Los personajes de esta historia le pertenecen a la querida Stephenie Meyer. Yo solo hago de ellos lo que mi imaginación dicta.
Capítulo 1: Soy una cazadora.
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La brisa golpea furiosamente mi rostro al mismo tiempo puede sentirse la adrenalina que emana mi cuerpo. Tengo un Kunai ferrado en mi mano derecha, mientras que mi arco yace listo en la izquierda. Escucho algunas hojas secas crujir bajo los pies algún Decrani. Estoy de espalda a ellos, sería muy cobarde de su parte atacarme de esa manera.
Con la velocidad que posee uno se abalanza sobre mí, pero en un par de segundos el primer decrani cae al suelo inconsciente. En una fracción de segundo se convierte en polvo y el aire se lo lleva al instante. Los otros dos corren hacia mí tratando de atacar por mis costados. A uno le lanzo una flecha en el pecho, pero aun no está muerto. Hago lo mismo con el último, esta vez la flecha se incrusta en su cráneo y muere al instante. El decrani que queda vivo se incorpora tirando la flecha a un lado, quisiera pelear un rato mas con el pero no hay tiempo suficiente. Corro hacia él con una daga en mi mano derecha, me desplazo sobre mis rodillas haciéndole una herida profunda en su pierna. Me incorporo en un ágil movimiento salto sobre su espalda y con una fuerte estocada cruzo su cráneo con la daga. Caigo al mismo tiempo que el decrani se vuelve cenizas.
Vuelo por mi arco, tan rápido como lo tengo en mis manos, me voy corriendo hacia la carretera por mi motocicleta. El tiempo se agota y necesito cambiarme de ropa. Me estaciono en la primera cafetería que encuentro para cambiar mi atuendo por uno menos llamativo. Un vestido corto de color azul y unos leggins negros con unas botas de color café. Por último un sweater perla y al final mi mascada blanca.
Antes de salir compro un café muy cargado, y como unos minutos antes corro a mi moto. Escondo mi ropa anterior en el compartimento de mi vehículo y salgo hacia lo peor que me ha pasado en la vida: el colegio.
Llego cinco minutos antes de que comiencen las clases. Voy tan rápido hacia la clase de ciencias que tropiezo con mis propios pies. Solía ser demasiado ágil pero cuando se trataba de estar en clases toda esa fuerza se disipaba dentro de este instituto. Abro la puerta abruptamente que asuste a la profesora y a mis compañeros. Les ofrezco una disculpa antes de sentarme en mi lugar.
Como era de esperarse las clases pasaban simples como era todos los días. Y como todos los días fue la última de la clase que saco una mala nota. Lo tenía que mejorar si no tendrían que castigarme por dos semanas sin peleas, sin misiones y sin ir a cazar algunos Decranis.
En la hora del almuerzo salgo a las mesas de picnic esperando a mi única amiga en el instituto. Era tan pequeña que a veces me daba miedo darle un abrazo. Tan pronto como empiezo a picar mi Sándwich ella aparece con aquella forma de caminar tan agraciada que a veces tentaba a envidiarla. Su corto cabello color negro brillaba bajo la tenue luz del sol. Su sonrisa se hizo más grande al verme esperándola.
—¡Hola Bella! —grito y aun no había llegado frente a mí, lo que ocasionó las miradas curiosas de algunos.
—Baja la voz Alice —mascullo en silencio —Hola...
—¿Cómo te fue? —sí, ella era la única que sabía de mi pequeño secreto, se lo había contado cuando ella insistió y supo de algunas desapariciones de humanos, hizo una conclusión de que aquellos delincuentes en serie eran demonios pues a cada víctima le encontraban marcas colmillos en sus cuellos.
Desde los cinco años fui criada en un grupo de cazadores que se dedican a proteger el pueblo de monstruos o demonios. Los últimos monstruos que han aparecido en Forks han sido los Decranis: los cuales eran personas transformadas por el poderoso veneno que posee el Alpha. Los decranis son una especie que aun conserva su apariencia humana, con piel del mismo color del grafito y dientes afilados. Pero cuando están cerca de los humanos su instinto asesino se activa. Su sed de sangre es tan feroz que se pueden matar entre ellos. Fui entrenada para ayudar al pueblo y matar a todo intruso terrorífico que entrara a Forks. Ahora lo hago con ayuda de varios compañeros.
—Bien, eran solo tres decranis —dije mientras ella me observa con admiración y emoción.
—Es increíble, hubiera deseado criarme con los cazadores —comienza a morder su manzana y después cambia de tema —¿Ya viste al nuevo que llego de Seattle? Esta guapo...
—No —y realmente no me interesa —Espero que sea un tipo agradable.
—Oh mira, allá esta —señala con la mirada.
Miro a la dirección donde mira. Me sorprendo al verlo, es tan guapo, tan perfecto que puedo jurar que no es humano. Y no me equivoco. Debajo de su mandíbula tiene una marca de los Rotenks, monstruos que similares a los vampiros: poseedores de belleza, velocidad y fuerza. No son inmortales, pueden salir a la luz sol, no beben sangre por que tienen hambre, solo matan por gusto y toman su sangre como premio y señal de triunfo.
—Alice... —murmuro con voz temblorosa —No, no es... no es humano. —logro decir —¡Alice vete de aquí! —grito haciendo que todos los alumnos del instituto de Forks nos miren.
—¿Qué dices Bella? ¿No crees que si fuera un demonio ya nos hubiera matado? Piénsalo bien, ahora, ce un poco más amable. Regreso en un minuto —Alice se incorpora, corre hacia el chico nuevo. El demonio. El miedo corre por mis venas, necesito atacarlo y matarlo si es que decide terminar con la vida de Alice, pero aquí no, nadie debe de saber que soy una cazadora, estaría en peligro mortal si eso sucede.
