Gracias por elegir esta historia… ya repuesta un poco de la foto de Harry y la ChangCho, les dejo unos saludos a todos los que me desearon feliz cumpleaños…
A la persona que me pregunto si tenia en mente hacer la continuación, como me lo habían pedido los mas de 460 reviews que tuvo en la otra pagina, les digo que si, hay una secuela, solo que con la muerte de la otra pagina, solo he escrito dos capítulos… algo divertidos. No he podido avanzar porque tengo que terminar primero esta parte, para continuar la otra… Pero n desesperéis…. Ya la verán por aquí un año de estos!! De hecho, como tengo avanzada "Aprendiendo a ser romántico", hoy me pondré a escribir algunas cositas…
Ahora los dejo con el fic, espero que les guste!!
Capitulo 13
Volviendo a Hogwarts
Al principio le sorprendió recibirlo, pero luego sonrió. Si algo venía de Hogwarts, debía ser algo bueno. Y recordó las veces que la lechuza le traía la invitación para unirse a sus compañeros y comenzar el año escolar. Leyó el destinatario.
Señor Harry Potter y Señorita Ginevra Weasley
La cocina,
Nro 65 de Oak Road
Soho
Westminster
Londres
Harry abrió el sobre impaciente y allí se encontró con una invitación doble.
"Estimados Sr. Potter y Srta. Weasley:
Es mi mayor placer invitarlos al baile que se oficiará en el colegio Hogwarts de magia y hechicería con motivo del aniversario de la casa de Griffindor. Como buenos representantes de la casa será un honor contar con su presencia.
Como comprenderá, se nos haría difícil albergar en un fin de semana a todos los estudiantes que habitaron nuestra torre, por lo que el festejo se llevará a cabo, durante todo el mes, teniendo para su generación reservabas las fechas 5 y 6 de julio. Esperamos que acepten. Así mismo se les hace saber que todos los ex-estudiantes, pueden venir acompañados por sus esposas, novias, o parejas.
Si así lo hicieran el tren partirá de la estación 9 ¾ a las 11 hs del viernes 4 de julio.
Atte. Minerva McGonnagal
Directora y ex jefa de la casa Griffindor
Harry estaba contento. Volvería a Hogwarts, y se encontraría con todos sus amigos. Y lo que es mejor, el fin de semana podría jugar al Quiddich. Cerró los ojos, hacía tiempo que no disfrutaba de un partido. Guardó la carta y tomando su capa desapareció.
Llegó cantando al ministerio, cosa rara en él, que nunca le gustó hacerlo. Es mas, de la larga lista que Harry había hecho cuando adolescente, sobre lo que mas odiaba, entre las primeras estaba cantar. Eso y el baile, eran cosas negadas para el joven. Al dar vuelta por el pasillo y llegar a la oficina, saludó al señor Weasley, que tenía su oficina en el mismo piso que los aurores. El señor Weasley tenía el rostro sombrío.
- Buenos días Arthur! – dijo sonriendo, a lo que el señor Weasley apenas abrió la boca para saludarlo.
- Hola Harry.
- Sucede algo?
- Ginny… - dijo casi en un susurro – Esta súper contenta y yo estoy un tanto preocupado…
- Si, yo no sé que es lo que pasa…. También llega a casa muy contenta… usted que cree? – preguntó ingenuamente.
- De qué estás hablando Harry? – dijo Arthur sin entender.
- No sé! De qué está hablando usted? – dijo arqueando una ceja.
- Bueno… - limpió el sudor de su frente con un pañuelo. – acaba de venir y decírmelo. – Suspiró – le dieron una misión…
- QUE? – gritó y el ayudante del señor Weasley, un viejito llamado Perkins, que apenas respiraba, pegó un brinco en la silla y manchó el pergamino en el que escribía con tinta – ES QUE ESTAN LOCOS?
- Silencio Harry!! – dijo el señor Arthur nervioso, mirando para el pasillo.
- Es que están locos? Como pueden darle algo… ella es muy nueva en esto… todavía no tiene experiencia….
