Capitulo 24
Nuevo jefe
Dolió. Y no fue porque el golpe fuera demasiado fuerte. El sólo hecho de que su madre, por primera vez en su vida le haya levantado la mano, era lo más doloroso para ella. Eso, y el hecho de que toda posibilidad de familia, que podría haber soñado con Harry, se había ido literalmente por el excusado. Recostada en su cama, recordó cada una de sus palabras. Se dio cuenta que en una fracción de minutos, Harry le dijo un montón de cosas que en meses nunca podría haber dicho. Lo que más le la había mortificado, era lo referido a su hijo. Y que haya dicho "no puedo remediar el hecho de que te amo mas que a nada en este mundo.. no quiero volver a verte…". Lo peor de todo era que cuanto mas analizaba lo hecho, le daba mas la razón a Harry. "Realmente me he comportado como una irresponsable… no tengo perdón…" Unos golpes en la puerta la volvieron a la realidad. Rápidamente se seco las lágrimas y dijo "adelante". Se incorporó en la cama cuando vio a su mamá entrando con una bandeja en la mano.
- Te traje un té… - dijo dejando la bandeja en la cama – Cómo te sientes? – Molly la miro con ternura.
- Supongo que bien… aunque estoy algo…
- Aún sigo pensando que cometiste un error grave, Ginny… – se sentó en la cama y le tomó la mano.
- Pues aunque no lo creas yo también… me he dado cuenta de todo lo que podría perder… y lo que he perdido…- suspiró
- Piensas que él no …
- Tu lo escuchaste. No quiere volver a verme.- Tomó la taza de té y bebió un poco.
- Todos están abajo – ella miro a su madre, que sonreía con ternura – Esperan que bajes para festejar.
- Como para festejos estoy yo – dijo resoplando.
- Crees que ese bebé es algo feo que te ha pasado?
- No me refiero a eso, mamá! –
- Tus hermanos quieren verte… y ya se están peleando por ser el tío consentidor!! – rió.
- Pero…
- Ah y están haciendo apuestas – Ella la miró sin entender – Veras la mitad dice que saldrá con el cabello rojo y la otra con el cabello de su padre – Sus ojos se aguaron.
- Mas de la mitad, si me cuentas – dijo al fin. Su madre la abrazó. Ella se sintió protegida.
- Tienes que reponerte y sonreír. Tu hijo vive todas tus emociones, y para que sea un niño feliz, debe sentir que su mamá es feliz desde el principio.
- Crees que él… – se tocó el vientre – crees que él siente mis emociones?
- Pues claro!! – dijo sonriendo – Mira a Fred y George! – se levantó – creo que fue una de mis fases bromistas… y mas felices!
- No te lo creo!! – rió – y que fue lo mío?
- Exactamente lo mismo!! Y también estaba muy feliz! "El que no debe ser nombrado" había sido derrotado…
- Pero mamá, cuando Voldemort fue derrotado, yo ya había nacido, recuerdas? El fue derrotado en octubre y yo nací en agosto.
- Y que importaba? – sonrió - cuando estaba embarazada, el que no debe ser nombrado estaba en su apogeo… y yo trataba de hacer todo porque ustedes no sintieran el temor. Yo tenia esperanza. Y luego el fue derrotado por un pequeño, que luego creció convirtiéndose en un apuesto joven… lo conoces? – sonrió picaramente.
- Algo – sonrió – Creo que bajaré a festejar, mamá. Lo demás… bueno, sino tiene arreglo… - suspiro. Se levantó rápidamente y Molly la miro.- Que pasa?
- Es que… ya no hay necesidad de que uses el hechizo para esconderlo… – Ginny asintió y deshizo el hechizo. Molly pudo ver con lágrimas en los ojos, la pequeña panza que sobresalía del pantalón. – Si, lo sé, ya no puedo usar mas mi ropa habitual…
- Le pediremos a Hermione sus ropas de maternidad… y aparte debemos comprar ropa nueva.
- No se como voy a hacer para entrar en el uniforme de aurores – se puso triste enseguida.
- No va a pasar nada – sonrió – a lo sumo te pondrá detrás de un escritorio…
- Eso espero, mamá – Abrió la puerta y salio abrazada a Molly – eso espero.
Los días siguientes los pasó, tratando de hacer que Hermione deje de darle consejos sobre el embarazo, de cuántas horas dormir, qué cosas comer, para no tener inconvenientes luego, y lo peor de todo, le dio demasiados libros sobre cómo crecen los bebés, y cuáles son los cuidados a tener en cuenta con el recién nacido…
- Hermione, lo único que quiero hacer es comer y dormir, no ve vengas con que debo estudiar! – decía enojada.
- Me lo agradecerás luego. – le decía Hermione ojeando cada libro con vehemencia.
- Pero ahora quiero matarte! – dijo resoplando – Sabes si podré ver a Carrie?
- Ron la traerá en la tarde…- Ginny sonrió – La extrañas no?
- No sólo a ella – dijo triste
- Si, el también te extraña… - Ginny la miro sorprendida.
- De Verdad? Harry me extraña?
- Ah, tu hablabas de Harry?, yo pensé que hablabas de Dobby – ella le lanzaba un almohadón por la cabeza, causando la risa de su cuñada.
- Si vuelves a hacerte la graciosa… te juro que me conocerás enojada.
- Es que eso, poco te cuesta últimamente! – dijo ella acomodándose la espesa melena.
