Capitulo 15

Te amo Harry… ah bueno…

- Me vas a decir qué es lo que te ocurre? – él no hablaba – Harry! Dime a donde vamos o aquí me planto! – se paró en medio del pasillo.

- Sígueme! – dijo serio. Apresuró la marcha, buscando un salón vacío. Estaba demasiado enojado y dolido. El salón de menesteres, era el indicado para soltarle la cantaleta que le tenía preparada, pero estaba en el séptimo piso y no tenía ganas de caminar. De pronto vio que en la misma planta baja estaba entreabierta la puerta del salón Nro 11. Se paró en seco, y ella casi lo atropelló. Lo miró, sus ojos estaban faltos de expresión. – Entra!

- Aquí? – dijo ella extrañada- Pero Harry…

- Entra! – ella rápidamente entró, y él lo hizo detrás, cerrando la puerta de golpe. El salón era la réplica de un claro del bosque prohibido, con hierba en el suelo, y el cielo nocturno estrellado. Ginny lo recordaba. Había estado allí cuando la profesora Umbridge había corrido a la profesora de Adivinación, y Dumbledore contratara al centauro Firenze.

- Harry, podemos estar aquí? Es que no molestamos al profesor Firenze?

- Lo que tengo que decirte es muy corto, no te preocupes por Firenze! – ella lo miró.

- Bueno empieza… - dijo impaciente – Víktor me….

- Víktor, Víktor! – dijo él sarcásticamente – eres una hipócrita y una mentirosa!

- Que bicho te picó Potter?

- Que bicho me picó? – dijo riendo – eres el colmo! Vuelvo a repetírtelo… eres una hipócrita!

- A si? Y por qué crees que lo soy?

- Cuando se suponía que ibas a decirme lo de Krum?

- Yo… no… - ella estaba colorada.

- O acaso ibas a esperar, así me lo decías y de paso me invitabas a tu boda?

- De qué estas hablando? Estás delirando! – dijo ella comenzando a enojarse.

- Ahora yo divago? Acaso no me lo ocultaste?

- Pero eso no significa que sea mentirosa e hipócrita!

- Tu eres una hipócrita! Miles de veces me hacías un escándalo por mis salidas…

- Crees que puedes compararte conmigo? Eres un cínico!

- Qué mas voy a ser para ti, Ginevra?

- Disculpen… - dijo una voz ajena a la discusión. Ellos no notaron la intromisión.

- Crees que puedo encontrar palabras en algún diccionario mágico o muggle, para decirte que clase de persona eres? no existe tal diccionario! Eres de lo peor! – dijo ella.

- Así que soy de lo peor? Pero por lo menos no me hago la santurrona y oculto cosas!

- Crees que soy una santurrona? – dijo ella roja – al menos no me ando pavoneando con las idiotas descerebradas que te revuelcas, como tu mi amigo! Y crees que eso te hace macho? – rió burlonamente.

- DISCULPEN! – y escucharon detrás de un árbol un ruido de cascos. Se dieron vuelta y vieron a Firenze que se acercaba a ellos sonriendo.

- Profesor…- dijo Ginny colorada.

- Estamos hablando! – dijo Harry molesto.

- No seas grosero! – dijo ella.

- No se preocupen – dijo el centauro – si necesitan seguir esta "amena" conversación, los dejo. Tengo reunión con la manada.

- Si? Se puede saber de qué? – Dijo Ginny, tratando de zafar de la pelea, y haciendo que Harry pusiera los ojos en blanco.

- Bueno, al parecer ellos están tratando de aceptar mi regreso al bosque. Verás, cuando yo decidí aceptar el puesto de profesor…

- Si, si, ya lo sabemos… - dijo Harry impaciente - creo que se te hace tarde para la reunión –. Firenze lo miro y sonrió.

- Las estrellas están claras hoy, Harry Potter – él lo miro – solo debes ver la claridad del camino a seguir… y todo lo que deseas se hará realidad. – él torció los ojos. "Ya estoy yo para tontos acertijos!"

- Si, bueno, adiós Firenze…

- Perdónelo usted Firenze – dijo Ginny – Parece que con el tiempo se le olvidaron los modales!

- Y a ti se te olvidaron decirle las cosas a tus amigos!!

- No empieces! Después de todo, tú me ocultaste cuando salías con Cho!!

- Eso fue hace siglos!

- Apuesto a que si la ves….

- Ella está aquí, sabes? – ella lo miró – hablé con ella en el picnic.

- Acaso te pidió ir a algún sitio al que la llevabas en épocas de escuela? – dijo ella con los ojos vidriosos.

- Eres una tonta! – dijo él. Firenze ni se molestó en saludarlos, salió y cerró la puerta. Ellos ni se percataron de que se había ido. – Para tu información, Cho está casada con Neville Longbottom y esta por tener un bebé!

- Vaya!! se ve que los idiotas salieron en tu generación.

- Qué quieres decir?