- Por eso te lo digo Harry – lo miró – yo quisiera que tu…
- No se preocupe, veré que puedo hacer…
- Trata que no se entere, está muy entusiasmada! – Harry se iba pensando que iba a decirle unas cuantas a Shacklebolt, cuando un huracán pelirrojo lo sorprendió tirándosele encima y abrazándolo. El solo atinó a abrazarla y oler su perfume, con lo cual olvidó todo lo que iba a decirle a su jefe. Es mas ni siquiera se acordaba que hacía parado en ese lugar.
- Harry!! – dijo contenta. El no la soltaba.- Me dieron mi primera misión!!
- Si? Wow!! es genial – seguía abrazándola.
- Si, no es gran cosa, pero ya no tendré que estar detrás del escritorio…
- Bueno – dijo soltándola y yendo a su escritorio – a veces es bueno estar tiempo aquí para saber más.
- Si! Y he aprendido mucho, más de ti claro – se sonrojó. – Pero bueno, yo tengo que hacer muchas cosas… no? – lo miró esperando su aprobación. Harry no pudo soportar aquellos ojos llenos de ansiedad, y sonrió tímidamente.
- Si! – suspiró – felicitaciones!!
- Weasley!! – gritó Shacklebolt – vamos, nos espera la acción!
- Si señor – saltó sobre el escritorio y le dio un beso en la mejilla – deséame suerte Harry!
- Suerte… – dijo medio embobado, y la vio irse a los saltos – Kinsley! – el jefe se dio vuelta y se acercó.
- Qué quieres Potter?
- Cuídala, ella no sabe como es allá afuera… si sucede algo por favor, sabes como avisarme… ella es muy terca a veces, pero por favor…- el viejo lo miró y sonrió.
- Tranquilo, la tendrás sana y salva – se iba – y toda para ti!! – y largó una carcajada, haciendo reír a todos los que se encontraban ahí, y dejándolo rojo de la vergüenza.
La misión fue bastante exitosa, al menos eso pensó Harry que tuvo que soportar que Ginny la contara una y otra vez, cambiando algunas palabras, y agregándole más acción, pero al menos se alegraba de que ella estuviera bien. Y mas se alegró cuando ella llegó a casa junto a él y la bebé. Hacía tiempo que eso no pasaba.
- Entonces el delincuente… pasaba tratando de escapar por entre unas mujeres muggles, y lanzando algunos hechizos, a diestra y siniestra, cuando logré darle con un aturdidor….
- Espera… – dijo ya algo cansado – le diste al delincuente que pasaba, entre dos muggles?
- Si! Y Kinsley me felicitó por la buena puntería!!
- Ya lo creo… - bufó.
- Qué vamos a cenar?
- No sé… llegamos juntos… así que haremos la cena juntos… - dijo Harry dejando a la bebé en el corralito.
- Bien… algo no complicado por favor, quiero darme un baño.
Cenaron unos bocadillos de carne y sopa, y se sentaron en el sofá a tomar un café.
- Olvidé decirte que esta mañana vino una carta de Hogwarts… - dijo Harry.
- Me aceptaron como profesora? – preguntó ella.
- Habías pedido un puesto?
- Si… pero fue hace un año… Yo no tenía nada que hacer…
- Por qué no insististe?
- Quieres que sea profesora? – lo miró arqueando una ceja.
- Mejor eso, a andar corriendo ladrones… - dijo él acomodando las tazas de café en una bandeja.
- Pero me gusta perseguir ladrones! Y además la paga es muy buena! – insistió Ginny.
- Si, entiendo, pero que harás cuando tengas una familia?
- Al paso que voy…
- No digas eso! Ya tendrás tu oportunidad… - dijo mirándola.
- Claro! – le contestó escéptica.
- Y cuando llegue… que harás?
- Veremos cuando llegue… qué decía la carta?
- No era para un empleo. Es el aniversario del nacimiento de Godric Griffindor y por ende, de la creación de la casa Griffindor, y nos invitan un fin de semana. 5 y 6 de julio. Ya hablé con Kinsley, nos da el viernes libre, para que podamos tomar el tren ese día a las 11. La niña se quedará con tu mamá, junto a los salvajes hijos de Hermione y Ron.
