Hola amigos!! Vuelvo a la carga con otro capitulo!! Gracias por los reviews… realmente son inspiradores!! (Sobre todo aquellos que tienen sonidos onomatopéyicos!!)
Les dejo el capitulo, y espero que les guste…
Capitulo 16
De mal… en peor
"De seguro está grave, la verdad es que odio estos lugares, son tan tétricos... Ginny Por qué tienes que ser tan obstinada? Es que no puedes quedarte en casa como todas las mujeres? O bien tener un trabajo mas tranquilo y seguro? Si te sucede algo… no quiero pensar de lo que soy…"
- Disculpe! – dijo a la secretaria e interrumpió sus pensamientos. No había dejado de pensar las peores cosas, desde que dejó hablando solos a Arthur y Hermione. Respiraba entrecortado, señal que los nervios no lo dejaban ni respirar. Estaba mal, no sabía que podría haberle pasado… - Señorita, disculpe!
- Señor, estoy atendiendo a esta señora! Si puede esperar un momento…
- Disculpe…. Pero lo que quiero preguntarle es importante… - miró a la mujer con la que hablaba la secretaria. La pobre mujer había sido victima de un accidente casero. Por lo menos eso pensó porque tenía incrustada en la cabeza una tetera. Prefirió esperar.
- Dígame señora que ha sucedido? – dijo la secretaria.
- Uno de mis hijos quiso hacer una broma, y bueno… que le puso una poción a la tetera y esta explotó cuando yo la sacaba del fuego y mire como he quedado!! – y un pitido, seguido de un chorro de vapor, salió del pico de la tetera. Harry interpretó que la señora realmente estaba enojada.
- El departamento de accidentes provocados por artefactos, está en la planta baja… pasando los ascensores, doblando a la derecha – la mujer se fue hacia el elevador y se perdió – Ahora si joven, en qué puedo ayudarle?
- Yo.. estoy buscando a los heridos de la em…
- Harry! – la voz de Kinsley, lo hizo dar vuelta abruptamente, y salir a su encuentro dejando a la secretaria pagando. – muchacho fue tremendo.- El solo atinó a tomarlo de la túnica con rabia.
- Será mejor que me digas que le pasó y cómo está! – el jefe lo miró alarmado.
- Calmate Harry…
- Me dices que me calme? Te dije mil veces que la cuidaras y así lo haces, dejándola sola en una misión tan riesgosa? Si a ella le pasa algo grave y está sufriendo, te aseguro que Voldemort será un bebé de pecho comparado conmigo!
- Harry? – dijo una suave voz – Harry que estás haciendo?
- Estoy diciéndole a… - volteó a verla – Ginny! – se acercó a la pelirroja y la abrazó con fuerza – estás bien? No te lastimaste? Digo no te hicieron nada? – La tocaba por los brazos, frenéticamente tratando de encontrar una herida.
- Ya suelta – dijo colorada. Kinsley solo sonreía – Estoy bien! Que diablos te sucede?
- Que me sucede?
- Es que te comportas como un…
- Perdón por preocuparme por ti! – la soltó – Te fue bien?
- Si.
- No te lastimaste?
- Sólo un raspón… en el brazo, pero fue porque me caí para evitar un hechizo imperdonable… - Harry se tensó.
- Y por qué te trajeron a San Mungo si estás bien?
- Pues porque… en realidad a mi no me trajeron, ayude a algunos sanadores a trasladar a algunos heridos graves, además de los detenidos, que quedaron hechos una porquería!! – rió. Hecho que a Harry aun enojado, le resultó encantador verle sus blancos dientes, en la cara sucia por el tizne de las cenizas.
- Déjame decirte Harry – dijo Kinsley – que Weasley es un elemento impresionante.
- Es una mujer Kinsley, no un elemento!!
- Lo que sea – Ginny y Harry torcieron los ojos – Pero es muy buena! Creo que no le faltará mucho para estar con los más experimentados…
- Si? – dijo ella contenta.
- No! – dijo Harry alarmado – Yo estuve un año para entrar al escuadrón especial! Cómo se te ocurre dejarla a ella con solo tres meses? Es que te volviste loco?
