Hola a todos!! Gracias por todos los comentarios que dejaron del capitulo anterior… De verdad la historia ya está terminada, así que poco puedo hacer para cambiarla… Ahora, unas noticias… alguien por ahí me preguntó si aparecerían Remus y Tonks… pues temo decirles que no aparecerán… solo fueron mencionados por las circunstancias del fic… Los que me dijeron que Ron había sido algo rudo con su amigo… bueno si, eso es verdad, pero bueno, dicen por ahí que uno por un hermano es capaz de matar… solo les dejo eso para que mediten.
Ahora si, les dejo el fic… esperando que les guste.
Capitulo 21
Lo sospeché desde un principio
Arthur había corrido como alma que la lleva el diablo desde su punto de aparición, hasta donde se encontraba aquel grupo de gente. No cabía duda que eran sus hijos, pues una leve brisa descorrió el manto de nubes que cubría la luna y pudo ver seis cabezas rojas dispuestas en círculo. Los apartó rápidamente y los miró con reproche. Sus hijos estaban transpirados en sus caras, debido al enorme esfuerzo que habían hecho. Esto lo alarmó más. Que seis jóvenes, ya hombres, de una moderada fuerza, sudaran para golpear a un joven, a uno solo… tragó saliva, de seguro Harry no se salvaría de esta. Cuando bajó la cabeza para ver hacia el centro del círculo formado por sus hijos, las nubes taparon la luna y todo se volvió oscuro nuevamente. Rápidamente sacó su varita y murmuró el hechizo para iluminar el lugar. Sus hijos hicieron lo mismo. Fue cuando Arthur palideció. Allí en el suelo se encontraba lo que se suponía que buscaba…. Harry.
- Qué demonios han hecho? – dijo alarmado y tratando de agacharse para ayudar al joven.
- Déjalo papá! – dijo Ron.
- Pero quiero ver como está! – dijo, mirando a su hijo menor con rabia.
- Tiene lo que se merece! – dijo Percy. Su padre lo miró y la rabia fue mayor. Se enderezó y lo apuntó con la varita.
- Y que se supone que debo hacer yo contigo, hijo?- Percy se puso blanco – Romperte esa cara de idiota que tienes por haber negado a tu familia por mas de un año?
- Papá.. – dijo Bill – Harry sabía que esto pasaría, si se metía con Ginny…
- Se lo advertimos! – dijeron los gemelos.
- Pero de que están hablando! – Dijo con una extraña mirada hacia sus hijos, era como si no los conociera – Harry ha dado mas por esta familia que cualquiera de ustedes! – miró a Ron – Salvó a Ginny de la cámara, de morir de la peor manera! Y a ti te salvó de morir envenenado!!
- Fue de suerte!
- Pero lo hizo! Pedazo de alcornoque!! – Ron bajó la mirada.
- Y lo que hizo por mi? Y por ustedes, desagradecidos… – le tocó el turno a los gemelos – les regaló el dinero para que ustedes puedan pavonearse por el callejón con esa lujosas chaquetas…
- Se lo devolveremos!!! – dijeron algo ofendidos.
- No es ese el punto!! – ellos callaron – El punto es que se los dio sin ningún problema… sin pedir nada a cambio!!
- Y por eso, es que debemos aplaudir porque hizo sufrir a Ginny? – dijo Charlie enojado con su padre – no puedo creerlo, es que no te das cuenta de lo que le hizo a tu hija?
- Si, pero al menos yo quiero saber su versión!!
- Y qué va a decir? – preguntó Ron.
- La verdad… – Arthur se agachó para dar vuelta a Harry. Su rostro estaba bañado en sangre y según pudo observar el mago mayor, le faltaban algunos dientes… quiso ayudarlo a incorporarse pero Harry se quejó de un dolor en las costillas – Vamos Harry, levántate…
- Mátame Arthur… - dijo llorando – no podría… - lo miró – Solo falta usted… vamos, no le de pena, máteme de una vez…
- De qué hablas hijo? – preguntó Arthur – vamos levántate – Con ayuda Harry pudo incorporarse. Fue en ese momento en que Ron y sus hermanos pudieron observar el producto final de su obra. A Harry le falta el incisivo superior y un canino. Tenía los ojos demasiado hinchados e inyectados en sangre. De la comisura del labio podía ver sangre brotar con fluidez, y varios tajos le partían la cara en dos, la nariz rota y ensangrentada. Su cabeza estaba mojada, pues uno de los puntapiés dados, le había abierto una herida en el cuero cabelludo, eso unido al gran chorro de sangre que bajaba por el cuello y manchaba su camisa. Y esas eran las que se veían. Ron estaba seguro que el cuerpo de Harry, mas tarde se vería igual que una gran mora, de la cantidad de hematomas. – Estás bien?
