Hola! Les dejo el capitulo y gracias por estar ahí, y dejar un review!! Respecto a los comentarios vertidos por algunos lectores, donde decian que Harry era malo, en verdad, no fue de maloq ue lo hizo… tenía unos celos barbaros de Oliver, y en cuanto al trabajo, solo lo hizo para no separarse de la chica!! Muchas veces se hacen muchas cosas por amor, lo que no supone que sean cosas buenas…
Capitulo 12
Todo solucionado?
Harry tenía miedo de regresar a su casa. Al final del día había agradecido que a ella le diera el ataque en casa de Ron, porque eso lo libraba de un ataque sorpresa, y conociéndola ella era capaz de cualquier cosa. Pensó que ella había regresado a la madriguera, así que hacia allá se fue a buscarla. Aun teniendo que rogarle de rodillas el haría que ella volviera… no podría vivir en esa casa sin su presencia… Con un pequeño plop apareció en la puerta y tocó débilmente. La señora Weasley le abrió la puerta y lo miró sonriendo. Al menos ella no les había contado. Entró rápidamente y miró alrededor de la cocina. Carrie estaba cenando, el señor Weasley le estaba dando una sopa. El levantó la vista y sonrió.
- Harry! Cómo estás muchacho?
- Hola señor Weasley – le tendió la mano- Hola princesa!! – le dio un beso en la frente – Y… Ginny?
- Ella se fue en la tarde – respondió Molly. - Nos pidió que cuidáramos a la niña. Pasó algo Harry?
- Si… ella se enteró de…
- Empezará a trabajar el lunes – corroboró Arthur, él asintió – y supongo que se enteró que tu se lo ocultaste, me equivoco?
- No, no señor… - dijo bajando la vista.
- Por qué lo hiciste? – preguntó Molly. El sintió sus mejillas rojas y calientes, como si toda la sangre del cuerpo se acumulara en su cara. – Arthur lo miró.
- Porque supongo que Harry tomó al pie de la letra mi temor a que ella esté en el cuartel – Harry miró a Arthur y este le guiñó el ojo – me equivoco?
- No, no señor!! – dijo cabizbajo.
- Pero debiste darle la oportunidad para que ella decida, hijo! – dijo Molly.
- Usted no está enojada conmigo señora Weasley?
- Claro que no! Pero Ginny debe estar colérica, mira que hasta se olvido de Carrie…
- Bueno si ella está lista, me la llevo… si voy con la niña no me destripará, al instante. Dejará que al menos la ponga en la cuna – los Weasley rieron. Saludó a los dos, tomó a la niña y salió para desaparecer en el jardín…
Había ido al parque con la niña para tratar de buscar la mejor manera de que ella se quedara. Y no se le había ocurrido nada. Tomaron un helado, y esta vez se cuidó de no darle uno de chocolate… "aunque si le doy un atracón a la niña quizás estando enferma Carrie, ella se ablanda…"
- Da… pa…da – dijo Carrie y él la miró.
- Soy un egoísta! Ginny tiene razón! Yo pensando en enfermarte para beneficiarme! Bueno linda, si tenemos que quedarnos solos… será difícil al principio, pero luego veremos…
Llegó a su casa tarde. Cuando abrió la puerta la sala estaba en penumbras. Encendió la luz y se encaminó hacia el cuarto de Ginny. Carrie se había dormido y no tenía otra opción que llevarla a su cuna. Lo peor de la cuestión era que la cuna estaba en el cuarto de Ginny. Recorrió lentamente el pasillo hasta que llegó a la puerta del cuarto de la pelirroja. Tocó débilmente. Detrás de la puerta se escuchaban ruidos de cajones…. Tocó nuevamente y después de varios segundos ella se asomó a la puerta. Tenía el pelo atado en una coleta. Lo miró fríamente. El tragó saliva y trató de hablar pero la voz lo había abandonado. Carraspeó pero no obtuvo respuesta, no podía hablar.
