Hola a todos!! Gracias por alegrarse de que haya recuperado mis fics… ya falta poquito para que me entreguen mi nueva maquina!! En verdad me sorprenden con los reviews… y espero que les guste este capitulo.

Dedicado a todas aquellas que me dejan un review en cada capitulo… no voy a nombrarlas porque no quiero quedar mal con ninguna de ustedes…

Este capitulo ha sido uno de mis favoritos… me he reído un poco al escribirlo, y también me he emocionado… Y aparece un personaje que nunca, en los tantos fics que he leído, lo han hecho aparecer… y que en el sexto libro se nombra… Espero que les guste mi descripción!!

Capitulo 17

La fiesta

Ginny, se encontraba sentada frente al tocador, mirándose en el espejo y analizando minuciosamente las palabras que le había dicho Hermione hace unos momentos. Era verdad. Tanto le había costado tenerlo a su lado que ahora iba a… Recordó lo que Hermione le gritó. Que el amor no solo se expresa con palabras… los gestos son también importantes. Y a su mente vinieron todas y cada una de las atenciones que Harry había tenido para con ella. Aunque también le vinieron todas aquellas cosas que Harry hacía cuando ella tenía un pretendiente. Y sonrió. "Eres una estupida inconforme! Hermione tiene razón. Que importa que no te lo diga! Si al fin y al cabo está contigo! Y su sonrisa me dice que está feliz así...!" Se secó las lágrimas y se acomodó el cabello. Quería que él la viera bonita. Salió hacia el piso de abajo.

Harry había estado con nauseas toda la mañana, sabía que si llegaba con Carrie y sin Ginny empezarían a murmurar, y eso lo angustiaba y le molestaba horrores. Le molestaba porque no entendía cuanto daño le podría haber hecho el que se preocupara por ella, y mas le molestó cuando Ginny decidió dejar el cuarto que compartían; y angustiado porque no sabía como le iba a decir a su familia que la relación con Ginny se había acabado. Cuando llegó, los seis Weasley estaban parados en la sala y lo miraban, y no supo como, en su imaginación, se cruzó una hermosa lápida con la inscripción "Aquí yace el idiota de Harry Potter el niño que no sobrevivió a la tunda de los Weasley". Tragó saliva. Arthur lo saludó amenamente y le sacó a Carrie de los brazos "Me quitan a Carrie, mala señal amigo" Harry pensó "al menos en su lucha alguien estaría de su parte" Pero luego se preguntó "Es eso cierto? Arthur me sonrió o solo es un desesperado intento de mi mente por salvar mi pellejo?". De repente miró hacia la escalera. Ella estaba bajando lentamente. El parado, con las manos en los bolsillos. Carrie estaba en brazos de Arthur. Todos sus hermanos voltearon a verla y la reacción que tendría al llegar hasta él. El la miró, ella le sonrió. El abrió los ojos y ensayó una tímida sonrisa. Ella se acercó y lo abrazó fuerte. El la rodeó en sus brazos. Ella lo besó. Los demás salieron con sonrisas hacia la cocina. Después de unos instantes se separaron.

- Ginny, yo… no es que no esté de acuerdo en que tu trabajes…- ella le puso delicadamente los dedos en la boca para callarlo. El los besó suavemente.

- Debo pedirte disculpas, Harry – apoyó su frente en el pecho del joven. Algunas lágrimas se asomaban amenazantes. El acarició su pelo – Yo he sido una tonta, tratando de enojarme… sin saber…

- Si a ti te pasara algo… - tragó saliva – me moriría… Es por eso…

- No tienes que explicarme nada, ahora entiendo. Y déjame decirte que tendré cuidado… yo, seguiré tus consejos y no seré tan osada… Yo, te prometo que no me haré la heroína…

- Yo te prometo que respetaré tus decisiones Ginny… porque te…- Ron apareció por la puerta, interrumpiendo la conversación.

- Disculpen…- carraspeó. Harry lo miró sonriendo y Ginny como para matarlo.- Mamá dice que dejen los arrumacos para después – un repasador voló directo desde la cocina hasta la melena de Ron despeinándolo y al segundo, una espumadera le dio en la espalda – dejen eso mujeres!! – dijo mirando hacia la cocina. Se escucharon risas – bueno a ustedes les dicen que ya vamos a almorzar… - Ginny más contenta, se tomó del brazo de su novio y se encaminaron hacia donde la familia tendría el almuerzo.

La mesa estaba preparada con todas las delicias que a Ginny le encantaban, las que mamá Molly conocía y las que había adquirido últimamente, como el postre tiramisú que Harry le había hecho probar en una de sus salidas a restaurantes muggles. Ginny estaba contenta, pues había hecho las pases con Harry y aunque él nunca le dijera que la amaba, el solo hecho de que esté a su lado la hacía feliz.

Harry era el mas entusiasta en el almuerzo, hecho que sorprendió a casi toda la familia Weasley. Le estaba quitando el trono hasta a los gemelos, que, al ver lo divertido que estaba el joven, le quitaron la botella de vino de su lado… La señora Weasley reprendió la mala educación, pero ellos se excusaron diciendo que luego tendrían que ayudar a Harry a levantarse de la silla de lo borracho que estaría…

- Yo no estoy borracho! – dijo en tono entre enojado y burlón.