- Tu sabes que estoy algo… molesta y preocupada… pasado mañana debo presentarme al cuartel… y allí él, es el nuevo jefe no? Tendré que presentarme ante Harry con la mirada en el suelo, esperando que pase por mi cuello la guillotina. Qué tal quedaré como "Ginny casi decapitada?" – Hermione rió.
- Eso no pasará!. Ayer estuvo en casa. – Ginny la miro. – Pregunto por cómo van las cosas en la madriguera – Ginny entristeció – Y nos contó que lo de Kinsley se atraso un mes mas o menos…-
- Por qué?
- Supuestamente, El ministro tiene una sobrina francesa, que necesita tutoría…
- Y?
- Y que ella es auror, y ha elegido a Harry para que le enseñe …
- Que tiene que enseñarle él? – dijo levantándose – Es que es una estúpida? Yo no necesite tutoría! Es que…- bajo la mirada hacia su vientre – ella me lo quitará.
- Eh?
- Apuesto a que es una despampanante rubia francesa, de pelo largo y con acento …
- Estás pensando en Fleur – dijo sonriendo.
- Pero me lo quitará… mírame, estoy hecha un tonel!! – Chilló angustiada.
- Estás haciendo una tormenta en un vaso de agua!! Créeme que ha Harry no le gusta para nada.
- El te lo dijo?
- No.. pero…
- Ya está con ella?
- Si, y según me dijo, es un fastidio…
- De mi pensaba igual… - se sentó y sus lagrimas cayeron…- Tengo hambre! Necesito comer…
- Otro antojo? – ella asintió – RONALD! – El pelirrojo entró ofuscado
- Y ahora que quieres?
- Yo, tengo ganas…
- Mira con tal que no sean cerezas traídas desde Argentina… pide lo que quieras. Todavía estoy recuperándome de ese viajecito.
- Yo… quiero un helado.- él la miro.
- Sólo eso? – ella asintió- No un helado con una forma determinada y con sabores exóticos traídos desde un lugar desconocido?
- Nop – sonrió – sólo un helado de crema con caramelo.
- Hay en la casa!! – dijo aplaudiendo y muy contento.
- No Ron! – dijo enojada – Lo quiero de la heladería de Florean Fortescue!!
- Pero está cerrada! – dijo enojado – desde que los mortífagos lo han secuestrado… años cerrada!!
- No me importa! Sólo tráelo!
- Pero cómo pretendes… dime si quiera cómo diablos crees…
- Su hijo la reabrió la semana pasada… es que eres tan bobo!!
- Mujeres! Estoy cansado de consentirte Ginny! Hablare de esto con Harry – se fue murmurando – Yo no tengo que hacer el trabajo pesado… Le diré unas cuantas…
- Pobre, deberías ser menos exquisita a la hora de tener antojos. – le sugirió Hermione.
- Lo dice la mujer que lo hizo ir a Francia por un vaso de agua! – las dos rieron.
Dos días después, Ginny se levantaba temprano en la mañana. Ese día se cumplía el plazo de suspensión y debía presentarse en el ministerio. Lo primero que hizo fue lavarse la cara, y peinar su cabello. Lo miro varias veces, pues lo tenia mas brillante que de costumbre. Se ató una simple coleta, se delineó apenas los ojos y puso algo de maquillaje en sus mejillas. Las pecas que casi desaparecieran en la adolescencia, volvieron notándose mas esta vez, así que se cuido de no maquillarse tanto. Salio del cuarto de baño y comenzó el calvario de qué ponerse! Toda su antigua ropa ni siquiera le prendía, Con angustia se sentó en la cama, pensando si quedaría bien ir en pijamas, porque era lo único de lo que tenia que le entraba. Así, triste, la encontró su mamá. Ella traía unas prendas en la mano.
- Cómo te levantaste? – le pregunto dejando las prendas en la cama, al lado de la pelirroja – Veo que mal.
- Y cómo quieres que me despierte? No tengo que ponerme!
- Te lo dije, pero tu pensaste que tendrías tiempo. Esa panza crece cada día, de manera extraordinaria!
- Anda mamá, anímame mas! – dijo sarcásticamente
- Ah!! Yo estaba igual cuando estaba esperando a Charlie, sentía que explotaba! Pero no te preocupes, le hice unos arreglos a tu uniforme de auror.- Ginny lo miró y sonrió – Molly había suplantado la cintura del pantalón por una tela elástica, que a medida que avanzara el embarazo podría usarlo sin problemas. Y la camisa, entallada y con el símbolo de los aurores, la había suplantado por una con un corte debajo del busto y desde allí salían varias pinzas, que tenían la misma utilidad del pantalón.
- Mamá!!- dijo sonriente – Esto es fantástico! – rápidamente se vistió.
- Desayuna, no puedes ir sin comer nada.- sonrió – Recuerda que debes pensar y comer por dos.
