Buenas a todos y todas quienes pasen por acá!
Agradezco INFINITAMENTE el apoyo que me están dando! ;uuuuuuu; ❤
Los/as amo a todos/as! ❤ ;AAAAAAAAAA;
Mi idea para hoy era subir dos capítulos, tengo el otro listo pero faltan unas revisiones, más tarde lo estaré subiendo!
Aclaraciones:
- Nat ® le pertenece a c2ndy2c1d como todos saben!
- Ya en el otro volvemos a tiempo 'presente', que sería a una semana de las vacaciones de medio año.
- También tengo otra aclaración pero se las doy con el otro capítulo.
- Espero no los aburra.
- Este capítulo tendrá un momento que no sé si clasifica como lemmon pero si sé que es +18 (tampoco sé si es lo mismo Uu)
Capítulo 3:Ciruela.
Su inicio de ciclo escolar no había sido del mejor, tampoco del peor, simplemente ya no le prestaba tanta atención a eso del estudio, supuso se debía a una etapa relacionada con la edad… eso, junto con aquellas nuevas cosas que habían comenzado a cruzar por su mente con el inicio de cursada. Bufó molesto consigo mismo por recordarse tales cosas y dio otro par de vueltas en su cama antes de tomar la iniciativa a levantarse aquel día.
Se sentó luego en un lado de la cama con sus pies tocando el alfombrado de su habitación mientras se tomaba la cabeza con ambas manos.
En su mente lo razonable se había repetido haciendo eco, como todas las mañanas… que debía comenzar a prepararse, que debía bajar luego a desayunar y que debería haberse preocupado por hacer las primeras tareas del año que aquel día debía presentar, aunque aún le quedaba algo de tiempo, si hacía las dos tareas anteriores rápido podía llegar a hacer algunas… pero no llegó a reaccionar a iniciar nada que ya se hallaba a sí mismo mirando por su ventana.
Giró su vista al reloj que estaba sobre su mesita junto a la cama un segundo antes de oír el sonido de una puerta cerrarse provenir del exterior. Y allí estaba, ¿cuándo no? Edd tomando rumbo hacia el instituto. A veces Kevin se preguntaba si el moreno acaso pasaría un tiempo parado frente a la puerta esperando salir en un momento determinado, porque sino la idea de alguien que es lo suficientemente coordinado para hacer todo en tiempos exactos le parecía tan extraño. De la forma que fuere, era Doble D, era el chico más limpio, ordenado e inteligente que había conocido desde siempre. Era su interés más exasperantemente fuerte ahora.
Las mañanas habían comenzado a ser así desde antes de terminar el año anterior….
FlashBack
Dos semanas antes de que todos lanzaran sus hojas al aire o las usaran para hacer fuego en una parrillada*, había descubierto la verdad de un caso que lo traía en hipótesis medio año. Todo inició con una asignatura desaprobada; fue Historia Global quien le arruinaría las vacaciones a menos que aprobara el complicado examen que su profesor formulaba para él. Pero él no era un excelente alumno y su profesor le guardaba algo de rencor a su apellido en base de ser el profesor de su padre también, lo que llega al punto de que posiblemente su examen 'recuperatorio' incluiría de seguro hasta temas que no habían visto en el año, uniéndole que no entendía muy bien varias cosas de la materia… En palabras más simples, su oportunidad de aprobar eran tan altas como que a Eddy le saliera bien una estafa. Pero de hecho así fue. Aprovechando el fin de año, Eddy había creado una especie de recorrido por el cual los estudiantes podían deshacerse de sus molestas y gigantes carpetas de estudio de una forma divertida; ganó mucho dinero con tal invento y sorprendentemente no se presentaron inconvenientes de ninguna clase.
