¡Hola a todos! vengo con -como ya se habrán dado cuenta- la actualización y bueno como siempre, primero unos comentarios de mi parte.
Antes que nada diré que en el capítulo anterior tal vez me dejé llevar un poco con respecto a lo llegué a pensar que podía pasar y lo que estaba escribiendo, releí el capítulo y me dí cuenta de que no hubo mención de romance por ningún lado, pero uno se equivoca y eso no es malo, aún así lo reconozco... ahora no más cháchara de mi parte, vallamos a lo que vinieron a leer.
Inazuma eleven no me pertenece...
— Bueno, antes de comenzar, quiero preguntarte algo —dijo Haruna.
— ¿Qué?
— ¿Por qué Ygv?, no digo que sea malo, pero si es algo... simple.
La cara de Nagumo se tornó de un tono carmín para que después el chico murmurara algo, lo cuál Haruna no escuchó.
— ¿Qué dijiste?
Hizo lo mismo.
— ¿Qué?
— ¡Que fue un accidente! —gritó enojado y la peliazul alzó una ceja— Apreté ésas teclas sin querer y luego ya no supe cómo cambiarlo.
Haruna rió por lo bajo, no quería hacer que el pelirojo gritara de nuevo. Dejó la charla y leyó la historia que tenía pendiente, después comenzaron con lo suyo. Al cabo de un rato aún estaban trabajando, sólo que ahora hablaban sobre alguna dudas del pelirojo.
— De acuerdo, entonces... dices que enviaste uno de tus Ocs —repetía la chica.
— Si.
— Y no te lo aceptaron —él asintió — Exactamente ¿qué fué lo que escribiste sobre tu Oc?
— Su nombre.
— Ajá y...
— ¿Y qué?, sólo escribí eso, la ficha decía que enviara su información básica, qué más básico que su nombre —dijo muy seguro.
— No lo sé, tal vez su historia, personalidad, físico, si acaso pareja, sólo digo.
— Hump —soltó fastidiado.
— Bueno, mejor no hablemos más sobre eso, de todas formas ya sabes lo que debes hacer la próxima.
— Si, como sea.
— Ahora sigamos con tus historias, cuando vallas a incluir uno de tus personajes originales no los hagas perfectos —aclaraba la peliazul.
— ¿Por qué no?, si son perfectos entonces será más fácil que la gente los quiera, no tienen defectos, por eso no pueden odiarlos.
— Es poco realista, hacerlo así le quita la parte buena, los lectores no quieren un personaje que haga todo bien y no se equivoque en nada.
— ¿Qué quieres que haga?
— Pónle unos defectos, no digo que los hagas completamente inútiles, sólo que no hagan todo sin equivocarse.
— No sé si quiera —habló enojado, él no sabía que tenía tantas fallas y de hecho no las aceptaba.
— ¿Entonces cómo quieres mejorar? —ella también se estaba hartando.
— ¡Suficiente! tú eres la que tiene las de perder aquí, mejor arréglalo antes de que tome tu estúpido cuaderno y lo queme.
— Tu no harías eso —estaba comenzando a asustarse.
— Pruébame —retó el chico.
En eso Haruna se abalanzó sobre el chico e intentó quitarle la libreta, ambos forcejearon, pero al final ella lo tomó por sorpresa y le quitó el objeto, pero al verlo...
— ¿Qué es esto? —dijo sosteniendo el cuaderno en sus manos en lo que lo revisaba.
— ¡Já! apuesto a que creías que era el tuyo.
— ¿Entonces?
— Es un cuaderno normal, simplemente busqué uno con la misma portada y lo traje, sabía que intentarías quitármelo —dijo con su tono de superioridad.
— ¡Largo de mi casa! —gritó sacando al pelirojo a patadas hasta la puerta.
— Oye, espera —dijo antes de que ella le cerrara la puerta en la cara.
— ¡¿Qué?!
— Si no haces lo que te digo, entonces... —se detuvo para pensar en algo, no tardó mucho para que su sádica sonrisa volviera— Entonces publicaré una de tus historias con mi nombre, hay una que me gustó mucho, no tenía título, pero estaba terminada, el título lo invento yo y listo.
— No lo harías.
— Creo que ésa conversación ya la tuvimos.
Ella apretó sus puños, estaba entre la espada y la pared, no tenía otra opción, terminó aceptando, ahora sólo tenía que buscar la forma de hacer que esas historias mágicamente mejoraran.
