Hola a todos!! Gracias por los comentarios vertidos en el capitulo anterior… Para aquellos que lo preguntan… todavía el proyecto de la segunda parte esta algo estancado… tengo escritos dos capítulos pero no logro darle el tiempo necesario para dedicarme solo a escribir…. Aparte, febrero se presenta con algo de depresión en mí…. Y paso la mayor parte del mes sin ganas de nada.

Ahora si… este capitulo es uno de mis favoritos de la historia, porque al igual que el del cumpleaños de Ginny, en este me mataba de la risa a medida que lo escribía (si, quizás a algunos le resulte idiota y falto de contenido, pero bueno…. Sobre gustos no hay nada escrito) Ya verán por que se los comento.

Ahora si, los dejo con la actualización y espero que les guste!!

Capitulo 25

1, 2… 3!!!!

Ya estaba decidido. Era solo cuestión de acortar la distancia que lo separaba de la felicidad. Ella estaba a escasos metros, pero Harry no contaba que esa distancia estaba ocupada por cientos de personas que querían saludar al nuevo jefe del Escuadrón de aurores.

El primer escollo y Harry no supo de donde salió, el ex ministro de magia, Cornelius Fudge, le puso sus manos en el pecho para detenerlo.

- Harry Potter! – Dijo con una sonrisa que ha Harry se le hizo muy falsa – Era de esperarse que tu… fueras jefe de aurores. Te felicito – Harry estaba a punto de aceptar la felicitación, si no hubiera visto detrás del ex ministro a una mujer pequeña con la cara redonda, parecida a un sapo… Dolores Umbridge – Le decía a Dolores…

- Disculpe usted Fudge. – Dijo con rabia – pero se me hace muy difícil aceptar su felicitación, y mucho menos la de esta mujer.

- Harry Potter – dijo con esa voz infantil que asqueaba a Harry – La verdad, es que pensé que eras de los hombres que olvidan y perdonan…

- Si? Pues se me hace difícil olvidar cuando usted me gravó con dolor, cosas que no debo olvidar!! – y le mostró furioso el dorso de la mano donde aun se veían gravadas las letras que le obligara a escribir "No debo decir mentiras" – Puede verlas "Señora?" y usted Fudge? – el ex ministro miró a Harry sin saber que decir –

- Solo era una forma de disciplinar a los alumnos. Para que aprendas el mensaje…

- Si? Pues no la ví acusarme de mentiroso cuando derroté a Voldemort!!!

- Bueno. Harry debes entender…

- Ah si? Y qué debo entender? Que esta mujer es una cínica, mentirosa y delincuente? Porque no me olvido tampoco de que usted mandó a los dementores a Privet Drive! – los que estaban cerca se dieron vuelta para seguir la discusión.

- Eso no es… - la mujer estaba roja.

- Se atrevería a desmentirme? Sabe que en ese cuarto, no solo estábamos usted y yo… había mas alumnos!

- Dolores?

- Yo… no sé de que me habla… - Harry respiró profundamente.

- Solo quiero que se aleje de mi – la miró – no quiero cruzarme con usted.. – siguió caminando rápidamente, tratando de serenarse y encontrar a Ginny, pero otra persona lo tomó del brazo y lo interrumpió.

- Harry!! – él lo miro y luego sonrió

- Neville!! – dijo y lo abrazó – como estás?

- Estoy mas que bien!! – dijo sonriendo – Vine a felicitarte… Cho también te manda saludos…

- Por qué no vino?

- Nuestro hijo nació!! – y sus mejillas se colorearon. Harry lo abrazó con fuerza.

- Felicitaciones, me imagino que es… varón?

- Así es… mi abuela es la mas contenta. ahora se le cae la baba, y llora porque el apellido Longbottom no se acabará conmigo! Decía que yo era tan inútil, que no podría encontrar ni esposa.

- Pero tu le demostraste que no.- El asintió.

- Y tu Harry? Además de ser jefe de aurores…

- Yo también… seré padre – Neville abrió los ojos – Ginny está embarazada.

- Pensé que te habías peleado… es que recibimos tu invitación y luego la cancelación.

- Es una larga historia – De pronto la vio – disculpa Neville, quiero… necesito…

- Si, ve – le dio la mano – A ver si algún día de estos nos encontramos a tomar algo!!

- Cuando quieras! – dijo, ya perdiéndose entre la gente. Esquivó a varios reporteros y llegó al final del salón. Ginny estaba conversando con Romilda. Esta le hizo señas y ella se dio vuelta. Lo miró inexpresiva.

- Hola, felicitaciones… Señor – dijo Ginny sin entusiasmo.

- Ah, eh… bueno si... eh... hola – Romilda largó una risita – Yo me preguntaba por que no me saludaste – Ella abrió los ojos.

- Que ya empiezas con las ordenes? – dijo enojada – ahora harás un decreto para que todos saluden a su eminencia! – dijo burlonamente. Harry se puso serio.

- No, yo solo… es que… bueno si no querías felicitarme, para que viniste a la ceremonia?

- Pues porque era obligación! Si yo faltara, me descontarían el sueldo.

- Lo mismo llegaste tarde! – Si pensó llegar, y pedirle que volviera, con la actitud de la pelirroja se olvidó por completo.

- Y a ti que te importa! – le dijo ella – Es que ahora debo darte un reporte de cada uno de mis movimientos? Es que acaso, ahora el cuartel se convertirá en un campo de concentración?

- No tergiverses mis palabras! – Todos los que quedaban en el salón se dieron vuelta al sentir la gritadera. Romilda estaba en el medio y no sabía si irse o quedarse. – Sabes perfectamente que... bah olvídalo, eres mas terca que una mula. No se por qué me gasto en darte una explicación… el embarazo parece anularte el cerebro.

- Que dijiste? Insinúas que soy una descerebrada?

- No, solo quería saber si estabas bien…

- Pues estoy bien, SEÑOR! - y se alejó.

- A dónde vas?

- Al baño, o es que ahora deberé levantarte la mano y pedirte permiso también cuando vaya?

- Eres imposible!

- Y tu eres… patético! – y salió hacia el baño.

- Orgullosa!

- Y tu eres un idiota! – rió Romilda.

- No te olvides que ahora soy el jefe – Ella se puso seria. El se acomodó la capa – no toleraré esa confianza. No te olvides que yo no olvido… ni perdono. – y salió de allí apresuradamente.

