Capítulo 4:
"Declaraciones y Desconfianza"
Año 851- Exterior de las murallas
El comandante dio la orden de regresar a las murallas, por lo que todos se pusieron en marcha, los cadetes heridos fueron transportados en las carretillas mientras que los demás subieron a sus caballos, los nuevos forasteros, al igual que los demás, subieron en unos caballos que se les fueron asignados, pero al no estar acostumbrados a utilizarlos, sufrieron ciertos inconvenientes.
-….¿Cómo se supone que me suba en esta cosa?...-pregunto uno de los forasteros
-…No debe ser difícil, solo tienes que…-aquella chica pelirroja trato de subirse colocando un pie en la silla de montar, pero….-Waaaaa! ….auch!..-termino estampando la cara en el piso
-Torpes…-susurro la chica pelinegra.
-Oigan!, esta cosa se mueve mucho!...-grito un chico de lentes que no lograba controlar al caballo, a pesar de que ya se había subido a él.
Los demás cadetes miraban incrédulos el como aquellos sujetos no lograban controlar o mínimo subirse a los caballos, algo que para ellos era la cosa más fácil del mundo. Es decir, ¿Podían matar en un santiamén a criaturas feroces nunca antes vistas, pero no podían subirse a unos simples caballos?, que ironía.
- ¿Cómo es que no pueden subirse?-pregunto Conny
-¿Creen que necesiten ayuda?-pregunto también Armin
-No, es mejor no meterse con extraños…-respondió Jean
Después de un rato, todos estaban listos, los forasteros, terminaron a duras penas de subirse a los caballos, Seguin sin poder controlarlos pero, ya no era tan evidente como hace rato, cuando todos ya estaba en posiciones, se comenzó el regreso al interior de las murallas, los cadetes de la legión cabalgaban sin problemas, pero no todos tenían la misma habilidad.
-Waaa…esto es muy raro…-comento la pelirroja que luchaba por no caerse del corcel en pleno andar
-.. ..es tan difícil, Nina, solo tienes que sujetar bien la correa y….-trato de decir el chico de lentes, que al igual que su compañera, estaba a medias de caerse
-….Solo concéntrense y ya, es como andar en una motocicleta, pero que respira…-comento la chica pelinegra, que aunque no lo hacía evidente, también luchaba por controlar al animal
Mientras aquellos jóvenes luchaban por mantenerse sobre los caballos y poder controlarlos, los superiores comentaban lo que harían al llegar a las murallas.
-Erwin, que se supone que aremos con esos sujetos-cuestiono el sargento
-Los llevaremos con los demás superiores, así podrán informar acerca de lo acontecido, de todos modos necesitamos hacerlo, además tengo curiosidad en saber que nos dirán-respondió el comandante
-Hablando de eso, creo que no les está yendo muy bien..-dijo la sargento que volteo a ver como aquellas personas seguían sin poder con los caballos
-…Son muy raros…-dijo el sargento
Después del recorrido, los demás cadetes llegaron a las murallas, el comandante activo la bengala de color verde para informar a los demás acerca de su llegada y que a su vez abrieran la gran puerta para dejarlos entra, la puerta comenzó a abrirse y comenzaron a entrar todos, los forasteros, contemplaron sorprendidos aquellas enormes murallas.
