Bien amigos… solo este y el epílogo… se termina!!
Los dejo para que lean… es demasiado largo y surrealista!!!
Espero que se rían como lo hice yo, a medida que lo escribía!!!
Capitulo 30
Los nuevos merodeadores
La paciencia de Ginny se estaba poniendo a prueba en esa franja de dos horas que había entre que Hermione le habló por teléfono diciéndole la decisión de la jueza y el tiempo en que Harry llegó a la casa. Cuando escuchó a los elfos gritar el nombre de su esposo y el de la niña, rápidamente se metió en la cama, acomodó las frazadas, se alisó un poco el pelo y esperó que su esposo llegara. Diez minutos después, la puerta se abrió y ella mostró su mejor sonrisa. Harry la miró y no pudo disimular una sonrisita burlona. Sabía perfectamente que Ginny nunca estaría tan calmada… ella estaba actuando a la perfección. La niña miró a su mamá y le sonrió estirando los brazos. Harry la acercó y la pelirroja le dio un beso y la abrazó. No lloró. Sabía que ya no era tiempo para lágrimas. Desde ahora, y si todo resultaba como deseaba, sólo habría sonrisas y felicidad. Harry se sentó a su lado y se unió al abrazo familiar.
- Alguna vez tendrás en cuenta mi opinión? – dijo él.
- No sé de qué me hablas… – dijo ella acariciando la cabecita de su hija.
- Me refiero al hecho de que te dije que no quería que supieras el veredicto… Hermione me contó…
- Hermione… es una boca suelta!! – rió – pero si te diste cuenta, yo no he…
- Eres una mentirosita! – le tomó el mentón y le dió un beso – Sé perfectamente que has estado nerviosa y esperando que yo entrara…
- Bueno… en cierta manera… pero hubiera sido peor si no me hubiera enterado… dime por qué tardaste dos horas en venir?
- Quería estrenar mi título de padre… - dijo orgulloso - paseé por el callejón Diagon con mi hija, mostrándosela a todo el mundo…
- Dos horas?
- No!! Antes me fui hasta Hogwarts – Ginny lo miró sin entender – Fui a hablar con la profesora McGonagall…
- Para qué?
- Bueno… quería corroborar si la niña… tenía algo de magia….
- Y?
- Ella lo confirmó… al menos está anotada.. la pluma mágica la anotó como Carrie Dursley…
- Pero…
- Yo le dije de la nueva identidad… que ella había sido adoptada por mí… Pero se vé que eso se sabe… no sé… la profesora observó los registros nuevamente y Carrie, ahora es Potter!!!
- Genial!! – lo abrazó – Y dices que fuiste al callejón?
- Aha – la miró.
- Y…
- Pasé por la heladería… te manda saludos Florean Junior… - ella lo miró esperando – y también compré tu helado favorito.
- Te amo!!!
- Si, solo lo dices porque te proveo el helado – dijo haciéndose el ofendido. La niña los miraba reñir, y reía.
- Míralo de esta manera… – se señaló el vientre – tengo esto gracias a ti!!
- Si? Pero no te escuché quejarte cuando los concebías, sino todo lo contrario… - ella le pegó un suave coscorrón en la cabeza – encima me golpeas!!
- Eres un bruto!! No ves que está la niña?
- Y?
- Y que ella escuchará lo que dices…
- No tiene ni idea de lo que hablamos… verdad cielo?
- Papá – Ginny la miró sonriente.
- Te dijo papá!!
- Aha… - dijo – al fin!! Lo dijo apenas terminó la audiencia… - la miró – De hecho… tu y yo tendremos una larga charla acerca de la presencia del ministro muggle – ella se sonrojó – y creo haberte dicho también que yo arreglaría esto mi cielo.
- Tu sabes que no podía quedarme quieta esperando… -él le puso un dedo en la boca para callarla.
- Después… ahora, disfrutaremos en familia de ese helado!!
- Y qué te hace pensar que voy a convidarte…
- Si no te diste cuenta… no traje el helado… y tú no puedes bajar…. – sonrió burlón – así que, si no convidas, no comes…
- Eso es injusto!!! – dijo cruzando los brazos enojada –
- Sabes que te amo? – dijo él.
- Si, lo sé – dijo aún seria – Pero si no traes el helado enseguida conocerás como te ataca una veela enfurecida!!! – El se levantó rápidamente, sacándole la lengua.
- Quédate con nuestra hija – ella sonrió – traeré los helados para los tres…- le dio un beso – no me tardo – salió de la habitación, dejando a la pelirroja mayor disfrutar de su hijita.
El helado no se hizo esperar y después de tantas emociones vividas, Carrie quedó dormida en los brazos de Ginny. Harry la llevó a su cuarto, volviendo a los pocos minutos. Se quitó el traje, poniéndose algo mas cómodo y se sentó abrazando a su esposa. Ginny todavía rabiaba con el tazón de helado, tratando de aprovechar hasta la última gota. Harry riéndose le quitó el recipiente y la miró. Tenía resto de helado en la comisura del labio superior. Lentamente se acercó y le dio un suave beso, limpiándole la boca. Ginny suspiró y luego lo miró. El tenía el rostro distendido, parecía el mismo Harry de la escuela, sin preocupaciones… y con una sonrisa encantadora.
- Te volvió el alma al cuerpo, no? – dijo ella mirándolo.
- Te juro que no sabía cómo seguir… - la abrazó – si esa mujer se hubiera quedado con mi niña…
- Nunca podría… es que la justicia debería ser muy cruel, si se la dejaban…
- La justicia muggle… al igual que la mágica, a veces no es lo mas justa que digamos cariño… Lo que me preocupa, es… - la miró – Cómo conseguiste que apareciera el ministro muggle?
- Tony Blair? – El asintió – Bueno – Se acomodó – es una larga historia…
- Aunque no me gustaba la materia de Historia en Hogwarts, tu eres una buena relatora… así que siento que me voy a divertir con esta…
- No tanto, cielo… pero bueno ahí te va…
Flash back
Estaba sentada en la cama siendo observada por aquellos cuatro hombres y Hermione, tratando de pensar cómo diablos iba a convencer al Ministro de Magia para que la ayudara. El abogado de Harry, Francis Brown, estaba realizando un pormenorizado relato acerca de los hechos que llevaban a Harry al peligro de perder a su hija. Ginny observaba al Ministro. Era el objetivo a convencer. Sabía que a su padre y a Kinsley los tenía en el bolsillo. El viejo Scrimgeour era el hueso a roer. El señor Brown, sudaba horrores. Hermione se comía las uñas nerviosa. Ginny sintió pena por ella, pues eran sus primeros días de trabajo como asistente y había traído a su jefe a escuchar las locas ideas de su cuñada. Hermione movió la mirada hacia la pelirroja y esta le sonrió. La castaña solo movió los labios. De repente tuvo que salir de sus pensamientos porque aparentemente el abogado había terminado su discurso.
- Y ese es todo el asunto. Si no encontramos una solución para aclarar la situación patrimonial de Harry el caso está perdido.
- Ginny – dijo Arthur – y todo esto lo está llevando Harry solo? – ella asintió y sus ojos se aguaron – Cómo diablos… Y Ron está lejos!! Hermione, te pido por favor. Sé que la carrera de mi hijo es importante, pero él tiene estar junto a su familia… comunicaré de esto a los otros. Harry no puede afrontar esto sin nadie que lo apoye en ese juicio.
- Gracias papá – dijo la pelirroja – no esperaba menos de mi familia.
- Harry le ha salvado la vida a la mitad de la familia, y ayudado económicamente a los demás… seríamos una porquería de personas si al menos no lo apoyamos emocionalmente…
- Está bien Arthur – dijo Hermione – esta noche le diré que regrese.
- El tema aquí – dijo Ginny, mirando al viejo Ministro – es que… necesito de usted Scrimgeour.
- No sé como puedo ayudarte… - dijo él inexpresivo.
