Hola! gracias a todos por leer mis fics, y muchas gracias por los saludos!
Aquí les va el capitulo!!
Capitulo 14
Quiddich, baile y muchos celos
Casi todos en la torre se levantaron temprano ese sábado, concientes de los acontecimientos que se llevarían a cabo en el colegio. Las expectativas por el mini torneo de Quiddich eran muchas, por lo que Harry y sus amigos, fueron uno de los primeros en llegar al gran salón. Este a diferencia de la noche anterior, tenía los estandartes dorados y escarlatas con la emblemática figura del león de Griffindor. El primero en arrasar con el desayuno fue Ron, llenando su plato de arenques ahumados y huevos. Hermione lo miraba con asco. Ginny estaba algo callada y nerviosa, cosa que notó Harry al saludarla y ella colorada solo hizo una mueca rara con la boca. Rachel, aun pegada al brazo de Harry se sentó a su lado. Los gemelos, después de repartir volantes de promoción de su tienda se unieron al grupo.
- Te lo juro Ron, si no fuera porque se que está en casa de tu madre, me parecería estar viéndolo comer.
- Hermione! – decía moviendo la mandíbula de un lado al otro – qué quieres decir?
- Que comes como un bebé…. Pero como un bebé puerco! – todos reían.
- Pero Gracias a mi tienes a tus hijos… si mal no recuerdo, siempre dices que Sam te recuerda a mi! – dijo tragando con dificultad.
- Y eso es porque hace el mismo escándalo que tu con la comida!
- Hermione – rió Harry – tienes tres… no, cuatro que comen así. Cómo aguantas?
- Es el amor… es la única respuesta que tengo cada vez que los miro comer… el amor hace que los aguante- de pronto, le pegó un golpe en la espalda a Ron. Lo conocía demasiado para saber que su esposo estaba atorado con comida.
- Gracias… yo también te amo – dijo Ron, tratando de besarla con la boca aun llena de arenque.
- No te atrevas! Mi amor no llega a tanto.
- Por qué estás tan callada? – Preguntó Harry mirando a la pelirroja
- Yo… no, solo estoy pensando en el partido…
- Ya Ginny!! – dijo Ron – El ya vendrá, no te preocupes…
- A que hora vendrá? – preguntó Harry – y lo que es mejor… quien será … es la gran incógnita de hoy – rieron.
- Déjate de estupideces… vamos debemos ir al campo. Jugamos primero.
- Sabes las reglas hermanita? – dijeron los gemelos sonriendo burlonamente.
- Qué reglas?
- Si haces el primer tanto… - se acercaron al oído de la pelirroja – tienes que darle un beso a tu buscador, es decir el que está frente a ti ahorita mismo!! – ella los miró con rabia.
- Haré algo mejor… - sonrió – los mandaré al diablo a ustedes dos!! – y se marchó.
- Como que no está de humor! – dijeron los gemelos.
- Está nerviosa…- contestó Ron – Si hoy viene, será como que oficializan la relación – y un ahogo de Harry los hizo dar vuelta la cara para mirarlo. Trataba de pasar el alimento pero tan solo escuchar las palabras de su amigo… Fred le dio tres golpes secos en la espalda y tragó… luego tomó un sorbo de jugo.
- Gracias – dijo carraspeando.
- Apresúrate o la perderás… – le dijo casi en un susurro.
- Yo… tu crees? – dijo él. Fred sonrió burlonamente.
- Así que mis sospechas son ciertas… bien, podemos ayudarte. George!- Su gemelo se acercó – Harry quiere aproximarse a cierta pelirroja conocida nuestra… - George sonrió – Pero "tu sabes quien" se interpone.
- Aha! – dijo George complacido con la noticia – Tácticas de distracción?
- Exacto – y se dieron la mano.
- Escuchen, por ahora solo tenemos que pensar en el partido – señaló Harry – después, tenemos el picnic, quizás allí podría acercarme un poco y tantear el terreno, y luego en el baile…
- Recuerdas esa rubia que tienes al lado? – preguntó George.
