Hey! Cómo les va?

Acá, escuchando la lluvia caer y disfrutando de mi segundo día con 21 años de edad! WII! El viernes 31 fue mi cumpleaños, y estuve trabajando en este (y otros) capítulos como cierta forma de "auto-regalo".

Desgraciadamente, en mi mismo cumpleaños tuve una entrevista de trabajo y no pude terminar a tiempo, pero igual, aquí lo tienen, capítulo dos!

Que lo disfruten y recen para que me den el empleo!

Advertencias del capítulo: algunas malas palabras, algo de OOC, una menciones de Yuri e insinuaciones a problemas más graves.

Disclaimer: Beyblade no me pertenece o no estaría buscando laburo.


Capítulo II: Esas cosas que odias.

-¡Querida, ya llegué!- Tyson dijo cerrando la puerta.

Hoy había sido un día horrible, y estaba enojado y molesto, así que se sonó un poquito sarcástico, ¿quién iba a culparlo?

-¿Qué te pasó?- la voz de Kai se escuchó desde la cocina, y la parada cerca de la puerta de la cocina mirándolo raro, sosteniendo una taza de té en sus manos y usando una de sus camisas.

-Nada, tuve un día horrible en el trabajo- aclaró tirándose en el sofá. La cálida y dulce sensación que invadió su pecho al verla usando su ropa ayudó un poco a aliviar su molestia, pero decidió ignorarla.

Había pasado poco más de una semana desde Navidad, y para el dos de enero la bicolor se había tomado un poco demasiada liberta para tomar prestadas sus prendas. No es que le molestase, es solo que era un poco raro volver a Kai en ropas masculinas.

-¿Cómo estuvo tu día?- preguntó una vez la chica se sentó a su lado.

-Hn- fue su respuesta, lo que se traducía a "mal", lo que significa que fue igual que ayer y el día anterior…y todos los días desde hace una semana –De hecho, quería pedirte algo-

Ok, esto es nuevo. Desde aquel día, lo único que Kai hacía era sumergirse en el trabajo (su pudiera hacer su trabajo sin tener que levantarse de la cama, él estaba seguro de que lo haría).

-¿Qué necesitas?- el peliazul preguntó estirándose en el sofá, tratando de olvidar lo que había pasado más temprano.

-Se me acabó la ropa limpia…- bueno, dile algo que él no sepa, ambos se encargaban de lavar la ropa –Y necesito juntar algunas cosas de…mi viejo departamento-

¡Oh, así que de ahí venía su mal humor! ¿A quién no le gusta la idea de ver a su ex después de una separación tan difícil?

-Ok…- él no necesitaba que ella le pidiera ayuda, además de que sabía que ella no iba a pedir ayuda directamente –Voy con vos- hubiera aceptado sin importar lo que ella pidiese.

La bicolor apoyó una mano en su hombro tímidamente, apretando un poco en forma de gratitud, y si Tyson se inclinó un poco hacia ella, ella no dijo nada.

-Gracias- una pequeña sonrisa curvó sus labios, y él maldijo el día en que esa sonrisa empezó a alegrar tanto su vida –Apúrate, que salimos en cinco minutos-

¡¿Qué?!

/-/-/-/-/-/

Finalmente el reloj marcó las ocho de la noche y Hilary podía irse a casa.

El trabajo era agotador, pero eso estaba bien con ella. Solo quería irse a casa, recostarse en la cama y no pensar en cosas en las que no quería pensar.

Había empezado a considerar seriamente en deshacerse de todas las cosas que le recordaban a su ex, era simplemente deprimente el regresar a un departamento que parecía oler a la bicolor, sin importar que tanto lo limpiase.

Una parte de ella le decía que no debía hacer eso, que solo iba a empeorar las cosas entre ella y Kai.

Claro, esa misma parte la alentaba a llamar a su exnovia, así que no estaba segura de que debía hacerle caso.

El camino de vuelta a casa era tan aburrido como siempre, lo que era molesto, pues no había nada que la distrajera de esos pensamientos prohibidos.

La castaña había estado tratando tanto en los últimos días de sacar de su cabeza cualquier pensamiento que concerniese a la mujer de ojos carmín, de no recordarla cuando estaba sola en la cama sin poder dormir, en verdad que no quería pensar en ella.

Con suerte, pronto estará en casa y en su cama.

/-/-/-/-/-/

Kai sostenía un portarretratos en sus manos, se suponía que debería estar empacando algunas de sus posesiones para llevar devuelta al dojo, pero se había detenido ni bien vio esa foto.

