Hola a todos!! En verdad les agradezco los saludos y me alegra que les haya gustado el capitulo anterior… aunque no se por que me parece que este no les gustará tanto.

Para la niña que me preguntó si esto ya se terminaba… la respuesta es no. Esta historia tiene 30 capítulos y un epilogo… y si no están contentos con eso, tengo dos capítulos escritos de la secuela, que tanto me pedían en la otra pagina.

No se enojen por lo que escribí… a veces me parece que algo se posesiona de los lectores y quieren matarme porque las cosas no pasan como quieren… ya les dije anteriormente que si no hay enredos o problemas, no habría historia… y si la terminara en el capitulo anterior… para que diablos puse el titulo? (Creo que me fui un poco de boca, no comentaré nada mas)

Ahí les va el capitulo… espero que les guste.

Capitulo 18

Alta Traición

Ginny pudo jurar que el silencio se podía cortar con un cuchillo para mantequilla. En un instante todo quedó en pausa. Veía a todo el mundo con su mirada expectante, hacia donde ella estaba. La tía Muriel que se comía las uñas, Hermione que la miraba y movía la cabeza como asintiendo y luego bajó la mirada y lo vio. Estaba ahí, tan sexy como cuando bajaba de su escoba luego de un partido de Quiddich en la escuela. Y se detuvo en su mirada entre angustiada y preocupada, como aquella vez cuando ella despertó en la cámara de los secretos y se encontró con aquellos ojos verdes que la miraban. No había duda, pero su cerebro se negaba a salir de ese ensueño, trataba de articular alguna palabra, pero no podía. Es que acaso no había esperado este momento por años? Ahora que había ocurrido, parecía que alguno de sus hermanos le había jugado una broma y lanzado el hechizo de Petrificus totalus para no dejarla contestar.

Harry se preocupó, pensó tanto esfuerzo y ella no le contestaba. Había estado planeando todo lo que hizo desde hacía semanas, soportando los embates de la pelirroja y los enojos, y todo para qué, para que ella se quedara ahí, atontada como si una bludger le hubiera dado en la coronilla y la hubiera dejado inconsciente. Se alarmó.

Ginny volvió a recordar todo lo vivido años atrás. El baile de Hogwarts… aquel cuando a los trece años fue acompañada por Neville y lo vio con esa túnica tan elegante, pero babeándose por Cho. "Cho," Miró hacia donde estaba la mujer que le había quitado las esperanzas, cuando se fue a vivir con él… y la vio abrazada a su esposo, Neville y sonriéndole. Fue cuando despertó.

- Yo…

- Ginny – dijo Harry – Quieres casarte conmigo? – y su voz sonó un tanto débil.

- Yo… - lo miró – Es lo que mas deseo en esta vida! –sonrió y lo abrazó. El la abrazó y soltó un suspiro aliviado. Los demás aplaudían – sueño cumplido!! – agregó casi en un susurro.

- Como dijiste?

- Nada, nada…

- No me hagas esto nunca mas amor – la miró – pensé que se me detenía el corazón si no me contestabas pronto! – le dio un suave beso.

- Aguántate – dijo ella sonriendo – Yo he tenido la misma sensación desde que te conocí hace quince años – lo besó nuevamente – te amo.

- Te amo – abrió la cajita de terciopelo negro y sacó el anillo – Esto lo hará oficial – Ginny vio un precioso anillo de platino con un tremendo diamante en el centro.- Espero que te guste.

- Me encanta!! – Le puso el anillo en el delgado dedo, y cuando iba a darle otro beso, se vieron separados abruptamente por una cantidad de personas que venían a saludarlos. Desde los padres, amigos, parientes, Harry especialmente le huyó a los besos de la tía Muriel, empujando a Ron quien fue el que los ligó de arriba. Más tarde los separaron los amigos de él, que lo llevaron a brindar al bar, y las amigas de ella que se empecinaban en que les mostrara el anillo y a planificar la boda desde ese mismo momento.

- Tienes que entender – decía Molly –Eres mi única hija, mi bebé!! – y se enjugaba las lágrimas – Se suponía que tu deberías salir de casa…

- Mamá! Pero si tu me empujaste a vivir con Harry! – bufó, Molly rió nerviosa – O no te acuerdas que te enojabas porque no me iba de casa?

