Lamento muchisimo no haber subido esto ayer! pero es que no me convencía del todo (a decir verdad borré todo el capítulo y lo rehíce)

Agradezco muchisimo sus comentarios, es gracias a ellos que sigo escribiendo! Los/as adoro a todos/as muchisimo! ;uuu; ❤ ❤

Aclaraciones:

- Nat® es de c2ndy2c1d

- Rave® es de kirakurry

- Ed, Edd y Eddy ® es de sus creadores y CN

-Esta historia y Stu® son mías :DDD (?

- Última e 'importante' aclaración xD (no es muy importante, si quieren de acá ya salten al capítulo), sucede que mañana me toca ir al médico -de nuevo, bleeh- (tendría que haber sido hoy -por eso quería publicar dos capítulos juntos- pero mi mamá se había equivocado de día xD) me dijeron que posiblemente me tendrían que internar unos días ;-; estoy segura que es para asustarme nomás por que les gusta amenazarme así - pero en caso de que sea así el próximo capítulo tardará un poquito más en salir, sino, mañana o pasado ya estará xD, sin más, disculpen las molestias! u_u

-Espero no los aburra.


Capítulo 4:Violeta índigo.

Volvamos a nuestro tiempo 'presente', donde Eddward huía… pero no estaba completamente enterado de qué huía; la situación era mucho más complicada ahora de lo que él podía suponer.

Cayó al suelo, mientras una gran variedad de sucesos abordaban su mente, recordando y lamentando el cómo todo había cambiado tan drásticamente en tan poco tiempo, en solo medio año. Sintió un fuerte dolor por todo su cuerpo, la otra persona lo estaba aplastando, imposibilitándole el moverse… su técnica siempre era la misma.

-Así que… intentando huir de mí…- pronunció con algo de descontento pero sin perder la malicia el chico de gorra sobre él. Ese sencillo comentario heló a Doble D. Apretó fuertemente los ojos mientras abandonaba cualquier intento de pararse o quitarse al chico de encima y se quedó allí como si de un trapo se tratara en lo que su opresor se separaba de él, sintiendo luego como su cuerpo comenzaba a ser arrastrado. Ya no intentaría liberarse o escapar otra vez, de por sí ya sabía el castigo que en cuestión de un par de minutos caería sobre él por haber intentado hacerlo desde un principio.

Fue allí donde un arrebato de extraños acontecimientos llegaron a rescatarlo.

-¡Oye, chico deporte!- fue lo único que pudo a oír antes de abrir los ojos y encontrarse corriendo, siendo tomado por su muñeca por otro chico de cabello aguamarina que corría frente a él. Volteó la vista a ver la escena, de la que hacía segundos era parte, para notar a Kevin en el suelo habiendo sido tacleado por Rolf. No entendía nada de lo que pasaba, no tuvo tiempo para preguntar tampoco ya que ya se habían encaminado por otro corredor perdiendo la vista de qué podía seguir surgiendo.

-¿Nat…qué está-..?

-No hay mucho tiempo para explicaciones ahora, lo lamento mucho, en serio…-respondió apresurado el nombrado sonriéndole un momento. Nat giró su vista de un lado a otro, como buscando un lugar en específico del edificio- …tienes que salir de aquí justo ahora Doble D. El edificio entero y alrededores no son para nada seguro para ti hoy… posiblemente ni mañana, ni pasado…- seguía hablando en lo que tiraba de su muñeca para que continuara siguiéndolo. En un momento paró e ingresó en un cuarto de limpieza a un lado velozmente, llevándoselo con él por supuesto, y cerrando la puerta despacio mientras con señas de las manos le pedía no hiciera ningún ruido. Eddward aún así estaba a punto de preguntar de qué se trataba todo eso pero una voz que venía de fuera lo acalló.

-¿Doble D?...¡Doble D….!...¡Doble D…!- oía llamarlo Stephan desde fuera, que cruzaba trotando por el mismo lugar donde antes estaban. El albino al no oír respuesta ni ruido alguno, además de no haber encontrado a quien buscaba, siguió con un trote tranquilo por los otros corredores que le seguían.

