Muy buenos días gente! Cómo están? Yo personalmente me estoy asando, hace tanto calor que ni puedo pensar -.-

Me disculpo por la tardanza, y quisiera poder decirles cuando es que voy a actualizar, pero desgraciadamente no puedo. Tengo un bloqueo horrible que no me está ayudando en nada.

Pero bueno, ya no los molesto, que lo disfruten!

Advertencias del capítulo: Algo de angst (¿o es drama?), un poco de OOC, probablemente no les va a gustar lo que hacen los personajes en esto, confunde más de lo que aclara, y tengo tanto calor que ni me importa...

Disclaimer: Beyblade no me...ugh...demasiado calor...


Capítulo I: Shock

Tenía que ser honesto, no tenía ni idea de que hacer ahora. No había esperado que esto pasara. Nunca se le cruzó por la cabeza…ni una sola vez.

De acuerdo, esa era una mentira. Había soñado con esto muchas veces.

Claro que, en sus sueños, era un hermoso día afuera y Kai estaba sonriendo cuando le dio la noticia, y después se arrojaba a sus brazos y harían el amor apasionada y desenfrenadamente en medio de…donde sea que estaban en su sueño, no era quisquilloso.

Pero esto

¿Qué debería hacer? ¿Qué tiene que hacer? ¿Qué debería decir? ¡Él nunca fue bueno con las rupturas!

¡Ok, ok, cálmate! Empecemos por partes. Hace frío afuera, déjala entrar.

-Oh, dios…- Tyson dio un paso adelante y tocó la mejilla de Kai, sintiendo lo fría que estaba –Entra, estás helada-

La bicolor sonrió tristemente en forma de agradecimiento y él la hizo pasar, entrando su maleta por ella.

La chica se veía…perdida, por falta de una mejor palabra. Estaba parada ahí, abrazándose a sí misma y mirando al piso, seguramente a punto de echarse a llorar.

Pero Tyson conocía a Kai, y seguramente eso no iba a pasar muy pronto.

-Ven, siéntate- él la agarró del brazo y la guio hasta el sofá –Dios, estás temblando. ¿Qué tenés puesto debajo de eso?- preguntó cuándo ella se sentó, yendo a buscar una de las cobijas extras del armario.

-Solo…una camisa- la voz de la chica era apenas más alta que un susurro y no se estaba moviendo.

Tyson tragó saliva, esto era…horrible no le hacía justicia; y no sabía qué hacer para mejorarlo.

-Ten- dijo cubriendo a Kai con la cobija y caminando alrededor del sofá para arrodillarse en frente de ella.

La bicolor tenía una mirada vacía en sus ojos, mirando a algún punto en el infinito pero sin ver nada en verdad; y le rompía el corazón al peliazul verla así.

-Hey…- la llamó, pero sin resultado -¡Hey!- volvió a llamarla y sujetó sus manos con las suyas, finalmente consiguiendo su atención –Escúchame. Todo saldrá bien-

Tal vez era un poco demasiado optimista decir eso ahora, él ni siquiera sabía que había pasado, ¿pero qué más iba a decir?

-Prometo que todo saldrá bien- Kai lo miró con incredulidad clara en su rostro, y no le gustó –Lo prometo. Te haré un poco de té, te quitarás el frío y…- suspiró, ignorando el dolor que le causaba lo que iba a decir –Arreglaremos esto, lo juro-

Si tenía que ser honesto consigo mismo, él en verdad no quería arreglar la relación entre Kai y Hilary. Pero sobre todo, él no quería que Kai se sintiera así nunca más.

Él quería que ella fuera feliz, y si estar con Hilary la hacía feliz, entonces qué más da.

Kai le regaló una pequeña sonrisa. Seguía siendo una sonrisa triste, pero de un tipo distinto de tristeza. Una esperanzada. Y le sujetó las manos un poco más fuerte.

-Gracias-

/-/-/-/-/-/

-Aquí tienes- dijo pasándole una taza de té a su amiga, quien tomó un largo sorbo de ella ni bien estaba en sus manas.

-Gracias- Kai dijo después de haberse bajado la mitad del contenido de la taza, sujetándola fuertemente entre sus manos para calentarlas.

Tyson se sentó a su lado en el sofá, queriendo abrazarla y tenerla entre sus brazos, pero sin estar seguro de que debería.

La ex beyluchadora no había dicho prácticamente nada desde que entró a la casa, y solo se había movido lo suficiente como para que la cobija la cubriera mejor.

Estaba en un estado catatónico al parecer. Sin pensar, sin sentir, solo…existiendo.

Esto no estaba bien, y él quería que reaccionara, aunque fuera de mala manera.