- Bueno, pero ahora, casarte! – moqueaba demasiado.

- Bueno... solo tenemos que ver lo del vestido – decía Hermione.

- La fiesta - Seguía la madre.

- Mi tiara hecha especialmente por duendes espera por ti, lindura!! – Ginny rió feliz. Desde niña cuando vio por primera vez la tiara de la tía Muriel, soñó con tan espectacular joya luciendo sobre su cabeza.

- Gracias tía!! – la abrazó – Pero no creo que debamos…

- Y la luna de miel? – sonreían Katie y Angelina.

- Personalmente te aconsejaría que fueras al valle donde está la colonia de snorck….

- Cállate Luna!! – dijeron a coro.

- Yo decía!! – dijo la muchacha colorada.

- Pero no tienen por qué estar hablando de eso ahora! – decía Ginny ya aturdida por tantos planes – Harry y yo todavía no hemos puesto una fecha…

- Harry quiere casarse dentro de dos meses… - dijo Hermione.

- No! – dijo ella – yo querría que fuera el 14 de febrero…

- Que romántica!! – dijeron todas y rieron.

- Cállense ya, después de todo esto es algo que debo hablar con Harry.

- Y es hora que te mudes a casa – dijo Molly – no se ve bien que la novia viva con el novio.

- Ni se te ocurra decírselo a Harry, mamá!!! – Chilló Ginny.- estoy muy bien donde estoy!

- Pervertida!! – y reían. De pronto escuchaban a los hombres brindar y reírse, mientras los gemelos entonaban una extraña canción, con la melodía de una canción de bodas…

- NO TE CASES,

PIENSALO BIEN,

QUE EL MATRIMONIO ES UNA ESTUPIDEZ…

TIENES QUE AGUANTAR,

A UNA LOCA GRITAR,

Y LLENA DE HIJOS, VERLA ENGORDAR!!! – y todos reían de la ocurrencia y brindaban con lo que quedaba en el bar.

- Es que aquellos infelices son mis hermanos? – dijo Ginny enojada.

- Creo que los cambiaron al nacer, cuando me los dieron en San Mungo – dijo Molly colorada…

- Ah si? – dijeron Katie y Angelina.

- Si, a mi me dieron los hijos de una pareja de orangutanes – y ahora la risa de las mujeres llegaron hacia donde estaban los varones

- Cielos!! – dijeron Ron y los gemelos – míralas, parecen brujas rabiosas – rieron – Elucubrando planes para mantenernos en sus redes!!

- Cuidado Harry!! Ginny es de armas tomar, solo te daremos unos cuantos consejos – Dijeron los gemelos. Harry que ya tenía la vista algo roja de tantos brindis sonreía sin razón – Lo primero que tienes que aprender para mantener una relación medianamente estable, es a agachar la cabeza y repetir: "¡Si, mi amor!" A cada estupidez que se les ocurra. Eso las mantendrá al margen y te dará un respiro para hacer lo que se te plazca… no como a algunos – dijeron mirando a Ron – Que se la pasan haciendo cosas en la casa, como los elfos…- rieron.

- Ya me gustaría verte a ti, Fred con esa teoría y casado con Hermione- suspiró -al primer grito te haría agarrar con las uñas del techo.

- Ronald Weasley! – el respingo que dio, lo hizo mancharse con cerveza la camisa.- Nos vamos!

- Es una pregunta o una orden? –, preguntó algo mortificado. Ella lo miró severa y luego ablandó la mirada –

- Es… una sugerencia –le guiñó el ojo y le sonrió provocativamente. Ron abrió los ojos y rápidamente dejó el vaso.

- Bueno la charla está muy buena… pero me voy. Adiós amigos – dijo sonriendo y se marchó para abrazar a su esposa y perderse en la casa.

- Lo tiene del cuello – suspiraron los gemelos con la boca en la jarra de cerveza, logrando que la frase saliera con un extraño eco - lamentablemente hemos perdido a uno de los nuestros… el pequeño Ronniekins…

- Y qué esperabas? – dijo Harry, emergiendo de su vaso de Whisky – tantos años… ojalá…

- No Harry, que el alcohol no te haga decir que esperas que tu matrimonio sea como el de Ron… - dijo Charlie.

