Capitulo 3: El regreso de Solar Flare.
Cristal Kingdom, 12 años atrás.
Los alrededores del castillo de cristal se encontraban en ruinas, luego de la gran batalla que se había suscitado horas antes. Solo el castillo, protegido por un hechizo de magia oscura, se encontraba sin daños.
-Querido, ¡Que hermoso espectáculo has preparado para mis ojos! ¡Tanta muerte, tanto dolor…Es tan hermoso! –comento Decadence, observando la masacre desde una ventana de su castillo.
Shadow Armor servía un poco de vino en unas copas, mientras observaba el rostro de su amada esposa
-Lo se mi amor, solo pensar en todo el dolor que he provocado; padres llorando la muertes de sus hijos, hijos viendo morir a sus padres, una guerra que llena de sus corazones de miedo y desaliento.
Decadence tomo una de las copas, mientras su esposo hacia lo mismo.
-Por la belleza de las masacres. –dijo Decadence.
-Por la belleza de las guerras. –respondió su esposo e inmediatamente chocaron copas.
...
Mientras tanto, en los restos del pueblo.
-¡Maldición, maldición, maldición! –una pegaso gris con unos vendajes cubriendole uno de sus ojos golpeaba el suelo con sus cascos. –¡derrotamos a su ejercito, pero nos es imposible penetrar su campo de fuerzas!
-No, no lo es señorita Hooves. –un dragón con una brillante armadura se acerco a la pegaso. – Un dragón puede atravesarlo.
Derpence Hooves fijo su mirada en el dragón
-No, ¡es una locura! ¡Este no es el momento de que te comportes como un estúpido héroe de novela!
-No es heroísmo, Derpence, es responsabilidad. –Contesto el dragón.- Shining armor fue mi alumno, yo soy responsable de toda la miseria que el ha causado…incluyendo, permitir que matara a sus padres.
-¡Tu no eres responsable de nada, comandante idiota!
-Perdóname Dee, no cumplí con mi promesa de protegerte, por mi culpa has perdido un ojo.
-Tonto, ¡Tonto! –lagrimas empezaron a surgir de su único ojo. -¡Que me importa perder un ojo, si es para proteger a mi comandante! ¡Si tan poco te importa tu vida, por mi te puedes ir al carajo, Spike!
La yegua dio media vuelta y se alejo galopando, temerosa de ver morir a la persona que mas admiraba.
-Perdoname, Dee. -susurro el dragon. -Pero es algo que debo hacer.
Desenfundo su espada y se dirigio al castillo.
Época actual.
Era el día del festival del eclipse, los primeros puestos de comida comenzaron a atender a los primeros clientes. el aroma a manzanas acarameladas y churros impregnaba el ambiente festivo.
No encuentro a las chicas, ¿Ya habrán llegado? Jeje, creo que me emocione demasiado y me vine un Poquito temprano-Twilight empezó a revisar en todos los puestos de comida del festival. Tan enfocada estaba en la búsqueda de sus amigas, que no pudo evitar tropezar con una pegaso del lugar.
-Oye pequeña, ¡Lo siento, lo siento, lo siento! -comento una Pegaso gris de crin rubia y parche en un ojo. -¡Fue todo mi culpa, no me fije por donde caminaba! Te lo compensare... ¿te molestaría si te invito un licuado de avena? -la Pegaso señalo un puesto cercano de licuados. Las dos ponis se dirigieron a ese puesto.
-Bueno, estoy esperando a unas amigas...pero, ¿Por que no?...!tengo ganas de un licuado de avena! -comento efusivamente la potra y centrando su mirada en su cara, rápidamente cambio su humor. -disculpe...su parche. -comento apenada la unicornio.
-Oh, si. Sufro estrabismo en uno de mis ojos. -respondió la pegaso. -pero, espera...¿no recuerdo haberte visto antes por estos rumbos? ¿Vienes de visita?
-eh, bueno. Lo que pasa es que acabo de mudarme de Canterlot. -respondió la unicornio. -Estaba planeando realizar una fiesta e invitar a todo el pueblo...pero seria poco ético.
-¿Poco ético, dices? No lo capto.
-Pues si, las fiestas se preparan para los amigos, ¡Tú no puedes preparar una fiesta para ti misma! ¡Seria poco ético!
-ja, ja, tienes toda la razón. Por cierto, Soy Derpence Ditzell Hooves.
-Mi nombre es Twilight Sparkle. –Twilight noto un brillo en la mirada de la pegaso al escuchar su nombre.
-Vaya eres bastante efusiva. pero dime, ¿acaso no estabas buscando a alguien hace rato?
La potra sorbió algo de su licuado de avena antes de contestar.
-Asi es, buscaba a unas amigas que acabo de conocer. ¿Usted tiene amigas?