-Hey…- la llamó, y la otra se sentó un poco más derecha en señal de que lo estaba escuchando –Acerca de lo que dijiste- tragó salía, esta era una pregunta delicada, pero tenía que hacerla, necesitaba saber -¿Qué pasó?-

Al escuchar su pregunta, Kai apoyó la taza en la mesita de té, se sentó derecha y miró al techo pasmada.

-No…tengo idea- respondió, y él sabía que era verdad –Ella solo…- sacudió la cabeza, sin ser capaz de poner en palabras algo a lo que no le encontraba sentido.

Había estado reviviendo lo que pasó en la maña una y otra vez en su cabeza, y seguía sin entender nada.

Ella no era infiel. Nunca había sido infiel. ¡Ni siquiera estaba interesada en otras personas, por el amor de dios!

¿Por qué Hilary creería que ella…?

-No entiendo nada- la chica suspiró abatida y cubrió su rostro con una de sus manos, sentándose en una posición semi-fetal.

Tyson quería decir algo que la hiciera sentir mejor, pero la verdad es que no sabía qué decir.

A través de los años en los que se conocieron, Kai nunca rompió con nadie. ¿Tuvo peleas? Por supuesto, ¿pero terminar? Normalmente ella era quien lo consolaba después de que terminara con una de sus relaciones, a pesar de que nunca se sentía muy cómoda haciéndolo.

Con delicadeza, el peliazul colocó una mano sobre su espalda, tratando de apaciguar su respiración errática.

-Dios, esto es estúpido- la bicolor dijo enderezándose y forzando a su respiración a normalizarse.

-Oh, vamos, no es verdad- el ex campeón mundial dijo de una forma tranquilizadora, esperando que las cosas no llegasen a ese punto –No hay nada de malo en llorar después de lo que pasó-

Al minuto que esas palabras dejaron su boca, Kai volteó a verlo con una mirada furiosa en sus llorosos ojos carmín (que estaban más rojos que de costumbre), y él supo que ya estaba en ese punto.

-Yo NO estoy llorando- claro que no. Ella nunca lloraba. ¿En qué estaba pensando?

Eso fue sarcasmo molesto, por cierto.

Al peliazul no le gustaba la forma que su amiga tenía para "lidiar" con la tristeza, nunca le gustó. Él sabía que tenía que ver con la forma en que fue criada, pero después de todo este tiempo había pensado que ella había dejado todo esas cosas de "llorar es de los débiles" en el pasado.

-Kai- dijo con un tono serio, dispuesto a discutir sobre reprimir emociones y que tan estúpido era eso.

-¿No vas a limpiar la casa?- pero antes de que pudiera decir algo más, la bicolor cambió de tema abruptamente.

Tyson la miró, un poco sorprendido por la interrupción, y vio la ferviente necesidad de distraerse en sus ojos. Ella no estaba lista para hablar de esto, aún no, y lo menos que podía hacer por ella era darle un poco de tiempo para procesar lo que había pasado.

-Estaba por empezar- si él suspiró en frustración, ella no dijo nada –Cuando llegaste-

Kai respiró hondo y asintió con la cabeza, sin querer pensar en esta mañana y el por qué estaba aquí.

Sintió como el nudo en su garganta se apretaba y como su respiración volvía a acelerarse, claras señales de que estaba por llorar, así que se abofeteó ligueramente en la mejilla para mantener las lágrimas a raya.

Tyson odiaba cuando ella hacía eso. Todas esas estúpidas formas que tenía de mantener todo adentro. Ella las había tenido desde antes de que se conocieran, y nunca fue en verdad capas de olvidarlas.

-¿Sigues guardando todo en el mismo lugar?- Kai preguntó, determinada en distraerse y no pensar en cosas ilógicas, sin sentido y que de seguro solo eran una mala broma.

El peliazul frunció el ceño tristemente, viendo las lágrimas en sus ojos y la leve marca roja de su propia mano en su mejilla, y asintió con la cabeza.

No le gustaba lo que su amiga de ojos carmín estaba haciendo, pero tampoco iba a forzarla a llorar cuando ella obviamente no quería.

No por ahora al menos…

/-/-/-/-/-/

¡Qué día!

Hacía un frío inmenso afuera. Había nevado varias veces. Les llevó horas limpiar todo el desastre. La nieve les había hecho imposible que salieran de la casa para ir a despedir a sus amigos al aeropuerto. No había suficiente alcohol para animar las cosas y… ¡Oh, casi se le olvida! Su mejor amiga se estaba muriendo de pena y pretendiendo fervientemente que estaba bien.

Teniendo todo en consideración, fue un estupendo día…

…Eso fue sarcasmo, por si no se habían dado cuenta.

Tyson miró al techo y suspiró cansado. No podía dormir, ni siquiera un poquito.

Todo este lio con Kai lo estaba enloqueciendo, y tenía la insistente sensación al fondo de su mente de que él era de alguna forma responsable de todo.