- Yo…

- Harry – dijo una dulce y suave voz. Harry giró y algo mareado la vio. Ella le estaba sonriendo. Rápidamente dejó el vaso y se acercó a su novia, y la abrazó.

- Demasiado tarde, muchachos – dijeron riendo – Está hasta la cicatriz…

- Te amo, te lo he dicho? – dijo él, arrastrando algunas palabras.

- Muchas veces hoy – dijo ella y sonrió – Alguien ha bebido de mas esta noche? –preguntó arqueando las cejas, en señal reprobatoria.

- No me retes en frente de mis amigos – le dio un beso.

- No lo haré! – rió – Estoy cansada, y mamá nos invitó a quedarnos aquí.

- Está bien… ve, yo no me tardo…

- Quieres seguir bebiendo? – dijo ella.

- No, solo voy a saludar a los chicos…

- Mentiroso!

- Te amo, no lo olvides.

- Quiero dormir con mi futuro esposo hoy!– él la miro – no con un tonel, lleno de alcohol…

- Ey!! – dijo riendo – Tampoco estoy que me caigo de borracho. Si me voy ahora me dirán que tu me tienes agarrado de…

- Te dirán que serás como Ron?

- Exacto… - le dio otro beso.

- Bueno… - se iba dándole la espalda – buenas noches Harry... tu te lo pierdes…- se dio vuelta y le hizo una mirada demasiado sugerente y luego se volvió con rumbo a la casa. Harry se quedó allí en el medio… entre sus amigos y esa terrible mujer… no quería quedar como un gobernado, pero tampoco quería perderse de…

- Adiós muchachos… tengo algo de sueño – y corrió a abrazar a Ginny.

Harry no pudo entender como la noticia de su próxima boda se había filtrado y había sido publicada en la primera plana del diario El Profeta el lunes en la edición de la mañana. Refunfuñaba sentado en el sillón de la sala de su casa de Westminster cuando Ginny llegaba de la habitación de Carrie con la niña, que ya comenzaba a dar sus primeros pasos, siempre aferrada de la mano de la pelirroja mayor. Se acercó hasta donde estaba su novio y le dio un suave coscorrón en la frente. El levantó la cabeza y sonrió, con lo que la muchacha se agachó para darle un suave beso en los labios. Harry la miró intensamente a los ojos. La vio distinta, más hermosa, aunque no pudo entender como podría estar más hermosa de lo que era. Estaba con el cabello suelto, y mientras la miraba caminar hacia la cocina, se perdía en el ondulante movimiento de su larga cabellera. Indudablemente estaba muy enamorado para perderse en el movimiento del pelo en vez de fijarse en el impresionante cuerpo que su mujer tenía. Parpadeó para salir del trance, dobló el periódico y se levantó para ir a la cocina. Allí Ginny había puesto la tetera y preparado la mesa, Harry no supo en que momento, pues él solo había tardado algunos segundos mas en entrar que la pelirroja. Se sentó en la silla y esperó con los brazos cruzados. No hablaban, no hacían falta las palabras. Ella sabía exactamente que es lo que él quería. Harry sonrió complacido cuando en su plato vio una impresionante porción de pastel de melaza, acompañado de una taza del más delicioso té. Tomó de la cintura a Ginny la sentó en sus rodillas y la besó nuevamente, pero esta vez no fue el mas dulce de los besos, fue mas pasional. Al rato Ginny se separó y se levantó bruscamente.

- Toma tu café, que se enfriará – le dijo sonriendo, y él obedeció sin chistar.

- Cada día lo haces mejor.

- Si, recuerdo la primera vez que te hice el café – y lo imitó – Está frío… ahora caliente... este desayuno es una porquería"

- Es que no le ponías amor…

- Déjate de tonterías – rió – lo que pasa es que te levantaste de mal humor…

- Recuerdas por qué?

- Alguna gran cantante ensayando su mas grande éxito? – y rió.

- Si, seguro – dijo torciendo los ojos. Ella le dio un coscorrón – Ey!!

- Bueno de seguro como te levantaste hoy… tenías una cara en el sillón que mejor no hablar…

- No me levanté de mal humor – sonrió pícaramente – en realidad pasé una noche estupenda…- ella sonrió sonrojada – lo que me puso de mal humor es esto – le mostró el periódico. Ginny lo tomó rápidamente y lo abrió, para sorpresa de Harry, sonrió.