- Olvídalo! – chasqueó la lengua – es todo lo que tenías para decirme?

- Si – se iba. Ella lo tomó del brazo y lo hizo dar vuelta bruscamente – Ey! suelta quieres?

- Bien, ahora me toca a mí decirte unas cuantas…

- Qué podrías decirme que ya no me dijiste? Veamos – se tomó los dedos como contando – Me dijiste, cínico, hipócrita, mentiroso, fiestero…

- Eso te pinta de cuerpo entero, aunque hay otro calificativo que te queda de perillas…

- Cual?

- EGOÍSTA!

- Ah Claro, egoísta, como olvidarlo.

- No te queda el sarcasmo Potter. Sabes que tengo razón!

- Dame las tuyas y las aceptaré.

- Oliver…

- Qué tiene que ver ese nabo?

- Te la pasaste arruinando mi relación con Oliver, y todo para qué? Para que no te dejara solo con Carrie. Hasta ese punto has llegado…

- Yo… no sé de que me estas hablando…

- Hasta empiezo a dudar de que tu cambio para con Carrie sea cierto.

- Qué quieres decir?

- Que eres tan egoísta, que te creo capaz de hacer cualquier cosa con tal de beneficiarte!

- Crees que puedo fingir querer a Carrie solo para que… tu te quedes y la cuides? – dijo tratando de que su temperamento no saliera a flote. Pero la actitud de la pelirroja no le ayudaba para nada.

- Eres tan egoísta, que si, por que no?

- YO AMO A MI SOBRINA! –gritó desencajado – COMO TE ATREVES! YO LA ACEPTE, Y ME PROPUSE DARLE UN HOGAR!! YO QUE LE DI UNA CASA Y LA ALIMENTO TODOS LOS DIAS. ACEPTE AUNQUE ODIABA A MI PRIMO, TENERLA….

- Escucha como hablas, eres de lo peor!!

- NO SOY EGOÍSTA!!

- Si lo eres… hasta te pareces a… - se calló. Y decidió salir. El la atajó.

- Termina la frase Weasley! – dijo

- No… - dijo ella. Sabía que si decía lo que pensaba, se desataría una tormenta de dimensiones impensadas.

- Vamos soy egoísta y me parezco a quien? – la miró. Ella trataba de no abrir la boca – o acaso eres tan cobarde… me tienes miedo? Ja ja, tan valiente que dices ser… atrévete… a quien me parezco? No tienes valor, gran auror!! – dijo con sarcasmo, y Ginny explotó.

- A TU TIO VERNON! – Gritó – LO UNICO QUE TE FALTA ES QUE …

- NO ME COMPARES CON ESE INFELIZ ENGENDRO GINEVRA!

- ES LO QUE PIENSO! SINO MIRA DE LA FORMA EN LA QUE TE EXPRESAS DE LA NIÑA! "YO! QUE LE DI CASA, COMIDA, ME DIO LASTIMA DEJARLA TIRADA…" – lo remedó de mala manera.

- Yo amo a mi sobrina! Yo nunca le haría lo que ellos me hicieron a mi!

- Te pondrás igual que tu tío… no me extrañaría que le prohibieras usar la magia… - dijo ella burlona.

- Cállate…

- Te duele la verdad? – dijo tocando su pecho y empujándolo con el dedo índice.

- Cállate, te dije!! – dijo mirándola y cerrando los puños.

- No voy a callarme! Te has convertido en lo que siempre odiaste. En tu tío, en ese ser que te mantenía alejado de la felicidad!

- CÁLLATE O NO RESPONDO!

- Qué harás eh? Me encerraras en la alacena debajo de las escaleras y me mantendrás ahí sin comer por una semana, como él te hacía?

- CALLATE GINEVRA O VERAS DE LO QUE SOY CAPAZ!

- ANDA, PEGAME, EL LO HACIA, NO? O QUIZAS LARGAME EL PERRO COMO HACIA LA HERMANA DE TU TIO, PARA QUE ESTE TODA UNA FRIA NOCHE SOBRE UN ARBOL, DESPUES DE TODO ERES IGUAL QUE ELLOS!! APESTAS! – Y no supo en que instante Harry se acercó a ella y tomándola por los brazos pero sin ejercer presión, la atrajo hacia su cuerpo y la besó. Rápido al principio, pero luego fue soltándola lentamente y luego de unos instantes se separó, mirándola a los ojos.- Harry… - dijo ella casi en un susurro.

- Yo, no soy egoísta… - suspiró – lamento que tengas esa imagen de mi – se iba.

- Harry, espera! –él se dio la vuelta y tenía la mirada triste. Ella se acercó y le dio una cachetada.

- Supongo que me la merezco! – dijo, tocándose la mejilla.