- No es a mi que debe ayudar… - lo miró seria – Usted tuvo el descaro de caer a mi casa hace años a pedir el apoyo de Harry hacia el Ministerio. – Scrimgeour se movió incómodo en su silla.
- El no quiso…
- Pero aun, estando en contra de alguna de sus políticas… él estudió para auror y lo defiende… a usted y al mundo mágico. – le replicó.
- Lo sé, niña!! – dijo exasperado.
- Señora.
- Si, si – dijo rojo – Pero aun no entiendo…
- Harry no tiene cómo probar la legalidad de su patrimonio. – lo interrumpió.
- Cómo? – dijo Kinsley – todos sabemos…
- Kinsley!! – dijo ella - Todo el mundo mágico sabe cómo se gana la vida Harry!! – suspiró – el problema es que no hay registros de la vida de Harry en el mundo muggle.
- Entiendo… – dijo cabizbajo.
- Para ellos es un nene… - aclaró Ginny y los demás la miraron raro.
- NN – dijo Hermione riendo.
- Eso es!!
- Qué es un NN? – dijo Arthur.
- Un desconocido, no tiene trabajo, estudios, ni familia – suspiró – y de eso se vale la vieja bruja de su tía, para quedarse con la niña.
- Aun así, no sé cómo podríamos ayudarte.
- El ministro muggle. – dijo ella y los demás abrieron los ojos
- Qué? – preguntó Scrimgeour.
- Usted tiene el poder para hablar con el ministro muggle y convencerlo para que hable en nombre de Harry…
- Estás chiflada niña? – dijo el ministro.
- No me ofenda! – dijo ella enojada – usted tiene el poder para presentarse y decirle que …
- Y si así fuera… crees que él accedería a mi pedido?
- Por qué no? – dijo ella.
- Pues porque… tu sabes cómo son de engreídos esos muggles, aun no entienden y mucho menos aceptan el mundo de la magia!!!
- Kinsley... – el hombre se enderezó en su asiento – sé que tu tienes buenas migas con él – El asintió nervioso – tu puedes ayudar a Scrimgeour…
- Ginny…
- Déjame terminar – movió la mano – Qué piensa él… tiene alguna idea o conoce a Harry Potter, la leyenda?
- Si, claro que conoce que Harry mató a Voldemort!! – dijo sonriendo.
- Y tiene conciencia de lo que eso significa para su mundo?
- Pues… creo que si…
- Perfecto, entonces no tendrá objeción en ayudarnos…
- Pero niña!! – dijo el ministro – tu crees que…
- No importa lo que yo crea!! – gritó – lo que importa es la voluntad que usted tenga para hacerlo!! – lo miró fieramente – O acaso usted no quiere colaborar? – el ministro temió a esos ojos. Luego carraspeó.
- Pero si él accede, no querrá mentir a la justicia! – dijo al fin.
- Ginny – dijo el abogado – si miente puede cometer perjurio… y eso es penado por la ley muggle.
- Solo si jura decir la verdad….
- Y cómo crees…?
- Vamos!! – dijo sarcásticamente – creen ustedes que alguien va a tomarle juramento al primer ministro? estarán tan sorprendidos que se olvidarán de ese detalle!!
- Suponiendo que tengas razón… - dijo Scrimgeour – qué le diremos… en realidad qué quieres que diga?
- Bueno – le entregó un pergamino – esto es lo que tiene que decir… - Kinsley leyó el pergamino y se lo pasó al ministro largando una carcajada.
- Estás loca sabes?
- Todo por mi familia Kinsley – Miró al ministro – qué le parece?
- Que Kinsley tiene razón… estás totalmente desquiciada.
- Me ayudara?
- Tengo alternativa? – ella negó – bien… muy bien… Hermione? – La castaña suspiró nerviosa – manda a decirle al ministro muggle que necesito una entrevista urgente… Kinsley irá conmigo – el director de seguridad asintió contento.
- Quiero que no se sienta obligado… – el ministro la miró y bufó incrédulo – Sólo quiero que lo haga porque realmente quiere ayudar a mi esposo.
- Señora… - dijo Rufus – Puedo decirte Ginny? – ella asintió – Yo puedo ser todo lo que creen que soy… pero sé como devolver un favor que me hacen… aparte que si no lo hago tu me perseguirás por el resto de mi vida!! – rieron.
- Gracias – dijo ella sonriendo.
- Tiene suerte ese Potter – Agregó.
- Por qué lo dice? – pregunto curiosa.
- Hasta la mujer perfecta consiguió – ella se ruborizó.
- No soy perfecta! – dijo sonriendo dulcemente.
- Pero casi… – sonrió – Bueno… – tomó el pergamino – si tenemos suerte… le daremos un papel estelar a Tony… espero que no se niegue…
- Si se niega… – dijo Ginny – Conozco un buen hechizo mocomurcielago que lo hará arrepentirse de lo que haga…
- Déjame a mi el protocolo criatura!! – rió. Le dio un beso en la mano y haciendo ondear su capa salió de la habitación seguida de Hermione. Kinsley se acercó a la cama y le dio un beso en la frente.
- Tu eres un caso perdido… - sonrió – mira que poner entre la espada y la pared al mismísimo Scrimgeour!! Y con el carácter que tiene!!
- No sabes como soy yo cuando me enojo! – sonrió – Soy quince veces peor!!! – Kinsley levantó las manos como pidiendo piedad. Ella rió.
- Yo soy amigo de Tony… haré lo posible…
- Lo imposible querrás decir.
- Bueno… lo imposible… Merlín!! Ten esos niños pronto, tu carácter está empeorando día a día – Se acomodó la capa – Pobre de los que estarán a tu cargo en la oficina de planificación y estrategia…
- Tuve a los mejores maestros!! – él sonrió.
- Tu si sabes cuando utilizar tus dotes femeninas… Harry tiene suerte, es verdad.
- Hago todo por su felicidad…
- Lo se niña. Lo sé – salió. Solo quedaba Arthur.
- Solo voy a decirte… - la abrazó – que no puedo entender de donde sacas tanta entereza… estoy orgulloso de ti!!
- Como le dije a Kinsley… tuve a los mejores maestros… - lo miro – tu y mamá.
- Te amo hijita – le dio un beso.
- Yo también papá – lo miró – no dejes solo a Harry… yo no podré acompañarlo… no quiero que este sin su familia en ese momento, por favor.
- No tienes que pedir por favor… somos familia…
Fin del flash back
Ginny se quedó en silencio esperando que Harry dijera algo. Como el pelinegro no abrió la boca, ella sonrió y le dio un beso en el mentón. El se separó, levantándose de la cama y comenzó a caminar de un lado al otro de la habitación. Ginny no entendía su actitud. Pensó que podría sentirse orgulloso de su comportamiento, y de la forma en que se manejó con el problema. Pero Harry aún serio seguía de un lado al otro hasta que se detuvo en el centro del cuarto y la miró. Ginny estaba roja. Pensó que su marido ahora le mandaría una perorata acerca de lo irresponsable que había sido.
- Cómo lo supiste? – dijo al fin. Ella no entendió.
- Qué? – preguntó – no sé a que te refieres…
- Cómo supiste que no le tomarían juramento… a Blair? – ella sonrió.
- Sólo fue intuición… - El la miró incrédulo – Bueno!! En realidad no lo sabía… satisfecho?
- Solo lo dijiste… porque si?
- Tenía una leve idea de cómo podría comportarse la gente… estudie, valga la redundancia, "Estudios Muggles" en Hogwarts y aprendí que ellos, los muggles, se vuelven algo así como cholulos… es decir que cuando ven a una celebridad se vuelven tontos y tratan de satisfacerlo en lo que quieren!! Entonces pensé… Tu tía, vieja del demonio, cuando lo vea se le caen los calzones… la jueza… diciendo "Es todo un honor tenerlo en mi corte señor Primer ministro". Entonces, nadie se acordaría del detalle de hacerlo jurar. El, utilizando todo el poder que confiere su imagen, trataría de salir lo mas pronto posible de la situación y no daría tiempo a reacciones, por lo que diría lo que tenía que decir y se marcharía, siendo consentido por todos. – miró a Harry – me equivoqué en algo de lo que pensé?