- Deseo cumplido…

- Es la segunda vez que dices eso – dijo él arqueando una ceja – se puede saber por qué?

- Nada, cariño, toma tu café – dijo metiendo hasta la nariz en el diario y desapareciendo de la vista de su esposo.

- No se como pudieron haberse enterado – se quedó pensativo – apuesto a que fue tu tía… - ella bajó el diario rápidamente y lo miró raro – Si, de seguro se quedó con la sangre en el ojo porque no "confraternicé" mucho con ella. – Ginny rió.

- No fue mi tía.

- Entonces como podrían haberse enterado?

- Hubo muchos invitados esa noche… - él la miró – principalmente una periodista, que no veía la hora de salir de ese tedioso reporte del clima y la tomaran mas en serio…

- Quien…- y luego abrió los ojos– Lavender? Pero como ha podido? – dijo medio enojado.

- Yo le dije que lo hiciera! – él la miró.

- Por qué hiciste eso?

- Míralo de este modo. Tú lo hubieras hecho por una amiga. Lavender es una muy buena periodista, y por lo que he leído no ha seguido la ruta de Rita Skeeter. Fue demasiado objetiva… mira esta parte donde dice que un nervioso novio…

- Dice eso? – dijo torciendo los ojos – seré el hazmerreír del cuartel!!

- Vamos si hubiera puesto la verdad, lo serías por meses – rió.- Por otra parte – aquí ella se levantó y fue a rodearlo con sus brazos – Alejó a cualquier loquita que quiera volver a meterse en tus pantalones – Le dio un suave beso en el cuello. Harry suspiró.

- Celosa!

- Por supuesto! – y rió – Me voy a cambiar…

- Necesitas ayuda?

- Degenerado – rió ella – cuida a Carrie.

- Ginny!!! – ella se volvió – Hoy llamaré al Abogado de mi primo, para que vaya haciendo los papeles de adopción de Carrie.

- Antes debemos ver la fecha de…

- Cuánto antes mejor – dijo sonriéndole…

- Yo preferiría el ...

- Cuándo?

- 14 de febrero.

- Es mucho tiempo… no quiero esperar tanto – ella lo miró – yo pensaba hacerlo antes de navidad… y adoptar a Carrie para esas fechas. – Ella lo miró nuevamente. El tenía una expresión tan distinta. Ilusión. Es lo que vio reflejado en sus hermosos ojos.

- Está bien – suspiró la pelirroja – te parece el 18 de noviembre?

- Perfecto! – dijo y se dio vuelta para comer un trozo de pastel. Ginny se quedó un segundo mirándolo – esto es lo mas delicioso que he probado! Carrie quieres un poco? tu mamá es una perfecta cocinera. Creo que no nos moriremos de hambre, linda – la bebé rió.- A ver si aprendes a decir papá!! Papá, pa- pá ¡vamos linda no es difícil – Ginny sonrió. Realmente Harry había cambiado. Demasiado, tanto que asustaba.

La noticia publicada en el Profeta tuvo, como Ginny predijo dos tipos de reacciones en la gente, buenas y malas. La positiva, era aquella en donde todos los conocidos por la pareja los felicitaba y les auguraban una vida llena de felicidad y dicha, cosa que hacía poner colorado a Harry, por la sencilla razón que una vez mas, era el centro de atención del mundo mágico. Su jefe Kinsley Shacklebolt, le dio un fuerte apretón de manos y abrazos, haciendo jocosos comentarios, de cómo Harry y Ginny debían estar juntos desde hace muchísimo tiempo, y que de seguro Sirius, y esto hizo doler un poco el estomago a Harry, estaría mas que feliz por la noticia, pues no era extraño para los miembros de la orden que su padrino veía con buenos ojos para su ahijado, a la menor de los Weasley… Ginny solo arqueaba las cejas y sonreía. Toda la mañana estuvo mareada por tantas felicitaciones y preguntas acerca de los preparativos de lo que según la gente comentaba "La boda del siglo". Otras brujas mayores de edad, le decían que sería aun mejor que la boda del príncipe muggle inglés, llamado Charles y la princesa Diana". Ginny suspiró al recordarlo y deseó nunca terminar como terminaron ellos. Pero tuvo la precaución de que ninguna de las ex de su novio se acercara demasiado a Harry.

