Paparazzis en Karasuno
ArokuRaita
Disclaimer: 'Haikyuu!' pertenece a Haruichi Furudate y este fanfic fue escrito sin fines de lucro.
¡Gracias por sus reviews, favs y follows! =D
3. Sorpresas
Mientras terminaba la clase del club de vóleibol, Sawamura, Suga y Asahi se acercaron a Kiyoko para conversar sobre el tema de las fotos y cerrar el capítulo.
- No queremos que te sientas culpable, es sólo que... podrías habernos contado- sugirió el capitán del equipo de Karasuno.
- ¡No les iba a gustar la idea! Por eso preferí callarlo- respondió la bella joven, con voz nerviosa.
- Pero ya ves que no hemos puesto problemas, ¿no? También puede ser porque se gana un montón de dinero con esto, y es sencillo- sonrió Suga. Kiyoko lo miró y le devolvió la sonrisa, más tranquila. ¡No por nada el setter de cabellos grises era uno de los favoritos de las chicas!
- Lo bueno es que fuiste honrada y dejaste todo el dinero para el club, ¿verdad? Es muy loable de tu parte, cualquier otra persona habría aprovechado de quedarse con algo. Gracias por eso, Kiyoko-san- murmuró Asahi. Los demás asintieron y ella se sonrojó. No se habría interesado por el dinero, en todo caso.
Cuando los muchachos se fueron, la manager aún tenía las mejillas rojas. Yachi se acercó a ella sin mirarla: estaba viendo las imágenes que había capturado durante el día.
- No quiero pecar de egocéntrica, pero creo que estas fotos me quedaron excelentes. ¿Qué opinas, Kiyoko-san?
- Tienes toda la razón, Hitoka-chan, son realmente buenas. Especialmente las que le tomas a Hinata...
El rostro de la más pequeña enrojeció violentamente.
- Ah, esteee, yo... Es que Hinata-kun es muy fotogénico. Y Kageyama también.
- Ya veo- respondió Shimizu, mientras revisaba el resto de las imágenes - Oye, pero sólo hay fotos de Kagehina y de Hinata solo... ¿No hay Tsukihina o algo así?
Hubo una pausa y la manager de tercer año miró a la joven. Sus facciones expresaban un profundo desagrado.
- No... No me gusta fotografiar a Hinata-kun con otras personas. De hecho... Prefiero verlo con Kageyama-kun y nadie más. Me hace sentir mal que aparezca con otros jugadores porque... porque él tiene más cercanía con el setter de primero y... con otros podría sentirse incómodo...
"¿Hinata, incómodo con alguien?", pensó la morena, sonriendo. Estuvo a punto de bromear al respecto, pero se detuvo. Hitoka debía saber que su preocupación era absurda, ¿por qué lo hacía? ¿Quizás eran celos? "¡Sería terrible que Yachi se enamorara de Hinata justo ahora! Va a sufrir demasiado..."
- No te preocupes. Si quieres, yo me encargo de tomar esas fotos y de cuidar que Hinata se encuentre bien- aseguró la mayor, con seriedad. Sabía que el colorín no tendría ningún problema: lo que realmente le importaba era que Yachi estuviese tranquila. La más joven la miró con los ojos brillando de alegría y le dio las gracias con tanta efusividad que Kiyoko decidió hacer lo posible para que el amor de esos dos prosperara. Ya se le ocurriría algo.
Luego de hablar con Kiyoko y sus compañeros, Asahi se despidió y fue a su casa. Le habría gustado caminar con Nishinoya, pero el muchacho estaba conversando con Tanaka y algunas fans -o, al menos, trataba de hacerlo sin asustarlas- y no lo vio.
Mientras caminaba, recordó las palabras del libero. ¿De verdad era tan pasivo? Bueno, cualquier persona se vería así al lado de su enérgico amigo. CUALQUIERA. Eso daba un poco de miedo. Sin embargo, no perdía nada con perder un poco de timidez y erguirse más. Empezaría de a poco para que Yuu no se preocupara más por él. Más contento, apuró el paso y mantuvo la cabeza en alto mientras pasaba al lado de la gente, pero era difícil... ¡Estaba tan acostumbrado a pasar desapercibido! Los transeúntes no dejaban de mirarlo con un poco de temor.