El cambio que se vio en el escuadrón fue evidente. El primer día de trabajo como jefe, Harry convocó a una reunión con todos los aurores. Cuando estuvo seguro de que no faltaba ninguno, se paró en frente de ellos. Harry tenía la habilidad que tenia Snape o la profesora McGonagall cuando estaban frente a la clase, no se oía volar ni una mosca. Luego carraspeó. Miró a casi todos los que estaban ahí, y notó que todos lo miraban expectantes. Trató de mantenerse serio, pero al verla sentada, con una gran bolsa de gusanos de gelatina, aflojó el semblante y casi se hecho a reír. Trató de concentrarse, mirando a Roberts. Este tampoco ayudaba. Decidió mirar al techo y enfocarse. Los demás se miraban unos a otros, y luego al techo, donde tenía la mirada Harry, preguntándose que le pasaba. Ginny después de perderse en la bolsa emergió con varios gusanos en la boca y lo miró. Romilda le dijo algo al oído. "Lo tienes perdido". Ella se puso roja y rió.

- Buenos días a todos – dijo al fin, haciendo sobresaltar a casi la mitad de los presentes – La verdad es que creí conveniente hacer esta reunión. Quisiera que entiendan, que el hecho de que hoy yo esté en esa oficina no me hace diferente a ustedes. Yo no dejaré de asistir a las misiones… y espero tener colaboración de cada uno de ustedes. Sé que algunos pensarán que soy muy joven para ocupar este cargo, pero estoy seguro de poder llevarlo a cabo. Es por eso que durante estas dos semanas, empezaré a tomar entrevistas a cada uno de ustedes – los demás se miraron – para…

- Un momento… - dijo Ginny levantando la mano a la manera de Hermione cuando sabía una respuesta. El la miró.

- No es necesario levantar la mano de esa manera – Los demás rieron y ella se puso colorada – Que quieres…

- Saber como… digo usted… cómo lo llamaremos?

- Pues creo que todos aquí saben mi nombre… - dijo burlonamente.

- Pero… ya lo sé! – dijo ofuscada y apretó la bolsa de golosinas – a lo que me refiero es si debemos llamarlo señor, maestro yoda – risas – amo, o sólo Harry?

- Quieres decirme maestro Yoda? No creo sabérmelas todas… - dijo algo colorado – y definitivamente no apoyo que me digan amo. Pero aquí pueden llamarme Harry, solo Harry - Continuó. En donde había dejado…

- Nos harás entrevistas… digo, esa es una manera de medir nuestra capacidad? – los demás aurores asintieron – Porque si lo que quieres es ver si somos inútiles o no…

- Lo que intento decir… – la miró – si es que algunas personas me dejan, es que la entrevista tendrá dos intenciones. Saber su opinión sobre la manera en que nos manejamos aquí, de la infraestructura con la que contamos, y también será una manera de reorganizarnos estratégicamente… Pero eso lo hablaremos de manera personal.

- Yo que….? – trató de decir algo, pero la mano de Harry en alto y su mirada, hicieron que Ginny cerrara la boca súbitamente.

- No hablaré asuntos personales en una reunión general – le dijo severamente. Ginny lo miró. El nunca le había hablado así, estaba a punto de llorar – Yo… luego veremos tu situación, cuando te toque la entrevista. Les diré que no estaré solo. el flamante Director del Área de Seguridad Ministerial me acompañará... Bueno, no tengo mas nada que decir… cualquier eventualidad que surgiera, háganmela saber… yo estoy a disposición de ustedes. Buenos días y a trabajar. - Los demás se desconcentraron – Weasley! – ella se levantó y lo siguió a la oficina. Pasó y él cerró la puerta dejándola apoyada contra esta y acercándose peligrosamente o tentadoramente, de acuerdo a la exaltación hormonal que sufría Ginny en ese instante – Que sea la ultima vez… - La miró a los ojos. Ella miraba sus labios moverse apenas y tuvo el impulso de besarlo. – Que te atreves a interrumpirme delante de una reunión!

- Yo… - dijo ella visiblemente roja – yo lo siento... Harry… señor o como quieras que te diga… – El se separó y ella hizo un bufido reprobatorio.

- Lo sientes… creo que será el momento de que te vayas… – ella lo miró.

- Me despides? Solo porque tuve una inquietud?

- NO se trata solo de una inquietud! – dijo él – Es evidente que no podemos estar en el mismo lugar…

- Yo... no puedes hacerme esto Harry! – dijo ella sentándose – no ahora, mira te prometo que no volveré a abrir la boca frente a todos… que me mantendré al margen de cualquier situación, pero por favor no me eches! – Sus lágrimas asomaron. Harry la miró.

- Que se supone que haces? Crees que con lágrimas me vas a ablandar? – dijo rígido – no lo creo bonita…

- Yo... – se levantó – iré a recoger mis cosas…- con la cabeza gacha se dirigió a su escritorio…

- Dónde vas?

- Me despediste, no?

- No... – dijo sereno – solo te dije que no podemos seguir así, la próxima vez no voy a ser displicente contigo. No vuelvas a interrumpirme y a desvalorizar mi autoridad…

- Pero me dijiste que era hora de que me fuera! – dijo confundida.

- Si me dejaras terminar… de que te fueras olvidando de esos arranques frente a los otros aurores. Ahora soy el jefe del escuadrón. Solo quiero que no se te olvide…

- Está bien, ya te pedí disculpas…

- Disculpas aceptadas. Ahora, haz un memo, con la reunión y mándaselo a Kinsley. Dile que las entrevistas se harán desde mañana. Que necesitaré que esté aquí el día entero. Y los que hagan falta.

- Perdón Harry – dijo ella – Es que… creo que algo aquí no está bien…

- Si, qué es?

- Bueno… - lo miró – yo creo que no deberías pedirle opinión a todos los aurores… - tomó la pluma y empezó a jugar con ella nerviosa.

- Si, y por que crees eso? – dijo apoyándose en el gran butacón y levantando los brazos poniéndolos detrás de la cabeza.

- Bueno, es que… son demasiados, y conociendo a los novatos…te pedirán un prostíbulo… - rió – y …

- Y según tu... que debería hacer? – la miró. Ella era buena, y debía escuchar su opinión.

