Holis a todos/as :DD
Sé que se supone tenía que subir este cap antes, pero quería ver si podía implantarle a alguien el sentimiento del suspenso :'C ojalá lo lograra xD
En fin, GRACIAS POR SUS REVIEWS! LOS AMOOOOOOO!;AAAAAA;
AVISO: Acá vuelvo a hacer lo mismo que al prinicipio, este cap relata un evento a futuro y desde el otro que estaré sí o sí subiendo en estos días para que no se pierda el hilo, voy a volver para que se note cómo se llegó a estos sucesos.
Aclaraciones:
- Nat® es de c2ndy2c1d
- Ed, Edd y Eddy ® es de sus creadores y CN
- Esta historia y Stu® son mías xDDD
- Espero les guste este cap.!
Capítulo 7:Pimienta.
Intentó abrir los ojos como reflejo al estar reintegrándose a un estado consiente, pero no pudo, los parpados le pesaban como si le hubiesen atado pesas a estos, sin duda el poder de la gravedad se hacía presente excedentemente sobre ella. Intentó entonces mover su mano derecha hacia uno de los ojos, para refregarlo con pereza y ayudarle a despertar, tampoco pudo. Esto sí logró despertarla por completo, logrando abrir ambos de sus ojos de un solo golpe.
El lugar en el que se encontraba… ¿cómo había llegado allí?, y aún más importante, ¿dónde demonios estaba?
Dirigió su vista con el escaso movimiento que llegaba a articular, para ver qué sucedía con su cuerpo, por qué no podía mover parte de este.
¿Atada? Con cintos negros de un denso cuero, instalados en la especie de cama en la que ahora yacía. Sus tobillos, muñecas y parte de su torso estaban siendo retenidos con estos cintos. ¿Y qué había pasado con su ropa?, ¿a dónde estaba su camiseta negra y sus muñequeras de púas? Ahora toda una vestimenta blanquecina la cubría.
Notó, seguido, su vista más completa, esto solo significaba que el tramo de cabello que solía cubrir un lado de su rostro se hallaba ausente. En parte la ausencia del mismo le permitió inspeccionar meticulosamente la habitación que la rodeaba. Aunque no había nada que destacar o inspeccionar de tal. Las paredes parecían miles de almohadones cuadrangulares unidos, el techo era idéntico y, aunque no llegaba a verlo, supuso el suelo les haría juego. Una pequeña ventanilla ubicada por encima de la mitad de una comisura rectangular a un lado, le hizo suponer que eso de allí sería la puerta.
A la velocidad de un rayo que resonó en sus tímpanos provocándole un poco de dolor, llegaron a ella los recuerdos de lo último que había transcurrido antes de caer en un estado inconsciente, de allí se podría fácilmente deducir cómo llegó allí y qué lugar era aquel.
Flashback
Mareos, horrorosos mareos era lo único en lo que podía enfocarse, sus manos y piernas habían sido atadas torpemente juntas y sus ojos vendados por alguna tela obscura. Se tomaba la idea de que se hallaba sobre un vehículo y era por el movimiento de este que sus mareos la llevaban y trían.
Aquellos idiotas, ¿a dónde la estarían llevando?, de una u otra manera les haría pagar, de ello la punk estaba segura.
El vehículo paró en seco de un momento a otro, lo pudo notar por el fuerte golpe en seco que dio contra alguna parte y porque los mareos comenzaron a disolverse. Luego fue llevada y lanzada contra algún otro lugar, donde por el frío que recorrió su piel pudo descifrar le quitaron lo que llevaba encima reemplazándolo con alguna otra tela de menor densidad.
Fue después de unos minutos más que le quitaron la venda de los ojos. Cada una de sus acciones solo intensificaba la ira que se acumulaba en sus músculos, pidiendo ser liberada. Entonces… fue como verse en una especie de espejo, con algunos defectos claro.
La chica que ahora se encontraba parada justo en frente de ella llevaba su ropa puesta, su camiseta, sus muñequeras, sus jeans, todo. El cabello también tenía el mismo corte que el suyo e incluso el mismo color, el mismo tramo de pelo ocultando parte de su rostro y un maquillaje semejante, pero no, este era más claro que su tono, ella jamás usaría un celeste, el suyo era azul o turquesa cuanto mucho. Tampoco estaba tan magníficamente atribuida como ella, no, esa delgada carecía de su figura, pero sí se veía muy semejante a ella.