-Wow, es enorme-dijo sorprendida la pelirroja
-Mira Elizabeth, tenías razón, viven mejor que nosotros-dijo aquel chico de cabellos negros
La nombrada no respondió, solamente siguió con la mirada clavada en aquellos enormes muros de lo que parece ser concretó, conocidos como murallas, o para los demás cadetes de la legión, hogar. Cuando todos los cadetes entraron, la gran puerta fue cerrada detrás de ellos, comenzaron a avanzar por las calles aun arriba de sus caballos, pero esta vez lo hacían de manera tranquila y calmada, ya no corrían con los caballos como cuando estaban afuera, la gente del interior al percatarse de su llegada, se colocaron en líneas alrededor de ellos mientras los observaban y alababan como acostumbraban hacerlo, pero al ver la cantidad de heridos, muchos se alarmaron y sobresaltaron, ya que muchas teorías empezaron a surgir de entre las personas ¿Los titanes habían vuelto?, esa era la principal teoría que rondaba entre susurros por la gente. Los demás cadetes ni se inmutaban, esa era la postura que siempre adaptaban en sus llegadas, solo tenían que seguir derecho mientras pasaban por la gente hasta llegar al cuartel, algunos volteaban a ver a la gente, pero la mayoría tenía la vista al frente.
Los forasteros miraban las construcciones que había dentro, todo era tan diferente a su mundo, también miraba a la gente y escuchaban lo que decían, tanto halagos como susurros de miedo y uno que otro insulto pequeño, ellos no estaban acostumbrados a eso, por lo que fue algo nuevo para ellos, aunque no del todo, los insultos y los halagos los recibían todo el tiempo, pero no cada vez que llegaban de una misión, estos eran los mismos que solían escuchar, pasaban de, ¡Son maravillosos! ¡Sigan esforzándose! A un: ¡inútiles! ¡No sirven de nada! ¡Seguimos viviendo en las mismas condiciones de siempre! ¡Para que rayos salen a fuera si no progresan nada! ¡Solo provocan más sacrificios!, eso era lo que recibían cuando pasaban por la gente del tercer piso en su mundo, o mejor dicho, agujero.
-Parece que la gente aquí es igual.-comento el chico rubio
-Bueno, quizás de esa manera, pero tal vez en otros aspectos no lo son...-trato de ser positiva la pelirroja
-No lo creo-dijo la pelinegra, provocando que sus compañeros la miraran cuestionados
-Por qué dices eso?- pregunto el joven de lentes
-Porque…-dijo mirando a las demás personas a su alrededor de reojo- el egoísmo y la codicia están en todos los seres humanos, no hay excepciones, la mentalidad debe de ser la misma tanto aquí como haya, o en cualquier otro mundo, eso no cambia nunca-concluyo fijando su vista al frente como los demás cadetes.
Los demás solo intercambiaron miradas y suspiraron con pesar, ya que contradecirla en ese punto iba a ser difícil, ya que desafortunadamente tenía razón.
Siguieron avanzado hasta que dejaron a atrás a la gente del pueblo, llegaran hasta el cuartel, una vez ahí, todos bajaron de sus caballos y transportaron rápidamente a los heridos con los médicos que había, mientras los demás cadetes se organizaban, el comandante se dirigió hacia los forasteros, pero fue detenido antes de que llegara.
-Que planeas hacer primero Erwin-cuestionó el sargento Levi
-Como dije antes, los llevare con los superiores, es necesario informar, además ellos quieren decirnos algo que por lo visto nos relaciona
-No te fíes, que tal si es lo que quieren, entrar a la base principal y después atacarnos-cuestiono el sargento
-Bien, si tan desconfiado estas, acompáñanos en el recorrido, si algo llega a pasar, estas autorizado para actuar de la manera que quieras-dijo el comandante
-..Bien, pero ten por seguro que si nos traicionan, los matare…
-Como gustes, hasta entonces ellos son mi responsabilidad
Ambos superiores se encaminaron hasta llegar con los forasteros, los cuales al percatarse de su presencia, voltearon a verlos, el primero en hablar fue el comandante.
-Síganme por favor, adentro podremos hablar-indico a las personas
-De acuerdo-contesto la chica azabache
El comandante seguido del sargento avanzaron hacia la puerta principal, detrás de ellos estaban siendo seguidos por aquellas personas las cuales entre susurros y sin apartar la vista hacia los contarios, cuestionaban lo que sucedía.