-Si, se podria decir que tengo una. Es gruñona, mandona y esta obsesionada con el orden. Por eso estoy escondiéndome de ella, nunca me deja divertirme.
-Ejem, ejem. ¿Quien dices que es mandona y obsesionada con el orden? -Pregunto con severidad Pinkamena.
-Oh, ¡Creo que mis amigas ya deben haber llegado! discúlpenme. -la unicornio salió con prisa. -¡Scootaloo, Sweetie, Apple Bloom! ¡Soy yo, Twilight!
Las dos yeguas se quedaron mirando fijamente por varios segundos, finalmente la gris comenzó la platica.
-¡TU NO ME DEJAS DIVERTIRME EN EL FESTIVAL! -Pinkamena se puso un casco sobre la sien y la miro con seriedad.
- En primer lugar, ¡No soy tu madre! segundo, eres la Alcaldesa, tiene importantes deberes que atender antes de poder divertirte y tu lo sabes.
-Pfft, Yo no pedí ser la alcaldesa. -pinkamena le dio un golpe en la cabeza. -Ouch!
-Claro que no cabeza de burbuja, fue el pueblo quien te eligió. -contesto fastidiada Pinkamena.
...
-¿Donde estarán mis amigas? estoy segura que las vi por este rumbo. -la potra giro sin fijarse y choco con un joven cadete. El golpe provoco que a este se le cayera su helado del casco.
-¡Oye Berenjena con patas! ese era mi helado. –respondió molesto el pegaso naranja y crin azul rey.
-Yo lo siento.
-Tus disculpas no harán que recupere mi helado, ¿o si?
-Oye, tranquilo, solo era un helado.
-¿Que es todo este alboroto? Flash, ¿porque no me sorprende? –respondió un potro de su misma edad, un pony terrestre
-Pero, Pip.
- Soy Pipsqueak para ti.
- ¡Ella tuvo la culpa!
-Olvídalo, la reina Luna llegara en cualquier momento y no le agradara saber que su heraldo no fue a su encuentro.
….
-Ah, Twilight, ¿conque ahí estabas? -dijo SB, quien venia con AB y Scootaloo
-Oh, chicas, ¡Que bien que hallan llegado!
-¡Te estuvimos buscando en todas partes! ¡La ceremonia esta por comenzar! -dijo Scootaloo
-¡Lo se, lo siento! –Twilight corre para alcanzar a sus amigas.
-Vamos, tu padre esta cuidando nuestros asientos. -respondio AB
La luna comienza a cubrir el sol, dando comienzo al eclipse.
-ya voy. -comento la pequeña unicornio purpura. -¡Genial, es la primera vez que veo un eclipse de sol!...no hablo literalmente de mirarlo, eso seria tonto…el sol te quemaría las retinas y seria tan doloroso.
-Recuérdenme preguntarle al señor Spike como hacer callar a su hija. –comento una muy molesta AB.
-Tú piensas que si conociera alguna forma de callarla no lo abría hecho ya. -dijo Sweetie.
De pronto, en el cielo se abrió una hendidura gigantesca y de ella, surgió un bolido de fuego que poco a poco fue tomando una silueta equina.
-Ja ja ja, ¡por fin soy libre de mi prisión!...y esas son malas noticias para ustedes. -comento solar flare
-Esto se ve e peligroso, ¡lo mejor es que salgan rápidamente! –Grito Spike al alcanzar a ver a las potras. -busquen a sus acompañantes y salgan de aqui!
-¡Pero que dices! Papa, ¿es que no piensas escapar con nosotros?
Spike miro a los ojos a su hija.
-Hay cosas que te he estado escondiendo todos estos años, esperando el día que estuvieras preparada. Prometo que si todo sale bien, te revelare todos los secretos que te he guardado.
Spike camina en dirección a Solar Flare, ante la mirada atonita de su hija.
-¡No pienso irme sin ti, padre idiota! -grito Twilight.
-Vaya, hace tiempo que nadie me llamada idiota con tanta emotividad. -respondio Spike
-No lo puedo creer. ¡Todos estos años y aun sigue siendo el mismo dragon idiota! -Twilight reconocio la voz de la pegaso que recien habia conocido. -Pinkie, ¿podrias acompañar a las señoritas con sus familiares? el señor Spike estara ocupado en algunos asuntos.
-Como usted desee. -dirigiendose a las potras. -¡Vamonos, busquemos a sus acompañantes!
-Pero...mi padre.
-He dicho...VAMONOS. -respondio molesta Pinkie.
Las potras se marchan, dejando a Dee y Spike solos.
-Gracias, pero puedo encargarme yo solo de Solar Flare.
-En tus sueños, anciano. Sabes que al final siempre termino salvandote el trasero.
Continuara...
Perdonen la tardanza.