- No – dijo y sus ojos se nublaron – Creo que tengo rotas unas costillas…
- Agradece que no te hemos roto el alma! – dijo Percy, con cara de asco.
- Pues… - miró a Ron y varias lagrimas cayeron – aunque no lo creas… si –. Ron bajó la mirada de vergüenza.
- Harry – dijo Arthur – déjame pedirte disculpas por la actitud de estos idiotas… - le alcanzó los anteojos y Harry se los puso con algo de dificultad.
- Está bien… – suspiró y se quejó. De los golpes casi no podía respirar. – Me lo esperaba… pero pensé que antes me dejarían hablar.
- Y qué tenías para decirnos? – dijo Bill – es que acaso pensaste que te íbamos a creer algo de lo que pudieras inventar?
- No, pero al menos me hubieran escuchado! – gritó – Yo no se que sucedió! Yo no…
- Siempre fuiste igual – Dijo Ron – tu eres un mujeriego!
- Si, lo acepto, pero tu también sabes que desde que estoy con tu hermana…- su voz se calló –… que estaba con tu hermana, era distinto. Yo la amo.
- Mientes!!! – dijo Charlie, y se acercó para pegarle de nuevo, pero una mano del señor Weasley lo frenó – Como te atreves a seguir con la misma cantaleta? Es que no escarmientas? – Harry escupió un gran coagulo de sangre.
- Creeme que si…, pero aunque me saques el último diente que me queda en pie, seguiré diciendo lo mismo, aunque a ustedes les pese, amo a su hermana! – dijo. Se puso la varita en la boca y susurró un hechizo. Inmediatamente los dientes faltantes, aparecieron en la boca del mago – lo que no entiendes es que nunca voy a engañarla. No sé que sucedió. Yo estoy confundido, no recuerdo bien lo que paso…. Solo puedo recordar algunos momentos…
- Y piensas que te creeríamos?
- Sería la verdad…
- Y cómo comprobarlo?
- Bueno… - dijo Arthur – yo creo que hay una forma de saber si no miente – los demás lo miraron interrogantes, y Harry sonrió – démosle veritaserum…
- Qué? – dijo Percy indignado – y donde crees que conseguiremos el suero de la verdad a esta hora y aquí en medio de un campo de Quiddich?
- Yo tengo un frasco aquí – dijo Arthur.
- Usted quería que hablara no? – sonrió Harry – por eso no iba a romperme la cara hasta que diera mi versión…
- Si – dijo Arthur sonriendo – soy una persona razonable… no iba a matarte hasta oír tu versión de los hechos.
- Démela entonces… - Harry bebió la poción, no sin antes fruncir las cejas, debido al ardor causado por la pócima al rozar la boca lastimada – bien…
- Deberíamos preguntarle algo que solo Harry sepa… algo que sepamos que sea verdad.
- Bien… - carraspeó Ron – dime algo que yo solo sé – Harry lo miro y sonrió – Hubo una novia… - dijo algo colorado – que me regaló un obsequio que a mi me enfermó. Cuál es, ese objeto?
- Lavender te regaló para navidad, cuando eran novios, una cadena de oro con una gran medalla que decía mi amor…
- Yo… - dijo él rojo, viendo que los demás reían.
- Vamos, es que acaso no te acuerdas? Ro-Ro? – La mirada de burla de Harry hizo que Ron frunciera la boca.
- No te extralimites, aun puedo romperte las piernas – miró a los demás – está diciendo la verdad…
- Ro – Ro? – dijeron los gemelos.
- Olvídenlo…
- Nunca hermano – y rieron.