- Cállate cuatro ojos!! – dijeron riendo los gemelos.

- Bueno Harry…- dijo Fred

- Yo no diría eso…- siguió George

- Después de ver…

- La manera en que te comportas…

- Como si fueras…

- La reencarnación de…

- Mundungus…

- Y eso que el viejo todavía vive!

- Cállense! – dijo riendo Ginny – Harry no ha bebido nada, solo cerveza de mantequilla.- El la miró – Yo he estado vigilándolo.

- Cuidado Potter! – dijeron burlonamente los seis hermanos varones, causando la risa de los presentes.

- Si sigues así, "vigilado" – dijo Ron – Te volverás mas un hijo que un esposo… - y levantó la copa para tomar un sorbo mas de vino, cuando una mano se la bajó de golpe.

- Y tu será mejor que hagas lo mismo Ronald Weasley! – dijo Hermione seria.

- Por que amor? – dijo con voz de niño bueno.

- Porque si sigues bebiendo, te tendremos que soportar a ti, haciendo tu famoso bailecito del robot – Y movió las manos imitando a Ron, causando la carcajada general, y que su esposo riera, forzadamente, pero con las orejas coloradas.

Después de comer, los hombres salieron hacia el huerto, con las escobas al hombro. De seguro, pensó Ginny jugarían un partido de Quiddich, lo que la puso mas contenta, pues desde la reunión en Hogwarts, no había tenido oportunidad de usar su escoba.

- Alto chiquita!! – le dijeron los mellizos – estas muyyy equivocada si piensas que te dejaremos jugar.

- Por qué? – dijo haciendo una mueca de fastidio – es que acaso piensan que no puedo darles una paliza?

- No es eso, mujer – dijo Fred – invitamos a varios amigos de la escuela para hacer el partido y luego un baile por tu cumpleaños…

- Y? – dijo sin entender.

- Pues… verás – dijo George, rascándose la cabeza- no nos dimos cuenta al principio, pero Ron nos hizo ver… y Harry también, pero de muy mala manera…

- Que?

- Que la mayoría de los que invitamos fueron tus novios…

- Que tonterías dices!! Yo no he tenido demasiados novios, solo unos cuantos – dijo colorada.

- Llamas unos cuantos a quince? – rieron.

- No fueron quince! – bufó.

- Bueno… catorce – dijeron torciendo los ojos. Ginny se puso colorada.

- Pero así y todo, quiero jugar… O es que acaso harán cosas de hombres!

- Mira nos cachaste…- dijeron.

- Cada vez que alguien haga un tanto… - dijo Fred.

- ….El del equipo contrario tendrá que sacarse una prenda – concluyó George.

- Que mejor!!! – dijo sonriente y aplaudiendo, jugándoles una broma a sus hermanos

- Que mejor te vayas adentro y ayudes a tu mamá – dijo Harry serio, que llegaba para llamar a los gemelos – ustedes se están perdiendo la selección, y si no se apuran quedarán en el equipo de Neville…

- Ginny, no nos quites tiempo!!!- Bufaron los gemelos.

- Quiero jugar!! – dijo Ginny zapateando.

- Ya te dijimos que jugaremos los hombres!!! – se enojaron los gemelos.

- Solo porque… - Harry la abrazó y le dio un tierno beso, ella se quedó mirándolo con una sonrisa boba.

- No te enfades cariño – le besó la frente y la soltó – se que serías muy buena en mi equipo, pero hoy quieren jugar solo los varones… entiendes, no? – e hizo esas miradas que hacían que Ginny hiciera lo que él quisiera.

- Oh está bien, vayan a jugar, ya habrá otra oportunidad – dijo mansa como un corderito. Los gemelos la miraron con rabia.

- Si hubiéramos sabido… – le decían a Harry mientras iban al campo a las zancadas – que tu la podías convencer tan rápido…

- Que quieren que les diga? – dijo encogiendo los hombros y sonriendo – tácticas de auror… - los gemelos le dieron unas palmadas – Ey!! así me agradecen que les haya quitado a Ginny de encima?

- Eso es para que aprendas lo que te espera... – dijo Fred.

- Cuando te hagas el súper auror con nosotros – Concluyó George.

Los muchachos pasaron casi toda la tarde jugando al Quiddich. Habían llegado varios amigos y como todos querían jugar se habían formado varios equipos.

Las mujeres se la pasaron conversando de moda, algo de cocina y del trabajo… Algunas despistadas se la pasaban hablando de libros (En verdad solo era Hermione), a lo que las demás, que con el correr de la tarde habían llegado en gran numero para la fiesta, la callaron con varios hechizos aguamenti, por lo que Hermione tuvo que dejar ese tópico de conversación lo mas rápido posible si no quería verse toda empapada para la fiesta. LA cena, se llevó a cabo alrededor de las siete de la tarde, hora en que los varones (casi veinte en total) habían desfilado por el baño de los Weasley para darse una ducha y estar presentables. Harry que estaba algo impaciente decidió ir a su casa, puesto que tardaría menos en aparecerse, ducharse y volver a la madriguera, que esperar a que el baño se desocupe. Cuando volvió ya arreglado, vio que su amigo aun refunfuñaba haciendo fila y esperando su turno. Cuando Ron vio que él lo miraba burlonamente, ya duchado y vestido, solo dijo "Cállate Harry" movió la varita y desapareció.