- No me cuestiones muchacho! – dijo serio – Puedes ser excelente auror y estratega, pero yo aun soy el jefe.
- Yo solo digo que Ginny no puede…
- Cuida mucho lo que vas a decir Potter – dijo Ginny. El la miró.
- Es que acaso quieres…. Estás… después no digas que tu no me importas…
- Bueno, todo está bien, no hay heridos así que me voy! Adiós muchachos… - Kinsley se marchó dejándolos en medio de una discusión.
- Mira será mejor que nos vayamos a casa – dijo Ginny tomando sus cosas- Y desde ya te voy diciendo que yo no voy a dejar…
- No voy a decir nada más. Lo que pienso ya lo sabes… tu me importas mucho para hacerme el tonto y fingir que no me preocupo cada vez que sales en una misión.
- Te preocupas como te preocuparías por Hermione y Ron, o por mis padres… no me vengas con reproches, al fin y al cabo tu no me amas, no… - él la miró – Será mejor que nos vayamos a casa, quiero darme una baño – y sin dejarlo decir nada, desapareció.
A Ginny no se le pasó tan rápido el enojo como Harry pensaba. Estuvo varios días casi sin hablarle. Apenas se dirigía a él y cuando este le preguntaba algo, respondía con monosílabos. Harry estaba desesperado. Pensaba que si esto seguía de esa manera, la relación se iría por un caño. Y pensar en vivir sin ella, lo desesperó aun mas. Tan obsesionado estaba porque esto saliera a flote, que una mañana al despertar, se dijo que tendría que tomar decisiones muy drásticas. Aunque sonrió, porque en realidad no era una locura pensar en hacer lo que iba a hacer.
- Dobby? – llamó, cerrando el periódico, al elfo.
- Ordene usted mi amo! – dijo el pequeño ser, apareciendo inesperadamente a su izquierda.
- Merlín, Dobby, te he pedido que por favor no hagas eso!- suspiró – no estamos en Hogwarts, esto es mas pequeño, puedes caminar!
- Lo siento amo, es la costumbre.
- Ginny, sabes donde está?
- En la habitación de la niña, señor.
- Podrías decirle que quiero hablar con ella? – el elfo asintió y con un pop desapareció. Harry volvió a abrir el diario fijándose en un espectacular anuncio de la tienda de Fred y George. "Diablos se ve que les va bien! Menudo cartel se mandaron"- Dobby!! – dijo tirando del susto, el diario al aire.
- Lo siento mi señor – estaba a punto de tomar un tenedor y clavárselo en la mano – Dobby malo, asusto al amo!
- Ni se te ocurra Dobby! – le dijo quitándole el utensilio – Qué dijo?
- Que la señora no tiene nada que hablar con el insensible, cabeza hueca, y mandón del amo – Harry se puso rojo de rabia – Ella me ordenó que repitiera textualmente.
- No importa – se levantó, abollando el diario y arrojándolo a un costado – veremos si no me escucha…- se dirigió directo a la habitación de Carrie y abrió la puerta de golpe. Ginny se sorprendió al verlo tan enojado. Dobby se asomó por detrás de su rodilla.
- Qué quieres? – dijo indiferente la muchacha.
- Hablar contigo! – Se acercó – seguirás con esa actitud conmigo?
- Si tú sigues con esa actitud conmigo…
- De que actitud me hablas? – ella iba a decir algo y él la calló – Acaso te he atado a la cama para que no cumplas con tu trabajo
- Faltaría poco! – dijo ella.
- Mira Weasley! – respiró – solo vengo a decirte que tu madre hará un almuerzo en la madriguera el domingo, y yo voy a ir!
- Y que quieres…
- Vas a ir conmigo o vas sola? – ella lo miró.
- Quieres que vaya sola o contigo?
- Preferiría que fueras conmigo, pero como veo estás molesta, así que si vas sola no me importa – Ginny sintió un nudo en el estómago.
- Bien – dijo aguantando las lagrimas – bien, entonces iré sola.
- Bien – dijo Harry aguantando las ganas de romper la puerta – yo llevaré a Carrie. Quien ira primero? Tu o yo?
