Después de una larga espera..

Capítulo 6 - Halloween clandestino parte I.

¡Diviértanse leyendo!

— Así será.

El día llego, desde temprano Pansy Parkinson junto con Luna Lovegood se escabulló hasta la torre de Gryffiindor, para reunirse con Hermione y Ginny, las cuatro chicas estaban muy entretenidas eligiendo vestidos y accesorios. Realmente estaban divertidas, sin saber que esa noche jamás la olvidarian, sería sin dudas, la noche que todo cambiaría.

— Aún no logró comprender ¿Cómo es posible una fiesta clandestina?

— Deberias saberlo mejor que nadie Hermione, Weasley y Potter estan detrás de todo esto y siendo Weasley prefecto, y Potter, pues ¡Potter! tengo entendido que no hubo ningún problema..

— Dumbledore dio unas de sus frases al parecer sin sentido, que realmente tienen mas del que esperas, y entre según me dijo mi hermano, era algo así como "Todos requieren un poco de diversión, sin supervisión, de vez en cuando.. La casa de los gritos es un escenario perfecto para una fiesta de Halloween, con medida, claro esta." — Dijo Ginny imitando la voz de su director, lo que hizo reír a las cuatro chicas.

— ¿Lo que yo no entiendo es como fue que decidieron invitarnos a los Slytherin?

— ¿Pansy en serio no sabes? Harry hizo una tipo tregua con Malfoy, el quería que la fiesta fuera para todos los de nuestro año.. Bueno, incluyendo a los gemelos y a ti Ginny, claro.. — Decía Luna —Y aunque Ron quería matarlo cuando lo sugirió, al parecer Draco acepto de muy buen modo sus condiciones, así que asi fue como decidieron que las cuatro casas eran bienvenidas. — Terminó la frase con una sonrisa radiante y tierna caracteristica en ella, como si lo que acababa de decir no fuera lo suficientemente sorprendente para las otras tres chicas.

— ¡Vaya Pansy! Tu amigo si que da sorpresas de vez en cuando..

— ¿Si verdad Hermione? ¿Te ha sorprendido de otras formas recientemente?

— ¿Sorprenderme a mi? No se a que te refieres realmente Pansy.. — Dijo Hermione intentando disimular la sorpresa que le causaba esa pregunta.

— Fue solo un decir, tranquila ratoncita.

Luna tenia el vestido perfecto, sonreía reluciente por que estaba feliz, tan Luna, tan ella misma. Su vestido era naranja, no muy largo, no muy corto, un cuello negro que iban acorde al diseño central del mismo, la cara de una calabaza, con un recogido de lado y unas medias negras, estaba lista.

Ginny era mas sencilla, solo un vestido oscuro un abrigo igual y unas medias también oscuras, su cabello rojo fuego suelto, no necesitaba nada mas.

Pansy en cambio necesitaba brillar, así era ella, se decidió por colores de acuerdo a su casa, su vestido verde esmeralda con detalles plata, la hacían lucir espectacular, su cabello largo y con ondas, su piel blanca resaltaba bastante bien.

Hermione ese día se sentí diferente, nerviosa, decidida, estaba cansada de ser la que ponía "peros" para todo, todos estaban agusto con esa fiesta clandestina menos ella, así que reordeno su ropa muggle y saco su chamarra de cuero negra, y arreglo con un poco de costura muggle y un poco de magia, un vestido muy retro y rojo ¿Y su cabello? Una poción alisadora era perfecta para ese día, preciosa, esa era la palabra correcta.

Y así decidieron solo ir a cenar al banquete del gran comedor, al cual bajaron con sus túnicas, no arruinarían la sorpresa de la noche.

Y así paso, realmente no muchos chicos de sexto año fueron al banquete, lo cual extraño a los profesores pero Dumbledore se la paso diciendo que algunos se sienten demasiado grandes para este tipo de fiestas.

Era el momento de escabullirse, Draco Malfoy y Blaise Zabini habian accedido a no revelar nada de lo que aquella noche descubrieran, mucho menos sobre la fiesta en general, y a hacer firmar a todo Slytherin que acudiera un acuerdo de "Tregua" donde indicaba que aquel que dijera una palabra sobre aquella noche, terribles cosas le pasarían.