Fue uno de estos últimos días que tuvo que quedarse un buen tiempo luego de que las clases acabaran, con el justificativo de su profesor de limpiar las pizarras del salón y ordenar todo para ganar unos cuantos puntos extra, que al caminar rumbo a su casillero para por fin largarse de allí divisó a Doble D frente a este. En cuanto vió a penas la silueta del chico retrocedió para no ser detectado, escondiéndose en la esquina del corredor. Una incomparable cantidad de dudas lo abordaron pero solo se quedó allí, intentando adivinar qué hacía el de gorra. Edd sin duda se veía un poco nervioso en aquel instante pero, luego de una profunda bocanada de aire, solo arrojó un grupo de hojas unidas por la abertura del casillero de Kevin y se apresuró a alejarse de la 'escena del crimen'. El pelirrojo, una vez que el más bajo había desaparecido, salió de su escondite para revisar qué era aquello que habían dejado en su casillero. Un grupo de apuntes. Rió inconscientemente en aquel instante mirando hacia donde había desaparecido el otro, "un regalo un tanto poco común para un admirador secreto, pero muy útil" pensó. Y, en aquel instante, cayó en cuenta a lo que ocurría. ¿Doble D era una especie de 'admirador secreto'?, ¿era su especie de 'admirador secreto?... eso, ¿no debería acaso molestarle o provocarle asco en todo caso?, seguramente pero no era lo que sentía en aquel instante, sentía alegría, le causaba ternura… eso debería estar bien, ¿o no?.
Un golpe 'amistoso' en su espalda lo despertó, era Nat.
-¡Amigo te he estado buscando! Me tomo la molestia de esperarte y desapareces de la nada- dramatizaba su amigo en lo que se ubicaba a un lado de él- Oye… ¿estás bien?- se preocupó el de cabello aguamarina cuando vio a su compañero verlo algo perdido.
-¿Qué…? ¿Nat…? Eh, sí, claro, estoy bien…
"Sí, claro…" pensó el otro cuando notó que Kevin llevaba un par de hojas de un color levemente azulado en sus manos.
-Ohhh… ¿así que tu 'admiradora secreta' volvió a dejarte un presente?- lo codeo burlonamente Nat quitándole las hojas luego-… ¿pero qué?, esto solo son un par de apuntes de Historia… tu chica es rara amigo- volvió a burlarse, pero Kevin aún parecía algo perdido.
-Necesito que me ayudes en algo Nat- dijo el de ojos verdes una vez pudo volver a la realidad.
Fin-FlaskBack
Recordaba perfectamente la charla que había compartido con su amigo aquel día, dónde el de extravagante cabellera lo había tranquilizado recordándole que sentir interés en un chico no era un crimen, menos aún el que le pareciera tierno o similar… también había dicho algo acerca de que "si ese chico justamente era Doble D era completamente entendible" y un par de cosas más, eso sí prefirió no recordarlo.
Un hábito extraño que consistía en verlo salir por la mañana se había acomodado en su rutina involuntariamente, era algo que su cuerpo hacía solo sin tomarse el tiempo de reflexionar al respecto. Lo incomodaba un poco, me refiero respecto a lo que sentía, ya que aún no se convencía el si sentía algo por el pulcro muchacho o solo era una faceta de su crecimiento.
Aquella mañana mientras se duchaba divagó pensando que pasaría si realmente le gustara a ese chico, es decir, varias veces había pensado que las cosas que Doble D le había dado podían ser simple lástima o amabilidad, ya que ese despistado se desvivía en intentar siempre hacer algo por todos… pero, ¿qué ocurriría si el día de mañana descubriera que la respuesta es que sí le gustaba?, ¿tomaría la iniciativa de ser quién se declare o esperaría más 'pistas' del otro?, aunque no olvidemos que él mismo no sabe bien si está realmente interesado en él, pero en verdad no quiere que nadie la gane de mano, ni un chico ni una chica, lo que sería entendible que ocurriera en el tiempo que él decide qué siente, aunque podría darle alguna señal para que Edd no perdiera el interés en él, claro, si es que lo tenía desde un principio… choco un cerámico de la pared de la ducha con su cabeza… su mente era un completo desorden. Y pronto todo aquello sería aún más confuso.