- Diablos!!
- No hay problemas – dijo George – yo puedo sacrificarme…
- Deja de decir tonterías! – rió Fred – si te acercas a ella, Angelina te matará. Yo me sacrificaré.
- Qué hay de Katie?
- Doble diablos! – repuso el gemelo.
- Escuchen, ya veré qué hago. Por lo pronto, el partido. – dijo Harry.
Y pareciera que al subir la escoba no hubieran pasado los años. Harry recordó la sensación de volar que tuvo en su primer partido, y lo tonto que se debe haber visto al tragarse la snitch. Pero ya no tenía 11 años. Tenía veinticuatro, a punto de cumplir los veinticinco, y atrapar la pelota alada fue un trámite, en los tres partidos que jugó. En el primer partido todos sus compañeros le gritaron mal, porque no tardó en atrapar la snitch más que quince minutos. En el segundo tardo más, pero para que sus amigos se divirtieran. Se había quedado suspendido a un costado del campo mirando si aparecía su objetivo, y a la vez viendo el desempeño de los demás. Fred y George se la pasaban golpeando las bludgers rabiosamente, cuidando no golpear a nadie de manera efectiva, apenas roces que desviaran la atención de la quaffle o de la snitch. Ron, hacía notar a cada instante la fama de ser el novato del año y un excelente guardián, y eso que en el aro rival estaba…Wood. Este también era bueno, pero no contaba que como cazadora en el equipo contrario estuviera una exnovia. Y para peor, según la sonrisa de Harry una ex novia dolida. Ginny volaba excepcionalmente y jugaba mucho mejor. Tenía una excelente comunicación con Angelina y Demelza, y juntas habían hecho varios tantos. Wood la miraba absorto, con una cara de bobo…
- Da asco la cara de idiota que pone cuando la mira!! – le dijo enojado Harry, a un gemelo cuando este se acercó.
- Pues haz de cuenta que te miras en un espejo – le contestó riendo – tu te ves peor!! – y se iba a las carcajadas a golpear una bludger.
El tercer partido, era la final, y también duró poco. Todos estaban algo cansados y tenían mucha hambre. En realidad el único hambriento era Ron. Una vez que Harry tuviera en sus manos la snitch, aterrizaron y fueron a saludarse enérgicamente. Y dando pasos acelerados se acercó la profesora McGonnagal para felicitarlos y darles unas medallas recordatorias. Estaban contentos, y más cuando una bocina les indicó pasar a los terrenos donde se llevaría a cabo el picnic. Harry y Ron rápidamente coparon su lugar favorito, cerca del lago debajo de la haya, donde siempre se sentaban a elucubrar planes y tratar de resolver misterios, o lo que era mas tedioso para ambos, aguantar los reproches de Hermione para que estudiaran. Las chicas tendieron un mantel y varios platillos entre bocaditos y sándwiches, hasta pasteles de calabaza y carne. Todo acompañado por cervezas de mantequilla y zumo de calabaza. Ginny se alejó y fue a comer con sus amigas de promoción. Al principio Harry se molestó, pero decidió que ella no le arruinaría el día. Después de todo ya tendría tiempo de hacerla caer. La jornada fue amenizada por juegos y música. Cuando ya se encontraban satisfechos…
- Ay Harry – suspiró Ron – extrañaba esto.
- Sé a que te refieres – dijo él mirando hacia la alta torre de astronomía – pero siento que faltara algo…
- O alguien… – dijo Hermione mirándolo. El asintió – no es el mismo Hogwarts sin él.
- Si, tienes toda la razón Hermione – dijo – Y Ginny?
- Eh… yo creo que fue a por alguien… – dijo la castaña.
- Harry, te apetece una partida de ajedrez mágico? – preguntó Ron.
- Si, creo… – dijo, aun mirando con las cejas fruncidas a Hermione – jugamos aquí?