- Ni en una coma – sonrió – Ya me parecía que tu tenías que ver con esa declaración…
- Cómo? – dijo ella, haciéndole señas para que sentara cerca de ella. Harry lo hizo rápidamente.
- Bueno… hubo señales… eso de que yo era el jefe del escuadrón Halcón… - ella sonrió – Me acordé que tu propusiste ese nombre al grupo elite de aurors…
- Pones atención a lo que digo!!
- Siempre – le dio un beso – y luego… lo que más me convenció… fue eso de que yo fui escogido para ser parte de una división especial y que fui, junto a mi "joven y hermosa esposa", unos de los mejores de mi clase!! – Ginny rió – Eres de lo peor!!!
- Ahora te ríes… me imagino que allá, hubieras querido que te tragara la tierra.
- Qué comes que adivinas? – la abrazó – eres impresionante sabes? – ella asintió. El le dio una suave colleja en el pelo. – Agradezco al que te puso en mi camino… te amo. En verdad creo que todos tienen razón en decirlo…
- Decir qué? – dijo ella feliz.
- Que tengo suerte de tenerte como mi esposa.
- La suertuda soy yo – él la miró – Tengo al mas rico y apuesto, y al mas famoso y valiente mago de todo el mundo mágico como esposo. Después que nos casamos hubo suicidios en masa.
- Exagerada…
- Si!! Fue de todas con las que te acostaste!!
- Basta – rió – No fueron muchas…
- Solo podríamos saberlo si hacemos un censo nacional…
- Mejor hazlo internacional… – dijo riendo. Ella lo miró abriendo los ojos y antes de que pueda decir o hacer algo que hiciera peligrar la integridad física o mental de Harry, este le dio un beso y la calmó.
- Si todo sale bien… de ahora en mas, solo tendremos que pensar en los bebés…
- No puedo esperar a tenerlos en mis brazos. – agregó Harry.
- Solo tienes dos brazos… cómo podrás tenerlos a los tres?
- No lo sé… ya veremos cuando eso pase. De ahora en mas nos dedicaremos a disfrutar esta etapa del embarazo.
La primavera esplendorosa dio paso a un verano recalcitrante… Y Ginny lo sufría el triple. Harry había tenido que recurrir a la magia para ambientar la casa, y mantenerla fresca para su esposa. Lo malo era que tenerla fresca para ella suponía tener una temperatura glacial… Los primeros días tuvo una gripe terrible, que lo obligó a desplazarse de su cama hacia una habitación alejada de todos. Ginny no quería que la contagiara y eso repercutiera en sus hijos. Harry tenía que soportar las burlas de sus cuñados, que lo visitaban frecuentemente y le daban las condolencias por la vida que le habían hecho vivir… condenado y marginado peor que un elfo… a un rincón de la casa.
El doctor Blunt, los visitaba una vez por semana. Tenía que llevar un control mas periódico a Ginny, puesto que la fecha podría adelantarse. Pero los bebés, parecían decir que habían sufrido muchas emociones y que ahora que estaba todo calmo, necesitaban disfrutar de su vida de parásitos!! Al menos eso le decía Ron a Ginny, sufriendo los más inimaginables hechizos, porque como ya su magia se descontrolaba a causa de su embarazo, cuando le mandaba un mocomurcielago, Ron terminaba con una peluca de babosas sobre su cabeza. Harry se cuidaba de hacerla enojar… Sobre que ya tenía problemas… no quería agregar otra cosa más a su desprolija cabellera.
Y los bebés no nacían… Ya había pasado junio y ni noticias de los pequeñuelos Potter. Los gemelos hablaban de realizar rituales con cánticos algo estúpidos para que salieran… Ginny reía, cuando era puesta al centro de un circulo formado por sus hermanos (Harry se rehusó a participar de esa payasada) y escuchaba las barrabasadas que decían a la vez que movían los brazos y rogaban al cielo. Y que sentía Ginny? Que los trillizos Potter se divertían de lo lindo dentro de su vientre, porque no paraban de patear…
- Quieren dejar de hacer eso? – saltaba Harry enojado y la sacaba de allí – Lo único que ganaran es que a su hermana le de un calambre de tanto reírse!
- Es que… no salen!! – dijeron algo ofendidos.
- Si, perdónanos Potter por querer colaborar!! – dijo Fred ofendido.
- Aunque… conociéndote, creo que si se tardan… es señal de que son Potter de pura sepa – dijo Charlie. El los miró sin entender
- Cuánto te tardaste para aprender el hechizo convocador? – preguntó Ron.
- Meses!! – contestaron los otros.
- Cuánto tardaste en darte cuenta que te morías por nuestra hermana? – preguntó Bill.
- Meses!! – rieron.
- Cuánto tardaste en darte cuenta que Krum te la estaba quitando? – preguntó George.
- Meses!! – mas risas.
- Basta… – dijo Harry rojo.
- Cuánto tardaste en declarártele? – dijo Fred.
- Meses!!
- Y a que no saben cuánto tarde en llevarla a la cama? – dijo él. Los Hermanos de Ginny lo miraron con rabia. El se puso rojo. Tarde comprendió lo que había dicho. Ginny rió.
- Segundos!! – dijo ella y lanzó una carcajada.
- Qué tiene de gracioso? – dijo Ron serio, mirando aun con rabia a Harry.
- Tu cara está para alquilar balcones!! – Harry se acercó a su esposa y juntos rieron al verlos.
- Muy gracioso!!
Junio pasó en un suspiro y julio trajo consigo las constantes bufidos de Ginny porque esos bebés no nacían. Hasta tuvo que aceptar, en silencio, que sus hermanos tenían razón cuando decían que sus hijos serían lerdos como su padre. A Harry no le iba bien esto tampoco. Porque tenía que soportar los berrinches de Ginny, seguidos por largas sesiones de llanto y luego de gritos por la miserable vida que llevaban las mujeres, y las cosas que tenían que soportar. "Y los hombres qué?" seguía el parloteo. Según la pelirroja, era injusto que las mujeres tuvieran que soportar todo el peso de la humanidad en sus espaldas. Ellas tenían que llevar el bebé, sufrir los cambios hormonales, los cambios físicos, el dolor del parto… y los hombres? Frescos como una lechuga… sólo estaban en la sala de parto para sostener la mano y soplar como unos idiotas!!
- Mucho cuidado Potter como te atrevas a decirme que respire!! Te juro que no tendrás mas problemas en peinarte si te escucho decir algo parecido!! – farfullaba mientras caminaba por la sala. Estaba tan bien, que el médico le permitió levantarse. Y como ya faltaba poco, se trasladó a una habitación en la planta baja, para poder estar mas tiempo en el jardín. – y encima este clima no ayuda!! – bufó sentada en el sofá– HARRY!! – El llegaba corriendo, vestido con un gorro de lana y guantes. Cuando respiraba salía vapor de su boca.
- Qué cielo?
- Pon mas fuerte la refrigeración, por favor… - dijo ella abanicándose.
- Más? – dijo temeroso – Cariño… si lo pongo mas fuerte, creo que en vez de a una lechuza de mascota tendremos pingüinos!!
- Estás exagerando como siempre…
- Linda, esto parece un iglú!!
- Ponla mas fuerte o vete al diablo!! – "Otra vez el mal humor" pensó Harry – Todavía estoy esperando. – él iba a subir la refrigeración.
- te aseguro que si no salen pronto esos crios… – ella lo miraba – yo mismo me meto dentro y los saco a… - murmuró al paso.
- Cómo dices? – preguntó.
- No cielo… nada… que estoy tan ansioso por ver a nuestros hijitos- torcía los ojos. – Y lo dulce que serás cuando los tengas todos para ti!!