- Si – dijo – qué quieres?
- Yo… necesito acostar a Carrie… - recién entonces reparó en la niña, entonces abrió la puerta y lo dejó pasar. Harry miró alrededor. Ella estaba haciendo las maletas. Casi tira a la niña de la desazón que esto le causó…
- Si ya terminaste, tengo que hacer…
- Ginny yo tengo que hablar contigo… - ella lo miró – si puedes dejar un momento… esto, te espero en la sala.- se iba.
- Por qué crees que voy a escucharte? – lo desafió ella
- Porque hasta los peores criminales tienen derecho a decir unas ultimas palabras – cerró la puerta.
- Demonios Harry! Por qué tienes que hacerme esto? No te vasto con casi dejarme sin profesión, ahora qué quieres…
Esperó a serenarse un poco, y salió del cuarto. El la estaba esperando sentado con las manos apretadas. Ella trató de mantener la mirada dura, pero sabía que apenas él le mostrara los ojos de perrito abandonado, ella sucumbiría. Porque siempre lo hacía, él la miraba suplicante y ella aceptaba lo que le pedía, así le pidiera que se lanzara de la cascada mas alta y peligrosa. Ella fue a la cocina y tomó un trago de agua. Volvió a la sala y se sentó en el sillón lo más alejada de él posible. El pareció adivinarlo, porque apenas ella se sentó, él se acercó y se sentó en la mesita de café, quedando frente a la pelirroja. La miró. Ella no quería mirarlo. El suspiró y bajó la vista. Ella levantó la mirada.
- Querías hablar – dijo fríamente – ahora te quedas callado?
- No... yo… no sé por donde empezar… - estaba nervioso, Ginny lo supo porque segundos después comenzó a tamborilear los dedos en la mesa.
- Por el principio…
- Bien – carraspeó – yo... tienes razón. Soy un maldito egoísta! Cuando Kinsley me dijo que pensaba llamarte, pensé que se terminaría mi tranquilidad, porque tu ya no cuidarías a Carrie
- Pero…
- Déjame hablar si? – ella cerró la boca – Y lo convencí de que yo te avisaría…
- Pero no lo hiciste… - dijo enojada.
- Fue por lo de Oliver… - mintió.
- Qué tiene que ver Oliver? – dijo arqueando una ceja.
- Tú en esos días estabas entusiasmada, así que no te dije nada. Luego él te dejó y yo me olvidé… - volvió a mentir - Aunque si te lo decía sabía que ibas a dejarnos….- Ahora dijo algo de verdad.
- No lo sabías! Si me lo hubieras planteado lo sabrías, sabrías mi decisión! – dijo señalándolo con el dedo índice.
- Que hubiera sido… - la miró expectante.
- Tu sabes que yo no te dejaría solo! – dijo colorada.
- No lo sé, porque ahora estas enojada conmigo y te vas!
- Pues porque tu no me pediste que me quedara!
- Como iba a pedírtelo, si tu casi me mandas a… - se calló y la miró.
- Pues… - dijo ella.
- Si, pues…- los dos estaban algo nerviosos.- Qué decides? Aun piensas tomar el puesto de auror? – ella lo miró.
- Sabes que me he matado estudiando para serlo… no sería yo si lo rechazo. Además... ya le di mi respuesta a Kinsley.
- Bien, pues entonces… no hay nada más que decir… Espero que te vaya bien… yo… veré como me las apañaré con Carrie. – dijo apagado.
- Harry… - él se levantó y se iba a su cuarto. Cuando escuchó su nombre se frenó, pero no la miró- Quieres que me vaya? De la casa?
- Yo no quisiera, pero es tu decisión la que cuenta.
- Pero yo no pensaba irme! – él se dio vuelta y la miró. Ella estaba sonriendo.
- No? Digo no pensabas dejarnos? – ella negó – Pero estabas haciendo la maleta!! – dijo sin entender.