- Eres un idiota! – se colgó de su cuello y lo besó. Harry tardó un instante en reaccionar y tomándola de la cintura, intensificó el beso. Sus manos recorrían la espalda de Ginny, rozando la piel desnuda. Ella se ocupaba de acariciar la espesa cabellera negra, estaba feliz, él la estaba besando. Luego se sorprendió al sentir que Harry se quitaba la túnica dejándola caer al pasto. Se ruborizó un momento pero los brazos de él la hicieron sentir segura nuevamente. Era tan distinto a Krum, aun besándola por la fuerza, era tierno. "Que dices Ginevra!, piensa, si Harry te está besando a la fuerza… yo soy Voldemort". No tenía idea de lo que iba a pasar ahí, con él, pero sea lo sea, estaría dispuesta a disfrutarlo.

"Ginevra Molly Weasley…." Se encontró soñando despierta. Trataba de recordar qué, cuando unos fuertes brazos la sacaron del trance para sentir el calor masculino. Estaba con él, trataba además de saber que sentía… en principio una sensación de lasitud, a pesar de tener un terrible dolor de espalda. Una suave brisa llevaba el aroma de las flores, y olor a tierra húmeda. Luego recordó los sucesos pasados. "Ginevra Molly Weasley… eres de lo peor!!" y sonrió.

Todo pasó en un minuto, un segundo o en horas… Ella se había entregado en cuerpo y alma al amor de su vida. El la había aceptado sin miramientos.

La primera había sido una entrega pasiva, casi involuntaria. Las manos de Harry recorrieron su cuerpo con suavidad, el movimiento de sus dedos eran tan delicados que esto la encendía aun mas, aunque por mas que quería no paraba de hablar y de decir cosas sin sentido, hasta que Harry puso un dedo en sus labios y la invitó a que se callara la boca y ella le besó los dedos, para después con algo de timidez rodearle el cuello con los brazos. Al final lloró un poco porque aun él tratándola con delicadeza no pudo evitar sentir el dolor de la primera vez…

La segunda, fue unas horas después… antes del amanecer. Cuando ella se despertó con una sensación de pánico, al encontrarse en aquel lugar. Harry se movió a su lado y la abrazó, murmurando su nombre. Ella se dejó abrazar, y Harry, que no era lerdo en cuanto al sexo se refiere, la hizo suya nuevamente. Después del éxtasis final, se quedaron abrazados tratando de recuperar el aliento. Pero algo la hacía dudar, y era el comportamiento de Harry con las mujeres. Una duda bastante grande que la embargó al sentir sus brazos rodearla, allí, bajo ese cielo artificial. Que pasaría ahora, una vez que Harry hubiera obtenido lo que deseaba, se iría, la aceptaría? Pensó en Víktor y se sonrojó. Tendría que dejarlo? O Debería esperar a ver que pasara entre ella y Harry? Y por qué tenía que estar pensando en Krum en este momento, con semejante ejemplar a su lado? Sonrió malignamente.

Harry miraba al cielo tratando de serenar su respiración. Había pasado lo que él deseaba, tenerla. Hacerle el amor fue lo más fantástico por él vivido en años. Nunca se había sentido así, tan completo. Miraba las estrellas y se imaginó un futuro junto a aquella mujer que lo abrazaba. Sonrió. Al fin podría ser feliz… "Feliz? Si feliz, Harry Feliz..." y se sorprendió, porque nunca en sus veinticuatro años, casi veinticinco, las palabras, Harry y feliz, habían estado juntas en una oración.

- Harry… - ella rompió el idílico silencio. El la miró – esto… es muy agradable… digo estar así…

- Entiendo lo que sientes – suspiró, y le dio un beso en la frente – Nunca pensé que…

- Estarías aquí? – sonrió ella.

- La verdad es que es la primera vez que estoy aquí con…

- Es en el único lugar que te faltaba estar con una chica?

- No es así! – rió – En verdad este y el despacho de Dumbledore… - ella le dio un pellizco en el brazo – Auch! Dolió sabes?

- La pasé bien… digo… – se puso roja y agradeció estar bajo ese cielo nocturno, y que él no la viera – digo…

- Si, entendí lo que tratas de decir – sonrió – yo estoy muy bien contigo… - ella lo miró.

- Que pasará con nosotros, Harry?

- Seguiremos igual – él la miró – en realidad quiero decir que, bueno ya no somos sólo amigos… o si?

- Yo… no se… estoy algo confundida.

- Quieres ser mi novia? – dijo de repente.

- Si – dijo ella sin dudar. El sonriendo la besó suavemente, ella tuvo la leve impresión de que flotaba. – Quiero que dejes a Krum.- Ella asintió.

- Quiero que dejes a Rachel.

- Lo hice antes de hablar contigo –la abrazó – realmente me gustas Ginny.

- Yo… - ella lo besó. No quiso decirle… no podía decirle que lo amaba. Era demasiado pronto. "Quizás si se lo digo, el se asusta y se iba" – Tendré que irme a vivir a la madriguera?