- Qué prefieres?
- Haz lo que quieras, después mándame a decir con Dobby lo que decidiste…- se fue. Dobby miraba a Ginny que se sentaba en una silla mecedora.
- Mi señora no debe ser tan obstinada – ella lo miró – A mi amo le importa mucho.
- Te equivocas…- y sollozó – yo para él no significo nada.
- Está usted segura? – ella miró a Dobby que le sonreía.
- Disculpa Dobby, quiero estar sola.
- Como usted ordene, mi señora…
- Ya te dije que aquí no se dan órdenes, Dobby! Yo solo te lo estoy pidiendo como a un amigo –el elfo la miró con los ojos bien abiertos, y a punto de llorar.
- La señora considera a Dobby su amigo? – y empezó a chillar y a limpiarse la nariz con la ropa.
- Sabes Dobby para eso hay pañuelos – él la miró y ella le sonrió – Reacuérdame regalártelos para tu cumpleaños.
Harry llegó a la oficina con mal humor. No saludo a ningún conocido y se fue a sentar a su cubiculo, con una gran cantidad de papeles a su alrededor. La actitud de Ginny lo molestaba, y mal. "Después se quejan si nosotros no nos preocupamos por ellas. Si alguien alguna vez me hubiera dicho que terminaría con una loca, feminista, le hubiera hechizado por idiota. Y mírenme ahora, yo Harry Potter el elegido, el que debía si o si matar a Voldemort, enterrado hasta los huesos en una relación con una cabeza dura, feminista y… que te tiene loco, debes admitirlo" Sonrió "Si no, no harías lo que vas a hacer". Así sonriente lo encontró Romilda Vane. Harry la vio venir hacia donde él se encontraba y agradeció al cielo que Ginny no estuviera ahí. De otra manera si ella encontraba a esa morena a su lado, lo descuartizaría sin piedad. Y a Romilda la colgaría en un mástil, para el escarnio publico. La morena se acercaba sensualmente moviendo sus caderas. Harry pensó que en otras épocas, eso hubiera bastado para llevarla a la primer oficina vacía y… pero ahora era distinto. Hasta le resultaba asquerosa la forma en que se le regalaba.
- Qué hace aquí solito el auror mas apuesto de toda Inglaterra? – se sentó en el escritorio y lo tomó de la barbilla – No necesitas compañía? – El le quitó rápidamente la mano.
- Gracias, Romilda. Pero no.
- Que quisquilloso estás, cariño – sonrió – antes no tenías esos bríos conmigo.
- Tu lo dijiste, antes… – Se levantó – ahora es distinto.
- Vamos Harry!! – él la miró – acaso me vas a hacer creer que has cambiado? – rió burlonamente – Que esa insignificante rata rojiza te puede haber hecho un hombre nuevo?
- Primero, no sé a quien te refieres con lo de rata rojiza.
- A la Weasley! A quién mas?
- Es mi mujer.
- Por cuánto tiempo?
- Para toda la vida – la mujer lo miró furiosa.
- Es que acaso ella es mas mujer que yo? Tu sabes…
- No existe comparación – ella sonrió – Porque para mi, sólo al decir la palabra mujer, ella se me representa, nadie mas!
- Eres un …
- Si, dime lo que quieras – respiró – Pero a Ginny la respetas!
- La respetarás tu?
- Siempre…
- Eso lo veremos! – se levantó del escritorio – Cuando ella vea que tu cambio es basura, te dejara! Y yo – sonrió – estaré esperando por ti.
- Si? Bueno te diría que te sientes, para que no te canses de esperarme.
- Tiempo, cariño, solo tiempo y te veré volver… - se fue.
- Ni aunque fueras la última mujer del planeta – Se sentó con rabia. Así lo encontró Ron.
- Hola amigo!
- Qué haces Ron? – este lo miró
- Vine a hablar unas cosas con Hermione y luego pensé… - Harry no lo escuchaba, y Ron se dio cuenta al instante - Qué te sucede?
- Es que… olvídalo.
- Dime que te pasa, para algo somos amigos.