- Yo… – dijo Hermione – tengo un imperioso deseo de ir….
- A la biblioteca! – dijeron sus amigos a coro riéndose de la cara de Hermione.
- Bueno! Es que hay cosas en las que no cambiaré! – chilló cruzando los brazos.
- Y agradecemos eso, amor! – dijo Ron dándole un beso – vamos juntos… pero nos separamos en las escaleras.
- Asegúrense de separarse! – dijo Harry – no vaya ser que otra vez…
- Cállate! – dijeron los dos rojos.
- Yo decía! – dijo sonriendo. Sus amigos se fueron y Harry recién notó a su novia. Mirándola, le sonrió vagamente y luego dirigió su mirada al lago.
- Harry – esta lo interrumpió – mira, te molesta si voy a saludar a unos amigos? Trabajan en San Mungo.
- No, ve si quieres – dijo sin mirarla- Rachel se levantó y se fue. Adivinando que Ron se tardaría más de lo debido, se levantó para ir a la cabaña del guardabosque a charlar con Hagrid. Aun tenía en mente conquistar a Ginny, pero se dio cuenta de que le sería difícil si ella durante su estadía en Hogwarts se desaparecía. Bordeando el lago, vio algo que lo dejó pasmado.
- Harry!! – dijo un joven no muy alto y algo gordo, con cara de bonachón. A su lado una hermosa mujer con una inminente barriga.
- Neville Longbottom? – dijo dudando.
- Si! – este se acercó y le dio un fuerte apretón de manos – Tanto tiempo! Yo… es una alegría volver a verte… le decía a mi esposa…
- Te casaste? – dijo mirando a la mujer.
- Se conocen? – dijo Neville, mirándolos interrogante.
- Harry y yo fuimos novios antes de conocerte. – dijo la mujer.
- Si, pero yo… - Harry no sabía qué decir. Frente a él estaba Cho Chang, su antigua mujer, ahora casada y esperando un hijo. Todo lo contrario a lo que ella quería en la vida.
- Nev, cariño – dijo esta – podrías traerme un jugo de calabaza bien frío? – este asintió dándole un suave beso y partió.- Harry…
- Es que lo veo y no lo creo! Tu y Neville Longbottom? – sonrió – y además… – le señalo la panza.
- Si, las vueltas de la vida – dijo sonriendo.
- Pero tu… tu carrera, tu vida sin complicaciones?
- Eso pasa a un segundo plano cuando tienes alguien que te importe mas, Harry – él la miró – nuestra relación, como te habrías dado cuenta, era vacía, por eso recurríamos a tener carreras exitosas. Para no ver lo horrible de nuestra relación. Tú me engañabas y yo lo sabía. Y al final…
- Tú hiciste lo mismo… - dijo él.
- Pero fue solo al final – se excusó – Neville apareció en mi vida mucho después… y ahora el bebé – sonrió – Entiendo ahora por que no dejaste a tu sobrina.
- Ella es un sol!! – dijo sonriendo – Yo daría mi vida por Carrie.
- Felicidades! – dijo ella. Neville apareció con el zumo de calabaza y la abrazó. Harry sintió una alegría de que al fin Cho encontrara la felicidad. Pero esa alegría se le vino al piso al ver de reojo pasar una cabellera de fuego acompañada de un hombre que la abrazaba cariñosamente. Luego la tomaba de la cintura y la besaba… muy torpemente pero la besaba…y lo que mas odio le dio, fue que ella se dejaba besar… reparó en él. Grande, musculoso, con la nariz torcida y las cejas pobladas, casi juntas, como si siempre estuviera enojado. Y cabello negro…
- No puede ser… No puede ser… No puede ser! – gritó, y los que estaban cerca lo miraron. Rojo se encaminó hacia el castillo. Sabía donde estaba su amigo, y tenía la leve sospecha de que él tenía la culpa, él lo había traído aquí. Así que sin el menor resquemor abrió la puerta del salón de menesteres y cerró los ojos – Será mejor que te vistas Hermione y te vayas, porque tengo que hablar con Ron, AHORA! – Hermione a duras penas se puso la blusa y la túnica y salió colorada. Ron se acomodó como pudo y miró a su amigo.