- Wow! Una fiesta? – dijo ella asombrada.
- Baile y todo… Ah y hay que ir en parejas… - dijo sonriente.
- No creo que él pueda… - Dijo Ginny casi en un murmullo, pero Harry la escuchó, y sintió como si un enorme palo le pegara en la nuca.
- Quién? – y casi se le cayeron las tazas de tan rápido que se dio vuelta para mirarla.
- No… digo… bueno es que… tu irás con Rachel… supongo – Harry comprendió. El por qué de sus llegadas tarde, de su sonrisa y de su ridícula frase: "La vida es bella". Ginny salía con alguien. Ginny tenía un novio. Y no le había contado nada. El solo pensamiento lo trastornó, y mal.
- Claro, es la mujer que me acompañará. – Ginny lo miró a los ojos – Acaso pensaste que podría ir contigo? Y ensayó una falsa sonrisa – Acaso estás tan desesperada para rogarme que vayamos juntos? – dijo burlón.
- NO – se levantó, disimulando la rabia que tenía por sus palabras – seguro tengo pareja! – Tomó a Carrie – Y estoy absolutamente segura que él aceptará, después de todo… - se calló y decidió irse – buenas noches Harry.- El demasiado molesto, y mucho más celoso, no contestó.
No fue en el expreso Hogwarts como la mayoría de los asistentes. Decidió que lo mejor sería aparecerse en Hogsmeade y de allí tomar un carruaje hacia Hogwarts. Rachel estaba contenta, ella no había estudiado en ese colegio, porque sus padres vivieron un tiempo en España. La escuela española era muy buena, pero no se acercaba a la reputación que tenía el colegio inglés. Ahora tendría la oportunidad de conocerlo. Llegando, Harry tuvo una sensación extraña. El corazón se aceleraba furioso, casi queriendo salir de su pecho. Era evidente que estaba llegando a su hogar… y una sonrisa distinta, le surcó el rostro. Rachel, caminaba con dificultad a causa de los tacones. Cuando llegaron a las puertas principales, les dieron la bienvenida los cerdos alados que todavía se apostaban en las columnas. Tocaron la enorme aldaba y rápidamente la enorme puerta de madera, crujió para darles paso. Y atrás de la puerta se encontraba….
- HAGRID! – gritó Harry y se abalanzó hacia el gran guardabosque.
- Muchacho! – este lo apretó con fuerzas y lo alzó – Estás igual a tu padre! Mírate como has crecido, pequeño desagradecido!! Tu y tus amigos me han abandonado! – las lagrimas de alegría surcaron el adusto rostro del semigigante.
- Lo lamento tanto… yo… tu sabes que tengo una profesión complicada… - dijo Harry, casi con dificultad a causa de la falta de aire, y tratando de que los anteojos no volaran al suelo.
- No te excuses, venga vámonos tengo muchas cosas que contarte y quiero que me cuentes que ha sido de tu vida…
- Está bien – dijo una vez repuesto del sofocón.
- Por qué no has venido en el tren? – preguntó Hagrid, ayudándolo con el bolso.
- Quiero tener el privilegio de elegir la mejor habitación de la torre! – en eso escucharon a alguien carraspear. Recién en ese momento Hagrid reparó en la muchacha rubia.
- Disculpe usted señorita… - dijo respetuosamente.
- Hagrid ella es Rachel – dijo Harry.
- Soy la novia de Harry! – dijo y extendió la mano. Hagrid la saludó y frunció las cejas.
