Bien!. Muchas gracias a los que leen la historia.
Esperó disfruten el capitulo 4. Sin más disfruten la lectura.
EL REGRESO CON EL ANGEL
Lucy había descubierto que aun poseía la interminable fe, que una vez creyó perder, en sus años en la tierra se dio cuenta que solo algunos humanos podían verla, sus corazones eran puros y sin ninguna maldad, Lucy había recibido ayuda de algunos de ellos, mas al no poder arreglar su problema se alejaban y la dejaban a la suerte, la rubia se había dado por vencida, a medida que los siglos disminuía la cantidad de humanos que podían verla, y así en medio de la actualidad, donde los humanos ya tomaban en cuenta a los que tenían a sus lados, perdieron ese sentimiento, de confianza, calidez y pureza, a penas los niños podían verla pero no podrían ayudarla en su redención. Tal vez por ello la rubia había perdido toda esperanza de regresar al cielo al lado de su hermana Michelle y de su amigo Loke, a quien extrañaba, ella sabía que él estaba dolido por su partida e incluso por el mismo Creador se enteró que el intercepto a su favor, pero nada podía hacer, la voluntad del Creador estaba sobre todas la cosas. Por ello Lucy sentía que su regreso sería imposible y se vería condenada a vagar por la tierra hasta ser nada, porque los siglos seguirían avanzado y con ello avanzaría su prolongado dolor. Ahora ella no estaba consiente pero esa fe había vuelto, y esa esperanza la había revivido el humano Natsu, el caminaba delante de ella guiándola, la rubia podía ver sus rozados cabellos los cuales se movían al compás del delicado viento, su camisa blanca desfachatada pero parecía cómoda, el muchacho no había dicho nada solo caminaba en silencio con sus manos dentro de sus bolsillos, sus descalzos pies caminaban interceptando las filosas rocas que se presentaban en su camino, Lucy no creía que un humano la estuviera guiando, una ligera brisa llego moviendo sus largos y dorados cabellos, desplegando así un aroma a vainilla y flores, ese aroma que inundo el ambiente, ese aroma que no pasó desapercibido para el peli rosa, quien respiro profundo para deleitarse con su aroma, su corazón comenzó a latir con fuerza, justo como la primera vez que la vio en el bosque. El peli rosa continúo caminado, pero luego sintió algo de inseguridad, de que todo fuera un simple sueño, así que ligeramente volteo su rostro hacia atrás y miro a la rubia, ella se detuvo al notar que Natsu la miraba de reojo.
-¿paso algo? – Le pregunto confundida, miro de un lado a otro -¿acá vives? – le pregunto inocente y asombrada al ver que solo los arboles los rodeaban, Natsu soltó una carcajada, Lucy se sonrojo por ese comentario.
-claro que no – le contesto retomando su camino – estamos cerca de la cabaña – le dijo a medida que seguía caminando. Lucy continuo siguiéndolo, pasaron unos cuantos minutos y luego de pasar por un pequeño camino echo con rocas, la rubia vio la cabaña, echa de madera gruesa a simple vista con troncos de árboles, parecía echa hace un buen tiempo, adelante la puerta de madera, siguió a Natsu quien tomo una llave y la introdujo en el cerrojo, luego de ello le hizo una seña ella avergonzada paso a la cálida cabaña, al entrar todo sentido de frio se marchó ese lugar era cálido, camino algo nerviosa y observo el sillón en medio, una gran chimenea con fuego vivo, miro a un costado y vio la entrada a una escalera, volteo su vista y observo una amplia ventana, una gran mesa a su lado había comida pero parecía que no había sido tocada, Lucy entro un poco más relajada y vio como Natsu traía dos tazas de té en una bandeja.
-siéntate – la invito apuntándole el sillón, ella asintió algo apenada y se sentó en el cómodo sillón, sonrió involuntariamente era extremadamente cómodo, escucho unos maullidos, giro su rostro para toparse con una azul gato mirándola con determinación, la rubia le sonrió con ternura, el gatito maulló otra vez y camino en su dirección y se acurruco en su regazo, Lucy sintió una calidez extrema con su mano acaricio el extraño y azul pelaje del minino.
-eres muy lindo – le dijo sonriente a medida que el gato ronroneaba - ¿Cómo te llamas? – le pregunto la rubia el mínimo maulló otra vez – Happy…es un nombre muy alegre – le dijo sonriente, Natsu escucho lo último no pudo evitar llenarse de una extrema curiosidad.