- Ni lo sueñes… viviremos juntos – ella lo miró – Ya tengo todo pensado. Yo me mudaré a tu cuarto y Carrie partirá al mío. Ya tenía ganas de que ella tuviera su cuarto… Seremos casi como una familia…

- Casi? –dijo ella medio desilusionada.

- Bueno… quieres ser parte de…

- Si!! – lo abrazó nuevamente. Y así se quedaron al menos un momento, mirando ese cielo estrellado. De pronto un destello de luz atravesó en el cielo. – Mira Harry una estrella fugaz! Cierra los ojos y pide un deseo. - El la miró y no supo por qué cerró lo ojos y pidió lo que pidió. Ella hizo lo mismo.

- Ya está – hizo un breve movimiento y quedó encima de la pelirroja.

- Qué se supone que haces? – dijo aun resistiendo a los besos de Harry en el cuello. Y estaba haciendo demasiado esfuerzo.

- Yo… estoy tratando de hacer mi deseo realidad…- La besó. Ginny se dejó besar.

Ginny fue la primera en despertarse. Estaba completamente relajada y feliz. Lo vivido hace horas, aun estaba fresco en su memoria y trataría que se quedara así de por vida. Ella había pasado la noche con aquel mujeriego que no tenía reparo en revolcarse con la que se cruzaba ante sus ojos. Pero esta vez había sido distinto. O eso al menos era lo que Ginny trataba de convencerse. El la había buscado. Ella no fue de rogona. El le había hecho una escena en frente de Krum y la había llevado allí para decirle…, bueno en realidad no le importó lo que le dijo pero si, y aquí sonrió, lo que hizo después de decir. Miró el reloj y abrió los ojos. Luego miró hacia donde él dormía. Sonrió feliz. Era la primera vez que lo veía dormir. Si lo había visto inconsciente en la sala de la enfermería cuando era un niño, pero ahora era diferente. El dormía placidamente y ella estaba a su lado.

- Harry – susurró suavemente cerca de su oído. El no pareció reaccionar – Harry – dijo nuevamente. El apenas se movió y sonrió sin abrir los ojos.

- Déjame un segundo mas… estoy cansado…

- Harry debemos irnos…- dijo y le dio un corto beso en los labios. Harry abrió los ojos.

- Tienes razón, debemos irnos… Ron nos echará de menos en el salón de baile…

- Harry – rió ella- ya es muy tarde no creo que haya alguien en el salón.

- No, linda mira aun es de noche…- la carcajada de Ginny retumbo en el bosque…

- Harry – él la miró – recuerdas donde estamos? Esto es un salón de clases mágicamente ambientado.- El abrió los ojos.- Son las 9 de la mañana.

- Oh Merlín, Ginny!! – dijo en un lamento – Ron me romperá los dientes!- comenzó a vestirse – te aconsejo que hagas lo mismo si no quieres, terminar la relación por deceso de uno de nosotros antes de comenzar…

- Harry eres exagerado!!

- Como no sabes como te cuida tu hermano! – Se puso el pantalón y la camisa pero no la abotonó. – Vamos linda – se puso los zapatos.

- Ponte las medias!!

- Que importan las medias! Debo parecer medianamente vestido – ella rió. Ya estaba vestida. Y esperaba que él terminara de levantar su ropa.- diablos dónde esta la corbata!

- Aquí! – dijo ella mostrándosela y yendo hacia la puerta.

- Dámela, si? – dijo él.

- Ven y atrápala – él sonrió y corrió hacia la puerta, atrapándola antes de abrirla.

- Crees que te puedes escapar? – la besó bruscamente. Ella se colgó de su cuello y fue cuando se abrió la puerta de golpe.

- Disculpa Potter! Que se supone que haces con mi hermana?

- Ron! – dijo ella separándose de golpe. Allí estaban, su hermano y su esposa. Uno con una cara de incredulidad y odio, y la otra con asombro y alegría.- Yo… estábamos…

- Somos novios – dijo Harry sonriendo.

- Bien! – dijo Hermione – Ginny ven, tenemos que hablar – De inmediato la sacó del campo de batalla. Harry la miró irse y luego puso las manos en los bolsillos y miró a Ron. Este lo miraba de arriba a abajo.

- Supongo que no se pasaron la noche hablando! – dijo al fin Ron.

- Supones bien – dijo él bajando la vista.- Pero déjame decirte que yo... me contuve lo más que pude…

- Si, claro! – bufó – debería matarte por abusar de mi hermanita…

- Si pero… yo… ella…te dije que me gusta!

- Cómo quedara tu relación con ella?

- Viviremos juntos…

- En pecado!!! – dijo el pelirrojo alarmado.

- Déjate de bobadas Ron! – dijo él ya cansado – Mira, tengo mucha hambre. Solo te diré que trataré de hacerla feliz...