-Elizabeth, es buena idea hacer esto?-cuestiono el chico rubio, el cual era el más alto
-De que estas hablando Lenard?-cuestiono la nombrada
-Podría ser una trampa-a completó la joven pelirroja
-Nina tiene razón, no deberíamos de fiarnos tanto-dijo el joven de cabellos negros
-Tranquilos, si algo pasa solo tendremos que encargarnos de la situación como siempre lo hacemos-dijo manteniendo su semblante calmado mientras seguía avanzando junto con los demás
-Pero ese no era el plan…-dijo el joven de lentes
-Tienes otro mejor?, te escucho-cuestiono mirándolo de reojo, provocando que el contrario se sobresaltara
-No, ese está bien-dijo nervioso
Después de eso ingresaron por la puerta principal, recorriendo los pasillos, perdiéndose y alejándose de la vista de los demás, varios cadetes observaron curiosos que era lo que estaba sucediendo o como seria lo que aquellas personas que aparecieron de la nada irían a informarles a los superiores, todo era tan confuso y misterioso que la curiosidad les carcomía por completo. Eren y Armin acompañados de Sasha, siguieron a los médicos que transportaban a Mikasa, ingresaron a una sala donde fue checada, pero después de descartar que la azabache no corría ningún riesgo y de que se le diera la única indicación de que debía de estar en reposo un tiempo, los médicos salieron, dejando a los amigos tiempo para poder conversar.
-Ah…Mikasa me preocupaste-dijo Sasha que se encontraba al lado de ella
-Eso no importa, de todos modos estoy bien-respondió despreocupada Mikasa
-Pero aun así debes de tener cuidado-regaño Eren a la azabache
-Está bien…lo tendré
-Todo esto es muy extraño-hablo Armin
-De que hablas?-pregunto Eren
-Lo que sucedió, esas cosas y luego la llegada de aquellas personas, todo es muy extraño.
-Tienes razón, es decir, desde cuando esas cosas existen?!-expreso alarmada Sasha
-Un nuevo método de aniquilación?-dijo Mikasa
Los chicos se tensaron con la declaración de Mikasa, apenas estaban saliendo de una era de destrucción, lo último que querían era entrar en una nueva y mucho más peligrosa.
-No, no lo creo-trato de tranquilizar Armin
-Entonces?...-cuestiono Eren
-Pues aquellas personas dicen saber algo…-contesto Armin
-Cierto, quizás ellos nos ayuden a pelear si es que vuelven aquellos monstruos!-expreso feliz Sasha
-Eso seguro, tu misma lo viste, son grandiosos utilizando el equipo-dijo Eren
-Es verdad, no había visto a nadie utilizar el equipo de esa manera, a excepción del sargento Levi claro-contesto Armin
-Deben de ser muy fuertes…-dijo Eren
-Solo espero que no traigan problemas-dijo en tono de voz fúnebre Mikasa
-Porque siempre eres tan desconfiada, si se nota que solo quieren ayuda-dijo Sasha
-No lo sé, no me fio, además, aquella chica la líder….-dijo Mikasa
-Te refieres a la que te salvo de morir-interrumpió Eren a la joven
-Si….esa misma-contesto con molestia- es muy rara, no me da buena espina.
-Vamos dales una oportunidad, tú tienes cara de asesina y aun así estamos aquí contigo-dijo divertida Sasha
Los tres chicos rieron ante el comentario de la castaña, en cambio Mikasa solo dibujo una apenas perceptible sonrisa en su rostro, mientras lo jóvenes cadetes seguían cuestionándose acerca de que era lo que sucedería mas adelanté, del otro lado del cuarte se encontraban los superiores que no dejaban de atormentar a los oficiales de la legión de reconocimiento, los cuales se enteraron de los resultados catastróficos de la expedición y no lograron contener su angustia al creer que posiblemente su mayor amenaza había regresado, lo cual era poco probable, pero aun había posibilidades.