Al momento en que ya no se podían escuchar los pasos del extraño ojimiel, Nat volvió a tomar a Edd por la muñeca y, saliendo de aquel lugar, siguieron su camino en dirección contraria a donde había ido Stu.

-Tenemos que apurarnos a salir de aquí….- decía más para sí el más alto que para tranquilizar al de gorra obscura, quién creía ciertamente que era la mejor idea. Cada vez estaba más confundido, se preguntaba el por qué Kevin lo había buscado al inicio del día si ellos se encontraban al finalizar, lo mismo pasaba con Stephan, además Rolf había aparecido de la nada junto a Nat… algo estaba pasando aquel día, pero su prioridad debía ser el ir a la par del paso apresurado del de cabello verdoso y salir de allí, pero…

-Nat… el instituto cierra las puertas de salida una vez toca la campana de la primer clase y no las abre hasta el término de la tercera por lo menos- la desesperanza y pánico volvieron al top one de Eddward, para luego ser reemplazadas por más confusión cuando el otro chico rió ante su comentario.

-Ya sé eso, no te preocupes… no saldremos por las puertas de entrada y salida habituales- Edd comenzaba a odiar el no estar enterado de nada absolutamente.

Después de dos vueltas más llegaron a un corredor cuyo fin eran las amplias puertas que daban al gran teatro unido a la institución. Allí un chico de porte un tanto delicado y cabello violáceo los esperaba apoyado sobre una de las puertas, este levantó la vista y sostuvo en el aire su mano izquierda que jugaba con una llave entre sus dedos.

Nat llegó hasta allí con Doble D, a quién le pidió que fuera ingresando al lugar en lo que él tomaba la llave de la mano del otro chico regalándole luego un dulce beso, aunque el nerd no pudo llegar a ver si este fue en la mejilla o en los labios. Volvió el más alto hasta él entonces y prosiguió a seguir indicándole el camino, esta vez sin tirar de su muñeca puesto que le había aclarado que "podía caminar perfectamente y con una buena velocidad por sí mismo" y que "no era una mascota ni nada similar"

Salieron por la puerta dirigida hacia el exterior que poseía el teatro.

-Había olvidado que esa sección de la institución poseía aquella puerta….

-Todos la olvidan, por eso jamás está cerrada- sonreía con victoria por su "astuta forma de escapar", según él.

-¿Y para qué es la llave?

-Ya pronto lo sabrás…-canturreó sus palabras disfrutando de aquella especie de aventura que tenía el placer de compartir con el adorable aficionado al estudio. Toda esa situación de escape era un asunto que podía volverse peligroso si tomaba consciencia de los chicos que se encontraba involucrados, pero no podía resistirlo. Esa sensación de ser el héroe de la película, rescatando a la inocente víctima y tomando todo un plan de escape… era lo más maravilloso y emocionante que había vivido hasta ese momento y definitivamente planeaba disfrutarlo mientras le fuera posible.

Solo faltaba el broche de oro para que la 'gran odisea de Nathan' se viera realizada. Se dirigieron hacia el estacionamiento del lugar y allí estaba… una Harley de un hermoso color azul que resaltaba de los aburridos autos de profesores o miembros del colegio.

Edd se tensó ante lo que ocurría. Esa motocicleta definitivamente no era de Nat, tampoco de él y estaba seguro que no era de ese otro chico que habían cruzado, no… él sabía perfectamente de quién era, había visto a su dueño trabajar en ella durante tanto tiempo por su ventana, es por eso que también estaba seguro de que si se llegaban a si quiera acercar a ella estarían ambos muertos. Pero no podían volver al instituto y tampoco era buena opción irse caminando o esperar al autobús, en cuestión de minutos los dos chicos que lo buscaban se darían cuenta que no se hallaba dentro de la edificación y saldrían de alguna manera, así fuera que tuviese que ser por una ventana. El delgado chico de gorra entró en catarsis enredando sus dedos de una mano con la otra en su intento de tranquilizarse para pensar una posible solución que no incluyera robar la motocicleta de Kevin con su llave que la consiguieron de quién sabe de qué forma. Elevó su vista para intentar convencer a su rescatista de otra salida al caso pero los ojos del de pelo aguamarina brillaban de emoción, totalmente decidido a cumplir con lo que ya había planeado con sus otros dos compañeros.

