Inazuma eleven no me pertenece...


— ¿E-e-eres tú? —tartamudeó Haruna sin poder digerir la noticia.

— ¿Qué pasa?, te impacta el hecho de que el gran Nagumo sea escritor de Fanfiction, solo les hago un favor, así no los privo de mi genialidad.

— Un momento —miro en dirección al cuaderno que el pelirojo traía— ¿Ese es mi cuaderno?

— Si —ella intentó tomarlo — Ah ah ah, primero lo primero, nosotros tenemos un trato.

— Si, pero...

— Pero nada, ahora mejor comencemos de una vez —esas palabras y ese tono de superioridad no hicieron más que enojar a Haruna, pero ella no quería recurrir a nada violento, así que simplemente lo dejo pasar, respiro hondo y...

— Está bien... antes te preguntaré algo —ante eso la expresión de confusión de Nagumo salió a flote— ¿Cómo supiste que yo era Yoseki?

— Al principio lo busqué en tu libreta —dijo encogiéndose de hombros.

— Pero ahí no estaba —habló ella interrumpiéndolo.

— ¡Alto!, espera a que termine —suspiró— Después te escuché cuando hablabas con aquél chico, el que parece niña.

— Te refieres a... ¿Kazemaru?

— Si ése.

— Sólo lo dices por el largo de su cabello.

— Da igual, ahora no sólo se que tu estás en Fanfiction, sino que él también —una macabra sonrisa se formó en la cara del pelirojo.

— ¿Y eso de qué te sirve?

— Futuro chantaje, uno nunca sabe —le restó importancia al asombro de Haruna.

Ella estaba algo intrigada, se sentía como si estuviera hablando con otro Fudo, solo que éste era pelirojo y con ojos ámbar. ¿Se estaba preparando por si alguna vez debía chantajear a Kazemaru?, era extraño y a la vez... ¿inteligente?, no sabía muy bien cómo describirlo.

— ¿Y que hacías hoy en la secundaria?

— Se me cayeron mis llaves cuando encontré tu cuaderno y tuve que ir a buscarlas —su rostro había cambiado completamente, era como si recordar ése momento en el que estuvo en el raimon no le gustara para nada.

FLAHSBACK...

Tal y cómo dijo Nagumo había regresado a buscar las llaves que se le habían perdido, sin embargo, al ir al aula de Haruna, dónde creyó se le habían caído, no estaban, decidió ir a objetos perdidos, tal vez alguien las encontró y las llevó para que las reclamaran. Buscó la maldita oficina por todas partes, pero no la encontraba, al que si vio fue a Endo y éste le dijo dónde la encontraría, pero ¿Que pensó Nagumo que resultaría de que un despistado le pidiera ayuda a otro despistado? Luego de muchas vueltas, terminó llegando al área de los de primer año, tan desesperado estaba que se atrevió a preguntarle a uno de ellos, lo cuál iba en contra de su "código de genialidad", como él le llamaba, hacer eso fué lo mejor que se le pudo haber ocurrido, ya nunca volvería a hacerle caso Endo, de eso estaba seguro.

Llegó al lugar por fin, al preguntar por las llaves le dijeron que si estuvieron allí, "estuvieron" porque ya no estaban, un chico que llegó 5 minutos antes de él las había reclamado, decidió ir en busca de éste, preguntó por todos lados y lo encontró, pero ¡Sorpresa!, él no las tenía, "se las dí a mi hermano", eso fué lo que le contestó, buscó al condenado hermano, tampoco las tenía, se las había dado a una amiga, ésta a un profesor, a este otro alumno se las quitó, éste se las dio a otro niño y éste último fué el más sensato de todos, o así fué como Nagumo se expresó de él, claro que su sarcasmo no faltó ¿Qué fué lo que hizo?..."Las arrojé al basurero".

Al final del día sólo recordaba que había estado dando vueltas de allá para acá buscando la malditas llaves, claro que también hubo una que otra golpiza de su parte, pero eso no era lo que le importaba, además tuvo que meterse de cabeza en un basurero, eso fué lo peor, la conversación de Haruna y Kazemaru la había escuchado de pura casualidad, él pasaba por allí y al escucharlos hablar lo supo todo, simplemente coincidencia, al parecer algo bueno resultó de ese "maravilloso" día.

FIN FLASHBACK...

