía entre la multitud; derramo una lagrima de alegría, algo le decía que su pequeña estaba de vuelta y un inmenso sentimiento de entusiasmo se instaló en su corazón, más adelante el tiempo le concedería la razón.
como ven, (los que me leen) al no recibir muchas criticas o felicidades y mucho menos ánimos para continuar había decidido dejar la historia aquí, luego lo pensé mejor y decidí continuarla no solo por el amor que siento por el anime sino también, por un reto personal. Gracias a esas dos personitas que dejaron review, me dieron animo de continuar y de ir dándole un poco de forma a esta linda historia.
no siendo mas, espero actualizar pronto y continuar con esta historia que se pondrá interesante.
Sayonara gomitta-chan