Entonces cayó en cuenta de las voces, la distracción de la persona frente a ella le había tomado su atención.
-Te ves bien Lizzie- dijo quien seguramente había sido el que le quitó la tela de los ojos, un chico de cabello corto y rubio. Al parecer solo ellos dos estaban con ella.
-¿Te parece?...odio este peinado tan emo que no me deja ver bien- se quejó su copia barata mientras tomaba un pequeño broche para acomodar ese tramo de cabello a un lado.
-Te ves como un esquelético hurón tratando de imitarme- se integró ella, con obvio desacuerdo.
-Lo que opines ya no importa, ni para nosotros ni para nadie a partir de ahora- se burló la chica.
Por supuesto que iba a refutar pero no dispuso de tiempo para ello, ni para pelear, ni para buscar una salida de todo aquello. En cuestión de un solo momento todo se obscureció y lo último que pudo oír fue un "Déjenla en las puertas" de una voz que era un poco más conocida que la de los otros dos jóvenes, al perecer él estaba con ellos.
Fin-Flashback
Ahora todo tenía sentido. Oyó unos pasos fuera de aquel lugar y solo pudo pensar el gritar por ayuda.
-¡Oigan, que alguien me saque de aquí por el amor de sus creadores!, ¡¿me escuchan?!, ¡Sáquenme!- gritó a todo pulmón mientras retorcía su cuerpo como podía -¡Sáquenme, pedazos de bastardos!¡Mis amigos corren peligro!¡Nazz me necesita!
-¿Nazz?...-unas voces comenzaron a dialogar del otro lado de la puerta, aunque en un tono de voz mucho menos sonoro.
-¿Será otra amiga imaginaria?
-Nunca la había mencionado hasta ahora, ¿desde cuándo que esta "Nazz" existe?
-Puede que se haya topado con alguna persona cuando escapó.
-Busquen en la base de datos del registro civil, necesitamos saber si existe, quién es y dónde pudo cruzarse con ella.
-O puede ser otra persona imaginaria.
-Pero puede que no, hay que investigar.
-¡Oigan! ¡Oigan! ¡¿qué está pasando?! ¡¿dónde estoy!? ¡Suéltenme!- continuaba gritando al notar que parecían ignorarla. Entonces la pequeña ventanilla se abrió, corriéndose por el lado derecho, y del otro lado solo se pudo notar la mitad del rostro de un hombre mayor, con gafas y el cabello castaño.
-Tranquilízate Elizabeth, estás más alterada que veces anteriores, ¿qué ocurre?, me temo que si no te calmas te volveremos a sedar, y a ti no te gusta que lo hagamos, ¿no es así?
-¿Elizabeth?...¡Me llamo Marie! ¿Lo cazas anciano?! ¡M-A-R-I-E! ¡Ahora liberenme!
Al hombre no pareció importarle en lo más insignificante su exasperación, ya que con el mismo tono apacible de voz con el que antes le había tratado, se dirigió hacia una mujer, cerrando la ventanilla y terminando con un "Inyéctenle solo 100 mlg y veamos cómo reacciona cuando despierte", antes de que dos jovencitas vestidas de blanco cual enfermeras ingresaran a su habitación y transformaran su visión en obscuridad nuevamente.
Dejando a la chica a un lado, es interesante dirigir su atención a una casa de granjeros ubicada un tanto más lejos de la ciudad y del barrio en el cual todos los chicos habitan hace ya unos buenos años.
Allí, en el granero junto a la casa se hallaban dos chicos unidos, un cabello fuego de gorra roja y un adorable nerd con un gorro que ocultaba la mayor parte de su cabello. Ambos se hallaban bastante desarreglados y cansados, oh! Y por supuesto que unidos, unidos por unas esposas que ataban la muñeca derecha del más bajo con la izquierda del continuo.
Algunas manchas púrpuras afloraban levemente en partes de sus brazos y piernas, y cómo no si ya llevaban peleando algunas cuantas veces.
Solo llevaban unas dos horas allí desde que les habían indicado huir. Las cosas estaban cada vez peor.