- Yo creo que no todos los aurores están capacitados para darte una respuesta, además imagina si debes atender a cada uno de ellos, tardaríamos mucho tiempo! Y Kinsley, crees que puede abandonar su nuevo puesto para hacer tantas entrevistas, solo para escuchar las boberías de los novatos? Déjame decirte que yo no podré hacerlo….James estaría aquí para cuando…

- James? – dijo él, sentándose tenso, y ella se puso roja – Qué James?

- Bueno… yo pensé… que… que el bebé podría llamarse como su abuelo – El miró el vientre, y luego los ojos castaños.

- Sigue – dijo y volvió a adoptar la posición anterior – que sugieres…

- Bueno, deberías tomar la opinión de sólo los más experimentados, los de mayor antigüedad. Y creo que tú tienes algunas ideas, sino no hubieras venido con ese versito del cambio…

- Es verdad… todo lo que dices – Ginny lo miró a los ojos y los vio algo vidriosos.

- Estás bien? – él la miró – Te noto algo….

- Estoy bien…- suspiró – entonces… es una buena idea… haz el reporte y luego avísale a Kinsley. – se levantó – ah y fíjate en los expedientes, quienes son los que tienen buenos records y mas antigüedad. Haz la lista y dales una cita, por separado. Yo tengo que salir…

- Está bien – salió por la puerta pero antes de cerrar la puerta, la miró. No podía resistir más. La adoraba. Ella estaba jugando sucio. Ponerle James al niño…

- Ginny? – dijo, y ella lo miró – Gracias.

- Solo fue una idea…- dijo tranquila, sacó la bolsa de gusanos de gelatina y comió uno.

- No lo digo por eso… – Ella se quedó mirándolo – Por elegir el nombre de mi padre. – y cerró la puerta.

- Merlín!! – dijo resoplando y acariciando el vientre – Es que tu padre nunca se hará odiar? Es que tiene que ser tan encantadoramente irresistible? – sonrió – Si! – y con mucha alegría se llevó a la boca un puñado de gusanos.

Harry no tuvo inconvenientes en sus primeras semanas como jefe del escuadrón. Siguiendo los consejos de Ginny, se encargó de entrevistar a los mas experimentados del cuartel, que también ella eligió, y fue sacando un par de ideas, para poner en funcionamiento todo lo que había pensado y observado durante su desempeño como auror.

Ginny lo miraba mientras tomaba apuntes… era su nuevo deporte favorito después del Quiddich. Es que le resultaba difícil, pasarse menos de dos minutos sin levantar la vista y observarlo trabajar. A veces le parecía que él hacía lo mismo, pero al levantar la vista él estaba haciendo cualquier cosa y la bajaba frustrada. Claro que él la miraba!, pero no era tan evidente como ella. Sonreía. Ella lo miraba y él se ponía bastante nervioso, al punto de que le temblaban las manos… Varias veces venció el impulso de levantarse y pedirle que vuelva… pero cada vez que quería tratar el tema, ella o se iba al baño o al restaurante del ministerio, y para cuando volvía, él estaba envuelto en algún caso y se olvidaba del mundo. Porque Harry podría tener mil y un problemas personales, pero ellos no interferían nunca en su trabajo.

El ultimo día, de la última semana que habían fijado para las entrevistas, Ginny entró a la oficina después de su décima ida al baño. Cargaba con casi 5 meses y medio de embarazo, y según su madre algo no andaba bien… no podía ser que estuviera de cinco meses y pareciera que fuera a explotar… Entró a la oficina y allí la recibió la sonriente cara de Kinsley Shacklebolt, que se levantó para darle asiento. Ella miró a su nuevo jefe, que tenía la vista entre algunas fotografías. Sin levantar la mirada le hablo.

- Siéntate – ella sonriendo a Kinsley, obedeció.

- Cómo esta el nuevo director? – después rió – como si no lo supiera, te he visto mas en estas semanas que a mi padre!

- Arthur está fulminado!! – dijo Kinsley – Esos prendedores voladores con forma de pirañas, lo tienen de cabeza! – ella lo miró asombrada – Es que cada vez que tiene indicios de que están atacando a algún muggle, los condenados se largan…

- Son como una bandada de avispas!

- Colmena Ginny… – dijo Harry.

- Bueno es lo mismo, son muchas! – lo miró seria.

- No importa! No te llamamos para corregir tu vocabulario – La miró, sonriendo burlonamente.

- Y se puede saber qué tengo que escribir?

- Encanta la pluma – ella levantó las cejas – Te toca tu entrevista.

- Yo… digo a mi? Pero es que yo no…

- Quieres que te entrevistemos niña? – le preguntó Kinsley sonriente.

- No es eso… es que bueno, yo no soy muy experimentada… aparte soy un desastre, no sigo las ordenes y debo tener varios apercibimientos en mi historial, sin contar la suspensión…

- Sabemos tu legajo – dijo fríamente Harry – no hace falta que enumeres tus trastadas. – Se acomodó los anteojos – Le conté a Kinsley que tienes buenas ideas de organización… así que el quiere saber tu opinión respecto al cuartel…

- Ah… y de verdad que quieren saber? – dijo acomodándose en el sillón.

- Lo que tengas para decir…- dijo, y se sentó adoptando una posición relajada en su asiento.

- De verdad? – dijo algo nerviosa. El asintió.- Bueno, si tengo que ser honesta, esto es un asco – Harry se enderezó, mirándola.

- Que quieres decir con que es un asco? – ella se puso roja – es que insinúas que soy un mal jefe?

- No te tapes con la frazada, que todavía no es invierno! – dijo enojada. Kinsley rió – No estoy diciendo que tú eres un asco. La verdad es que el cuartel se maneja de una manera muy... no se, quizás porque provengo de una familia numerosa, mi madre desde siempre nos organizaba para, por ejemplo usar el baño… y cosas así.

- Buen punto – dijo Kinsley.

- La verdad es que me sorprende que estando como está, el cuartel funcione bien, y eso es mérito tuyo – El volvió a relajarse y la miró a los ojos.

- Continúa…

- El cuartel es un asco desde que llegue, o quizás desde mucho antes…- dijo antes de que saltara Kinsley.

- Qué propones, o mejor dicho que te gustaría que tuviera un cuartel?

- Por empezar, me parece que el cuartel debería tener un piso entero a su disposición.- Respiró – no es posible que tengamos este "armario de escobas"! Afuera estamos peleándonos por pasar entre los escritorios, nadie tiene privacidad… están todos mezclados… cuando pasa alguno le tira los pergaminos al que está escribiendo, solo con el roce de la capa. Y déjame decirte que no es justo que mi padre, teniendo tantos años en el ministerio tenga esa oficina! El espíritu molesto que vive en el desván de nuestra casa, está más cómodo que él.