Y esa era la reacción negativa. Por cada rincón del ministerio un sin fin de mujeres jóvenes la veían con ojos rabiosos, y poco faltaba para que les saliera espuma por la boca, pensaba sonriendo Ginny, al ver a su galán, al soltero mas codiciado por varios años, perdía la libertad de poder revolcarse con ellas. A veces recorría el ministerio preguntándose, con cuantas mujeres tendría que lidiar, si, todas con las que salió Harry le presentaran batalla. La que más evidenció el odio hacia la pelirroja fue Romilda Vane. Cuando la veía, o tenía que hablar con Ginny se refería a ella, como "Weasley" como si estuviera oliendo estiércol. Ginny decidió no llevarle el apunte, para no tener problemas en el trabajo.

- Weasley! – dijo en forma despectiva una mañana, y le lanzó una pila enorme de pergaminos sobre el escritorio de manera brusca, haciendo que estos se desparramaran por el mueble y algunos cayeran al suelo. Romilda sonrió burlona – Archiva esto! – y rió – pero antes tendrás que ordenarlos – y pateó mas lejos los que estaban en el suelo. Ginny la miró pero lejos de enojarse, sonrió.

- Por qué?

- Por que, qué? – preguntó, alterando la voz.

- Por que crees que voy a hacerte caso, Vane? – dijo tranquila.

- Porque te lo estoy ordenando! – dijo ella, fúrica.

- Y?

- Y? qué es…?

- Una conjunción copulativa, acompañada de un signo de interrogación – los que estaban alrededor rieron – Creí que te habían enseñado algo en la escuela… a menos que… estuvieras ocupándote de algo para ti mas productivo…

- Qué tratas de decir?

- Yo? Nada! Pero lo único que voy a decirte es que si piensas que yo haré tu trabajo, estás muy equivocada, querida – y remarcó el querida dándole un tono de asco.

- Lo harás Weasley, o…

- O qué? – dijo Ginny y se levantó de su asiento para estar a la altura de ella – Me vas a pegar? Vas a hechizarme?

- No te gustaría saber… - dijo bufando.

- Por que no haces el esfuerzo… - la miró burlona - eso si puedes…

- No me busques Weasley… HAZ LO QUE TE DIGO! RECOGES TODO, LO ORDENAS Y LO ARCHIVAS! – gritó.

- No voy a hacerlo! – dijo tranquila – es tu trabajo, hazlo tu.

- YO SOY TU SUPERIOR! ASI QUE SI LO DIGO, LO HARAS!

- Muéstralo- dijo tranquila.

- Qué quieres que muestre?

- El decreto ministerial que dice que te ascendieron a subjefe – Romilda se puso roja del odio, mas porque los demás se mofaban de ella.

- Hablaré con Kinsley de esto, infeliz! – Ginny sonrió.

- Hazlo ahora… – Y le señaló al jefe que entraba por la puerta, mirando algunos planos junto con Harry. Este levantó la vista y miró la escena y se quedó pasmado – Kinsley!

- Weasley! – dijo sonriendo – justo a la que buscaba. Mira estábamos hablando con Harry sobre una misión, rápida y sencilla y como tu eres buena… muy buena quiero decir, decidimos que eras la indicada…

- No creo que pueda, Kinsley – el viejo auror la miró serio – Veras… - dijo y señaló la pila de papeles – La señorita Vane, muy amablemente me ha ordenado que archive estos pergaminos… por alguna razón piensa que al tener mayor experiencia que yo, debe mandonearme – Romilda estaba roja.

- Es verdad, yo creo… - dijo la morena y fue callada por una mano en alto del jefe.

- Yo te ordené a ti específicamente que hagas este trabajo esta mañana temprano! – la voz fue grave y seria – No quiero creer que tu te has pasado una mañana sin hacer nada y ahora pretendes que alguien mas haga tu trabajo… o si?

- Yo… señor.

- No digas mas! – respiró – inmediatamente levantas todo eso del escritorio de Weasley y te pones a ordenarlo! Y tu Weasley ven, así te digo lo que tienes que hacer – se fue… Harry la miró y le suplicó con los ojos que no armara escándalo. Ella solo sonrió y le mandó un beso tranquilizador. Romilda con la cabeza gacha se puso a recoger los papeles del piso.

