Los ciudadanos del Capitolio vitoreaban mi nombre cuando el tren llegó a la estación, nada más bajar un montón de brazos se alargaron hacia mí mientras yo intentaba esquivarlos de la manera más elegante posible, guiñando un ojo por aquí, lanzando una sonrisa encantadora por allí… Mags se rio ante el mismo teatro de todos los años y yo le di un pequeño codazo.
Junto con Porter Rocko nos reunimos con los estilistas de Annie y Mati, quienes prepararían a nuestros tributos para la gran aparición de la noche. Mags abrazó a Mati y después a Annie y yo hice lo propio. Cuando rodeé los hombros de Annie con mis brazos acerqué mis labios a su oreja.
-A pesar de lo que te digan sonríe y saluda a todo el mundo cuando vayas en los carros, y si te animas puedes hasta lanzar algún que otro beso al aire.
Annie sonrió en silencio y asintió. Los estilistas se los llevaron y Porter, Mags y yo nos dirigimos hacia la sala donde se reunían todos los mentores antes de la presentación de los tributos. Estuvimos prácticamente toda la tarde saludando a todos y hablando sobre nuestros tributos. Cuando se puso el Sol fuimos todos a la grada reservada para los mentores y nos sentamos cada uno en nuestros respectivos asientos. Poco a poco el resto de gradas se iban llenando de gente del Capitolio y cada vez había más ruido.
De repente el himno de Panem retumbó por todas partes y el primer carro apareció y las gradas llenas de gente estallaron en una gran ovación. Observé atento hasta que apareció el cuarto carro. Mags y yo gritamos animando a nuestros tributos. Iban vestidos con un mono de cuerpo entero cubierto de escamas plateadas asemejándolos a peces plateados con una capa azul que ondeando al viento simulaba las olas del mar, incluso podías percibir la espuma que se formaba cuando las olas rompían. Annie saludaba alegre a todos, con una gran sonrisa plantada en su cara mientras que Mati ondeaba levemente la mano conmocionado por la cantidad de gente que le rodeaba. Entonces Annie le cogió de la mano e hizo que saludara tan alegremente como ella. El Capitolio estalló en aplausos y vitores señalando el carro del Distrito cuatro.
-¡Habéis estado geniales! –dijo Mags abrazando a los dos tributos a la vez.
Yo me quedé rezagado detrás de mi antigua mentora y crucé los brazos sonriendo, mostrando mi aprobación ante su actuación. Teníamos muchas posibilidades de patrocinadores este año si nos basábamos en el comportamiento de esta noche.
-Bueno, bueno, relajaos. Vamos a cenar, porque no sé vosotros pero yo me muero de hambre –dijo Porter Rocko señalándonos el ascensor que nos llevaría a nuestro piso.
Cuando entramos todos en el ascensor observé a Annie y me di cuenta de que todavía tenía las mejillas rojas por la emoción y también mantenía esa sonrisa que la hacía tan adorable. Me mordí el labio inferior y observé el suelo.
-Finnick está contento con vuestra actuación –dijo Mags riéndose. Todos le miramos interrogantes ya que no había dicho ni una palabra sobre cómo lo habían hecho. –Se ha mordido el labio mientras sonreía, eso significa que está muy satisfecho, ya lo iréis conociendo.
Todos nos reímos y yo di gracias al cielo por que pensaran que era por eso y no se hicieran ni la mínima idea de la verdadera razón por la que lo había hecho.
Después de la deliciosa cena decidimos encender la tele para saber que decían los presentadores de cada Distrito basándose en la ceremonia de los carros. Hablaban muy bien de los dos primeros Distritos ya que siempre tenían a los mejores estilistas, cuando llegó el turno de nuestro Distrito hablaron un poco sobre los trajes que habían llevado y señalaron el comportamiento de Annie al animar a Mati a saludar a los ciudadanos. Les dimos la enhorabuena por causar tan buena impresión y después cada uno nos fuimos a dormir a nuestra habitación.