- Harry – suspiró – espero que sea urgente – Harry se acercó peligrosamente y lo tomó de la camisa.
- Se puede saber por qué no me lo dijiste?
- Qué?
- Krum! Se puede saber por qué no me dijiste que era Krum?
- Lo viste? Vino? - pregunto Ron.
- Que diablos importa ahora, lo que quiero saber es por que diablos no me lo dijiste! Desde cuando salen?
.- Yo… Dos meses…- Harry se sentó abatido.
- Por que no me lo dijiste?
- Acaso te importa?
- Yo… SI! ME GUSTA TU HERMANA! SATISFECHO? – Ron sonrió –
- Era lo que quería escuchar!
- De qué vale ahora? Cómo lo conoció?
- En casa… veras – carraspeó – Krum volvió decidido a conquistar a Hermione…
- EH? – dijo mas furioso – POR QUE SE TE OCURREN ESAS ESTUPIDAS IDEAS!! QUITARTE A HERMIONE? NADIE PODRIA QUITARTELA!!
- Si, pero bueno, vino a cenar a casa y por la dudas… yo invité a Ginny.
- Tu le ofreciste, indirectamente a tu hermana? – lo miró con odio – Tu… eres un desgraciado!
- Yo no sabia que te gustaba! – dijo Ron defendiéndose.
- Si, lo sabias…
- Como podría saberlo? Eres un maestro ocultando secretos.
- Deberías haberte dado cuenta!
- Cómo?
- Como? Acaso no te diste cuenta de todo lo que tuve que hacer para separarla de Wood?
- Tu? – preguntó incrédulo.
- Claro, o por que crees que me iba a dormir al Caldero Chorreante? Para que ella cuidara a Carrie y no saliera con él!
- Uy!!, si que te dio duro! – dijo palmeandolo.
- Me gusta mucho… y yo… quiero…
- Ten cuidado con lo que piensas! Es mi hermana…
- Ayúdame!
- A pesar que quisiera… creo que a ella le gusta Krum.
- Gracias por darme esperanzas- se levantó.
- Harry…
- Creo que no me quedaré al baile. - salió del lugar cabizbajo.
Ron le había contado a Hermione la confesión de Harry. Ella no se sorprendió de escuchar las palabras de su esposo. Al fin de cuentas era lo que siempre quería. En principio pensó decirle a Ginny lo que Ron le dijo. Pero luego se dio cuenta que hacerlo, sería romper la confianza que Harry tenía en su esposo. Y ella no era quien para hacerlo.
Ginny y ella se encontraban preparándose para el baile. Ginny estaba algo entusiasmada. La presencia de Krum la alegraba un poco pero, estaba convencida de que él no era lo que ella necesitaba. Víktor era un bruto consumado. Cada vez que la abrazaba la apretaba, supuso ella, como si se aferrara a una escoba. A veces, sin querer le dejaba colorado el brazo. Y ni hablar cuando le daba una palmada en la espalda. En una ocasión casi le hace escupir los pulmones. Y cuando la besaba… Ginny estaba segura que si dejaba que él metiera su lengua en su boca, le sacaría mínimo dos dientes. A pesar de estos inconvenientes, ella quería que esto funcionara, y cuando él le pidiera ser su novia, ella lo aceptaría. "No puedo esperar a que Harry se fije en mi" Tengo que pensar en mi futuro".
Cuando estuvo lista, esperó a Hermione. Su cuñada estaba radiante. Ella no había podido tener un baile de egresados, porque ella y Ron, decidieron tener un festejo más "íntimo", que luego tuvo como corolario, su temprano matrimonio y maternidad. La muchacha había peinado prolijamente su cabello, gracias a la poción alisadora, y se había puesto un hermoso vestido color champagne, con falda irregular hasta los tobillos. Como acostumbraba siempre cuando salía con su esposo, los zapatos debían tener tacón alto.