Después de un suculento desayuno. Se apareció en el punto de previsto en el ministerio. Agradeció que el pequeño saco que llevaba le ocultara el vientre, porque no podría soportar las miradas. Estaba nerviosa. La razón es que a pesar de levantarse temprano, se tomaba en serio eso de comer por dos. Hasta tal punto que tardó casi una hora en desayunar, y sólo terminó porque su madre le quitó el plato y literalmente la corrió de la casa. Tenía que estar en su trabajo a las 8 y eran casi las nueve y diez, cuando subió al elevador. Dentro del pequeño espacio, hacía demasiado calor, por lo que tuvo que quitarse el abrigo. Los que estaban en el elevador, la saludaban y directamente posaban su mirada en el punto medio de su cuerpo, sorprendidos. Después de recibir algunas felicitaciones, ya estaba realmente fastidiada, y suspiro esperanzada de que esto sólo fuera en el primer día, que luego se acostumbren a verla en ese estado, y la dejaran en paz. El elevador se detuvo en el quinto piso y la portezuela se abrió. Fue un instante en que dejó de respirar, al ver quien entraba a ese reducido espacio. Harry sonreía, junto a otro auror que venia con él. No la vió al principio, sólo reparó en su presencia cuando el otro auror, la saludo efusivamente. Se quedo pasmado. Ella trato de serenarse ante la primera impresión, y son una suave sonrisa saludó a su compañero. Luego lo miró y no supo si saludarlo o no. Decidió que no, cuando él se dio vuelta, dándole la espalda. El otro joven, no sabia que hacer… Si quedarse hablando con Harry o con Ginny. En el elevador había un silencio sepulcral…
- Como has estado Weasley? – dijo Roberts, tratando de hacer mas llevadera la situación y rezando para que el elevador se apurara y así, salir de ahí.
- Bien… tu sabes – bajó la mirada.
- Te has salvado de todos los informes de la misión – Harry lo miró, y él se puso colorado – tienes suerte… creo.
- Si, yo también… eso creo… - dijo con voz apagada.
- Y como va el bebé? – preguntó nuevamente Roberts. Ginny le sonrió brevemente y luego se puso seria cuando Harry se dio vuelta y miró su vientre y se quedo mirándolo, varios segundos, luego se dio vuelta y toco nervioso los botones.
- Ya ves… creciendo.
- Si ya veo – dijo sonriendo. Y nuevamente el silencio. Ginny miraba su nuca y él impasible, miraba la portezuela. Ella sintió un dolor agudo en el pecho y se dio vuelta para mirar la pared. Con suerte podría traspasarla y salir de ahí. Roberts codeó a Harry, para hacerle señas y mostrarle a Ginny. El hizo el intento de mover los labios para decirle algo, pero sólo se quedó en eso. Su orgullo herido pudo mas.
- Este elevador que no se apura – dijo nervioso.
- Tienes alguna urgencia? – dijo Roberts – Ah ya se, te espera Anne? – Harry lo miró con rabia. Roberts se reía burlonamente.
- Si claro – Ginny emitió un sollozo y Harry la miró. Pero solo podía ver su espalda. Miró a Roberts y le dio un golpe, susurrando un "idiota" – Como que me muero de ganas de tener a mi lado a esa pesada!! – El elevador llego al segundo piso y rápidamente salio de allí. Respiraba entrecortado. Ginny tardo mas.
- Nos vemos adentro Weasley!! - dijo sonriendo Roberts y apuró el paso para alcanzar a Harry. Este paso cerca de la oficina contra el uso indebido de artefactos muggles, saludando a Arthur y entró a la oficina de aurores. Ginny caminaba lentamente.
- Veo que dejaste de comer y viniste! – dijo sonriendo su padre, dándole un abrazo y un beso en la frente.
- Muy gracioso padre! – dijo enojada – Acabo de pasar el peor momento y tu me vienes con eso.
- Lo viste?
- Lo sufrí en el elevador… no estaba preparada aun para verlo… - suspiró – bueno será mejor que me presente. Ya estoy algo atrasada.- su padre la acompaño hasta la puerta de entrada del cuartel. Le dio otro beso, le deseo suerte y entro en la oficina. Todos, absolutamente todos la miraron al entrar, sonriéndole . Hasta Romilda Vane le sonreía. Ella saludo sonriente, y se fue hacia su escritorio. Allí tuvo su primer desagradable sorpresa. Su lugar lo había usurpado una tal Anne Scrimgeour. La rabia hizo teñir su cara de rojo, hecho que notaron todos sus compañeros. Romilda se acerco.
- Hola Ginny!! te ves mas bonita, que nunca!- ella la miró.
- Gracias! –solo dijo y se quedó parada – Esta es la sobrina del ministro? – preguntó señalando el cartelito en el escritorio.
- Es una pesada! Y una arrimada – agrego Romilda – Tu sabes… ninguno de los aurores necesitó tutorías, pero ella vino exigiendo que sea el mismísimo Harry la que… - la miro – bueno y el ministro, le concedió el deseo. Harry está furioso. Esa infeliz no se le despega.- Miro hacia los lados, esperando que nadie la escuche – Todos dicen que ella no ha hecho el curso de auror… que sólo esta aquí para atrapar a… - se quedo callada. Ginny completo la frase.
- Harry? – Romilda asintió – Bueno él es libre.. puede hacer lo que quiera – Suspiro nuevamente – Pero donde quedo yo? Es decir, dónde tendré mis cosas?
- Bueno … Deberías ver a…
- WEASLEY! – gritaron desde la oficina de Kinsley, Ginny giro su cabeza y vio la conocida calva de su jefe y el gran aro de oro en su oreja izquierda. – Acércate cuando puedas por aquí, quieres? – dijo sonriente
- Si señor – dijo ella – Sólo dejaré esto… bueno no se donde dejarlo… es que..
- Dámelo – dijo Romilda – yo lo pondré en mi escritorio.