El primer mes de clases de aquel nuevo año estaba acabando cuando Kevin vió un comportamiento extraño en Doble D por la mañana. Edd había salido un par de minutos más tarde a lo que acostumbraba y su morral de cuero se veía un poco más pesado y lleno que de costumbre, sin mencionar que en sus manos llevaba otro par de libros y folios hinchados de hojas, no recordaba que se hubieran enviado tantos trabajos en cualquiera de las asignaturas, menos a él en todo caso.
Estos extraños sucesos se repitieron de vez en cuando, llevando a Edd a salir a veces de 5 a 10 minutos más tarde de lo que acostumbraba y, en esas ocasiones, llevando siempre un gran número de trabajos, prácticos o modelos. ¿Podía significar que el chico se encontraba ganando puntos extra para una buena reseña a una gran universidad?, ¿no estarían pasándose de límites un poco aquellos profesores?, tanto trabajo terminaría por causarle algo si continuaba así.
Aquella duda acerca del incremento de trabajo del adorable nerd se resolvió ante sus ojos una mañana, cuando al llegar al instituto pudo ver como un chico de cabello alvino empujaba de manera amistosa y divertida a un nervioso, notablemente, Edd con rumbo hacia dentro de la institución… "Así que de eso se trataba…" pensó el de ojos verdes. Todo en su mente fue encajando en su nueva hipótesis, que aseguraba era la verdad. Doble D no había estado interesado en él, pero ahora sí que estaba interesado en alguien, lo suficiente como para querer hacer todos sus trabajos seguramente, sin importar cuanto estos podían agotarlo, y lo suficiente como para llenarse de nervios al estar con él. No había estado seguro de qué sentía por Edd, pero ahora sí que estaba seguro de qué era lo que quería. Apretó sus dientes e ingresó a la institución por otra entrada, asegurándose que aquel dulce nerd debía ser suyo y de nadie más, y que, de alguna forma, se aseguraría de tomar lo que le pertenecía por hecho natural, así fuera de una u otra manera.
Aquel día su cabeza parecía echar humo como una locomotora. Pasó de largo a Nat, pasó de largo a Nazz, pasó de largo a sus compañeros, paso de largo a todo el instituto incluyendo a sus profesores con sus clases, en aquel momento solo pensaba en comportarse precipitadamente y realmente no era lo que deseaba hacer.
Para cuando se encontró consiente de nuevo las clases ya habían iniciado y no se encontraba en ellas, su única parte razonable lo había llevado inconscientemente fuera del lugar para que evitara hacer algo de lo que luego se arrepentiría.
Si hablamos de instintos deberíamos recordar que el más peligroso es el animal, en más de una raza los machos pierden la cabeza por marcar su territorio. Y si hablamos del instinto animal deberíamos remarcar que Kevin posee peligrosamente más de este instinto que del humano, lo que lo lleva a querer actuar ante la situación sin pararse a pensar qué hace, por qué ni las consecuencias que le procederán.
Es una excusa algo tonta que no podría justificar ninguna clase de acción, pero es la excusa de Kevin, con la que justifica sus acciones y con la que justificó lo que se transformó en su nuevo 'habito' a partir de aquel día.
Eran pasadas del medio día y Kevin aún no se paraba de donde estaba. No había ingresado a ninguna clase, se había dedicado el día a recostarse sobre la hierba; aquella pequeña e 'insignificante' escena de la mañana había llegado a afectarle, de gran manera aunque en verdad no haya sido la gran cosa. No era como si Doble D hubiera besado al otro chico, o estuvieran de la mano, o cualquier cosa, pero había algo que simplemente volvía loco al de pelo rojizo, en su momento de calma, ese sentimiento tan furioso en él lo asustaba un poco, temía a lo que él pudiera llegar a hacer.
