¡Hola! Siento en haber tardado tanto, estuve de vacaciones y no pude actualizar la historia porque mi ordenador es de sobremesa y obviamente no me lo podía llevar. como siempre espero que el capitulo os guste. Como ya habéis podido leer la historia es la misma trama que la primera película, pero, desde el punto de vista de Elizabeth. Aquí lo tenéis.
Comencé a oír fogonazos y golpes en las calles. Me asusté. Y me preocupé por padre ya que había salido a fuera a dar un paseo junto al recién comodoro. Abrí las ventanas. Había un barco en el mar, el cual daba cañonazos contra la ciudad de Port Royal. ¡Piratas! Me asó un poco más, había varias zonas de la ciudad que estaban en llamas y se oían los gritos de la gente. Entonces vi como unos botes con antorchas se acercaban a la orilla. Vi como varios piratas se acercaban hacia la mansión y entraban ella. Salí corriendo de mi habitación, oí como llamaban a la puerta. Bajé las escaleras y presencié como uno de los criados se acercó para abrir la puerta, parecía ser que no había visto ni oído que habían llegado los piratas.
—"¡No!"—Grité.
Uno de los piratas de la puerta dijo algo y a continuación sonó un disparo y el criado cayó hacia atrás, sin vida. Di un grito, atemorizada. ¡No podía ser! ¡Estaba muerto! Los piratas entraron en masa y corriendo, la gran mayoría se dispersaron a las habitaciones de la planta baja. Pero dos de ellos, uno gordo y otro flacucho me vieron y me señalaron. Subí corriendo las escaleras. Y entré en la habitación más cercana. La cerré con llave. De repente me encontré una cara y grité. Era Anna.
—" ¡Señorita Swann! Han venido a secuestraros"— dijo agarrándome por los hombros.
— "¿Qué?"—Pregunté totalmente desconcertada.
—"Sois la hija del gobernador"—explicó la sirvienta.
Oí un "por aquí" de uno de los piratas y a continuación unos violentos golpes en la puerta. Anna se asustó.
—"Escucha, no te han visto. Escóndete y en cuanto puedas ve hacia el fuerte"—La ordené corriendo hacia mi cama.
De repente se me había ocurrido una idea, el calentador que estaba debajo de las sábanas. Lo cogí y me acerqué a la puerta. Los piratas entraron y al primero que entró en la habitación en la que yo me haya, le di en la cara con el calentador. El pirata se cayó al suelo y apareció un flacucho. Intenté volver a hacer lo que había hecho con el anterior, pero esta vez agarró con la mano, impidiendo que avanzase el calentador. Hizo varias muecas con la cara, intentando asustarme. Pero sonreí y apreté el pulsador. La leña ardiendo cayó sobre su cara y cuerpo y aproveché la distracción para salir de la habitación. Bajé corriendo las escaleras, pero cuando llegué a la planta baja me encontré con el pirata flacucho. Me di la vuelta para buscar otra ruta de escape y estaba el otro pirata. Miré hacia una de las habitaciones, justamente cuando salía un pirata con un montón de oros y joyas en las manos.
Una bola de cañón atravesó la instancia y golpeó al pirata haciéndole entrar por donde había salido. Corrí hacia una habitación, con la mayor suerte del mundo, detrás de mí la lámpara de araña se desprendió del techo y cayó al suelo impidiendo el paso a los piratas.
Entré en la habitación y cogí el candelabro con forma de tridente de plata que había en la mesa y lo coloqué en los picaportes de la puerta para atrancarla. Mi mirada vagó por toda la estancia hasta que se topó con dos floretes cruzados puestos encima de la chimenea. Me subí a esta y tomé la empuñadura de una de las espadas y la levanté. Y de repente el peso y hizo que casi me cayera yo al suelo. Sacudí la espada pero no se desprendía. Se oyeron gritos y golpes al otro lado de la puerta. Miré la sala, necesitaba algún sitio donde esconderme.
Vi el armario y corrí hacia él. Justamente en cuando me metí dentro, las puertas de la habitación se abrieron. Me tapé la boca, para no hacer ningún ruido. Respiraba agitadamente por la nariz. Y miraba por la finísima rendija que quedaba en el armario.
—"Se que estáis aquí, preciosa"—comentó uno de los piratas, el gordo, cantando. — "¡Salid!"—Ordenó—"Y prometemos no haceros daño."
El pirata flacucho se rió.