Kai no había dicho nada sobre el tema una vez se pusieron a limpiar (de hecho, no había hablado mucho), así que en verdad él no sabía por qué Hilary había terminado con ella; pero se sentía culpable de todas formas.

Ugh… ¿Qué había pasado la otra noche? ¿Qué fue lo que hizo exactamente?

Por su vida, no podía acordarse claramente de nada. Tenía vagas imágenes de besar a Kai, pero eran más que nada sensaciones y sentimiento, nada concreto.

¿Tal vez Hilary los vio y por eso decidió terminar con la bicolor?

Eso podía ser, pero…él como que se imaginaba a la castaña más del tipo de "romperle la nariz por besar a su chica" que como alguien que se rindiera.

Una de las buenas cosas que ella tenía era que nunca se daba por vencida sin dar pelea, y esto se veía como una completa rendición.

Así que, o él no estaba viendo las cosas como eran, o había más en esto que lo que sea que Kai y él hicieron la otra noche.

Volvió a suspirar derrotado. No había caso en seguir pensando en esto, no cuando la bicolor negaba que le afectada en cualquier forma.

Necesitaba que Kai hablara, que enfrentara sus emociones, que en verdad las encarara, y que se desahogara. Lo que estaba haciendo no le hacía bien, y ella debería saberlo a estas alturas…

-¿Ty?- un llamado inseguro y el sonido que la puerta de su cuarto hizo al abrirse un poco lo distrajeron de sus pensamientos, y girándose en dirección a dicha puerta se encontró con su inesperada (pero no indeseada) invitada.

Kai llevaba puesta una de sus viejas remeras (pues la maleta con la que había llegado no tenía ningún pijama), y la estiró un poco en un inútil intento de cubrirse mejor (él aún era capaz de ver sus piernas en todo su esplendor), y se notaba indecisa por algo.

-¿Pasa algo?- el peliazul preguntó preocupado, en todo el tiempo que habían vivido juntos, esta era la primera vez que Kai venía a su cuarto por su propia iniciativa (bueno, sin contar aquella vez en que él se cayó de la cama y ella entró para ver si estaba bien).

-No, nada. Es solo que…- Kai suspiró y miro al piso, y Tyson podía jurar que la vio sonrojarse –Creo que me acostumbré a dormir con alguien a mi lado-

Oh…

Así que, consuelo, eso era lo que quería. Sin palabras, sin promesas, solo alguien que la sostuviera en sus brazos cuando el dolor se volvía insoportable.

Y aun así ella era demasiado orgullosa, demasiado terca, demasiado "Kai", como para pedirlo directamente.

Tyson parpadeó confundido. No es como que nunca habían compartido una cama antes (una vez que ella se cansó de echarlo de su cama, él acostumbraba a dormir con ella al menos dos veces a la semana, hasta que ella encontró novia), y él definitivamente quería hacerla sentir mejor, pero…

Esta era la misma mujer que, hace no menos de veinticuatro horas, él había decidido olvidar; y ahí estaba ella, medio desnuda en su puerta, rogándole que la dejara dormir con él.

Si no supiera mejor, diría que este era un regalo del cosmos…

El peliazul suspiró y se hizo a un lado, y Kai rápidamente se metió en la cama con él.

-Gracias- la bicolor dijo ni bien se acomodaron entre las sabanas –Por dejarme quedarme…por esto-

-No es nada- él negó con la cabeza, en verdad no había forma de que le dijera que "no" a este mujer.

Kai lo miró indecisa. Quería decir algo, él podía verlo en sus ojos, pero dudaba en hacerlo, sin estar lista para hablar.

Quizás ni siquiera estaba lista para enfrentar la realidad con la que se iba a encontrar en la mañana, cuando se despierte y se dé cuenta de que todo el día anterior había sucedido y no era solo un mal sueño.

Se contentó con simplemente tomarlo de la mano, sujetándolo como si su vida dependiera de ello.

-Eres un buen amigo- dijo y, con un último apretón, soltó su mano y se dio vuelta para irse a dormir.

Tyson esperó por un tiempo hasta que lo escuchó; el suave "hmm" que señalaba que ella ya se encontraba en los brazos de Morfeo, y suspiró resignado.

Con una libertad que no estaba seguro tener, abrazó a la bicolor por la espalda, atrayendo su cuerpo al suyo, y enterró su rostro en su cabello, respirando el dulce aroma que solo era de Kai.

No, él no era un buen amigo. Al menos él no creía serlo. No cuando esto, este momento justo ahora, lo estaba haciendo tan inmensamente feliz.

Continuará…


¿Y qué les pareció? ¿Está muy OOC o es, de hecho, más IC que antes?

El siguiente capítulo tendrá, espero, tendrá una aparición de Hilary, y tendrá más drama que este (a menos que cambien mis planes).

Así que solo esperen por él! Déjenme un review y díganme que piensan!

Que tengan un buen día y nos vemos! n.n