El jardín estaba preciosamente ornamentado. No había una gran mesa adornada y sillas como en la mayoría de los festejos Weasley. Esta vez había dos largas mesas, perfectamente iluminadas, donde la señora Weasley y las demás mujeres, habían puesto una variedad de platillos para que los invitados degustaran, en una mesa estaban los platillos salados y en la otra los dulces. A un costado de la comida una pila enorme de platos y una cantidad incontable de cubiertos, para que la gente se sirviera a gusto. En otro sector opuesto a las mesas se disponían sillas que los comensales utilizaban para comer, en otro sector había una especie de bar, donde debían servirse ellos mismos, una gran variedad de bebidas, entre mágicas y muggles, que por arte de magia nunca se acababan.

A la fiesta habían venido los ex compañeros de Ginny del colegio y los de Harry. Estaban Seamus y su esposa Parvati, Dean con Demelza, Neville con una enorme Cho (ya tenia cinco meses de embarazo) Luna y Colin Creevey, el hermano de este, Dennis con una chica que Ginny imaginó que era muggle porque no había ido a Hogwarts, Lavender Brown con su novio, y los Hermanos Weasley con sus parejas y unas cuantos familiares, entre los que se encontraba la famosa tía Muriel, quien al ver a Ron se le prendió de la mejilla con un soberano beso que hizo que el pelirrojo moviera los brazos aparatosamente como las aspas de un molino pidiendo ayuda. Hermione riéndose a más no poder, se lo quitó a la anciana y se lo llevó, no dejando de escuchar a su esposo decir una cantidad de palabras hacia su tía, que no diría en frente de su madre, ni de sus hijos.

Harry trataba de conocer a todos, puesto que los familiares de Ginny solo dejaban verse juntos en un casamiento o en un velorio, así que ahora que la fiesta era algo distendida, trató de trabar relación con cada uno de ellos. Aunque trató de evitar encontrarse solo con la tía Muriel, quien ya sonreía, mirándole con atención sus mejillas.

Ginny llegó a la fiesta algo tarde (media hora mas tarde) logrando que todos miraran a la joven cuando salió de la casa. Harry salió a su encuentro sonriendo, y siendo conciente de las miradas de todos los presentes, se acercó y le dio un suave beso en las mejilla, susurrándole un "estás hermosa", que la hizo sonrojar. Es que Harry no estaba equivocado. Para los ojos de pelinegro, ella parecía un ángel. Tenía puesto un vestido que dejaba sus hombros descubiertos, de color blanco que iba degradando hacia la falda del vestido, que llegaba a las rodillas, en un suave verde agua, y que estaba adornado con flores de un tono más verde que la tela del vestido. Sandalias de tacón del mismo color, y se había recogido el pelo en una simple coleta, dejando al descubierto su hermoso rostro, suavemente maquillado. Luego de permanecer perdida en la mirada de su novio, reaccionó ante el aplauso de los presentes y de la alegría de la tía Muriel, al verla al fin con un novio decente.

No tuvo demasiado tiempo a solas con Harry, porque al ser la agasajada, tenía que estar un momento con todos los invitados, y Harry había sido virtualmente secuestrado por sus amigos a un costado del bar para beber, libre de las miradas de las mujeres, y hablar de lo que mas les encantaba: El Quiddich.

- Mírenlos – decía malhumorada Hermione – Como si no hubieran podido hablar de Quiddich en toda la tarde!

- Hermione! – reía Ginny mirando hacia el bar, a los jóvenes reírse de las aparatosos movimientos de Ron – Déjalos tranquilos, no están haciendo nada malo – Miró a Harry –necesitan un espacio para ellos solos, no puedes tenerlos siempre bajo las faldas! – Las demás rieron.

- No se trata de eso! – dijo colorada – es que es tu cumpleaños y…

- Y me alegra que se estén divirtiendo. O prefieres que estén hablando de cómo combatir el mal, como hace años?

- No! Claro que no! – dijo ella.

- Ginny, como te llevas con Harry? – Y se sorprendió de escuchar a Cho hablar con ella tan calmadamente. Las otras mujeres la miraron recelosas. La relación entre Ginny y Cho nunca fue buena. A decir verdad cada vez que se veían echaban chispas por los ojos.

- Bueno… - dijo ella tomando un sorbo de cerveza de mantequilla – Nos llevamos muy bien… - Cho la miró y sonrió, acariciándose el vientre.

- Mira, se que nosotros no nos llevábamos bien… Yo estaba celosa de ti.

- De mi? – dijo ella extrañada – Yo te odiaba a ti porque me lo quitaste! – Cho rió.

- Y yo te odiaba porque nunca, nunca pude tener con Harry esa comunicación tan especial que tenías tu.

- De que me hablas Cho? – dijo ella confundida – Yo con Harry… nuestra relación fue de amistad solo porque él es el mejor amigo de Ron.- las demás esperaban la respuesta de la oriental expectante, ese era un punto de vista que nunca tuvieron.

- Eso es lo que crees… - dijo ella – En verdad uno los miraba y sabía que estaban hechos el uno para el otro – suspiró – cuando había una discusión, y aunque ustedes no se daban cuenta, siempre llegaban a la misma conclusión.

- No…

- Y de la forma en que se miraban… y sonreían.