- Pensé que vivías con la hermana de Ron – Harry se puso rojo – Bueno, al menos Molly estaba ilusionada porque tu al fin le hicieras caso a esa pelirroja…
- Yo… si vivo con Ginny! – Hagrid lo miró raro – Pero es muy largo de explicar… así que mientras nos tomamos una taza de té, en tu cabaña hablaremos…
Casi a la hora de la cena, todos los invitados estaban reunidos en el gran comedor. El techo encantado mostraba las estrellas mas titilantes que se podrían haber visto. De las enormes columnas colgaban los estandartes de Hogwarts, su escudo con las imágenes de las cuatro casas. El tejón, el águila, la serpiente y el león, parecían darles a todos la bienvenida. Las mesas como en tiempo de escuela, estaban llenas de gente. Pero esta vez no eran rostros de niños… eran adultos. Casi todos estaban casados o en parejas, y los que no, tenían novia… Harry llegó temprano y se sentó en el lugar de siempre. Rachel, algo molesta por el comentario de Hagrid, se sentó a su lado. Cinco minutos después y luego de saludar a sus compañeros de habitación, Harry sintió que alguien le golpeaba la cabeza, en la parte de la nuca. Se dio vuelta y la larga figura de su amigo Ron Weasley le devolvió una sonrisa. A su lado estaba Hermione, bonita, y muy contenta. A la izquierda de Ron, estaba ella. Más hermosa que nunca.
- No sabíamos si ibas a venir! – lo saludó Ron. SE sentaron frente al joven. Harry seguía mirando a la pelirroja. Sonrió. Ella estaba sola. – como no te vimos en el tren… muero de hambre!
- Ronald! – dijo Hermione y saludó a su amigo – no cambias más!
- Pero si así te enamoraste de mi! – dijo haciéndose el ofendido. – Como viniste Harry?
- Yo decidí aparecerme. Rachel quería venir en el tren, pero yo no tenia ganas de perder el tiempo.
- Hola Rachel – dijo Hermione. Esta saludó con la mano. Fulminaba con la vista a Ginny.
- Si, casi lo perdemos porque Ginny tenía que enviar una lechuza…
- A si? – dijo Harry burlón – Es que acaso tu pareja te plantó?
- No – dijo ella en el mismo tono – lo que sucede es que mi pareja, es una persona muy importante y conocida. Tiene muchas cosas que hacer, no está al vicio – miró a Rachel – Vendrá mañana para el picnic en los terrenos del castillo, y luego para el baile.
- Ah – dijo Harry y sonó como un lamento. DE pronto las charlas cesaron y miraron hacia la mesa de los profesores. Harry sintió nostalgia. Había alguien ahí que faltaba. Albus Dumbledore, su querido profesor. En su lugar una muy mayor Minerva McGonnagal, estaba de pie y se dirigía a los demás.
- Queridos ex alumnos de Hogwarts y sus acompañantes. Es un enorme placer darles la bienvenida una vez más. El colegio se regocija de tenerlos otra vez entre nosotros. Como ustedes saben se cumple un aniversario mas del natalicio de uno de los creadores de la escuela y jefe fundador de nuestra casa. – aplausos – Por lo que en este fin de semana, trataremos de engrandecer la memoria de Godric Griffindor, valiente hasta la medula y justo, noble y generoso con los demás. Como excelentes representantes de nuestra casa, les ruego que disfruten las actividades previstas para este fin de semana, que comenzaran mañana, con un mini torneo de Quiddich – Aquí los aplausos sonaron a rabiar – Si, Si, bien – sonrió la mujer – por la noche, tendrá lugar el baile del reencuentro, y espero que hayan traído sus túnicas de gala…
- Escuchaste Ron? – dijo sonriendo Harry – Espero que hayas traído tu "vieja" túnica de gala!… - Los cuatro rieron, a pesar de las orejas rojas de Ron.
- Como veo, algunos no han perdido el humor… - dijo la directora, mirando a los cuatro que reían sin parar. – Bueno al fin de cuentas eso es lo que esperamos de ustedes, que se diviertan. El domingo, será libre, y habrá un almuerzo de despedida. Gracias por venir… ah y ahora, disfrutemos de un riquísimo banquete – movió la mano y en las mesas aparecieron un sin fin de platos uno mas rico que otro.
- Los elfos esta vez se esmeraron! Mira la cantidad de manjares!! – exclamó Ron y miró a su esposa - Espero amor, que no se te ocurra nombrar a la peddo.- rieron.
- Ronald! Si quieres rememorar viejas épocas… – lo miró severa – cierra la boca!