- Te tiraste el ropero encima! – dijo sonriendo Ginny – Mi hermano aullará cuando te vea!
- Gracias – dijo y se sonrojó – tu tampoco estás mal – Ginny tenía el cabello atado en un trabajado torzado, y llevaba puesto un vestido color negro, largo hasta la rodilla y marcaba su cintura con una faja en plata, al igual que sus sandalias de tacón. El maquillaje era natural –
- Después de todo, tengo que lograr que cierto buscador se me declare! – rió.
- A cuál buscador te refieres? – rió Hermione. Ginny abrió los ojos.
- Al único que pretende hacerlo! Víktor! – salió del cuarto sin escuchar murmurar a su cuñada.
- Ay Ginny, si supieras!
Llegaron a la sala común. Allí los esperaban sus parejas. Harry, que había decidido quedarse, también estaba junto a Rachel. Cuando la vio bajar por las escaleras, se quedó mirándola un instante, y luego sin decir nada, salió por el retrato arrastrando a su novia. Los demás tomaron a sus parejas y salieron lentamente hacia el lugar donde se llevaría en baile.
El gran salón estaba adornado para la ocasión. Grandes guirnaldas hechas con globos en dorado y escarlata adornaban las columnas. Las grandes mesas habían desaparecido. En su lugar habían dispuesto mesas redondas en un sector del salón. Adelante, donde estaban la mesa de los profesores, ahora habían puesto una gran tarima donde una orquesta haría las delicias de los primeros osados en bailar. Y en el centro, la pista de baile.
Cuando Ginny entró junto a Krum, vio que todo el mundo se daba vuelta para mirarlos. Ella sonreía y saludaba a todos. En cierta oportunidad, miró hacia el sector de las mesas, y lo vio. El se había sentado en una, donde estaba Neville, junto a una mujer de cabello negro que no supo quien era porque estaba de espaldas, Seamus y su novia Parvati, su exnovio Dean Thomas con Demelza Robbins, y Colin Creevey con una chica que no conocía. En esa mesa no había mas lugar, por lo que mirando a Hermione y sin saber que hacer, fueron a sentarse a una más alejada que la de Harry.
La cena fue de lo más espectacular, según comentarios de Ron y Víktor. Ginny conversaba poco con su pretendiente. Primero porque él no hablaba mucho segundo, porque con el único varón que podría hablar de algo, no estaba en la mesa. Miró hacia el sector. El estaba aburrido. Su codo se posaba en la mesa y le sostenía la cara. En cierto momento miró hacia donde estaba Ginny y sus miradas se cruzaron. Ella le sonrió, pero él dio vuelta la cara. Miró a Hermione para tener una leve idea del porque de su comportamiento, pero esta, se encogió de hombros y siguió hablando con sus amigos.
El estaba pasmado y celoso. La había visto bajar y había estado a punto de correr y abrazarla para no soltarla más. Había tenido la intención de secuestrarla en algún salón vacío, para decirle que ella le gustaba. Que quería tener algo con ella… pero ella se había pegado al brazo de King Kong Krum y se había marchado. "Un momento, yo me fui, y no hice nada… Harry Potter no puedes… eres un Griffindor!! valor, valor" Respiró hondo y se levantó, decidido a buscarla.
- Señor Potter! – dijo una voz que le cortó la inspiración.
- Profesora McGonnagal! – dijo serio –
- Escucha, se que no te lo dije, pero como campeón del torneo de los tres magos…- Harry torció los ojos.
- Todavía siguen con lo mismo?
- Señor Potter para usted es algo superfluo, pero para nosotros ha sido un gran honor tener al campeón, al último campeón del torneo en nuestra casa!!-dijo frunciendo los labios denotando enojo.
- Lo siento…- dijo casi en un susurro. La profesora McGonnagal siempre tenía el poder de hacerlo sentir como un niño de doce años.