- Yo no me había dado cuenta – dijo Hermione – pero ahora que lo mencionas Cho – dijo mirando a su amiga – es cierto!

- Yo lo miraba, él solo estaba deslumbrado por ti..- Cho rió.

- Le duró poco el deslumbramiento! – todas la miraron – me engaño desde la segunda semana que fuimos novios.

- Tu, lo sabias? – preguntó Hermione.

- Claro – sonrió – Acaso crees que pude alguna vez ser tan tonta en creer en sus "Misiones de emergencia?"- aquí rió con ganas- Y yo… pensaba que lo amaba. Y lo aguantaba – volvió a acariciarse el vientre – Pero a mi, la vida me tenía preparada la mejor sorpresa! – miró hacia el grupo de jóvenes y vio a Neville, su marido – Podrán decir que es un tonto, pero es el hombre mas espectacular del mundo – todas miraron a Neville con el ceño fruncido, menos Ginny y Hermione que sabían que gran persona podía ser, y luego miraron a Cho –es el único que me ha apreciado como persona y no por mi físico – Ginny la miró, y luego a Neville y pensó que en verdad Cho debía estar muy enamorada de Neville para pensar eso, y luego sonrió, pues mentalmente tachó de la lista a una de las que pensaba sus mas férreas rivales.

- Bueno.. tu sabes el dicho, el que persevera, triunfa – dijo ella.

- Y tu lo sabes muy bien!! – dijo Cho y sonrió, Ginny le devolvió la sonrisa y levantó su copa de cerveza – Brindemos, por que cada uno tenga lo que quiere de la vida!

- Yo empiezo!! – dijo Hermione – Que Ron alguna vez seque el baño después de ducharse – Todas la miraron para matarla – Que? Es que tengo todo lo que he deseado! – las demás rieron.

- Que mi hijo, sea igual a su padre…- Dijo Cho y las demás solo torcieron los ojos – Bueno, que no tenga lo torpe…

- Que Dean alguna vez se digne a decirme que le gusto! – dijo enojada Demelza – Es que estoy harta de ser presentada como solo una amiga invitada a las fiestas!

- Que pueda encontrar al fin la colonia de Snorckacks de cuernos arrugados – Dijo soñadora Luna y las demás ahogaron la risa.

- Que los gemelos alguna vez sienten cabeza! – dijeron Katie y Angelina, luego se miraron y lanzaron una doble carcajada.

- Que Dennis… - todas miraron a la chica muggle que nadie conocía – bueno, mi nombre es Litzzie y si, soy muggle, pero conozco bien este mundo, trabajo en la granja del padre de Dennis así que el me ha mantenido informada…- Las demás le sonrieron. Ella alzo la copa – Que Dennis, pueda lograr todos sus sueños…

- Ey se supone que aquí brindamos por nuestros sueños – dijo Hermione.

- Bueno es que yo soy parte de uno de los sueños de Dennis – las demás rieron.

- Que el profeta me tome como una profesional en serio y no como la tonta que puede escribir del clima – dijo Lavender Brown.

- Que Seamus y yo podamos cumplir el sueño que tanto hemos querido… - las demás miraron a Parvati – tener sexo en el baño de un avión…

- Por Merlín, mujer!! – dijeron Cho y Hermione.

- Pero es que alguna de ustedes no ha tenido la fantasía de hacerlo?

- Pero en el baño de un avión? – preguntó Hermione.

- Es lo mas incómodo! – dijo Cho y se puso roja. Las demás la miraron, Gin mas porque solo de pensar que ella y Harry… – y mas cuando tu esposo no es del tipo… atlético! – y la carcajada de las mujeres se escuchó en toda la fiesta.

- Táchalo de tu lista entonces Parvati – dijo Ginny sonriendo aliviada - y búscate un lugar algo mas… cómodo!

- OHH, bueno – dijo encogiéndose de hombros – luego le digo a Seamus.

- Y tu Ginny? – dijo Cho – hay algún deseo por el que quieras brindar… - Ella se quedó callada un instante, tenía varios, pero uno especialmente que la atormentaba, "Solo querría que el me dijera que me ama" pensó pero no le pareció bueno decirlo, eso era algo privado que ninguna de ellas tenía derecho a saber. Después de varios segundos, levantó la vista, mostró una convincente sonrisa y habló.

- Que mi más ansiado sueño se cumpla…

- Que es…

- Quiero tener un hijo con Harry… - las demás la miraron con sorpresa, y sin decir nada chocaron las copas. La única que tenía una gran sonrisa en el rostro era Hermione. Bebieron. – Será mejor que vayamos a sacar a esos del bar y los obliguemos a bailar, pues dos minutos más y tendremos que llevarlos a la rastra. – se encaminaron hacia el bar. Hermione dejó la copa en una mesa y se acercó a la pelirroja.

- Desde cuando quieres eso?

- Eh? – dijo ella parándose bruscamente y mirando a su amiga.

- Tener un hijo con Harry, desde cuando?

- Desde que me propuso ser su novia – ella sonrió.

- En Hogwarts?

- Aha – dijo ella y suspiro – pasó una estrella fugaz y yo le dije que pidiera un deseo… y yo pedí eso, un hijo…

- Ten cuidado con lo que pides amiga – Ginny la miró – Podría hacerse realidad.

- Y?