- Basta… - dijo Arthur – bueno hijo danos la versión de tu historia…
- Resulta confusa en algunos tramos… - suspiró y trató de recordar, quizás ellos lo ayudaran a dilucidar eso que lo alejaba de lo que mas amaba… - Estaba trabajando como siempre en el despacho de Kinsley… yo tenía que entregar un reporte referente a una misión de mortífagos en el sur de Escocia – los miró – se supone que no debo decir esto, es confidencial, así que por favor,…
- Sigue, quieres? – dijo impaciente Ron.
- Lo cierto es que Kinsley tuvo que dejarme porque tuvo un mensaje urgente de que debía reunirse con el ministro…
- Eso no es cierto!! – dijo Percy – Yo soy el asistente del ministro, y soy yo el que escribe los mensajes de reuniones así que…. – se calló, y súbitamente miró a Harry – Es verdad! Recuerdo que ese día, Kinsley llegó de mal humor tratando de ver al ministro y yo le dije que no tenía cita…
- En verdad? – dijo Harry contrariado. suspiró – Al minuto que se fue Kinsley tocaron a la puerta y fui a atender, cuando lo hice vi parada a Rachel, que estaba mirándome y sonriéndome…
- Así que viste la oportunidad…
- Que no Ron! – dijo exasperado – Ella me pidió hablar conmigo y yo no vi nada de malo en eso!
- Y luego le subiste la falda? – dijo George.
- Claro que no! – bufó – Pensé que te habías dado cuenta de que a la única que le subo la falda es a tu hermana.
- Potter!! No juegues con nuestra paciencia!!
- Es el veritaserum - se excusó, poniéndose rojo y decidió seguir la historia, no había que jugar mucho con la furia Weasley – Bueno el hecho es que ella se sentó frente al escritorio y yo en la silla de Kinsley… allí me dijo que estaba contenta de que yo me casara con Ginny y que… bueno me dijo que ella tenía razón con lo de la amistad entre el hombre y la mujer.
- Buen punto – dijo Fred.
- Luego entró Romilda y me saludó por la boda. Esto me resultó algo extraño, porque… bueno ella le había declarado la guerra a Ginny. Pero aun así creí mejor hacer las pases y vivir en paz…
- Si, de seguro esa quería guerra contigo, zoquete!! – dijo Bill. los demás rieron.
- Basta, muchachos! – dijo Arthur.
- Después de conversar un rato, decidieron que lo mejor era brindar y Rachel tenía unas botellas de cervezas…
- Espera! – dijo Ron – tu aceptaste bebida de una mujer a la que dejaste en medio de un baile para irte con otra?
- Si… yo pensé que ella…
- Eres un idiota! – dijeron todos. El señor Weasley los miró severamente. Los chicos Weasley lo miraron serios – continua...
- La verdad es que después tomar de la botella empecé a sentir que perdía las fuerzas… y que mis piernas no aguantaban el peso del cuerpo…
- Y qué mas? – dijo Bill prestando mas atención.
- Mareos… y cuando me di cuenta, ellas me estaban abrazando y besando… y yo luego no recuerdo mucho… fueron apenas dos minutos, cuando recobré algo el sentido, Carrie lloró y la vi parada en frente de mi – aquí sus ojos se aguaron y varias lagrimas corrieron – No podía alcanzarla, yo.. yo… tenía esa sensación de que estaba en… y que iba a caerme de la escoba a varios metros…
- Vértigo?
- Exacto! – dijo mirando a Charlie – cuando pude mover las piernas, Ginny estaba en el elevador y me lanzaba el hechizo tirándome lejos… cuando pude incorporarme, ella se había ido. – Ron se acercó y le alcanzó su pañuelo, para que se limpie la cara ensangrentada.
- Y que pasó con las otras? – le preguntó. Harry lo miró y sus ojos le agradecieron el gesto.
- Desaparecieron, o algo así, porque cuando llegué a la oficina ellas no estaban…
- Buena historia – dijo Fred – pero qué hay de las otras noches que llegabas tardes?
- Yo…
- No tienes una bonita historia para eso? – dijo enojado Percy.
- Si, digo no tengo una historia, es algo… todavía no es algo oficial…
- Qué es?
- Yo he estado estudiando…
- Si, y yo soy Merlín!! – dijeron los gemelos.