Blaise estaba al pie del Sauce Boxeador recibiendo a los invitados y encargado de hacerles firmar para poder entrar al pasadizo que los llevaria directo a la casa de los gritos. Antes de él, había mas chicos de otras casas que les indicaban por donde dirigirse, hasta llegar a Blaise, que ya tenia inmovil el gran arbol violento, al que todos miraban con cierto miedo, hasta que Zabini les indicaba que era inofensivo por el momento y los asustaba diciendo que detectaba a los que no cumplirian con lo firmado y los lanzaría lejos de ahí, con la intención de que cualquier charlatan se escapara antes de que pudiera entrar y los demas lo atraparan y lo hechizaran o algo, Zabini no tenia claro lo que quería con esto, pero de algo funcionaria, eso estaba seguro.

Al terminar el pasadizo se encontraba Harry, tenian cierta hora para llegar, si a las 9 en punto no habías llegado con Zabini, todo terminaba, a esa hora los otros chicos llegaban con él y entraban a la fiesta y ya no sabrían por donde llegar, ademas el sauce volveria a su estado natural.

Casi nadie sabia que la casa de los gritos no estaba realmente embrujada, lo que hacia realmente aterradora la experiencia, lo unico que tenia de embrujado era el sin fin de habitaciones que a simple vista no podian verse, no parecia realmente grande y lo era, si que lo era y por si no fuera poco Harry había hecho su tarea y esa misma noche la casa de los gritos tenía un aspecto algo diferente a lo que comúnmente podría verse.

Y como nadie la conocía por dentro, a excepción del trio dorado, y unos cuantos chicos que ayudaron a Harry con la fiesta, no notaban que había algo diferente en la casa.

Y la maravilla era que tenian todas las ventanas tapadas, así que los habitantes de Honeydukes no podrían saber lo que pasaba ahí esa noche, unos cuantos hechizos para silenciar y listo, la fiesta perfecta.

No hacia falta gran decoración, la casa ayudaba por si sola, flotaban velas del techo para ambientar un poco, sus cientos de habitaciones, ventanas, escaleras y puertas daban cierto aire de que si querias regresar al colegio con vida no debias vagar mucho por ahí, cierto misterio escalofriante y sensacional era lo que eso provocaba. Una radio hechizada que para gusto de Hermione alternaba canciones del mundo mágico y canciones muggles, los demás estaban tan concentrados en divertirse que muchos ni notaron esto; Y bebidas que consiguieron gracias a Fred y George que robaron suficiente de las cocinas.

Dieron las 9 en punto y los ultimos invitados entraron a la fiesta, eran cuatro chicas, una castaña, una pelirroja, una morena y una rubia, las cuatro deslumbrantes, las cuatro brillaban con sus vestidos cada una muy a su estilo, las cuatro atraparon las miradas, las cuatro traían antifaz. No era muy díficil aún así, si las mirabas fijamente, la radiante del vestido verde era lógico que tenia que ser una Slytherin, algunos sacaban sus conclusiones sobre Parkinson. La rubia con el vestido de calabaza ¿Quien mas si no Lunatica Lovegood?, La pelirroja.. bueno, no es que hubieran muchas pelirrojas... ¿Pero y esa castaña lacia y con ese aspecto tan despreocupado? Unos ojos grises la rastrearon a su llegada, como si su aroma hubiera entrado por sus fosas nasales y hubiera inhundado todo su interior, probablemente algo así paso.. ¿Existe una poción parecida al amortentia que se pueda usar como perfume? Pensaba Draco, sin darse cuenta de que no le quitaba los ojos de encima a esa chica misteriosa, que el creía saber quien era. Y es que ¿Que otra explicación podría existir para que el se hubiera obsesionado tanto con la castaña? Y así hundido en sus pensamientos decidio que sería hora de empezar a jugar, el ya había localizado a Astoria, pero ella a él no.

El vestía elegante, camisa rojo oscuro, saco y pantalon negro y un antifaz, todo estaba muy oscuro, pero definitivamente Hermione encontraría esos ojos grises, si que lo haría.

Música, bailes, cervezas de mantequilla. Las luces se iban por completo en algunos momentos, la radio que noto Hermione al entrar tenia un aspecto bastante muggle de esta salía la música y salia humo de las bocinas, estaba encantada obviamente pero llamo bastante su atención por su aspecto ¿Quién podría haber conseguido semejante artefacto?

Lo que no imaginaban es que los gemelos Weasley quisieron divertirse mas de la cuenta, todo estaba hechizado, y al decir todo, es todo.