- Un momento! – dijo ella y él se puso pálido – eso quiere decir que delegarás toda la educación en mi?
- No, cariño… yo voy a ayudarte… en todo lo que requiera!
- Mas te vale!!
- Odiosa – murmuró –
- Tu también estarás algo odioso, sabes? – ella lo había escuchado y dijo las palabras justas en venganza.
- Y se puede saber por qué? – dijo poniéndose los guantes y calentándose los brazos.
- Pues… porque no podrás tocarme por mucho tiempo… – Harry se paró en seco.
- Qué quieres decir con no poder tocarte? – la miró. Ella sonrió triunfal y Harry tragó saliva – Es… no podremos… - ella negó y su sonrisa, a Harry le pareció siniestra – por cuánto tiempo?
- Diez meses… – A Harry se le fue todo el calor del cuerpo.
- Te dijo diez meses? – le preguntó Ron, no aguantando la carcajada, siendo secundado por todos sus hermanos. Harry a veces tenía momentos donde compartía una cerveza con sus amigos en un bar del callejón Diagon.
- Me voy a morir… - dijo cabizbajo – diez meses!!
- No seas idiota!! – le dijo Neville. Ese comentario lo ofendió, y mas viniendo de Neville – son sólo cuarenta días… a lo sumo cincuenta…
- Dos meses… - suspiró – Bueno, tampoco es un consuelo!
- Ey, pervertido!! – dijeron los gemelos – trata de que cuando pase no vuelvan a ser tres!!
- Yo no tengo la culpa, es tu hermana la prolifera!!
- No insultes a mi hermana Potter!! – dijo Ron. Harry prefirió beber cerveza que reírse de la ignorancia de Ron.
- Y después, no es un consuelo tampoco… pues cuando tienes tiempo, si tienes… te la pasaras durmiendo. Adiós vida de pareja y hola vida en familia… - dijo resignado Bill.
- Sin contar que cuando ellas están con sus hijos te ignoran olímpicamente. – dijo Neville.
- Qué quieres decir? – preguntó Harry.
- Ya no serás el hombre de su vida Harry – dijo Ron, y Harry tragó saliva.
- Si – dijo Neville – te sientes horriblemente desplazado por ese ser… tu mujer ya no te atenderá como antes… "ahora la prioridad la tiene el bebé, Neville!!" – e imitó perfectamente a Cho – Es un tremendo fastidio…
- Y lo peor de todo… – dijo Ron – que por primera vez ellas tienen… - hizo la seña universal con las cuales los hombres se refieren a los senos femeninos – ustedes saben… – ellos asintieron – exactamente como quieres, tamaño, consistencia… - suspiró – Y son ellos los que los disfrutan… condenados críos!!
- Ron – dijo Harry – son tus hijos!
- Si, pero no por eso no dejarás de sentir celos… ya lo verás Potter.
- Aun así – dijo él levantando la cerveza – estoy feliz por la vida que tengo – ellos chocaron las botellas – y aunque mi vida de soltero era estupenda… - ellos rieron – creo que no la extrañaré en absoluto.
- Eso esperamos todos tus cuñados amigo! – dijeron los Weasley a coro – por tu bien – El solo sonrió.
- Harry y quien fue el que te compro la casa? - Preguntó Ron, comiendo unos maníes – nunca lo dijiste…
- No creo… - dijo Harry.
- Yo se la compré Ron – dijo George y dejó a todos con la boca abierta.
- Para qué quieres esa casa? – preguntó Fred – acaso es porque cuelgo los calzones en los grifos de la ducha?
- No!! – dijo riendo y algo colorado – Yo, como Harry pienso que la vida de soltero es estupenda… Pero, últimamente estoy mas que convencido que eso no dura para siempre. Y Harry es mi mejor ejemplo. Por eso… le pedí a Angelina que nos casáramos… - todos escupieron sus cervezas. Menos Harry que lo sabía desde hace meses.
- Pero… - dijo Fred, algo aturdido – vas a dejarme solo en las juergas? Qué voy a hacer sin ti?
- Deberías seguir su ejemplo – dijo Ron – Katie no te esperara toda la vida – Fred se puso rojo.
- No… yo no!!
- Vamos Fred – dijo Harry – Eres el último de los Weasley que está soltero. Bill está con Fleur, y ya tiene un hijo. Percy… bueno tiene a Penélope, Ron y George ya están colocados… Hasta Charlie tiene algo con una chica, y viven juntos… solo quedas tu.
- Bueno…
- Katie estará contenta… - dijo George.
- Déjenme pensarlo…. Por lo pronto celebremos que por primera vez… mi hermano gemelo, me abandona para seguir solo…
- Podrían compartirla!! – dijo Neville, burlón.
- Ni lo sueñes!! – dijo George serio, causando las risas de todos.
- Por George y su ida a la guillotina!! – todos brindaron.
- Porque te aseguro que cuando te cases dejarás de ser el dueño de tu vida… - dijo Ron.
- Ellas ocuparán hasta tus pensamientos – dijo Harry.
- Creo que ya me estoy arrepintiendo… – dijo George resoplando.
A finales de julio, Harry tuvo que irse de misión a Hungría. Ginny rezongó al menos tres días antes de que se fuera… la razón de sus protestas, Harry estaría lejos de su casa para su cumpleaños. Ella había preparado una cena especial, para agasajar a su esposo con su cumpleaños número 26, y él se despachaba con semejante noticia.
Mientras preparaba su bolso, la miraba de reojo. Ella no decía nada, estaba apoyada contra el marco de la puerta. Harry iba y venía, buscando lo que necesitaba… Estaba apenado. No quería dejarla, no en esos días… estaba plenamente conciente de que el nacimiento era inminente…
- Sabes perfectamente – dijo al fin, después de mirarla por quinta vez – que no quiero hacerlo… pero es mi deber.
- Al diablo con el deber…
- Ginny… el ministerio…
- Al diablo con el ministerio!!
- Amor… sabes que se vería mal que el jefe de los aurors no vaya.
- Kinsley no iba a algunas misiones!!
- Si! Pero esta es una misión sencilla… tengo la seguridad de Scrimgeour en mis manos… él no quiere a otro!
- Tendré algunas palabras con ese león destartalado cuando pueda – él se acercó y la abrazó.
- No te preocupes… - le besó el pelo. Ella suspiró - llevo el teléfono móvil… cualquier inconveniente que tengas… tu madre me llamará
- Yo te llamaré!!
- No, Ella lo hará…Y yo estaré aquí a tu lado… después de esperarlos tanto y que esos no se dejen ver… no voy a perdérmelo al final.
- Voy a extrañarte!! Harry… – él la miró – no serán diez meses – él sonrió.
- Ya lo sé – la tomo del mentón y le dio un suave beso – Tus hermanos me dijeron – ella sonrió.
- Sólo quise hacerte sufrir.
- Y lo lograste!!
- No te vayas!! – él la abrazo nuevamente - tengo miedo… – Y Harry sintió su camisa mojada.
- Yo también… pero si dejas que te gane el miedo tendrás problemas… Anímate… yo debo estar mal!!
- Por qué?
- Porque cuando nazcan, desapareceré de tu vida.
- Te vas? – preguntó alarmada.
- No, tontita. Seré relegado al cuarto lugar en importancia en tu vida… y… perdón, quinto, si contamos a Carrie.
- Siempre cuéntala amor… Gracias a ella somos lo que somos y tenemos lo que tenemos… - lo besó.
- Prométeme que no me dejarás de lado, mucho tiempo!!
- Y darte las llaves para que me adornes la cabeza? porque conociéndote, no te costará mucho….
- Nunca – la tomó del mentón para que lo mire – nunca vuelvas a dudar de lo que siento por ti – Ella asintió.
- Solo estoy bromeando – lo abrazó – no te vayas enfadado!!