- Tienes razón – dijo Kinsley – Entonces, tu dices que necesitan un piso entero.

- Eso, u otra ubicación…

- No es posible descentralizar… - dijo Harry –Yo también había pensado que esto es pequeño para nosotros.

- No solo es eso! – dijo ella e hizo un tiempo para tomar agua – Lo otro es que… estamos todos mezclados… Harry a ti se te hace muy difícil hablar con todos y cada uno de nosotros. Estas entrevistas hubieran sido un caos, si hubieras llevado a cabo lo que pensabas…Por eso pensé, que así como hay un director de área ministerial, debería haber un jefe de aurores principal, que serías tu… y crear varias áreas, con distintos departamentos…

- Como sería eso?

- Bueno… estaría por ejemplo la división especial, la elite de los aurores... podríamos llamarla la división, o mejor el grupo halcón – él sonrió – Después deberíamos ir poniéndoles otros nombres hasta llegar a los novatos, en la división… no sé, podríamos hacer una encuesta para elegir los nombres!

- No suena mal, solo habría que ver como los separaremos, todos querrán estar en el grupo halcón – dijo Kinsley rascándose la barbilla.

- Bueno – dijo Harry –Podríamos hacer un examen de aptitud.- Ginny asintió – Y ver en que punto son mas fuertes o débiles.

- Puedo asegurarte que hay varios que pueden estar en un área de planificación y estrategias… - dijo Ginny.

- Tu, por ejemplo – dijo Kinsley

- Es la idea, cuando nazca… Yo… - se puso roja. – Lo otro son los baños, solo hay uno, para la cantidad de gente que hay aquí… está en mal estado, y no están separados por sexo!! – dijo ofuscada – tengo que esperar mucho cuando hay algún hombre dentro.

- Y en tu estado… - agregó Kinsley.

- Exacto – dijo ella chasqueando la lengua – Y debería haber duchas… Merlín con el embarazo los olores son mas evidentes – rieron.

- Algo mas?

- Si! – ellos abrieron los ojos – bueno me pidieron que hablara! – asintieron – Somos aurores, debemos estar en cualquier caso de emergencia… pero cuando eso pasa, deben estar llamándonos a casa. No podría haber una especie de guardia, como hacen los placías muggles?

- Policías! – dijo Harry torciendo los ojos – Pero tienes razón, podríamos hacer una especie de guardia, donde varios aurors, estén aquí durante la noche, en forma rotativa….

- O crear un turno noche!

- También puede ser…

- En ese caso debe haber un espacio para descanso… - la puerta fue aporreada insistentemente. Harry dijo adelante y la figura de un auror llamado Davis se asomó.

- Davis! – dijo mirándolo – ocurre algo?

- No… yo solo, necesito hablar con Ginny… digo con Weasley – la miró.

- Que quieres? - dijo ella mirandolo sonriente. Harry se puso serio súbitamente

- Ya está lo que pediste… Me costó mucho, pero bueno… ya lo tengo – dijo y sonrió tiernamente.

- Ah – dijo mas sonriente – bueno déjalo afuera, ya termino aquí…

- Pero mira que…

- Después Davis!! – el muchacho se fue – Hombres, no pueden esperar – Harry levantó una ceja y la miró – No lo intentes Harry, aun embarazada puedo realizar la oclumancia mejor que tu – lo miró y sonrió.

- En que estábamos – dijo rojo – Ah si, en el área de descanso…

- Si, pero yo no tengo nada mas que agregar… – se levantó -… así que si ustedes no me necesitan…

- No te dijimos que te fueras! -la miró- a menos que lo que tengas con Davis te interese mas.- Se miraron. Se notaba a lo lejos que Harry se había puesto celoso…

- No – dijo contrariada – Qué mas necesitan? – volvió a sentarse.

- Ya hemos entrevistados a todos. Y debo decir que estoy de acuerdo con todo lo que han dicho los muchachos y tu, linda! – dijo Kinsley. Pero ellos no lo escuchaban. Todavía estaban mirándose. – Chicos! Enfóquense!! – Harry lo miró nuevamente y ella hizo lo mismo – bien, solo falta poner en claro todas y cada una de estas ideas.

- Bueno – dijo Harry haciendo una floritura en el aire con su varita, haciendo aparecer un gran pergamino a modo de plano – No se por que razón, – la miró – pero yo he tenido las mismas ideas de Weasley.. por lo que me tomé la libertad de… en realidad, Carrie estaba algo molesta en estos días, así que como no podía dormir preocupado, me puse a realizar un plano de cómo podría ser nuestro cuartel…

- Está bien? – dijo preocupada – Carrie, se encuentra bien?

- Si, solo fue algo… la sanadora Robinson, me dijo que es normal cuando extrañan a…- se quedó en silencio, y bajó la mirada al plano. Los ojos de Ginny se aguaron….

- Podría llevarla el fin de semana a la madriguera? – El asintió. – Gracias…

- Eh… - dijo Kinsley, a veces le parecía que sobraba ahí… - Podemos ver el plano? Harry? Harry!! – él se había quedado mirándola.

- Si, claro! – dijo nervioso. Desplegó el plano y Ginny vio como una versión en papel de sus ideas.

- Es exactamente como lo había imaginado! – dijo sonriente. Volvieron a tocar la puerta.

- Que diablos! – dijo Harry – entre! – De nuevo Davis –Que diablos quieres! – Los celos afloraron.

- Yo… - el muchacho estaba rojo.

- Que lo tuyo con Weasley no puede esperar? Qué es tan importante para que tengas que interrumpir a cada rato?

- Lo siento Harry – dijo colorado – Yo… la verdad, es que Ginny tenía un antojo y bueno… a mi me tocó esta vez ir a buscarlo – Harry la miró. Ella estaba roja mirando hacia el suelo. Kinsley rió

- Esta vez? – dijo mirándola.

- Si, es que en verdad nos rotamos con el problema…

- Si? Y no puede esperar?

- Es que… se está derritiendo…

- No lo puedes poner en algún lugar…

- No tenemos refrigerador! – el muchacho era de origen muggle.

- Pues entonces tráelo! – dijo Harry. Al instante Davis entró con un gran helado de crema, chocolate y frutilla con salsa de caramelo.