El comandante Erwin seguía siendo acompañado por aquellas personas que proporcionarían la información que necesitaban acerca de lo acontecido, siguieron el recorrido hasta llegar a la sala principal.
-Bien, es aquí-dijo el comandante volteando a ver a los contarios-dentro podrán informarnos a los demás superiores lo que ocurrió.
Los demás no respondieron, solo asintieron con la cabeza en señal de aprobación, el comandante se giró para abrir la puerta, la cual aún desde afuera se lograba escuchar todo el alboroto que había en su interior, el sargento que no despego la vista de los contrarios durante todo el recorrido, volvió a mirarlos, lanzándoles una de sus características miradas asesinas que lograban intimidar a cualquiera, los contrarios ni se inmutaron, la única que lo volteo a mirar fue la mismísima líder del grupo, la cual le devolvía la misma mirada, llena de odio, hacia el sargento, este se sorprendió ya que nunca antes lo habían retado con la mirada y si lo hacían el salía ganado.
Después de que se les fueran abiertas las puertas, un mar de preguntas fueron arrojadas hacia los superiores.
-¿¡Comandante que ha sucedido!?
-¿¡Que ocurrió en la expedición?!
-¡¿Porque hay tantos heridos?!
-¡¿La mayor amenaza ha regresado?!
Fueron las preguntas más escuchadas por parte de las personas dentro de la sala, la cual estaba compuesta por una enorme mesa de madera y muchos libreros alrededor, los cuales estaban repletos de pergaminos, láminas y libros.
-Tch, que ruidosos…-susurro el sargento ante el escándalo que había dentro.
-Están muy alterados…-susurro la nombrada Nina
-En serio?, no me había dado cuenta….-respondió sarcástico el nombrado Lenard
-Lamento mucho el escándalo y las teorías que sean formado debido a lo recientemente acontecido en la expedición, a continuación procederemos a relatar lo que ha sucedió-respondió el comandante para calmar los nervios de los demás superiores.
-Que sea rápido comandante Erwin, es de vital importancia-respondió impaciente un hombre de la tercera edad con voz ronca
-Procederemos a la brevedad-dijo el comandante
Ya un poco más calmados, los superiores procedieron a sentarse en la mesa, el comandante se posiciono al frente de esta, detrás de el estaban los forasteros, los cuales tenían puestos en su persona muchas miradas de curiosidad por parte de los demás, el sargento Levi que prácticamente no argumentaría nada, solo se recargo de brazos cruzados junto a la puerta.
-En la acontecida expedición número 182, se obtuvieron los resultados deseados, los gigantes que se planearon por exterminar hasta el punto determinado fueron aniquilados.
Debido al relato del comandante, los superiores se tranquilizaron un poco más, pero su ansiedad no fue completamente calmada, aquella declaración no servían para responder sus más grandes interrogantes del momento.
-Sin embargo...-continuo el comandante-al estar aproximándonos al punto de finalización establecido para la expedición, un percance sin respuesta aparente ocurrió-ante aquel nuevo relato los superiores volvieron a alarmarse-unas criaturas que fueron totalmente descartadas como titanes, aparecieron sin punto de origen descubierto-continuo nuevamente el comandante-estas criaturas de apariencia monstruosa e indescriptible atacaron a toda la formación, trayendo como consecuencia a los heridos que acabaron de ver.
-¡¿ESO QUE SIGNIFICA COMANDANTE!?
-¡¿ESTA DICIENDO QUE ESTAMOS BAJO UNA NUEVA AMENAZA!?
Los superiores nuevamente alarmados comenzaron a sacar nuevas conclusiones ante tal declaración.
-Eso es algo aún desconocido…
-¡¿QUÉ CLASE DE REPORTE ES ESTE!?- volvieron a preguntar los superiores
-Sin embargo..-dijo interrumpiéndolos-aquella interrogante será resuelta en estos momentos, esa es la causa de la presencia de estas personas- dijo señalando a los nombrados detrás suyo con la palma de su mano.