- Te lo dije una vez… jamás me enojaría contigo – la besó, pero esta vez fue mas apasionado, y rápidamente se separó – debo irme… -suspiró – si me quedo un segundo mas…
- Ten ese teléfono encendido. No me gustaría que el momento en que te necesito, tu tengas el teléfono fuera del alcance o no disponible… y asegúrate de recargar la batería en las noches!!
- Está bien mamá! – dijo con falso enojo – Haré lo que tu me ordenes…
- Harry…
- Sabes que tendré en cuenta todo… no voy a estar lejos cuando el momento llegue. Así tenga que desmenbrarme de lo rápido que me desaparezca… Con medio cuerpo estaré en el parto.
- Realmente cada día te superas de lo exagerado que eres!!
Harry salió confiado en que, si todo seguía como suponía, estaría a tiempo de llegar antes de que los bebés nacieran… Pero los niños no entienden de supuestos y cuando menos los esperaban, dieron señales de querer venir al mundo. Cuando fue eso? en la tarde del 30 de julio. Ginny compartía junto a sus hermanos en la madriguera, y después de un estupendo almuerzo, se dedicaron a preparar la fiesta de cumpleaños sorpresa de Harry. Habían elaborado una serie de eventos, que comenzaban el 31 temprano, con un picnic en la madriguera. Luego del almuerzo al aire libre, todos disfrutarían de una tarde en la piscina de los Potter, y terminaba con una gran fiesta, fuegos artificiales de "Sortilegios Weasley" incluidos.
- Por supuesto, hermana – decía Fred – no debes olvidar que los hombres tenemos que tener un espacio para el Quiddich.
- Claro - dijo Angelina, luciendo un enorme anillo de compromiso – Qué harían los hombres Weasley sin el Quiddich? – Molly asintió.
- Angie, cariño – dijo George – si quieres continuar los planes de la boda… mejor cállate – y le dio un beso en la frente. Todos rieron y se burlaron de George por su nuevo comportamiento. Fred fue incriminado con la mirada por Katie.
- Katie… y para cuando tu atraparás al otro - dijo Molly divertida. Fred se puso rojo.
- Bueno… solo esperaré hasta el cumpleaños de Ginny – todas rieron – Si para ese entonces no tengo al menos una proposición de vivir juntos… adiós cabellos rojos en mi vida!!
- Katie… cariño… después lo hablamos – dijo mortificado.
- Mas te vale!! – dijo la rubia y rió.
- Solo espero que Harry llegue para su festejo – dijo Ginny ofuscada. – Se vería ridículo que festejáramos sin él. – Sintió un pequeño golpe en su columna vertebral, cerca de la cadera, al cual no le dio importancia. – Alguno sabe algo?
- Ginny – dijo Ron – ya te dijo que estará aquí mañana temprano!! – bufó – Ese Scrimgeour es un fastidio!!
- Solo lo dices porque Hermione está lejos de ti – se burlo Fred.
- Ni me hagas acordar!! – bufó otra vez – los niños la extrañan.
- Ronnie Pooh extraña a Mione!!! – se le burlaron los gemelos – Ronnie Pooh tiene miedo en la noche porque su mami no está – Ron les hizo una seña con el dedo.
- Ronald!! – dijo su madre – compórtate!!
- Mamá – dijo él – Por qué tengo que aguantar a estos idiotas que se burlan de mi?
- Ronnie pooh tiene miedo al cuco!!
- En realidad Ronnie extraña que lo mandoneen – todos rieron. Ginny comenzó a tener dolor en el estómago, e hizo una rara mueca.
- Ginny cielo – ella cambió el semblante. Su madre la mirada raro – te sientes bien?
- Claro… - sonrió – Solo me estoy divirtiendo.
- Ronnie tiene miedo que Hermione se de cuenta de que cometió un error… - dijo Fred.
- Qué? – dijo Ron serio.
- Claro… Hermione pensó que estaba con otro cuando cometió el error… - Ron se levantó como un resorte y enfrentó a Fred.
- Cálmate Ronnie! – dijo riendo George.
- Estoy harto de que tu me estés agarrando de tu muertito!!
- Ronald – dijo su madre.
- Al menos yo me juego por lo que quiero… Amo a Hermione y ella me ama a mi… quizás cometimos el error y éramos unos crios… pero ella está conmigo… tenemos una familia… no como tu que estás alargando tu adolescencia, porque no quieres tener responsabilidades…
- Cállate Ronald – dijo Fred con las orejas coloradas – Te estás extralimitando!!
- Por qué? – rió – Te molesta la verdad? No entiendo como Katie te aguanta! Yo que ella hubiera aceptado cuando Roger Davies se le declaró hace tres meses – Fred se puso Rojo, Katie blanca – El se la merece mas que tu!!
- Ron – dijo Ginny jadeando – deja de decir eso… no tienes derecho a… a… a…
- No, Ginny – dijo Ron enardecido – Es hora de que alguien le diga a este unas cuantas verdades!!
- Mejor te callas Ron o…
- O qué? – rió - aviéntate a la vida adulta o te quedarás sin nada… Katie ya se está cansando de ti y tus niñadas… madura Fred!! Te quedarás solo por tener miedo a crecer!! – el golpe que largo Fred fue esquivado magistralmente por Ron, que se quedó atónito.
- Tu no me dirás que hacer pedazo de imbécil!! – se le abalanzó a su hermano, trenzándose en una pelea. La señora Weasley gritaba a rienda suelta, Katie trataba de calmar a Fred, George se sentó riéndose, comiéndose una rana de chocolate. Bill trataba de tomar a Ron, pero perdía en la empresa… Charlie se reía y Ginny… se levantó de golpe de su asiento toda mojada de la cintura para abajo, dejando un gran charco en el suelo… nadie se había dado cuenta… Todos trataban de separar a los hermanos…. Se había formado una gran batahola. Hasta que…
- YA BASTA MANGA DE INSENSIBLES!!! - todos giraron hacia Ginny SI NO SE DIERON CUENTA, ACABO DE ROMPER LA FUENTE!!!! AYUDENME!!! VOY A TENER A MIS BEBES!!
- Ginny!! – dijo Molly y corrió hacia su hija – Charlie… llama al médico, dile que vamos para San Mungo!!
- Si mamá – dijo él y salió apurado.
- Ronald – El pelirrojo tenía un corte en el labio – límpiate esa cara y ve a la casa de Ginny, busca el bolso…
- Donde…
- AHGGG – gritó Ginny – Dile a Dobby que te lo entregue, idiota!!! Te juro que si salgo de esta me las pagarás….
- Bill llama a…
- HARRY!! – gritó Ginny y a todos aturdió – llama a Harry por favor.
- Si princesa… pero no grites – dijo Bill.
- Tu Fred, George… chicas desaparezcan y nos veremos en el hospital
- Y los niños? – preguntaron los gemelos.
- Oh si!! – dijo recordando Molly – Llévenselos a los elfos, de seguro que ellos podrán cuidarlos.
- Mamá… dónde está papá?
- Buenas tardes Weasleys!!! – dijo Arthur entrando muy contento. Todos se dieron vuelta y lo miraron incrédulo – Qué? Dije algo malo?
- ARTHUR!!! TU HIJA VA A DAR A LUZ!! BUSCA EL AUTO DE HARRY AHORA – el pelirrojo mas viejo salió corriendo hacia la mansión – cariño… tu tranquila… todo estará bien…
Muy lejos de allí, un joven estaba algo nervioso… Tenía un cóctel con varios integrantes del ministerio ingles y húngaro. No sabía por qué se sentía así… sudaba a raudales. Hermione, que tenía la misma sensación, lo miraba desde lejos. En verdad la castaña se sentía fuera de lugar. Era la primera vez que se alejaba de su casa… y dejaba a sus cuatro niños (Siempre incluía a Ron) solos. Ahora entendía la necesidad de Ron por volver a su casa, cuando estaba de gira… y eso hacía amarlo más. Harry en cambio, la pasaba peor… porque había una rubia que lo miraba con ganas… y se le acercaba peligrosamente. El no tenía la más mínima intención de darle alas, pero había muchos reporteros… si solo alguno sacaba una foto… Ginny simplemente, lo empalaba.