- Gracias. – dijo sonriendo y salio caminando lentamente hacia donde la llamaban. Cuando entró, se sintió la peor piltrafa del mundo. Ahí estaba Harry, junto con su jefe y bien cerca de su adorado, la mas despampanante rubia que haya visto, que no sea veela y se llamara Fleur, que la miraba burlonamente.
- Como estas niña? – dijo Kinsley. La mujer hizo una mueca burlona.
- Creo que te darás cuenta, que ya no soy una niña – dijo mostrándole su vientre – veras, estoy embarazada, así que…
- Bueno, pero cómo estas?
- Bien, y con ganas de trabajar…- dijo serena. Harry la miraba a los ojos, así que hablar en ese tono le costaba bastante. El calor que sentía al estar cerca de el comenzaba a aflorar nuevamente.
- A ti no te conocía! – dijo la rubia
- Bueno puedo decir lo mismo de usted – dijo con un tono formal – Ginevra Weasley.
- Anne….
- Si, se quien eres – la rubia la miró – tienes mi escritorio - La rubia sonrió –Pero te aseguro que será lo único que me quites – Harry se puso rojo y Kinsley lanzo una risita nerviosa…
- Que otra cosa podría quitarte? – dijo ella sin entender.
- Ya te lo dije, nada mas – Miro a Kinsley –Que papel voy a tener aquí? Se que no podré ser parte del escuadrón especial, así que…
- Tu eras miembro del escuadrón especial? – pregunto Anne incrédula.
- Que, lo dudas?
- Bueno eres tan pequeña… – Harry la miró. Sabía que si algo le reventaba a Ginny era que le dijeran pequeña. Tosió.
- Si, pero tu sabes, no se mide la idoneidad de alguien por el tamaño. Sino mírate a ti. Eres alta, hermosa, y según he escuchado, eres tan patética, que necesitas tener un tutor para que te enseñe como colgar tu capa en el perchero – Harry hizo una rara mueca para no reírse. Kinsley no logró hacer lo mismo y lanzó una carcajada. Anne estaba roja de vergüenza y Ginny sonreía satisfecha "Quizás me lo quites bruja, pensó, pero no te será fácil conmigo cerca…"
- Ay Weasley, te aseguro que te he extrañado tanto!! – dijo Kinsley. Harry pensó lo mismo, pero no lo dijo, recordando que aun estaba enojado con ella.
- Bueno, aun no me has respondido – dijo ella.
- La verdad es que serás algo así como mi secretaria – ella lo miro – si, necesito una – sonrió – y además te encargaras de tomar datos de todas y cada una de las misiones, y archivarlas.
- Trabajo de oficina…- dijo serena.
- Así es.. – carraspeo Kinsley – luego el nuevo jefe de aurores – miro a Harry – te dirá que puedes hacer.
- Que lo diga ahora. – lo miró
- Bueno… - dijo mirándola a los ojos – Harás lo mismo… y puedes ser mi secretaria…
- Cuando nazca mi bebé, volveré al escuadrón especial?
- Todavía estás obsesionada con eso?
- Soy buena, soy una buena auror. Creo tener derecho a preguntar o no? Cuando nazca mi hijo, volveré? –
- Cuando nazca "nuestro" hijo, veremos – Ginny sintió que su pecho se llenaba de emoción y pudo a duras penas, mantenerse sin llorar.
- Nuestro? – dijo Anne.
- Si, verás, Scrimgeour – dijo Harry – Ginny será la madre de mi hijo.. – La rubia la miro con rabia –
- Solo tengo varios pedidos, que hacer… - lo interrumpió Ginny y todos la miraron.
- Dinos ahora y veremos si podemos complacerte… - le contestó Harry.
- Bueno, yo necesito ir al baño… verán yo – y su rostro se tiño de un rosado suave - … el bebe aplasta un poco mi vejiga urinaria y eso hace que necesite ir al baño mas de lo usual…
- No hay problema con eso. – dijo Harry, suavemente.
- Y… bueno, tengo controles periódicos con el medimago.
- Si quieres puedo acompañarte – le salio sin pensar. Ginny lo miro.
- Yo… no hará falta, Hermione me acompañara – el bajo la cabeza – Y … - aquí miro a la rubia que todavía estaba pegada al lado de Harry - … quiero mi escritorio de vuelta.
- No… eso no será posible – dijo Anne
- Aquí el que decido soy yo… - dijo Kinsley – y luego será Harry. Por lo pronto, tu ocuparas el escritorio que esta cerca del baño – Ginny sonrió – Y tu Weasley, correremos tu escritorio cerca de mi oficina… no mejor, lo pondremos aquí. Te necesito tiempo completo, si vas a tomar nota de todas las reuniones que tendremos…
- Súper! – dijo y se levantó rápidamente – Ahora si no me necesitan… debo ir al baño! – Salió… pero volvió al minuto! – Disculpen, pueden enviar a alguien… tengo la imperiosa necesidad de comer brujas fritas de la máquina que está en al atrio…. – Harry la miro, ella hizo lo mismo, quedándose así, por un espacio de tiempo prolongado. Luego asintió.
- Scrimgeour! – la rubia lo miró – Ya escuchaste, que sean de la máquina del atrio – y volvió hacia los papeles.