- UY! – dijo Harry – como no salgan con lo mismo… - sus amigos se sonrojaron – no quiero ser cómplice del crecimiento demográfico de los Weasley!! - rieron
- Agradece que tu no salgas con lo mismo… - dijo Ginny.
- Por qué? Te molestaría? – dijo Harry – Aparte la que se tiene que cuidar eres tu – se puso rojo – digo, si tu novio el fantasmita, viene…
- Por qué le dices fantasmita? – preguntó enojada.
- Porque en una de esas no existe… - Ginny se sonrojó.
- Pero si existe! Y te caerás de espalda cuando… - Una mano calló a Ron.
- RON! – gritó Ginny. Harry se puso blanco. Era verdad. Ella tenía pareja y al parecer todo el mundo lo sabia menos él.- No te atrevas a decirlo!
- No lo haré! – dijo ofendido.
- Yo… ya termine y estoy cansado. Mejor me voy a dormir…. – dijo Harry y se levantó.
- Y dónde se supone que duerma yo? – dijo Rachel que al fin abrió la boca.
- Donde te diga la prefecta perfecta – dijo mirando a Hermione y salió del comedor.
- Y quien es la prefecta perfecta? – dijo la rubia.
- Yo – dijo Hermione – Fred! George, que hacen aquí si ustedes no terminaron la escuela?
- Hola cuñada, grítalo mas fuerte que no te escucharon en Uruguay – Dijo Fred.
- O en la China!! – siguió George – Recibimos la carta y quedamos sorprendidos. Luego dijimos, de seguro necesitan la diversión que nosotros podemos proveer. Al fin y al cabo, nadie pudo reemplazarnos. Armaron el equipo?
- No! – dijo Ginny – maldición, olvide decirla a…
- No hagas enojar a nuestro buscador, hermana! – dijo Fred.
- Qué equipo? – preguntó Rachel. Los gemelos la miraron mal.
- Tenemos que formar un equipo para jugar al Quiddich. Como todos somos de Griffindor, debemos formarlo nosotros mismos. Ron, aunque eres pésimo como guardián, te anotamos en el nuestro.
- Gracias por el voto de confianza! – dijo él con una pata de pollo en la boca.
- Si? Me imagino que ustedes serán los golpeadores! – dijo sonriendo Ginny.
- Aha! – dijeron los dos.
- Los mejores… – dijo Fred.
- Nunca superados… – acotó George.
- Los más ponderados! – dijeron a coro, causando la risa de sus amigos.
- Quienes serán los cazadores? – Preguntó Hermione.
- Te anotamos a ti hermanita, junto con Angelina. Katie está en el equipo de Wood. Nos falta una.. – dijo molesto Fred. Katie, era la novia de Fred, y al parecer le molestaba que su novia lo haya desairado.
- Ey! Conozco una que no se negará – miró alrededor – Demelza!- una muchacha morena giró y sonriendo la saludó con la mano – Ya tienes equipo? – esta negó con la cabeza – te gustaría jugar? – la chica asintió contenta. Ginny le levantó el pulgar – Listo!!
- Bueno solo nos falta el buscador. – dijo Ron.
- Si quieren consigo a Dean Thomas de cazador y yo… - quiso decir Ginny, pero fue interrumpida por un murmullo reprobatorio.
- No, de ninguna manera – dijeron a coro los mellizos – para ese puesto tenemos a nuestro cuñado! – todos rieron.
- Quien es tu cuñado? Preguntó Rachel.
- No se alteren, yo todavía no soy su novia… - dijo la pelirroja, algo sonrojada.
- Ya lo serás!! – dijeron los dos a la vez – Solo falta que Harry…
- Harry? – dijo Ginny – yo no estaba hablando de Harry!
- Nosotros si!
- Idiotas! – dijo mas colorada
- Ginny se refiere a otro pretendiente, que es el mejor… - dijo Ron
- Una palabra mas y serás el alimento del calamar. – le amenazó su hermana.
- Vendrá? Si viene lo pondremos… – dijo George alzando los hombros.
- Harry es mejor que él!! – dijo Ginny roja.
- UYYY! – dijeron todos.