- No, mi amigo!! – dijo Ron, acercándolo con un brazo y comenzando a caminar abrazado a su amigo, gesto que hizo a Harry ponerse serio – no tratarás, la vas a hacer feliz, entendiste? Sino, mis hermanos y yo… - aquí lo apretó mas fuerte, logrando intimidar a Harry - te tendremos preparada una bonita lápida con tu nombre – Ron sonrió, Harry pudo respirar tranquilo – Vamos al comedor… ah y por favor súbete el cierre del pantalón. Degenerado!

Con el correr de los días y las semanas, la pareja se iba consolidando dentro del mundo mágico. La familia Weasley y mucho mas los hermanos de Ginny, estaban complacidos con la relación de Harry con su hermana, teniendo en cuenta que siempre pensaron en él como el único capaz de aguantarla. Porque Harry podía ser colérico y firme en sus decisiones, pero también con el paso del tiempo había desarrollado desde que estaba al lado de la pelirroja el envidiable don de la paciencia, cada vez que a su novia se le ocurría una que otra loca idea. "En verdad Harry, se encontraba diciendo Ron, las veces que se encontraban para cenar, no se como puedes lidiar con ese demonio" A lo que Harry solo respondía encogiendo sus hombros y sonriendo.

Ginny estaba más contenta, pero aun habiéndose salido con la suya y atrapado al soltero más codiciado, tenía que lidiar con las ex conquistas de su novio que en mayoría trabajaban en el ministerio y por lo tanto resultaban un peligro continuo. Mas cuando se le acercaban tan sugestivamente por cualquier bobada. Harry algo conciente de esto, trataba de ponerle seriedad a la cosa, mas por temor a que la mujer que compartía hoy su vida, perdiera los estribos.

Una mañana en especial, Harry se despertó temprano y se levantó a preparar el desayuno. Estaba contento, es que ese día cumplían un mes de estar juntos. "como pasa el tiempo cuando estás bien" Se encontraba pensando mientras ponía la tetera en el fuego y calentaba el pan. Porque era feliz… muy feliz. Terminó de arreglar la mesa y se encaminó hacia la habitación. El sol entraba por el gran ventanal, iluminando el lugar y dándole un aura angelical a la cabellera roja que se desparramaba por la almohada. Ginny aun dormía, por lo que Harry, se dispuso a despertarla. Tomando una rosa del florero que se encontraba cerca del tocador, comenzó a rozarle la piel de los hombros delicadamente. Sonreía de la reacción de su mujer, pero un momento después dejó de sonreír para sobarse la mejilla porque Ginny le dio un reverendo bofetón. "Auch" dijo y logró su cometido. Al instante Ginny se despertó sobresaltada.

- Que diablos sucede? – pregunto mirando como Harry se tomaba el pómulo.

- Que he tratado de ser algo romántico contigo y despertarte… y tu vienes y me das un tremendo cross de derecha – Ginny se alarmó.

- Yo… lo siento, pensé que era un moscardón – él la miró torciendo los ojos y provocó la risa de la muchacha.

- Riete! Como a ti no te golpearon – ella se acercó.

- Dame un golpe y quedamos a mano… - y puso su mejor sonrisa

- Ni lo sueñes! – se acercó y le dio un beso – me consideraré a mano con eso…

- Solo con eso? – ella se tiró encima del joven y lo besó efusivamente – Ahora si – dijo una vez que lo soltó – estamos a mano.

- Buenos días! – dijo sonriendo – sabes que día es hoy?

- Hoy es el día en que tengo que ir a trabajar al ministerio! – dijo bufando la pelirroja.

- Mala suerte cariño – dijo él – yo tengo el día libre!

- Oh Harry!! – él la abrazó – por que no tenemos libre el día juntos?

- Hablaré con Kinsley la próxima! – la miró – pero en verdad no sabes que día es hoy? – ella negó – bueno, pensé que siendo mujer lo recordarías – ella hizo una mueca como no entendiendo de que hablaba – Hoy hace un mes que estamos juntos! – dijo ofuscado.

- Harry, es verdad!! Si ya lo sabía – dijo algo colorada.

- Por que me mientes, si ni te acordaste! – dijo él. Ella lo atrajo hacia su cuerpo y lo abrazó.

- Lo siento! En verdad pensé que era …

- No digas mas, en vez de aclarar, oscureces – ella lo besó.

- Perdóname, te juro que la próxima haré una nota mental para no olvidarme.

- Si te olvidas, no habrá próxima!!

- Diablos y yo tengo que ir a trabajar!

- Bueno – él volvió a besarla – tengo un día preparado para nosotros dos…

- Solos? – dijo coqueta.

- Aha… solos – él sonrió – Dejaré a Carrie con Hermione… y prepararé algo especial para festejar…

- Vendré temprano…

- Mas te vale – él se levantó – iré a levantar a Carrie… tu vístete, el desayuno ya está listo – ella se acomodó nuevamente en la cama – Apresúrate o llegarás tarde a trabajar! – se iba.

