Cap. 5 – Venganza
Acantilados Perdidos
Martin, renacido como demonio, observaba lleno de ira a su hijo ahora hibrido ángel/vampiro. Ambos contrincantes se miraron llenos de ira y de desprecio.
Finn jamás perdono a su padre por haberle abandonado en mitad del bosque como si fuera una carga, un pedazo de basura. Además, odiaba su prepotencia sobre todo siendo un patán incapaz de igualarse en fuerza, quizá ahora sea un demonio pero no era la primera que el joven Parca se enfrentaba a un demonio que en antaño fue un ser humano que vendió su alma a algún demonio de alto rango o al propio Lucifer. Esto le hizo pensar en su propio rango él era la Parca, el rey de los muertos, pero para poder llamarse oficialmente Muerte necesitaba su visto bueno, recordaba varios de sus nombres: Glob por Jake, Vladimir por Marceline, Adranos por Flambo, Shiva por el Rey Helado, Bóreas por la Princesa Grumosa, y otros nombres por diferentes princesas, guerreros y viajeros. Pero su antiguo maestro se refería siempre a él como el del ojo en la frente.
Martin miraba al extraño ser en el que se había convertido su hijo, sus pensamientos se basaban en la ira que sentía. Asesinado por su propio hijo, sabía que no había sido un buen padre pero ser acusado de ser un vil ser sin esperanzas y el hecho de que Finn le cortara la cabeza y le encerrara en aquella celda le llenaba de furia. Así que cuando se le ofreció la oportunidad de volver a la vida como demonio la tomo sin pensarlo, pero lo que más extraña que esta oportunidad se la diera un ángel, la misteriosa chica de alas blancas y vestido azul le prometió la vida a cambio de destruir la tierra y de traer a Finn hasta ella cosa que le molestaba y le intrigaba... que querría aquella chica de Finn.
-Acabemos con esto de una vez.- Aclaro Martin levantando una espada negra contra su hijo.
Finn se lanzó a toda velocidad con su guadaña hacia su padre, ambas armas chocaban violentamente mientras que los dos guerreros volaban por el aire en una frenética batalla. Los ataque eran cada vez más fuertes y la onda expansiva de los ataques devasta el terreno alrededor del combate aéreo. Árboles, rocas y flores quedaban reducidos a pequeños trozos por la intensidad de los golpes.
Martin atacaba de todas las formas posibles a su hijo pero este los bloqueaba con facilidad y contratacaba con más fuerza. La balanza del combate favorecía a Finn, pero Martin tenía un plan, chasqueo sus dedos y un ejército de cientos de demonios rodearon salieron del cielo preparados para la guerra.
Finn sonrió con confianza pese a verse rodeado de enemigos.- Fratres autem crania et crossbones. Equites vocabo Apocalypsi usque ad finem, et Carnaim. (Hermanos de cráneos y tibias. Yo os convoco jinetes del apocalipsis, venid y pelead hasta el fin.)- tras pronunciar estas palabras salieron de un portal negro cuatro caballeros hechos de huesos con monturas también sin carne. El primer caballero armado con una lanza y cuyo caballo tenía huesos color blanco puro. El segundo caballero armado con una espada y cuyo caballo tenía huesos color rojo carmesí. El tercer caballero armado con una guadaña y cuyo caballo tenía huesos color negro carbón. El cuarto y último caballero armado con un arco y cuyo caballo tenía huesos color bayo amarillento.
Los cuatros jinetes levantaron sus armas y del suelo surgió un ejército de esqueletos. La lucha parecía prolongarse indefinidamente. Finn y Martin luchaban entre ellos de la forma más salvaje y brutal que podían. Los ejércitos parecían no acabar nunca, por más que morían surgían del cielo y de la tierra nuevos guerreros para unirse a la guerra sin cuartel.
Martin decidió acabar el combate de un golpe, reunió una aura oscura alrededor de su cuerpo y ataco con una estocada a Finn, al golpearlo Finn se rompió en pedazos desvelando que era un clon de cristal, el verdadero Finn apareció por detrás y de un golpe le rebano la cabeza a su padre. Cuando la cabeza de Martin toco el suelo, significo el fin de la guerra los demonios viendo su derrota arrojaron las armas y volvieron por donde habían venido.
Nocheósfera
Finn siguió a los demonios hasta llegar a los demonios hasta llegar a la Nocheósfera y se dirigió al castillo de Hunson Abadeer al aterrizar cerca observo algo que le llamo la atención, descendió para observar una pluma blanca, la pluma de un ángel.
-¿Un ángel en la Nocheósfera? ¿Porque?-pregunto Finn consumido por las dudas, tras analizar la pluma durante varios minutos la acerco a su nariz. El olor de la pluma le resultaba familiar, demasiado familiar. Era un olor dulce como a vainilla, Finn abrió los ojos con una expresión de terror.
-Ella… no, ella está muerta pero este olor es… es imposible debería estar muerta.- pronuncio en ángel vampiro con miedo.
Flashback - Templo sagrado (Hace 1 año y 7 meses)
Finn estaba junto con Paladios y Muerte, los tres con otros ángeles encapuchados estaban murmurando palabras en latín. En el centro de la estrella que formaban se situaba sentada una joven ángel de cabellos morados y ojos rosas cubierta con un vestido azul.
-Con este ritual te nombramos a ti Nerea sacerdotisa del Templo Sagrado, que tu fe y amor guíen a los ángeles a un hermoso y puro mañana- dijo Paladios alzando sus manos.
- Y de paso podría traer la maquinilla de afeitar, que la barba de Paladios se está volviendo un ente propio- murmuro entre risas Finn a Muerto que respondió una breve risa.
La chica de ojos rosas al oírla risas se giró para mirar a Finn y cuando sus ojos se encontraron, ella le sonrió.
Fin de Flashback
Finn repaso sus memorias y al final dijo- Así que sigue viva y probablemente tenga algo que ver con esto. La situación se vuelve interesante.- Sonrió Finn preparándose para la batalla contra el cabecilla de la revolución y el encuentro con una persona que podría tener ese objeto que tan desesperadamente busco.