- Estás dispuesta a dejar todo?

- No dejaría todo, solo algo…

- Pero siendo tu, un espíritu libre…

- De donde sacas eso? Eso de espíritu libre?

- Harry dice eso cada vez que …

- Cada vez que, qué? – dijo ella tomándola de un brazo bruscamente.

- Cada vez que llega a mi casa preocupado por tu trabajo… - Y lo imitó – "como quieres que le diga que me muero de temor cada vez que sale en una misión? Que adoraría que tuviera una profesión mas segura? Si ella es un espíritu libre, Hermione – Ginny lo miro y sonrió – Pedirle que deje de trabajar de auror seria lo mismo que obligar a Hedwig a que asee su jaula, imposible!"

- Eso dice?

- Estás enojada?

- Nah – dijo ya acercándose. Hermione se fue hacia donde estaba Ron. Ella se acercó a Harry lo abrazó por la cintura desde atrás. El instintivamente tomó sus manos y las besó. Hizo un rápido movimiento quedando invertida las posiciones, y posó sus labios en el cuello de la joven, - veo que me extrañaste, o no?

- Siempre te extraño hermosa – sonrió – estaba diciéndole a mis amigos cuánto lo hago – los demás rieron.

- Si claro! – rió ella – solo si te refieres a mi como "la mas rápida escoba de carreras que existe en el mercado" – todos rieron – O como " la mas cara para mi si les soy honesto, aunque si alcanza la velocidad de 0 a 300 en diez segundos pago lo que sea!" – Harry la besó nuevamente en el cuello, sonriendo – esta bien, me alegra que pienses eso!

- Me atrapaste…- la hizo moverse para quedar frente a frente. La tomo por la cintura y la atrajo hacia su cuerpo, ella pasó sus delgados brazos alrededor del cuello. Los demás algo incómodos se fueron, quedando solo la pareja junto a Ron Y Hermione – Cual será mi castigo? – y la besó suavemente.- Ron Carraspeo – Ron, es mi mujer, no molestes!

- Si, pero...- Hermione lo codeó – Que?!! Sabes Hermione? estoy harto que me des de a codazos, o que me lances espumaderas cuando quiero decir algo! – dijo ofuscado.

- Si tuvieras el sentido de la ubicación, amor, te darías cuenta que te estoy diciendo "dejémoslos solos!"

- Ah! Y por qué no sólo dices "Dejémoslos solos" y te olvidas de los mensajes en lenguaje de señas, o mas bien de golpes! – dijo su esposo – Vamos! – agrego luego en un tono alarmante.

- Por que la prisa ahora? – preguntó su esposa.

- Ahí viene la tía Muriel – y se desaparecieron, dejando a la mujer a medio camino.

- Bueno ya se fueron eso dos – le dijo Harry a Ginny separándose apenas pero rozándole la nariz con la suya – me dirás mi castigo?-La música empezó a sonar y ella lo miró a los ojos y sonrió malignamente – no! No! Pídeme cualquier cosa, pero eso no!

- Oh si Potter!! – se separó y lo tomó de la mano riendo. El forcejeaba suavemente, y la atraía nuevamente a sus brazos.

- Y si no quiero? – la miró desafiante.

- O es conmigo… - dijo ella zafando de sus brazos – o mi tía Muriel, estará encantada de hacerte compañía – Harry la miró con una cara de terror. Y miró a la tía Muriel. No muy alta, tenía la contextura de Arthur Weasley, el cabello entre rojo y canoso y sin cejas a las cuales las había dibujado de una manera exagerada con un lápiz grueso, los ojos pintados de celeste rabioso y la boca, rojo chillón. Y no le faltaba la clásica verruga en el mentón desde donde se asomaba un pelo.

- Serías capaz? – ella lo miró seria.

- No me tientes…

- Está bien! – bufó – pero no creas que mas tarde me las cobraré amor!! – ella lo miró sorprendida.

- Que dijiste?

- Que mas tarde me las cobraré – rió.

- No después…

- Yo… dije…

- Ginevra Weasley! – ella dio vuelta rápidamente la cabeza al punto de creer que se le salió del cuello y Harry volteó pero su movimiento fue mas suave – Es que acaso no cruzarás unas palabras conmigo en toda la noche?

- Tía Muriel! – dijo ella mas en tono de protesta que de alegría. La inoportuna tía, había cortado la explicación a semejante forma de llamarla. "Amor, me dijo amor? O escuche mal? Tía Muriel, te juro que si no fueras pariente mío…"

- Acaso te quedaste petrificada? – Harry rió – Y tu jovencito, déjame decirte que eres el mejor espécimen que esta niña ha podido encontrar – e hizo algo que Harry odiaba: le pellizcó la mejilla derecha frenéticamente con unas enormes uñas pintadas de color carmín. Luego de sobarse la parte ahora colorada de su cara, Harry la miró serio, "pero si soy un hombre, no un espécimen!"

- Señora…

- Dime tía Muriel! – dijo la mujer y se acercó a darle un ruidoso beso en la mejilla. A Harry le pareció ser succionado por una aspiradora de gran boca – Después de todo serás parte de la familia…

- Harry ya es parte de la familia Muriel! – dijo La señora Weasley – desde los once años! – Ginny se ocupaba juntando todas sus fuerzas para no reírse, de limpiarle la gran mancha roja de lápiz labial que su tía le había dejado a su novio.