- Harry!! – ella lo llamó y él se volvió desde la puerta – Te amo! – y sonrió. El la miró y solo sonrió.

- Bueno… - y se fue, dejándola pasmada. Ginny se levantó desganada. "Bueno" no era la respuesta que ella esperaba. Sus ojos la traicionaron y quisieron largar unas lágrimas, pero las reprimió. "De seguro él no me ama" pensó, en una de las cuantas cepilladas rabiosas que le daba a su cabello. "Maldito insensible, como puedes contestarme bueno, cuando yo expongo mis sentimientos de esa manera! Bueno, ya te daré yo bueno! Cualquier día de estos me pasa algo y solo te quedará el recuerdo de que dijiste bueno a semejante declaración! Te odio Harry Potter" – Ginny vas a tardar mucho?

- YA VOY! – gritó exteriorizando su mal humor. Tomó sus pertenencias y se dirigió a la cocina. Carrie estaba sentada en su sillita tomando su mamadera de leche. Se acercó le dio un beso y se sentó en la mesa. No emitió palabra alguna. Harry jugaba con la bebé y le daba una galleta. Ginny aun seria, tomaba su desayuno sin emitir palabra alguna. Harry percibió que algo andaba mal. La miró. Ella tenía la vista puesta en la azucarera.

- Ginny… - ella no le respondía. Trataba de pensar porque él le respondió así, solo un bueno, ni siquiera una sonrisa ni un beso tirado al aire! – Ginny – ella lo miró triste y dolida…- Me pasas el azúcar? – dijo Harry, tratando de tantear el terreno. Ella se la dio. El la miró, ella rehuyó a esa mirada.- Se puede saber que ocurre?

- Nada – dijo y sus ojos se humedecieron. Trató de que él no lo notara pero no pudo. El le tomó el mentón y la obligó a mirarlo.

- No puede ser nada, porque te pones así – ella le quitó la mano y se levantó.

- Tengo que irme a trabajar – le dio un beso a Carrie – adiós muñequita, vendré mas tarde…

- Mamá – dijo la niña.

- Te identifica como su mamá – dijo él contento – crees que algún día me diga papá?- no le contestó – Ginny!

- Quizás… te diga papa… papanatas! – se iba con los puños cerrados hacia su habitación.

- Ginevra Weasley! Quédate donde estás y dime qué diablos te sucede…

- Eres de lo peor!!!

- Y ahora qué te hice!! – dijo él algo cansado de sus arranques.

- Como si no lo supieras! – dijo – como si… olvídalo, haz de cuenta que no te dije nada…

- No te vas de aquí hasta que no me digas que te sucede! Eres igual de terca que Ron!

- Por supuesto, a fin de cuentas es mi hermano!

- Ya lo sé! – se serenó – cuéntame qué he hecho ahora? – la abrazó, ella forcejeó un poco, pero luego cedió al abrazo

- Yo… te dije que te amaba…

- Ahora es pasado? – sonrió él.

- No te burles! – él le dio un beso en la frente – yo te dije que te amo… y tu solo dijiste bueno! – derramó unas lagrimas – No te interesa lo que siento por ti?

- Bueno… - ella lo miró con rabia – bueno! Es que no todos los días a alguien le dicen que lo aman! – sonrió – mira, tu eres muy importante para mi, no lo olvides – la soltó, dejándola con mas dudas – será mejor que te vayas… llegarás tarde. – ella salió de la casa. Más confundida. "Ser importante para alguien no significa que esa persona te ame mas que nada en el mundo" Diablos, sabía que debía callarme la boca, a un hombre como Harry no se le puede decir que lo amas, de seguro tomará sus recaudos de ahora en adelante." Sacando su varita pronunció unas palabras y desapareció.

Harry después de ordenar la casa y preparar la velada que le tenía preparada, se dedicó a jugar un rato con Carrie. Estaba cada vez mas seguro respecto a adoptarla, solo faltaba un paso y el deseo de su primo se haría realidad. A Carrie le encantaba jugar con su tío, y Harry se divertía con ella pues a cada risa que escapaba de la pequeña boquita, venía una demostración de magia, la mayoría de las veces eran jarrones que rompían al sonido agudo de la voz de Carrie, pero últimamente era mas evidente que a la niña le encantaba hacer levitar objetos. Claro que eran objetos livianos como vasos, flores, peluches y lo que mas le agradaba, convocar las llaves de la casa y el llavero de Ginny, que tenía una replica animada de Bob Esponja. Después de jugar aproximadamente una hora decidió darle un baño. Ya estaba acostumbrado a hacerlo, porque al trabajar ambos debían repartirse las labores de la casa. A pesar de que estaba Dobby con ellos, a él le encantaba ocuparse de su sobrina. Era como una especie de entrenamiento. Se fijó en que la temperatura del agua fuera la adecuada y metió a la bebé en la pequeña tina. Mientras la enjabonaba pensaba en la reacción de su novia.