El humo contenía un efecto instantáneo que todo el tiempo estaba cambiando a las personas de lugar, creando además un efecto de confusión inmediato que hacía que no entendieras lo que paso, es decir un momento charlabas con Neville y al siguiente con Dean, todo podía pasar. Las luces se iban y eran las causantes del efecto de confusión. Curioso, y para hacerlo mas divertido aún, las bebidas tenian el poder de hacerte bailar con la persona mas cercana a ti, los efectos duraban segundos, pero los gemelos no perdían detalle, muchas cosas pudieron ocasionar con su bromita.

No eran los únicos que planeaban hacer una broma "inocente" ese día..

El lugar estaba a reventar y Astoria no perdía detalle de cada invitado, sin lograr encontrar a su amado rubio, casi nadie se dedicaba a conversar, solo bailaban y bebian sin parar.

Entonces lo vio, parado al pie de una escalera, tan elegante como siempre..

— Rubiesito, aquí estas ¡Te he buscado toda la noche!

— ¿Qué dices Astoria? ¡No te he escuchado! La música esta demasiado fuerte..

— ¡Que te he estado buscando!

Y en eso, en una fracción de segundos en que las luces se fueron, se percato que a quien tenia enfrente no era su "Rubiesito" si no Theo Nott, pero ¿Cómo? se preguntaba mientras Theo le ofrecía un trago y ambos se iban a bailar.

¿Qué pasó con las luces? — Se preguntaba Draco y pensaba como había llegado a la puerta de esa habitación en el segundo piso, donde al parecer había un baño cerca, por que había varias chicas rodeando una puerta doble de madera, entraban y salían, al otro extremo del barandal, se veía una luz en una de las habitaciones y Draco sintió curiosidad, pero de un pasillo y de unas escaleras que Draco juró que no estaban ahí en los anteriores dos minutos, salio Pansy, tan hermosa y segura, notando como las chicas cerca la asesinaban con la mirada, Draco sonrío de lado al darse cuenta lo que su amiga provocaba.

— Querido amigo, mis talentos no conocen los limites y me he tomado la molestía de prepararte este trago que seguro te hara un efecto... ¿Como podría decirtelo? Exquisito, toma, anda.

— Pansy no es que me apetesca tomar esta noche, prefiero estar en todos mis sentidos, muchas cosas pueden pasar en una fiesta como esta..

— ¡Exacto! Mi verde amigo, pero esto es solo un, digamos, elixir, que te refortalezera, que acaso ¿No confías en mi?

— Me tomaría el tiempo de analizarlo, si no lo hiciera, en menos de 10 minutos podría saber sus ingredientes y su efecto exacto, recuerda que no eres la única buena en pociones..

— Pero ahí esta el detalle, claro que confías en mi.. — Murmuraba Pansy con una sonrisita mientras su amigo tomaba esa extraña bebida que si en algo no mentia, era en que ella misma la había preparado.

Al otro lado de la casa..

— Luna ¿Estas segura? Ay, yo me siento tan incomoda con esto, esta muy corto ¿Cierto?

— No Hermione esta bien, no se que le ves mal a tu atuendo, eres muy bonita. Pansy dijo que te darían esos nervios, y no se equivocó, así que tomate esto con calma y ya deja de verte en ese espejo.

— Y que bueno que nos trajo a esta habitación con este enorme espejo ¡Ahora no quiero salir de aquí! Estando junto a ella no se si me siento mas segura o deslumbrada ¿Cómo puede?

— Es por que Pansy siente que tiene el mundo a sus pies, y por eso siempre termina logrando todo lo que quiere, por que confía en ella misma. Hermione no tiene tanto chiste, puedes hacerlo, solo salgamos a divertirnos, Ginny ni siquiera nos necesito y ya esta que no para de bailar.

— Esta bien Luna vamos, pero no te aseguro poder quitarme en al antifaz en toda la noche.

— Ya veremos Hermione, necesitas confíar mas en ti. ¿De que te ha servido tener tan cerca a la Reina de las serpientes?

— ¡De nada! JA JA, Luna yo no soy como ella, aunque seamos amigas. Además tenía tanto sin hablar con ella, que sigue sin ser fácil para mi.

— Bueno ya esta, no te quites el antifaz no lo haré tampoco ¿Esta bien? Pero aparenta que tienes seguridad, esta mascarita para algo debe servir, y si te lo crees, lograras transmitirlo.