- Te ayudo Romilda? – dijo con una sonrisa triunfal. La morena la miró para matarla. Ginny se acercó con una carpeta y le habló para que los demás no escucharan – No te metas conmigo, porque la próxima vez, no lo tomaré con tanta calma…

- Estás muy confiada no?

- No se por que no admites que perdiste, Harry es mío! –Le plantó la carpeta en el pecho y se enderezó, Romilda hizo lo mismo y quedaron frente a frente – y te aconsejo que no te busques problemas, aun no te he mostrado lo que puedo hacer – la miró mas rudamente – Solo recuerda que he crecido al lado de seis hermanos varones!

- Te juro, Weasley, que esta me las pagas! – Ginny hizo una sonrisita forzada y se fue, dejando a la otra mujer recogiendo sus papeles y Ginny supuso, sonriente, que también estaba levantando su orgullo.

Ginny estuvo atenta, por el lapso de dos semanas, a cualquier esbozo de venganza que pudiera surgir de Romilda Vane. Sabía como toda mujer, que no había nada peor que una mujer despechada y dispuesta a todo, por lo que cada vez que la supuesta rival aparecía, ella le prestaba mucha atención. Pero la morena, no daba señales de querer seguir con la amenaza. Esto calmó un poco a la pelirroja que decidió no llevarle mas el apunte, y comenzar a planear la boda. Hermione estaba alterada, porque ahora que trabajaba, no podía ayudar a su cuñada como ella quería. Ginny la calmaba y le decía que todavía había tiempo, a lo que la castaña, refunfuñaba y resoplaba, diciendo que cuando ella menos lo pensara el 18 de noviembre estaría a la vuelta de la esquina y Ginny no tendría ni el vestido.

- Y cual es el problema? – le contestó sonriente.

- Cómo puedes decir eso? – le preguntó Hermione – es que no te das cuenta de lo que dices, Merlín…

- Hermione, cálmate, con que vaya el novio estoy mas que contenta.

- Ginny – suspiró para calmarse – Estamos a mitad de octubre. Es que acaso no te das cuenta que falta aproximadamente un mes para que te cases?

- La verdad es que si no me lo dices Hermy… tu sabes apenas se contar… - y reía de la cara de incredulidad que tenía su amiga – no te preocupes, ya tendremos tiempo…

- Tu no entiendes… - dijo acallando la voz.

- Que quieres que entienda amiga?

- Bueno… - se levantó a mirar por la ventana. Ginny se preocupó. – tu sabes en las condiciones que tuvimos que casarnos Ron y yo – Ginny se acercó y la abrazó – Es que yo… no tuve oportunidad de planear mi boda… y ahora yo quería que tu…. Y yo podría al menos…

- Hermione – le sonrió – No seas tonta! Deberías hablar con Ron al respecto… - Su amiga la miró sin entender.- y decirle que ya es hora de que te de una boda como te mereces…

- Qué dices…?

- Mira – la llevó hacia el sofá y se sentaron – vamos a escoger el vestido. Y te prometo que tratare de salir mas temprano del trabajo para venir a planear la boda.

- Gracias por dejar que me involucre…- Dijo sonriendo

- Tu y una docena mas – resopló – Agradece que no le pedí a Luna.- Hermione rió – Ella me hubiera pedido que alquilara un par de Snorckack de cuernos arrugados para tirar del carruaje.

Todo hacía prever que los eventos se llevarían a cabo tal como los protagonistas lo habían planificado. Nada en el mundo mágico hacia prever tampoco que en un minuto o centésimas de segundos, todo lo planificado por Ginny se iría a la basura. La fatídica tarde, a escasas semanas de la fecha de casamiento, Ginny fue a buscar a Carrie a la guardería con la firme decisión de sacar a Harry de su trabajo, y llevarlo a pasear. Desde hacía dos semanas, el joven auror llegaba tarde a la casa, y con el rostro cansado, solo atinaba a comer y luego ir a dormir, sin emitir palabras con su futura esposa. Cada vez que Ginny le preguntaba, él decía que el trabajo estaba cada día mas duro, y que debía adelantar informes… Por esa razón Ginny pensó que una sorpresa como la que pensó, le vendría bien a la pareja, para tratar de solucionar los pequeños inconvenientes de la boda.