- Así que esta pequeña ratita al fin logro cazar al gato?

- Eh? – dijo Harry y Ginny estaba roja encogiéndose de hombros

- Recuerdo cuanto lloraba por ti, desalmado y tu ni la pelabas…- Harry miró a Ginny a los ojos, ella quería ser tragada por la tierra en ese momento – ya pensábamos que se quedaría solterona y con la sola tarea de cuidar a Molly!! – rió y a Harry le hizo recordar a su "querida" profesora Umbridge.

- Pensábamos? – dijo Ginny al fin. Fue cuando Harry la miró y le pareció ver al bola de fuego chino, aquel dragón rojo al que Fleur se enfrentó en el torneo de los tres magos. Estaba que echaba fuego por la nariz – quienes?

- Bueno… - dijo la tía viendo la escena algo aterrada – la tía Beltsy… Molly… yo…

- Tu, mamá?

- Bueno… - dijo la madre mirando para otro lado – de repente hace un poco de fresco…

- Ginny – dijo Harry tratando de salvar a su suegra – recuerda que debes hacerme pagar – ella lo miró y él se acomodó los anteojos y la miró a los ojos suplicante, y entendió. – debes hacerme bailar – y él sonrió seductoramente, haciéndola olvidar de esos monstruos que estaban a su lado.

- Disculpa tía Muriel, madre – Molly entendió que estaba enojada – Pero como ustedes bien pensaban, yo me iba a quedar soltera, y lo seguiré estando – Harry la miró – Pero eso no implica que no haya conseguido alguien que caliente mi cama.

- Ginny!! – dijeron alarmados Molly y Harry.

- Bueno es que algunas no tienen la suerte de tener… semejante espécimen – miro a su tía – O la pequeña prima Anabella, tu hija, que recuerdo que tiene cinco años mas que yo, ya se afeito el bigote para conseguir novio? – la tía Muriel enrojeció – O la tía Beltsy ya consiguió algo para el chihuahua, perdón para la prima Polly, que ya tiene treinta y tres, y todavía no conoce lo que es…

- Con permiso, nos vamos a bailar – dijo Harry y la arrastro hacia la el centro del jardín

- Vieja de…

- Que diablos te pasa? – sonrió –

- Es que no ves? Cada vez que se juntan me critican, ni teniéndote a mi lado dejan de hacerlo… Ojala hubieran venido Anabella y Polly… de seguro no las dejaron salir – el la miro extrañado – Del zoológico donde viven, Harry!! – la carcajada de Harry le hizo pasar el enojo. Se abrazo a su novio y se dedico a disfrutar del baile. El la abrazo fuertemente y le beso el cabello.

- Recuérdame jamás, pero jamás, jamás, volver a hacerte enojar Ginny.

Como a las diez de la noche, los comensales ya habían devorado todos los platillos de las mesas y a algunos ya se les empezaba a notar el exceso de bebidas, en especial a ciertos gemelos que se la pasaban lanzando fuegos artificiales a lo largo del estanque, haciendo que atípicamente el cielo oscuro de la madriguera pareciera de día. Enormes dragones de luces multicolores abrían sus fauces y se perdían detrás de los árboles para luego surgir y chocarse para hacer una tremenda explosión y chispas de mil formas se sumergían en el estanque provocando los aplausos generales de casi todos los que podían en ese momento coordinar las manos y aplaudir.

Después de semejante espectáculo, una banda que llego al cuarto para las once, comenzó los primeros acordes y todos sin excepción tomaron a sus respectivas parejas y se dispusieron a bailar. Ginny tenía algo de frío, por lo que Harry muy galantemente, le ofreció su saco, pero ella prefirió apretarse más al cuerpo masculino al bailar. Harry entendió el mensaje y la abrazó con más fuerza.

- Mejor así? – dijo al oído de su mujer, a lo que ella solo hizo un movimiento de cabeza, dándole a entender que eso le gustaba y mucho. – La estas pasando bien, cariño?

- Ah, Harry te diré que nunca en mi vida he tenido una fiesta de cumpleaños tan espectacular… - el la soltó un poco para mirarla a la cara – Es que apenas se acordaban de mi cumpleaños...

- Mentirosa! – le dio un beso corto en los labios – Ron me dijo que si había un cumpleaños que tu nunca dejabas que se olviden era el tuyo!

- Sabes una cosa? – él la miro – Ron me esta cansando siendo tan bocón! – el rió – A que no te contó de sus dulces besos con la tía Muriel – La carcajada de Harry fue monumental. Los dos miraron hacia una parte de la pista y vieron, con lágrimas en los ojos como la querida tía Muriel, había logrado romper la barrera de seguridad de Ron y bailaba apretada al pelirrojo.

- Bien Ron! – le dijo Harry moviendo los labios y levantándole el pulgar, a lo que el joven también moviendo los labios, dijo "Voy a matar a Hermione!". Harry rió.- Creo que Ron esta noche se convertirá en viudo!

- Por que lo dices?

- Porque el mismo Ron matara a Hermione por hacerlo bailar con su tía! – ella rió

- Agradece que mamá no te haga bailar con ella – Harry hizo una cara de espanto –estaba escuchando a la tía quejarse con ella de que tu, no te habías acercado a "Confraternizar."