— Si, eso creo Lu.. ¿Pansy?

— Da las gracias de que fui yo. No preguntes ratoncita, solo ven conmigo.

— ¿Pero como? Yo estaba con Luna y tu no estabas aquí.

— Hermione ¿Cuantos whiskys de fuego llevas? ¡Ja!

— Pansy no juegues conmigo, no he tomado ni una copa de alcohol, se lo que hago y no comprendo que paso.

— Ay ya ratoncita, relajate muchísimo, es mas, toma esto.

— Sabes que yo no tomo..

— Esto no es alcohol, solo te refortalezera un poco, y te quitara esos nervios que te cargas, por que de verdad que puedo hasta tocar con los dedos tu tensión.

La música comenzo a escucharse mas fuerte lo que significaba que ya estaban mas cerca del primer piso donde se encontraba todo.

— La casa de los gritos se ve mas grande de lo que realmente es ¿No crees?

— Creo que esta hechizada, se parece bastante a la Mansión Winchester, lo cual es aterrador..

— Así es Hermione, un hechizo de extensión y un poco de otros encantamientos y la réplica de la Mansión Winchester fue traída hasta Hogsmeade.

— Hola Harry.

— Hola Pansy.

— ¿Ya se hablan por sus nombres? Eso es un avanze. ¿Tú hiciste esto Harry?

—Yo, Fred, George, Zabini...

— ¿Zanibi? — Dijeron al mismo tiempo las chicas.

— Oigan, la tregua fue real, en todos los sentidos. De hecho el fue el de la idea.

— ¿Pero no es peligroso? Cualquiera podría perderse en esta casa, si es como la orignial, de verdad es arriesgado.

— Si eres muy tonto si puedes perderte y terminar encerrado en algún sitio extraño, con puertas falsas o escaleras que no llevan a ningún lado, pero al final de la fiesta todos volverán a su sala común eso seguro, todos reapareceran al final, la misma casa te mostrara la salida de donde quiera que te encuentres al finalizar la fiesta, todo lo que tenga esta fiesta es solo para hacerla mas interesante, pero nada podría suponer un riesgo real.— Hermione fuimos un poco rebeldes hoy, pero sigo siendo un prefecto. — Terminaba la frase Ron, mientras ambos sonreían radiantes y al parecer orgullosos.

— Pansy miraba maravillada a Potter, por que al fin de cuentas no era tan "San Potter" mientras que Hermione daba fin a la conversación en la que sentía que había hecho demasiadas preguntas, mientras terminaba la bebida que le había dado Pansy, había prometido relajarse esa noche.

Luces fuera cinco segundos de nuevo, y luego unos colores retomaron la luz en el primer piso y Hermione se encontraba de espaldas a la pista, justo frente a unas bebidas ¿Cómo había llegado ahí? Tomo un vaso y decidió dar un sorbo, solo un sorbo. Camino hacía atrás dos pasos y al dar la vuelta unos brazos la tomaron y la llevaron a bailar.

— ¿Qué rayos haces bailando con esta castaña? — Se decía así mismo cierto platinado, que de pronto no supo de si, después de tomar un extraño vaso color morado.

— Ese aroma.. — Pensaron al mismo tiempo, aquellos chicos que bailaban en alguna orilla de la pista, y con los antifaces puestos.

— ¿Y dime... "Como te llames" Cómo es que terminé bailando contigo? No creo estar ebrío, ni siquiera he tomado.

— Oh, lo siento. Yo iba preguntarte lo mismo.

— Pues como sea, esta siendo un placer bailar con usted señorita.

— Es usted muy amable caballero..

— Espero me conceda otra pieza, entrada la noche, pero ahora si, concientes de que salimos a bailar por decisión propia.

— Ja ja ja, además eres simpático. Me pareces familiar..

— De pronto un vaso tirado en la pista hizo que perdieran un poco el piso y casi caen al suelo, de no ser por los grandiosos reflejos de el rubio.

— Parece que es nuestro destino..

— ..Caer juntos. — Hermione terminó la frase mientras sus nervios se destrozaban, claro no es que hubieran muchos rubios platinados en la escuela, pero ¿Era una fiesta de disfraces no? En el fondo cuando lo vio quiso sembrar la duda en ella, además todo estaba oscuro y las luces de colores no ayudaban mucho, pero su aroma lo delato, y ahora con esta frase, era mas que evidente a quien tenía enfrente, intentaba evitar verlo a los ojos por que así estaría segura.. Quería correr de ahí por que al tenerlo tan cerca no pensaba con claridad.