La última campanada del día resonó por dentro y por fuera de la gran edificación, seguido a esto pudo verse a una gran cantidad de alumnos salir de allí y comenzar a dispersarse por la calles que lo rodeaban dejando en cuestión de un par de minutos casi vacío el lugar, con excepción d algunos docentes que siempre salían una vez que todos sus alumnos se hubieran retirado, o en su caso, la mayoría de ellos.
Kevin bostezó abiertamente en lo que se desperezaba y ponía de pie. Para él había sido un desperdicio de tiempo el haber ido aquel día solo para nada. Con sus manos en los bolsillos se dirigió luego a paso tranquilo dentro del lugar, tomaría unas cosas de su casillero correspondientes a dos clases del día siguiente y pasaría a lo de Nazz a pedirle lo que habían hecho en el día, ya que estaba también le pediría perdón por no saludarla y evitarla al principio de la mañana.
Estaba a dos vueltas en unos corredores de llegar a su destino cuando escucho un golpe y un par de voces, no sabía qué era lo que decían pero pudo distinguir una de ellas, una que tartamudeaba lo poco que llegaba a pronunciar. Volvió a esconderse para poder espiar sin ser visto en una esquina, como aquella vez que había descubierto que Edd era quien dejaba regalos para él en su casillero, aunque no fue agradable lo que se encontró esta vez.
Doble D estaba allí, con un buen par de hojas tiradas a su alrededor, acorralado en el suelo entre los casilleros a su espalda y un albino que se había hincado a su altura y que tenía cierta proximidad exagerada con él. Stephan sonreía divertido de ver como el de gorra obscura temblaba ante su presencia.
-Entonces nos vemos en la tarde Dorkware- rió el más alto antes de pararse y alejarse de allí. Eddward inhaló tanto aire como pudiera entrar en sus pulmones, desde que había aparecido 'Stu' que sentía que había dejado de respirar.
Pero recordemos que el instinto de Kevin es más el de un animal que el de un humano.
Toda aquella mañana que había estado tranquilizándose mentalmente se fue al diablo junto con el momento fugaz en el que se acercó a Edd. Este último en cuanto vió a Kevin aparecer por el corredor volvió a perder la habilidad de respirar, aunque su nerviosismo de ahora era, obviamente, totalmente diferente al que surgía en él cuando estaba con Stephan. Doble D se paró al instante, reuniendo todas las hojas a su alrededor y sosteniéndolas a la altura de su pecho como se sostendría a un escudo, sentía algo de miedo, miedo porque Kevin hubiera escuchado algo de lo que habló con Stu, ¿qué pensaría de él con eso?, seguramente creería que es un cobarde.
-Oh… saludos Kevin…- fue lo único que se le ocurrió decir una vez que notó que el de ojos verdes se dirigía hacia él- ¿P-puedo ayudarte en algo el día de…?- fue interrumpido por el chico más alto de los dos quien lo había tomado bruscamente por la muñeca y tiraba de él sin siquiera prestar atención a lo que le había intentado decir, a cómo se quejaba por el agarre ni a las preguntas de la ocasión.
Llegaron hasta los cambiadores de los miembros del equipo institucional, el de cabellera rojiza sin decir una palabra y el moreno sin parar de preguntar qué ocurría y pedir que lo soltara pues lo estaba lastimando.
Kevin paró en seco en la parte de los vestidores, dándose la vuelta y mirando a Edd que sostenía protectoramente las hojas que antes había juntado. En su mente no había nada fijo, todo solo daba vueltas y vueltas, cada enredo solo se volvía peor y su cuerpo se movía sin discernimiento de actos. El de gorra deportiva le arrebató las hojas al menor quien asustado comenzó a pedirlas de vuelta.
-Esta letra no parece tuya…
-N-no… no lo es… es de Stephan- cada palabra parecía otro detonante que nublaba más el pensar- ¡Devuélvemelas p-por favor, Kevin! Esas hojas son documentos muy importantes y necesito que se mantengan de la misma forma en que me fueron entregadas- cada vez peor… ¿dónde estaba su típico tartamudeo que no dejaba entender ni una palabra de lo que decía?, ¿por qué le importaba tanto?, ¿por qué le importaba tanto?, ¿por qué….?