No estaban proveídos de ningún tipo de medio por el cual lograr comunicarse con sus amigos, por esto no tenían la menor idea de cómo se encontraban, si habían salido victoriosos, si además se hallaban en su completa salud. De sus padres por lo menos no temían en gran medida, todo este enredo del cual formaban parte parecía específicamente fijarse en los integrantes jóvenes del barrio y sólo en algunos, pero no quitaba aquella incómoda preocupación hacia sus padres y los de sus amigos. Debían asegurarse de resguardarse en lo que hallaban una solución de una categoría de mayor porcentaje seguro, a preferencia de los involucrados, de un 100% de seguridad de que luego todo estaría bien.
Tantas cosas de las cuales era necesario preocuparse, y en lugar de siquiera replantear alguna se hallaban allí, peleando cada vez que se lograban recuperar del encuentro anterior. No es como si no hubieran razones, habían más de mil razones que ellos debían tratar, bueno, en realidad no tantas pero sí eran lo suficientemente grabes, solo que no ante aquellas otras.
Son las cosas que Eddward se reprochaba mentalmente en aquel instante, pero se negaba a seguir aguantando aquella ira que hacía meses lo consumía, aún en aquel estado de alerta que vivían a cada segundo, y más aún cuando lo poco que salía de los labios de Kevin le era tan tentativo a reaccionar violentamente. Le dolían las piernas tanto que el suelo debajo de sus glúteos le parecía hasta cómodo, su pecho ardía, de la rabia, del dolor, del aire que se paseaba de fuera a dentro de su cuerpo agitadamente. Entonces escuchó al otro chico resoplar, aunque no volvió la vista a él.
-¿Cuánto durará esto?- inició en cuanto pudo recuperar el habla Kevin.
-Nuestros amigos nos indicaron que la situación de riesgo podría durar aproximadamente más que unos simples días en cuestiones de peligro y aún más tiempo en cuestiones legales o entremezcladas con las entidades de ayuda estatal. Y, en un preciso caso, que ellos llegarían a nuestro encuentro y auxilio en el momento en que hubiesen asegurado el bienestar del resto de los integrantes del barrio, o eso me llevo a deducir por sus palabras.
-No hablaba de eso…- dijo amargamente el deportista - ¿Cuánto tiempo más seguiremos peleando?
-Eso, mi indeseado compañero de fuga, puede calcularse en medida de cuántas veces más te encuentres planeando insistir con aquella charla carente de significancia para lo que buscas lograr.
-Doble D…por favor, yo solo…- volvió a insistir, pero esta vez a diferencia de las anteriores fue interrumpido.
-Kevin, ya intentaste esto un par de veces, ¿podrías desistir de tus experimentos por hoy, por favor? Por lo que parece nos han sentenciado a compartir un indeterminado lapso de tiempo juntos sin reparar en nuestras preferencias u opiniones personales, para preservar nuestra salud - rodó ligeramente los ojos, persiguiendo con la vista luego los moretones que más destacaban de su propio cuerpo – un hecho bastante irónico, puesto que más bien nos han condenado a posiblemente sufrir un peligro mayor estando juntos.
-Bien…-suspiró pesadamente Kevin y lo miró. Tarde, muy tarde se había dado cuenta de sus sentimientos, no es como si mucho tiempo hubiese transcurrido entre ellos pero medio año le fue suficiente para destruir algo que pudo ser maravilloso en su vida. Ahora se hallaba junto a esa persona por la que habían despertado ese tipo de sentimientos que todos aseguran son tan importantes, y él no deseaba si quiera verlo, menos aún tener que compartir el mismo aire, el mismo espacio. "Solucionar las cosas" no era tan fácil como simplemente proponerlo, tenía que intentarlo con más deseo si realmente quería lograrlo.
Un extraño y vergonzoso sonido resonó en el silencio que formaban ambos. Sus estómagos, aunque el del menor sonó más fuerte. Innecesario era el mencionar que obviamente se hallaban hambrientos, no habían llegado a engullir bocado alguno con tanta presión en el aire y aún menos luego de saber que debían escapar, además el pelear solo incrementó aquella ausencia de alimentación. Para el deportista era algo normal o soportable, tomando en cuenta que en fechas de juegos importantes pasaba tiempo sin comer y solo practicando, pero para el nerd aquello era algo más difícil de sobrellevar, él no había peleado físicamente con nadie jamás asique no estaba preparado para el hambre que esto le provocaría, por ello pegó sus piernas a su abdomen y las abrazó, cerrándose en una pequeña bolita humana intentando erradicar el dolor en su estómago.