- Lo que he venido a decirle, es que usted, junto a los premios anuales de las generaciones asistentes, deberán abrir el baile.
- No!! Otra vez?
- SI!! OTRA VEZ! – dijo enojada – Así que busque a su pareja, y cuando lo llame tenga la amabilidad de llegarse a la pista y mover un poco esos pies!
- Si no me queda otra… – dijo bufando – Pero espere! Yo voy a buscarme una premio anual!
- Apresúrese – dijo frunciendo las cejas y acomodándole el cuello del saco – los únicos premios anuales mujeres que hay son Hermione Granger, que está casada con el señor Weasley y…
- Ginny!! – dijo sonriendo.
- Así es, la señorita Weasley – la profesora se marchó. El regresó a su mesa y se acercó a Rachel.
- Escucha, debo bailar con un premio anual. Enseguida vuelvo – y la dejó con la palabra en la boca. Se acercó junto a sus amigos – buenas noches!
- Hola perdido!! – dijo Ron, bebiendo vino de sauco. Hermione sonrió. Ginny miró para otro lado.
- Si, bueno… estás muy bonita Hermione!!
- Gracias.
- Harrry Potter – dijo la voz gruesa y torpe de Krum.
- Hola Vicky! – dijo burlón. Ginny lo miró con rabia.
- Hasta que te dignas en hablar! – lo miro.
- Lo siento… estás muy bonita esta noche – ella se ruborizó – aunque debo decir realmente, que esta noche estás mas bonita que lo usual – ella lo miró y el le guiñó un ojo.
- Que te pasa? – le dijo.
- Nada! –sonrió. Sabia que la había puesto nerviosa – Lo siento Vicky pero me imagino que decirle la verdad a esta belleza no debe molestarte!
- Yo…
- Bailas muñeca? – le tendió la mano. Ginny miró a Hermione que sonreía y a su Hermano que bebió otro trago de vino y a Krum que sus cejas estaban hechas una, de tan juntas que las tenía.
- Por que tendría que hacerlo? – dijo ella arqueando las cejas.
- Pues porque te lo estoy pidiendo como un favor – le besó la mano. Ginny sintió recorrer una electricidad a través de sus dedos que le recorrió por el brazo y le hizo erizar los pelos de la nuca – Veras… la profesora McGonnagal sigue con el rollo del campeón del torneo de los tres magos y se le ha dado la locura de que inicie el baile, junto a los premios anuales.
- Y?
- Y que como tu eres premio anual de tu generación… pensé que podíamos matar dos pájaros de un tiro…- La miró, ella pareció pensarlo y sin preguntarle a Víktor…
- En ese caso – se levantó – vamos, me muero por bailar!! – El le corrió la silla y la tomó de la mano, saliendo hacia la pista. Se dio vuelta – Ron – su hermano la miró – deja de beber, por si no te diste cuenta…
- Hermione es premio anual de la nuestra – sonrió Harry al decir estas palabras. Hermione se levantó y jaló a su marido.
- Y te prohíbo que hagas el baile del robot! – el pelirrojo solo bajó la cabeza y la siguió.
- Bueno amigos- la voz entusiasta de la profesora McGonnagal se escuchaba por todo el salón - ya que habéis saciado vuestro apetito, se dará comienzo al baile del reencuentro… como es una costumbre los que abrirán el baile serán los premios anuales… en este caso la señora Hermione Granger, la señorita Ginevra Weasley, el señor Percival Weasley, - Harry trató de verlo. Allí estaba el estirado mas grande de todos lo tiempos según Harry. Miró a Ginny y luego a Ron. Ellos como si nada- El señor Garret Norton, - Harry vio al joven de cabello rizado, algo estirado al igual que Percy, de la mano de una joven de cabello rubio - y como único y último campeón del torneo de los tres magos, el señor Harry Potter.
- Sabías que vendría Percy? – Preguntó Harry, para tratar de romper el silencio entre ambos.