- Hola – dijo la chica sensualmente. Harry tragó saliva y miró a todos lados – estás solo?
- No… estoy con mi amiga – y señaló como un niño chiquito a Hermione –
- Oh – dijo algo desilusionada – me dijeron que eras Harry Potter.
- Te dijeron bien – bebió algo de su copa.
- Y dime Harry – lo miró – esa amiga es más que eso?
- En realidad es mi hermana – la mujer sonrió – pero no creas que estoy aquí en plan de conquista – la rubia lo miró raro – Yo estoy aquí por razones de trabajo…
- Bueno… - sonrió – pero siempre hay algún espacio para el placer – se acercó.
- No para mí… Estoy casado – la rubia se puso seria – y mi esposa es la mujer mas extraordinaria del mundo – le sonrió.
- Me parece que mientes…
- Por qué lo dices?
- Bueno… no creo que un hombre tan interesante como tu…y tan apuesto, pueda haberse puesto la soga tan rápido…
- Pues créelo – sonrió – amo a mi esposa… amo a mi hijita… y a mis tres bebes que están por nacer – la mujer abrió los ojos.
- Así que está lejos… tu sabes el refrán no?
- Qué refrán?
- Ojos que no ven… corazón que no siente – se acercó.
- Pero yo si veo y siento – dijo él parándola en seco – Y lo que veo coincide con lo que siento.
- Y qué es?
- Que no eres lo suficientemente atractiva para que sienta deseos de engañar a mi amada Ginny.
- Harry – dijo Hermione – la estás pasando bien?
- Si – dijo sonriendo – estaba comentándole a la señorita lo feliz que soy con mi familia! – La rubia se excusó y se marchó ofuscada.
- Creo que no le gusto tu comentario,- rió Hermione.
- Me importa poco – dijo sonriendo – no vengo a hacerme el loco Herms… Diablos cuándo terminará esto? Quiero ir a casa!!
- Yo también!! Extraño a esos cuatro locos – rieron. De pronto sonó el teléfono.
- Es la cuarta vez que Ginny me llama… creo que me extraña mucho!! – sonrió.
- Contéstale, bobo!! Y dile que le mando saludos a mis niños… Ron incluído!!
- Conociéndolo, estará haciendo mas berrinche que tus tres hijos juntos!! – mas risas.
- Hermione – Kinsley y el ministro se acercaron – Harry y tu están un poco alejados de la gente. Deberían tratar de entablar amistades…
- Si – rió Hermione – una rubia quiso entablar relaciones con Harry y él la mando a volar… educadamente!! – rieron.
- Harry, todavía no dejas de romper corazones… - lo miraron, pero Harry estaba blanco, con la boca abierta y los ojos como platos. No emitía palabra alguna.
- Harry, qué sucede? – ninguna respuesta – Harry… es algo malo? HARRY!! – él se desplomó al piso siendo agarrado por Kinsley y Scrimgeour.
- Qué diablos le pasó? – dijo el ministro – Por Merlín estamos dando espectáculo
- Cállate Scrimgeour!! – dijo enojada Hermione, sin darse cuenta. El ministro la miró con temor. Hermione tomo el teléfono. – bueno… quién es? Ah… Bill, qué ha sucedido? Harry? Está desmayado – Rieron desde el otro lado e la línea – Qué le has dicho? –le contestaron – QUE? Y CUANDO SE SUPONE QUE IBAS A LARGARLO!!! ES QUE SI SERAS… DONDE ESTA MOLLY?
- Hermione… baja la voz. Los húngaros nos están viendo como locos!!
- Bill dices que están… bien… yo trataré de despertarlo y nos vemos allá… NO ME IMPORTA SI TENGO QUE APARECERME CON ESTE IDIOTA AGARRADO DE LOS… ESTAREMOS ALLI!! - Colgó el teléfono y se agachó hacia Harry – Levántate!! Harry vamos… levántate… LEVANTATE!! - le pegó cuatro cachetazos y nada. Pasó una moza con unas copas de agua helada – Señorita, disculpe. Me permite? – tomó dos copas y arrojó el líquido en la cara de Harry. Este sobresaltado abrió los ojos y la miró con terror.
- Hermione!! – dijo en un tono lastimero.
- Levántate Harry… Ella te está esperando!! – El intento hacerlo y le temblaron las piernas… fue sostenido por el ministro y Kinsley
- Podrían decirme que pasa? – dijo Scrimgeour.
- Bueno… señor ministro… - dijo Hermione – Harry está apunto de ser padre… Ginny entró en labor.
- Ginny!! – dijo Harry y salió corriendo. Hermione, Kinsley y Scrimgeour se quedaron mirándolo como corría y desaparecía por la puerta de entrada. Al rato vieron que volvía corriendo y se acercaba hacia ellos – es que te vas a quedar ahí parada? Qué esperas… vamos ahora!! – la tomó de la mano y salieron corriendo.
- Harry… Harry!!
- Qué? – ella se detuvo.
- Para qué corres?
- Eh… pues… nacer… llegar… Ginny… los bebés… - decía jadeando – tenemos… San Mungo…
- Y piensas llegar corriendo? – él la miró – Porque si no te diste cuenta… estamos en Hungría!!
- Y... cómo se supone…
- No te parece mejor desaparecer?
- Gracias a Merlín tu estás conmigo!! – dijo rojo, mientras aguantaba las burlas de Hermione – Vamos… nos desaparecemos.
- Harry… deja que yo te lleve… como estás, de seguro apareces en Australia – él asintió y le tomó la mano… y rápidamente desaparecieron. Kinsley y Scrimgeour se quedaron boquiabiertos… el ministro de magia húngaro se acercó para preguntar que pasaba… Ellos encontraron la excusa perfecta de salir de allí… le avisaron que surgió un inconveniente en Inglaterra y haciendo una floritura con sus varitas desaparecieron.
Gracias a Hermione, pudieron llegar a San Mungo sin inconvenientes. Harry entró como endemoniado a la sala de espera… Hermione iba detrás corriendo como podía… y luego de llegar se juró comenzar a hacer ejercicio… estaba fulminada por la corrida. En la sala de espera estaban Bill y Fleur, Charlie y su compañera, Fred con Katie que aun estaba enojada con su novio, George y Angelina, Neville y Cho (Nadie supo como se enteraron, pero estaban ahí) Y el señor Weasley. Harry los miró uno a uno, esperando que alguien le dijera algo… pero todos lo miraban y no decían nada. De pronto la puerta del pasillo que llevaba a la sala de parto se abrió y una enfermera alta y morena salió y los miró.
- La señora pregunta si ya llego ese imbécil – todos rieron.
- Mire señorita… – dijo Fred – aquí hay varios imbéciles, pero si se refiere al imbécil que va a ser padre… si llegó – Harry avanzó un paso y se quedó parado. Aun no podía hablar.
- Señor Potter? – él asintió – Su esposa …
- Si… dónde debo ir?
- Acompáñeme – Entró por la gran puerta y caminó por el pasillo con algo de temor, unido a que las piernas le flaqueaban. Se detuvo un momento, tomando aire y dándose valor siguió a la enfermera… entró a una sala al final del pasillo. Dentro estaban Ron y Molly y en la cama… estaba Ginny tratando de respirar, mientras una contracción venía… -aquí está el papá!! – dijo la enfermera. Ron fue a su encuentro y lo abrazó.
- Todo tuyo amigo…. Vamos mamá… - Molly con lágrimas en los ojos despedía a su hija.
- Mamá – dijo ella tratando de sonreír… su cara estaba toda sudada – no me des esos ánimos!! – Molly trató de sonreír…Y le dio un beso en la frente. Luego se acerco a Harry.
- Cuídala…ayúdala… suerte, cariño.