- Es verdad… me ofrecieron el cargo de Kinsley… él…
- Kinsley será promovido, a Director del Área de Seguridad Ministerial – dijo solemne Percy. Se acercó a Harry y le tendió la mano – Disculpa amigo. – él lo miró y la aceptó.
- Te ofrecieron el puesto de jefe del escuadrón de aurores? – dijo Ron sorprendido. Harry asintió.- Eso es algo genial!! – sonrió.
- Y como pruebas que pasabas ahí las noches? Estudiando, o trabajando con Kinsley?- dijo Bill.
- Pueden preguntarle al mismo Kinsley… – dijo Harry- no tengo ningún problema. Además está… - miró al mayor de los Weasley, al padre.
- Yo lo sé – dijo Arthur, interrumpiéndolo – he estado hasta tarde en el ministerio en ocasiones, y sabes que mi oficina está cerca del cuartel. Varias veces he cenado con Harry y Kinsley.
- Diablos!! – dijeron todos.
- Harry – dijo Ron – yo… realmente Hermione tenía razón… yo iba a arrepentirme. Lo siento amigo – le dio la mano. Harry sonrió
- Disculpas aceptadas. Solo que me gustaría que me ayuden a saber por que actué así esa noche…
- De seguro fue una pócima… soplaron los gemelos.
- Ustedes creen? Bueno Romilda tiene experiencia en eso de querer darme pócimas, pero déjame jurarte que yo no me moría por ella. – dijo él.
- Claro – dijo Bill – Percy, tu recuerdas alguna poción que tenga esos síntomas?- Percy puso su mano en el mentón y cerró los ojos como pensando. Los gemelos lo imitaron y los demás trataron de no reír.
- Hay una poción que usan las brujas… es como una poción de amor, pero en vez de enamorar al mago… umm… si, puede ser.
- Qué hace?
- Lo debilita, le quita las fuerzas y el mago no puede defenderse… pero el efecto dura unas horas! No me explico…
- Yo menos… - dijo Harry, sin tener idea de que estaba hablando Percy.
- O sea que… esas dos querían quitarle la fuerza a Harry para…- Ron lo miró alarmado – violarlo? – Harry se puso rojo.
- No sé si ese haya sido el motivo que las impulsó – dijo Arthur – creo que lo principal era separar a Harry de Ginny.
- Pero y Rachel?
- Bueno ella es sanadora – dijo Fred – Yo creo que ella ayudó a preparar la pócima…
- De seguro es la pócima de "Confusious Hércules" – dijo Percy, acomodándose sus anteojos de marcos cuadrados.
- Eh? – Dijeron Fred, George, Ron y Harry…
- Así se llama la poción… - dijo solemne Percy – Es una poción que se usa para quitar la voluntad a un mago o la fuerza, y poder hacer con él lo que se te antoja… Suele tener algunos efectos secundarios, como vértigo y perdida de la memoria. Muy útil para aquel que la prepara y la usa en otro mago. No quedan rastros de su actividad.
- Pero como Harry recuerda algo?
- Es que las muy tontas no deben haberla preparado apropiadamente, o quizás la cerveza corta algo el efecto, o puede que no hayan puesto la poción suficiente… son varias opciones…
- La cuestión aquí – dijo Arthur – es que ustedes se portaron como una banda de pandilleros con Harry y creo…
- Si, papá ahórrate el sermón – dijo Charlie – Mira Harry, yo estoy muy apenado por todo lo que ha sucedido… entenderás que…
- No necesitas disculparte Charlie… ni ninguno de ustedes... – suspiró – la verdad es que si yo hubiera visto lo que vio Ginny… me hechizaría a mi mismo. Fue muy duro para ella
- Debemos decirle para que…
- Eso es imposible – dijo Harry abatido. Se agachó con dificultad para tomar su chaqueta y su reloj. – Puede caerse el mundo que Ginny jamás podrá perdonarme… parece que no conocieras a tu hermana… - Se apartó del grupo… - Yo creo que necesito ir al médico… - dijo tocándose el torso.
- Harry, yo te acompaño – dijo Ron y ayudándolo a caminar, desaparecieron del campo.