-¿Cómo sabes su nombre? - le pregunto mientras se acercaba dejando una taza delante de ella
-todos los animales son del Creador, nosotros tenemos el don de entenderlos, después de todo son seres de pureza extrema, entregan sin querer recibir nada a cambio, con tan solo amarlos ellos están a tu lado sin importar nada – le contesto Lucy sonriente, Natsu sonrió de la misma manera, era la primera vez que alguien le hablaba de ello con esa delicadeza y dulzura.
-entonces ¿a los humanos ustedes también los entienden? – le pregunto interesado, Lucy negó levemente con la cabeza
-los humanos son seres complejos, no sabemos cómo terminaran actuando delante de una determinada situación, tal vez por ello el Creador envía ángeles a la tierra a que velen por ellos – le contesto.
-¿entonces estas aquí, para proteger a alguien? – le pregunto nuevamente, Lucy miro el fuego con detenimiento, su vista mostro dolor y dilema del amor.
-soy una caída – le dijo finalmente, el peli rosa ladeo la cabeza, era confuso de alguna manera
-¿una caída? – le pregunto
-sí, el Creador me expulso del cielo, no me es permitido volver allá – le comunico con una sonrisa triste
-eso debe de ser duro – le dijo con un hilo de voz, Lucy levanto su vista para toparse con la mirada sin vida de Natsu, el peli rosa se percató de su mirada y de inmediato quiso seguir – digo, tu perteneces al cielo – le dijo – y debe ser demasiado duro no poder regresar a casa
-gracias, me alegra que quieras comprender mi dolor – le dijo sonriente
-a todo esto, ¿Cuánto tiempo llevas exiliada? – le pregunto mientras le daba un sorbo a su bebida, la rubia suspiro con nostalgia
-podría decirte, que llevo siglos en la tierra – Natsu abrió sus ojos en una total perplejidad, ahora él lo entendía todo, lo de niño jamás fue algo que el imagino, su respiración se entrecorto, y en ese momento lo supo, su mirada era la misma desde ese entonces, era ella, siempre lo fue, el realmente había visto a un ángel, una triste sonrisa se formó en su rostro, ella había estado sola siglos, demasiados para su gusto, la miro un instante la vio nerviosa, jugaba con sus dedos sobre su regazo, mordía levemente su labio inferior, sus rosados labios, se sintió extrañado al ver sus labios, el peli rosa se golpeó mentalmente y se dispuso a querer preguntarle porqué se su expulsión, tomo aire, se dio la necesaria fuerza.
-y tu….bueno ¿Por qué el Creador te prohibió la entrada al cielo? – le pregunto, vio la expresión de su blanquinoso rostro, era una expresión de dolor y nostalgia, por un momento pudo ver la cristalinidad de sus achocolatados ojos. Lucy se tensó en su lugar, Happy había sentido el miedo de Lucy así que el gato se acurruco en su regazo ronroneando.
-confía en el – escucho que le dijo, la rubia le sonrió al gatito y la acaricio el lomo, el peli rosa estaba en silencio, debatiéndose en pedir disculpas por su intromisión en ese asunto.
-perdón si, te mo-
-me castigo por enamorarme de un humano – le dijo con una sonrisa, el peli rosa procesaba la avanzada información, eso no se lo esperaba para nada, ella se enamoró, de repente la curiosidad lo domino, no lo sabía pero ello lo incomodaba a tal punto de querer saber todo, capaz allí aliviaría su desconcierto.
-eso…¿acaso es malo? – pregunto
-ante los ojos del Creador si un ángel se enamora deja de ser puro, en mi caso ya no lo soy – le dijo
-eso es cruel, solo por amar te castigaron – Natsu apretó sus manos entre la tela de su pantalón
-por eso el Creador me dijo que debo encontrar un amor que traspase las barreras de la inmortalidad – le confirmo
-ya veo
-pero llevo siglos vagando y no he encontrado un amor de esas características – dijo decepcionada, el peli rosa levanto su mirada para ver sus ojos achocolatados, eran hermosos, ella lo era en esplendor a simple vista se notaba su inocencia, sus finas manos, tenía ganas de tenerlas entre sus manos, entonces el recordó las palabras de Lucy.
-¿puedes verme? – le pregunto
Natsu de inmediato se dio cuenta de que ella era la sorprendida al darse cuenta de que él la podía ver, era el destino, por algo la pudo ver, por algo él, la espero tantos años, ese algo, era ello, era estar a su lado, era acompañarla en sus años de soledad, entonces el peli rosa sonrió con alegría, se paró de su lugar y se paró frente a Lucy, la joven solo miraba con impresión al joven que acababa de conocer.