Esto era ridículo, era solo una foto. Una foto de Hilary y ella en las primeras vacaciones que tomaron juntas, cuando celebraban su cuarto aniversario.

Una imagen no debería afectarla tanto, no cuando la verdadera memoria no estaba guardada ahí.

Pero le estaba afectando demasiado…

-Hey…- la voz a sus espaldas la sobresaltó, no se había dado cuanta cuan se perdió en sus pensamientos -¿Estás bien?- se dio vuelta para ver los preocupados ojos azules de Tyson mirándola.

-Si…- dijo, tratando de sonreír para calmarlo –Estaré bien- pero sabía que no había caso en mentirle.

No estaba bien. Trataba estarlo, pretendía estarlo. Siendo honesta, no estaba segura de que volvería a estar bien.

-Ven aquí- el peliazul apoyó las mochilas que llevaba en el suelo, y extendió los brazos ofreciéndole un abrazo.

Ella regresó el portarretrato devuelta en su lugar, y caminó despacio hacia él. Todavía tenía algunas reservaciones acerca del espacio personal y el contacto físico, pero ser abrazada por su amigo la hacía sentir mucho mejor.

Se quedaron así por un momento, hasta que la bicolor rompió el contacto y dijo que sería mejor que se fueran, Hilary podía llegar en cualquier segundo y ella en verdad no quería encontrársela.

Desgraciadamente, el destino no parecía estar de su lado ese día, pues ni bien abrió la puerta, se encontró cara a cara con su castaña exnovia, las llaves todavía en su mano y sos ojos marrones abiertos tanto como podían.

Se quedaron viéndose a los ojos por un rato, y Kai podía jurar que susurraron el nombre de la otra, pero no estaba segura. Era como se su mente hubiera quedado en blanco al minuto que vio el rostro de la otra mujer.

-¿Qué estás haciendo aquí?- Hilary preguntó ni bien se le pasó un poco el shock, su mirada desviándose un poco de la mujer de ojos carmín hacia la otra persona en la habitación, la ira invadiéndola repentinamente en tanto vio quien era.

-Necesitaba juntar algunas de mis cosas- Kai respondió, frunciendo el entrecejo. El enojo en los ojos de la otra haciendo que ella también se enojara.

-¿Y qué está él haciendo aquí?- la castaña preguntó, frunciendo el ceño y señalando irrespetuosamente hacia el peliazul con un movimiento del mentón.

-Yo…- Tyson abrió la boca para defenderse, pero fue interrumpido antes de que pudiera decir mucho.

-Me está ayudando- la ira en la voz de Kai era fácil de notar, y era solo comparable con la de Hilary.

-Oh, déjame adivinar. Están viviendo juntos otra vez- se suponía que era una pregunta, pero era más una afirmación, y la chica se cruzó de brazos para demostrar lo molesta que estaba.

-¿Qué esperabas? ¡Me echaste a la calle!- la bicolor dijo alzando un poco su voz, aparentemente eso era algo que quería echarle en cara a la otra desde hace algún tiempo.

-¿Así que al minuto que terminando, vuelves arrastrándote con él?- la castaña no levantó su voz, pero estaba furiosa, su mirada clavándose con ira en la otra.

-En verdad no…-

-¡Tú cállate!- el chico quiso intervenir una vez más, queriendo evitar la pelea en la que esta discusión se estaba convirtiendo, pero ni bien escuchó su voz, Hilary le grupo que se callara.

-¡No le digas que se calle!- Ki dijo casi gritando, empujando a Tyson detrás de su espalda, así ella estaba en medio de los otros dos.

-¡Yo puedo decirle lo que se me dé la regalada gana!- el hecho de que ella lo estuviera defendiendo enojaba más a la castaña, recurriendo a insultos para expresar dicho enojo -¡Esta es mi maldita casa! ¡No puedes venir cuando quieras!-

-¡No necesito tu permiso para buscar mis cosas!- la ira estaba empezando a cegarla, pero ella quería que fuese así, no quería ponerse a pensar en las otras emociones que esto le estaba provocando.

-¡Sí que tenes, desgraciada!- esto se estaba poniendo feo, y ambas sentían la necesitad de liberar este odio de alguna forma.

-Ok, chicas, no…- fue pura coincidencia que Tyson eligió ese momento para intervenir, sujetando a cada chica de un hombro para separarlas, y al momento en que su mano toco el hombro de la castaña, esta se desquitó con él.

Una cachetada se escuchó por todo el pasillo, seguida de cerca por una segunda. El silencio se apoderó de la habitación y ambos golpes parecían hacer eco entre las paredes, aunque ellos sabían que eso era poco probable.