- Es que… estaba guardando la ropa de la estación – mintió. De verdad estaba haciendo la maleta, por las dudas.
- Acaso recapacitaste y no…
- No, estoy decidida a trabajar Harry – él se puso serio – lo que si estuve pensando en como poder hacer las dos cosas.
- Si claro, de seguro tienes un giratiempo, no? – dijo torciendo los ojos.
- No, pero si los dos nos comprometemos a cuidar a la niña…
- Qué tienes en mente? – se sentó en frente, esperando la propuesta.
- Bueno los dos trabajamos en la misma oficina… Tenemos el mismo horario…
- Y?
- Y, que no tenemos horarios de salida parecidos… lo que supone que el primero que salga, tiene que hacer la cena y cuidar a la niña.
- Si, pero eso no responde a mi interrogante – ella lo miró frunciendo las cejas.- Quién cuidará a Carrie mientras trabajemos?
- Pues si no te diste cuenta, en el ministerio hay una guardería…- sonrió.
- Eh?
- Si, una guardería, un lugar donde cuidan a los hijos de los empleados, menores de dos años. Pensé que lo sabias!
- Si lo hubiera sabido, me hubiera librado de varios problemas – ella se puso seria y le dio un pellizco.
- Pues yo te libré de varios! – dijo ofendida.
- No pelearé contigo! – dijo riendo y sobándose el brazo.
- Qué me dices… - dijo ella.
- Bueno salvando algunos huecos que hay que prever… - mencionó algo escéptico, y acomodándose los anteojos.
- Cómo cuales?
- Como, cuando estemos ambos en misión, quien cuidara a la niña?
- Podemos hablar con Kinsley… y pedirle que cuando uno este en misión, el otro no… - dijo ella.
- Piensas en todo, linda – se puso rojo.
- Bueno – sonrió – no en vano fui la mejor de la clase…
- Yo también!
- No se nota!
- No empieces…
- Tu no comiences! – sonrió.
- Está bien! – bostezó – Yo estoy algo cansado. Mejor vamos a la cama… - y se puso rojo, al parecer esto fue contagioso porque Ginny estaba igual – digo… tu te vas a tu cama, y yo a la mía!
- Claro, que más!!– dijo ella. Y ambos ensayaron una risa nerviosa.
A la que más le costó dejar a la niña en la guardería fue a Ginny, quien hasta estuvo al borde de las lágrimas cuando la bebé lloraba por irse con ella. Harry la arrastraba por los pasillos y la abrazaba, ella se dejaba y juntos partían hacia oficina. Todo el mundo los miraba. Pues todos los días durante las primeras semanas, era el mismo ritual.
El trabajo de Ginny al principio era tedioso, pues tenía que registrar por escrito y archivar todas las misiones que los aurores tenían. Lo bueno era que aprendía mucho de lo que ellos relataban. Por ese entonces la admiración por Harry creció al ciento por ciento, pues el mote de "gran auror" que ella le atribuía sarcásticamente, resultó ser cierto. No había mago tenebroso o cualquiera que quebrantara la ley mágica, que Harry no lo atrapara. Y según los registros, si en su vida sentimental era un completo desastre, como auror, era completamente distinto. Perfeccionista hasta las últimas consecuencias, meticuloso, nunca dejaba nada librado al azar. En su trabajo era una perfecta máquina!
Harry no dejaba de observarla trabajar. Sonreía cuando ella resoplaba detrás de la inmensa pila de archivos y se agarraba la cabeza pensando que si seguía así, todo el mundo se daría cuenta de que se sentía atraído hacia la pelirroja. Y esto lo llevo a cometer una de las peores estupideces de su vida. Si no la peor.
Caminando por los pasillos del ministerio vio acercarse a alguien que no veía desde hace tiempo. Estaba muy bonita. Rubia, alta y de ojos azules se acercaba hacia él… Por un momento pensó en saludarla y que ahí se terminara todo, pero luego decidió que era mejor tenerla otra vez que pensar en Ginny como posible pareja.