-¡Vamos!- anunció entonces el más alto dando un giro con una pierna en el aire, quedando sentado sobre el vehículo mientras le extendía la mano a Doble D que temblaba pensando en lo que se acumulaba en su lista de castigos a recibir. Soltó entonces un cansado suspiro mientras dejaba que aquella tensión se fuera. Ya venía de un medio año que dejaba al infierno como un hermoso paraíso ante sus ojos; todos los días que asistiera al instituto debía de cumplir con 'tareas' de todo tipo, y es por eso que había faltado más de la mitad del tiempo a un gran número de asignaturas y había llegado a saltarse días enteros una enormidad de veces.

Stephan lo atacaba siempre al finalizar las clases, lo llenaba de sus proyectos y tareas, cosas que ya era un hecho él debía hacer, lo que provocaba que pasara muchas noches sin dormir para terminar todo a tiempo. Kevin lo atacaba seguido a Stephan, con la diferencia de que en vez de ser encontrado debía ir hacia él, para luego ser violentado sexualmente, lo que al ser tan seguido le quitaba el hambre. Entre los dos estaban extinguiendo lenta y dolorosamente su vida transformándolo en una clase de zombie. No comía seguido. No podía dormir seguido. Y además estaba aquel detalle aparte que acababa desgastando su cuerpo también externamente, ya que Stephan notaba a veces las marcas que el pelirrojo le dejaba por el cuello, cerca de sus clavículas o en sus labios, por lo que lo maltrataba aún más burlándose de él con apodos irritantes; y Kevin, luego de ver los moretones que el albino le dejaba se volvía más brusco y lo llenaba aún más de aquellas estúpidas marcas que volvían a aquel ciclo sin fin un caos.

Eddward levantó decidido la mirada hacia el chico sobre la moto y de dos rápidos movimientos quedó sentado detrás de él, abrazándolo por el pecho.

Vámonos ya Nat! No hay tiempo que perder- el otro chico obedeció colocando la llave y encendiendo la motocicleta, sorprendido por el repentino cambio de comportamiento del menor, aunque feliz de ello también.

Así, con el fuerte ronroneo del motor, partieron del estacionamiento rumbo a la casa de Edd, pasando por uno de los laterales del gran edificio donde cruzaban un chico de ojos verdes y otro de ojos miel, ambos parando en seco viéndolos alejarse. El miedo a recibir peores agresiones cruzó por un minuto por la mente de Doble D, pero ya estaba harto de todo aquello, ya no quería seguir teniendo miedo de ambos chicos y permitiendo que estos hicieran lo que quisieran con él por algo tan bajo como aprovecharse de las facultades físicas mejor dotadas que poseían. Decidió entonces que tal vez las vacaciones de medio año debían llegar un par de días antes para él, ya se había saltado tantos días en el año que tres más seguidos no harían cambio alguno en su ya mal visto expediente. Quería estar fresco y calmado para cuando sus dos amigos llegaran de visita, solo de aquella manera podría disfrutar de un par de días libre de sus perseguidores junto a la compañía de divertidos ratos de charlas o juegos, y esperaba también que en esos tres días las marcas de su cuerpo se apaciguaran un poco.

-Oye Nat…- inició una charla ya más tranquilo en lo que viajaban, recibió un leve sonido en forma de respuesta para que siguiera- ¿cuándo me explicarán qué estaba pasando hoy?- ya en aquel momento dudaba el si quería enterarse de ello, pero era algo interesante de escuchar seguramente.