- Gracias Davis, es exactamente como lo pedí!! – dijo ella tomando el helado.

- Pero el señor Fortescue Junior, me pide que por favor… no mas antojos como esos! Ya esta harto de darle las formas que se te ocurren!

- Bueno para eso le pago…

- Bueno… es que no me diste el dinero… – Harry sacó dinero de su bolsa y le dio dos sickles.

- Gracias - dijo ella con la cuchara en la boca – luego te lo pago.

- No tienes por qué – le robó un poco de helado – Podemos continuar? – ella asintió - Me tomé la libertad de hacer unos anexos, Kinsley, verás si algunos aurores estarán de guardia, deberían tener un lugar de esparcimiento… y como ciertas personas se tardan demasiado a la hora del almuerzo… agregué un comedor.

- Bien, no habrá problemas con esto. Lo apruebo – Harry sonrió complacido. – Lo único que hay que ver es como harán la división…

- Busca a los mas experimentados – dijo Ginny con la boca llena – puedo decir que Roberts es muy bueno adaptando y enseñando a los novatos, el podría ser el jefe de esa división… además, tener varios jefes le ahorraría a Harry andar, averiguando todo. Solo tendría que hacer una reunión con los jefes y listo… ellos le llevarían las inquietudes de cada división y la solución sería mas rápida y efectiva.

- De acuerdo! – dijo Kinsley – Los arreglos edilicios… - se calló, pues Ginny raspaba rabiosamente el recipiente del helado. Cuando no escucho que hablaban, levanto la vista con la cuchara en la boca.

- Perdón… - y dejó la cuchara y el recipiente en la mesa.

- Como te iba diciendo Harry, los arreglos edilicios... tardarán un poco…

- En eso no pensé… - Dijo preocupado.

- En qué? – preguntó Ginny.

- Que no tenemos un edificio lo suficientemente grande donde trasladar provisoriamente el cuartel… diablos era demasiado bueno para ser verdad.

- Cómo que no tenemos un lugar? – dijo ella.

- A qué te refieres?

- Harry, tienes una enorme casa que no está habitada! Si ahí no entran todos los aurores… digo el gran salón de baile es el triple de grande que el salón donde estamos!

- Tienes razón! – dijo Kinsley – Además, podrías hacer que se entrenen limpiando eso….

- Y que les parece si instalamos también un gimnasio? Con todos esos aparatos con que los muggles entrenan? Los Chuddley Cannons los usan y dan bueno resultados! – agregó Ginny entusiasmada.

- Tu dices para mantener en estado físico a los aurores?

- Si, hay algunos que deberían dejar los postres – dijo mirando a Kinsley.

- Bueno… si, en verdad…. Pero tu no estás en condiciones…

- Pero a mi se me irá cuando nazca! – rió.

- Me parece buena idea. Las dos cosas. Por lo pronto solucionaremos el problema del edificio.

- No se hable mas – dijo ella golpeando la mesa – El antiguo cuartel de la orden será el cuartel provisorio… y podremos hacer una conexión directa de la chimenea de la casa con la oficina de Kinsley, si hay una emergencia… seremos los primeros en enterarnos.

- Está bien… - Dijo Harry. Ella se levantó.

- Ahora si me disculpan… – movió la varita y la pluma encantada descanso en su escritorio, al lado del gran pergamino donde escribía sola.- debo ir a hacer compras…

- Compras? – dijo Harry- Pero estás en horario de trabajo!!

- Si? – dijo ella tranquila, poniéndose el abrigo – Ah, en verdad no te dije que saldría temprano? – él lo negó – Bueno, te lo digo ahora, voy a almorzar con Hermione y luego haremos algunas compras… yo… el viernes es el cumpleaños de Ron, y yo no podré comprar su regalo ese día.

- Por qué?

- Hermione me consiguió una cita con un medico muggle/mágico, Me harán una ecología… - dijo levantando los hombros, como diciendo no sé de que diablos se trata eso.

- Ecografía! – dijo él –Pero todo esta bien? – se preocupo

- Si… eso al menos… Lo que sucede es que el medimago no esta… seguro de algunas cosas… bueno, además – lo miró – quiero saber el sexo del bebé, y Hermione me dijo que con esas cosas…eco.. como se llame, se puede – agrego muy entusiasmada.

- Bien – dijo nervioso – vete…

- El viernes…

Tienes el día libre… yo también fui invitado… yo solo te lo aviso… – la miró.

- Y? nadie te negó la entrada a mi casa, así que puedes ir cuando quieras… - se fue.

- A veces me parece que cuando estamos los tres, sobro! – dijo Kinsley.

- No digas tonterías – dijo el enrollando el pergamino con rapidez… - Crees que todo este bien? – dijo mirando la puerta.

- Claro! – sonrió Kinsley – Rufus, no tendrá objeción en aprobar los cambios.

- No hablo de esto. Me refiero a Ginny!!

- Como si no lo supiera! – rió y él sonrió – cuándo le pedirás que vuelva?

- Yo… está algo difícil… a veces quiero pedírselo con todas las fuerzas.. otras quiero matarla!

- Tendrás que ver que es lo que más pesa… - se puso su capa y tomo el pergamino – Te haré saber la respuesta del ministro inmediatamente – abrió la puerta – solo una cosa voy a decirte.

- Si? – dijo el sentándose –

- Si no nombras a Weasley jefa de la división planificación y estrategia, te saco del cargo – el sonrió

- No podría pensar en una persona mas capacitada para el cargo.

- Tu no piensas en otra persona mas… y punto! – dijo y cerró la puerta. Harry podía escuchar la risa del auror desde su oficina.

- Eres un tonto Kinsley! Pero cuando tienes razón… - dijo y sonrió – tienes razón.

El viernes Harry se despertó algo nervioso. Llegar al fin de semana, era lo que había estado esperando, y no era porque estaba ansioso por festejar el cumpleaños de su mejor amigo. Lo mas importante que ocurriría ese día, era que Ginny iría al doctor y el sabría que iba a ser padre de… bueno de lo que sea. "Lo importante es que sea sanito" se encontró pensando mientras desayunaba, y sonrió, porque se escucho diciendo esa frase, que siempre, cuando tía Petunia lo decía, el se reía.