- Pónganlo a Harry!! – dijo Ginny levantándose y cerrando los puños- él es el mejor buscador de Griffindor y él más joven en…
- 114 años!!! – dijeron todos a coro, causando mas risas...
- Bien, entonces – dijo Ginny aún colorada – ya tenemos equipo.
- Y será el que patee mas traseros! – dijeron los mellizos riendo.
- Error – contesto Ginny – Será el que pateará todos los traseros …
- Si! – contestaron todos alzando las copas y brindando por el reencuentro.
Harry se encontraba sentado en su butaca favorita, en la sala común. Trataba de adivinar quien podría ser… quien seria capaz de quitársela. Quien osaría poner los ojos en algo que no le pertenece. De esa manera la sentía. Ginny era de su propiedad. Aunque ella ni siquiera le diera algún indicio de interesarse en él. No importaba. Ella era de él. Y lo que mas le fastidiaba era que el supuesto novio, había tenido el tiempo suficiente para conquistarla. Había contado con que Ginny nunca le comentara nada. "Quizás ella sospechaba algo, por eso no me lo dijo". "diablos! No puedo ser tan evidente!" Se dijo golpeándose la frente. "Y si se lo digo? Si le digo que me gusta? Quizás, logre que lo deje, y de paso….". Unos ojos verdes saltones, como pelotas de tenis lo trajeron a la realidad, bruscamente
- Harry Potter, Señor!! – dijo una voz chirriante y alegre. Harry reparó en el elfo que lo llamaba y cuya reverencia le hacía tocar el suelo con la punta de la nariz - Es un gran honor para Dobby saludarlo nuevamente, señor!!
- Dobby!! – dijo Harry – cómo estás? Veo que te encuentras bien!
- Claro señor! – lo miró – Harry Potter no pierde la costumbre de hablar solo! – dijo tímidamente.
- Escuchaste lo que dije? – el elfo asintió – Lo dije en voz alta? – preguntó rojo.
- No debe preocuparse, Harry Potter… – dijo – Dobby sabe guardar secretos!
- Gracias – Suspiró – y cómo esta Winky?
- Algo mejor… pero aun… - bajó la mirada apenado.
- No deja de tomar cerveza de mantequilla?
- Así es – dijo – Y como está la vida del señor?
- Aquí, ya ves… Tengo una sobrina a cargo! – dijo y la sonrisa apareció en su rostro – es hermosa. Claro que es difícil cuidarla!
- Dobby sabe cuidar niños, señor. Dobby cuido al joven Malfoy… - sus ojos mostraron temor – Aunque Dobby cree que no hizo un buen trabajo… - Harry recordó a su petulante ex compañero de colegio.
- No te culpes por él Dobby – dijo sonriendo – ese era malo de nacimiento.
- Si Harry Potter necesita ayuda, Dobby puede ir a trabajar con Harry Potter.
- De veras? – el elfo asintió. De pronto la sala se llenó de ex alumnos y por el retrato aparecieron sus amigos. Todos se alegraron de ver al elfo.
- Harry! – dijo Ron – pensamos que estabas durmiendo.
- Estoy aquí, conversando con Dobby. Hola Fred, George.
- Potter! – dijeron los mellizos, dándole la mano.
- Te pusimos en nuestro equipo Harry!! – dijo contenta Ginny, él asintió.
- Bien, al fin podré volar… - dijo contento.
- Sabes como se llama el equipo? – pregunto Fred, algo risueño.
- No, si me lo dicen…
- "Skarteam" – todos rieron.
- Muy gracioso!! – dijo tocándose la cicatriz de la frente.
- No nos mates, fue idea de Ginny – Rachel bufó. El miró a la pelirroja y le sonrió. Ella le devolvió una sonrisa seductora. El se quedo mirándola embobado.
- Y bien… Dobby – dijo Hermione – alguna novedad sobre los elfos?
- No empieces Hermi- dijo Ron, torciendo los ojos…
- Pero… - y cuando iba a empezar una discusión, Harry salió del encantamiento.