- Dichosos los ojos que te ven Potter! – dijo la chica sonriendo coqueta.
- Rachel, cada día más hermosa. Qué te trae por el ministerio, hermosa sanadora?
- Bueno, ya sabes, te extraño – la muchacha se abalanzó y se colgó de su cuello, mientras le daba un apasionado beso. Harry se dejó besar.- Veo que el sentimiento es mutuo.
- Si – solo dijo.
- Tienes algo que hacer? Ahora?
- Yo… no… tenía que buscar a Carrie, pero dejaré que Ginny lo haga…
- Bueno, ella es tu…
- Ya te dije que no es mi sirvienta! Ella es mi amiga. Ahora trabaja aquí, ella es auror.
- Vaya, como que han cambiado varias cosas en tu vida!- Harry pensó que eso no era lo único que había cambiado.
- Bueno, acompáñame voy a avisarle – juntos y abrazados se acercaron hasta el cubículo donde trabajaba Ginny. Ella estaba enfrascada en una investigación, cuando levantó la vista y el mundo se le cayó encima.
- Hola Gin – dijo Harry, con Rachel aun colgada de su cuello.
- Qué haces? – dijo ella, con algo de enfado.
- Yo… recuerdas a Rachel?
- Claro! – dijo, y pensó "aun no saco sus pulgas de mi bata". Sonrió. – Estás muy guapa.
- Como siempre! – "fíjate, se te cayó la modestia" – y tu, como es que estás trabajando… aquí?
- Es que ... bueno, por experiencia lo sabes… si tu pudiste tener una profesión…
- Ginny… - interrumpió Harry – yo, me voy y tengo cosas que hacer…
- Puedo hablar contigo a solas? – dijo seria. El asintió. – nos dejas un momento Rachel? – ella no muy convencida, salió al pasillo. Ginny se levantó como por obra de un resorte.- Qué diablos tienes en la cabeza, que no piensas?
- De qué hablas? – dijo haciéndose el inocente.
- Aunque ahora que lo veo, precisamente no piensas con la cabeza, sino con lo que te cuelga de….
- Ginny, no seas grosera! – dijo rojo – tú… no entiendes.
- Si que entiendo! Entiendo que eres un retardado. Pensé que te habías dado cuenta de que esa insípida no te conviene! Y vuelves con ella? Eres el colmo! – dijo golpeando el escritorio.
- Bueno, me lo dice alguien que…
- No tienes nada que decirme Potter! – bufó – Eres… quieres irte con ella? – El asintió – Bueno, supongo que no puedo hacer nada para hacerte cambiar de opinión… Entonces que la pases bien.
- Adiós – se iba.
- Harry? – él la miró – vuelves con ella? – El asintió. Y arrastrando los pies se marchó – bien – susurró Ginny, y sus ojos se llenaron de lagrimas - entonces tendré que hacer respecto a mi vida.
Harry comenzó un raid de idas y venidas con Rachel, pero oficializando su noviazgo, cosa que no alegró para nada a Ginny. Lo único bueno de esta enmarañada historia, era que Harry no permitía que Rachel le quitara tiempo con su sobrina. Se había encariñado tanto con la bebé, que hasta había contemplado la posibilidad de adoptarla, tal el deseo de su primo.
Ginny por su parte, y Harry encontraba esto muy extraño, dejaba de trabajar temprano y se desaparecía. Desde ese fatídico día en que le anunció su noviazgo con Rachel, ella había cambiado por completo. De seguro, pensaba Harry, Hermione le debe haber llenado la cabeza, porque fue desde esa noche, que Ginny fue a casa de su hermano a cenar, que había tenido ese cambio para con él. Ya no estaba a su disposición, y si él se iba con Rachel, Ginny salía llevando a Carrie con ella.