- Ni muerto!! me escuchas? y si tu por algún motivo, razón, o circunstancia te alejas apenas escasos centímetros de mi…- la miro – te juro que me suicido!

- Ey ella no es tan mala!

- A ti porque no te pellizco y beso como lo hizo conmigo! – Suspiro – Merlín! Pensé que había caído al lago y me atrapaba el calamar gigante!

- Eres exagerado! Te has dado cuenta?

- Exagerado yo? – dijo alterando la voz – Es que no he escuchado y visto a una pelirroja despotricando a diestra y siniestra porque no le dije que la amo? – ella dio un respingo y lo miro. El la miro serio y la soltó. – Yo tengo sed, quieres tomar algo? – ella negó con la cabeza, sin decir nada. El se alejo, dejándola parada en medio de la pista. Sin decir nada, y aguantando las ganas de llorar, se fue hacia el bar y tomo una cerveza de manteca. "No puede haberse enojado por un comentario tan tonto!" Desde lejos lo vio hablando con los gemelos, riendo y luego se perdían en la oscuridad de la noche. Ella se tomo los brazos, la noche ahora para ella parecía helada, sin el calor de su amado. "Es que era seguro que me las iba a hacer pagar de alguna manera…" Tomo un sorbo de la cerveza, viendo a la tía Muriel que la observaba y murmuraba algo con otra de sus asquerosas tías criticonas. Se dio vuelta hacia el bar. Al menos, pensaba emborracharse y dar la nota por borracha y no por abandonada en medio de su cumpleaños. Y luego se dijo "idiota" porque nadie, nadie se podría emborrachar con cerveza de mantequilla. Dio vuelta alrededor del bar y se agacho para ver si allí había algo mas fuerte con que quedar algo descerebrada en cuestión de segundos. Cuando logro al fin hacerse de una botella de Whisky de fuego potenciado por los gemelos, la melena inconfundible de Hermione se asomaba por la parte superior acompañada de unos ojos marrones que la miraban interrogantes.

- Que pasó esta vez?

- Que crees – dijo destapando la botella y sirviéndose el liquido en un vaso para cerveza.

- Creo que los vasos para eso, son aquellos pequeños – dijo sonriendo

- Como si me importara…

- Ey!! – dijo sorprendida – es tu cumpleaños! No le des tela para cortar a esas arpías tías tuyas!

- Ya te lo dije, como si me importara – tomó un trago bien largo y escupió la mitad. No estaba acostumbrada e eso.

- Suelta eso! – dijo Hermione quitándole el vaso – o te perderás lo mejor…

- Es que hay algo mejor? – y una lagrima salio – Lo arruine todo y estaba tan bien… y él ahora me dijo que era una exagerada…

- Señoras y señores, pueden darme su atención por favor!! – Ginny miro hacia donde estaba la banda y vio estupefacta, a Harry parado con su varita al cuello, y mediante el encantamiento sonorus hablando a todos los presentes.

- Que sucede?

- Ven y lo verás… - dijo sonriente Hermione.

- Quisiera que dejaran de beber un rato – sus amigos chillaron – y se acercaran - todos lo hicieron – bueno en primer lugar quiero darles las gracias por haber venido a esta fiesta, en donde lo mas importante era compartir con los amigos, mas allá que la razón principal fuera agasajar a mi princesa – Ginny estaba roja de la vergüenza – Ginny puedes venir por favor?

- Hermione – dijo susurrando – que diablos le pasa? El nunca quiere hablar en publico y ahora, justo ahora se la da de orador?

- Shhh y apúrate – dijo divertida su amiga. Ginny llego con los signos de la confusión en su cara y Harry se dio cuenta de esto puesto que sonrió de una manera especial.

- Hola de nuevo! – le dijo y le dio un beso en la mejilla.

- Que estas haciendo Harry? – dijo nuevamente susurrando,- me estas haciendo pasar un papelón…

- Por qué? – dijo en voz alta – es que acaso estoy borracho y bailando como Ron? –

- No te metas conmigo Potter!! – dijo ofendido su amigo.

- Lo siento es que aquí mi… novia – ella lo fulmino con la mirada – me dice que la estoy haciendo pasar un papelón. Es eso cierto? – pregunto divertido

- Noooo – dijeron todos y rieron.

- Ves? – le dijo y la abrazo.

- Creí que habíamos pasado la barrera del noviazgo, creí que me considerabas tu mujer.- dijo mordiéndose los labios para que solo Harry la escuchara. El se acerco al oído

- Creo que nunca fuimos novios – ella lo miro alarmada – Pasaste de ser mi niñera a mi mujer en cuestión de segundos…

- No te extralimites Potter, aun no se que quieres!

- Bueno! – dijo en voz alta – hace poco mas de dos semanas, mi querida Ginny, me confeso sin mucho aspaviento que me amaba – ella se puso roja ante los murmullos de AHHHH! de la gente – Si, todo un amor- dijo y rió – Pero yo, como todo hombre insensible, no me di cuenta que la declaración debía ser reciproca y ella interpreto mi silencio como que no tenia importancia para mi semejante declaración.

- Me estas haciendo pagar la que te hice?