- Ginny… - ella se sentó a su lado – Dobby me dice que tiene experiencia en cuidar niños…
- De veras? – dijo ella mirando al elfo.
- Así es señorita – dijo reverenciándola.
- Si, y me dijo que si necesitábamos ayuda, él podría.
- Y? – preguntó sin comprender.
- Y, que estuve pensando que con tu trabajo y el mío, no tenemos tiempo de atender la casa. Qué te parece si lo contratamos? – Todos lo miraron. El nunca pedía opinión acerca de su casa, pero ahora parecía que tenía en cuenta la opinión de la menor de los Weasley.
- Yo… me parece bien!! – dijo sonriendo – Qué harías Dobby?
- Yo limpiaría la casa y la cocina es mi especialidad.
- Súper! – dijeron los dos.
- Y cuidaría a la niña! – dijo el elfo, moviendo las orejas.
- Yo pensé, que tu ya no querrías cuidar a la niña, porque según veo tienes novio… así que… cuando yo salgo y tu salgas… - ella se puso roja – Dobby cuidará a la niña sin necesidad de pedírselo a Hermione… después de todo ella empezará a trabajar….
- Ni lo menciones – dijo Ron
- Está bien! Por mi no hay problema – dijo Ginny – cuando comenzaría?-
- Te parece bien el lunes Dobby? Te irías con nosotros en el tren, el domingo…
- Claro señor!!! – dijo chillando de emoción – Dobby ira a preparar sus cosas…
- Te olvidas de algo Harry? – dijo seria Hermione.
- Cuando lleguemos a casa arreglaremos tu salario… – dijo Harry recibiendo la sonrisa de su amiga – pensaste que me olvidaría de eso? Soy el secretario, recuerdalo. – Dobby se marchó y después de él, uno a uno se fueron yendo hacia los dormitorios, dejando la sala vacía. Mañana tendrían muchas alegrías o no...
"La he perdido, la he perdido!!" meditaba Harry recostado en su cama con doseles y cortinas de terciopelo escarlata. "Bueno, al menos te queda Rachel… pero no quiero a Rachel… la quiero a ella! Merlín, como no me di cuenta antes… debí suponer que era algo así lo que ocultaba… si lo hubiera sabido, quizás hubiera podido hacer algo." un ronquido de su amigo lo sacó de sus pensamientos. Tenía que dormir, mañana lo esperaba un partido de Quiddich, pero a pesar que lo intentó, no dejó de pensar un minuto en ella.
- Definitivamente le pasa algo contigo – decía Hermione mientras se cepillaba el cabello sentada en la cama – No puedo dejar de ver la cara de odio que tuvo cuando…
- Hermione, deja de decir bobadas – decía Ginny mientras se arropaba con las sábanas – El tiene a Rachel y yo… estoy pensando seriamente en formalizar…
- No deberías hacerlo si no sientes nada por él… - dijo ella algo molesta.
- Pero yo… él es muy tierno! – dijo mirando a su amiga, y tratando de convencerse.
- Tierno? Que yo recuerde es un bruto de nacimiento! – rieron.
- Si es algo bruto, pero en el fondo es bueno!
- En el fondo de su casa? – volvieron a reír.
- Basta! – dijo Ginny.
- No puedes negarme que te gustó que pidiera tu opinión respecto a contratar a Dobby.
- Bueno…
- Si hasta parecían un matrimonio!!! – suspiró – te juro Ginny que si ustedes no terminan juntos, me como un hipogrifo entero…
- Pues ve encargándolo y averiguando como puedes cocinarlo – apoyó su cabeza en la almohada – pues eso está muy lejano a la realidad, amiga – Cerró los ojos tratando de no ilusionarse. Ya le había pasado antes, y se dio la cara contra un enorme muro. Hermione en cambio, se acostó pensando que no estaba tan errada del todo. El tiempo se encargaría de darle la razón.
Nota de la autora: Si no leyeron el fic, se abren apuestas para saber quien es el pretendiente/novio de Ginny. Aunque si saben entender entrelineas, se darán cuenta de quien es fácilmente. Ah! y me olvidaba: aparece Cho Chang!!