La salud de Ginny pareció no mejorar con su ausencia. Seguía mas pálida y con mareos continuos. Tonks tuvo que ayudarla en varias ocasiones, cuando estaban en plena misión, por lo que preocupada no paró de preguntarle que diablos le sucedía. Por supuesto que Ginny sospechaba que podía suceder. Era mujer, y había cosas que debían llegar en tiempo y forma… y lo que ella esperaba que viniera como un reloj, no vino un mes… No tuvo mas remedio que hablarle a Tonks sobre sus sospechas… y cuando la moderna bruja le mostró un producto muggle que la sacaría de dudas, no lo pensó dos veces. Cuando esperó el tiempo que tuvo que esperar, fue hacia el baño y cerrando los ojos contó hasta tres… y no había una raya… había dos. "OH Oh!!" Pensó. Cuando le mostró el resultado a Tonks, esta la abrazó con alegría… y prometiéndole que ni ella, ni Remus dirían nada, la dejó sola. "Bueno no era que no lo deseara… Se encontró pensando cuando estaba por usar el traslador para volver a Inglaterra… Pero ahora que voy a hacer con esto? No puedo decirle a nadie, porque me empujarían a estar con ese maldito… y no quiero… Eso haré, lo mejor será callar por el momento" Y sin muchas ganas regresó a casa, sintiendo el peso de ocultar semejante noticia.
Cuando llegó a la madriguera, todos sus hermanos la esperaban. Ya habían tenido la cantinela de su madre, al tratar a Harry de esa manera, mediante sendos vociferadores que cada uno recibió en sus respectivos trabajos. Así que con algo de pena esperaban a la menor de la familia para hacerle entender que Harry era un tímido corderito que había caído en manos de unas arpías, y que debía volver con él. Todos estaban sentados en la mesa, esperando que la muchacha bajara de su habitación. Cuando lo hizo, la miraron bien. Estaba más bonita, aunque tenía aspecto demacrado. Ella se acercó lentamente y les sonrió medianamente a cada uno de ellos y se sentó a la mesa.
- Reunión familiar? – dijo sonriendo – Hace bastante que no nos reunimos…
- No creas Ginny – dijo Bill – lo hicimos para tu cumpleaños… - ella pareció recordar todo y su sonrisa se borró por completo.
- No me hagas acordar – y bajó la cara.
- Tienes que ver que Harry… - empezó Charlie.
- Para eso se juntaron?- Dijo enojada- Para hablarme de ese infeliz?
- No sabes… - dijo Ron – yo… hablamos con él – Ella lo miró, sabía que si Ron decía "Hablamos" significaba que lo había golpeado… por ahora no le importó.
- Qué quieres que te diga, que me importa? - Suspiró – pues no!
- Si pero si lo escucharas… – dijo Charlie.
- Mira, así me dijera que fue Voldemort quien se apoderó de su cuerpo y lo hizo… no le creería! – se levantó – Yo sé lo que vi!!
- No seas terca mujer! – bufaron los gemelos.
- Que no sea terca? Es que ustedes no saben lo que vi… – se mareó y se sentó rápidamente – yo… necesito irme.. el traslador... me ha enfermado…- se levantó – yo les agradezco, pero no quiero volver a hablar del tema, para mi… él esta muerto – Con algunas lágrimas en los ojos, se marchó escaleras arriba.
- Harry tenía razón – dijo Ron – Esta es mas dura que la piel de un dragón, le será bastante difícil convencerla…
Harry fue al ministerio dos días después de la paliza. Las heridas le habían dejado al menos dos costillas rotas, por lo que los sanadores le recomendaron cuatro días de reposo. Pero siendo Harry, nunca se dejaría avasallar por unas cuantas costillas rotas. Había lidiado desde niño con heridas y fracturas, incluso con la ausencia de algunos huesos. Por lo que cuando se sintió bien, partió hacia su trabajo. Mejor tener la mente ocupada, pensaba. Llegó al ministerio siendo otra vez el blanco de las miradas. Pero esta vez lo miraban con aprehensión. Pues tenía un ojo morado al igual que un pómulo y parte del labio. Tenía una venda que le cubría la herida de la cabeza y rengueaba un poco. Cuando llegó a la oficina de aurores, miró a Romilda. Ella le devolvió una mirada de espanto, al verlo llegar hasta su escritorio. Se acercó a ella, lentamente.