Salió de la guardería con una pequeña molestia en el estomago. Se había pasado la mañana y las primeras horas de la tarde, luego del almuerzo, comiendo brujas fritas y aunque pensó que más tarde lo lamentaría, no le importó y vació una bolsa de grandes dimensiones. Por supuesto que lo lamentó, pero aun así, ese revoltijo en el estómago no le haría arruinar su tarde en familia. Llegó a la oficina y lo que le pareció raro es que nadie estuviera ahí. Y que algunas risas vinieran de la oficina de Kinsley. Risas de mujer y luego escuchó la voz de Harry, pero el corazón le latía con fuerzas y aunque lo escuchaba no le dejaba saber qué decía. Aun con Carrie en brazos, y sintiendo un ligero temblor en sus piernas, con dificultad llegó hasta la puerta y la abrió… solo atinó a quedarse con los ojos abiertos, mientras cientos de lágrimas se agolpaban y estaban a punto de salir. Cuando salió del shock, y el cerebro le volvió a funcionar, vio como una asquerosa Romilda Vane le estaba comiendo la boca a su "futuro marido" este la tenía tomada de los brazos y abrazándolo por la espalda estaba… Rachel, su antigua novia que reía mordisqueándole el cuello. Al sentir el llanto de la bebé que, vaya a saber por que lloró, Harry se dio vuelta y miró espantado como Ginny salía de la oficina corriendo.

- Ginny!! – gritó, las otras mujeres reían y lo llamaban.

- Harry!! déjala. Es una aburrida!! Continuemos divirtiéndonos!! – Pero él no las escuchaba. Trataba de alcanzar a la pelirroja, y le costaba bastante, pues algo hacía que apenas tuviera fuerza para moverse. Ginny cuyas nauseas ya estaban a punto de hacerla vomitar, se aferró a Carrie y contuvo la respiración. Harry la alcanzó cuando cerraba la puerta del elevador.

- Ginny, Por favor escúchame!! – suplicó. Ella estaba con el rostro cubierto de lágrimas – No es lo que parece…

- Que no es lo que parece? – dijo en un susurro hiriente – Es que por alguna razón piensas que soy estupida?

- No, Por favor!! déjame que te explique! – dijo alarmado – yo… no sabía que…

- Si, tu no sabias que yo iba a venir y encontrarte, no con una… es que acaso no te alcanza con una, que tenías que engañarme con dos? – Harry no dejaba mover el elevador, tenía aferrada con el alma la portezuela, mientras Ginny desde dentro forcejeaba para cerrarla e irse. Carrie lloraba desconsoladamente.

- Tu no entiendes… déjame que te explique linda!!

- No me llames linda… - le espetó con rabia – Y entiendo perfectamente! Tu nunca cambiarás… Eres… Es inútil, tú nunca serás lo que yo pensaba. Eres ruin y me das asco! Suelta la puerta o te juro que me conocerás!

- No lo haré, hasta que me escuches!

- EXPELIARMUS!!! – gritó blandiendo la varita y Harry salió despedido hasta la mitad del pasillo – Ahórrate las súplicas y ni se te ocurra venir a molestarme. Tu y yo no tenemos nada que ver desde este momento! No quiero volver a verte!!

- No me digas eso! – dijo Harry aun tirado en el pasillo tratando de incorporarse – yo te amo!!

- Bonita manera de demostrarlo – accionó el botón – Maldigo el día en que me enamoré de ti, Harry Potter! – y el elevador subió dejando al joven de ojos verdes tirado en el piso sumido en el mas profundo dolor.

Nota de la autora: Si, matenme!! Estoy entregada!! Se que recibiré reviews diciéndome que no puedo ser tan mala, y cosas por el estilo… Pero bueno, así está la historia.

Espero sus comentarios… solo resta esperar para ver que pasará en esta historia… Como reaccionarán los hermanos… etc., etc...

Solo quiero pedirles que desdoblen las criticas del capitulo en dos… que les pareció la primera parte (La de la fiesta) y la segunda, puede ser? Gracias.

Y el sábado o domingo… todavía no lo tengo resuelto, hay regalo de navidad!! No se si será un one shot (Que nada tiene que ver con las fiestas) u otro capitulo de la historia… ustedes opinen, así me decido!!

Saludos Silvia