- Las mujeres son algo sensibles, no crees? – se encontró diciéndole a su sobrina que lo miraba sin entender – digo… es que… qué pensó? Que porque me dijera te amo, yo me derretiría y le respondería…? bueno en verdad me derritió! – sonrió. La bebé chapoteó en el agua – Si, te entiendo, pero aun no sé… bueno ya llevamos un mes! Eso debe significar algo para ella, no? – la bebé, le largó con el patito de hule, pegándole en la frente – si, creo que tienes razón, soy un perfecto idiota! A veces las mujeres necesitan que le repitan las cosas varias veces para que estén seguras… bueno Carrie – la sacó de la tina y la envolvió en la pequeña bata rosada con ovejitas, replica exacta, pero sin sonido, de la bata de Ginny. La bebé medio que protestó – Será mejor que te deje en la casa de tu tía Hermione. Debo hacerle entender con grandes gestos a tu mamá que ella me importa mas de lo que piensa!

Ginny llegó al ministerio aun con el semblante triste, pensando que aunque le dijo el porque de su tristeza el no le dio una respuesta concreta. Ella no sabía si la amaba o no. Claro que las noches eran apasionantes, pero no dejaba de pensar que Harry es un hombre y como todo hombre… llegó a su cubículo y se sentó. No tenía ganas de trabajar… Así la encontró Romilda Vane, una de las tantas que la odiaba por estar con Harry.

- Problemas en el paraíso? – ella la miró y la otra mujer le hizo una mueca burlona – Acaso el gran auror Harry Potter ya te adornó la cabeza? – y rió. Ginny se levantó rápido de la silla y la apuntó con la varita.

- Escúchame, perra! – la otra la miró con terror – El hecho de que te hayas acostado con él en el pasado y que haya sido un… no te da derecho a decir que lo es ahora.

- Y que te hace pensar a ti que cambió?

- El hecho de que está con una mujer de verdad, no con una… - se calló, y bajó la varita. Kinsley Shacklebolt entraba a la oficina.- no me molestes! – dijo casi en un susurro – o me conocerás…

- Chicas! – dijo Kinsley, que suerte que las encuentro!

- Yo ya me iba – dijo Romilda – terminó mi turno.

- Que me dices tu, Weasley?

- Que quiere que le diga?

- Tenemos una misión. Te interesa?

- Claro! Digo no es de muchos días, no?

- Por qué lo preguntas?

- Es que hoy, Harry y yo cumplimos un mes de estar juntos… - Romilda la miró con odio y ella sonrió burlona – y él, me hizo jurar que estaré en la casa a las 4 pm. Según él, tiene preparada una sorpresa para mi – "Chúpate esa mandarina, bruja".

- Bueno, en realidad es un allanamiento – Ella abrió los ojos – Cosa de una mañana.

- En ese caso cuente conmigo!! – dijo entusiasmada

- Mira que es riesgoso!!

- Riesgo es mi segundo nombre! – dijo ella y Kinsley rió

- Pensé que era Molly! – mas risas – alístate, saldremos en diez minutos… - se iba – ah Weasley! –ella lo miro – Vete a la oficina de uniformes, ya es hora de que vistas el uniforme de los aurores… -felicitaciones! – Ella no cabía de la felicidad. Su primera misión en serio! Ya no era perseguir ladrones, esta era una misión de riesgo y que requería de todo su potencial… y lo mejor de todo es que ya era considerada como una auror con experiencia, ya le habían dado el uniforme "Cuando Harry se entere" pensó mientras salía corriendo hacia la oficina de uniformes.

Harry llegó con Carrie en brazos a la casa de Hermione después del almuerzo. Estaba contento. Había quedado muy conforme con el resultado de su trabajo en la casa. Dobby había sido de gran ayuda, pero después que dejara a la niña todo correría por su cuenta. Agradecido con el elfo, le dio la tarde libre. Solo era cuestión de dejar a la niña y tendría toda una tarde romántica con la mujer que le quitaba el sueño. Tocó la puerta insistentemente. Luego de un minuto, abrió la puerta una sonriente Hermione. La verdad es que su amiga estaba exultante. El trabajar la había rejuvenecido. Ya no tenía las ojeras de cuidar a esos demonios y lo que mas le agradaba a Harry era que ahora que ella trabajaba, ya no lo acosaba con aburridas charlas acerca de cualquier estupidez que se le ocurriera. Sonrió a su amiga y entró a la casa. Se sorprendió de verla algo desordenada, parecía que no era la casa de su amiga.

- Tienes suerte que hoy tenga el día libre Harry – dijo ella contenta.

- Si lo tenías libre, por lo menos hubieras ordenado la casa! – rió.

- Yo no tengo un elfo que me haga las cosas!!

- Deberías!

- No empieces!

- Aun tengo a Kreacher… – ella soltó un bufido – si lo quieres…

- Con lo que le agradan los "Sangre sucia" y los fenómenos" – rieron – Dame a Dobby!!