-¿¡Eso que quiere decir?!-volvieron a cuestionar
Estos jóvenes de procedencia aún desconocida, se encargaron de salvar a los cadetes aniquilando a aquellas criaturas con el uso de lo que parece ser un EDM3D.
Los superiores miraron fijamente a los señalados
-También nos han revelado tener información referente a aquellas criaturas, posiblemente también acerca de su inoportuna aparición e incluso de su causa de origen
Nuevamente los superiores se sorprendieron ante la declaración que acababa de dar el comandante.
-"Típico de Erwin, meter las manos al fuego sin saber el resultado"-pensó el sargento Levi, ya que lo que había dicho el comandante posiblemente era mentira, ya que ni ellos sabían que clase de información era la que aquellas inoportunas personas tendrían que decirles.
-¿Eso es verdad?-cuestiono un superior
-En efecto lo es…
Finalmente había hablado uno de los forasteros, era aquélla joven que halo con el comandante anteriormente e incluso la que se hacía llamar la líder del grupo, los superiores voltearon a mirarla esperando ver que era lo que les comunicaría.
-Primero que nada permítanos presentarnos-menciono dando un paso al frente manteniendo una postura militar-Somos el escuadrón 142, nuestro deber siempre ha sido encarar y desaparecer a aquellas criaturas que acaban de mencionar, ¿que si aquellas cosas representan un peligro?, pues claro que si-varios presentes se tensaron ante la nueva información-pero estense tranquilos, aquellas criaturas no volverán a aparecer, a menos que nuestro mandato se cumpla.
Los superiores miraron alarmados a la joven, ¿mandato?, a que se refería, ¿acaso los estaba amenazando?, el comandante miro de reojo a las personas, también alarmado por la declaración, en cambio el sargento se preparaba para atacar a las personas en cuanto explicaron a que se referían.
-¿Cuál es ese mandato?-pregunto otro superior
-….Nosotros no provenimos de su mundo, nosotros somos pertenecientes a otra dimensión, a otro mundo para ser específicos…
-Eh?
-Que quieres decir con eso
-Ah-suspiro con pesar mientras rodaba los ojos aquella joven-Empezare desde el principio, el universo en si está dividido en más de una dimensión, en más de un mundo, ninguno de estos interactúan entre si ya que es una imposibilidad debido al espacio existente y a la diferencia de tiempo, nosotros venimos de otro mundo que está separado del suyo, para poder llegar aquí se hicieron diferentes operaciones, las cuales no mencionare, en nuestro mundo existen aquellas criaturas, mejor conocidas como "Flyers", nosotros tenemos una misión relacionadas con estas criaturas en su mundo, hace tiempo una grieta fue abierta entre la continuidad, espacio y el tiempo que separa su mundo del nuestro, en pocas palabras, si nuestra misión no se cumple, ósea nuestro mandato, aquellas criaturas empezaran a invadir su mundo muy pronto y deshacerse de ellas no será nada fácil.
Después de la explicación los superiores empezaron a susurrarse entre ellos, mientras que los demás solo se torturaban a sí mismos pensando en lo que sucedería si aquellas criaturas entraban, después de un rato estos empezaron a hablar.
-De acuerdo, creemos lo que nos dicen, pero, cual es exactamente su misión en nuestro mundo?-pregunto uno de ellos
-Me temo que esa información es confidencial, pero puedo asegúrales que no afectara en lo más mínimo a su pobladores o personal militar, la única petición que notros pedimos es su aprobación para para actuar en su mundo de la manera que ustedes nos otorguen, después de eso lo demás será nuestra responsabilidad-concluyo la joven
Los superiores nuevamente empezaron a habar entre sí, lo poco que se lograba escuchar era que sus conversaciones trataban acerca de que hacer, después de unos breves minutos se dirigieron hacia la joven y a los demás forasteros, con lo que parecía ser ya una respuesta hacia su pedido.