-yo te ayudare – le dijo decidido
-¿enserio? – le pregunto con una alegre sonrisa
-claro, eres un ángel es un desperdicio que alguien como tu este perdida en la tierra, por eso te ayudare – le dijo mientras buscaba un bolso, la rubia sonrió y a la vez observo con intriga al peli rosa
-muchas gracias Natsu-san – dijo la rubia inclinándose levemente, el joven miro con dulzura a la adorable muchacha.
-quítale el san - le advirtió mientras guardaba ropa en su bolso – soy Natsu, solo Natsu
-o lo siento Natsu-s – pero se detuvo al ver como el joven la miraba con reproche, la rubia suspiro y sonrió – Gracias Natsu – agradeció desde el fondo de su corazón, esa sonrisa que Natsu siempre recordaría, él se castigó mentalmente y siguió con sus cosas - ¿A dónde vas? – le pregunto
-a casa, ya es hora de regresar – le dijo mientras seguía guardando
-pero, esta es tu casa – le confirmo ladeando la cabeza, el peli rosa soltó una carcajada
-claro que no, yo vivo en Magnolia
-recuerdo cuando era un agradable pueblo – recordó sonriente - ¿Natsu vives allí?
-sí, pero de pueblo ya no tiene nada – le respondió nervioso – observo la confundida expresión de Lucy – es una terrible ciudad, ruidosa y demasiado abrumadora
-oh no – dijo aterrada – los humanos son extraños – dijo mientras se tapaba la boca – sabía que habían cambiado algunas cosas….pero
-no te preocupes, te acostumbraras – animo Natsu, el ángel miro curiosa ante ese comentario - ¿Cómo piensas que te ayude, estando a kilómetros de distancia? – le pregunto irónico
-yo…solo….iré…pero no me dejes sola – le pidió, el peli rosa se sonrojo y luego de ello le sonrió ampliamente
-no te dejare sola, Lucy – le afirmo, Natsu en ese momento sintió un hermoso vuelco en su pecho, su respiración se entrecorto y de alguna manera ella le transmitía esa paz que tanto necesitaba, continuo arreglando todo para su regreso, de reojo observaba a Lucy jugar con Happy, era muy hermosos, se sentía demasiado afortunado, es realmente increíble el comportamiento humano, el sentimiento humano, todos tenemos esa capacidad de sentir tristeza, pero por más que esa tristeza te invada e incluso sientas que es un dolor realmente irremediable, en ese preciso momento actúa la humanidad, ¿Cómo es que los humanos pasan de la tristeza a la felicidad?, Natsu ayudo a Lucy a subir a su auto, la rubia miraba curiosa cada herramienta del auto, ella con sus delicados dedos tocaba con delicadeza el cristal de su ventana, el peli rosa al terminar de empacar, se quedó observándola, sus facciones dudosas, sus ojos que muestran curiosidad, al entrar al auto la rubia volteo y le sonrió.
-¿los humanos crearon esto? – le pregunto
-sí, hay muchas de estas cosas, con el auto podemos transportarnos a gran velocidad – le dijo mientras prendía el motor, el ligero temblor del motor hizo estremecer a Lucy quien dio un ligero saltito en sus asiento ocasionado que Happy maullara perezoso – solo es el motor, con ello podremos movernos – le dijo mientras tomaba el volante
-me parecen mejor los carruajes – dijo la rubia suspirando
-vamos… ¿de qué año vienes? – le pregunto divertido
-del año 1345 – le respondió con simpleza, Natsu se atoro con su saliva, ¿hablaba enserio?
-me estas tomando el pelo
-no de echo puedo decirte que fui testigo en la revolución francesa – le dijo sonriente
-eso es increíble…conociste a Napoleón – le dijo sorprendido
-bueno solo de vista – afirmo – pero me dolió mucho ver a gente morir, nunca entendí el, porqué los humanos desean ser más que otros y en ese afán de querer ser más pagan con sus vidas otros, las guerras siempre me parecieron absurdas
-yo siempre creí lo mismo – Lucy sonrió y volvió su vista a la parte frontal del auto.