- Gracias… mamá – dijo él. Pero en realidad quiso decir… "no me dejen solo… me voy a desmayar!!". Los dos Weasley salieron y él se acerco a la cama.
- Son como tú… - dijo ella sonriendo, tratando de controlar el dolor de una contracción- Cuando menos los esperas….
- Ey!! – dijo respirando profundamente. Se convenció, que aun teniendo demasiados nervios y temor, debía parecer tranquilo para no ponerla nerviosa – como que se están pasando con eso de decirme lerdo! – ella rió.- Te duele mucho?
- No… solo son las contracciones… Vienen por períodos de tiempo y luego estoy bien…
- Por qué…
- Cada contracción… - se paró y comenzó a respirar entrecortadamente… - uf esa fue fuerte! – él le tomó la mano. De pronto entro el doctor Blunt.
- Harry!! – dijo sonriendo - dichosos los ojos que te ven!!
- No le coquetee a mi esposo doctor!- dijo Ginny enojada – y explíquele qué son las contracciones.
- Con cada contracción, el canal de parto se dilata para permitir el paso del bebé…- miró el aparato que media las contracciones – tienes cuatro de dilatación, linda… esto estará para rato.
- Cuando… digo… para cuando… como… - trató de decir Harry.
- Cuando no lo sé… solo debemos esperar que haya diez de dilatación… y cómo, veremos.
- Veremos? – dijo Harry alarmado - Cómo puedes decirme que veremos? Es que no se te ocurre…
- Mira Harry!! – dijo exasperado – para mi también es el primero!!
- Que? – dijo Ginny – tu dijiste que tenías experiencia!!
- Claro, pero… yo solo he traído al mundo a cabras!!
- CABRAS? – grito la pelirroja, anonadada.
- No me digas que… las mujeres mas pequeñas que Ginny, con partos múltiples… eran cabras? Así que tu….
- Antes era veterinario… – Ginny sintió que se moría – Pero he sacado las mejores calificaciones en partos de vacas… que…
- Comparas a mi mujer con una vaca? – preguntó Harry tomándolo de la túnica verde…- te juro que si no lo haces bien… voy a matarte!!
- Tranquilo Harry… ella necesita tranquilidad… - Ginny pegó un grito y tuvo otra contracción.
- Harry!! – él se acercó – sácame de aquí!! No quiero que a mis hijos los traiga al mundo un medico que hace parir a las cabras!!
- Tranquila amor... – dijo – Tu solo inhala… exhala, vamos inhala exhala – y soplaba por la boca el aire. Ginny lo miró y arqueó una ceja.
- Qué te dije? Qué te dije …
- Vamos Ginny no seas terca… esto debe ayudar – ella lo hizo a regañadientes… pero luego descubrió que eso si hacía efecto. A las diez y cuarenta y cinco de la noche, agradeciendo a Merlín, Ginny alcanzó los diez de dilatación que necesitaba y fue llevada a la sala de parto. Harry fue conducido hasta una sala donde le dieron una bata especial y una gorra, junto con unas botas esterilizadas. De los nervios Harry se puso la gorra en el pie derecho, rompió una de las botas tratando de ponérsela en la cabeza y se puso la bata de atrás hacia delante… Cuando la enfermera fue a buscarlo, tuvo que contener la risa. Harry parecía un enorme gallo celeste, pues la bota mal colocada en la cabeza se asemejaba a la cresta de esa ave. Una vez que lograron vestirlo como correspondía, lo condujeron hacia donde estaba su esposa. Ella estaba nerviosa y adolorida. La habitación tenía una enorme lámpara que hacía dar un calor tremendo. Ginny estaba sobre una camilla parecida a la que se encontraba en el consultorio del doctor Blunt. Harry miró al médico, que estaba más nervioso que él. Luego a Ginny que le suplicaba con la mirada que no se desmayara. Tomó aire y se acercó decidido. Le tomó la mano, y le dio un beso en la frente.
- Te amo – le dijo en un susurro.
- Te odio!! – dijo ella quejándose de dolor. El solo sonrió. Y agradeció que tuviera el barbijo, porque si ella lo veía sonreír, con lo que estaba sufriendo, Harry era cadáver.
- Bien… Bien,.. – resopló el medico – muy bien… ahora… qué teníamos que hacer? – todos los presentes lo miraron sin creer – je je!! Siempre hago esa bromita cuando estoy de parto.
- Y dígame doctor – dijo Harry – alguna de las cabras que ayudó lo golpeó por idiota? – él negó – pues yo si lo haré si no deja de comportarse como uno y ayuda a mi esposa!!! – el médico pidió que le limpiaran la frente y se puso al lado de Ginny.
- Bien niña… - resopló – cuando yo te diga… mantén la respiración y puja…
- Cómo se hace?
- Concentra toda tu fuerza bajo tu vientre y luego trata de expulsar a esos intrusos – Harry lo miró como para matarlo – Tu me entiendes… - ella asintió. Bien respira cariño…
- Un momento!! Dijeron varios personajes entrando por la puerta. Harry levantó la vista y vio a los seis hermanos
Weasley que entraban todos de celeste. Tres llevaban video filmadores, dos cámaras de fotos… y Percy… varios rollos de pergaminos y una pluma con tintero.
- Que se suponen que están haciendo aquí? – dijo Ginny ofuscada.
- Vamos esto será un acontecimiento soberbio – dijo Fred, que ya había hecho las pases con Ron, quien llevaba la filmadora y le hacia planos cortos al rojo rostro de Harry – y necesitamos tener todos los ángulos!!
- Qué? – dijo Harry – no me digan que…
- Filmaremos el parto!! – dijeron todos.
- Charlie tomará Fotos al igual que Bill.
- Y Percy tomará nota, haciendo una especie de diario del parto -
- Pero se volvieron locos!! – dijo Ginny colorada – agradezcan que no tengo la varita, sino salen volando de aquí!!
- Yo si la tengo amor… - dijo Harry en un tono amenazante.
- No Harry… luego te arrepentirás de no tener un recuerdo de este momento.
- Ron no lo tiene!!
- Eso es lo que tu crees! – dijo Ron – estos idiotas se metieron… Hermione aun me grita cuando se acuerda…
- Vamos, vamos, Ginny!! – dijo George, imitando a un director de cine muggle – pon cara de drama!!! Esta película no será un éxito si no vemos dolor… tragedia!!
- Tragedia verás cuando te descuartice!! – gritó Ginny.
- Perdonen señores – dijo el doctor…- debemos atender unos crios que nacerán!! – todos tomaron posición… Fred se puso cerca del doctor, muy a pesar de Ginny.
- Sal de ahí!! – gritó – No quiero que filmes mi…
- Tranquila niña!! Dijo Fred – es una cámara mágica!! Solo se vera el nacimiento de mi ahijado!! Porque el primero será mi ahijado!
- No!! – dijo Ron – el primero que nazca será mi ahijado… yo soy el mejor amigo del padre!! Así que me corresponde…
- Ponte en la fila Ronald – dijo George – porque el padrino de James seré yo!!
- No yo!! – gritó Ron y bajó la cámara.
- Tontitos… – dijo Charlie – les ganaré a todos y yo seré el padrino.
- Ninguno de ustedes lo será si no me dejan tener a mis bebés en paz – los seis tomaron posiciones. Fred, vería y filmaría la salida de los bebés… Charlie sacaría las fotos. Ron filmaba a Harry y a Ginny, Bill le sacaría las fotos… y George…
- George!! Filma el techo aunque sea!! – dijeron todos.
- No yo haré las tomas adicionales…
- Si!! – dijo Harry ya cansado – tu filmarás el momento en que les caiga a palos a los seis… DEJEN DE MOLESTAR!!! TENEMOS UN PARTO AQUÍ!!
- Qué carácter!!! Toma nota Percy, el carácter de estos es del demonio. – Percy rió en voz baja.