Llegó al cuartel con las ganas de que llegara el mediodía así se marchaba a la madriguera. Por primera vez en años de carrera, no pudo concentrarse un minuto en su trabajo. Se la pasaba tratando de leer algún informe, pero se perdía en un tamborileo de dedos nervioso, mirando el reloj. A las 11:30 hs se dio por vencido y tomando la capa del perchero salio del cuartel. En el pasillo hacia los elevadores, se encontró con Arthur Weasley. Este lo saludo sonriendo, pero el también estaba impaciente. Harry lo noto, por la manera frenética de limpiar sus anteojos. Siempre lo hacia cuando estaba muy preocupado.

- Veo que como yo, tu no puedes concentrarte en tu trabajo – dijo Arthur sonriendo levemente.

- Así es – bufo – si me quedo un segundo mas, caminare por las paredes. No sabes nada?

- Ella tenía la cita con el sanador muggle a las 12:15 hs. Hermione me dijo que el también es mago, sanador, y que estudio medicina muggle para poder experimentar…

- No piensas que querrá experimentar con Ginny, no? – dijo algo alarmado.

- Claro que no! – dijo Arthur – solo están cerciorándose de que todo esta bien.

- Pero todo estaba bien, no? No me ocultan nada, verdad? Es que creo que debí ponerme serio y decirle que la acompañaría… – dijo bajando la vista

- Ella no quería que fueras.

- Si, ella no me quiere ver ni muerto! – sonrió con tristeza. – Te vas ahora?

- Tengo que esperar a Perkins… no puedo dejar el despacho solo.

- Como vas a hacer en tu nueva oficina? – Arthur sonrió

- Estoy unos pisos mas arriba – aplaudió complacido – tiene ventanas!! Y hay varios jóvenes entusiastas que aspiran un cargo en mi departamento!

- Felicitaciones! – sonrió Harry – La verdad es que era hora de que a tu departamento le dieran el rango que se merece.

- Si, es mi sueño… eso y saber como vuelan los aviones. – Harry lo palmeo.

- Te veo en la madriguera –

- No te preocupes Harry, todo saldrá bien!!

No tardó mucho en llegar. Solo lo que tardaba en pestañear y se aparecía en el jardín de la casa. A pesar del frío, ya podía vislumbrarse el inminente comienzo de la primavera, solo de ver al verde pasto que tímidamente se asomaba en algunas partes del mismo. Mas allá algunos canteros, mostraban algunas flores, de estridentes colores. A Harry se le hincho el pecho de emoción, siempre tenia esa sensación de jubilo cuando llegaba a la madriguera. La sensación de volver al hogar. Golpeo la puerta y cuando abrieron fue, literalmente introducido a la fuerza por dos pares de largos brazos. Cuando pudo zafar de ellos vio a los gemelos sonriéndole, y detrás de ellos la familia completa. Saludo a Molly y a todos los que se encontraban, grandes y niños, y rápidamente fue a abrazar a Carrie, que había llegado a la casa temprano.

- Hola princesa! – le dio un beso en la frente – Le das un beso a papi?- La bebe, le dio un beso con ruido, dejándole mojada la mejilla – Te amo – Y la abrazo fuerte.

- Cada día esta mas hermosa – dijo Ron – Apuesto a que alguno de los míos…

- Escúchame Casamentero! – Ron rió – Ni se te ocurra pensar que mi hija, tendrá algo que ver con esos gamberros! – señalo a los hijos de Ron que lo miraban con la cara cubierta de chocolate – Ni con ellos, ni con nadie!

- Papi celoso!! – se burlaron Charlie, Bill y los gemelos.

- Graciosos – Dejo a la bebé en el suelo que salió caminando rápidamente hacia la cocina – Feliz cumpleaños Ron!! – lo abrazó.

- Gracias. Como has estado?

- Nervioso. Pero estoy bien.- Luego lo miró – Y por que no has hecho una de tus espectaculares fiestas, amigo?

- Bueno, es que en la anterior no estuvieron mis padres, ni mis hijos, así que ahora, quiero tener un cumpleaños mas familiar….

- Buena elección!

- Aunque vendrán algunos muchachos después… - se acercó para hablarle al oído – En realidad. Nos iremos a festejar los hombres… solos –

- En esa me anoto… en unas de esas yo también tengo que festejar… bueno, Ginny ya me dirá que va a ser no? El bebé! – lo miro interrogante y vio que Ron sonreía malignamente – No va a decírmelo…

- No. Ni a ti ni a nadie… - lo abrazo – Ven vamos a la cocina, haremos una partida de pukis – Harry lo miro raro – ese juego… el juego muggle con naipes, que tiene cartas con corazoncitos, tréboles…

- Póquer! – dijo torciendo los ojos – Está bien, vamos, así me distiendo un poco.

- Trajiste dinero? – él asintió – Hemos inventado apostar dinero. No te parece interesante? – dijo como si hubiera descubierto la pólvora.

- Ron en el mundo muggle eso se hace desde que se inventó el juego. – y se perdieron de vista.

A un cuarto para las dos de la tarde, los gemelos podrían haber adoptado la misma posición que en el estadio de Quiddich y golpear a Harry. El joven Potter no hacia mas que suspirar, mirar el reloj y resoplar, cada cinco minutos. Cada vez que Fred iba a festejar una partida ganada, el le cortaba la inspiración, chasqueando la lengua. Ya habían pasado horas y de la pelirroja ni noticias.

- Si no te concentras en el juego, lárgate! – le dijo Charlie – Están cansándonos tus estúpidos suspiritos.

- Lo siento – bufo – Yo estoy algo nervioso. No pueden culparme – miro el reloj por enésima vez – No creen que ya debería estar aquí?

- Tienes razón, pero poniéndote así, no harás que llegue mas rápido – dijo Ron, cuyas orejas estaban rojas. Y no era para menos, ya había perdido treinta galeones…

- Pero… Ron yo no tengo la culpa de que seas un pésimo jugador de póquer!! – dijo ofuscado – Si sigues perdiendo, te iras a tu casa en calzones – los demás rieron. Harry se relajo un poco.

- Al menos burlarte de mi, te sirve de algo – dijo lanzando las cartas al centro de la mesa – Paso! – Bufo - Pon mas empeño y da cartas como la gente!!

- Yo no tengo la culpa – dijo George – que las cartas salgan así!! Si sigues perdiendo, tendrás que ofrecer a tu esposa! – rieron. Ron se levanto y le dio un golpe en la cabeza – Pensándolo bien, quédatela. Quién quiere alguien que esté mandoneandote todo el día? – E hicieron algo que Ron odiaba. Imitar a Hermione.