- Ginny está furiosa… porque no quiero que trabaje aquí…
- Ella no está furiosa por eso Harry – él lo miró – mira, soy tu amigo y esto me lo contó Hermione, que se lo contó Ginny…
- No empieces con tus acertijos Ron, y dime de una vez que fue lo que te dijo Hermione...
- Que le contó Ginny…
- YA! – Ron rió.
- Lo que sucede es que ella te dijo que te amaba…
- Eso lo sé! – contestó ofuscado.
- Pero tu, en vez de decirle que también la amabas… solo le respondiste bueno – Harry lo miró – Y déjame decirte que no es una respuesta que una mujer enamorada espera Harry. Fue idiota de tu parte.
- Pero luego le dije que me importaba!
- Estamos en lo mismo.
- Es que las mujeres nunca se conforman?
- Cuando se trata de amor, no.
- Y entonces, que se supone… Yo estaba pensando en algo mas serio… si ella quiere una demostración, la tendrá!
- Qué tienes en mente?
- Acompáñame al Caldero Chorreante y te lo digo.
Ginny tenía el día libre y decidió salir a pasear con Carrie. Estaba dolida por lo que había pasado en la mañana con Harry, la manera en que él le había dicho, sin tapujos que no le importaba la relación, que no le importaba estar con ella, y que le valía gorro ir a la casa de sus padres juntos. Empezó a imaginarse cosas terribles respecto al joven. Tuvo la dolorosa idea de pensar que Harry estaba viéndose con otras mujeres. Que él se había cansado de estar siempre con la misma boba, haciendo las mismas cosas, todos lo santos días. Se sentó en la plaza cerca del arenero. Dejó a Carrie con algunos juguetes y se puso a observarla. La niña ya daba algunos pasos cortos y se tiraba hacia atrás para sentarse. Eso la ponía contenta y a la vez triste. Porque no sabría si iba a seguir viviendo en esa casa, no sabía si iba a seguir viendo como esa niña que adoraba como propia, creciera tan bien… Lloró. Y luego pensó que el domingo tendría que soportar los reproches de su madre cuando le dijera que volvía a la madriguera. Que la relación con Harry se había terminado y… el llanto de Carrie la despertó de las mil elucubraciones en que la mente de Ginny estaba inmersa. La bebé había caído y se había lastimado la rodilla. Ella se levantó rápidamente y la alzó. Le dio unos mimos y le dijo bien despacito "Vamos a casa, ahí podré curarte sin que vean la varita" La niña sonrió, tomaron las cosas y se marcharon.
A esa misma hora de la tarde, Harry volvía de su encuentro con Ron, mucho mas contento y nervioso. Lo que iba a suceder el domingo no lo iba a dejar dormir… pero no importaba, todo por hacerla feliz. Y de paso serlo él…
Resultó que el almuerzo del domingo tenia un motivo especial que Ginny había olvidado. Su cumpleaños. El 11 de agosto 25 años atrás, ella había nacido y con ello sorprendido a toda la familia. Porque era la primera mujer de varias generaciones de Weasley varones. Esto trajo alegría a Molly que vio por fin su sueño hecho realidad de tener una pequeña niña con quien compartir cosas de mujeres. Claro que las nueras que tuvo años después, también tuvieron el mismo efecto. Cada una de las mujeres casadas o de novias con sus hijos, eran muy buenas.
Ginny llegó a la madriguera primero, sin Harry, cosa que extrañó a todos. Estaba algo pálida y ojerosa. Saludó a los presentes y partió a su cuarto. Hermione que la conocía bastante, la siguió. Cuando Ginny se sentaba en su cama, la castaña golpeó la puerta.
- Pasa Hermione – dijo Ginny. La chica entró y la abrazó – sabía que vendrías.
- Qué ha sucedido? – dijo separándose de su amiga para mirarla.
- Harry y yo… creo que hemos terminado.
- Por qué crees eso? – dijo abrazándola nuevamente. Ginny sollozó.
- Pues, porque desde hace días que no nos hablamos… y ahora yo he decidido dormir en el cuarto de Carrie.
- Por qué haces eso?
- Porque él no me quiere…
- Acaso te lo dijo?