Siento como la adrenalina y el terror hacer vibrar mi cuerpo. Trato de controlarme, pero es imposible cuando es parte de mis instintos cazadores.
Mi amiga llega hasta el demonio, cruzan varias palabras, él sonríe, ella me señala, me observa con aquellos ojos dorados los cuales se visualizan a larga distancia. Después de un par de segundos más, los dos vienen hacia mí. Quiero matarlo, quiero estrujar su cuello, quiero arrancarle su piel, pero no puedo. Hay algo en el que no me permite hacerlo. ¿Me estará controlando? La idea desaparece al instante, no puede controlarme, no lo he visto a los ojos.
Llegan frente a mí esbozando una sonrisa. Solo veo a Alice, no lo veo a él por que se que tratara de controlarme, pero tengo un as bajo la manga. Mi amiga me fulmina con la mirada, al notar que no tengo intenciones de dirigirle la palabra. Se sientan juntos y comienza lo peor.
—Ella es Bella. Solo que en este momento está muy molesta conmigo así que no hablara —dice ella con voz lo más divertida que puede. Ruedo los ojos y suelto el aire que había tomado hacia varios minutos.
—Es un placer Bella —como era de esperarse, el chico de cabello cobrizo y piel extremadamente blanca artículos aquellas palabras con voz dulce y aterciopelada digna de un demonio tan oscuro como él. —Me llamo Edward… —su voz tan atractiva hace que lo mire a la cara, pero solo me limito a ver aquella marca purpura debajo de su mandíbula. Está un poco difuminada y circular. Parece una nota musical, de aquel espiral salía una flecha que desaparecía en su camino.
—Lo lamento Edward, pero no me agrada conocerte —le respondo furiosa. Tomo el resto de mi almuerzo, mi mochila y salgo de aquel lugar. Me siento mal por mi amiga, espero que no le haga daño, y si se atreve a atacarla juro que su muerte será lenta y dolorosamente.
Y de nuevo las clases pasan normales, a excepción de que hay un demonio en el instituto y que tal vez quiera matarlos a todos. Eso me pone intranquila y no presto atención a lo que dicen mis profesores. La última clase: gimnasia. Y es ahí donde puedo descargar toda mi frustración. Pero me equivocaba, al ver que el demonio estaba conmigo en esa clase.
Cuando la clase termina corro a los vestidores y espero hasta que ya no hay nadie. Saco un Kunai de mi bota, camino sigilosa hasta sentir su presencia. Esta cerca. Me detengo a escuchar los ruidos que hace. Solo un segundo y esto terminara, para él o para mí. Cualquiera de los dos no morirá en vano.
Cruzo rápidamente el umbral de la puerta de la habitación en donde se oculta. Ya no está, se ha movido rápido. Miro a todos lados para ver si lo encuentro, esta frente a mí, trato de lanzarle el Kunai hacia su pecho pero me lo impide poniendo en sus grandes y fuertes manos alrededor de mis muñecas. Intento soltarme con todo la fuerza posible, pero él es mas superior a mí y me con sus dedos me está cortando la circulación de mis brazos.
—Olvidad todo esto y vete —murmura tan cerca de mí que puedo disfrutar de su aliento tan peculiar, que me hace olvidar de pronto quien soy. Veo por primera vez aquellos ojos de color ámbar, sus pupilas se han dilatado ocupando toda la órbita de sus ojos, volviéndose negros por completo, en una fracción de segundo vuelven a su color natural.
—Lo olvido y me voy —entonces, cuando baja la guardia vuelvo atacarlo, la punta de mi arma le hace una herida en su pecho y comienza a sangrar. Me mira incrédulo, y sorprendido al mismo tiempo.
Recibí su mensaje pero no trato de controlarme tan fácil. El as bajo mi manga hizo efecto. Poseo un brazalete y un collar con una joya esencial que me permite no caer bajo el hechizo o poder de algún demonio. Fue la primera vez que trataban de controlarme, y efectivamente mis accesorios tuvieron efecto.
—Creí que tu…
—Creíste mal. —Lo interrumpo —Soy una cazadora y te matare por varias razones: 1) No deberías estar aquí. 2) No debiste hablarle a mi amiga. 3) eres un demonio. Ahora te matare, y nadie sabrá porque te convertirás en cenizas.
—¡No puedes hacerlo!
—Claro que si… ahora veras —me lanzo hacia él, aprovecha mientras esta herido. Cuando un Rotenks está herido sus poderes se debilitan, y la herida del demonio era bastante profunda.
—No, no cuando los demonios también tiene sentimientos —murmura.
Y es lo último que le escucho decir antes de que mi cuerpo quede inmóvil en el suelo frio y me sumerja en la oscuridad.
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Holaaaaaaa! Pero que tenemos aquí?!
Es una nueva historia!
Síííííí… es una nueva historia que escribo para ti :) estoy en pausa con mis otros fic's ya que se me han ido las ideas, y para no dejarlas solillas un ratillo mas decidí escribir ésta que es un poco diferente a lo que estoy acostumbrada a escribir. Será un fic pequeño así que estará terminado muy pronto ;)
Deseo con todas mis fuerzas que comentes que te parece este primer capítulo! Si no es mucha molestia, darle a favoritos y comentar en cada capítulo. De verdad se los agradecería mucho.
Un abrazo y beso para todas que me leen
Nos leemos en el próximo *o*/