"¡Todo sea por Noyasan!". Tragó saliva. Aún quedaban varias cuadras para llegar a su casa...
Mientras tanto, en Karasuno, Nishinoya había dejado de hablar con las chicas. Lo bueno es que no las asustó, pero lo malo es que no dejaban de decirle lo lindo que se veía con Asahi o Tanaka en las fotos... "Hablando de Asahi-san", pensó, mirando hacia todos lados. Al parecer, ya se había ido.
- Bueno, Noya-san, debo irme. ¡Mi hermana me matará si no llego antes de la cena! ¡Nos vemos!- exclamó Ryuu, corriendo hacia la salida.
Yuu se quedó solo. De mala gana, caminó hacia su casa. Hubiese preferido que Tanaka lo acompañara o, más aún, Asahi-san... A veces se iban juntos y el más pequeño podía sentir que la paz lo llenaba por completo. Ni siquiera le daban ganas de hablar fuerte o saltar. Sentía casi la misma alegría y calma que durante los partidos o recibos difíciles.
"Eso me pasa sólo cuando estoy junto a él", se dijo. El descubrimiento le hizo detenerse un segundo en la vereda. Si alguna idea intentó insinuársele durante ese momento, al segundo siguiente había sido desechada.
En los días que pasaron, la actitud del as de Karasuno cambió ligeramente. Ya no titubeaba, no tenia gestos de timidez y caminaba más derecho. Los de tercero captaron la diferencia de inmediato y lo felicitaron, incluso Kiyoko le dijo que tenía un aura diferente, más segura.
El resto del equipo no demostró haber notado el cambio. Eso incluía a Nishinoya, quien seguía actuando como siempre con él. "Qué frustrante, ¡esto es por ti, maldición!", gritaba mentalmente el wing spiker. Sin embargo, a la salida de las clases de vóleibol supo la verdad.
- Vaya, te has vuelto más fuerte, Asahi-san- comentó Nishinoya, sonriendo. Los dos caminaban juntos hacia sus respectivos hogares. El alto joven tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no encogerse ni negarlo.
- Sí, Noya-san. Decidí tomar en cuenta lo que me dijiste el otro día. Quiero ser más fuerte y valiente... -"por ti", susurró su corazón- por el equipo.
El libero lanzó una carcajada.
- ¡Realmente te tomas todo tan en serio! Pero me parece bien. ¡Ahora, todos los que pensaban que eras débil se llevarán una gran sorpresa, jajaja!
Nishinoya fue el primer sorprendido. No había pasado ni una semana desde que habían tenido esa conversación y Asahi ya era casi tan 'cool' como el libero. Las fotos que le tomaban con sus compañeros lo mostraban seguro y tan confiable que Yuu estuvo a punto de preguntar quién era el chico nuevo. Además, algunas chicas habían empezado a pedir fotos donde apareciera solo Asahi.
"¡Me está robando a las chicas!", pensó enojado. Pero ojalá fuera solo eso... Ya no reconocía a su amigo. Cuando caminaban juntos, en vez de paz sentía una gran vulnerabilidad, como si hubiese vuelto a ser un niño pequeño. En una ocasión estuvo tentado de preguntarle si no había ido muy lejos con su cambio de actitud, pero la sonrisa que Asahi tenía en el rostro le obligó a tragarse sus palabras. "Es feliz así. Y si él está feliz, yo también lo estoy", determinó Yuu para sus adentros.
Azumane era realmente feliz, mas no por el aumento de su popularidad entre las mujeres, sino porque por fin se sentía digno de Nishinoya. Por fin era capaz de protegerlo.