- Claro que no linda – Le tomo el mentón – como te dije eres lo mas importante para mi. Hace meses, les juro que si alguien me hubiera dicho que estaría así, les habría dicho que pensaban en un universo paralelo. Yo, debo admitir, era un fiestero terrible!! – todos rieron – si, es la verdad, para que negarla. Hasta que llegaron a mi vida dos seres que cambiaron por completo mi forma de ser – la señora Weasley se acerco por un costado llevándole a Carrie que estaba mas asustada que contenta, pero al ver a Ginny estiro los brazos y dijo mamá, ella la tomo y le dio un beso, Harry hizo lo mismo – Bueno, esta pequeña es una de ellas –miro a la pelirroja que estaba a punto de llorar – tu eres la otra –Harry estaba de espaldas hacia el lago – Por eso he decidido esta noche Ginevra Weasley decirte que … te amo, que aunque no lo diga a cada rato como tu quieres, pues – estaba algo colorado y a Ginny le pareció ver al tímido Harry de la escuela – yo no estoy acostumbrado a estas cosas, tu sabes…- ella sonrió – Pero no quiero que lo dudes nunca, te amo y quiero que todo el mundo vea que te amo mucho, espero que esta demostración, que tengo preparada… – Ginny abrió los ojos mirando hacia el estanque y los demás decían OHHH de sorpresa – no esperen! déjenme terminar! y luego verán cuanto es que amo a esta mujer…

- Harry!! – dijo ella al fin – creo que se te adelantaron – el rápidamente se dio vuelta y vio un luminoso cartel hecho con fuegos artificiales que decía "Ginny Weasley, nunca digas que no te amo porque no es cierto. Te amo mas que a mi vida"

- Diablos voy a matar a esos borrachos! Se suponía que debían esperar mi señal – Ginny rió y luego lo hizo el resto de los presentes cuando vieron quien firmaba la nota " El insensible cuatro ojos!" A Harry no le quedó otra que reírse. Ginny lo miró Y el hizo lo mismo. Fue ese pequeño instante que se comprendieron sin necesidad de hablar, que con solo una mirada el pudo decirle miles de cosas, cuanto la amaba, cuanto la necesitaba en su vida. – Yo también Harry!! – lo abrazó, aun con Carrie en los brazos. El las abrazó a las dos y Ginny pudo jurar que Harry tenia los ojos acuosos – Yo también… – Y sellaron ese momento con un beso. Al cabo de un rato y al escuchar los aplausos se separaron y la orquesta comenzó a tocar el aleluya, causando más risas. Aparecieron los gemelos cantando abrazados llenos de tizne a causa de los fuegos artificiales.

- Aleluya, se lo dijo, aleluya es un pillo, aleluya!!

- Cállense! – dijo Ginny divertida.

- Esperen!- Dijo Harry – Alto, alto, paren la música! ALTO! – la música ceso de inmediato. Harry se acomodo la chaqueta y el cuello de la camisa y metió la mano en el bolsillo. Los gemelos lo miraron con temor, pues pensaron que Harry los haría pagar por la trastada que se mandaron – Yo, como dije hace un momento, Te amo – la miro, estaba nervioso en serio – y… y…y...

- Deja de imitar a Quirrel y habla amigo – dijo Ron. Mas risas

- Ya Va! No me presionen! – dijo pasándose la mano por la frente – Diablos si que es difícil! – la miro - Te amo y para que no … para que nunca dudes lo que siento por ti… me gustaría que nos casáramos lo mas pronto posible.. – los gemelos lo abuchearon, momento que Ginny aprovecho para respirar. – Y ahora que dije!

- Tienes menos tacto amigo que un erizo! – dijeron los mellizos – así se te ocurre pedir en matrimonio a mi hermanita?

- Ya cállense ustedes dos – dijeron Katie y Angelina que parecían dos embravecidas veelas- Por lo menos el lo ha hecho y en menos de dos meses

- Y? - dijeron

- Y que con ustedes ya vamos tres años y nada! – los gemelos siendo el punto de las burlas decidieron callarse

- Ni modo… – dijo Fred

- Cuando tienen razón… – dijo George

- Tienen razón!! – dijeron los dos y chocaron las copas de Cerveza. – Anda Harry hazlo como corresponde! – Harry cerró los ojos como tratando de recordar. No en vano había estado escuchando las lecciones que Ron, Seamus y aunque cueste creerlo Neville le dieron sobre lo que quieren las mujeres escuchar cuando le proponían casamiento.

- Harry… – dijo tímidamente Ginny.

- Si – dijo él abriendo los ojos como recordando mentalmente los pasos de una receta de cocina y se arrodillo – Ginny, quisieras compartir mi vida… no – maldijo por lo bajo- Te gustaría que compartiéramos la vida?

- Dilo Ya!! – dijeron todos algo exasperados

- Ginny – suspiró – te casas conmigo?

Nota de la autora: No me maten!! Los deje con la curiosidad? Fue estupida la forma en que se lo pidió… aquí doy mi opinión. Me pareció dulce imaginarme a Harry, arrodillado, sudando a raudales y tratando de escoger las palabras exactas para declararse, teniendo en cuenta que tenia en frente a Ginny, que para malinterpretar las palabras es la primera…

Que les pareció la tía Muriel? En verdad no dicen mucho los libros sobre ella, así que bueno, la describí así, porque tengo una tía, que aunque no es pelirroja, se maquillaba de esa manera!!

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