- RON!! – comenzó Bill – No sabes ni poner la mesa!! Te dije que estudiaras el libro que te regale para tu cumpleaños, sobre las mil y una formas de colocar los cubiertos!!

- Gracioso! – dijo rojo.

- RONALD!! – Ron se sorprendió al escuchar a Harry – Come con la boca cerrada!! Puedo ver desde aquí como haces cada paso para digerir los alimentos – Mas risas – Me rindo, hoy dormirás en el sofá!

- Cállate Harry!! – dijo mas rojo.

- RONALD!! – dijeron los gemelos – Hoy estoy de humor… pon en tu planificador de deberes que tendremos sexo a las cinco de la tarde – A esta altura todos estaban doblándose de la risa, todos menos Ron, que barajaba los naipes furiosamente, haciendo volar algunas cartas.

- Rianse, rianse… por lo menos yo tengo una esposa que me quiere!

- Si, que te quiere poner un trapo como a un elfo…

- Y esclavizarte… "RONALD!! – dijo Charlie – Si no te apresuras a realizar tu tarea te daré una prenda!!! Y te lanzaré a la calle!!

- Ella nunca lo haría! – dijo enojado.

- Claro que no Ron – dijo Harry, palmeándole la espalda – Sabemos que te lanzaría a la calle sin necesidad de darte la prenda – Y levantaron las cervezas.

- Porque él es un buen amigo, porque él es un buen amigo, porque él es un buen amigoooo, y nadie lo puede negar!!! – y chocaban las botellas derramando algo de cerveza entre los galeones.

- Feliz cumpleaños Ronnie!!! – dijeron todos. Uno de los mellizos se levantó.

- Ahh el pequeño Ronniekins – se limpiaba una lagrima inexistente – Recuerdo cuando lo encerrábamos en la escobera con las arañas…

- Recuerdo cuando rompió nuestra escoba y convertimos su oso en una araña – dijo Fred – Todavía la cara de espanto no se le va! – rieron.

- Ni me lo recuerdes… juguemos otra partida… la comida no se vera hasta que no vengan con la noticia. – Harry enmudeció. Tanta risa y había olvidado que ella todavía no llegaba. Dio un suspiró.

- HARRY!! – dijeron todos.

- Bueno les prometo que será el ultimo! – dijo rojo

- Si, y Ron es el que manda en su casa.

- Lo Soy! – dijo Enojado

- Si, claro Ron – dijeron los gemelos – y también existe Papá Noel!!

A las 2:30 pm, un taxi muggle apareció por el camino hacia la casa. El señor Weasley, que estaba cuidando a sus nietos en el jardín, se asombro, y llamo a la señora Weasley. Esta al ser interrogada sobre quien podría ser, solo se encogió de hombros y espero que el vehículo se detuviera. Ni los varones Weasley ni Harry se enteraron de que en la puerta de casa había un taxi. Estaban enfrascados en una soberbia partida. Cuando Arthur se acerco, se abrió la puerta del taxi y vio bajar a una sonriente Ginny, seguido por una pálida Hermione, que le pagaba al taxista. Cuando el auto se alejo, Molly abrazo a su hija, preguntándole con la mirada "todo bien?" a lo que la pelirroja solo asintió y entro abrazada a su madre a la casa. El alboroto de las mujeres, hizo que Harry y compañía se percataran de la llegada.

- Por fin!! – resoplo Ron – me muero de hambre.

- Solo lo dices porque te desplumamos! – dijeron sus hermanos

- SHHH! – dijo Harry y los demás se callaron – quiero escuchar!!

- Por que no vas y le preguntas?

- Porque… no voy a ir a preguntarle!! ella tiene que decírmelo.

- Eres orgulloso! – dijo Ron.

- Cállate Ron! – dijo blandiendo su varita. Ron se calló.

- Quieres unas orejas extensibles? – pregunto Fred, pero Harry no necesito contestar, las mujeres hablaban tan alto que las orejas serian inútiles.

- Mejor sigamos jugando – dijo poco convencido. A medida que barajaban las cartas y las repartían, Harry se había inclinado hacia el comedor apoyando la silla en las dos patas traseras, quedando en un raro ángulo. Los hermanos de Ginny lo miraban divertido, pero jugaron en silencio, dejando que Harry captara cada una de las palabras de la sala.

Ginny se quito el saco y Hermione se sentó en el sillón, pidiéndole a Molly un vaso de agua. Esta entro a la cocina sin decir nada, y salio con una jarra de jugo. Le sirvió a su nuera y luego otro vaso para Ginny. Arthur se paseaba de un lado al otro de la sala, con los brazos en la espalda. Después de un minuto en que la pelirroja alzó a Carrie y le dio varios mimos, Arthur la miro. Estaba exultante… los ojos castaños brillaban de una manera tan especial… eso debía suponer que todo estaba bien… pero aun así no pudo serenarse. Se paro en seco y la miro. Ginny sintió esa mirada que siempre le hacia su padre, aun jugando con la niña lo miró y sonrió. Su padre bajo los hombros, y le dedico también una tierna sonrisa.

- Te tardarás mucho? – dijo su madre interrumpiendo la conexión – Estamos que nos morimos de la curiosidad!!

- Mamá no te emociones! – dijo Ginny.

- Por que tardaron tanto? – dijo Arthur.

- Porque … ya no puedo aparecerme – dijo dándole un dulce a Carrie.

- Algo malo… – dijo Charlie susurrando. Harry lo miró alarmado

- Déjate de decir bobadas – dijo Ron – Harás que a Harry le de un síncope –dijo, todo en un suave susurro, para no perderse la conversación en la otra sala. A esta altura, la partida había quedado en el olvido.

- Y bien? – pregunto Arthur

- Ni preguntes – resoplo Hermione – aun no logro…

- Hermione! – dijo Ginny riendo

- Está bien, haz tu relato! – dijo y se tomo la cabeza.

- Fuimos al medico muggle…

- Eso ya lo sabemos!!

- Papá, si no quieres no te cuento!!

- Está bien, continua…

- Siempre es así cuando quiere hacerse la interesante…- susurro Bill – recuerdas cuando volvió de las vacaciones en su primer año de Hogwarts?

