Los personajes mencionados, al igual que los lugares pertenecen al gran dios Rick "Troll" Riordan.
"Este fic participa del desafío de Septiembre de "Captura la bandera" del foro El Monte Olimpo."
Era un templado día de otoño en la cabaña de Ares. Todos revoloteaban como moscas, ¿qué por qué? Pues se había perdido la pequeña estatua del Tridente de Poseidón que unos hijos de Hermes habían robado de la cabaña tres. ¿Y cómo es que habían conseguido esconderlo en la cabaña de Ares? Pues…
Travis y Connor estaban jugando "Verdad o reto" en la cabaña y una de sus víctimas fue Chris Rodriguez. Él eligió reto.
—Te reto a… —dijo Connor, quién se volteó hacia Travis mirándolo con complicidad, Connor volvió a voltear y miró traviesamente a Chris… "Dioses, ¿para qué hice esto?", estaba pensando el pobre. —A que beses a Clarisse LaRue.
Él les suplicó que cambien de reto, pero ellos se negaron, así que a regañadientes salió de la cabaña de Hermes y fue a la arena, dónde encontró a Clarisse terminando una pelea con la novia del Sesos de Alga.
— ¡Clarisse! —gritó Chris. Se saludaron y él le preguntó si podían ir al campo de entrenamiento. Ella accedió. Él quería, por lo menos, conocer a la persona que besaría sin razón. Cuando llegaron, ella empezó a descuartizar los maniquíes. No había gente dentro, pero él podía ver a los de afuera.
¿Qué porqué no solamente dejó de intentar de cumplir el reto? Si su padre, el rey de las bromas, se enteraba, le mandaría una maldición, claro.
Al poco rato, él se dio cuenta de que Clarisse no era tan desquiciada como parecía, era un poco más… ¿buena gente?
— ¿Y para qué son todas esas preguntas, hijo del ladrón? —preguntó Clarisse un poco enojada, bueno, claro… si le preguntas tanto a una chica sin conocerla, empezaría a sospechar.
Él la vio incómodo y vio a los gemelos mirándolo y carcajeándose de la risa detrás de ella.
—Eh, nada… solo es por… ¿curiosidad?
Ella le dio un golpe suave por la cabeza, como si estuviera preparándose para matarlo.
Él levantó la espada y la retó a un duelo.
Clarisse no era fea, pero verla frente a frente le hizo ver que ella era bonita. No poseía una hermosura cegadora, y eso le gustaba a Chris, no soportaba a las hijas tan maquilladas de Afrodita. Bastó que Clarisse sea bonita para que lo atraiga. Al terminar la batalla, él la tomó del brazo y la acercó. Se miraron a los ojos y cuando por fin iban a besarse, llegó una muchedumbre gritando de la cabaña de Hermes.
— ¡Percy ni se dio cuenta! —gritó alguien. — ¡Escondan el tridente!
Ambos se alejaron rápidamente, rápidamente y salieron a ver qué ocurría. Entre el barullo que había, Percy sí iba a darse cuenta. "Tenlo tú" "No, mejor tú" Llegó el turno de pasarle el tridente a Chris, pero él no sabía cómo zafarse de él, así que se lo dio a Clarisse.
— ¿Y por qué yo?
Regresando a lo presente, Clarisse apareció detrás de Chris, y le plantó un beso en los labios.
—¿Buscaban esto? —dijo y sacó detrás de ella un tridente.
...
Bueno, pues... a las justas: 499 palabras (se seca la frente) sin nota de autor, ni título, ni disclaimer.