Si había algo que aborrecía Ginny de su nuevo trabajo era la cantidad de tiempo que tenía que estar sentada y escribiendo largos pergaminos. Es que tenía a su cargo la penosa misión de transcribir, para que queden registradas, todas las misiones que los aurores llevaban a cabo durante la jornada. Esto no era la primera vez que lo hacía, durante sus primeras semanas como auror, su única tarea era de oficina, pero ahora tenia una carga que le hacía tener fuertes dolores de espalda, al estar sentada por largos períodos de tiempo. Varias veces ese trabajo era gratificante porque esperaba, que Harry se sentara a contarle lo que sucedía en sus misiones. "Patético" pensaba ella cada vez que se conformaba con solo verlo de esa manera. Lo malo es que siempre estaba esa mosca molesta de Anne Scrimgeour, siempre revoloteando cerca de Harry. Uno de esos raros encuentros tuvo un sabor dulce para la pelirroja cuando vio entrar a Harry con un humor de perros y detrás de él, la mosca Anne, como le habían puesto junto a Romilda, farfullando mil disculpas. Ginny estaba en el escritorio de su nueva amiga de trabajo, charlando de cualquier cosa.
- Te creí mucho mas inteligente!! – le grito Harry en medio del salón. Romilda se acerco a Ginny.
- Pobre, eso es decirle mucho! No tiene nada de inteligencia!! – rieron por lo bajo.
- Lo lamento Harry, yo no sabia que… - se disculpaba Anne.
- No pongas excusas, es lo primero que te enseñan en la escuela de aurores, debes apoyar a tu compañero! Por que lo dejaste solo?
- Bueno.. yo…
- De seguro se perdió viendo su imagen en un vidrio… presumida – volvieron a reír.
- Yo estuve … me distraje, y bueno ya te dije que lo lamento! – dijo desesperada – que puedo hacer para que me perdones…
- Lo que podrías hacer no lo harías nunca!! – Anne lo miro. Ginny también – Dejarme en paz! – Ginny sonrió.
- Tu sabes que mi tío…
- Si ya se… estoy harto, te aseguro que si no me gustara mi trabajo ya hubiera renunciado…- Miro hacia el escritorio de Romilda y las vio cuchicheando muy divertidas – Y ustedes que les parece tan divertido?
- Nada – dijo Romilda – Nada Harry, solo estábamos…
- Estamos comparando estrategias… - concluyó La pelirroja.
- Por qué no estas en tu escritorio? – pregunto a Ginny.
- Yo.. tuve que ir al baño y…
- Pues te espero en la oficina, tienes que hacer el reporte.- Ginny se levantó a duras penas. Harry se fue hacia la oficina – No Anne, ya tuve demasiado de ti, vete al hospital y quédate allí hasta que Martin salga! A ver si así aprendes lo que es el compañerismo! – le cerró la puerta en la cara.
- Mala suerte chica! – le dijo Ginny al pasar.
- Te alegra que me vaya mal, no? – le dijo con furia, tomándola del brazo. Romilda se puso en guardia. Ginny miró el punto en que ella la tomaba.
- Claro que no, Anne – dijo serena – si a ti te va mal… pasa lo que creo que pasó, alguien sale lastimado. Yo no deseo que seas una inútil… Pero debes aprender lo que es trabajo en equipo! Ahora por que no vas a ver como esta tu compañero? Si tienes problemas en encontrar el hospital, hay un cartel al frente que dice "HOS-PI-TAL", que te indica que ese es el edificio. Romilda rió. Anne salio rápidamente sin decir nada.- Boba!!
- WEASLEY TE ESTOY ESPERANDO!
- YA VOY! – grito, entrando y dando un portazo – para todavía no ser jefe, gritas demasiado. No crearás un buen clima de trabajo, sabes?
- Estás lista para escribir?
- Si – dijo ella impasible- yo… Auch! – murmuró y se sentó rápidamente. Harry se alarmó y rodeó el escritorio para arrodillarse cerca de la pelirroja.
- Que ha sucedido? –la miró.
- Nada…
- Te ha dolido algo? –Ella lo miró.
- No… - dijo algo perturbada – Es sólo que el bebé… es algo inquieto…
- Eh?
- Se está moviendo! – dijo ella sonriendo. Harry puso la mano en el vientre, y pudo sentir, el leve movimiento. Luego la miro a los ojos… y se perdió en aquella mirada tan pura. Ginny sentía que el calor mas sofocante la estaba ahogando.
- Siempre es así? – dijo el, con una sonrisa cálida. Ella se puso roja. "No, sólo cuando me tocas siento este calor que no soporto…" – digo, se mueve así, siempre?
- No sólo cuando estoy cansada.
- Deberías irte a tu casa – el seguía con la mano en el cuerpo de Ginny – si estas agotada…
- No es eso, sólo que tuve algo que… me he reído mucho hoy… Romilda es muy graciosa!
- Si, veo que se llevan bien – dijo el dejando de tocarla. Ginny se sintió frustrada.
- Bueno, a diferencia de … otros… yo se perdonar.
- Toma la pluma, si estas en condiciones podríamos empezar… - Así era todos los días, podrían estar bien y al segundo todo se iba a la basura, o al revés. Después de una larga exposición, que a Ginny casi le dolía la mano de tanto escribir, Harry salió de la oficina y cerró la puerta. Ella se quedó sola, tratando de controlar la respiración y volver de la exaltación que le provocaba estar tan cerca, y a la vez tan lejos de el.