- Ni lo sueñes! – Le dio a la bebé – ya está bañada y almorzó.

- Vaya que te has vuelto todo un hombre de hogar!

- No me queda otra… – suspiro – Ginny me daría lata todo el día si no colaboro.

- Te pegó fuerte! – dijo ella mirándolo y sonriendo. La sonrisa de Harry sorprendió a su amiga.- Veo que si!

- Yo… no se…- se puso colorado – la verdad es que nunca había estado tan bien…

- Me alegro por ti. Pero no me has dicho por que quieres que tenga a Carrie…

- Hasta mañana – sonrió – es que Ginny y yo… hoy hace un mes que estamos juntos… y yo le he preparado una velada sorpresa – la miró mas rojo.

- Con velas y todo? – dijo ella.

- Claro, no sería una velada romántica sin velas…

- Wow Harry! nunca lo creí de ti!!

- Gracias… amiga – dijo.

- Te gusta demasiado esa pelirroja – él asintió – te entiendo, yo no pude resistirme al encanto Weasley.

- En realidad… - él dudó – en realidad yo… ella no solo me gusta – Hermione lo miró expectante – yo… creo… no… Yo estoy enamorado de Ginny, Hermione – ella sonrió – y déjame decirte que la sensación es increíble! – Hermione sonrió mas, pues de los ojos de Harry parecía que salían chispas.

- Cómo sabes tu, fiestero, que la amas?

- Bueno, primero porque ahora que no está a mi lado, no puedo soportar… quiero que este conmigo ahora…

- La extrañas?

- Horrores… y me di cuenta que ella es la que quiero conmigo para siempre…además que cuando…

- Por qué no eres un poco claro Merlín!

- Esto que te cuento no se lo he dicho a nadie… guárdame el secreto si?

- Cuenta. Seré una tumba.

- Cuando estábamos en Hogwarts… y luego de... tu sabes… estar en la…

- En el salón de adivinación?

- Si- carraspeó – eh… pasó una estrella fugaz y yo pedí un deseo…

- Que pediste?

- Es raro, porque nunca se me hubiera ocurrido pensar en eso. Es mas, si me lo hubieras preguntado hace cinco meses, te hubiera hecho la cruz y huido despavorido – rió.

- Que fue lo que pediste, hombre? – dijo ya desesperada.

- Quiero tener un hijo con Ginny – Hermione abrió los ojos.

- Eres… eres… - él la miro – estás metido hasta el hueso!

- Eso creo… - sonrió tímidamente y Hermione pudo ver a aquel niño tímido que conoció en el tren camino a la escuela, cuando tenía once años.

- No lo arruines Harry. – dijo ella poniéndole una mano en el hombro.

- No tengo ni la mas mínima intención de hacerlo – De pronto unas llamas verdes aparecieron en la chimenea y a través de ellas la cabeza del señor Weasley se mostraba con algo de preocupación.

- Hermione! – dijo Arthur. Hermione se levanto y fue hasta el fuego – te ruego que me digas si sabes… yo no he podido localizarlo en su casa y como no se usar esa cosa con la que anda…

- Celular? - dijo la castaña.

- Así es… necesito encontrar a Harry, Hermione! – Harry se levantó de golpe. Tuvo una terrible sensación y se llevó la mano a la cicatriz. Desde la muerte de Voldemort la cicatriz, no le había dolido, pero extrañamente en ese instante le molestó terriblemente… solo podría ser una cosa, pensó...

- Que le sucedió a Ginny? – preguntó temeroso – Señor Weasley! Algo le sucedió… no es cierto?

- Calmate Harry… – dijo la cabeza de Arthur – Es verdad. Ella estaba en una misión, y los emboscaron unos mortífagos… Pero déjame decirte que...

- Como está ella?

- No sé, la llevaron a San Mungo…

- Apártese Arthur! Voy a usar la red!

- Harry! – dijo Hermione ahogando un grito de temor…

- Le he dicho que se aparte! Ginny esta mal, lo sé! – dijo desesperado.

- Harry no te precipites…

- Ah maldición, no me haga perder el tiempo! – y como el señor Weasley aun estaba en la chimenea decidió desaparecerse.

Nota de la autora: no tengo nada que decir, excepto que dejen reviews… Gracias por todo y cualquier inquietud que de la lectura surgiera, háganmelo saber… si consigo arreglar la computadora, y no perder mis archivos, les contestare, a su mail personal… Gracias.

No se cuando pueda actualizar… ahora que empezaron mis vacaciones, habia pensado hacerlo mas seguido y dedicarme a crear otros fics, pero esta computadora anda de mal en peor… y el 28 de diciembre me entregan la nueva!! Si logro arreglar esta, actualizare antes, sino, tendrán que esperar hasta enero del año siguiente… Rueguen al cielo, que el gasto que me lleve a reparar esta porquería no sea tanto… así puedo seguir escribiendo!!

Saludos Silvia