- No, no sé porqué lo invitaron… después de lo que dijo de Dumbledore… - Harry notó la mueca de fastidio de su acompañante por lo que decidió cambiar de tema.
- Se me hace que eso de la costumbre de abrir el baile, lo acaba inventar. – suspiró Harry – sabe que odio bailar!!
- Recuerdas como hacerlo, verdad Potter? – dijo ella burlona.
- No – dijo tranquilo.
- Pero…
- Me enseñas?
- Eres el colmo!!
- Pero soy simpático! – ella sonrió – eso debe ayudarme!! - Puso su mano derecha sobre la cintura de la pelirroja y con la otra tomó delicadamente la de la chica. Ginny tuvo la mala idea de compararlo con Krum. "Vaya si hubiera sido Víktor me hubiera roto los huesos de la mano". La música comenzó a sonar y ellos comenzaron a deslizarse suavemente por la pista. Al parecer Harry recordaba lo que era bailar, porque en todo momento estuvo a cargo de la situación. El la guiaba y ella se dejaba llevar. No miraba los pies, la miraba a los ojos. La fulminaba con sus ojos verdes. Ella no podía apartar su vista de ellos.
- Harry…
- Estas mareada? Doy demasiadas vueltas? – "la verdad que si" pensó él "Déjate de perder el tiempo y hazlo".
- No, es solo que nunca te había visto bailar!
- Si que lo has hecho. La diferencia es que nunca lo hemos hecho juntos… digo bailar – Se acercó a su cuerpo. Ella tembló. Estuvieron bailando mucho, tanto que no se dieron cuenta que la pista lentamente se poblaba de bailarines. Sólo se dieron cuenta y volvieron al salón cuando un Víktor Krum bruscamente le tocó el hombro. El se separó como para matarlo.
- Víktor – dijo ella perturbada.
- Qué quieres? – dijo Harry malhumorado.
- Vengo a bailar con mi novia – Ginny abrió los ojos y la boca y lo miró sin saber que decir…
- Es verdad, es tu novio? – ella no contestó. El se separó y le soltó la mano. Ginny sintió una sensación de vacío. Krum la tomó de la mano. Ya estaban bailando… él cabizbajo se marchó.
- Harry – Fred lo llamó – qué pasa hermano?
- Nada – dijo triste… - yo… me voy a dormir.
- A dormir? – dijo George – estás loco!
- Yo… no tengo ganas de estar en la fiesta…
- Anímate – dijeron los dos – tenemos algo que te animará.
- Si, que es? Alguna poción de la euforia? Porque Creeme es lo único que haría que yo estuviera de ánimo – miró hacia donde ella estaba bailando con el rinoceronte Krum. Fred le dio un trago de Whisky de fuego, potenciado. Harry lo bebió de golpe y sintió arder desde la garganta hasta el estomago. Luego se dio vuelta para salir del salón, y la mano de uno de los gemelos se lo impidió.
- Ey! eres Harry Potter! – dijo Fred adivinando lo que le pasaba – pudiste con Vo.. Voldemort salvando la piedra filosofal…
- Y tenías once! – siguió George.
- Salvaste a esa desagradecida de Ginny de morir en la cámara de los secretos y peleaste con un basilisco…
- Contando solo con doce años…
- Basta…
- Te enfrentaste a dragones y sirenas, fuiste testigo del ascenso de Voldemort…
- Con catorce!
- Y …
- Cual es el punto? – dijo Harry, ya cansado – perdónenme, pero se la historia de mi vida…
- Lo que tratamos de hacerte ver…- dijo dándole otro trago que Harry bebió presuroso - es que eres demasiado valiente para dejarte vencer por un tonto sin cerebro como ese orangután de Krum…
- Piensa en Ginny… – dijo Fred.
- Que quieres que piense? – dijo molesto. Al parecer el alcohol se le estaba subiendo a la cabeza.
- Te engañó!! – dijeron los mellizos.
- Si? – él los miro – Si! Me engañó, me oculto su relación! – farfulló colérico.