Los celos son un mal consejero, eso Ginny lo sabia bien, pero a decir verdad ella nunca fue muy racional si de Harry se trataba. Si solo alguien lo nombraba, toda su maquinaria cerebral era bloqueada y cada una de sus respuestas a los estímulos era más visceral. Era común verla con la cara roja al ver como esa pulposa rubia se le pegaba a Harry en cada uno de los momentos en que estaba en la oficina, y lo peor de todo es que el parecía no darse cuenta, o el pensamiento preferido que ocupaba la mente de Ginny cuando se encontraba en esos momentos… " El muy infeliz lo hace para mortificarme… pero ya lo mortificaría yo… ah, si no me viera como una gran foca…" y nuevamente caía en un pozo depresivo. La verdad era, que Harry si se daba cuenta de que Anne solo estaba ahí para tratar de atraparlo. Se había dado cuenta cuando al verla en acción, era una inútil. No tenia ni siquiera el conocimiento básico. Varias veces le hablo a Kinsley para que se le sacara de encima, pero desgraciadamente el jefe no podía hacer nada. Tratándose de la sobrina del jefe mayor…
- Hace calor aquí!! – dijo Anne –
- Por qué no le pides a tu tío que ponga algunos esclavos para que te abaniquen? – dijo Ginny riendo por lo bajo – después de todo, tu tío hace lo que quieres…
- Por supuesto - dijo enderezando su figura – Después de todo unas nacen consentidas, otras… - la miro burlona – Pobretonas – Ginny se levanto – OH!! que sucede? Es que acaso dije algo que te perturbo?
- No, solo me dio un calambre – dijo con la boca fruncida –
- Es que por alguna razón pensé que al decirte Pobretona…
- O sea que me lo decías a mi?
- Claro, es que conoces a otra pobretona que este aquí…
- No – dijo con ojos acuosos – pero sabes que no me avergüenza, saber de donde vengo… por lo menos, sabes que tengo lo que tengo gracias a mi esfuerzo… no a que mi tío es el ministro.
- Que tratas de decir? – dijo alzando la voz. Y aquí aparecieron los estúpidos celos.
- Vamos, todo el mundo sabe que eres un elemento inservible, solo estas aquí porque tu te encaprichaste con Harry! – Dijo alzando la voz.
- Ja! – rió con sarcasmo – y eso te duele no? Vamos a sacarnos las caretas… Por lo menos yo juego limpio!
- Que tratas de decirme, eh? – dijo acercándose – Que yo juego sucio?
- Es evidente – dijo señalándole el vientre con su varita – Y te salio todo mal… te regalaste a un hombre y trataste de atraparlo con un hijo… - rió – Y que ganaste con eso? El no quiere saber nada de ti! Acaso no te diste cuenta que Harry tiene miles de opciones mejores que tu? Yo por ejemplo…
- No digas mas por que… - Ginny respiraba entrecortadamente.
- Por que? Es la verdad, acaso pensaste que un hombre tan sofisticado como Harry Potter, alguien con tanta fama, tan reconocido… pudiera enredarse con una pobretona estúpida como tu? – Ginny sintió un dolor intenso en el pecho.- no le interesas ni tu… ni tu hijo!
- SCRIMGEOUR! – grito Harry saliendo de la oficina - QUE DEMONIOS ESTAS DICIENDO? - miro a Ginny, acercándose a ella preocupado – Ginny estas bien? Estas pálida… - ella lo miro.
- Creo que ella tiene razón… - trato de salir, pero él la detuvo
- Quédate donde estás… Vane, tráele un vaso de agua – dijo y luego la ayudo a sentarse. Cuando vio que ella estaba algo mejor. Se dirigió a Anne – TU!
- Harry…
- CUANDO TE DIRIJAS A MI, HÁBLAME POR MI APELLIDO! – rugió – PUEDES SER LA SOBRINA DEL MINISTRO, PERO AQUÍ NO HARÁS LO QUE TE PLAZCA!
- Ella se estaba burlando de mi!! – chilló.
- Si? pues deberías haber ido a reclamarme a mi o a Kinsley… NO TE METAS EN CUESTIONES QUE NO TE INCUMBEN!
- Pero Harry como puedes… es decir solo mírala!! – dijo defendiendo su postura.
- Y eso a ti que te importa! Mi hijo es mi vida!! Y ella bueno… de eso no voy a discutir contigo!
- Es que basta solo verla!! – Harry la miro con mas rabia – Tu te mereces algo mejor que eso!! Yo podría …
- TU NO PUEDES NI ATARTE LOS CORDONES DE LOS ZAPATOS! – dijo rabioso. La rubia enrojeció.- NI SIQUIERA TE REGISTRO. NO ME GUSTAN LAS RUBIAS!
- Pero es que acaso me puedes decir que encuentras interesantes a las insulsas pelirrojas?
- Y si así fuera que?
- Que eres idiota! Una pelirroja no podría darte nada!! – Harry salio rojo de furia, si se quedaba un minuto mas… - Harry!!
- No te atrevas a hablar así – la miro fríamente – dos pelirrojas me han dado todo lo que…
- A si? Dime que pueden haberte dado ellas!! – dijo cruzando los brazos.
- Una me va a hacer el hombre mas feliz, dándome un hijo – Ginny lo miro. Pero el seguía mirando con rabia a Anne. Pero entendió al verlo cual era la segunda pelirroja a la que se refería… - La otra – respiro entrecortado – La otra me dio la vida y murió para salvarme… – Cerro la puerta de golpe y se perdió.