-¡Oh! Lo lamento, se me había olvidado completamente…-inició el otro chico bajando la velocidad un poco para hacer el viaje un más largo y agradable- Verás, no tengo idea quién es ese chico de cresta blanca, pero sé que a partir de hoy tendrá algunos problemas con Kevin, ¡lo que también me recuerda!... Doble D…-le era realmente difícil hacer aquella pregunta sin sonar demasiado repentino o chismoso pero en fin- ¿Ocurre algo entre Kevin y tú?- esto tomó por sorpresa al otro dando un muy leve respingo en su lugar que el más alto pudo notar.

-¿A qué… a qué te refieres?

-Me refiero a si hay algo entre ustedes…no… más bien me quiero referir a si él… ya sabes… - ¿tal vez debería enviar la pregunta de una sola vez y clara o intentar disfrazarla?, no sabía bien que hacer- … me refiero a si él te ha estado haciendo daño o algo parecido Doble D, sabes que puedes confiar en mí, yo no se lo diré a nadie, podría ayudarte a defenderte si es el caso, solo tienes que confiar en mí- su mente sola optó por la primer opción.

Eddward no sabía exactamente qué responder, sabía que Nathan no haría algo que empeorara la situación… tal vez no a propósito, ¡pero no! Eso era algo que en lo que él solo estaba metido y temía también que si Nat interfería tendría problemas con Kevin también. No le haría eso a Nat y, aunque le dolía su comportamiento, tampoco le haría eso a Kevin, no destruiría su amistad de tantos años.

-Bueno… creo entender que ya te encuentras enterado respecto a lo que siento hacia Kevin…

-¿Si…?

-Aún no se lo he comunicado a él, por lo que aún no hay nada más que una relación platónica entre nosotros, si lo enfocamos en mi lado de la situación- mintió para dejar a un lado el tema, había notado desde el año anterior que ese chico sabía acerca de sus sentimientos por el de gorra deportiva, se lo hacía notar por algún vergonzoso comentario de doble sentido o algún codeo leve cuando lo descubría observando desde un punto a su amigo.

-Ya veo… -Nat por su parte no había creído una sola palabra del nerd, podía notar que mentía, Rolf ya lo había dejado al tanto de las extrañas pistas que había reunido para acusar al atleta de que algo llevaba entre manos incluyendo a Edd y estaba seguro que no era algo bueno por la forma en que veía a Doble D seguido a verlo a él.

-¿Es todo lo que me dirás…?- despertó de su pensar al conductor que se había quedado en silencio.

-¿Eh…? Lo lamento, no- evitó seguir preguntando, si no quería responder a ello no tenía la obligación de hacerlo, tarde o temprano junto a Rolf llegarían a descubrirlo- Antes de que la campana sonara estaba buscando a Kevin y lo terminé encontrando en la zona de entrada del personal institucional junto a ese otro chico. No puedo saber por qué estaban allí o qué era de lo que hablaban, Kevin no parecía nada contento a pesar que el hippie parecía divertirse, y creí que sería interesante y de utilidad escucharlos…-muchas cosas que daban a cabos sueltos unirse había podido rescatar de lo que había oído pero creyó mejor solo contar lo que lo dejara a la par de la situación- … es muy confuso a qué se referían pero entendí que el que te encontrara primero ganaba algo… no creí que el premio se te dividiera a ti también asique busqué a Rolf y ambos nos llevamos a la tarea de sacarte de allí. Sería mejor que no fueses en la semana entera, podrías alargar un poco más tus vacaciones, ¡genial!- se giró un momento a sonreírle cuando pararon en un semáforo, transmitiéndole algo de positivismo al chico.

-Sí, había pensado en ello también.

Llegaron en un par de minutos más a la casa de Eddward, en dónde Nat lo ayudó a trabar de forma segura todas las puertas y ventanas 'solo por si las dudas'. Cuando estaba a punto de marcharse Doble D recordó una última duda que tenía.

-Disculpa Nat pero… ¿Qué tiene que ver Rolf en todo esto? Me refiero a… ¿por qué él me ayudó hoy también?- el de cabello verdoso solo sonrió mientras pasaba por la puerta de salida.