La pelirroja había cambiado hasta su semblante. Se había decidido por hacer algo al respecto. Sabía que Harry estaría con esa rubia sanadora, y que ella hiciera lo que hiciera no cambiaria la situación. No valía la pena esperarlo. Para qué? Si a la primera pelea, se busca otra… Ella tenía que buscarse su propia felicidad, y vaya que la había encontrado! Lo que nunca pudo imaginar, que la encontraría en la casa de su querido hermano Ron, y que él estaba de acuerdo con eso.
Por supuesto Harry no sabía nada. Aun peleaba contra lo que sentía cada vez que veía a Ginny en la casa, y ella no se interesaba en el como antes. Sus cenas eran solitarias. Ni siquiera Carrie estaba. La pelirroja se la había apropiado. Y lo tenía intrigado su extraño comportamiento. Ella llegaba después de la hora de cenar con una inquietante sonrisa.
Unos dos meses después de entablar la relación con Rachel, Harry se encontraba desayunado en la cocina de su casa, cuando una alegre pelirroja apareció, cargando a la niña y cantando. Harry la miró. Era hermosa a la mañana, y luego sonrió, porque siempre que la miraba, decía lo mismo, pero se lo atribuía a una hora diferente del día.
- Estás contenta hoy! – dijo tratando de sacarle el motivo de su alegría.
- Bueno, Harry, la vida es muy bella, verdad Carrie? – la bebé la besó.
- Pero últimamente estás muy contenta! Se puede saber el por qué?
- Es que acaso tiene que haber un por que? – dijo ella en un tono divertido.
- No, no realmente. – dijo mirándola intrigado.
- Exacto! – y se acercó al joven – el sólo hecho de vivir debe considerarse una alegría, Harry.
- Dímelo si?
- No! – y le tiró con una servilleta…- acaso tu me dices el motivo de tu alegría? – "Tu, y solo tu" pensó Harry mirándola intensamente a los ojos.
- Yo no tengo motivos para estar alegre.
- Rachel no sería uno?
- No… Si, pero solo me alegro que me satisfaga sexualmente – Rió.
- Eres un degenerado!
- Es que acaso no has pensado… – la muchacha roja como un tomate, se tapó los oídos..Harry rió.
- Eres… no quiero hablar de eso…!
- Mírenla!! – dijo burlándose y levantándose de la mesa para hablarle cerca del oído – la gran señorita promesa de los aurores, se ruboriza solo porque alguien menciona la palabra sexo…
- No es eso! – dijo ella mas colorada.
- Lo has hecho? – le preguntó burlonamente.
- NO! Y Definitivamente no es algo que te interese! – Se levantó de golpe y tomando a Carrie, desapareció.
- Si supieras que si…. – se quedó pensando en mil cosas cuando una lechuza rojiza, que conocía perfectamente, se posó en la ventana. Rápidamente abrió y la lechuza estiró la pata para que el sacara el pergamino. Al principio se extrañó de ver el remitente: Hogwarts. Pero luego al mirar el contenido sonrió.
Nota de la autora: Como les dije… sin enredos, no hay historia… y Rachel creara mas que un problema… ya sabrán ustedes por que.
Les pareció soso, banal… medio pavo? Grandioso… bueno… háganmelo saber.
Si, Harry tiene un complejo de tarado total, porque en vez de arreglarla, siempre la embarra mas!! Pero Ginny no se quedo de brazos cruzados esta vez… se consiguió un reemplazo y bien rapidito!! Solo que Harry ni enterado!!
Y si de paso, me instruyen… quiero saber que son o quienes son las marysue… o algo así. En algunos fics las mencionan y no tengo idea que son o que hacen!! Desburrenme!! (Sáquenme de burra!!)
Y de paso… dejen un review!!
Próximo capitulo… un acontecimiento en Hogwarts, que hará que Harry quiera que lo pise un hipogrifo!!