¿Cómo es posible que el peso de la soledad se vaya, con solo tu presencia?, esa pregunta que retumbaba en su cabeza, manejaba con cautela, por primera vez tenia a alguien a quien cuidar, los humanos son complejos tal como lo dijo Lucy, tal como lo sabe el Creador, nunca se sabe con exactitud como actuarían en un determinado momento, por eso son complejos, inentendibles, no se logra comprender que es lo que los impulsa a realizar un determinado acto, ¿De dónde sacaron el concepto de malo y bueno?, la complejidad es algo difícil de entender en sí misma, Natsu ya había entrado a la ciudad de Magnolia, observo de reojo a Lucy, la rubia miraba con consternación las atareadas calles de la ciudad, Lucy observaba los pedazos de metales con diferentes formas, tenían ruedas y se movían a una increíble velocidad, observo las casas eran como en ese entonces, pero rejas las cubrían y pastizales verdes eran su patio, la rubia se estremeció al ver un gran autobús y por ende a unos de ese camiones de transporte, a medida que la rubia observaba lo que podía la velocidad a la que iban le permitía por lo menos observar algunos actos que le dolieron, la indiferencia, la soledad, la falta de caridad, los engaños, lo puro no era perfecto allí, Lucy apretó sus manos…¿Cómo podría vivir en el mundo humano? , de repente sintió como la velocidad bajaba y de repente el auto se detuvo.
-espérame un poco – le dijo Natsu mientras salía del auto, Lucy pudo apreciar un hermoso parque a lo lejos, ella sonrió allí habían niños riendo y jugando, algunos la veían y saludaban amorosamente, tal vez no todo aún está perdido, observo como Natsu tomaba un extraño objeto entre sus manos y lo colocaba a la par con su oído.
-los humanos están locos – dijo mientras observaba mientras el peli rosa modulaba palabras como si estuviera hablando solo.
-por fin contestas Romeo – dijo Natsu mientras sonreía
-ah perdón Natsu-nii – dijo el joven
-escúchame por casualidad ¿Wendy está contigo? – pregunto
-ah si – dijo el joven
-bueno dile que tome la copia de la llave de mi departamento y que de inmediato vaya allá – le aviso – y que lleve ropa de mujer y zapatos, ya sabes ella tiene casi el mismo talle, creo – dio observado como Lucy saludaba a los niños
-eso es extraño, pero le diré, ya estamos saliendo a tu departamento Natsu-nii – le dijo
-gracias Romeo, nos vemos en media hora – Natsu colgó y entro al auto, el miro a la curiosa Lucy -¿Cómo es que ellos te pueden ver?
-los niños son seres puros sin maldad alguna, por ello pueden verme – le contesto mirándolo con una sonrisa- tú también tienes una esencia amable y cálida, por eso puede verme – le dijo con un sonrojo y una hermosa sonrisa, Natsu solo atino a ponerse nervioso y algo torpe, nunca nadie en toda su vida le había dicho algo así de parecido. ¿Cómo es que con una sonrisa, siento que la soledad nunca más me acompañara?
Natsu estaba llegando a sus matutinas calles, por las que siempre paso durante años, pero esta vez era diferente , era muy diferente, ahora alguien venía con él, ella venía con él, y ello lo hacía sonreír, ese vacío ya no estaba tal vez solo un poco pero ya no lo sentía, el peli rosa paro y se estaciono en el garaje de su departamento, observo como Lucy se debatía entre salir y no, ente dio entonces que ella no era humana, era un joven inocente que no conocía la suciedad que trae el mundo, no conocía la reprimendas ni a una nación, es un alma libre y pura, ella se sentiría perdida allí en ese mundo tan cambiado drásticamente, y no cambiado para bien, el mundo no era ni la pisca de lo que fue siglos atrás, el peli rosa abrió la puerta de Lucy, ella miraba de un lado a otro, con miedo, Natsu le sonrió con confianza, esa que Lucy sintió. Natsu le extendió la mano y sonriente con una chispa de alegría en sus ojos, y con el reflejo de que no la abandonaría, tal como lo hicieron los demás, ella sintió ello, él nunca lo aria.
-Dame tu fe. Y te mostrare las maravillas del mundo, las que nunca has visto – le dijo sonriente, la rubia mostro su más honesta sonrisa, ella no estaría sola, la soledad ya no está, ya no está en ese solitario bosque, ya no, por más que el mundo este totalmente cambiado no estaría sola, lentamente levanto su nivenia mano y sujeto la de Natsu, ambos apretaron con fuerzas sus manos, no querían soltarse, ese acto donde demostraban que ya nunca más estarían solos.
Bien final del capítulo, espero les aya gustado este capitulo. Dejen un review para saber si les va gustando la historia. Eso seria mi alimento. Bien me despido.
Sin más por el día de hoy me despido!