-¿Por qué son tan importantes?- apretó el entrecejo Kevin.
Doble D solo bajo la vista al suelo y su tono de voz disminuyó a casi un susurro- S-solo… solo son muy importantes, te pido de forma gentil que me sean devueltas…
-Bien…- soltó sencillamente el otro, a lo que Eddward suspiró aliviado, pero al levantar la vista la expresión del chico lo llevó al pánico- Pero cuando termine…
-¿Q-qué….?
Los siguientes sucesos ocurrieron demasiado veloces para el de gorro negro e 'involuntarios' para su agresor. En un par de segundos el grupo de hojas había sido arrojado hacia algún banco del vestidor, Edd había sido arrastrado hasta los baños y aventado hacia el mesón unido a los lavabos mientras Kevin se colocaba frente a él, presionando ambos cuerpos y obstaculizándole así el moverse, más el escapar.
-¡Kevin, ¿pero qué-…?!- el de ojos verdes devoró sus labios profundizando el contacto con ferocidad, mientras dividía su trabajo entre sus manos, una de ellas subiendo desde la cintura hasta los pezones del chico por debajo de la ropa, la otra bajando hasta su entrepierna. Un fuerte escalofrío surcó todo el cuerpo de Doble D, él pudo sentirlo, pero solo despertó más a su libido. Aquellos labios violentos dejaron una herida, producto de sus dientes, en el labio inferior de su indefensa presa, herida que derramó un par de gotas de sangre, para luego proseguir al cuello, donde colocó dos marcas más; la zona de las clavículas tres más; los pezones, con una tonalidad casi púrpura por las mordidas. Todo esto, mientras su mano que se encontraba mucho más abajo seguía un vaivén brusco que llegaba a ser muy doloroso pero provocaba aún así una excitación en el menor. Fueron un par de mordidas y movimientos violentos más los que se necesitaron para que los brazos de Edd, que desde un inicio se encontraban en los hombros de Kevin tratando de apartarlo sin éxito, perdieran la fuerza, temblando al igual que todo su cuerpo, perdiendo a su vez toda la energía. Kevin, por su parte, se apartó de su víctima, mirando en su mano el producto de su ataque; lavó sus manos y se acercó a Eddward antes de que este pudiera desmayarse o algo.
-Todos los días… al finalizar las clases vendrás aquí y te reportarás conmigo, ¿entendido? O sino yo te iré a buscar… y eso te aseguro que no te gustará- sonrió en su ataque de malicia, recibiendo una mirada repleta de terror y una afirmación silenciosa de respuesta.
Dejó al otro para que solucionara por sí mismo su aspecto y sus problemas, tomó las cosas que había ido desde un principio a buscar a su casillero y se dispuso a partir rumbo a su hogar.
Fue cuando caminaba con una arrogante sonrisa de victoria en su rostro que su cerebro... hizo '¡Clanck!'.
Su mochila calló de su hombro. Su rostro se paralizó. Todos sus músculos se tensaron.
Ya era un poco tarde para ponerse a pensar en consecuencias, el daño estaba hecho.
"Si hablamos de instintos deberíamos recordar que el más peligroso es el animal.
Y si hablamos del instinto animal deberíamos remarcar que Kevin posee peligrosamente más de este instinto que del humano
Pero recordemos que el instinto de Kevin es más el de un animal que el de un humano.
Es una excusa algo tonta que no podría justificar ninguna clase de acción, pero es la excusa de Kevin, con la que justifica sus acciones y con la que justificó lo que se transformó en su nuevo 'habito' a partir de aquel día."
Fin- cap. 3
Como será mi costumbre incluir: ¿Reviews? ¿Críticas? ¿Alguien lo leyó y quiere saber cómo sigue?
Espero no se hayan aburrido con este capítulo. Muchas gracias desde ya!