Una gran cantidad de alumnas de Aobajousai se encontraba en el gimnasio de dicha escuela. Cuando vieron a Tooru Oikawa, empezaron a gritar como locas: "¡Oikawa-kun, eres el mejor!".
- ¡Estamos practicando solamente! ¡No es necesario causar tanto alboroto!- exclamó el ayudante del entrenador. Huelga decir que ninguna de las muchachas le prestó atención.
Los jugadores del equipo ya estaban acostumbrados al público femenino durante las clases, las prácticas, partidos de práctica y partidos en serio. Era una de las consecuencias de tener a Oikawa en el club de vóleibol. Como era un setter y capitán excelente, las desventajas se hacían más soportables. Pero el vicecapitán, Hajime Iwaizumi, no pensaba lo mismo, especialmente cuando Tooru saludaba a todas sus fanáticas.
Con una certera palmada en la nuca, Iwaizumi lo obligó a concentrarse en la clase.
- ¡Iwa-chan, eso duele! ¿Por qué siempre me pegas?
- Porque siempre actúas como si lo estuvieras pidiendo. Ahora, olvida a esas chicas, ¡y empieza a hacer saques!
No fue necesario repetirlo. Oikawa se sumergió en el juego junto con sus compañeros y se esforzó tanto o más que ellos. Tampoco escuchó los gritos de ánimo de sus admiradoras hasta que, de pronto, su oído captó algo:
- ¡Wow, es Kageyama-kun! Se ve muy guapo.
"¡¿Eh?! ¿Tobio-chan está acá? ¡Estúpido kouhai...!". El setter de Aobajousai se desconcentró sólo por unos instantes, pero eso bastó para ser golpeado en la cabeza por la pelota.
- ¡Lo siento! - gritó Kindaichi desde el otro lado de la red.
Antes de que el adolorido capitán pudiera responder, Iwaizumi contestó:
- ¡No lo sientas, se lo merece por no prestar atención durante el juego!
Luego de que la clase terminara, Oikawa se acercó a sus fans, quienes estaban reunidas en un apretado círculo. Parecían mirar algo a escondidas.
- ¡Hola lindas! ¿Qué están haciendo? ¿Es mi idea o vieron a un tal Kageyama por aquí? Espero que lo hayan espantado-. Cuando se trataba de satisfacer su curiosidad, el setter del equipo albiceleste iba siempre al grano.
- ¡Ah, Oikawa-san! Te equivocas, es que unas amigas de Karasuno me prestaron unas fotos...- respondió una de ellas, poniéndose roja.
- ¡Quiero verlas, quiero verlas!- canturreó el joven. Las chicas le pasaron las fotos, un poco nerviosas. Aunque su ídolo sonreía, parecía estar molesto.
Las imágenes le hicieron enojar aún más. Efectivamente, el setter genio de Karasuno se veía muy bien en ellas. En casi todas aparecía junto al enano que llevaba el número 10. En una, su kouhai estaba secándose el sudor, con la polera del equipo en una mano y la toalla en la otra, mientras su torso desnudo y esbelto brillaba al sol. En otra, bebía agua de una botella mientras el colorín saltaba a su lado. En otra, tenía a Tsukishima agarrado del cuello de la camisa mientras lo miraba con una fiereza que a Oikawa le secó la boca.
- Oikawa-san, ¿has pensado en aparecer en alguna foto con Kageyama-kun? Porque eres hermoso, ¡pero juntos se verían increíbles!- aventuró una.
- ¡Síii, kyaaaaa!
- Ah, jajaja, nunca lo había pensado - masculló el aludido, fingiendo una sonrisa.
"¡Cómo se atreven a emparejarme con ese idiota!", fue lo primero que pensó. "¡Cómo se atreve a ser tan fotogénico!" fue lo segundo. Y, finalmente: "¿Cómo no se me ocurrió antes?". Si en Karasuno podían hacer fotos de sus jugadores, ¡en Aobajousai con mayor razón! Con esto en mente, empezó a planear su contraataque.
CONTINUARÁ...