- Confusious Hércules? – le dijo casi en el oído, y la chica palideció – no tengo las pruebas, porque ya estarías en Azkaban junto con tu amiguita… Aléjate de mi o verás de lo que soy capaz…
- Si, y que puedes hacer? – dijo ella sonriendo falsamente.
- Lo verás dentro de tres meses… – se alejó – por lo pronto – dijo en voz alta – trata de no cruzarte en mi camino porque no respondo! – se alejó hacia la oficina de Kinsley Shacklebolt y entró.
- Harry! – dijo este alarmado – qué diablos te paso por encima?
- La topadora Weasley en pleno – sonrió amargamente…
- Y que sucedió? Arthur me contó algo, pero no pensé que…
- Me ayudaron a encontrarle una respuesta a esto…
- Y?
- No querrías saber… es algo con lo que no pensaba lidiar nunca...
- Por qué no me dices que fue lo que pasó?
- No, no tiene caso, esto no tiene arreglo – suspiró – Dime tienes algo mas para mi?
- Bellatrix Lestrange si estuvo en Escocia – Tonks me envió una lechuza dándome algunos detalles, pero Weas... – Harry se enderezó como pudo al escuchar su nombre –Weasley tiene los pergaminos. Desafortunadamente no estaba ahí... se movió hacia Irlanda… creo que está siguiendo una ruta para volver…
- Ella ya volvió de Escocia? – su jefe asintió y él emitió un débil suspiro.- Bueno eso lo veremos cuando tengamos los documentos – en eso se abrió la puerta y una melena pelirroja entró sonriente. Harry no se dio vuelta, porque Kinsley le hizo señas con la cara.
- Hola Kinsley! – dijo Ginny – me extrañaste? – Harry no se quería mover.
- Claro, como no extrañar a la más bonita del cuartel.
- Yo debo hacer Kinsley… – dijo él y a Ginny le pareció que la sonrisa que mostró al abrir la puerta se le caía al suelo. El se dio vuelta y la miró, ella quedó anonada al verlo tan golpeado, pero no dijo nada, y bajó la vista.
- Si estás ocupado Kinsley… – dijo seria –…vuelvo mas tarde.
- No te preocupes Weasley – dijo Harry, sin mirarla – ya me voy – miró a su jefe – Avísame cuando tengas los datos, me urge ver bien los resultados…
- Yo te aviso Harry – dijo Kinsley mas incómodo que nunca con la situación – Adiós – Harry Trató de caminar normal , pero no pudo así que sin decirle nada, salió casi arrastrando la pierna, pasando al frente de la pelirroja y aspirando su perfume, salió de allí y cerró la puerta. Ginny se acercó y miró a su jefe... - Siéntate Weasley – le dijo sonriente.
- Qué le pasó en la cara?
- Tus hermanos lo pasaron por encima…
- Quien fue? – preguntó con los labios apretados.
- Según tu padre… que fue el que lo salvó, todos! – la miró.
- Todos? – se alarmó.
- Todos… juntos. Creo que hasta el secretario del ministro le pegó.
- Percy? Es que no se dieron cuenta… - agregó alzando la voz, visiblemente alterada.
- Bueno, eso no te importa verdad? – ella lo miró. Como no iba importarle? "Ya me van a escuchar esos idiotas! Podrían haberle arruinado la cara! Con lo hermoso que es... – Weasley en que piensas?
- Yo… en la misión, creo que tenemos suficiente información para atraparla- Y comenzó a darle un pormenorizado detalle de las investigaciones.
Nota de la autora: El nombre del capitulo lo tome prestado de una frase que decía un celebre personaje de la televisión mexicana "El chapulín colorado".
Si, se que el nombre de la poción es una tremenda porquería… pero no se me ocurrió otra cosa… y mi latín, bueno nunca estudié latín, solo es un mero juego de palabras… Pero bueno, olvídense de ese detalle y enfóquense en darme una opinión general del asunto…
Gracias a todos por los comentarios del one shot, recordando, y déjenme decirles que ya me pondré a escribir algo acerca de la tercera parte… también quiero enfocarme a escribir la secuela de "Quien llamo a la cigüeña" Ya les dije que tengo dos capítulos escritos pero estoy algo desmotivada para escribir… el verano me deprime de la peor manera!!
Saludos y dejen sus comentarios… gracias
Silvia