-Eso yo no lo sé, tendrás que preguntárselo o averiguarlo por tu cuenta.

-Ya veo…- esa duda seguiría un tiempo más allí- ¡Por cierto, Nat…!- esperó a que el otro que se dirigía hacia la motocicleta se diera la vuelta a verle para sonreírle- Muchas gracias por ayudarme hoy… de verdad que te estoy completamente agradecido, hazle llegar mi gratitud también a Rolf por mí si llegas a verlo por favor.

-Seguro…-sonrió también Nat mientras se despedía agitando su mano, gesto respondido de igual manera por Edd, en lo que llevaba la motocicleta hasta la casa de enfrente, se quedaría en el garaje seguramente hasta que su amigo llegara.

Doble D ya había cerrado la puerta de entrada con llave y subido a su habitación para cuando escuchó el sonido de un auto llegar por la entrada de su casa. Bajó entonces emocionado, quitando la llave para poder abrir la puerta y encontrarse con sus padres bajando del lujoso vehículo.

-¡Padre, Madre!- soltó casi en un grito feliz de verlos.

-Oh, mi niño- dijo su madre apurándose en llegar hasta su hijo y depositar un beso sobre su frente en lo que este la abrazaba. No era muy común en el chico 'precipitadas' formas de afecto hacia sus padres pero hacía casi un mes que no los veía, todo debido a una conferencia a la que ellos debían asistir que quedaba muy lejos de allí, es por esto también que sus padres lo extrañaban de igual manera y ambos lo abrazaron cariñosamente para luego ingresar con las maletas.

-¿Listo para pasar unas dos semanas juntos?-dijo su padre a lo que él los vió con sus ojos totalmente iluminados.

-La conferencia terminó un tiempo antes de lo esperado debido a una mala organización en los arreglos, asique nuestro receso de dos semanas ya inició- continuó su madre para asegurar que estarían allí ese tiempo. Era un perfecto momento para una mentira, un vil comportamiento que Eddward jamás había llevado a cabo con sus padres, pero la situación lo ameritaba esta vez.

-Es una interesante coincidencia padres. El inadecuado e insensato comportamiento de un miembro de mi comunidad educativa provocó que el edificio entero quedara completamente exento de posible uso a causa de un elemento tan vulgar como lo es una boba de pestilencia, es por esta circunstancia que nos han dado estos últimos tres días libres, dejándonos en la posición de ya poder iniciar desde hoy nuestro receso de dos semanas- él jamás les había mentido por lo que sus padres confiaban completamente en su hijo, estos sonrieron contentos y se retiraron a su habitación para acomodar sus pertenencias, no sin antes poner en un momento de inquietud al chico.

-Deberías colocarte algún protector contra insectos hijo- dijo su madre en un momento mirando preocupada su cuello… Doble D se había olvidado de aquel detalle- Mira esas horribles ronchas, de seguro estuviste rascando esa parte mientras dormías, lo has acrecentado- rió levemente entonces, imitando un gesto avergonzado a pesar que por dentro se encontraba algo asustado porque averiguaran la verdad.

-Lo lamento madre, me encargaré de colocarme un debido ungüento para erradicar totalmente aquellas ronchas- su madre solo le besó nuevamente la frente, respondió un "me parece lo mejor" y siguió con sus tareas. Sintió muchísimo alivio al saber que no tendría que estar ocultando su cuello para todos lados y que tendría la compañía de sus padres aquellas dos semanas… pero no tenía que perder el tiempo, tenía que idear algo para deshacerse de esos dos abusivos en cuanto iniciaran de nuevo las clases… aunque por ahora disfrutaría de un rato familiar como no había tenido hace un buen tiempo.

Fin- cap. 4


Como siempre: ¿Reviews? ¿Críticas? ¿Alguien lo leyó y quiere saber cómo sigue?

¿Alguien sabe por qué Rolf está metido en esto? o.O

Espero les haya gustado! Desde ya muchas gracias!Saludos! ouo