- Bien… Ginny respira… en realidad haz como si jadearas… todo es por la boca… bien... cuando te diga, aguantas la respiración y pujas… - Ginny hizo lo indicado y después de unos segundos, comenzó a pujar…
- Ay que asco!! – dijo Fred – ahora le veo la cabeza salir!! Uy por Merlín!!
- Fred!! – gritaron los otros – la filmación tiene sonido!!
- Si – dijo Harry – y te juro que se sentirán los golpes que te daré si no te callas!!
- Cambio de posición… Ron... tu ya pasaste por esto, ven aquí… tengo ganas de vomitar – Fred estaba algo verde
- NO SE TE OCURRA FREDERIC WEASLEY!! – gritó Ginny jadeando – SERA LO ULTIMO QUE HAGAS!!
- Ya ni bromear se puede en esta vida – dijo resoplando y tomando nuevamente posición. Tres minutos después… se sentía un llanto parecido a una banshee.
- Y James Potter nos muestra sus partes pudendas!! – dijo George acercando la cámara y alejándola para darle mas emoción. Ron filmaba a los padres.
- Vas a llorar Potter? – dijo burlón.
- Muérete Ron – dijo él con los ojos aguados.
- Bien… - dijo el doctor – aquí va el primero!!
- Sale el segundo con papas fritas!! – dijo Fred. Todos rieron menos Ginny.
- Cielos el primero tiene el pelo negro… Alguien perdió la apuesta!! – dijo George mirando a Ron y a Charlie…
- Esa apuesta valía cuando sólo era uno… Si son tres carece de efecto –
- Si hay un pelirrojo no vale… si todos son cabellos negros…
- Puedo seguir dando a luz? – dijo Ginny. Su rostro estaba sereno a pesar del enorme esfuerzo. Ron le hizo un plano corto y la pelirroja le dio una trompada que casi le hizo caer la filmadora. - Aleja esa cosa de mi cara, si no quieres saber lo que se siente salir un objeto como ese de tu trasero!! Porque te juro que si vuelves a hacerlo, te la haré tragar!!
- PUJA!! – dijeron el doctor y Fred. Ginny gritó y casi rompe la mano de Harry de la fuerza que hizo… Cinco minutos después de James, veía la luz Sirius Potter.
- Sal de ahí Fred – dijo Ron – si ve tu narizota querrá volver a meterse!! – rieron.
- Les juro que nunca pensé que mi parto seria así – dijo Ginny con lágrimas en los ojos.
- Anímate!! – dijo George – si hubieras estado con Harry sería como si estuvieras dando a luz a Voldemort – Harry lo miró – una absoluta tragedia!! – Y aquí hasta Ginny se permitió darse una pausa y reír…
- Ustedes me mataran!! - Dijo, y miró a Harry.- Sonríe Cariño.
- No es gracioso…
- Vamos… al menos recordaremos esto con una sonrisa – él le dio otro beso en la frente.
- Te amo…
- Vamos… no agranden la población mas de lo que han hecho… diablos… borraré esa parte de la cinta – dijo Ron con cara de asco.
- Muérete Ronald!! – dijeron ambos.
- Podemos continuar? – dijo nervioso Blunt – Saben tengo otro parto…
- Que? – dijo Bill – acaso una pareja de cochinillos necesita de tus servicios?
- oink, oink – dijo Fred – teléfono para usted doctor. – oink, oink. que en idioma porcino quiere decir…
- Puja Ginny!! – dijo el doctor.
- No, eso no quiere decir… - dijo Fred.
- Cállate bobo- dijo Blunt - vamos es el ultimo!!
- Este saldrá mas rápido que lo pensado!! – dijo sonriendo Fred – vamos John, dame tu mejor sonrisa!! – y el ultimo de los Potter, John, salió chillando estridentemente.
- Debemos cuidarnos de este – sonrió Charlie – creo que tendrá los delirios de cantante de Ginny.
- Bueno… - dijo Fred – esto está muy bueno.. pero lo que viene no es para nada agradable… Ginny te dejamos. Cada uno le dio un beso y abrazó a Harry – Te amamos hermana.
- Y yo a ustedes – dijo ella con lágrimas en los ojos – Fue fácil…
- Mentirosa, te dolieron hasta las uñas!! – rieron.
- Pero ustedes estuvieron conmigo – Miró a Harry – la próxima vez…
- Trata de que no haya una "pronta" próxima vez, si? – dijo Bill.
- Esperen – dijo el doctor – aquí traemos al trío.- No fue fácil distinguirlos. Casi todos tenían el cabello negro… y los ojos cerrados. Los hermanos Weasley, filmaron al trío y les sacaron una gran cantidad de fotos.
- Pero no podremos saber que color de ojos tienen! – dijo desilusionada Ginny.
- Vamos… no importa – dijo Harry – lo importante…es…
- Que sean sanitos!! – dijeron a coro los hermanos y todos rieron.
- En realidad, aun no sabremos qué color de ojos tendrán – dijo el doctor – pasan varios días hasta que los ojos toman la pigmentación que será, la definitiva…
- O sea…
- O sea, que hay posibilidades de que tengan ojos verdes?
- O marrones – dijo Harry.
- Bueno, mejor verdes… - dijo Ginny. Los besó a los tres y varias lágrimas salieron de su rostro.
- No llores linda – Harry la abrazó y luego beso a cada uno de sus hijos – ya no hay motivos para hacerlo… desde ahora todo estará bien… Ya somos una familia numerosa!!
- Te dije que te amo? – y él le dio un beso.
- Si… y espero que me lo digas el resto de mi vida…
- Así será Harry – lo besó – así será.
- Bueno – dijo el doctor – los niños deben irse… necesitamos hacerles unas pruebas y vestirlos para que los conozcan. Miren la hora!! Ya son las doce de la noche – y salió con los bebés acompañado de las enfermeras.
- Eh… doctor – dijo Fred – nosotros lo acompañaremos, porque queremos tener registro de todo lo que les harán a estos crios… - y salieron detrás de todo el personal médico.
- Feliz cumpleaños Harry!! – dijo ella sonriendo, cuando quedaron solos.
- Gracias – y se dieron un largo beso. El día 30 de julio, a las 11:55 nacía el ultimo de los trillizos Potter… a las doce en punto del día 31 de julio Harry cumplía 26 años y ese mismo día, había recibido el mejor regalo de su vida… Sus hijos.
Después de dejar a Ginny en la habitación, y una vez que a la pelirroja le ganara el cansancio, Harry salió para recibir las felicitaciones de su familia… Tenía sus hijos… ahora eran tangibles…podía verlos, sentirlos, y mientras caminaba al encuentro de aquellos seres queridos, pensó que nada ni nadie podría separarlos de aquella, su nueva familia. Antes de pasar las puertas hacia la sala de espera, unas lágrimas salieron de sus ojos. Recordó a todos aquellos que habían dado su vida por él… Su padre, su madre, Sirius, Dumbledore… y luego se limpió las lágrimas y sonrió. Porque se dio cuenta que con sus hijos pagaba la deuda que tenía con ellos. Había terminado con el más oscuro mago que jamás hubiera existido, y continuado su vida… teniendo hijos y siendo profundamente feliz. Eso era lo que ellos querían que hiciera… y lo hizo. Cuando abrió la puerta, todos se levantaron de sus asientos y lo miraron sonrientes. El solo encogió los hombros y los miró serio.
- Solo quiero saber… -los demás lo miraron esperando. El mostró su mejor sonrisa – Quien de ustedes llamo a la cigüeña!! – y un montón de brazos le felicitaron.
Finite incantatem!!
Nota de la autora: no se desesperen!! Falta el capitulo final o epilogo!! Esperen hasta la próxima semana y allí les haré un anuncio importante!! WEEE!! No puedo creer que solo falte un capitulo y ya se termine!!!
Dejen reviews para saber si les ha gustado!!
La parte del parto me pareció divertida… de solo pensar que mis hermanos tuvieran que estar en el parto de mis hijos… (Escalofríos) mejor lo dejo ahí!!
Saludos Silvia