— Yo podría apostar que se quien se esconce detrás de ese antifaz, muy bien disfrazada con ese cabello tan diferente a lo acostumbrado. Eres... — Hermione, te encontré.. Te iba pedir un favor y ¡Desapareciste de pronto! — Lo sabia. — Pensó Draco. — Disculpa ¿Te la puedo robar un momento? — Le decía Harry a la casualmente pareja de baile de Hermione.

— Claro.. Contesto sin saber si con disgusto o un poco aliviada.

— Hermione necesito que me guardes esto, la traje para emergencias, pero justo ahora necesito encontrar a Ron, estaba junto a mi y derepente cuando las luces se fueron desapareció y me urge encontrarlo de verdad, así que se que contigo estará en buenas manos. — Terminaba de decir Harry mientras le daba un bulto a la chica.

— Hermione subió acompañada de Ginny a aquella recamara grande con espejo en el piso de arriba, estaba fácil de llegar, subias unas escaleras, doblabas por un pasillo por donde se llegaba a los baños mas cercanos de mujeres y ahí estaba la puerta grande de madera.

— Fred y George estaban lanzando luces de colores y en eso, fuera luces, por tercera ocasión. Hermione no se movio de lugar, y cuando las luces volvieron Ginny seguía ahí, así que solo siguieron caminando en la misma dirección, hasta que Luna y Pansy las alcanzaron por que se dirigían al baño de chicas, Hermione entro sola a la habitación donde tenia planeado guardar la capa de invisibilidad de Harry, y entonces las luces de nuevo se fueron, pero pasaron mas de cinco segundos esta vez, ella esperaba que Luna o alguna otra regresará por ella, le aterraba la idea de salir sola y perderse, después de todo la mansión si era una réplica de la Winchester, era inmensa, los gritos se escuchaban por todas partes, al parecer, era parte de la temática de la fiesta, para sembrar el pánico por Halloween, y lo estaban logrando, Hermione comenzaba a sentir miedo, de pronto una media luz se hizo presente en la habitación, la puerta se había entreabierto y una sombra se colaba, con una obscuridad distinta a la que ya se estaban acostumbrando los ojos de Hermione. — ¿Luna? ¿Ginny? ¿Chicas?

— Lo siento. No soy quien esperas.

— Hermione ahogo un grito, la música no sonaba tan fuerte como para no permitirle reconocer esa voz, que lleno todos sus sentidos al instante, sintió como se le debilitaron las piernas, y en la busqueda de un soporte tanteo con su mano alrededor y justo atrás había un sillón así que se sento y no supo que decir, temia que si hablaba, el también reconociera su voz, se sentía mareada y apuesto que la bebida de la barra no era lo suficientemente fuerte para lograr ese efecto. Se escucharon pasos y se fueron haciendo cada vez mas fuerte, con la media luz que entraba atrás de él por la puerta,se iba formando la silueta y esa forma de caminar moviendose tan sigilosa y sensualmente era imposible que no lo reconociera, y de pronto se sintió un peso a su lado, ese alguien se había sentado junto a ella.

— Hola, como te llames.

— Hola, como te llames tú. Así que me vuelvo a encontrar con mi pareja de baile.. ¿Qué haces aquí tan sola? Alguien podría hacerte daño en la oscuridad.

— Esas palabras hicieron que los vellos de Hermione se erizaran, pero no era miedo, definitivamente no era miedo, era algo diferente que no reconocía pero se sentía bien.

— No lo creo..

— Cuanta seguridad..

— Te sorprenderías.

— De cualquier modo, creo que aquí estamos mas seguros, no se que este pasando afuera pero te recomiendo no salir, al menos no hasta que las luces regresen.

— No tenía intención de irme.

— Y de pronto, la canción correcta en el momento correcto, una canción muggle era perfecta, él no debía tener idea de la existencia de esa canción pero ella si, y la adoraba.

Quiero que nunca se acabe este momento

En donde todo es nada sin ti.

Esperaría aquí por siempre solo para ver tu sonrisa.

Por que es cierto, no soy nada sin ti.