—"Os encontraremos, preciosa"—Aseguró el pirata. —"Tenéis en vuestro poder algo que queremos. Y es nuestro. El oro es nuestro".
Miré el medallón y lo cogí entre mis manos. Buscaban el medallón. ¿Por qué? Si era de Will…Miré hacia delante y vi el ojo marrón con la esclerótica amarillenta. Ellos abrieron las puertas, y me apuntaron con la pistola. Rápidamente, no sé ni cómo lo hice, repasé en mi mente todo aquello que sabía de los piratas. Y una palabra se escapó de mis labios.
—"¡Parlamento!"—Grité en último intento de huída.
— "¿Qué?"—Murmuró uno de los piratas patidifuso.
—"Invoco el derecho a parlamentar"—Expliqué. ¿A caso el código pirata no se usaba ya? ¿O es que estos piratas no sabían lo que era?—"Según el Código de los hermanos establecido por los piratas Morgan y Bartholomew, debéis llevarme ante el capitán."
—"Conozco el código"—Gruñó el pirata gordo.
—"Si alguien solicita parlamento no se le puede hacer daño, hasta que este acabe"—El caso era salir viva de esta situación.
Los dos piratas hablaron entre ellos y finalmente decidieron llevarme pero con la condición de que no hiciese ruido. Los dos me cogieron de los brazos y me sacaron fuera de la mansión. En mi casa, los piratas estaban desvalijando todo lo que podían y más. El cuerpo inerte del criado aún permanecía en el suelo.
Cuando salimos a la calle, vi como la ciudad estaba casi prácticamente en llamas y se oían los gritos de la gente despavorida. Cuanto más avanzábamos más piratas había, rompían casas, objetos, mataban y herían personas, quemaban todo lo que estaba por su paso. Y sobre todo robaban. Tal vez no hubiese sido buena idea decir lo del parlamento. Ahora sí que no tenía opciones para escapar. Iba mirando a ver si veía padre o a alguien que conociese. Cuando justamente mis ojos se cruzaron con unos marrones conocidos.
—"Will"—Le llamé. Pero tenía la garganta seca y a pena salió la voz. Pero pareció que me oyó porque se giró y me llamó. Entonces uno de los piratas tiró de mi brazo y me tuve que volver hacia delante. Y ya no vi más a Will.
Llegamos a la orilla donde había varios botes vacios. El pirata flacucho fue el primero en montar en el bote, el otro pirata me empujó y choqué contra el bote. Me subía a la barca de madera con dificultad y después se nos unió el pirata calvo y gordo. Los dos piratas hablaban mientras iban remando y también iban riéndose. Yo miraba hacia atrás, mirando Por Royal. Giré la cabeza hacia delante y me topé con un navío de inmensas dimensiones. De color negro y las velas también. Miré la bandera. Mi sangre se congeló en las venas. Era el mismo barco que hace ocho años atrás. El corazón empezó a palpitarme con fuerza.
En ese momento llegamos al lado del barco. Subimos por una escalerilla de cuerda y me tuve que agachar para poder entrar y no darme con la barandilla. Miré a todos los lados como una niña asustada, a pesar de que era de noche, se podía ver a muchos hombres yendo de un lado hacia otro y gritando. Vi una figura a lo lejos del barco con un sombrero ancho y una cosa, parecía un animal pequeño, que se subió a su hombro izquierdo. De repente el pirata gordo me cogió del brazo y me tiró hacia su lado. Un hombre negro, alto y musculoso con bolas en las cejas y debajo de los ojos nos miró.
—"No sabía que ahora hiciéramos prisioneros."
—"Ha invocado el derecho a parlamentar con el capitán Barbossa.
—"He venido a..."—Expliqué andando hacia el hombre. Pero este me dio una bofetada y di varios pasos hacia atrás con un lado de mi cara ardiendo en llamas.
Me sentí como si toda la poca confianza y valentía que tenía se hubiesen evaporado con ese golpe. Sentí como toda mi fuerza de voluntad. Y comencé a asustarme de verdad. Si a una persona que estaba debajo del código la hacían un daño físico como ese ¿Qué no harían cuando acabase de hablar con el capitán?
—"Hablaréis cuando se os diga"—Dijo el hombre todavía con la mano levantada, se oían las risas de los piratas. Pero una mano agarró la muñeca del hombre.
— "Nunca se les pone la mano encima a aquellos que se hallen bajo la protección del parlamento".