- Es de lo peor… - dijeron ocultando una mueca burlona – mira que hacerte eso a ti!!
- A mi! Que le di trabajo cuando estaba por el piso! – dijo ya no ocultando su rabia.
- Mírala, disfrutando de los besos de ese pulpo, y te acuerdas de las escenas que te mandaba cuando venías tarde?
- SI! – dijo ya fúrico – y ahora…
- Qué hipócrita! – dijeron los dos – es hora que le digas unas cuantas verdades!
- Si! – dijo y se levantó hacia la pista de baile. – Pero antes debo arreglar algo en mi vida! – Se acercó a la mesa donde estaba Rachel, su novia y la miró – Rachel debo hablar contigo – los gemelos lo habían seguido, y miraban divertidos la escena. Al parecer Harry estaba algo rojo producto del alcohol que tenía en el cuerpo, pero no estaba borracho.
- Si cariño! - dijo la rubia alegremente.
- No me dirás cariño, cuando te diga lo que tengo que decirte. – Ella se puso seria y lo miró – Para hacerla corta… - respiro profundamente – Rachel, lo nuestro aquí se termina.
- Que? – dijo ella y los gemelos sonrieron.
- Si, mira no voy a gastar el poco tiempo que tengo en explicarte. Tu eres linda pero no eres lo que yo necesito en mi vida – le dio la mano – Adiós – ya se iba cuando la mujer lo tomó del brazo.
- Y te vas así, sólo un adiós?
- Agradece que me despedí de ti. A las demás ni las saludo – se fue dejándola ahí parada. – Ahora debo arreglar las cuentas contigo pelirroja. – Lo escucharon los gemelos murmurar.
- Creo que exageramos hermano – dijo Fred.
- Creo que si- asintió George – Vamos a bailar. No quiero resbalar en la sangre de Harry cuando Ginny lo mate. – Rieron. Harry iba ciego a enfrentarse a Ginny. Ella le había deliberadamente ocultado su relación. No se lo perdonaría. Estaba a punto de llegar, ella estaba luchando por respirar. Krum la había apretado de tal forma que ella ya se estaba desvaneciendo…
- WEASLEY! – gritó Harry. Ella aprovechó esto para zafar de su compañero de baile – QUIERO HABLAR CONTIGO AHORA!
- Qué te sucede Harry? – dijo mirándolo sorprendida.
- NO ME VENGAS CON ESA VOCECITA! QUIERO HABLAR CONTIGO AHORA. SALES POR LAS BUENAS O TE ARRASTRO!
- Ahorrra… qué te sucede a ti, Potter? – tronó la voz de Krum.
- Nadie te dio vela en este entierro Krum. Estoy hablando con mi niñera!
- Vicky querido!! – dijeron los mellizos que se acercaban presurosos.- Ven con nosotros – dijo Fred.
- Te tenemos una propuesta que no puedes despreciar! – siguió George.
- Perrro yo estoy ocupado ahorrra!!! – dijo. Los mellizos lo tomaron por los hombros y lo llevaban casi a la fuerza.
- Descuida hombre, solo serán algunos minutos… mi hermana te esperará… - se perdieron entre los bailarines.
- Y bien? Vas por las buenas o te arrastro? – bufó Harry – ya te dije que tengo que hablar contigo y lo haré… quieras o no!
- Harry baja la voz! – dijo ella.- Iré contigo pero no te alteres…- Ella salió del salón y Harry salió detrás de ella, echando chispas por los ojos. Las cosas no serían como él las planeó, pero al menos le quedaría el consuelo de gritarle a la pelirroja unas cuantas verdades.
Nota de la autora: bien… eso es todo por ahora… Espero que realmente dejen reviews y me comenten que les pareció este capitulo.
Próximo capitulo…. No me acuerdo que pasará, así que solo esperen a leerlo!! (En realidad si me acuerdo pero no les dire nada porque soy mala!!)
Saludos Silvia