-¿Tienes…hambre?- intentó por última vez simpatizar o al menos armar una charla no agresiva con el cerebrito.
-Eso, Kevin, es una pregunta bastante poco deductiva.
-Deberíamos ir a la casa a ver qué podemos rescatar para comer.
-Rolf nos informó que era preferente permanecer aquí, para no llamar demasiado la atención y ser detectados.
-Ya sé eso…pero no creo que vayas a resistir mucho sin comer- el menor en efecto se hallaba listo para protestar puesto que él era también un hombre y se oponía al hecho de verse reflejado más débil, pero otro sonoro rugido de su estómago le hizo despertar en el detalle de que su compañero tenía razón y en este caso era mejor dejarlo como estaba.
Ambos se pusieron de pie y se asomaron por la gran puerta del granero. Estaba obscureciendo, asique debían apresurarse para tomar las cosas de la vivienda continua antes de que no hubiese más luz que les ayudase a ver, porque en efecto, era estúpido prender luego luces, eso sí llamaría la atención. Solo necesitaban unas mantas y un poco de comida, debería ser rápido dado que Rolf les había dejado la llave de aquella morada.
Por último se podría destacar, junto con la caída del anochecer, una plaza que fue hace tantos años el centro recreativo de los niños que habitaban el barrio, ahora ya casi adultos.
En el extremo opuesto de ingreso a la plaza se halla el bosque, bastante estúpida la idea de instalar un parque continuo a un bosque, esto es algo que muchos han pensado hace años, precisamente porque esto mismo provocó que algunos niños se perdieran y otros jamás regresaran, por supuesto es demasiado turbio y peligroso la ubicación de un centro recreativo para menores junto a algo como ello. Pero eso mismo es lo que les salvó la vida aquel día al hijo de granjeros y a la persona que él más deseaba proteger.
Rolf se había encontrado en la tarea más difícil de todas, él tuvo que dividir a los chicos involucrados en tal lio de una manera en que todos pudiesen hallarse seguros hasta que lograran reunirse en el punto de encuentro pactado, hacia donde había enviado a Kevin con Edd. Dejó a los padres del barrio tranquilos bajo la mentira de que algunos chicos habían organizado irse de campamento y que sus hijos para no perder tiempo ya se les habían unido, al menos esa era la idea, dejó como transmisor del mensaje a Eddy. Nazz había desaparecido junto a Marie y rogaba estuvieran a salvo, debían estarlo, estaban juntas ¿no es así?, esas chicas eran fuertes. Era lo que deseaba pensar.
El sollozo que incrementaba su volumen a su lado lo hizo volver al mundo. Los ojos de Ed se llenaban cada vez más y más de lágrimas al verle, y por lo que parecía este se oponía a descargar todo aquel torrente de angustia, sabía que estaban seguros al estar ocultos en el bosque pero de igual manera debían no llamar la atención.
El de cabello azulado solo pudo sonreírle levemente y acariciar su cabello como a un cachorro para intentar calmarle.
-Todo estará bien Ed, ya te he dicho que confíes en Rolf.
-Pero todo está saliendo mal, no entiendo nada de lo que está pasando Rolf…-sollozaba cada vez más fuerte ante la dura tarea de retener sus aullidos de pena- ¡Y además estás herido! ¡Hay que llevarte a un hospital o te volverás un zombie come cerebros!- En efecto el largo tajo que cruzaba gran parte de una de las piernas del campesino y lo que había sido una apuñalada en uno de sus costados provocaban más terror en él.
-¡Esto no es nada! Te preocupas innecesariamente, Rolf ha salido más dañado en las peleas contra cabras de su país. Ya tranquilo que solo son rasguñones, ahora…-dijo sosteniéndose de un árbol- será mejor que vayamos con Kevin y Edd, ellos nos están esperando.
No hubo mucho más que se pudiese hacer, Ed acudió apresurado hacia el otro, tomando un brazo de este y pasándolo por encima de su cabeza para reposarlo por encima de su nuca, tomarlo de la cintura y ayudarle a caminar mejor, con aquella pierna en aquel estado le era difícil en realidad el simple hecho de mantenerse en pie.
De esta manera emprendieron rumbo por dentro del bosque hacía la vieja posada de los padres del extranjero, sin saber que tan poco tiempo les duraría la seguridad.
Fin- Cap. 7
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En estos días estaré subiendo ya el próximo, si el tiempo está de mi lado, mañana xD