— Tal vez fue esa bebida, o el elixir de Pansy que le dieron valor, solo valor por que alcoholizada estaba segura que no estaba. Tal vez las palabras de Luna sobre su seguridad, tal vez la protección de los antifaces ayudo, o tal vez, solo tal vez, la canción y esa sensación que provocaba en ella. Pero lo que a continuacion paso, era algo que deseaba, por que sabia que era él y que era ahora o nunca.

Así que solo se acerco a él y dio un beso tímido, el respondió, pero a los segundos se retiró un poco sin soltarle la cara que había sostenido con sus dos manos al momento del beso.

— ¿Sabes lo que haces?

— Completamente.

— ¿Estas segura?

— Si.

— Y justo en el momento cumbre en que la música sube de intensidad..

Quiero que sepas que a pesar de todo, no te dejaré ir

Estas palabras son mi corazón y mi alma

Sabes que me aferro a este momento

Por que mi corazón sangraría para demostrarte que no me iré.

Ellos se besaban, intenso, como debería ser un beso entre ellos, por que lo que esos dos tenian era pasión pura. Ese beso no tenía ninguna intención de terminar. Y pareciera como si fueran al ritmo de esa canción perfecta. Tanto que en el momento en el que las luces volvieron sin despegarse de su boca ella tomo el bulto junto a ella y los cubrió a ambos con el, así que su beso continuó bajo la capa de invisiblidad.

Hermione estaba fuera de si, no podía parar de besarlo y aunque eran diferentes, podía reconocer esos besos donde fuera, el la acercaba mas a su cuerpo o al menos hacia el intento, se avalanzaba sobre ella en el sofá, o la atraía hacía él, las mascaras hacian que se sintieran mas deshinibidos, por que ¿Cómo podían Draco Malfoy y Hermione Granger besarse de esa forma? Draco se dio cuenta que si alguien entraba a la habitación había una parte de ellos que la capa no cubria totalmente y por mas que s movia para hacerse totalmente invisible bajo la capa, era imposible por la posición en la que se encontraban, así que de pronto timidamente, Hermione se fue sentando y paso una pierna a un costado de Draco, para quedar sentada justo encima de él, mirándolo fijamente a los ojos. Draco no pudo soportarlo mas.

— Debo ver tu rostro.

— ¿Para que? Cenicienta no pierde su zapatilla hasta media noche, por favor regalame un poco mas de tiempo en anónimato.

— Ceni ¿Qué?

— Olvídalo..

— Oye si tú lo dices, me interesa.. ¿Quien es esa que "Se sienta"?

— JA JA JA, No, no, no... Cenicienta, es su nombre. Es un cuento de una chica "Pobre" que consigue ir a un baile real con ayuda de un poco de magia, que le otorga una persona llamada en el cuento como "Hada madrina" quien le proporciona una vestimenta adecuada para ir, pero le advierte que a la media noche volverá a ser ella misma y debe dejar el baile si no quiere que su principe descubra quien realmente es.

— ¿Y la zapatilla que tenía que ver?

— Ah bueno, olvida una zapatilla cuando va corriendo, y el principe la utiliza para encontrarla.

— Jamás escuche de un cuento sobre esa muggle y sobre su hada que hacía magia por ella.

— Es un cuento muggle..

— Debí suponerlo, pero oye querida Cenicienta ¿Acabas de llamarme Principe?

— Solo fue una referencia.

— Ahora te haces la indeferente ante mis encantos, te recuerdo que sigues sentada sobre mi.

— Eso puede cambiar, estoy midiendo tu grado de egolatría.

— Uy, pues entonces vete bajando, no quiero decepcionarte.

— Estoy comoda, gracias.

— Por favor dejame verte. — Susurraba el rubio mientras depositaba tiernos besos en la boca de la castaña y sutilmente iba deshaciendose de su antifaz, la castaña reacciono a tiempo antes de que el antifaz cayera ya completamente desatado por atras de su cabeza.

— Solo si tú me dejas verte a ti también.

— El rubio desamarro su antifaz color plata poco a poco y lo sostuvo ya sin amarrar.

— 1..

— 2..

— 3..

— Y en ese instante alguien grito, mientras se iban de nuevo las luces, y Hermione y Draco ya sin antifaz retomaban su beso, pero en la oscuridad.


— No me explico ¿Donde rayos puede estar Draco?

— ¿Astoria ya viste? La casa es enorme.. Puede estar en cualquier parte, diviertete ¡Por Merlín! Y no me aburras..