— ¿Y ahora que hago? —decía frustrada— Tal vez si... —negó con la cabeza— No puedo, él no quiere que haga eso... aunque, él no sabe lo que yo voy a hacer, ya me decidí, le buscaré un beta.
Tecleó un poco hasta encontrarse con el único de los betas con el cuál ya había tenido una charla alguna vez, le dijo lo que necesitaba y él como buen beta aceptó.
— ¡Listo!, sabía que podía contar contigo, Gin, ya ni siquiera me importa que escribas yaoi —dijo un poco aliviada.
En otra parte cierto chico de cabello plateado miraba su portátil.
— Creo que tengo trabajo que hacer, Yoseki dijo que la ayuda no era exactamente para ella, sino para un amigo al cuál no le gusta mucho la idea de usar un beta, pero que si lo necesita, bueno mejor empiezo ya —decía Fubuki con una laptop en sus manos— Oh, tengo un review nuevo, es de —el chico miró el comentario— "El crítico de fics", seguro no es nada bueno —lo leyó y tuvo razón— Supongo que no importa, después de todo sólo es un comentario.
En casa de Touko se podían escuchar los gritos de su amiga morena.
— ¡Touko, ven a ver ésto! —decía una morena.
— Ya voy Lika —dijo algo fastidiada, ya era la octava vez que su amiga la llamaba para ver otro fic y definitivamente ya se estaba cansando— ¿Qué pasa?
— ¿Ya leíste ésto?, está muy bueno —dijo emocionada.
— Si, ése es viejo.
— ¿Viejo? —Lika miró la fecha— Oh si, aún no entiendo por qué no te vuelves user, te gusta leer los fics.
— Si, pero no quiero tener que escribirlos.
— No tienes qué, yo tengo mi cuenta y no he escrito nada.
— Quizás, pero tu problema es que le das directo a favs a todas las historias que lees, al menos deberías ser un poco selectiva.
— Eso no importa, en mis favs sólo están las historias que me gustan.
— Osea todas.
— Lo que tu digas, mejor déjame seguir con ésto, creo que la voy a incluir en mis favs.
— Será novedad —decía Touko sarcástica a lo que la morena le lanzó una mirada asesina.
En el Sun Garden Hiroto y Midorikawa estaban discutiendo por quién sería el que usará la laptop de primero, a pesar de que era suya Hiroto debía negociar con el peliverde para poder usarla.
— Ya la usaste mucho —decía Hiroto jalando el aparato hacia él.
— No es cierto, apenas empecé — habló Midorikawa haciendo lo mismo.
— Es mi turno.
— No quiero, aún me toca.
— ¿Y si actualizo mi foro? —ante eso Midorikawa soltó la computadora, logrando que el pelirojo cayera al suelo, claro que él prefirió golpearse antes de que su preciada computadora se rallara o algo así, realmente el pelirojo no esperaba que eso funcionara.
— Está bien, pero sólo si agregas un nuevo reto —dijo con una gran sonrisa.
— De acuerdo —aceptó resignado.
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.
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— Ya terminé con lo del reto —avisó el pelirojo.
— ¡Genial! ahora devuélveme la computadora.
— No, ahora es mi turno.
— ¡Es mi turno! tú ya terminaste.
— Pero si acabo de hacer lo que tu me pediste.
— Si y ahora quiero participar en el reto, así que dámela.
Y así nuevamente iniciaron una discusión por quién tendría la computadora.
Al día siguiente en el raimon ya era la hora del receso y todos estaban fuera de las aulas.
— Bueno, hora de decirle a Haruna —decía alguien caminando en dirección al baño, dónde se encontraba la peliazul, se detuvo al notar que había llegado y esperó a que ella saliera.
— Hola, hubieses esperado a que fuera con ustedes —dijo Haruna saliendo del baño.
— Es que tengo algo que decirte.
— ¿Qué es? —preguntó intrigada.
— ¿Sabes qué es Fanfiction?
— Si... ¿Cómo no lo sabría?
— Bueno, pues yo soy usuario.
— ¿En serio? —habló emocionada.
— Si, quería decírselo a alguien y pensé en ti.
— Gracias, me alegra que hayas pensado en mí para algo tan privado como eso... por cierto, ¿cómo te llamas?
— Soy Jorby.
Tal fué la sorpresa que si no tuviera la quijada pegada, a Haruna se le hubiese caído.
— ¿Fu-fuyuka t-tu eres Jorby?
Espero les haya gustado, de todas formas ya saben cómo demostrármelo... ahora un aviso:
No se enojen mucho pero, por ahora éste fic estará en pausa.