-Hemos llegado a la conclusión de que se les permitirá estar en nuestro mundo y de ejecutar su misión-dijo uno de ellos
-Lo menos que queremos es una nueva guerra, por lo cual los dejares actuar libremente, pero, esta información acera de su mundo y de aquellas criaturas será confidencial para no alarmar a los pobladores ni a nadie más, así evitaremos que se difunda el pánico-a completó otro de ellos
-Debido a que no podemos confiar plenamente en ustedes, no podemos arriesgarnos a la posibilidad de que se descarte el hecho de que no son enemigos de nuestro mundo y de que sea ustedes los causantes de que aquellas criaturas aniquilen a la humanidad, por lo que llegamos a la conclusión….
-De que para poder cumplir su misión estarán siendo vigilados por nuestros comandantes militares-a completó otro
-Por lo visto ustedes cuenta con un equipo similar al que utilizan nuestros soldados, por lo que no será problema el hacer que se confundan como cadetes militares-dijo otro de ellos
-Serán asignados a la legión de reconocimiento y sus acciones serán supervisadas por el comandante Erwin Smith, estas son nuestras condiciones, están de acuerdo?.
Los contrarios solo intercambiaron mirada entre ellos, después miraron a su líder, para saber cuál era su respuesta, después de todo, ella era quien decidía sus acciones. La contraria con su semblante sereno como de costumbre solo asintió con la cabeza.
-De acuerdo, aceptamos sus condiciones, estén por seguros que no planearemos nada que los perjudique.
-Muy bien-informaron los superiores mientras se levantaban de sus asientos-desde ahora son miembros de la legión de reconocimiento, mucha suerte en su propósito.
-Gracias…-contesto la joven con simpleza.
Después de lo ocurrido en el cuartel, los forasteros ahora eran cadetes de la legión mas importante en estos momentos, fueron llevados a otra sala donde se les pido esperaban mientras los demás se hacían cargo de hacer el agobiante papeleo para aparentar lo que supuestamente eran ahora, ellos esperaron las siguientes instrucciones en aquella sala, había unos sillones dentro de esta por lo que esperaron pacientemente sentados en ellos, mientras tanto comenzaron conversar acerca de lo que harían ahora.
-Qué curioso, somos soldados aquí y haya en casa, jajaja-rio divertida la joven llamada Nina
-Son igual de desconfiados que los demás...-respondió molesto el llamado Lenard
-Es normal, cualquiera haría lo mismo-contesto Elizabeth
-Por cierto, porque les mentiste acerca de nuestra misión, se supone que estamos aquí por otros motivos, no ese?-pregunto el joven de lentes llamado Leo
-Cierto-dijo Nina- además eso de la ruptura de su mundo y el nuestro es….
-Mentira ya lo sé-dijo Elizabeth interrumpiendo a la contraria
-¿Entonces?...
-¿Son ignorantes o qué?-pregunto molesto el joven de cabellos negros llamado Alexander a sus compañeros - es obvio que no debemos de decírselos porque no debemos confiar del todo en ellos, incluso esas personas lo dijeron, no podemos asegurar que ellos sean o no nuestro enemigos, no debemos de darles información que puedan utilizar en nuestra contra…
-Exactamente lo que dijo Alex-dijo Elizabeth
-Es cierto lo olvide-dijo apenada la joven pelirroja-inocente hasta que se demuestre lo contrario, cierto?
-Así es-respondió Elizabeth
Después de eso los jóvenes permanecieron callados mientras se encontraban dentro de sus pensamientos, hasta que Lenard decidió romper el silencio.
-Yo me pregunto, ¿cómo serán las cosas ahora?….-pregunto abiertamente mientras alzaba la cabeza fijando su mirada en un punto muerto del techo.
Continuara….