— La que se esta aburriendo soy yo y estoy a punto de irme a la cama y alguien debería advertirle a Draco.

— Deberías aprovechar que no esta y que traes un antifaz, para divertirte enserio..

— Millicent, no permito que te expreses así ¿Que insinuas?

— ¡Ay por favor Asty! Ni Draco debe creerte tanto maldito "Buen comportamiento"

— No tengo idea de a que te refieres y ya has tomado demasiado.

— Tal vez, pero tú deberías hacer lo mismo, conmigo no te hagas la santa por que sabemos que de Hogwarts eres tan Mustia como tu apellido te lo permite.

— JA JA JA "Mustia" Es que ni a mi se me ocurrió el termino perfecto para la ardilla disecada esa, y lo peor fue que la vivora enroscada de su amiga se lo dijo.

— Pansy te van a escuchar.

— ¿Y crees que me importa rojita? Además esas dos no escuchan mas de lo que sus cerebros les permiten escuchar y eso es solo lo que les interesa, ni siquiera han de tener conciencia de que existen cinco sentidos y que ellas los tienen todos. ¿Te quieres divertir mas? Yo me estoy divirtiendo muchísimo, aunque algunos mas que yo...

— ¿A que te refieres?

— Ya lo sabrás Ginny, ya lo sabrás.. Ve a buscar a Luna, tengo que supervisar algo.

Desde hacia cuanto la capa había resvalado, ni siquiera lo habían notado.

— Sígueme besando pero no abras los ojos. — Pensaba Hermione. Tenía la impresión de que al abrir los ojos y el descubriera a quien besaba, se asquearía y todo terminaría ahí. Lo que ella no sabía es que él no sabía que hacer, si borraba el anonimato entre ellos, tendría que actuar como si todo eso fuera un error, pero entonces ella huiría, y todo habría sido para nada, pero en lo que pensaba que hacer, como actuar y que pasaría, su mano se deslizaba por su pierna cada vez mas arriba y ella en lugar de poner resistencia, acercaba su cuerpo a él. Después de todo, era solo una chica en una fiesta, una cenicienta a la cual pronto se le acabaría el encanto, siempre tuvo la teoría al leer aquel cuento muggle, que Cenicienta pudo haber hecho mas cosas en ese baile, pero todo fue tan rapido, el tiempo es tan relativo en los cuentos, esto no era un cuento y tenia que disfrutar de lo que estaba sintiendo, aunque mañana sintiera asco, o se arrepintiera, en este momento eso era justo lo que quería y lo estaba gozando, si que lo hacía.

Luces de nuevo y ellos ni siquiera se percataron, ni de eso, ni de las voces que cada vez estaban mas cerca murmurando, hasta que fue un grito ensordecedor, que diciendo algo tan simple, los hizo temblar mas de lo que nunca habían temblado.

— ¿Entonces por aquí esta el baño?

— Si, tal vez aquí... ¿Es Draco Malfoy?

— ¡Siiiii y con Hermione Granger!

Continuará..


Quiero agradecerles a todos primero por la espera, en realidad no me di cuenta de cuanto tiempo paso desde el capítulo anterior hasta ahora, quiero que sepan desde ya que jamás dejaré FURIA Y AMOR, es una historia que debo escribir y que amo con todo mi corazón. Es solo que el capítulo nada mas no me resultaba como yo quería o algo faltaba, lo reescribí un montón de veces y bueno, el resultado no me tiene cien por ciento satisfecha pero si no, así seguiría por muchísimo mas tiempo y pues no. Decidí dividirlo en dos por lo mismo, por que aún no decido como acomodar lo que viene después, así que espero lo hayan disfrutado y espero continuen la lectura junto conmigo.

Dejen un review por aquí, que es lo que me motiva a seguir escribiendo para ustedes.

Saludos especiales a Loly Hedwig, pasense por sus fics: "Salvame de mi misma" y "Perfume" Ambos son buenísimos, este ultimo en colaboración con el GRAN Tony Duran, a quien también le mando un saludo. Mis favoritos definitivo, ella me animo a publicar, ya lo he dicho antes y él es el autor de el primer Dramione que leí.

Y a los fieles que siempre estan al pendiente de esta pequeña bebé que amo y que me animan a seguir plasmando lo que a mi cabezita se le ocurre: Annie, Aby, Alondra, Lalito, Vale.

Y a todos los que lean esto en general, GRACIAS.

xx Kiara.