- Eres una idiota! – dijo Ginny levantando la varita- Largate de aquí.. ahorrate la humillación que te hará vivir cuando le diga a tu tío que eres patética! – Anne solo recogió sus cosas y desapareció. Ginny entro despacio al despacho y lo vio, sentado en la gran butaca, restregándose los ojos debajo de las gafas. No tuvo dudas de que había estado llorando.
- No quiero hablar con nadie! – dijo Sin mirar quien estaba ahí
- Harry – el bajo la mano y la miro – Yo… necesito ir al medimago… veras… tengo control.
- Vete – dijo luego asumiendo la misma posición.
- Gracias por defenderme… -
- VETE! – dijo y sin decir nada Ginny salio de allí llorando. Solo resta decir que a Anne Scrimgeour no la vieron mas por allí.
Dos semanas después del violento incidente y posterior huida de la sobrina del ministro, Kinsley reunió a todo el personal en el gran salón donde estaban la mayoría de las oficinas de los aurores. Por medio de magia habían desaparecido todos los escritorios y dispuesto varias sillas a modo de auditorio. Al frente una pequeña tarima y un atril. Pegadas a la pared una butaca de cuero al medio y otras mas pequeñas alrededor. La ceremonia de asunción, seria a las 10, pero la mayoría de los Weasley se tomaron el trabajo de llegar una hora antes para tener los primeros sitios. Harry estaba muy nervioso. No por el hecho de la tremenda responsabilidad que iba a asumir de ahora en adelante, sino por el hecho de que una vez mas sería el centro de atención, y motivo de salir en la portada de la mayoría de los medios gráficos mágicos. Tenia El uniforme de los aurores, camisa y pantalón de color azul marino con ribetes a los costados de color rojo, y encima de este una túnica del mismo color con el escudo de los aurores. Dobby se había encargado personalmente de colgar en la prenda la orden de Merlín, primera clase, que había recibido al derrotar a Voldemort.
Cuando entro al recinto ya estaba lleno y al subir a la tarima, recibió el aplauso de los presentes. Una muy efusiva señora Weasley batía a rabiar las manos y se enjugaba las lágrimas. El solo le sonrió y movió la mano, como único saludo. Al lado de Molly y siguiendo en orden, estaban Arthur, Ron, Hermione, que traía a Carrie en brazos, una silla vacía, los gemelos, Bill y Fleur, y el último de la fila Charlie con una amiga. Centro su atención en la silla vacía. Era su lugar, pero ella todavía no llegaba, y lo peor que pensó, angustiándolo mas, que ella no vendría. Bajo la vista y se sentó en la butaca. Puso sus brazos en los apoya brazos y espero.
A las 9:58 hs, el ministro de magia, Rufus Scrimgeour, acompañado de Kinsley Shacklebolt entraban al recinto y ocupaban sus lugares en la tarima. La misma voz que se escuchaba en el elevador y que muchas veces imagino que tenia un cuerpo sensual, se presento frente a el como una bruja viejita, de cabello gris, y mirada de abuelita de cuentos de hadas…
- Buenos días, a todos los presentes… Daremos comienzo a la ceremonia de asunción del nuevo director del Área de seguridad Ministerial, y por consiguiente del nuevo jefe de Escuadrón de Aurores. A continuación tendrá la palabra el ministro de magia… - Hubo varios aplausos y el ministro se levanto dirigiéndose serio hacia al atril, llevando varios pergaminos. Harry resoplo, este iba ha ser un discurso demasiado largo. Scrimgeour carraspeo
- Buenos días a todos!! Como ministro de magia es para mi un enorme placer estar aquí para tomar juramento a dos personas que son indiscutidamente, los mas valiosos elementos que los aurores hemos tenido en mucho tiempo. Como sabrán, yo mismo he…- El ministro se calló. Un tumulto se vio al final del salón… todas las personas se dieron vuelta a ver que sucedía. Y Harry sonrió, "Era de esperarse" pensó "Ahí esta ella causando conmoción como siempre" Ginny trataba de acercarse, como podía hacia su asiento. Cuando llego, miro hacia la tarima y pidió disculpas al ministro. Luego hizo levantar de sus asientos a todos los Weasley para poder llegar al destinado para ella. Se sentó colorada e hizo una seña graciosa para permitirle a Scrimgeour seguir su discurso. -…. Si, como decía antes de ser interrumpidos – Ginny bajo la cabeza avergonzada – Yo mismo he sido parte de esta división así que se perfectamente, quien es Kinsley Shacklebolt. Valiente, temerario, estupendo estratega. Creo que la división de aurores te quedaba chica, y por eso he decidido bajo un decreto aprobado por unanimidad, crear el Área de Seguridad Ministerial. Departamento cuya cabeza tendrá todo el control de los efectivos de la seguridad mágica, Por el pasaran todos los planes que cualquier jefe de seguridad tenga pensado, y tendrá la autoridad de, aun sin consultarme, tomar la decisión adecuada, para cada caso. Kinsley – le hizo una seña y el moreno auror, algo avergonzado se levantó – Juráis por Merlín, y el código de magia, cumplir y hacer cumplir las leyes ministeriales, como así también desempeñar con honestidad y lealtad el cargo de Director del Área de Seguridad ministerial.