Tyson tocó su mejilla golpeada, dolía mucho, pero no era importante ahora. La pálida mano todavía levantada y la marca de dicha mano en una mejilla femenina eran lo que importaba.

Kai se veía tan sorprendida por lo que había hecho como los otros dos, las manos le temblaban y tenía los ojos bien abiertos; parecía no creer que acababa de levantar su mano en contra de la otra mujer.

La fuerza del golpe había hecho que Hilary girara la cabeza hacia la derecha, y era seguro decir que no se había esperado eso. La bicolor nunca la había tocado de una forma agresiva, era como una promesa implícita de que nuca lo iba a hacer.

Pero acababa de hacerlo, y la castaña no podía evitar pensar de que tenía sentido. Kai la había lastimado emocionalmente después de jurar que nunca lo iba a hacer, tenía lógica de que la lastimase físicamente ahora.

-Lárgate- dijo apenas en un susurro y la otra mujer no esperó un segundo para garrar sus valijas y salir por la puerta, sin esperar a ver si su amigo la seguía.

Tyson se quedó mirando a Hilary por un tiempo, sintiendo de que no podía dejar a la chica de esta forma, no cuando ella era la única cosa que podía hacer que Kai volviera a sonreír sinceramente una vez más.

-Hilary…- la llamó, pero ella no parecía escucharlo –Lo lamento- era lo único que se le ocurrió decir.

La castaña aguantó las ganas de reírse y pasó al lado de él para finalmente entrar a su departamento.

-No, no lo lamentas- dijo, aún sin mirarlo –De hecho, te encanta lo que está pasando-

Los ojos marrones de la chica se clavaron en los sujos por un momento, retándole a decir que no era cierto. Y él no iba a decir que lo era, pero tampoco iba a mentir y decir que no lo era, así que solo se marchó.

Hilary cerró la puerta detrás de ella, y se apoyó contra esta, lágrimas cayendo a montones por sus mejillas mientras que el dolor en el lado izquierdo de su rostro hiso que toda idea de poder tener una noche de sueño tranquilo se esfumase.

/-/-/-/-/-/

-¡Kai!- la llamó, corriendo para alcanzarla, pero ella siguió caminando sin siquiera mirar atrás.

Cuando al fin la alcanzó, la sujetó de los hombros para obligarla a que se viera vuelta. La bicolor se veía miserable, perturbada, aturdida y a solo un segundo de echarse a llorar.

-No puedo creer que hice eso- susurró, sus manos temblaban tanto que las mochilas que llevaba se cayeron al piso, sus ojos carmín abiertos de par en par y una solitaria lágrimas se escurrió por su mejilla.

-Yo nunca…no debería…yo- su voz se quebró y todo su cuerpo temblaba como una hoja.

Tyson la calló y la envolvió en un abrazo, los dedos de la chica sujetándose con fuerza de su chaqueta mientras él le acariciaba la espalda para calmarla.

-Está bien- le susurró al oído, el rostro de la bicolor estaba oculto en su hombro, meciéndola un poco de lado a lado, como a cual niño pequeño.

-No, no está bien- Kai negó con la cabeza, el sollozo ocasional que no podía reprimir sacudiéndola hasta los huesos.

Ella nunca quiso golpear a Hilary. No sabía que le había pasado, su mano solo actuó en cuanta propia. Ella nunca había golpeado a una mujer. Ella nunca debía golpear a una mujer.

Simplemente no debía.

El peliazul no dijo nada. Prácticamente todo lo que dijera ahora iba a ser una mentira. Esta separación iba a empeorar antes de que mejorara.

Él solo esperaba que para el final, nunca más tuviera que consolar a una Kai (casi) llorando en medio de una fría calle.

Continuará…


Bueno, este cap. es un poquito fuerte, no? Las cosas se vana poner un poco más feas de ahora en delante.

El arco que empieza en este capítulo (al que voy a llamar "Esas cosas...", ya verán en los títulos) va a tratar un poco más a fondo con cosas que no se vieron en el fic anterior. Específicamente: La forma en que Kai fue criada, su travestismo y su disforia de genero.

Esos eran problemas que no se habían tratado en "Al Fondo del Asunto", por una razón en específico que ya verán más adelante, por lo cual en los próximos (calculo que) tres capítulos voy a profundizar en ellos.

Así, díganme que opinan! Si quieren que les explique mejor algo, mandarme sus ideas o simplemente alentarme para segur escribiendo, dejen un review!

Los reviews me dan más ganas de escribir, en especial ahora que tengo un horrible bloqueo de escritor y todo me cuesta más.

Muchas gracias por leer y nos vemos!