- Es importante? – dijo Harry

- Tu fuiste nombrado en la charla…

- No quiero saberlo ahora…

- Pues escucha… Ella vino haciendo alboroto de que había sido salvada cual princesa, por su príncipe azul, en este caso tu, de ser devorada por un basilisco…

- Era verdad… yo por poco y…

- Y que tu te sacrificaste…

- Basta, si no se callan los hago arrestar por apuestas ilegales – dijo enojado –

- Si, pero tu estás apostando también!! – dijo Fred

- Puedo decir que estaba trabajando de encubierto… - sonrió – después de todo estas hablando con el jefe de los aurores…

- Si – le dijo Charlie mostrándole el puño – trabajaras cubierto… pero de moretones …

- Pues entonces cállense!! – Era muy cómico ver a semejante hombres hablando en voz baja. – Y recuerden que la tunda que me dieron fue porque yo no me defendí… hoy no haría lo mismo- Mostró su varita.

- Pues cállate y escucha – le dijo Ron

- Fui al medico muggle, porque ustedes saben… - Empezó Ginny.

- Y vuelve a lo mismo – resoplo George – Parece perro que quiere acostarse, da vueltas y vueltas solo para hacer eso, acostarse!

- SHHH –

- Está bien!! –

- Si, sabemos – dijo Arthur – Avócate a los hechos que no conocemos.

- Esta bien! – resopló – el médico era un joven muy… bueno eso no importa ahora…

- Muy que? Muy lindo, apuesto, idiota? – pregunto Harry celoso

- SHHH – le dijeron todos.

- Lo que importa es que lo primero que hizo fue decirme que necesitaba oír al bebé – continuó la pelirroja - así que me hizo acostar en una camilla y puso un aparato raro parecido a una corneta en mi vientre… y entonces…

- Que? – dijeron sus padres.

- Hizo una cara rara… como desconcertado…

- Yo ya sabía que esos sanadores muggles no tienen idea...- la señora Weasley comenzó a despotricar contra los médicos muggles.

- Que alguien le haga el hechizo silencio – dijo Fred – yo desde aquí no le doy. – dijo apuntando a su madre con su varita.

- Yo puedo hacerlo – agrego George – pero no me expondré a sus golpes luego de romper el hechizo.

- Recemos para que se calle enseguida – Los Hermanos se tomaron de las manos. Harry los miró y no pudo hacer otra cosa que tomarse de la mano de Ron.

- Todos juntos – Cerraron los ojos – OMMMMMMMMM!! – Risas en voz baja. La señora Weasley se callo – Ya sabemos que hacer cuando le agarra el ataque – mas risas.

- Ya mamá!! No fue nada raro que estuviera desconcertado. – sonrió y se acaricio el vientre – Me dijo que tenia una leve sospecha, pero que la despejaría con la eco… eco…

- Ecografía – dijo Hermione que se abanicaba tirada en el sillón.

- Exacto. Así que fui a una habitación, donde había un aparato muggle, con una pantalla de televisión pequeña.

- Televisión!! – dijo Arthur entusiasmado –

- Si, pero tenia dos colores…negro y blanco. Además tenia un teclado, y unos palos como los bates de las bludgers pero mas pequeños… tenían un cable que se comunicaba con la máquina. El doctor me hizo recostar, bajarme la ropa…

- Degenerado! – dijeron los hermanos.

- Es el procedimiento – dijo Harry, aunque también pensó lo mismo.

- Me subió la camisa, y puso algo frío en mi vientre…

- Que fue? ARTHUR!! Que hicieron esos muggles – dijo alarmada Molly

- Tranquila Molly – dijo Hermione – es lo usual en estos casos. Eso que le pusieron es gel, sirve para no lastimar a la mamá cuando pasan el aparato…- Suspiro – Pero en mi vida pensé que..

- Hermione yo soy la que tengo que contar…- le dijo en tono de reproche- Entonces sucedió… - su rostro se ilumino – Allí estaba… mi bebe, en la pantalla!!! Y pude escuchar el latido de su corazón!! – Arthur aplaudió… - y luego… - sonrió mas – Hermione se desmayo al ver la pantalla!!

- Como hija? – Pregunto preocupada Molly a su nuera.

- De la impresión!!

- Que tan feo es tu hijo Harry? – se burlaron los gemelos –Apuesto a que Hermione vio un puercoespín! – risas. Harry Le tiro el mazo de cartas. Y luego se estiro mas quedando en una posición muy peligrosa.

- Si!! – rió Ginny – El medico pensó que Hermione tenia síntomas de embarazo!!

- No!! – dijo Ron blanco – Otro mas… no!

- El pequeño Ronniekins ha estado haciendo travesuras, con Hermione!!! – dijo Fred –

- Niño malo!! – dijeron todos.

- Claro que no fue por eso!! – dijo Hermione y Ron Suspiró aliviado – solo porque … anda dilo, estas tardando demasiado – y sonrió.

- Cuando vi la pantalla no era uno… - dijo con lagrimas en los ojos

- No era uno? – dijeron los gemelos, y luego sonrieron – tendrás una niña!! – Harry sonrió. Carrie tendría una hermanita.

- Como que no era uno? – dijo su padre – Es una niña?

- No Arthur!! – dijo Hermione – no era uno… no uno… Merlín…

- Que? – dijeron los hermanos.. a esta altura, Harry estaba apoyado en una sola pata de la silla.

- Bueno, quiero decirles que… la fecha de parto podría adelantarse considerablemente… y no puedo aparecerme.. porque… - respiró – son tres!!! – miró a su padre que tenía la mandíbula por el piso apoyado de la impresión en la chimenea, y a su madre que ahogaba un grito con su pañuelo – y? que les parece?

- Son tres? – dijo Harry aun sin caer – Son tres, que?

- Que no entiendes? – dijo Ron, aun mas pálido que cuando pensó que tendría otro hijo - son tres….

- Mamá, voy a tener trillizos!!! - gritó con alegria la pelirroja, y desde la sala se sintió un estrepitoso "PUM", seguido de un alarmado grito de los hermanos de Ginny, que la dejo sin respirar.

- HARRY!! Y todos miraron hacia la cocina!

Nota de la autora: no pueden quejarse!! Les he dejado un capítulo algo larguito para que no me peleen!! Ahora solo espero que dejen sus opiniones al respecto. Saben que aunque ya está terminado, siempre me fijo en sus comentarios por si tengo que aclarar algo o corregir lo escrito.

Bien…Harry ya se enteró… Ginny espera trillizos!! Que hará Harry ahora? Ummm no voy a decirles nada… pero…. Solo lean el próximo capitulo para enterarse!! Ja ja

Saludos Silvia