- Si… juro – Aplausos generales. Los aurores, ubicados a un costado aplaudieron y dieron gritos de hurra al nuevo director – Gracias, muchas gracias… - dijo cuando El ministro le dio la palabra – Solo les diré que llevare mi trabajo con la misma seriedad y respeto como me he manejado en toda mi carrera. – se alejo de la tarima y le dio el lugar al ministro nuevamente. Harry se levantó de su asiento y saludo a su exjefe con un apretón de manos y un fuerte abrazo. Luego se sentó.
- Gracias Kinsley.. – dijo el ministro - Ahora para mi será un enorme placer… - "ahora es mi turno" pensó Harry. "Aquí estoy la mascotita de Scrimgeour, mira que montar semejante espectáculo de circo solo para salir en la prensa… es odioso, estoy harto de ser … Como odio estar en el centro de todo… que todos me miren.. Por que ella no me mira? Diablos!! mírame, mírame, mírame" La pelirroja lo miró. "No te estoy mirando, no te estoy mirando…" la pelirroja hablaba con Hermione. "Anda mírame, mírame solo un poco mas…" – Harry? – le dijo el ministro – Estamos esperando por ti… - visiblemente rojo y mirando como todos los hermanos Weasley se burlaban, se levanto y se acerco al atril. El ministro le hizo el juramento.
- Si, juro! – dijo con seguridad, recibiendo el aplauso rabioso de la mayoría de los presentes y un sin numero de flashes, lo cegaron. Volvía a su asiento, cuando Scrimgeour lo tomó para que dijera una palabras – Si.. bueno … se supone que diga algunas palabras…
- Dilo como cuando le propusiste... – El codazo que Hermione le dio a su esposo fue mas que evidente. El sonrió.
- Gracias amigo! – todos rieron – La verdad es que no tenía un discurso preparado para decir… Verán cuando estaba en el colegio, y los días de Voldemort resurgían… yo decidí que ser auror me ayudaría a derrotarlo, y me dije si Harry, tu puedes ser auror – sonrió – Aunque era pésimo en pociones – risas generales- Luego me di cuenta que no fue, el querer ser auror lo que me llevo a derrotarlo. Fue la determinación y la seguridad, de que podía hacerlo. Eso unido a la ayuda incomparable de mis amigos – Hermione y Ron estaban sonrientes – Con esto quiero decirles, que de la misma manera cumpliré con el rol que desde hoy comienzo a ocupar, con determinación, y no creyéndome el jefe. Necesitare de la ayuda de mis amigos, ustedes aurores, solo así en equipo podremos hacer del escuadrón de aurores la división mas importante del ministerio. – Los vítores de sus compañeros fueron estruendosos. El movió la mano para continuar. Ellos inmediatamente se callaron – Pero también tengo que hacer mención al excelente jefe que he tenido desde el principio. El me enseño todo lo que se, ha sido mi maestro y mentor, y uno de los aurores mas extraordinarios que he visto en acción. Kinsley, gracias por todo y espero que podamos formar un equipo estupendo. – El auror, visiblemente emocionado se acerco y le dio un fuerte abrazo.
- Gracias Harry – Dijo en voz baja – eres tan extraordinario como tu padre… Ellos y Sirius estarían orgullosos de ti –
- Gracias, Kinsley.
- Y Con estas emocionantes palabras – dijo el ministro – damos por concluida la ceremonia. Agradecemos su presencia. Y volveremos a vernos muy pronto. – tímidos aplausos – La gente comenzó a acercarse para saludar, algunos se retiraban, y los mas molestos, los reporteros, se tiraron en la tarima para conseguir la nota.
- Largo!! el nuevo jefe de aurores no dará entrevistas – rugieron varios aurores –
- Gracias amigos – Los Weasley se acercaron. Uno a uno le dieron un abrazo y las felicitaciones correspondientes. Solo faltaba que ella se acercara, pero no lo hizo. Lo miraba desde lejos y sin mediar palabra se alejo. El sintió un nudo en el estomago… era el momento de pedirle volver? Si era sincero, desde que la vio en el elevador el primer día después de su suspensión, tuvo la desenfrenada idea de pedirle que vuelva… ver a su hijo crecer dentro de esa mujer, lo empujaba mas y mas a querer perdonarla. Sacudió su cabeza y con paso firme se acerco a la pelirroja con la decisión correcta.
Nota de la autora: si, fue un capitulo algo raro… cuando le releí, me pareció que fue traído de los pelos… hecho a las apuradas… no recuerdo que pasaba en esos momentos por mi vida… tampoco puedo explicarme el por que de la aparición de la sobrina del ministro… o quizás no tenga ninguna explicación y lo haya hecho de mala que soy… para hacer aflorar las inseguridades de una mujer embarazada, que sufre losa cambios corporales y emocionales que conlleva un embarazo!! Bueno, denle la explicación que quieran, ya esta escrito y lo han leído… denme su opinión al respecto.
Perdonen por la falta de tilde o acentos en algunas palabras... recien me acabo de dar cuenta que no lo revisé como debía. Pero era esto o que ustedes esperen hasta la proxima semana...
Para los amantes de los capítulos largos… desde aquí creo que los capítulos se vuelven algo maratónicos… así que no me lo agradezcan…
Y sobre el bebé… bueno, no dire nada al respecto… ya me han retado varias veces porque adelanto cosas… aunque si les puedo adelantar algo: El capitulo va a ser divertido, y me mate de risa escribiendolo… y otra cosa mas: Es largo.
Saludos Silvia