- El no quiere que yo sea feliz. El sabe que mi trabajo es mi vida…
- Creí que Harry era tu vida – dijo arqueando las cejas.
- Lo es! – dijo alzando la voz- Pero yo no soy nada para él…
- Solo porque tiene terror de que te pase algo…
- EH? – dijo limpiándose la nariz con un pañuelo.
- Acaso no te lo dijo? – ella negó con la cabeza – Eres una tonta! Harry cree que puede pasarte algo y eso lo tiene aterrado, o no te das cuenta que él ha perdido de una forma violenta todos a quienes ha amado?
- Pero él no me ama! – dijo tercamente.
- Que si!
- Que no!
- Que te hace suponer eso?
- Pues… él no lo dijo…
- Palabras, que son las palabras Ginny? – dijo ofuscada – son contadas las veces que Ron me dice te amo, y por eso tengo que pensar que no lo hace? Fíjate en como me trata, en la manera en que me cuida y los gestos al sonreírme – suspiró – Eso me basta y sobra para saber lo que siente por mi.
- Pero yo…
- Eres una inconformista! – dijo levantándose – La verdad es que deberías perderlo por tonta! – Ginny la miró con la boca abierta. Nunca Hermione le había hablado así – Ojala Harry te dejara…
- Hermione! – dijo alarmada.
- Si, y sabes por que? Porque no entiendes lo que sucede, nunca vas a comprender como piensa un hombre si crees que son como el hombre ideal con el que has soñado toda tu vida!!. Crees que ellos son esa clase de dioses que viven diciéndote palabras bonitas, con ramos de flores a cada instante y poemas de amor? – dijo sin respirar- Pues Hola! Despierta Ginevra Weasley! El amor también se demuestra con actos, y el terror de Harry a que expongas tu pellejo en esas misiones, tiene que ser suficiente para saber lo que siente. Abre los ojos!! Te ama, solo que no lo dice porque es un tímido!
- Hermione eso no es cierto! – dijo roja – El ha pasado de mujer en mujer… Como puedes decirle a eso timidez – resoplando burlonamente.
- Es cierto, Harry ha sido el tipo más fiestero, sin contar a tus hermanos Fred y George – "Ey!!!" se escuchó desde la sala, en el piso de abajo. - Pero eso ha sido, solo porque no encontraba la correcta! – la miró – creeme yo he visto como se pone cuando habla de ti!! – "Como un perfecto idiota!!" Gritaron desde la sala y se escucharon risas. – A ver si te enteras!!
- No me grites!!
- Quiero que entiendas a mi amigo!
- Yo…- se abrió la puerta. Ron asomó con cautela la cabeza y las miró.
- Disculpen… yo quisiera que terminaran esta discusión… y Bill quiere saber Ginny, si eres idiota o te faltan algunas neuronas… ah y Charlie me dijo que te dijera que si dejas a Harry, te lanza con algún dragón… y los gemelos… - miró a su esposa – esto es para ti Hermione, dicen que dejes de darlos como ejemplo de inmadurez… y papá…
- Que venías a decirme Ron!! – preguntó Ginny.
- Que dejen de gritar… Harry está a punto de llegar.
- Que me importa! – dijo aun enojada Ginny.
- Debería importarte… Después de todo él organizó el almuerzo para ti – Ginny se quedó muda. A ese argumento no podía refutarlo… Hermione se serenó.
- Ginny, solo te pido que recapacites… y que por favor, dejes que él hable primero…
- Yo…
- Solo te pido eso… no arruines lo que tanto te costó tener…- cerró la puerta dejándola sola.
Nota de la autora: Bien… dejen comentarios… Se que algunos no estarán de acuerdo con respecto a lo que piensa Hermione respecto a como demostrar amor… algunos piensan que mejor son los actos a los dichos… para mi, debería haber un equilibrio… decir te quiero es lindo, pero lo es tambien demostrarlo… aun en las pequeñas cosas de la vida, no lo creen así?
Saludos y un beso a mi Platero, aunque nunca lee mis fics, porque está celoso de Harry Potter. Ey, yo no te digo nada cuando babeas por Shakira!! Y eso que yo canto mejor!!
Silvia