Nagumo permanecía con aquella mirada, aún así no le dijo nada al respecto a Haruna y ella, por su parte, no quiso preguntar, pero si hubo algo que no pudo dejar de preguntar... ¿Por qué eran tan importante esas llaves?

— Son las llaves de mi habitación.

— ¿Las del Sun Garden?

— Si.

— ¿Y acaso no te podían dar otra copia?

— Es la quinta vez que las pierdo, o éso dice Suzuno, yo digo que es la tercera.

Perpleja, perpleja, la había dejado perpleja, ahora además de pensar que era otro Fudo, ahora le parecía una mezcla entre este y Endo, si antes era raro ahora lo era aún más, de todas formas prosiguió con sus dudas...

— ¿Y cómo encontraste mi cuaderno?

— Verás, ayer llegué temprano al raimon, estaba aburrido y comencé a caminar, entonces cuando pasé por uno de las aulas ví algo en el piso, me acerqué y supe que era un cuaderno, lo abrí y encontré tus historias, después encontré tu nombre de usuario, por eso decidí llevármelo para-

— ¡Para hacerme chantaje! —culminó Haruna.

— Tómalo como quieras —se encogió de hombros — Bueno, ya hiciste demasiadas preguntas, ahora a lo que vengo.

Haruna suspiró, no quedaba otra, él tenía algo de razón y ella lo aceptaba, pero no se lo iba a decir, se puso en marcha con el pelirojo, ambos fueron a la habitación de la chica y empezaron a trabajar. Pero claro que Haruna antes revisó las actualizaciones del día.

— ¡No puedo creerlo! —decía emocionada en lo que Nagumo arqueaba una ceja.

— ¿Qué es lo que pasa?

— Mart ya actualizó —dijo dándole click a la historia.

— ¿Quién es Mart? —ante eso Haruna lentamente dejó lo que estaba haciendo, y lo miró entre sorprendida, desconcertada e intrigada.

— ¿Tú eres nuevo en Fanfiction? —preguntó seria.

El nerviosismo invadió al pelirojo, era cierto, apenas estaba iniciando y no conocía mucho, pero a él no le gustaba admitirlo.

— C-claro que no, ¿qué te hizo pensar eso?

— Pues no sabes quién es Mart.

Dejando de lado que era un novato ¿Quién era ese Mart? ¿Por qué ella hablaba de él como si fuera un pecado no conocerlo?

— ¿Y eso qué?, ni que fuera una celebridad o algo así —dijo todavía nervioso.

— Me temo que si es algo así, es uno de los escritores de Fanfiction con más favs, reviews y alertas, ¿seguro que no lo conoces? —ésto último lo comentó divertida.

— Bien, de acuerdo, si, soy más o menos nuevo ¿y qué? —estaba molesto, ya sabía perfectamente que lo era, pero que ella le hiciera admitirlo era demasiado.

— Nada, todos fuimos novatos alguna vez, no tienes de qué avergonzarte —sonrió.

— Está bien —dijo ya más tranquilo.

De alguna forma, aquella sonrisa que la peliazul dibujó en su rostro logró tranquilizarlo, aunque él no lo diría de ésa forma.

Haruna dejó de sonreír, ahora sólo miraba la pantalla de su laptop sin emoción alguna y él notó eso.

— ¿Qué pasa? —preguntó.

— No es nada, es que Jorby también actualizó —le pasó de largo a la historia y volvió a la de Mart.

— No voy a repetir lo de antes otra vez, así que mejor dime de una vez ¿quién es Jorby?

— Bueno, no le tengo nada en contra, simplemente no me gusta el lemmon.

— ¿Escribe lemmon?

— Si y muy detallado, una vez leí uno —él la miró como si fuera una pervertida a la vez que le hacía un extraño baile de cejas— No vallas a creer lo que no, es sólo que yo no sabía lo que era y al leer su historia, lo supe, incluso creo que tenía más de la cuenta.


Creo que me ha salido bien, aunque eso lo dejo a su criterio.

Siento que me salió un poco Nagumo x Haruna, pero no crean, lo más probable es que eso no ocurra, aunque me pueden decir su opinión con respecto a la pareja, es una en la cuál nunca había pensado, pero bueno así fue como salió.

... y es todo, ustedes ya saben que hacer, hasta el próximo capítulo ;3